LOST WOOD

Este fanfic ha sido presentado

por Dimitrix Enterprises

y Dimitrix Inc.


CAPITULO 4: ¡QUE GRAN DIA!

Otro foco de sol mas volvió a cubrir la ciudad de Venture Falls.

Gina se empezo a despertar, hacía gemidos de cansancio mientras rondaba por su cama, se giro a un lado y entonces empezo a sonar el despertador.

Lo golpeo para que se callase y luego hizo gemidos de refunfuñez, estaba agotado después de toda la aventura que tuvo anoche, fue toda una odisea para ella.

De pronto le empezaron a sonar las tripas, sonó a un ruido estridente como si tuviese un parasito metido dentro y se moviese sin parar.

-Oh por dios, malditas sean esas alitas con salsa de barbacoa -dijo maldiciendose por las alitas que se comió anoche.

Entonces un enorme foco salió de su ventana y le cubrió la cara despertandola completamente, se levanto con los ojos arrugados, se froto la mano para aclararsele la vista y pudo ver como había amanecido después de la tremenda noche que había tenido.

-Oh, porque tenía que ser de dia -dijo reprochandose, luego se tiro agotada en la cama y se quedo ahí pensando en todo lo malo que le había ocurrido.

Gimió desconsolada y luego empezo a divagar sin para diciendo:

-Maldito sean las alitas de pollo, malditas sean las palomitas, maldita sea Lucas -en ese momento reaccionó a lo que dijo y se acordo. Se levanto de un tirón y dijo-: Lucas.

En ese momento se acordo, hoy era el dia de la ultima prueba, hoy por fin tendría el corazón de Lucas y así podría amarlo el resto de su vida, pero había un problema.

Miro hacía atrás y observo su colección de fotos de el que habían colgadas en su espejo, se levanto y se sentó en la silla para mirar fijamente la cara de Lucas. Lo veía a el siempre sonriente, como entusiasmado de la vida misma, el ni siquiera necesitaba nada, solamente su entusiasmo y orgullo que tenía sobre lo que hacía. Mientras que ella, pensaba solamente en conseguir las cosas fáciles en vez de afrontar los hechos tal cual ocurrían, al mirarlo, tuvo sus dudas acerca de lo que pretendía hacer, no sabía que si seguir con las pruebas, o simplemente dejarlo a un lado y seguir con Lucas hasta que llegue el dia en que le diese su afecto. No quería esperar mas, quería ya su gran dia, ¡El gran dia! Y si ese dia no llegaba, entonces cuando iba a llegar.

En ese momento volvió a sentir el escozor de siempre, miro su brazo de nuevo y observo que la marca guía le estaba diciendo algo, se dibujo un cuadro de símbolos tatuados que decían:

-Después cuando hayas terminado al mediodía, ven aquí a buscar la daga justificadora y luego tendrás el acertijo que te llevara directamente adonde esta la piedra del afecto -leyó lo que decía y entonces la marca volvió a desaparecer tal y como vino.

Entonces ahí tuvo en cuenta lo que tenía que hacer, tenía que buscar esa piedra del afecto y ahí lo tendría todo ya zanjado, pero ahora, como conocía bien a Lucas, no sabía bien que hacer, quería su afecto, pero después de lo que hizo por ella anoche, tuvo mas dudas que nunca.

-¿Porque me lo complicas todo Lucas Wanson? -se pregunto cuestionando.


Mas tarde, bajo hacía el salón y ahí se encontró con su familia, estaban todos ya merendando y esperando a ella, tenía un plato de bacon y huevos revueltos ya en el plato.

Empezo a comerse lo que tenía servido pero a duras penas ya que las dudas que tenían eran demasiado grandes como para importarle mas pensar que comer.

Su padre estaba leyendo el periódico cuando entonces se percato de la falta de apetito de Gina.

-¿Te ocurrió algo cariño? -pregunto dirigiéndose hacía su hija.

Volvió a estancarse de nuevo y entonces dejo la cuchara a un lado y dijo:

-Es que tengo una duda -confeso Gina.

-¿Que duda? -pregunto y entonces se levanto dispuesta a hablar con ella.

-Veras, ¿que pasa si adoras a alguien, pero quieres desesperadamente conseguir su afecto cueste lo que cueste? -pregunto queriendo entender esa conclusión.

Entonces el padre se quedo pensando eso.

-¿Quieres decir que quieres amar a alguien pero te importa mas estar a su lado que conocerlo personalmente? -pregunto suponiendo el padre.

-Bueno no, no es eso... -entonces Gina se quedo estancada de nuevo al reconocer que su padre dio en el clavo-. ¿Como lo sabes?

El padre esbozo una risilla irónica y entonces empezo a explicar:

-Cariño, ¿entiendes lo que es el amor?

-Si, es el sentimiento de amar a alguien -comento Gina.

-Bueno, eso también, pero tampoco funciona el amor, si no conoces a la persona, porque si no la conocieras, entonces ese amor que tienes es una fantasía -aclaro el padre.

-¿Pero como va a ser una fantasía si cuando lo tienes delante ya sientes que lo amas? -cuestiono Gina queriendo corrobar ese asunto.

-Pero igualmente, si estas con alguien es para disfrutar de su compañía, pero si estas delante suyo y solamente te importa estar con el, es como si solamente te importase su propio aspecto, como tener una marioneta a la que poder controlar -admitió el padre dando un sensato consejo.

Entonces Gina se quedo estancada al reconocer ese hecho.

-¿Entiendes lo que te digo? -pregunto para verificar si lo había comprendido.

-Si -contesto tímidamente.

-Bueno -entonces le dio un golpe en la espalda-. Ya sabes lo que tienes que hacer, cuanto quieras enamorarte, así que trata bien a Lucas, se merece algo mejor -se levanto y volvió a su silla.

Gina se quedo desconcertada con eso, al final de todo el padre reconoció de lo que estaba hablando, y eso de que era algo obvio, pero tenía mucha razón, ella no deseaba a Lucas como una persona, lo deseaba como un objeto, como algo que quería instantáneamente, mas equivocada no pudo estar, entonces se dio cuenta de que todo lo que había hecho, era solo para utilizarle, si quería ganarse su afecto de verdad, tenía que entablar ese asunto con el mismiso de Lucas.


Después de eso marcho directamente hacía el instituto, se preparo y marcho pero sin mucha prisa debido a que ahora había llegado a la cuenta de que había estado equivocada todo el tiempo con sus decisiones.

Fue andando por todo el recorrido mientras ponía aquella cara de lamentación que siempre ponía cuando se equivocaba con todos sus propósitos, nada de lo que había hecho servía para ganarse el afecto y el corazón de Lucas. En ese momento se dio cuenta. Había hecho un trato con el oráculo para ganarse su corazón, ahora que lo había empezado ya no podía tener una vuelta atrás, esto tenía que tratarlo de la misma forma, si quería terminar con todo y hacer que volviese a la normalidad, tenía que enfrentarse a sus dudas.

Varios minutos acabo llegando a tiempo al instituto, apenas quedaba algo para que sonase la campana pero le dio igual porque tenía que buscar a Lucas para hablar urgentemente con el, el se pensaba que estaba dispuesta a ir a esa reunión que iba a hacer con sus mejores amigos, a algúnos los conocía bastante bien, pero ahora que estaba asociado con el le daba algo de repelus tener que unirse a ellos como un amigo mas solamente por conocer personalmente a Lucas, tenía sus dudas de si quería hacer eso, pero tenía que aceptarlo si quería entablar el asunto con el.

