LOST WOOD

Este fanfic ha sido presentado

por Dimitrix Enterprises

y Dimitrix Inc.


CAPITULO 2: LA DAGA JUSTIFICADORA

Un enorme foco de sol cubrió la ciudad de Venture Falls dejándola en un brillo naranja que aumentaba a lo largo que amanecía el dia.

Gina se despertó gimiendo de cansancio, se froto el cuerpo por todas las sabanas hasta entonces despertarse pero sintiendo como si todo le diese vueltas.

-¿Ha amanecido ya? -se pregunto a si misma.

Se quedo ahí un instante hasta que entonces reaccionó acordándose de que iba a suceder ahora, salto de un brinco y se quedo con una expresión de lamentación.

-Oh dios mío, hoy toca irme a casa de Lucas a hacer eso de las hortalizas -se acordo con exactitud, estaba tan adormilada que no se había acordado de lo que había prometido hacer-. ¿Que hora es?

Miro a ambos lados y cogío por sorpresa el despertar, el reloj marcaba las 6:50 de la mañana, todavía ni eran las 7:00 y ya estaba como si estuviese apunto de perder el tren para ir directo al trabajo.

Suspiro al ver que se había levantado muy temprano.

-Por dios, pero si ni siquiera ha amanecido del todo y ya estoy imaginándome cosas raras -exclamo Gina al darse cuenta de lo alarmada que estaba siendo.

Estaba tan exhausta que se tumbo en su cama queriendo no hacer nada, en ese momento sintió una extraña sensación en el brazo, se levanto y se froto el brazo para ver que era, se lo miro y resulto ser la marca guía que estaba poniendo otro dibujo en la piel de su brazo. De pronto apareció de vuelta el dibujo de la daga justificadora, luego cambió al instante ahora poniendo un mensaje que decía:

-Al mediodía, te espera el primer acertijo que te llevara a tu primera prueba -leyó Gina el mensaje, entonces la marca desapareció expandiéndose por su piel.

Ahí entonces tenía muy claro que era lo que tenía que hacer, en cuanto terminase con lo de Lucas, inmediatamente se iría a hacer su primera prueba para encontrar la primera herramienta que haría que el corazón de Lucas fuese suyo, esta vez no podía perder la oportunidad por nada, tenía que superar esa prueba, o sino jamas conseguiría su amor.

Se giro mirando al espejo donde tenía sus fotos y entonces dijo:

-No te preocupes Lucas, pronto haré que tu corazón sea mío, y entonces tendré mi gran dia -se prometió con tono decidido. Luego se preparo para poder bajar a desayunar con la familia.


Al cabo del rato, se preparo todo y se dispuso ir a buscar a Lucas para hacer aquello del trabajo de cultivar hortalizas, se fue corriendo porque no quería llegar demasiado tarde o sino el pensaría mal de ella.

-Tengo que conseguir mi gran dia, tengo que conseguir mi gran dia -se dijo prometiéndose mientras iba corriendo directamente a la casa de Lucas.

Siguió corriendo hasta que entonces llego a una esquina que daba lugar a dos caminos, se detuvo delante de una señal de semáforo donde arriba habían dos carteles que decían: Avenida Sprookbill y la otra decía: Avenida Truman Spencer.

Gina se quedo mirando los carteles porque ambos le resultaban desconocidos, no tenía ni idea de adonde ir, no se acordaba mucho del lugar en el que vivía Lucas.

-Por dios, adonde voy, Avenida Sprookbill o Avenida Truman Spencer -se puso a pensar con exactitud porque no quería llegar a tener el error de equivocarse y acabar en cualquier sitio.

Como no veía que podía hacer, decidió que fuese la suerte la que escogiese el camino, saco una moneda que tenía metida en el bolso que se había llevado para poder hacer las cosas. Si tocaba cara, entonces tenía que ir a la Avenida Truman Spencer, si tocaba cruz, tenía que ir por la avenida Sprookbill, tiro la moneda al aire y luego la cogío con la mano, la abrió y observo que estaba marcada la cara, entonces tenía que ir por la Avenida Truman Spencer.

-De acuerdo, vayamos a ver si funciona por aquí -dijo y entonces marcho dispuesta a ir por el camino elegido, no tenía ni idea de si ese era el camino pero al menos tenía que intentarlo.

Al cabo de un rato al final no acabo encontrando nada, se fue por el camino equivocado. Al ver que no iba a ir por ningúna parte decidió volver al punto de partida.

Volvió al lugar donde empezo todo, había corrido tanto en volver ahí que se agarro al poste de la señal de semáforo para poder sujetarse mientras respiraba profundamente.

-Porque... tengo... que ser... tan... tonta... -se dijo tartamudeando debido a lo agotada que estaba después de haber recorrido toda una manzana.

Entonces alzo la vista y observo una casa que le resultaba familiar, no sabía porque era que le sonaba de algo pero entonces se acerco lo suficiente para ver el buzón que había al lado del jardín, ahí estaba escrito el nombre de Wanson, la casa de Lucas había estado ahí todo el tiempo.

Se quedo como si hubiese recibido un rayo en la cabeza al descubrir eso.

-No me jodas -se dijo sorprendida al ver que lo tenía ahí mismo y como una tonta se acabo yendo por el lugar equivocado. Inmediatamente se fue corriendo hacía la casa.

Ando por toda la vereda hasta acercarse a la casa, avanzo hasta juntarse delante de la puerta, ahí pudo observar las decoraciones del jardín que había, estaba todo repleto de diferentes tipos de plantas, veía de todo tipo entre: margaritas, tulipanes, girasoles. Todas las plantas que ella conocía estaban ahí.

-Vaya, si que le gusta la ecología -opino Gina ilusionada al ver que había puesto tantas como para no pensar que era un fanático de la naturaleza.

En ese momento apareció Lucas trayendo unos guantes de jardinera, se los quito debido a que le apretaban demasiado, alzo la vista y observo a una muchacha parada delante de la puerta.

-Gina -reconoció quien era.

Se asusto tanto al oír su voz que pego un chillido ensordecedor, luego reconoció quien tenía delante y entonces se río al ver lo tonta que había sido por asustarse así de repente.

-Lo siento Lucas, es que no te había visto -perdono pensando que a lo mejor lo asusto.

-No te preocupes tampoco te había visto -exclamo Lucas dirigiendose hacía ella.

Se alarmo tanto Gina que entonces en ese momento se quedo pensando en si a lo mejor llego demasiado tarde como para pensar que le había hecho esperar demasiado.

-Por cierto, ¿he llegado demasiado tarde? -pregunto nerviosamente.

-Ah no, no te preocupes, de todas formas casi no he hecho nada, tengo un enorme problema con estos guantes, me parece que se me han quedado pequeños -aclaro quejándose por los malos guantes, luego se los quito enfurruñado por los malos guantes que eran-. Bueno, parece que hoy no vamos a poder trabajar con guantes, hoy nos tendremos que ensuciar las manos.

-Que mala suerte no -exclamo irónicamente y luego río por aquel comentario tan absurdo.

-Pues si, pero menos mal que ambos somos aficionados a la naturaleza, así que entonces esto no es nada comparado con estar viviendo todo el tiempo entre tanto verde no -cuestiono expresamente.

Aquello hizo reír debido a lo absurdo que sonaba.

