Muy buenas a todos, aquí volvemos a tener otro capítulo de Kiss me, hug me but hate me. He decidido hacer hoy el capítulo de Pinkie Pie X Cheese Sándwich simplemente porque es mucho más corto que el siguiente capítulo que es de Rarity X AppleJack que de este incluso no tengo ni el nombre del capítulo (viva la flojera T-T). Muy bien, creo que no tengo nada más que contar. Dejen reviews si no se quieren perder mis últimas actualizaciones denle a like a mi pagina de Facebook oficial Lemon Candies espero que pasen un rato agradable y un último consejo: coman sano ^^ (vale parecí vuestra madre) Sin enrollarme más les dejo con el capitulo que disfruten:
Chapter 3: I really like you (Presente)
Hay muchas pastelerías y cafés en el mundo, por ejemplo Starbucks, es una gran franquicia y muy conocida, eso es cierto, pero hay una pastelería que la supera con creces (aparte de que un café allí no te cuesta un trasplante de riñón e hígado). Pensaran ustedes, ¿Qué es lo especial que tiene este establecimiento? Los pasteles de los magníficos Señores Cake. Pero no se queda la cosa solo ahí, también es muy famoso el lugar en sí por crear unas fiestas asombrosas y únicas en el mundo. De aquella tarea no se encargan los señores Cake, ni mucho menos, sino la adolescente que vive con ellos. Pinkie Pie, una chica con cuerpo de adulta y mente infantil que le hacía verse demasiado adorable… Vivía de alumna aprendiz de los señores Cake que gustosamente la "adoptaron" en la pastelería. La familia de Pinkie vivía en una pequeñita granja que limitaba sus oportunidades de estudio. Por lo tanto fue a vivir con los señores Cake que admitían a alumnos aprendices (creo que me explique bien). Además de que Pinkie muchas veces cocinaba, limpiaba la cocina, ayudaba a los Cake en sus tareas diarias, también hacía el trabajo de niñera… ¿Cómo le siguen quedando energía?
- Muy buenos días señora Cake, ¡está radiante esta mañana!- saludó la chica feliz. Joder lo tiene todo.
-Buenos días querida, ya veo que dormiste bien, ¿gominolas o piruletas?
- Gominolas jiji- rió ante la broma personal que tenían entre ellas- ¿Los mellizos siguen durmiendo?
-Sí, así que por favor no hagas ruido al cerrar la puerta ¿vale?
-Vale, que les vaya bien hoy- decía la niña mientras abría la puerta para salir
- Y a ti Pinkie, adiós- se despedía la joven mujer mientras abría un cajón grande.
-Adiós-cierra la puerta cuidadosamente- Oh sí hoy será un día chachimegahiperultraguay, ¡ALLA VAMOS!-corrió loca de contenta pero por culpa de no mirar se chocó con Rarity.
-Oh querida, ¿te encuentras bien?- la ayuda a levantarse mientras coge sus gafas rojas y se pone a inspeccionarla- Muy bien, falda de vuelo con tirantes rosa fucsia o más bien rosa chicle, blusa azul de cuello bebe blanco y calcetines altos blancos y botas cortas estilo Barrat rosas con un lazo rojo en el centro y pelo perfectamente desordenado, hmmm pasable pasable…- inspeccionó la pelipúrpura con sus indiscutibles conocimientos en moda.
- Supermegachachi-rió y sacó de un rincón secreto del jardín de su casa un monociclo rosa lleno de serpentinas amarillas y azules
- Venga vamos a por Twilight, es tarde.
-¡SI, A POR TWILIGHT, QUE DIVERSIÓN!-exclamó la animada chica mientras se montaba y se desplazaba por las calles.
-Uy sí, una diversión tremenda- respondió sin mucho interés
-Rarity, ¿a que soy la mejor organizadora de fiestas de toda la bola entera?
-¿Qué bola? ¿La de billar?-preguntó confusa y curiosa.