Marcho dentro y ahí inmediatamente se puso a buscarle entre el montón de gente que había, miro a ambos lados y no lo veía por ningún lado, no quería llegar a pensar que estaba pasando como el otro dia, que se fue de excursión y no se acordo para variar.

Intento de pensar con mas detenimiento porque estaba harta de buscarle como a un fantasma, entonces pensó que a lo mejor como apenas había sonado el timbre, debería de estar a un delante de su taquilla, y normalmente los de tercer grado tenían su propia sección, se fue a buscarla.

Recorrió todo el pasillo sur hasta buscar donde se encontraba, apenas había algo de gente y era como si fuese el pasillo de los bichos raros.

Miro de un lado a otro y ahí entonces vio a Lucas sacando las cosas de su mochila y metiéndolas en su taquilla.

Intento de llamarle pero en ese momento sonó el timbre y le tapo lo que justo iba a decir, entonces todos los niños marcharon directamente a sus clases, Gina se quedo estancada donde estaba como si fuese un palo y todos pasasen de ella, observo como Lucas se marcho sin darse cuenta, cerro rápidamente la puerta de su taquilla y marcho corriendo a clase.

-¡Jo! -dijo disgustada al ver que ahora le había salido bien.


Termino la primera hora y todos marcharon directamente a merendar al patio. Gina aprovechando que ahora tenía tiempo se puso a buscar a Lucas y fue a buscarle según donde le había visto antes, marcho corriendo directamente hacía el y se junto delante.

-Hola Lucas -le llamo con tono coqueta.

-Hola Gina, ¿que haces? ¿No deberías estar merendando con los demás? -saludo Lucas y entonces pregunto al ver que ella se encontraba delante de el cuando debería estar merendando.

-Bueno si, pero antes quería hablar contigo sobre un asunto -corroboro cambiando de tono.

-¿De que se trata? -pregunto y se puso a escuchar.

Entonces resoplo mentalmente y se puso a pensar acerca de como lo iba a decir:

-Veras Lucas, durante todo el tiempo que hemos estado juntos, nos lo hemos pasado muy bien y todo eso, pero...

-¿Que sucede? -pregunto al ver que se atoro en medio de la frase.

Entonces Gina se lo tomo un momento para pensárselo con claridad, Lucas era el mejor chico que había conocido nunca, y no podía hacerle eso, pero tampoco podía dejarse con esa duda de pensar que lo estaba utilizando todo el tiempo, esto tenía que terminar ahora.

-En realidad, no me he hecho amiga tuya solamente para que me pudieses enseñar a cultivar verduras y hortalizas -confeso ella sin mas dilación.

-¿Ah no? -pregunto extrañado al oír eso.

-No, lo único que quería era conocerte, quería saber de ti, quería que te unieses a mi y así pudiésemos estar juntos -confeso todo lo que ella sentía.

-¿Que te uniese a ti? -pregunto Lucas sin comprender a que se refería eso, entonces miro la cara de Gina y supo reconocer de que estaba hablando.

-Lo siento, si te he hecho daño -se disculpo pensando que a lo mejor le decepciono.

-No claro que no, no me has hecho ningún daño, vamos Gina no te pongas, eres mayor para llorar por estas cosas -razono Lucas para hacerle entender que no tenía porque ponerse así.

-¿Tu crees? -pregunto ella.

-Así es, se lo que es estar triste pero esto es algo que no vale la pena, tienes que entender a razonar sin que te quedes indecisa, porque sino uno pensara que a lo mejor te has vuelto loca o yo que se -espeto expresamente Lucas con sarcasmo.

Aquello hizo reír a Gina al ver lo ridículo y absurdo que sonaba.

-Gina, se que piensas eso sobre mi, y lo entiendo, pero no hacía falta que montases todo ese teatro solamente para poder gustarme -razono expresamente.

-Lo se, pero no tenía otra forma de hacerlo, es que haces que las cosas parezcan mas difíciles de lo que parecen que ya no se que decir -confeso ella sintiendo lastima por no haberlo hecho mejor.

-Yo no soy el que pone difícil, tu eres la que lo pone difícil -rectifico Lucas.

En ese momento Gina no entendía si aquello era un consejo o un comentario severo.

-¿Yo soy la que lo pone todo difícil? -pregunto comprender ese asunto.

-Así es, Gina, tienes esa manía de tener miedo por todo, y eso hace que te resulte mas difícil aún la vida misma, no puedes engancharte todo el tiempo a las dudas y a las cuestiones, tienes que actuar por tu propia cuenta, porque sino, te estarás perdiendo algo precioso -le explicó razonadamente para que te entiendese que no podía dejarse llevar por sus miedos y dudas sobre ella misma.

-Pero lo que sucedió ayer fue algo precioso -comento.

-Así es, pero fue porque salió bien, o porque tu quisiste hacerlo debido a tu temperamento emocional que tienes -cuestiono razonadamente.

En ese momento Gina se quedo pensando en ese asunto hasta que entonces llego a la cuenta, todo lo que le había resulto maravilloso al final resulto que salió bien porque ella no pensó en nada, actúo por su propio cuenta.

-Oh dios mío -se dijo sorprendida.

-Lo ves.

-Lo se, pero me siento tan estupida al haberlo hecho, es que no puedo dejar de pensar en ti y en como eres, dios, eres una maravilla de hombre -dijo divagando irónicamente.

-Hombre, tampoco es para tanto -espeto irónicamente sobre ese asunto.

Entonces ambos se pusieron a reír sobre aquel comentario tan ridículo.

Gina se quedo asintiendo y dudando acerca del asunto en si en el que estaba metida, quería sacarse de encima esa situación como fuese.

-Es que ya no se que hacer, quiero cambiar de esto de algúna forma -comento Gina teniendo dudas.

Entonces Lucas se quedo pensando, estaba claro que Gina se sentía un poco avergonzado de lo que había hecho y quería quitarse esa idea de encima, entonces se le ocurrió una cosa que hacer ya que resultaba lo mas obvio que hacer.

-Tengo una idea, porque no vienes esta tarde, y te unes con los demás, y a lo mejor empieces a pensar de otra manera, te lo tomas como si fuese una cita en grupo, te parece -propuso Lucas con tono decidido.

Gina se quedo pensando en esa idea, estaba claro que unirse a su grupo después de lo que había hecho le resultaba algo avergonzante, pero ahora que había calmado las cosas, pensó que era lo mejor que podía hacer para arreglar el asunto.

-Me parece bien -acepto encantada.

-Bien, podemos encontrarnos como a las cinco y media como mucho, pero luego te llamare para avisarte de donde va a ser, todavía no tenemos planeado donde ir pero tenemos algúnas sugerencias -acordo Lucas.


-De acuerdo -acepto y sonrío alegrada de ver que todo parecía ir estar bien.

Al cabo de unas horas mas tarde, la clase termino y todos los niños salieron dispuestos a volver a sus casas, entre ellos, Gina andaba por en medio mientras pensaba en como iba a hacer eso con Lucas, se había ilusionado con la idea, ahora que por fin había hecho las paces con el por sus repentinos comportamientos hacía el con la idea de querer sentir su afecto. Pero ahora estaba el problema de que tenía que terminar la prueba, no podía dejar atrás las pruebas y al oráculo, tenía que buscar una forma de hacerle entender que ya no necesitaba seguir con la misión.

En ese momento sintió el mismo escozor de antes, la marca guía la estaba llamando, rápidamente miro de un lado a otro y se fue corriendo a hurtadillas para que no la viesen ir al otro lado del jardín.