-Bueno, ¿pues que vamos a cultivar ahora? -pregunto queriendo saber que iban a hacer ahora.

Entonces Lucas se quedo pensando.

-Bueno, estaba apunto de plantar algunas zanahorias, pero luego he descubierto que tenía semillas para poder plantar pimientos, así que he pensado que podríamos aprovechar para hacer eso primera, para que te hagas una idea de como funciona esto -sugirió lógicamente Lucas.

-Ah de acuerdo, por cierto, ¿donde están? -pregunto queriendo empezar ahora.

-Están por ahí detrás, ahora mismo están regando los aspersores -señalo-. Así que no podremos pasar ahora a menos que terminen.

-Pero igualmente, solo están regando una parte no -cuestiono ese hecho.

Entonces supuso Lucas que había una forma de poder pasar sin mojarse demasiado.

-Probemos -sugirió y entonces ambos marcharon directamente a mirar como estaba todo.

Esbozo Gina una sonrisa de satisfacción al ver que iba a hacer algo con Lucas, no era la cosa mas agradable que pudiese pensar pero al menos era algo.

Dieron la vuelta toda la casa hasta que entonces se encontraron con todo el jardín, estaba todo repleta de una hierba espesa y muy puntiaguda. Por varios extremos habían muchas macetas que tenían puestos todo tipo de conjuntos de flores, tanto como las mismas que había visto mas atrás como de otra clase. Mas atrás de todo el jardín estaba el huerto donde ahí estaban plantadas las zanahorias a medio crecer metidas en un cuadro de tierra y abono, en un extremo mas cercano al cuadro estaban los aspersores que giraban dando un giro de 180º grados echando chorros de agua a las plantas y a las hortalizas que habían a los extremos.

Gina se quedo impresionada al ver enorme paisaje que se había construido.

-Vaya, esto es increíble -dijo Gina sorprendida.

-Lo se, es que me ha llevado un buen tiempo construirlo todo, pero ha merecido la pena -opino Lucas fijándose en todo el jardín.

En ese momento Gina observo un enorme girasol que había en medio de un conjunto de pequeñas margaritas que había colocadas cerca del pequeño cobertizo.

-¿Y eso de ahí? -pregunto señalando sintiendo curiosidad por ese girasol.

Entonces Lucas se acerco y reconoció a que se refería.

-Ah, ese de ahí es mi girasol favorito, te presento a George -nombro Lucas.

-¿George? -pregunto Gina extrañada al ver que le había puesto nombre a una planta simple.

-Así es todo mascota tiene que llevar nombre, solamente que como yo no tengo perro decidí tener ese girasol para al menos cuidarlo como si fuese un hijo, tenerlo ahí me hace sentir como un padre -explicó Lucas sintiendo un gran orgullo por parte de esa planta.

-Ah vaya -dijo Gina impresionada al ver lo que encantaba cuidar de las plantas, tanto que puso nombre a una planta para tenerlo como hijo.

-¿Que tal estas George?, ¿disfrutas del sol y el agua? -pregunto dirigiendose al girasol.

-¿Le hablas?

-Pues claro, es un ser vivo, hay que a veces hablar con las plantas porque sino se aburren, por eso mismo lo dejo delante de todas esas pequeñas de ahí -corroboro expresamente Lucas.

-Ah -comprendió Gina.

-Venga vamos, saludale, le hará bien conocer a un nuevo amigo -dijo saludando a la planta.

Entonces Gina sintiendo algo avergonzada por eso pero decidió hacerlo por probar.

-Que tal George, yo soy Gina, y voy a estar un rato por aquí cuidando de los demás, ¿te apetece que me quede? -se presento y luego pregunto expresamente.

Entonces un sórdido golpe de viento hizo sacudir a la planta como si fuese una afirmación.

-Vaya, parece que ya les has empezado a caer bien -opino Lucas al ver como se movió.

-¿Seguro? -pregunto dirigiendose a el.

-Si así es -afirmo Lucas.

Carraspeo Gina sintiéndose algo extrañada por tener que hacer amistad con un simple girasol, aunque igualmente le encantaba la idea conocer su vida personal.

En ese momento se oyó un repiqueteo de algo moverse, miraron a un lado y observaron que salía un hombre de aspecto canoso y llevando un periódico consigo, era el padre de Lucas.

-Ah Lucas, te has traído a una nueva amiga -se fijo el padre al ver a una nueva persona.

-Ah si, te presento a Gina, ha decidido ayudarme en el trabajo de las hortalizas -anunció Lucas.

-Encantada señor Wanson -dijo Gina presentandose y otorgándole su mano para presentarse.

-No yo soy el que debería estar encantado, y por cierto no me llames señor Wanson, el señor Wanson era mi padre, por favor, llamame Walter -se presento formalmente el padre.

-Vaya, Walter Wanson, si a lo mejor cambiásemos un poco las vocales acabaría rimando mejor -opino Gina irónicamente.

Aquello hizo reír al padre a carcajadas.

-Pero mira que bueno, parece que por fin has conseguido tener a una amiga decente pequeño campeón -dijo el padre entusiasmado y frotándole el pelo a Lucas.

-Hombre que no es para tanto, que tengo otros amigos -exclamo Lucas ante ese hecho, Gina se río al ver lo adorable que era el padre.

-Bueno, ¿que le ibas a enseñar ahora? -pregunto el padre suponiendo que le iba a mostrar algún trabajo suyo.

-Ah bueno, ahora le iba a mostrar como se hacía para plantar las semillas para los pepinos -comento Lucas.

-Ah, y deberías enseñarle después como se hace para cuidar de esas zanahorias -sugirió el padre.

-Ah si, también iba a enseñarle eso, no importa, en cuanto terminen de regar los aspersores, me ocupare de enseñarle -añadió.

-Bueno, pues me parece perfecto, espero que esta vez no acabe como aquella vez que trajiste a ese amigo rubio tuyo que siempre se la pasa haciendo el payaso -comento minuciosamente el padre de vuelta acordándose de un funesto dia.

Lucas reaccionó sorprendido al ver que seguía acordándose de eso.

-No hombre, no va a pasar nada como el otro dia, eso te lo juro -insistió Lucas prometiéndoselo.

Gina se quedo con la duda de saber que a que se refería.

-De acuerdo, pues entonces os dejare solos en paz, yo ahora mismo pretendía sentarme aquí y disfrutar de las noticias de hoy -indico el padre e inmediatamente se puso a sentarse en la silla extensible con una manta a rayas que había en un extremo.

Ambos se quedaron con mirando con resentimiento al padre. Entonces ambos marcharon directos a hacer la tarea esa de plantar las semillas.

-Oye por cierto, ¿a que se refería con eso del otro dia?, ¿es que acaso hubo un incidente? -pregunto queriendo que pasaba para que hubiese tanta parafernalia con ese tema.

-Ah -refunfuño Lucas al hacer acordar ese tema-. Lo que pasa es que el otro dia invite a mis amigos y uno de ellos que se llama Toby, siempre me esta gastando bromas, y entonces ese mismo dia hizo el típico truco de aguantar el agua de la manguera, y... ya te haces una idea de lo que pudo pasar -explicó Lucas intentando de hacer de la forma mas fácil para contarlo.

-Ah si, me lo imagino -opino Gina recreando ese momento en su mente.