-El mundo tontita
-¡Ah eso!, sí- mientras conversaban durante el camino no se daban ni cuenta de que Twilight no estaba en la puerta de su casa- ¿Eh? Qué extraño, Twilight no está aquí y no es propio de ella quedarse dormida- En un suspiro escucharon el motor de una moto bastante potente. Era la moto de Flash, Flash Sentry y atrás de él estaba Twi abrazada a su espalda.
-Buenos días chicas- saludó Twilight con contento en su voz.
-Buenos días. VAYA, parece que lo vuestro va viento en popa. Aunque nunca entendí que es la popa-dijo Pink confundida.
-Jiji, bueno aún estamos empezando Flashy y yo-rió mientras se le escapaba una rosilla en sus mejillas.
-Uuuu, ya tenéis incluso vuestros motes, ¡esto lo tengo que contar en twitter y en instagram y subir una foto ahora mismo y por supuesto los hashtags!- chilló Rarity en medio de la calle cogiendo como una loca su Iphone 5 y saliendo de la escena para contar la brillante noticia.
-Pinkie, no me creo que una chica tan feliz y risueña como tú no tenga novio, en serio, si quieres te puedo buscar a alguien- insinuó Spark para ayudar a su amiga.
-No te preocupes tontita, la menda esta de miedo sola, espera, la menda soy yo ¿no? Pero si no tengo miedo. Ay cupcakes, me estoy volviendo loca- Se empieza a revolver su colorido pelo en señal de locura.
-Tranquila, ya verás como algún día dejaras de decir que estas bien sola, cuando encuentres a un chico que te haga soñar- arranca Flash su lujosa moto- Nos vemos en clase- salen a toda mecha del lado de Pinkie.
-Ya, ya, soñar ¿eh? Wiiii mira como sueño- empieza a imitar a un pájaro volar- Sin mirar ¿eh?- y de repente choca su frente contra una farola- ¡Ah! ¿Desde cuándo esta esa mierda aquí?
-Desde hace 20 años señorita- indicó un basurero que limpiaba esa zona- Espero que te enamores pronto niña.
-Usted cállese y tu cotilla nos vamos.
-Pero si aún no es puesto los hashtags.
#Mesecuestra #Tengomiedo #Pinkieseenamora #Mematan #DIE #Followme
Primera hora y segunda hora: Charla orientativa especial para alumnos cursados en la especialidad de arte. Tercera hora: Matemáticas con la profesora Cadence. Recreo:
Las mane 6 se situaban en el patio del instituto, sentadas en un banco excepto Pinkie que estaba colgada de la rama de un árbol junto con Applejack que reposaba su cuerpo en el tronco bajo la sombra del árbol. Charlaban todas felizmente mientras disfrutaban de la brisa y de los rayos del sol.
-Oh, Pinkie admítelo, tarde o temprano te gustará alguien, es una ley universal- terminó Twili mientras comía una naranja
-La pelimorada tiene razón, pero el amor es una puta mierda, te esfuerzas todo lo que puedes para que después se vaya con otra persona dejándote tirada- concluye Apple mientras pone una mirada seria e intimidante que se empieza a dirigir a Rarity.
La elegante chica de repente se pone a derramar lágrimas mientras deja a un lado la tarea de limarse sus largas y fuertes uñas. Al verla llorar, sus amigas se extrañan excepto una persona de las presentes.
-No me puedo creer que no llores Applejack- dijo Fluttershy mientras acompañaba a Rarity llorando al servicio a refrescarse la cara.
-¡Applejack llora por dentro Flutty!- gritó Pinkie.
-Es cierto- afirma la granjera mientras le da una mordida a su crujiente manzana.
-Volviendo al tema, no me van esas cosas del amor, excepto el chocolate de San Valentín jejejeje… Pero no, no me gustan las cosas románticas como las cenitas con un montonazo de velas en la mesa y un candelabro enorme que te ponen justo en el centro y cuidado si te confundes que puedes acabar comiendo con un señor de 80 años por culpa del candelabro de las narices o las flores que puedes ser alérgico a ellas o las cartas de amor que casi todas salen de internet porque a los chicos no les da la gana escribir porque les falta tres neuronas… No es mi estilo-recalcó la hiperactiva chica/mujer
-¿No te gusta Cupido?- preguntó Twi.