Se metió en el otro lado del jardín derecho y se puso a mirar lo que le decía ahora la marca guía.

Decía:

-Vuelve a mi casa y te otorgare de vuelta la daga justificadora, esta es tu ultima prueba, así que será mejor que no falles ahora que estas cerca -leyó lo que decía y ahí tuvo en cuenta la gran seriedad que ponía el oráculo.

Alzo la vista y observo como la puerta secreta se estaba abriendo, los arbustos se quitaron a un lado y se mostró la puerta de madera

Gina asintió y toda decidida marcho directamente a hablar con el oráculo, abrió la puerta de madera e hizo todo el recorrido que había hecho hasta ahora desde que descubrió la puerta.


Fue por aquel bosque tenebroso hasta llegar a la casa árbol del oráculo, se metió dentro y ahí subió hasta llegar a la sala donde se ocultaba el oráculo forestal.

-¿Me llamaba? -pregunto Gina suponiendo que estaba desesperada por conseguir que superase la prueba con tal de poder terminar con su trabajo.

-Así es querida, te estaba esperando -aclaro el oráculo.

-Pues pareciera que usted tiene mucho trabajo por delante si quiere terminar con esto -exclamo cuestiono Gina el asunto en si.

El oráculo esbozo una expresión de disgusto al ver su cara y entonces dijo:

-¿Ocurre algo? -pregunto ella.

-Así es me temo, pero no es algo malo, es simplemente bueno, solamente que ocurre algo de lo que me temo que voy a tener que ser sincera -corroboro Gina.

-¿Que es? -se enderezo para mirarla fijamente.

-Vera, sabe de que he estado un tiempo saliendo con Lucas desde que empece esto de las pruebas, y durante ese tiempo he intentado de conocerle, y la verdad es que he conocido mas de el de lo que suponía, y me parece perfecto, tanto que ni siquiera necesito nada de magia para poder intentarlo -explicó detalladamente Gina.

-¿Y eso que quiere decir? -pregunto el oráculo queriendo comprender a que se refería.

-Lo que quiero decir es que... -se hizo una pausa y entonces dijo-: Me parece que ya no quiero seguir con esto, me parece que ya no lo necesito.

Una expresión de disgusto se hizo mas grande aún en la cara del oráculo.

-Pero querida -dijo el oráculo consternada.

-Lo se, y no quiero contradecirle ni nada de eso, pero es la verdad, me temo que ya no necesito seguir con esto de las pruebas, va a tener que buscar otra forma de conseguir terminar su trabajo -corroboro Gina hacíendole entender que no lo hacía por mala educación.

Esbozo una expresión de disgusto y luego gimió expresando una queja, el oráculo se desvaneció reclinándose en su asiento y entonces empezo a decir:

-Querida, entiendo que hayas podido relacionarte con ese chico lo suficiente como para ser su amigo, pero tienes que entender que esto no lo haces por ti, lo haces por mi, ¿entiendes? -le explicó hacíendole entender a que se debía todo esto de las pruebas.

-Si, lo entiendo -afirmo Gina convencida de eso.

-Pero esta el problema de que si no cumplas esta prueba, entonces todos mis trabajos quedaran olvidados y yo acabare muriendo de la peor forma posible, no es bueno que un ser como yo tenga una muerte tan fatídica que morir con la idea de no haber podido terminar lo que uno empieza -corroboro el oráculo explicándolo de forma sentimental, se sentía culpable de no poder terminar su trabajo, ya tenía suficiente con haberlo perdido todo pero aún la oportunidad de terminar sus logros.

Con eso, Gina tuvo suficiente para creer que necesitaba hacer las pruebas, pero esta vez no por voluntad suya, sino por lo que necesitaba el oráculo, era una persona vieja y débil que necesitaba terminar con algo, es casi lo mismo que ayudar a los mayores, y si no hacía eso, entonces estaba siendo irresponsable por su parte.

-De acuerdo, intentare de hacer lo mejor que pueda -prometió Gina aceptando seguir con la prueba.

-¿En serio? -pregunto el oráculo sin poder creérselo.

-Así es, tengo que tener algo de responsabilidad por mi parte -reafirmo ella expresamente.

El oráculo esbozo una sonrisa de entusiasmo y luego dijo:

-No sabes la alegría que me das -comento ilusionada el oráculo.

-Oh -esbozo Gina una expresión de entusiasmo al ver que se pusiese así de contenta, se acerco a ella y le dio un abrazo para que se mantuviese tranquila con respecto al asunto.

-Espero que algún dia sigas siendo una buena chica -opino el oráculo al ver lo encantadora que era ella.

-Lo tendré en cuenta oráculo -prometió y entonces se separo de ella.

Entonces el oráculo saco de vuelta la daga justificadora y se la entrego a ella.

-¿Como va a ser esta vez? -pregunto Gina queriendo saber como iba a ser la prueba ya que ahora que iba a ser el final, supuestamente iba a ser mas difícil que las anteriores.

-Bueno, en este caso el guardián que se oculta en esa zona tiene unas habilidades muy potentes, uno solo de sus engaños podría destruirte, así que será mejor que seas mas lista que el -indico el oráculo.

-¿Y como hago eso? -pregunto ella.

-Eso es algo que tendrás que descubrir por ti misma -corroboro expresamente.

Carraspeo Gina al ver que se enfrentaba al mayor de sus retos, entonces se levanto y se dispuso a ir a buscar la ultima herramienta, recogió la daga y entonces dijo:

-¿Seguro que no pasara? -pregunto por precaución.

-No lo se, yo no puedo suponerlo todo -reafirmo el oráculo.

Se lo tomo como una afirmación retórica, cogío sus cosas y se marcho hacía la puerta.

-Nos vemos mas tarde, promete traer la piedra -cumplío Gina.

-De acuerdo querida -se despidió el oráculo y Gina se fue cerrando la puerta.

Ahora que estaba sola de nuevo, empezo a tener el mismo comportamiento que tenía siempre.

-Ya falta poco, ya falta poco, ya me falta poco para ser libre, ja ja ja -dijo dandose cuenta de que no le faltaba nada para que pudiese ser libre, luego se quedo alzando sus brazos al aire y riendo de forma malévola.

Mas tarde, Gina salió del bosque, abrió la puerta de madera y volvió al jardín trasero, ahí entonces espero a que recibiese la informacíon y el acertijo para así saber donde se ocultaba.

Espero un rato y no ocurría nada, pero entonces empezo a sentir el mismo escozor de antes, miro su brazo y entonces dio en el clavo, era su marca guía, la vio formandose un recuadro donde decía:

-Ve al centro del parque, cerca de las fuentes y ahí entonces recibirás el acertijo -leyó lo que decía y con eso tuvo suficiente para saber adonde tenía que ir.

Rápidamente marcho corriendo en dirección al parque, esta vez tenía que darse con mucha prisa, el final de tanta duda e histeria estaba apunto de llegar a su fin.


Corrió lo mas rápido que pudo y entonces llego al parque oeste de Venture Falls, donde estaba lleno de fuentes y estatuas inverosímiles para dar un aspecto mas llamativo al parque, para que sea algo mas diferente de lo que ya había.

Se junto delante de todo el parque y ahí espero a que recibiese el acertijo, estaba en medio de ningúna parte y no estaba haciendo nada, y encima no había nadie por ningúna parte, perfecto como para poder meterse en donde fuese que estuviese oculta la ultima herramienta.