-No veas como le aguanto, tengo ganas de hacerle lo mismo, pero -opino Lucas quejándose acerca de lo harto que estaba de las bromas de Toby.

Aquello hizo reír a Gina, fueron andando por todo el jardín hasta quedarse delante de un pequeño cuadrado de tierra que había formado en un pequeño extremo.

-¿Aquí es donde vamos a plantar las semillas? -pregunto Gina.

-Pues si -afirmo Lucas.

-¿Pero y que pasa con esa otra área de ahí? -pregunto cuestionando el hecho de que había un montón de espacio en el otro cuadrado de tierra que había donde estaban regando los aspersores.

-Ah no, ese solamente lo tengo por ahora para las zanahorias, en cuanto terminen empezare en serio con los pepinos, esto es solamente de prueba -aclaro Lucas.

-Ah -comprendió Gina

Entonces ambos se enderezaron y miraron fijamente los huecos que había en la tierra.

-¿Ves estos huecos? -pregunto Lucas señalando los agujeros que ahí iban a servir para plantarlos.

-Si -afirmo Gina mirando a cada uno de ellos.

-Ahí es donde es vamos a plantar las semillas, ponemos solamente una docena ahí dentro y luego de ahí los enterraremos -indico Lucas y luego se levanto dirigiendose hacía unas bolsas.

-¿Pero una docena en cada uno no es mucho? -cuestiono suponiendo como iban a ser las semillas.

-No, porque en realidad vamos a utilizar estas -mostró Lucas un par de medianas bolsas donde ponían el logo de la empresa ECOGARDEN y había debajo el dibujo de las semillas.

Se junto delante de Gina y entonces ambos abrieron una de las bolsas de un tirón, en cuanto lo abrieron se soltó todo el aire a especias que había dentro. Aquel olor hizo toser a Gina bruscamente.

-¿Te encuentras bien? -pregunto al ver la forma en que tosía.

-Si me encuentro bien, este olor no es para mi -comento Gina esforzándose por respirar con normalidad.

Asintió moralmente Lucas y luego quito con la mano el resto del polvo que había salido, se aclaro la vista y entonces se mostró el contenido de dentro, había una enorme cantidad de pequeñas semillas rojizas con forma ovalada.

-¿Estas son las semillas? -pregunto Gina entendiendo que eran algo mas grandes.

-Así es, son mas pequeñas porque para plantarlas se necesitan mas raíces -añadió Lucas, agarro una pala de cartón de color fucsia que tenía al lado, agarro una cantidad de las semillas y las coloco encima de uno de los huecos.

-Y ya esta, ¿así tan fácil se ponen las semillas? -pregunto confusa Gina al ver que puso las semillas en el hueco pero de una forma que le resulto de lo mas fácil.

-No es tan fácil, esto esta chupado pero luego regarlas costara mucho mas -aclaro.

-¿Y eso porque?

-Ya lo veras, primero ocupemos de meterlas dentro y enterrarlas -dijo y entonces enterró las semillas tapándolas con la tierra de alrededor-. Así has lo mismo que yo.

-Vale -acepto Gina y entonces agarro otra pala de cartón de mas que había al lado, agarro una gran cantidad de las semillas que había en la bolsa y luego intento de ponerlos pero Lucas intervino.

-No no, eso es demasiado -detuvo antes de que hiciese algo desprevenido.

-¿Demasiado?

-Si así es, has puesto mas de lo permitido -aclaro y entonces agarro unas cuantas y las volvió a meter dentro de la bolsa.

Gina se quedo indecisa al reconocer que se había pasado con el trabajo.

-Uy lo siento, no sabía que había agarrado demasiado -dijo sintiéndose avergonzada.

-No importa, siempre ocurre eso, observa, es así -perdono y entonces le mostró exactamente como tenía que agarrar, metió lentamente la pala en la bolsa y saco una cantidad, luego las tiro encima de uno de los huecos.

Gina observo fijamente como lo hizo y ahí tuvo una idea de lo que había que hacer.

-De acuerdo, creo que lo tengo -reconoció y entonces se puso a hacerlo, metió lentamente la pala dentro y se fijo de lo que estaba agarrando, la saco y la mostró a Lucas para saber como lo hacía.

-¿Así? -pregunto para saber su opinión.

-Así esta bien, para que estas aprendiendo mas pronto de lo que parece.

-Vaya -dijo sorprendida al recibir ese halago, se quedo un poco sonrojada al darse cuenta de lo bien que se estaba llevando, justo cuando parecía que esta teniendo un mal dia, las cosas parecían estar solucionandose un poco.

Mientras ponía una y otra vez las semillas, de pronto noto como se le reaparecían las marcas tatuadas en su brazo. Al parecer sintió esa picazón que le hacía mosquear tanto.

-¿Te pasa algo? -pregunto Lucas al ver como se quejo.

Gina no supo que responder, se miro el brazo y estaba que no había nada ahí, no quería decirle exactamente que tenía algo así que se le ocurrió decirle lo primero que se le vino a la cabeza.

-No, no es nada, solamente un molesto bicho que casi intentaba picarme -contesto disimuladamente.

-Oh, tengo mucho cuidado con eso, la primavera esta empezando, y cuando los bichos empiezan a salir, nos convertimos en los primeros en ser sus víctimas -comento expresamente Lucas.

-Lo tendré en cuenta -reafirmo Gina y se miro con curiosidad el brazo, la marca guía la estaba llamando, pronto iba a llegar el momento en el que tendría que actuar, en cuanto apareciesen las marcas, ya sabía lo que tenía que hacer.


Cerca de unos dos minutos mas o menos, ambos acabaron de enterrar todas las semillas, luego empezaron a regarlas pero con mucho cuidado porque según decía Lucas, había que regarlas con una cierta cantidad porque sino se mojarían tanto que impedirían que creciese con normalidad.

Gina agarro la manguera puesto en modo de regadera, la apunto sobre la tierra mientras Lucas le guiaba para que lo hiciese bien.

-¿Lo estoy haciendo bien? -pregunto dirigiendose a el porque tenía sus dudas.

-Mas o menos, lo que hay que hacer, es apuntarlo un poco mas arriba y... -agarro el brazo de Gina y se lo subió unos metros mas arriba.

Gina se ruborizo al sentir el tacto de Lucas, esta era como la segunda vez que le tocaba el brazo, la otra fue cuando la ayudo a levantarse, entonces ahí llego a la cuenta de que no se había percatado de ese gesto, se lamento de no haberlo reconocido al instante.

Siguió regando hasta que entonces parecía que ya estaba regado del todo.

-Me parece que ya esta -dijo Lucas y entonces Gina apago la manguera.

-Ufff -dijo ella suspirando del cansancio que tenía, y eso de que apenas había hecho algo.

-¿Estas cansada? -pregunto Lucas al ver como resoplaba.

-No, solo conmovida por haber hecho esto -comento expresamente.

Aquello hizo reír a Lucas de una forma vacilona, luego ambos se levantaron y se empezaron a estirar después de haber estado en un buen rato sentados de una forma bastante incomoda.

-¿Y ahora? -pregunto Gina suponiendo que le iba a enseñar otra cosa mas.

-Bueno no se, supuestamente todavía están los aspersores ahí regando, así que no se... en ese momento los aspersores del jardín se apagaron-... anda, si ya están.