-Sparky, por favor, si necesitáramos a un niño gordito sería Spike y para que nos arreglara el móvil o el ordenador, no para cuestiones de amor.
-Eh, eh, un respeto, aquí donde me ves yo podría ser un modelo de ropa interior de Calvin Klein- replicó ofendido Spike. Sale de la escena y se esconde en un rincón del patio. Se levanta la camiseta por la parte de la barriga y dice-No te preocupes cariño mío, ahora mismo voy a darte comidita, ay, que barriga más bonita eres, ¿a que sí? ¿A que si?- comienza a hacerle cosquillas a su panza.
Detrás de él, sin que se diera cuenta mientras le hacía cariñitos a su tripa, Candence daba unos pasos atrás después de haber escuchado todo con una especie de cara de trauma.
"Mi diagnóstico es: epilepsia mental"
Cuarta hora: Corte y confección con la señorita Suri Polomare Quinta hora: Literatura con la profesora Cherilee Sexta y última hora: Gimnasia con el profesor Shining Armor
-Uf vaya día- se cruje los nudillos- Agh muffins, huelo a perro muerto, tengo que volver a casa rápido, necesito una ducha- disimuladamente mira hacia la izquierda y la derecha y saca del bolsillo de su falda a… ¡Gummy!-¿A que si chiquitín?-lo menea de un lado a otro.
Fue hacia el aparca-bicis que estaba justo al ladito de la parada de bus del instituto. Era fácil reconocer la bici de Pinkie, porque más bien que una bici era un monociclo. Seguido de esto se montó en el curioso vehículo y comenzó a deslizarse por el recinto escolar. Pasó por una especie de terreno del instituto por el que ella iba muy a menudo, pero ese día parecía diferente, su ambiente, no había ni una sola alma para oír apenas un murmullo…
-Qué raro, aquí a esta hora suele haber gente, es extraño no Gu… ¡AH!- acto seguido a esto se calló al suelo por el hecho de que la rueda se topó con una roca de tamaño considerable-Auch… que daño me he hecho…
Mientras nuestra querida y dolorida Pinkie miraba la herida de su rodilla, empezaban a escucharse pasos hacia ella, se escuchaba el crujido de las hojas secas siendo pisadas por una persona. Esa presencia, o cosa, o ser, se arrodilló a la altura de Pinkie y comenzó a curarla
-¿Quién eres? No puedo verte con esa capucha, auch, escuece…-preguntó la pelirosa con dolor.
-Te has llevado un buen golpe,Pinkie…-En un instante, parecía que el mundo les había dado una oportunidad de parar el tiempo, un minuto que ansiaban que fuera eterno…
Pinkie apenas tardó segundos inexistentes para quitarle la capucha al misterioso chico:
-¡Cheese Sandwich!- exclamó ella sorprendida y a la vez ruborizada.
-El mismo, ¿me echabas de menos?- preguntaba el joven de pelo rizado y pajarita borgoña.
-Obvio que no, casi arruinas mi prometedora carrera de organizadora de fiestas por tu estúpida competición, además, estaba bastante claro que yo iba a ser la ganadora
-Pues al final organizamos todo juntos, tontita- sonríe mientras le revuelve el pelo.
-¡Hey! No toques mi pelo este desastre está perfectamente despeinado- declaró con una mirada feroz y aterradora.
-Uy que carácter, ¿acaso no te alegras de que venga a estudiar aquí?
-¿Qué?- gritó la adicta a los cubitos de azúcar
-Te he preguntado si te alegrabas de que…
-¡Ya te he oído!
-Tú y yo… en un mismo lugar un año entero…- enunció Cheese rodeando a Pinkie por la cintura.
-Imbecil…- se separó de él y cogió su monociclo.
- Oh que… Peculiar. La mía es más modesta, es esta.
Pinkie puso una especie de cara de indignación y desesperación.
-Cheese eso es un velocípedo.