En ese momento volvió a sentir el mismo escozor, ya lo estaba recibiendo de nuevo, levanto el brazo y observo la marca de cuadros tatuada en el brazo, leyó lo que decía y empezo a decir:

-El sentimiento es mutuo, conectados estamos, un muro nos lo permite, un solo toque, se desatan nuestras emociones, y con el sabor de ese tacto, se abre un horizonte que nos lleva mas allá de lo que imaginamos -ese era el acertijo.

Entonces Gina se quedo pensando en que quería decir ese acertijo, estaba claro que se refería a algo del amor, pero que específicamente como para relacionarlo con una cosa, entonces pensó en aquello que decía antes acerca de un muro, algo con un muro tenía que ver, ¿pero que? Entonces miro de un lado a otro y veía un montón de muros, pero solo podía haber uno y ese era uno especifico, entonces se acordo de que estaba en ese mismo parque donde solamente podía haber un cierto muro.

-El muro de los enamorados -se dio cuenta y rápidamente corrió en busca del muro que supuestamente no estaba tan lejos.

Siguió todo el recorrido del parque hasta llegar a un punto muerto, ahí casi no había nada, entonces alzo la vista y observo que a lo lejos de aquel camino, se encontraba el muro, era un simple muro de ladrillos pintado de blanco donde había un cartel que decía: MURO DE LOS ENAMORADOS.

Rápidamente fue hacía ahí, se junto delante del muro y empezo a mirarlo para saber ahora que tenía que hacer, si se tratase de un muro entonces tendría que tener algún tipo de interruptor, lo toco por ambas partes para averiguar si había una parte floja o no, fue yendo uno por uno pero no hallo ningúno, estaba claro que aquello no era como en las películas de terror en mansiones donde ahí siempre un escondrijo secreto.

Lo miro fijamente intentando de entender en si el mensaje. Se puso a pensar de nuevo en lo que decía anteriormente:

-El sentimiento es mutuo, conectados estamos, un solo toque, se desatan nuestras emociones -se puso a pensar para saber que quería decir específicamente, entonces pensó que a lo mejor se trataba del muro en si, de lo que era, para lo que servía.

Se quedo mirándolo fijamente hasta hacerse una idea de lo que pretendía decir.

Supuso que a lo mejor la forma de abrirlo era haciendo lo que se suponía que tenía uno que hacer, besar a su pareja, pero ella no tenía ningúna pareja, estaba sola, o eso creía.

Rápidamente saco de su bolso la billetera y saco la foto que tenía ella de Lucas ahí, sonrío al verle y entonces supuso que a lo mejor tenía que besar la foto para que el muro hiciese su magia.

Miro la pared una vez mas para asegurarse de que estaba ocurriendo algo, pero no ocurría nada, entonces tenía claro que eso era lo obvio.

Asintió y entonces beso la foto, respiro profundamente al tener que haber tomando esa decisión, en ese mismo momento se oyó un extraño ruido que parecía venir de algo que se estaba moviendo. Miro hacía arriba y observo una raíz de planta que estaba creciendo encima del muro, fue extendiéndose hasta que se le formo en la punta un muérdago. Gina se quedo extrañada al ver eso, empezo a pensar que como se trataba de un gesto de amor, tenía que crecer un muérdago, pero entonces el muérdago toco el muro y al instante una extraña energía salió de entre las esquinas del muro de ladrillos y empezo a extenderse por todo el muro.

Gina se aparto porque entonces supuso que el muro se estaba abriendo como una puerta. Toda la energía cubrió el muro y al instante el muro empezo a moverse como si se tratase de agua solida, estaba cambiando de forma, se torno de otra forma y de pronto se desvaneció mostrando que había un hueco oscuro.

Gina se quedo sorprendida al ver eso, lo había logrado, ese era el acertijo, ahora empezo a entenderlo todo, como paso antes con la primera prueba, descubrió un horizonte, dio un paso hacía adelante para ver lo que había dentro, estaba todo tan oscuro, era como estar viendo una nueva versión de la entrada de la casa del oráculo, solo que en esta no estaban las antorchas, avanzo aún mas para descubrir lo que había mas al fondo, entro hasta al final queda metida en esa extraña sala.

Entonces el muro volvió y tapo la salida, se puso solido de nuevo y no había forma de salir de ahí, ya no había escapatoria, ahora había que ir hacía adelante y no detenerse.

Siguió avanzando mientras sentía un escalofrío que le recorría la espalda, tenía el presentimiento como de que algo iba a salir mal, algo había que no cuadraba y la forma de saberlo era siguiendo aquel y extraño oscuro hueco.

Avanzo unos metros mas hasta que entonces, casi se cae al descubrir que habían unas escaleras, eran tan del mismo color que la sala entera que casi ni las reconocía, si no se hubiese levantado sobre el escalón se habría caído de bruces y vayase a saber si se habría roto algo o no.

Refunfuño al ver que alguien había puesto esas horribles escaleras sin ni siquiera darles una pista de que estaban, fue bajando escalón a escalón hasta llegar abajo.

Fueron como treinta escalones hasta que entonces llego abajo y ahí no había nada, todo un fondo oscuro que no conducía a ningúna parte. Miro a ambos lados y no había nada que lo condujese a la supuesta sala donde se oculta la ultima herramienta.

Pero entonces algo se ilumino, miro al fondo y observo una luz purpura que venía de la izquierda, no veía bien de donde salía pero supuso que aquello tenía que ver con la piedra, fue directa ahí con curiosidad.

Entro en el hueco y ahí entonces observo de que se trataba en si de la sala, era una sala oscura y deprimente pero lo único que si había de especial eran unas extrañas estacas de diamantes purpura que habían alrededor, estaban por todas partes iluminando la sala.

Fue yendo de un lado para otro buscando la herramienta, tenía que buscar algo parecido a una piedra y seguramente del mismo color que aquellos diamantes, pensó que a lo mejor debía de tratarse en si de los diamantes, pero aquello no podía ser, sonaba a estupidez, miro de nuevo de un lado para otro intentando de buscar la supuesta piedra pero no había rastro de ella, toda la sala era lo bastante circular como para que ocupase una décima parte de lo que sería un club privado, y ahí no había nada en absoluto en comparación con los diamantes.

Gina empezo a hartarse de estar todo el tiempo en la misma situación, quería acabar con todo porque sino jamas terminaría lo de las pruebas, jamas se acabaría sus cuestionamientos y sus dudas, si quería encontrar la piedra, tenía que encontrar primero al guardián.

-Escuchame, se que estas aquí protegiendo la piedra y quieres ocultármelo por una razón, así que te pido que salgas para que puedas comparecer ante tu juicio, como no lo hagas, destruiré cada parte que haya en esta sala, ¿te ha quedado entendido? -insistió Gina para hacer salir al supuesto guardián que vigilaba la piedra.

No hubo respuesta, pensó que a lo mejor ni debía de haber un guardián, pero entonces se oyó decir:

-Hola Gina -se oyó saludando una voz conocida.

En ese momento sintió como si todo le diese vueltas porque no pudo creer lo que estaba oyendo, se giro y observo que al otro de la sala había una silueta que le resultaba conocida.

-¿Lucas? -pregunto queriendo saber si era el.

-Te he estado esperando, no me puedo creer lo mucho que has tardado, pero ha merecido la pena -dio unos pasos mas y se mostró que perfectamente era el.

Gina no pudo contener la sensación de que se lo estaba imaginando todo porque no podía creer que estuviese viendo al hombre de su vida ahí mismo.