Entonces se dirigieron para ver como estaban ahora las zanahorias. Lucas se acerco, puso la mano encima para saber si estaban recibiendo correctamente el calor, carraspeo pensativo al ver que estaba todo correcto.

-¿Y que vamos a hacer con ellas? -pregunto Gina suponiendo que iban a trabajar en el proceso de las zanahorias.

-Bueno, supuestamente pensaba regarlas, pero ahora que lo pienso los aspersores ya las han regado -dijo Lucas lamentandose por no haberse dado cuenta antes.

-Ah -dijo comprendiendolo.

-Pero hay una cosa que si podemos hacer -sugirió Lucas.

-¿El que?

Estuvo apunto de decirlo pero entonces reconoció que aquello podía ser un poco peligroso.

-La verdad es que no debería -confeso sintiendo dudas acerca de hacer lo que pretendía.

-¿Porque? ¿Que tienes pensado hacer? -pregunto Gina sintiéndose extrañada con el tema.

Ahí entonces Lucas no tuvo opción, se lamento por tener que hacerlo pero al tenerle a ella ahí no le dio mas remedio, se acerco a la estantería que había cerca del adosado de la casa, ahí mismo estaba el padre que se había quedado dormido mientras se había pasado todo el tiempo leyendo.

-¿Tu padre se duerme constantemente? -pregunto Gina con curiosidad.

-Solo cuando viene agotado de trabajar -confeso sarcásticamente Lucas.

-Ah -comprendió Gina

Entonces Lucas abrió la puerta de la estantería y se puso a buscar uno de los tarros transparentes que había acumulados por ahí, lo encontró y entonces lo saco mostrando que era. Era un tarro mediano que tenía dentro una especie de sustancia amarilla brillante, casi podía pensar que era una mezcla entre miel y oro macizo.

-¿Que es eso? -pregunto Gina extrañado al ver esa sustancia.

-Esto, es extracto de savia -confeso Lucas.

-¿Extracto de savia?

-Así es, normalmente la savia para fermentar a las plantas, pero ahora los científicos han demostrado que también sirve para fermentar el crecimiento de las hortalizas y las plantas -afirmo explicando la razón por la cual la utilizaba.

-¿Y funciona?

-He empezado a utilizarla, así que no se muy bien si esto funciona o no, pero los que lo dijeron eran científicos bien cualificados, así que podríamos que podría funcionar -opino Lucas y entonces llevo el tarro adonde estaban las zanahorias.

Se dirigieron al huerto de las zanahorias, dejo el tarro a un lado y saco un pequeño tubo de goma, abrió el tarro y metió el tubo dentro aspirando una pequeña cantidad de la savia.

-Solamente, se le tiene que poner una pequeña dosis, si se le añade mas de una gota, podría tener un gravísimo efecto en las plantas -confirmo Lucas.

-¿Y que es lo peor que podría pasar? -pregunto Gina suponiendo.

Entonces Lucas se puso a buscar en una posible deducción del suceso.

-Que se acaben muriendo todas las zanahorias -dedujo irónicamente.

Aquello dejo estupefacta a Gina.

Lucas se enderezo poniendose de rodillas y se acerco a la zanahoria mas cerca que tenía, levanto el brazo poniendo en forma de L invertida, luego apreto el tubo, y una pequeña gota de savia salió y acabo cayendo sobre la zanahoria, cayo encima de las hojas y luego fue cayendo por toda la hortaliza.

-Ves así se hace.

-Caramba, parece interesante. ¿Puedo probarlo yo también? -tuvo ganas de hacerlo ella misma.

Entonces Lucas se quedo pensando en la posibilidad de que estuviese apunto de tomar una decisión muy drástica y acabase haciendo algo malo de lo que después se arrepentiría.

-De acuerdo, pero ten mucho cuidado, si le pones mas de una gota, habrá problemas -acepto pero poniendo los inconvenientes para que no hubiese ningún problema.

-No importa, puede hacerlo bien -acepto Gina a regañadientes estando dispuesta a todo.

Esbozo Lucas una mirada de duda ante lo que estuviese apunto de hacer, si salía mal, se iba a arrepentir de la peor forma.

Gina se enderezo hacía adelante, se coloco encima de otra zanahoria que había al lado, inclino el codo levantando el brazo hacía arriba, se concentro lo suficiente como para poder darle, se fijo en ambas cosas para tener así un buen de mira sobre la zanahoria, esto sonaba como a un especie de juego arcade, tenía que apuntar sobre el objetivo, y si lo hacía mal, perdió el juego: Game Over.

Lucas se frotaba las manos continuamente porque no quería llegar a pensar que acabaría mal, quería tener fe en ella de que lo hiciese bien pero tampoco quería arriesgarse demasiado.

Se concentro todo lo que pudo, apreto en el medio del tubo y al final la gota salió expulsada, acabo cayendo de la misma forma, sobre la propia zanahoria.

Ambos se llevaron un suspiro al ver que todo acabo perfecto, tanto suspense para nada.

-¿Me ha salido? -pregunto dirigiendose a Lucas para saber si lo hizo correctamente.

-Así es, mejor no podía haber sido -afirmo suspirando Lucas de la emoción de ver que no la fastidio.

Pero entonces sin darse cuenta, seguía apretando del tubo y había una gota que estaba apunto de caer sobre el terreno de las zanahorias. Lucas se quedo perplejo al ver eso e inmediatamente estallo como si estuviese apunto de cortar el cable equivocado de una bomba.

-Cuidado -grito y aparto a Gina pero esta le cogío y ambos cayeron encima dandose un buen golpe contra la tierra.

Fue tal el golpe que acabaron despertando al padre de la sacudida.

-¿Quien ha sido? -pregunto somnoliento.

Ambos se reanimaron del golpe, Gina se llevo un fuerte golpe por detrás en la nuca, entonces Lucas apareció sobre ella y mirando con cara desdicha.

-¿Estas bien? -pregunto para saber si le hizo algún daño.

-¿Porque has hecho eso? -pregunto queriendo saber a que vino aquel acto reflejo.

-Casi estabas apunto de soltar una gota -corroboro Lucas.

Entonces Gina levanto el brazo y observo que todo el tubo se quedo casi vacío.

-Ups -se dijo alarmada al ver lo que estaba apunto de hacer. Entonces se giro y observo que tenía la cara de Lucas delante suyo.

Lucas alzo la cabeza y observo la perpleja cara de Gina. Sin darse cuenta, ambos estaban tirados encima del otro y mirandose con sorpresa, como sintiendo una extraña sensación de euforia, se miraron durante tanto tiempo que acabaron enrojeciéndose al tenerse tan de cerca.

El padre se despertó del todo haciendo gemidos, se froto los ojos para aclarsele la vista.

Inmediatamente Luca se separo y se levanto de un brinco, luego ayuda a levantarse a Gina, la agarro y ambos se quedaron como si no hubiese pasado nada.

-¿Que ha pasado? -pregunto el padre extrañado al ver que ambos parecían algo sucios.

-Casi la liamos -confeso Lucas sarcásticamente, luego empezo a reír para no reconocer su vergüenza, y Gina también se río siguiendole la corriente.

El padre se quedo con una cara de resentimiento.

-Siempre sucede lo mismo -exclamo incrédulamente, ya supuso que la acabaría liando otra vez.