-Pues eso, modesta-sonrió. La pelirrosa se subió al transporte rosa- Eh, eh ¿no me vas a dar un beso de despedida?-puso morritos y empezó a acercarse a ella.
-AAAAAAH- Pinkie se fue como alma que lleva el diablo dejando a Cheese solo en esa escena tan comprometida.
"Esto será divertido…"
…
-Y la comida esta lista señores Cake, macarrones con tomates y queso. Y para los pequeñines puré de zanahoria.
-Pinkie querida, ¿Por qué llevas bigote?
-Me siento italiana señora Cake- respondió tras dejar los platos en la mesa- Bon appetit.
-Pinkie eso es francés
- No, eso es Pinkiteño- contestó feliz. Los señores Cake se miraron unos a otros para después reir de la tontería de Pinkie.
- Oye Pinkie, ¿a que no sabes quién ha vuelto al pueblo y para quedarse un largo tiempo?
-No señor Cake
-Pues Cheese tonta, pensé que ya lo sabías, como os hicisteis tan amigos.
-…
- ¿Hola?
-…
-O-oye c-cariño, ¿e-estas b-bien?
-…
Los bebés Cake, asustados por la reacción de su niñera, actuaron de inmediato y le empezaron a tirar de los gordos y rojos mofletes de la niña.
-S-sera m-mejor que te v-vayas a d-dormir un ratito.
Apenas contesto simplemente asintió y fue a su cuarto.
-¡Maldición!- gritó la pelirrosa mientras tiraba algunos libros.
-Sí amor, se recuperará pronto- dijo la señora Cake asustada
El mediodía pasaba ligero para Pinkie, lo único que estuvo haciendo (aparte de mandar Cheese al carajo) eran los deberes de arte, nada en especial. Hasta llegar la tarde donde empezaba su turno como camarera y friega platos. Siempre iban alumnos de Canterlot porque simplemente los dulces sabían a gloria bendita y porque era muy buen sitio para quedar ya que tenía un ambiente modesto y tranquilo. La fiestera se puso su delantal blanco en el que ponía en la parte izquierda "Pinkie Pie" simplemente.
18:00
Llegaron clientes a esta misma hora, Pinkie atendía las mesas con una radiante sonrisa entretanto los consumidores charlaban felizmente. A continuación ella estaba limpiando una mesa con un trapo húmedo y recogiendo los vasos y platos sucios hasta que entraron sus amigas y Cheese que iba charlando felizmente con ellas.
"Mierda, mierda, tengo que esconderme si no me emparejaran con el mentecato este"
Marchó corriendo y se escondió detrás del mostrador.
-Pinkie, deja de jugar y atiende a esos clientes por favor.
-Ahora mismo señor Cake.
-Bueno y he ido a tantos lugares pero en Ponyville es mejor que ningún otro-comentaba jovialmente Cheese.
-B-buenas t-tardes s-soy A-Alberto su camarero- se presentó Pinkie con un bigote postizo y unas gafas.
-¿Y Pinkie?- pregunto Rarity.
-Esta indispuesta- contestó "Alberto"
-¿En serio Rarity?- se dirigío Applejack hacía Alberto y le quitó el bigote y las gafas, y claramente se demostró que era Pinkie.
-Oh hola Pinkie, ¿Dónde estará Alberto? Te lo quería presentar…
-Ay Rarity no cambies- dijo Twilight con frustración y cansancio en su cara mientras le daba palmaditas en la espalda
-¿Qué va a ser?- pregunto Pinkie
-Todos chocolate, preciosa- ordeno el mujeriego mientras le guiñaba un ojo.
Pinkie sonrió diabólicamente y trajo los chocolates excepto el de Cheese
-¿Y el tuyo cubo de azúcar?- pregunto extrañada Applejack
-Eso me pregunto yo también, Pinkie, tráemelo ya, que te quedas sin esta súper propina- saca el dinero-Son dos centimazos, dos putos céntimos superguays.
-Aquí está tu chocolate cielo- sonríe y le echa por encima la ardiente bebida. Cheese empezó a gritar y a correr por los alrededores como una niña.