-¿Que estas haciendo aquí? -pregunto ella queriendo saber como era posible que estuviese ahí.

-Lo mismo que tu, buscando la piedra.

-No es posible eso, yo soy la única que visito al oráculo forestal -recrimino Gina cuestionando el asunto de que era imposible que supusiese eso si es que acaso visito al oráculo.

-Así es, pero yo tuve una opción diferente, tu fuiste por tu propio camino, y yo empece por el mío -exclamo y avanzo aún mas hasta acercarse delante de Gina.

Gina empezo a retroceder hacía atrás porque no sabía si era Lucas o no, era imposible que estuviese ahí, dio mas pasos hacía atrás porque desconfiaba de el.

-¿Quien eres en realidad? -pregunto ella queriendo saber que era el.

-Yo soy Lucas, Lucas Wanson, el de siempre, vamos Gina no tienes porque tener miedo de mi, soy la misma persona de siempre -replico Lucas hacíendole entender a Gina que era el mismo.

-Es imposible, no puedes estar aquí, no ha pasado casi nada desde que terminaron las clases, ¿quien eres en realidad? ¿Eres el guardián? -pregunto insistiendo.

-No, el guardián muro hace tiempo, ya nadie gobierna este lugar, ya no hay nadie aquí viviendo -admitió Lucas.

-¿En serio? -pregunto para verificar ese hecho.

-Así es, así que eso significa que nos vaya a resultar muy fácil encontrar la piedra -exclamo.

-No hables en plural, no vamos a trabajar juntos hasta que me des una respuesta de que eres el autentico Lucas Wanson, ¿dime algo que solo el sabría decir? -insistió Gina queriendo saber de una vez que era ese individuo que afirmaba ser Lucas.

Entonces Lucas se detuvo, asintió y entonces se dirigió con una mirada de resentimiento.

-¿Que quieres saber? -pregunto.

-Que fue lo que hicimos el sábado? -pregunto como para dar un ejemplo.

Se quedo recordando Lucas hasta que entonces dijo:

-Te invite a mi jardín en mi casa, y estuvimos regando las hortalizas -confeso.

-¿Que hortalizas habían?

-Zanahorias, luego nos pusimos a ponerles el extracto de savia -corroboro perfectamente.

Gina refunfuño, quería probar con toda cosa, no quería llegar a pensar que era el mismo.

-¿Como se llama tu mascota planta?

-George.

-Así es -corroboro Gina y entonces se quedo pensando en otra cosa, quería probar de que era alguien falso, no quería pensar que era el mismo, era imposible.

-¿Que pasa Gina? ¿Todavía no te das cuenta de que soy yo? -pregunto insistiendo Lucas y siguió avanzando sin parar mientras levantaba los brazos para afirmar su vulnerabilidad.

Gina retrocedió aún mas y acabo saltando encima de una roca levadiza que había arriba, saco de su bolso una linterna y la utilizo como arma para defenderse.

-Vamos Gina, no intentes hacer ningúna tontería, en serio yo soy, ¿es que no me crees? -insistió Lucas comportandose como hacía siempre.

-No, no quiero creerte, es imposible que seas el, el jamas llegaría a este lugar, solamente yo lo conozco -corroboro Gina sintiéndose aterrada de pensar que a lo mejor era el mismo, pero quiero negarlo con todas las posibilidades que había.

-Lo se, pero vas a tener que creerme por eso, no tienes otra opción, esto es la realidad. ¿Dime Gina?, has podido superar tus miedos, tus dudas, tus cuestiones.

En ese momento algo en ella se despertó y le hizo cambiar todo de opinión.

-¿Que has dicho? -pregunto ella.

-¿No te acuerdas de que antes te he dicho de que tienes que superar tus miedos?, ¿de que no puedes dejar que tus dudas se hagan contigo?, ¿recuerdas que dije cosas como esas? -pregunto dando opciones para que se diese cuenta de que era el.

-Si me acuerdo de eso, pero eso mismo me lo dijo el autentico Lucas -reprocho enfurismada.

-Yo soy el autentico Lucas, no hay ningún impostor, no hay nadie aquí aparte de nosotros, así que te digo esto Gina, recuerdas la otra noche cuando volvimos de aquel centro, de aquel concurso, tu ganaste un trofeo, nos quedamos con el estomago reventado, y entonces yo te dije que eras la persona mas fuerte que había conocido, pues entonces demuéstrame que eres lo bastante fuerte como para creerme, dame una razón para creerlo ahora -razono Lucas con toda sensatez.

Gina no sabía que hacer, tenía miedo de pensar que era falso, pero no podía ser, solamente había un Lucas y era el que estaba arriba, pero si entonces era verdad que era el, entonces se estaba atemorizando por nada.

-Vamos Gina, te estoy demostrando que soy el Lucas que tu estas pensando, creo en ti, se fuerte -insistió razonadamente Lucas.

Tenía ganas de estallar de la euforia porque no podía contenerse las ganas de querer quitarle de en medio, pero al final no pudo soportarlo mas y se lo tomo en serio.

-¡Lucas! -reaccionó espontáneamente y salió corriendo a cogerle.

Le abrazo fuertemente y se puso a llorar al ver que era el en realidad.

-Ves Gina, que te dije -reafirmo Lucas hacíendole entender a ella que al final de todo era quien decía ser.

-Pensaba que me estaba volviendo loca -dijo ella sollozando de sufrimiento.

-Vamos, no te vuelvas loca, de todas formas eres tan fuerte como un roble -dijo expresamente el.

Gina sollozaba de no poder creerse que alguien se daba cuenta de lo que estaba haciendo, a pesar de todo lo que hizo, por fin algo daba sus frutos.

-¿Que estas haciendo aquí en realidad? -pregunto ahora queriendo saber en serio que hacía ahí.

-Yo también estoy buscando la piedra, quiero ayudarte, entiendo lo que quieres hacer -aclaro Lucas.

-¿En serio?

-Así es, me halaga que pienses eso de mi -dijo ilusionado Lucas con esa idea.

Gina alzo la cabeza y miro perplejamente a Lucas.

-¿Así? -volvió a preguntar porque no se creía completamente lo que decía.

-Si, y por eso mismo quiero regalarte esto -dijo y entonces se junto delante de Gina y la acabo besando inesperadamente en los labios.

Gina intento de apartarse porque sentía como si la estuviese ahogando pero al final se dejo y empezo a sentir el gusto del tacto de los labios de Lucas, eran perfectos, estaba dando un enorme beso apasionante, algo que ella jamas había sentido.

Al final luego se separaron y se miraron fijamente el uno contra el otro.

-No sabía que supieses hacer eso -opino ella ilusionada al ver lo que hizo.

-Pues eso pasa por no ser uno mismo, a veces no sabes lo que te puede suceder -exclamo sarcásticamente al cuestionar ese asunto.

Gina estaba tan entusiasmada al ver lo que hizo que no pudo contenerse al dejar de mirarle, pero en ese momento reaccionó, se dio cuenta de que algo no cuadraba.

-Un momento, Lucas nunca le gusta a la gente que se comporte de otra forma, siempre quiere que se comporten tal cual como son, incluido el mismo -cuestiono Gina ese asunto porque se daba cuenta de que no sonaba a algo verdadero.

-¿Que pasa Gina? -pregunto Lucas sin comprender lo que sucedía.

En ese momento Gina empezo a extrañarse demasiado, algo no cuadraba en Lucas, justo en ese mismo momento algo extraño apareció en su cara y se desvaneció como un parpadeo.