Una hora después, ambos acabaron terminando de regar las plantas y las hortalizas, y como gratitud por haber trabajado en su casa, dejaron que Gina comiese con ellos durante el mediodía, tuvieron una buena cena hablando de que era lo que hacían en el colegio, como se conocieron, y todas las demás cosas que hicieron suponer a los padres que ya tenía una amistad bastante favorable.

Después eso terminaron de comer y como muestra de gratitud le regalaron una pequeña petunia que habían comprado en su viaje de vacaciones a Tailandia.

Se despidió de todos ellos y se dispuso a volver a su casa, Lucas la acompaño mientras la ayudaba a cargar con la petunia.

-¿Seguro que podrás con eso? -pregunto ya que era la planta era algo pesada para ser pequeña.

-No te preocupes, he podido con cosas mucho mas pesadas -comento Gina.

Esbozo Lucas una sonrisa de ironía.

-Bueno, podemos no se, hacer otra cosa -sugirió Gina ya que ahora que lo había conocido muy bien, se le ocurrió la idea de pasar el rato con el.

-¿Te refieres a una cita? -pregunto suponiendo Lucas.

Entonces Gina se quedo estancada de nuevo, ahora que había pasado un buen rato con el quería admitirlo, pero paso eso de que contestaba una pregunta de la que era muy difícil responder, entonces se le ocurrió lo primero que se le vino a la cabeza.

-Mas o menos me refiero a pasar una tarde como buenos amigos -contesto disimuladamente.

-Ah bien, eso si que suena estupendo -acepto Lucas.

-Pues de acuerdo, podríamos encontrarnos a la tarde, ya que en las noticias dijeron que desde la mañana hasta el mediodía decían que iba a hacer demasiado calor -acordo Gina.

-Ah si es verdad -se acordo Lucas de algo que había oído-. Es mejor hacerlo por la tarde.

-Cierto, así que... -se quedo Gina buscando algúna otra cosa mas que decir pero no se le ocurría nada mas-, bueno, creo que esto ha sido todo por hoy.

-Si es una lastima, pero no pasa nada no, podemos encontrarnos mañana -exclamo Lucas.

-De acuerdo, pues ya nos veremos en otro momento -dijo despidiéndose y estrechando la mano para felicitarle por haberle enseñado a trabajar y a haber cenado con su familia.

Entonces Lucas estrecho la mano para felicitar por haberse quedado.

Luego se separaron y Gina se dirigió volviendo a su casa.

-¡Adiós! -se despidió ella.

-¡Adiós! -se despidió el, luego cerro la puerta sintiéndose ilusionado por haberla conocido.

Mientras Gina fue recorriendo el mismo trayecto que había hasta ahora, se acordo de que casi estaba apunto de hacer lo mismo que pretendía el mismo dia, y otra vez arrepintiéndose por no haber confesado sus sentimientos.

-¿Porque? ¿Porque que tengo que ser tan torpe? -se pregunto reprochando a si mismo-. Hoy justo que he tenido un dia perfecto y no se me ocurre decir lo que ya tenía preparado, es que tengo que ser tonta.

Se quedo tan enfurruñada consigo misma que empezo a dar vueltas sobre si misma para desahogarse.

-¿Que tengo que hacer para conseguir su amor? ¿Que tengo que hacer para que el me quiera también? Justo cuando parecía que teníamos una conexión, el va y reacciona. ¿Porque me tiene que pasar esto? Solamente quiero conseguir lo que quiero.

Se quedo tan deprimida Gina que no sabía que hacer consigo misma, decidió volver deprimida a su casa, entonces en ese momento sintió la misma picazón solo que esta vez en un grado mucho mas fuerte que antes, le dolió tanto el brazo que acabo soltando por accidente el tulipán, cayo la planta al suelo y varios trozos de tierra y abono se salieron de la maceta.

Le dolía tanto que empezo a gemir de fastidio, entonces observo que le pasa y se dio cuenta de lo que le ocurría, la marca guía se estaba comunicando con ella, se formo un cuadro de símbolos donde decía:

-Ha llegado la hora -leyó lo que decía.

Luego los símbolos cambiaron de orden ahora diciendo:

-Dirígete al parque central, y ahí entonces recibas el acertijo que te conducirá a la zona oculta donde se halla la primera herramienta.

Luego la marca guía desapareció expandiéndose como siempre.

Entonces Gina supo lo que tenía que hacer, pero estaba el problema de que tenía que volver pronto a casa o sino todos pensarían que le había pasado algo terrible, pero ahora no podía echarse atrás o sino la marca guía le haría daño, había hecho una promesa al oráculo forestal y sino no la cumplía, algo le iba a hacer y no sería tan buena como hizo antes.

Decidió irse y volver lo mas rápido que pudo para no demorar, miro hacía abajo y observo que tiro el tulipán, lo recogió y acomodo algo de la tierra que se había caído.

Hizo una expresión de disgusto al ver que se le arruino el único regalo de Lucas que tenía, entonces marcho con todas las prisas que tenía dispuesta a buscar la primera herramienta.


Llego al parque principal de Venture Falls, ahí apenas había algo de gente, lo suficiente como para pensar que nadie la vería, se quedo dando vueltas por todo el lugar esperando a que la marca guía le dijese cual era el acertijo.

-Vamos -se dijo apurada.

Se puso nerviosa al pensar que todo esto no estaba resultando como ella pensaba, quería llegar a creer que había una posibilidad de conseguir el afecto de Lucas, esta era una oportunidad, pero si no salían bien las cosas entonces estaba bastante apañada con lo que tenía.

En ese momento sintió el mismo escozor de antes, rápidamente se miro y observo que la marca guía le estaba mostrando algo, se dibujo en su piel un rectángulo enorme de letras donde ponía:

-He sido el mas bondadoso y el mas valiente, leyenda fui, recuerdo petrificado soy ahora. Alzo mi arma, para mostrar mi impunidad, con solo tocar su tacto, sientó que se abre un horizonte -leyó el acertijo que estaba puesto en forma de poesía.

Al leerlo se puso a pensar:

-Soy bondadoso y el mas valiente, leyenda fui, recuerdo petrificado soy ahora. ¿Que quiere decir eso? ¿Habla de alguien que fue valiente y bondadoso en algún momento? ¿Pero quien puede ser? ¿Y que quiere decir eso de que es un recuerdo petrificado? ¿Que esta tieso como una piedra? -se puso a cuestionar el acertijo hasta que entonces llego a la cuenta-. Pues claro, la estatua del conquistador de Venture Falls, era un hombre bondadoso y valiente, y ahora perdura como un recuerdo en una estatua.

Inmediatamente se puso a buscar la estatua, recorrió todo el parque mirando de un lado a otro suponiendo que la estatua se encontraba en el centro del lado norte del parque, miro fijamente hacíendose unos prismáticos con la mano, entonces encontró lo que buscaba.

Fue corriendo directamente hacía la estatua, dio la vuelta y entonces se puso delante de ella, observo la estatua del coronel sentado en su caballo mientras alzaba su espada.

Acertó Gina en lo primero que le habían dicho, pero había algo que no cuadraba todavía, alzo la mano y leyó la otra parte del acertijo:

-Alzo mi arma, para mostrar mi impunidad, con solo tocar su tacto, siento que se abre un horizonte -leyó lo ultimo que decía.