-¡Pero Pinkie como se te ocurre! Dash deja de reírte- ordenaba T. Sparkle.
-Perdón, perdón pero es que parece Rarity cuando ve barro jajajajaja
-Pinkie, ¿Cómo se te ocurre hacerle eso al pobre Cheese? Tú no eres así
-No es de fiar ¿no lo ven? Me quiere volver a quitar mi puesto- respondió Pinkie enfurecida.
-Pues hasta que no vuelvas a ser nuestra Pinkie, risueña, feliz, y animada nosotras no queremos estar con nadie que le haga daño a las personas así como así, vámonos chicas- ordeno seriamente Twi.
-Por favor Pinkie, recapacita pronto ¿vale?- le pregunto Fluttershy con una dulce sonrisa a lo que ella solo inflo los mofletes enfadada.
Todo acto tiene su consecuencia y eso es justo lo que no quería oír Pinkie al despertarse mañana por la mañana…
Al día siguiente…
El despertador empezó a sonar como a cuarta vez, eso quiere decir que Pinkie se quedo dormida (muy bien Pinkie, muy bien)
-¡Ostras, me quede dormida, voy a llegar tarde a clase!- gritó alzando la cabeza y dándose contra el cabecero de madera de la cama y cayéndose de esta tirando las sabanas y almohadas.
-¡Pinkie! Querida, ¿estás bien?- gritó la señora Cake algo alterada.
-¡Estoy de miedo! Mierda, mierda tengo que prepararme rápido o me castigaran-se viste rápidamente y va a la cocina donde está la amable señora.
-Toma, el desayuno- sonríe y le da a la chiquilla una cupcake de fresa.
-Tengo prisa, lo siento señora- se lo mete en la boca, coje la mochila apresurada, abre la puerta y el basurero arrojó un cubo de agua a la puerta de Sugar cub corner lo que obviamente cayó encima de ella y empezó a gritar como una posesa.
-Lo siento- dijo el basurero con poca preocupación.
Sin prestar atención cogió su monociclo rosa y salió disparada a toda leche pero un obstáculo se puso en su camino… La rueda del monociclo se empezó a desinflar porque tenía un agujerito.
-¡Hijo de la gran…! Uy…- cogió el vehículo y fue corriendo hacía el instituto- Genial, la puerta está cerrada, tendré que entrar a la hora siguiente.
Pasada una larga e interminable hora al fin sonó la campana del cambio de clase. Pinkie entró pero algo en ella era distinto. Todos se le quedaron mirando mal, ella no sabía bien que pasaba con ella ni con los demás pero apechugó con el cambio y fue a su taquilla.
-Buenos días chicas- saludó a sus amigas que estaban en las taquillas de al lado.
-¿Alguien escucho algo?- preguntó Twilight mientras se limpiaba sus gafas.
-Pues si, a Pinkie deseándonos amablemente los buenos días- respondió Rarity feliz
-Anda Dashie llévatela a comer un helado-contestó frustrada Twilight mientras les daba palmaditas en la cabeza.
-¿Acaso me estáis evadiendo?-preguntó furiosa Pie.
-¿Escucharon algo?- volvió a decir Twilight curiosa.
-Bien, pu-pues no las necesito buscaré a unas clones mejores que ustedes, por favor, mira que cambiarme por esa mera imitación-se va furiosa de la escena a lo que deja
- ¿Cuánto se apuestan a que volverá en menos que canta un gallo?-preguntó Apple con una sonrisa arrogante.
-¡¿DÓNDE?!-gritó Rarity asustada subida a la espalda de Fluttershy.
-Rarity no hay ningún… olvídalo.
El día de Pinkie fue un continuo suceso de malas pasadas para ella desde tirar por error los deberes confundiéndolos con basura hasta comerse una manzana podrida. Hasta que llegó la hora del recreo donde todos se reunían con sus amigos y charlaban sobre sus cosas, bien, pues la pelirosa apenas tardó en encontrar a alguien con quien estar en la media hora.
-No me puedo creer que esté aquí contigo…-dijo Pinkie frustrada tapándose la cara con las dos manos.