-¿Que te ocurre Gina? ¿No te ha gustado? -pregunto y en ese momento unas cosas extrañas se le aparecían en la cara de Lucas, se estaba mostrando como si fuese una imagen de video con cortes.

Gina no estaba entendiendo que le ocurría pero estaba claro que eso que estaba viendo no era exactamente Lucas, algo se estaba mostrando delante de el.

-¿Que... te... ocurre... no confías... en... mi? -entonces en ese momento se le desapareció la imagen de Lucas y se le mostró su verdadero rostro, era un ser con la cara negra, con unos peinados azules y revueltos y con los ojos enormes como bolas de petanca.

Se le levanto la piel de gallina al ver lo que tenía delante, rápidamente lo quito de en medio y lo empujo hacía atrás. La extraña criatura cayo hacía atrás y este alzo la cabeza para ver que le pateaba la cara, gimió del golpe que le dio.

Rápidamente Gina fue a buscar su bolso que lo había tirado antes, metió la mano intentando de buscar una cosa y la hallo, era la daga justificadora. Se giro mostrando una expresión de odio hacía la criatura, sentía un tremendo desprecio por lo que le había hecho, la había engañado y se lo había tragado, fue directa hacía la extraña criatura que estaba agonizando de dolor.

-Por tu culpa me has hecho creer que el hombre al que he querido durante este tiempo me había querido por una vez en la vida, ahora entiendo lo que había dicho el oráculo, y tenía mucha razón, debería haber tenido mucha mas precaución, y la voy a tener -dijo expresando sus quejas ante lo que había hecho y entonces se acerco dispuesta cogerle para clavarle la daga.

La criatura intento de apartarse arrastrandose por el suelo pero ella le cogío antes de que hiciera algo.

-Así que te voy a decir esto, ¿donde esta la maldita piedra o sino te mato con la daga? -replico queriendo saber donde se encontraba la piedra del afecto.

La criatura no contestaba, estaba tan atemorizada que era incapaz de decir algo.

-De acuerdo, tu lo has querido -alzo la mano dispuesta a clavarle la daga para justificarle.

-Espera -hablo la criatura.

En ese momento Gina se detuvo porque aquello ya se salió de lo que se suponía que era.

-¿Que has dicho? -pregunto ella indecisa al verle hablar.

-No... lo...hagas -insistió atemorizado.

Gina se quedo indecisa al ver eso, resulto que la criatura si que era inteligente, a pesar de lo que le había hecho antes, resulto que podía hablar como un ser humano normal y corriente.

-¿Como es que puedes hablar? -pregunto ella queriendo resolver ese misterio.

Se quedo atemorizado el individuo y entonces empezo a señalar.

-¿El oráculo forestal te puso la marca guía verdad? -pregunto señalando su brazo.

Gina se miro el brazo y todavía tenían los tatuajes.

-Si, ¿porque?

-No deberías de confiar en ella -confeso la extraña criatura.

Entonces una sensación de desconfianza rodeo a Gina de una manera que no sabía como tratar, algo ya no estaba cuadrando, algo iba mal.


El oráculo forestal se sentó en su silla, abrió uno de los cajones y entonces saco un espejo.

-Veamos, ¿que esta haciendo mi querida Gina Louren? -se pregunto a si misma y entonces paso la mano por delante del espejo, al instante apareció una imagen de lo que estaba sucediendo en la zona secreta.

El oráculo se quedo intrigado pero entonces empezo a notar que algo estaba fallando.

-Oh no, no, no, no -empezo a ver que la criatura que había retenida lo había estropeado todo.

Gina se levanto y miro fijamente a la criatura que tenía delante.

-¿Quien eres en realidad? -pregunto queriendo saber la verdad en realidad.

-Soy uno de los tres caballeros que fracasaron en la destrucción de la bruja de los bosques -confeso tartamudeando la criatura-. Mi nombre es Ayolenn, soy el aprendiz de mis dos maestros jinetes.

-¿Dos maestros? ¿Te refieres a esos dos monstruos que habían en las dos zonas? -supuso.

-Así es, ellos también cayeron en el maleficio. ¿Donde están? ¿Están también? -pregunto ilusionado con la idea de pensar que sus amigos estaban vivos.

Gina no supo como contestar eso, no tenía ni idea de lo que le había pasado a sus amigos.

-Los tuve que... -se quedo estancada y entonces mostró la daga.

Con esto tuvo suficiente como para entender que los había justificado.

-Entonces es tarde para ellos -dijo desilusionado al ver el destino que les había dado.

-¿Tarde para que? -pregunto ella sin comprender a que se refería.

Entonces Ayolenn se acerco hacía ella y le puso delante la daga.

-¿Ves ese circulo que hay en el mango? -señalo el circulo central del mango del arma.

-Si -afirmo.

-Ahora miralo fijamente, lo mas cerca posible.

Entonces Gina se enderezo para mirar mas de cerca el arma, lo miro fijamente esperando a que sucediese algo y entonces observo como de pronto empezaba a notar una imagen de dos personas mostrandose aterradoras y expresando una perversa cara agonizante.

-He visto dos caras ahí encima -aviso consternada.

-No están encima, están dentro, son mis maestros, están apresados dentro de daga, cuando la clavas contra alguien, no lo estas justificando, lo estas metiendo dentro -aclaro Ayolenn.

-Pero si les clave cuando estaban transformados en monstruos -cuestiono ese hecho.

-Destruiste su cuerpo mágico, pero todavía tenían dentro su parte humana, así que por eso mismo están absorbidos dentro, si no salen urgentemente, se desvanecerán como la propia existencia -aclaro Ayolenn dando a entender que como no los liberasen, se perderían para siempre.

-Pero no entiendo, el oráculo me dijo que cuando los clavaba, los estaba liberando de su sufrimiento -siguió cuestionando debido a que no comprendía el asunto en si.

-Ya están sufriendo, al clavarles los estas utilizando, el oráculo los esta utilizando, y te ha estado utilizando a ti también -espeto Ayolenn dando la severa verdad sobre el asunto.

-¿Me ha estado utilizando?

-El oráculo no es lo que parece, en realidad es un bruja que pretende destruirlo todo, utiliza a la gente para apiadarse de ellos, durante mucho tiempo, estuvo condenando a un montón de gente, casi parecía que la naturaleza se iba a extinguir si no fuese porque mis amos yo, la vencimos, pero tuvimos nuestras consecuencias -explicó hacíendole entender que todo era mentira.

-Os encerró aquí dentro -comprendió Gina.

-Así es, pero debido a los efectos de su magia quedamos convertidos en cosas como esta -se señalo a si mismo-, intentamos de frenar sus planes, pero con nuestra fuerza solamente pudimos encerrarla en una pequeña sección del bosque hay oculta en otra dimensión, pero ella sabía que la única forma de salir, era utilizando a alguien con un corazón puro de amor para poder invertir el hechizo.

-Un corazón puro -se quedo pensando Gina y entonces comprendió a que se refería-. Yo tal vez.

-Exacto, estas desesperada por conseguir al hombre que amas, y eso se vuelve poderoso, el amor es la herramienta mas poderosa de la naturaleza humana, así que por eso utilizo dos herramientas, una de ellas ya había sido creada hace tiempo, la daga, y las otras dos eran objetos que servían para darle poder a la daga como para que el hechizo se rompiese debido a esa propia magia de amor -afirmo y entonces explico el plan que había diseñado el oráculo.

-¿Que herramientas eran? -pregunto ella queriendo entender eso.