Se quedo cuestionando un poco lo que decía, parecía tener su parte de lógica, pero en si estaba que le resultaba un poco bastante inverosímil.

-Con solo tocar su tacto, siento que se abre un horizonte. No será... entonces tuvo sus incógnitas, se dirigió a la estatua, se subió encima y se puso a tocar la espada, justo antes de tocarla, se quedo mirando a los ojos perturbadores de la estatua, tuvo la incógnita de que si tocaba la espada, a lo mejor el hombre cobraría vida. Dejo a un lado sus suposiciones y se puso a tocarla.

Paso la mano encima sintiendo el áspero tacto de mármol que tenía. En ese momento de pronto hubo una sacudida.

Fue tan fuerte que acabo cayendo Gina al suelo, observo que los ojos de los dos individuos se iluminaron como por arte de magia, salió una extraña energía azul y empezo a expandirse por toda la estatua hasta llegar abajo, toco el césped y entonces se metió por debajo.

Gina se quedo extrañada al ver eso, no tenía ni idea de lo que había pasado. De pronto se oyó un temblor y observo como la tierra empezó a bajar, un grupo de cuadrados de tierra separados entre si empezaron a bajar como si de columnas se tratase.

Gina rápidamente empezo a arrastrarse hacía atrás para no caer en los huecos que estaba dejando la tierra, se alejo lo suficiente hasta que pudo finalizar la bajada de las columnas de tierra.

Todo se aclaro de la tierra y polvo que salía de ahí, Gina se levanto y entonces llego a la cuenta de lo que era, se había formado una escalera que conducía a un hueco secreto, ahora lo tenía todo claro.

Al ver ese enorme hueco supo ahora lo que tenía que hacer, pero entonces observo todo lo que tenía, el bolso y el tulipán, no sabía que hacer con ellos, no podía llevárselos sin saber lo peligroso que sería ahí abajo.

Entonces tomo la decisión mas acertada a pesar de que no era lo mejor que se le podía ocurrir, no podía tomar riesgos ahora, dejo todas las cosas a un lado sobre la estatua esperando que cuando regresase estuviese todo.

Se puso en posición firme y empezo a ir bajando por las escaleras, enderezo un poco la cabeza debido a que aquella parte era un poco baja, siguió recorriendo aquel extraño conducto. En ese momento oyó un crujido que sonaba como algo mecánico, se dio la vuelta y observo que la escalera estaba subiendo.

Todas las columnas subieron y taparon el hueco impidiendo que saliese de ahí. Entonces supuso que no se iría de allí hasta que no superase la prueba, lo mismo que paso antes con el oráculo, solo que esta vez tenía que ser mas fuerte, siguió recorriendo todo el lugar.

Afuera, todas las cosas estaban en su sitio, pero uno de los pétalos del tulipán, cayo.

Siguió recorriendo aquel interminable conducto que a medida que iba avanzando todavía se hacía cada vez mas grande, ahora mas un túnel que un conducto. Gina ya no tenía ni idea de lo que era lo que tenía que hacer, seguía avanzando por ese camino oscuro y sedoso y no pasaba nada, se miraba el brazo para saber si la marca guía le estaba marcando otra cosa, no ocurría nada, continuaba todavía el mismo mensaje tatuado en su mano.

Siguió avanzando apenado porque no ocurría nada, entonces avanzo unos metros mas atrás y observo algo que la dejo patidifusa, se percato de que mas allá del conducto se veía una luz verde que le hacía recordar un poco a la luz del sol. No entendía porque lo veía así pero entonces llego a una incógnita, se miro el brazo de nuevo y leyó el ultimo trozo del acertijo:

-Con solo tocar su tacto, siento que se abre un horizonte.

Entonces llego a la cuenta, se refería a que como se abrió el hueco, era como descubrir un mundo de nuevo que se encontraba a lo lejos, como un horizonte.

Ahora como capto el mensaje, la marca guía desapareció expandiéndose por su piel como hacía siempre, ya no necesitaba saber nada mas.

Siguió avanzo siguiendo el rastro de aquella luz fluorescente.

Salió del conducto y acabo entrando en una sala redonda donde todo estaba decorada de forma natural, las paredes eran de roca pero estaba tendido con ramas y lianas, como el decorado de una pelicula de jungla.

-Vaya -se dijo sorprendida al ver el aspecto de la sala.

Avanzo por todo el lugar observando detalladamente todo lo que había, estaba todo como si fuese una casa porque algunas rocas estaban hechas como para que pareciesen muebles, se podía notar que una era como una mesa, y encima al otro extremo de la sala había algo que parecía una lacena donde se podía ver que estaba repleta de boles.

No entendía porque había esas cosas si es que acaso había alguien viviendo, pensó en lo mismo que le ocurrió en la casa del oráculo, que el inquilino de aquel lugar podría estar escondido en la sombras de la sala. Pero no notaba nada sospechoso, aquel lugar era muy pequeño como para que alguien es escondiese.

De entre todo lo que había ahí, solo había algo que tenía un color diferente, había como un cuenco donde estaba cubierto de una extraña sustancia amarilla que brillaba, dedujo que aquello podría ser oro. Se dirigió ahí ilusionada con la idea de saber que era, se acerco y observo que el contorno le resultaba muy familiar a algo que no había visto hace poco.

Metió el dedo dentro, al tocarlo sintió como si fuese por su tacto tan espeso, saco el dedo teniendo algo sucio de esa sustancia, lo probo pero entonces llego a la cuenta de lo que era.

-Savia -era justo lo que le había enseñado Lucas-. Como si ya no tuviese suficiente por hoy.

Dejo el trozo dentro del cuenco y siguió fijándose.

Todo estaba bastante bien reluciente pero el aspecto que tenía la sala le daba un aspecto bastante gótico, se quedo pensando en donde podría estar aquella daga. De pronto se fijo en una extraña luz verde que sobresalía de un hueco, supuso que aquella luz debía de ser la misma que estaba viendo antes, la que se guío para ir directamente hacía aquí.

Se dirigió lentamente para saber que era lo que había ahí, dio unos pasos y observo consternada pero mas extrañada todavía al ver un extraño menjunje hecho de pasto y hierba, eran como trozos de cosas naturales pero hechos una pasta, salían burbujas de abajo como si se estuviese calentando, era una piscina rectangular de una asquerosa pasta natural.

Gina intento de tocarlo para saber que era eso, cuando estuvo justo apunto de tocar la yema de la pasta verde, se hizo una burbuja mediana y aquello le hizo dar mas asco, se aparto sintiendo nauseas al verlo, casi pensaba que iba a vomitar, esa cosa pastosa era peor que el barro, ni en sueños iba a tocar eso.

Se alejo de ahí y siguió mirando de un lado para otro intentando de buscar la daga, había recorrido todo el lugar debido a lo redondo que era, ni rastro de ningúna daga.

-Pero bueno, me envían aquí a buscar una cosa, y encima no la encuentro, en serio empiezo a pensar que me han hecho perder el tiempo -se reprocho a si mismo como desahogandose del mosqueo que tenía al no encontrar nada.

En ese momento en un extremo se hizo la luz, Gina se giro extrañada y observo algo que le levanto la felicidad, a lo lejos estaba colocada la daga sobre un pedestal sostenida por dos palos de fierro.

-Que me pisen la lengua si no es lo que creo -exclamo irónicamente al no creerse lo que veía.