-Me hubiera gustado quedarme con Rarity pero tú eres divertida-contestó Spike comiendo su bocadillo.
-Hmmm, ¿debería preguntar por esa muñeca que supuestamente se parece a Rarity?
-Es que me gusta ella, guárdame el secreto porfi
-Oh no me digas-respondió con sarcasmo.
-Parece que Cheese se lleva muy bien con ellas.
-Si… eso es lo que más me fastidia de todo esto…
-Pero Pinkie, ¿no crees que es mejor que lo arregléis por las buenas en vez de tener que llegar a esta situación que no resuelve nada? No tenemos 10 años-contó Spike con sensatez.
-¿Desde cuándo eres tan maduro enano?-rió un poco y le revolvió el pelo
-Desde que me case con mi muñeca- contesta y suena el timbre.
Y las últimas 3 horas fueron más de lo mismo clases aburridas en las que Pinkie tenía mala suerte. En química se le exploto una sustancia en la nariz y empezó a tonarse un color verde en la napia. En lengua sus deberes acabaron mordisqueados por Gummy y obviamente la profesora no se creyó la escusa de que su bebé caimán se comió sus deberes de síntesis y en última hora que era una especie de tutoría…
-Bien chicos poneos por parejas- dijo Cadence
Ninguno de los alumnos se quiso poner con Pinkie ya que ese día de tan mala suerte era mejor no topar con ella ni con su mal carácter.
-¿Y yo con quien me pongo?- preguntó ella curiosa.
-Hmmm vamos a ver… ¡Ya se! Ponte con Cheese-la empuja hacia él.
-Hola compi-saludo el
-Hola mierda andante-se tapa media cara con su pelo.
-Bien chicos, la actividad de hoy consiste en decirle a vuestro compañero algo bueno y algo malo de su personalidad ¿entendido? Empiecen.
-Bueno Pinkie ¿empiezas tú o yo?
-Yo mejor
-Como quieras
-Bien empecemos por lo malo-Pinkie se aclaró un poco la garganta puso una sonrisa inquietante y comenzó a hablar-Eres un pedazo de hijo de puta que por desgracia cayó del cielo, un roba-amigas una persona que sinceramente me parece estúpida, patética y que da pena y no digo nada bueno porque simplemente no lo tienes.
Los alumnos presentes se quedaron con los ojos como platos de escuchar tal crueldad que había dicho Pinkie algo que era impropio de ella. Cheese con todo el derecho del mundo empezó a llorar desconsoladamente.
-Nunca pensé que podrías ser tan cruel… Yo solo quería ser como tú no pretendía molestarte…además quería impresionarte porque… porque… ¡Porque yo amo a Pinkie Pie!-gritó entre lágrimas y salió corriendo del lugar.
-¡Pinkamena Diane Pie! ¡A mi despacho ahora mismo!-ordenó estrictamente Cadence.
Ella ni habló ni sintió ni apenas pestañeo solo acató las órdenes de Cadence y fue a su despacho.
-Pinkamena, te conozco desde que entraste a esta escuela, apenas tenías 11 años, eras una chica alegre divertida y que siempre sacaba una sonrisa a quien más la necesitaba, ¿Qué ha pasado Pinkamena?-preguntó seria y secamente Cadence a ella mientras se sentaba en la silla y ponía los codos sobre el escritorio.
-No me llame así…
-¿Así como?
-Así
-¿Pinkamena?-al pronunciarlo, Pinkie, dio un golpe en la mesa y se puso en pie.
-¡No me llame así!-gritó entre sollozos y lágrimas.
-Siéntate… por favor…-dijo ella con un tono maternal en su voz. Ella obedeció y se volvió a sentar mientras se limpiaba las lágrimas con un pañuelo que le había ofrecido Cadence-Pinkie… ¿Qué te pasa?
-No lo sé… nunca me había sentido así…
-Interesante, oye, sabes que cualquier cosa que quieras decir me la puedes decir o a cualquiera de tus profesores, sabemos que fue duro el traslado para ti, así que si algún día te sientes incomoda por contarle cualquier cosa a la señora Cake ya sabes que yo siempre voy a estar ahí para echarte una mano-expresó cariñosamente la joven mujer.