-Una era el aceite sulfúrico, y la otra era la piedra del afecto, la que tiene mas potencial -explico y entonces mostró un colgante del que colgaba una enorme piedra rosada brillante.

-Tu tienes la piedra del afecto -comprendió eufóricamente.

-Así es, yo tenía la responsabilidad de proteger esta piedra para que luego cuando llegase el momento, el elegido para liberar al oráculo pudiese enfrentar a los guardianes, la única forma de conseguir las herramientas es enfrentandose a los propios guardianes, es como una prueba, una prueba de valor, y si tienes es valor, entonces eres lo bastante fuerte como para poder otorgar el poder a la piedra e invertir el hechizo, los demás tenían esa responsabilidad, y han perecido, sufriendo por culpa de la bruja -aclaro explicando la cuestión acerca de las herramientas.

Entonces Gina comprendió que había atacado a los propios hombres pensando que eran malvados.

-Entiendo lo que has hecho, y que sepas que te perdono, no tenías ni idea de lo que estabas haciendo, que sepas que lo comprendo, a pesar de todo lo que ha sucedido -perdono Ayolenn sabiendo que por su culpa se había llevado a sus maestros, pero como había sido todo obra del oráculo, podía entendérselo.

-Yo también lo siento -se disculpo sintiéndose culpable por lo que hizo, en ese momento se acordo de algo que sucedió anteriormente-. Un momento, tu antes me besaste creyendo que eras Lucas, ¿porque lo hiciste?

-Tengo la piedra del afecto, con ella me permite saberlo todo, me alimento del amor para sobrevivir, siento que haya tenido que hacer eso, pero es para lo que estoy obligado -corroboro Ayolenn.

-Pues para ser un monstruo sabes besar bien -exclamo sarcásticamente Gina.

Entonces ambos se rieron sobre ese absurdo comentario.

-Pero entonces el oráculo me ha estado utilizando, ¿como se que todo esto es cierto? -cuestiono Gina queriendo entender todo el asunto, a pesar de todo lo que le habían dicho, le seguía dando demasiadas vueltas.

El oráculo continuaba mirando a través de su espejo mágico y podía entender que el individuo Ayolenn estaba apunto de chivarse del todo, ya le había explicado todo pero no por eso no podía impedir que la perdiese.

-Maldito monstruo, ya sabía yo que la acabarías arruinando -dijo y entonces encendió una llamarada con su mano, alzo la mano y la lanzo a través del espejo que la acabo atravesando.

-Lo único que tienes que saber, es que para derrotar al oráculo tienes...

Entonces la llamarada apareció y golpeo por la espalda a Ayolenn, el impacto le hizo gritar de euforia pero dando un alarido muy salvaje que resonó como una onda expansiva.

Gina cayo hacía atrás y pudo ver como Ayolenn se estaba desatando de forma extraña, lo veía sufriendo y gritando como un animal salvaje, toda su piel empezo a brillar con un foco purpura, empezo a ir dando vueltas sobre si mismo mientras gritaba de dolor.

-Ayolenn -grito Gina queriendo saber que le ocurría.

Oyó ese grito y pudo sentir lo que tenía delante, se movió a un lado y observo a la indefensa niña que tenía delante, aquello lo hizo ponerse como un loco al verla.

-Ayolenn, soy yo, Gina, no te acuerdas, quiero ayudarte -intento de hacerle entender de quien se trataba pero aquello no le parecía dar efecto.

Ayolenn empezo a avanzar dando unos sórdidos pasos de animal mientras gemía de forma brusca, estaba descontrolado y apunto de atacar.

-Ayolenn -dijo Gina aterrada al ver en que se había transformado.

Entonces Ayolenn dio un fuerte gruñido que hizo resonar toda la sala, Gina se tuvo que tapar los oídos porque aquello sonaba como estar delante de un relámpago, Ayolenn se detuvo y entonces se preparo para atacar a Gina.

Ella no sabía que hacer, no podía hacerle daño pero al ver lo que estaba apunto de hacer no podía evitarlo, tenía que cogerle y quitarle de en medio, entonces se fijo de que tenía la daga encima, sabía bien lo que pasaba si se lo clavaba, pero ahora no tenía otra opción.

Cogío la daga y en cuanto se le puso cerca, se lo clavo, Ayolenn se quedo detenido con la boca abierta pero de una forma irregular y miro fijamente a Gina.

-Lo siento -se disculpo por lo que hizo.

Entonces Ayolenn hizo un gemido brusco y toda su piel empezo a tener fracturas, se estaba iluminando hasta parecer una linterna, todo su cuerpo brillo tanto que parecía que iba a explotar, Gina intento de quitarle la daga pero la tenía bien clavada, quería sacársela antes de que lo absorbiese, pero al final no pudo y cayo hacía atrás, observo como Ayolenn empezo a ser absorbido por la daga debido a sus tremendas fracturas por todo el cuerpo.

No pudo soportar verle, se veía como estaba sufriendo al dar esos tremendos alaridos de dolor, movió la cabeza y observo como parecía que estaba apunto de decir algo, se concentro y dijo:

-Daga -dijo murmuradamente y al final estallo en un destello purpura.

Cientos de trozos aparecieron vagando por alrededor, en ese momento la piedra cayo y la daga también. Rápidamente Gina los cogío a ambos, se levanto y se quedo preguntándose si todo esto era real después de todo, se quedo pensando en que fue lo que le paso de repente a Ayolenn, pero ahora tenía las dos herramientas, ya todo había terminado, ahora solamente falta volver con el oráculo y hacer el pacto que ella había mantenido, pero empezó a tener sus dudas sobre todo el asunto, si era verdad todo lo que le había dicho a Ayolenn, entonces tenía un serio problema.


Al cabo del rato Gina salió de la zona y volvió directamente al bosque donde se reencontró con la casa del oráculo, subió todas las escaleras y ahí se le abrió la puerta y marcho directamente hacía el oráculo que ya estaba ya sentada delante de su escritorio.

-Hola querida, te estaba...

-Déjate de rollos con lo de querida, ¿que demonios es lo que ha pasado ahí abajo? -recrimino y luego pregunto severamente queriendo respuestas, luego le tiro la piedra del afecto sobre la mesa.

Gina se puso de brazos cruzados porque quería saber que era lo que había ocurrido ahí abajo en la zona, que era lo que tenía que decir.

-No entiendo lo que pretendes decir -no comprendió el oráculo.

-Me he encontrado el guardián de la ultima zona, y no era lo que parecía, me hablo acerca de la una verdad, una verdad en la que decía que me estabas utilizando, los habías utilizado a ellos para tus propios planes y me estas utilizando ahora para poder ser libre, ¿es eso cierto? -pregunto recriminando Gina ahora queriendo saber toda la verdad sobre el asunto en si.

El oráculo asintió, estaba claro que le había dado en el clavo.

-Querida, lo que paso ahí abajo, fue parto de los poderes que tenía el guardián, tiene esa habilidad de engañar a la gente, si te contó algo, es parte de sus mentiras que utiliza para apiadarse de sus víctimas, te ha engatusado a ti también, pero por suerte he podido impedirlo -aclaro el oráculo dando a entender que todo paso debido a las habilidades para engañar que tenía el guardián.

-Impedido -entonces Gina se puso a pensar y entonces se dio cuenta de lo que antes sucedió con Ayolenn, se había vuelto loco por algo que le impacto en la espalda-. ¿Tu hiciste que se volviese loco?