Se dirigió lentamente hacía aquel pedestal, se acerco a la daga se la quedo mirando, era como una daga venida del mundo persa, tenía todos los detalles como para hacerla parecer que venía del oriente medio pero no tenía mucho ese aspecto.

Se puso a cogerla muy poco a poco porque no quería llegar a pensar que ocurriría algo malo como suelen suceder en las películas de aventuras sobre arqueólogos, tuvo su momento de tensión porque no sabría que era lo peor que le podía suceder, le dio igual de todas formas y la cogío.

En ese momento, la pasta verdosa se detuvo, al instante empezo a tomar forma y apareció algo como una cabeza con cuernos y unos aterradores ojos amarillos, algo estaba emergiendo.

Ahora que tenía la daga se dispuso a irse, pero entonces observo por el otro lado del mango que había una escritura, había un rectángulo pequeño donde se podían ver los mismos símbolos que tenía ella cuando se le aparecía la marca guía, era el mismo idioma.

No tenía ni idea de lo que decía porque no estaba conectado a ella, entonces tuvo una idea, paso por delante el brazo sobre la escritura y cuando se le dio la vuelta, observo que lo tenía escrito:

-Aquel que posea esta daga, podra justificar el castigo de aquellos que intenten someterse a la voluntad de las fuerzas del mal -leyó lo que decía.

Aquello le dejo con mas incógnitas que cualquier otra cosa.

-Justificar a aquellos que intenten someterse a la voluntad de las fuerzas del mal. ¿Que quiere decir eso? -se quedo cuestionando ese hecho.

En ese momento se oyó un sonido que le hizo asustarse de golpe, se giro y observo a un extraño individuo hecha de la pasta verdosa, todo su cuerpo eran como lianas sujetas de un lado para otro, su cabeza era redondeada y con cuernos, como si se tratase de una corona.

-Oh dios mío -dijo Gina aterrada al ver a aquella extraña cosa.

El horrible monstruo pastoso empezo andar pero moviendose mientras estiraba cada una de sus extremidades, se movía como si estuviese hecho de goma porque al moverse parecía como si estuviese bailando de una forma ridícula que estar moviendose como una persona normal.

El monstruo siguió avanzando y parecía que intentaba cogerla, no paraba de hacer gemidos como si estuviese enfadado con ella.

Gina no supo que hacer, aquel extraño monstruo asqueroso pretendía cogerla por algúna razón, no supo que hacer así que pensó en lo primero que se le ocurrió. Miro la daga y se tuvo una idea.

Justo cuando parecía que estaba apunto de cogerla despiadadamente, ella alzo la daga mostrándosela delante del monstruo.

-Alto, detente maldito monstruo asqueroso o te hago daño con esta cosa -reprocho disimuladamente para que entendiese la advertencia que le estaba dando por si no entendía su idioma.

Entonces el monstruo se detuvo dando sordos gemidos como de sorpresa y extrañitud.

Gina alzo la cabeza y observo que su temeraria idea funcionó, el monstruo le hizo caso al parecer por mostrarle la daga, como si eso fuese algo que respetase tanto, como a un talismán.

Ambos se quedaron mirando con extrañitud. Gina se quedo tan sorprendida al ver como le tenía controlado al monstruo que entonces tuvo una idea, empezo a mover la daga de un lado para otro y el monstruo la siguió con los ojos, no perdía de vista la daga para nada.

-Vaya -se dijo sorprendida al ver como aquella daga captaba verdaderamente la atención del monstruo, se la miro queriendo saber que era lo que tenía de especial esa daga.

Entonces el monstruo volvió a reaccionar y se dirigió hacía Gina para apresarla, pero rápidamente ella se dio cuenta y volvió a enseñarle la daga, el monstruo volvió a detenerse fijándose en la daga.

-Bien hecho grandísimo monstruo podrido -se dijo ilusionado al ver que el monstruo lo entendía.

Seguía haciendo sus gemidos sordos, sentía una gran atención por la daga, tanto que no la podía hacer daño para nada.

Entonces Gina supo darse cuenta de que no iba a poder llevarse la daga si el monstruo no la iba a dejar de atacar, tenía que hacerle entender que era su misión llevársela.

-Disculpeme señor monstruo, puede que le guste mucho esta daga, pero debo decirle que tengo la necesidad de llevármela, no intento de robársela, solamente la cogere prestada y cuando termine de hacer lo que me propongo entonces se la devolveré, ¿puedo hacerle? -pidió Gina prometiendo que se la devolvería a cambió de que no la atacase.

El monstruo la siguió mirando, parecía estar captando el mensaje.

-De acuerdo, puedo captar con usted -dijo y estrecho su mano dispuesto a cerrar el pacto.

Seguía haciendo sus gemidos sordos pero parecía que sonaban mas a gemidos de refunfuñez que de otra cosa. Gina se quedo desesperada por poder estrecharle la mano, quería largarse de ahí cuanto antes, no sabía si el monstruo lo estuviese captando el mensaje o no, pero necesitaba urgentemente llevarse la daga aunque fuese por la fuerza.

Entonces el monstruo alzo su mano caída, no tenía ni huesos para poder enderezárselo, Gina se quedo ilusionado al ver que estaba dispuesto, al parecer no era tan malo como parecía. El monstruo casi estuvo apunto de tocarle la mano para firmar el pacto, cuando entonces vio de reojo la marca guía que estaba oculta abajo de su brazo, reaccionó esporádicamente y entonces agarro bruscamente la mano de Gina, la miro y entonces supo reconocer de que era.

Gina se quedo dolorida al ver como la tironeaba pero entonces observo aterrorizada como la expresión del monstruo cambió, ahora estaba como furioso y haciendo unos gemidos que sonaban a tono de cólera.

La soltó y avanzo unos pasos mas atrás, grito eufóricamente y entonces lanzo su brazo extendiéndose como lianas, se hizo como un puño y golpeo en el estomago a Gina, el golpe fue tan fuerte que la lanzo volando hacía el cuenco de savia que había al fondo.

Gina se enderezo sintiéndose dolorida del golpe, observo como el monstruo empezo a sufrir como una especie de depresión, se llevo las manos a la cabeza y hacía gemidos como si estuviese sufriendo por algúna razón. No entendía que era lo que le pasa pero estaba claro que algo relacionado con la marca guía lo volvía loco.

Entonces se detuvo mirando amenazadoramente hacía la niña que tenía la daga. No sabía porque le estaba mirando así pero pudo notar que estaba mirando fijamente su marca guía.

El monstruo empezo a avanzar en posición firme y dando grandes pisadas que sonaban como temblores. Gina no sabía que hacer, no tenía la fuerza suficiente como para enfrentarse a aquella cosa, se arrastro hacía atrás intentando de levantarse, agarro todo lo que pudo y se fijo que estaba cogiendo el cuenco de la savia, al ver la sustancia, se acordo de lo que le había dicho antes Lucas sobre que era lo que le sucedía si le ponía demasiada savia a las plantas, miro al monstruo y parte de todo ese barro verdoso del que estaba era hierba, entonces supuso lo que podría pasar, entonces se fijo en la daga y tuvo una idea como para acabar con el, la cogí y la remojo encima del cuenco llenándola de savia, toda la punta quedo recubierta de la sustancia.