-Es que… Me sentí extraña, y no solo con lo que ha ocurrido estos días sino con todo en sí, nunca… He sido quien realmente quería ser, sí, usted ve que yo siempre estoy entre risas y bromas pero es solo un especie de escudo protector… Sufrí acoso escolar cuando apenas tenía 6 años en mi antigua escuela, siempre llegaba a casa con un moratón en la pierna o en el brazo o en la cara, los profesores apenas me prestaban atención ya que pensaban que quería ser el centro de todo… Mi madre tenía depresión post parto al tener a mis hermanas mellizas Marble y Limestone, mi padre pensaba que estaba chalada, bueno siempre lo ha pensado… La única persona que ha cuidado bien de mí y de mis hermanas pequeñas fue mi hermana mayor Maud… Ahora mi madre y mi padre están bien y cada día me llaman pero siempre he sentido que nunca pertenecí a mi familia…
-Entiendo, a tu edad es normal sufrir cambios y no saber quién eres, créeme, yo para querer entrar en un grupo del instituto tuve que romper el cristal de un coche ahora me prohíben entrar en Manehattan- rió un poco.
-No me esperaba eso jaja.
-¿Estas mejor?
-Sí
-Claro, siempre es bueno hablar de estas cosas tonta
-Ahora mismo iré a pedirle perdón a mis amigas y a Cheese.
-Eso es anda corre te has librado de un castigo- le guiña un ojo y se pone sus gafas mientras rellena documentos escolares.
Salió triunfante de allí mientras cantaba su canción.
"Come on everypony,
Smile, Smile, Smile!
Fill my heart up with
Sunshine! Sunshine!
All I really need is a,
Smile, Smile, Smile.
From these happy friends of mine!"
La gente empezó a sonreír tras saber que habían recuperado a su Pinkie. La cogió Big Macintosh y la puso en sus hombros. Ella cantó más fuerte y con más ánimo regalando una sonrisa a todo el mundo.
"Yes the perfect gift for me!
Is a smile as wide as a mile!
To make me happy as can be!
Smile, Smile, Smile, Smile, Smile!"
"Sí, mi destino es hacer sonreír a una persona, porque quiero ver a la persona tan feliz como lo soy yo"
"Come on and Smile!
Come on and Smile!"
Tras esa escena épica sonó la última campana para los estudiantes y se fueron todos.
-Tengo que ir a recuperar a mis amigas- se va corriendo hacia ellas.
-Chicas, echo de menos a Pinkie…-confesó Flutty triste y cabizbaja.
-Twilight todo esto no lleva a ningún sitio tenemos que… AH-cae Rarity al suelo por una fuerza sobre su espalda. Pie se subió a la espalda de ella y la tiró al barro.
-¡Pinkie!- grita Shy y se tira al barro con ellas.
-Oh, faltamos nosotras- gritan AJ y Dash y hacen igual que la chica tímida y abrazan a Pinkie.
-Twilight, querida ven.
-Ni de coña, primero nos tiene que pedir perdón-dijo Twi orgullosa mirando hacia otro lado.
-Que carcamal es- la coge Pinkie de la mano y la tira al barro con ellas, Twilight chilló agudamente- Perdonadme, me he comportado mal, prometo no volver a hacerlo… Y voy a ir a pedirle perdón ahora mismo a Cheese ¿de acuerdo?
-Me alegro de que hayas cambiado Pinkie-la abraza fuertemente Sparkle.
Todas se levantan llenas de barro en el pelo en la ropa en las piernas pero eso no impide darle un abrazo a la pelirosa
-Bien, iré a hablar con el pelo esponja, espero que me perdone…
Por la tarde…
Pinkie ya aseada y vestida mas decentemente, fue a casa de Sándwich, golpeó la puerta de la casa varias veces. Abrió un triste y apagado Cheese tembloroso al verla.
-¿Qué haces aquí? No me hagas daño por favor, buscaré otro instituto y te dejaré tranquila si es lo que quieres…
-¿Puedo pasar? Así hablaremos tranquilamente Cheese…-pidió Pie triste al ver el aspecto el chico.
El solo le abrió la puerta sin decir nada y algo asustado. Ella entró y se sentó en el sofá.
-Te escucho.
-¿Vives solo?-preguntó curiosa.
-Algo así- repentinamente apareció un cachorro de Beagle en las piernas de Pinkie y empezó a lamerle la cara a la pelirosa.
-Jajaja para para.
-Se llama Punk-lo coge y lo deja en el suelo- Bueno como decía antes te escucho-dijo acomodándose a su lado.
-Yo… quería pedirte perdón, por todo lo que te he hecho, no merezco que me hables, es que no estaba pasando por una buena situación… Y… Lo que me dijiste… Eso de que me amabas… Yo… Yo… Creo que también siento ese sentimiento cuando estoy contigo…
-Pinkie… ¿hablas en serio?...
-Totalmente en serio…
El la abrazó y empezó a acariciarle el pelo.
-Yo es que vivo solo porque… Mis padres murieron cuando era muy pequeño… Viví con una señora mayor hasta que el estado me tomó como un adulto y ya pude vivir solo… Siento haberte hecho pensar que te quería robar el puesto…
-No sabía que habías sufrido tanto… Yo también lo siento…
-Pinkie… Quédate a dormir…
-¿A-A-Aquí?
-Sí… Quiero estar esta noche tú y yo a solas…-le dice con un tono suave en su voz mientras le muerde la oreja y Pinkie suelta un pequeño suspiro
Sus labios empezaron a acercarse, estaba tan cerca pero a la vez tan lejos, sus lenguas estaban inquietas, sus labios querían encontrarse en un profundo, eterno, y apasionado beso. Al fin sus labios se tocaron hundiéndose en un amplio beso dando tiempo a todo lo que ellos querían. Cheese rodeó con sus manos la cintura de Pinkie acariciándola suavemente. Tras unos minutos se separaron dejando un hilo de su saliva. Ambos excitados se dirigieron al dormitorio de Cheese. Él, la cogió y la tiró salvajemente en la cama dejándola boca arriba. Antes de tirarse sobre ella se quitó la camiseta que traía puesta dejando ver su torso. Se abalanzó suavemente encima de ella y empezó a desabrocharle la blusa que llevaba. Ni una palabra decían solo se quedaban mirando a los ojos buscando alguna respuesta. Le quitó la blusa y la tiró a un lado de la habitación. La volvió a besar insertando su lengua en su boca para disfrutar del sabor de su saliva. Mientras hacía esto empezó a desabrocharle el sujetador de encaje blanco de ella con delicadeza para no hacerle ningún daño, entretanto, Pinkie le desabrochaba los vaqueros a Cheese desesperados ya por querer llegar hasta el final. Se separaron y el fue hacia uno de los pechos de ella y empezó a besuquearlos. Ella soltaba gemidos que con el paso del tiempo empezaron a ser mas continuos y más fuertes. Ambos se desvistieron completamente y empezaron su acto de amor. Pinkie sufría un dolor intenso que poco a poco se intercambio por placer y por felicidad. Se le cayeron unas pequeñas lágrimas de emoción y ambos se abrazaron al sentir una ola de felicidad y amor extrema.
Pasó una hora y se quedaron abrazados y tapados por las sabanas y hablando de cosas hasta que Cheese dijo:
-Se me ocurren muchas cosas buenas de ti, malas muy pocas…
Y hasta aquí el capítulo de hoy utilice la canción de Carly Rae Jepsen (I really like you) el próximo capítulo se retrasara un poco ya que consta de dos partes y quiero hacerlo épico XD. Me encantaría saber sus opiniones sobre el capítulo o si tienen alguna duda dejen review y yo les responderé encantada. Y sobre la última escena jeje es la primera vez que escribo este tipo de escenas no soy muy buena lo mejorare a medida que escriba historias. Un beso a todos y hasta la próxima -M&M-