Miro al frente y observo como el monstruo se le iba a venir encima, rápidamente se fue corriendo y le apuñalo la daga encima de su hombro.

El monstruo sintió la cuchillada, entonces Gina se fijo y observo que una extraña luz empezo a brotar del interior del monstruo, hubo una sacudida que hizo tirar a Gina hacía atrás, observo como el monstruo estaba sufriendo una especie de combustión espontánea pero de magia, la savia le estaba produciendo un efecto negativo en su cuerpo. Toda la savia se le subió a su cuerpo y el monstruo no paro de hacer gemidos de dolor mientras tironeo de sus extremidades de un lado para otro como si fuese un muñeco de goma, todo el monstruo se lleno de la sustancia que lo volvió a amarillo y entonces exploto, todo su cuerpo se expandió en forma de destellos amarillos.

Gina se quedo estupefacta al ver lo que le ocurrió, ahora entendió que era lo que le pasaba a las plantas si se les ponía demasiada savia encima. Entonces la daga cayo, no quedo nada de la savia que le había puesto, se había expandido por completo sobre el monstruo, rápidamente la cogío sintiendo una gran fascinación por la daga esa, al verla entonces pudo entender cual era su mensaje, aquella daga servía para castigar a todo aquel que fuese hostil.

Increíble -se dijo sorprendida al darse cuenta.

Al ver lo que quedo del monstruo le hizo dar grima pensar que después de todos esos años hubiese protegido esa daga, pero aún seguía teniendo sus dudas acerca de porque era que le daba rabia la marca guía, por algúna razón algo relacionada con esa herramienta mágica o con el oráculo tenía que ver en si con el monstruo, y solo había una forma de saberlo.


Después de todo eso decidió salir de vuelta a la superficie, subió por las mismas escaleras y acabo de vuelta delante de la estatua del conquistador de Venture Falls, en el momento en que justo salió, todas las columnas empezaron a subir, acabaron de vuelta en la misma posición de antes, luego aquella extraña energía azul salió de entre la hierba y volvió a dirigirse hacía los ojos de ambas estatuas, se metieron y le salieron como un humo blanco salir de sus falsas pupilas.

-Bueno, parece que hemos tenido un dia bastante liado -se dijo irónicamente al ver toda la clase de sucesos que tuvo hoy.

Luego entonces se acordo de sus cosas, se dio la vuelta y observo que tenía su bolso, lo abrió y metió por precaución la daga, también se fijo del tulipán, que lamentablemente estaba en un mal estado, todos los pétalos se le habían caído.

Lo cogío y se sintió desilusionada al ver que perdió el único regalo de Lucas.

Ahora que tenía una de las herramientas, supuso que había pasado la prueba, ahora tenía que volver al bosque a entregarle personalmente la daga al oráculo.


El oráculo forestal se quedo mirando con curiosidad la daga, estaba en perfecto estado, se la miro tanto con sus manos como sus ojos por la forma en que lo miraba, sintió una gran fascinación al ver que después de tanto tiempo, continuaba teniendo su gran poder en el interior.

Gina se la quedo mirando esperando algúna respuesta pero decidió hacerla ella misma.

-¿He superado la prueba oráculo? -pregunto Gina queriendo saber si lo había conseguido o no.

-Así es querida, lo has hecho bien, has tenido una gran paciencia y te has enfrentado a tus miedos, eso se merece un gran tributo -afirmo ilusionada el oráculo.

-¿Que es lo que hace esa daga? -pregunto teniendo aún sus dudas acerca de para que servía.

-Esta daga sirve para justificar el juicio a aquellos que han eludido el juicio y solamente piensan en ellos mismos y utilizan su propia agonía para crear dolor y miseria, por eso se creo esta daga -explicó razonadamente el oráculo.

-¿Como un juez pero en arma?

-Exacto -aclaro el oráculo.

Comprendió Gina, pero aún seguía teniendo sus dudas acerca de otra cosa.

-¿Y que demonios era aquel monstruo verdoso que protegía la daga? ¿Y porque quería hacerme daño después de haber visto la marca guía? ¿Que tiene que ver eso con usted? -pregunto cuestionando todos esos hechos al tener esa dudosa incógnita.

Entonces el oráculo dejo a un lado la daga y se puso a explicar.

Ese individuo, solía ser antes un protector de muchos caballeros y reyes, pero sufrió por accidente un severo destino, se transformo en esa cosa que has visto ahora y como no pudo vivir con eso decidió encerrarse para proteger esa daga ya que era lo único que tenía consigo -explicó dando a entender que aquel monstruo resulto ser antes una persona humana.

-¿Y porque le tiene tanto agobio a la marca guía? ¿A usted precisamente? -cuestiono.

-Cuando se metamorfoseo en esa cosa, pensó que toda la culpa la había tenido yo, me culpo de todo lo que le había sucedido -aclaro dando a entender que aquello le hizo acordar a ella.

-Ah claro -comprendió Gina porque se volvió loco cuando descubrió la marca guía.

-Pero ahora no te preocupes, ahora como le has justificado, ha podido descansar en paz.

-Y menos mal, porque si no fuese por lo que me enseño Lucas sobre la savia entonces no se que habría pasado conmigo -comento sarcásticamente ese hecho.

-Ese chico tiene un gran carisma, no debes desperdiciar lo que el tiene, a veces cuando todo parece un poco caído -se dirigió al tulipán y entonces apoyo su mano sobre el y por arte de magia le volvieron a crecer los pétalos-. Siempre se puede levantar algo de esperanza.

Gina se quedo ilusionada al ver que le reparo el tulipán.

-Ahora vuelve a casa, ya has tenido un gran trabajo por hoy, mañana te tocara la siguiente prueba, deberas encontrar el frasco que contiene el aceite sulfúrico -indico el oráculo.

-¿El aceite sulfúrico? -se quedo extrañada al oír ese nombre.

-Así es, un aceite creado de lo mas hondo de un volcán desaparecido -aclaro.

Comprendió Gina, entonces se dispuso a irse y volver a casa, agarro sus cosas y el tulipán.

-Gracias por todo oráculo -agradeció formalmente Gina.

-No, como ya te dije, tu eres la que me debe las gracias -aclaro haciendo recordar esa cuestión que le dijo antes.

Esbozo Gina una sonrisa de confianza y entonces salió por la puerta.

El oráculo forestal quedo solo, agarro la daga y se la quedo mirando, pudo notar por la esfera del mango como se podía notar una presencia moviendose desde el interior.

-Todos estos años siempre pensabas que nunca me iba a salir con la mía, pues ahora estas muy equivocado querido caballero, porque muy pronto esa niña me dará la libertad que necesito, y entonces, ya veremos quien será el que ría el ultimo -se dijo severamente y entonces empezo a reír de forma malévola, su voz resonó con eco por toda la sala.

La presencia que había dentro de la daga, se estaba mostrando como sufriendo, era un hombre de piel morena y con aspecto rudo, hacía gemidos pero no se oían, estaba terriblemente prisionero en el interior de la daga.

Gina siguió su camino por todo el bosque yendo directamente a su casa, ahora que ya había encontrado la primera de todas las herramientas, sabía que era lo siguiente que tenía que hacer, muy pronto iba a conseguir el corazón de Lucas, y cuando lo tuviese, tendría su gran dia.

¡El gran dia!


CONTINUARA...