-No quería que se volviese loco, solamente quería impedir que dijese algo que te hiciese cambiar de opinión, no tenía ni idea de que tendría ese efecto secundario, pero menos mal que tu has podido detenerlo antes de que te hiciese daño, por fin has traído todas las herramientas, ahora podemos hacer el pacto definitivo -espeto expresamente el oráculo y luego se dio cuenta de que por fin habían terminado las pruebas, estaba todo listo.

-Pero entonces todo eso que me contó es mentira, así que todo esto de las pruebas es verdad -cuestiono Gina queriendo entender cual era la autentica verdad.

-Así es, de verdad te pensabas que te podía mentir, después de todo lo que le he hecho por ti, y como es debido, ahora tu tienes que hacer algo por mi -reafirmo expresamente.

Comprendió Gina a pesar de que ya no tenía ni idea de en que mundo vivía, ya todo le daba demasiadas vueltas, pero ahora que ya todo había terminado, mejor terminarlo cuanto antes.

-Siéntate querida, vamos a hacer la ceremonia -pidió amablemente el oráculo.

Gina se sentó con una cara de remordimientos y entonces dijo:

-Una vez que hayas hecho el hechizo de amor, ¿Lucas será mío como pareja? -pregunto queriendo saber como iba a ser el asunto.

-Así es, una vez que este hecho el hechizo, el corazón de Lucas solamente te pertenecerá a ti y a nadie mas, estaréis enganchados como una pulga a un perro, jamas se separara de ti -corroboro.

Al oír eso, Gina tuvo sus malos pensamientos sobre el asunto, si era verdad que decía que el asunto iba a ser así, entonces Lucas se volvería una persona compulsiva con ella, sería un horror tenerlo así, no sería amor de verdad.

-Comencemos -anunció el oráculo y entonces saco la daga y el bote que contenía el aceite sulfúrico, quito la tapa y luego desparramo parte del aceite sobre la cuchilla de la daga, lo desparramo bien hasta quedar la mitad de la cuchilla impregnada del pegajoso aceite.

-¿Para que es todo eso? -pregunto.

-Veras, el aceite proviene del sulfuro de un volcán, y un volcán contiene fuego, el fuego es uno de los elementos mas fuertes que existen, si mezclamos ambas cosas, se vuelve un hechizo muy poderoso -explicó detalladamente el oráculo.

-Vaya -dijo sorprendida Gina al comprender eso.

Entonces el oráculo puso delante la piedra del afecto y le paso la daga a Gina.

-¿Que hace? -pregunto extrañada al ver que le pasaba la daga.

-Tu tienes que poseer la daga, es tu responsabilidad clavarle sobre la piedra, tu eres la que elige que el corazón de Lucas sea suyo, tu mente es el ultimo elemento para hacer el hechizo -le explicó el oráculo para que entendiese que ella era la que tenía que comenzar el hechizo.

Comprendió Gina a pesar de que empezaba a pensar que todo dependía demasiado de ella, cogío la daga intentando de no mancharse con el aceite.

-De acuerdo, primero tengo que comenzar recitando un discurso que sirve como potencíador para la piedra, una vez que haya dicho eso, la piedra empezara a brillar, y cuando llegue ese momento, tienes que clavarla, ¿has entendido? -explicó dando el ultimo detalle.

-Si -afirmo ella dudando del asunto.

Entonces el oráculo alzo los brazos arriba, estiro los huesos del dedo y se preparo para recitar:

-Aluu atah valom, malestir tirah vervehey, surah tag goba nemisis, aluu atah valom, malestir tirah... -recito el oráculo el discurso en su lenguaje místico.

Gina intento de concentrarse en prepararse para clavar la piedra, pero aquel lenguaje que ponía el oráculo resultaba de lo mas raro, no comprendía bien de lo que se trataba pero entendía que algo así acerca del amor y la voluntad.

En ese momento empezo a pensar, si hacía ese hechizo, entonces Lucas se pegaría delante de el y estaría como perro faldero que no quiere que se vaya su amo, si hacía eso, jamas se le desengancharía, se quedaría como un insecto que no se despegaría de su cuerpo, si eso iba a ocurrir, entonces estaba apunto de cometer su mayor error, Lucas era un hombre único, todos los aspectos que tenían le hacían bondadoso, si perdía eso, entonces estaría compareciendo con otra persona que no conocía, no podía permitir eso, esta no era la forma de conseguirlo, o mejor dicho, ya lo había conseguido, toda la charla que le había dado, era para eso, para que comprendiese que no se puede utilizar a la gente, lo mismo que su padre le había dicho que lo quería utilizar como marioneta, ahí lo tenía claro, ya había conseguido a Lucas.

Mientras el oráculo seguía recitando, la piedra empezo a brillar tanto como una de esas bolas de luz que habían las discotecas, un enorme foco rosado salía de la piedra e ilumino todo alrededor.

-Ahora -ordeno el oráculo.

Bajo rápidamente las manos, pero justo en ese momento no clavo la piedra, al cabo de unos segundos la piedra dejo de iluminarse, se le fue el efecto. Ambos se quedaron mirando con una cara de resignación al ver que no hizo lo que debía de hacer.

-No lo has hecho -cuestiono el oráculo con tono rígido.

-Lo siento oráculo, pero no puedo hacerlo, si lo hago entonces tendré a Lucas de una forma diferente, no puedo permitir eso, la verdad, creo ya he conseguido a Lucas después de todo, no necesitaba hacer nada, solamente hacía falta conocerle -se disculpo Gina y entonces explico la razón por la cual no clavo la piedra.

El oráculo se la quedo mirando con cara resignada y entonces dijo:

-Estas loca maldita niña del demonio -recrimino con un tono aterrador.

-¿Como? -pregunto sorprendida por ese extraño suceso.

-Después de todo lo que he hecho por ti, ahora no apruebas, te pedí que encontraras las herramientas para que así pueda descansar en paz, pero no, eres un solamente otra niña insensata, mentirosa e impostora -reprimió el oráculo todas sus quejas de una forma aterradora.

-¿Oráculo? -pregunto Gina queriendo saber que le estaba pasando.

-Pensaba que al menos tenías algo de sensatez, pero no, después de todo al final solamente eres una paria, una traidora que debe de pagar. Debería de castigarte por esto, pero ya veo, que la única forma de conseguir ser libre de aquí, es hacerlo por la fuerza -entonces el oráculo salto de una forma anormal y salió volando, agarro a Gina por el cuello y la tiro por el suelo.

Empezo a estrangularla con sus fuertes manos mientras ella forcejaba para poder sacársela de encima, en ese momento empezó a comprender que todo resulto ser verdad.

-¿Así que es verdad?, ¿lo que dijo Ayolenn verdad?, tu los condenaste -cuestiono Gina queriendo entender que si todo era tal y como se lo había dicho antes el guardián.

-Así es, el muy maldito casi estuvo apunto de admitir la verdad pero menos que lo detuve antes de cometer una estupidez, de haber sido entonces tu habrías huido, y yo no podía permitir eso. Lo único que pretendía era hacerme con este mundo, pero esos tres estupidos caballeros se creían que podían detenerme, pero al final ambos lo acabamos destruyendo por accidente, yo sufrí las consecuencias, y ellos también, pero eso no significaba que no pudiese aprovecharme de ellos, así que los hechizase, y los metí en esas salas místicas para que luego algún dia, pudiese venir a la vida una niña milagrosa, con un poder de amor que pudiese liberarme -explicó severamente el oráculo toda la verdad acerca de todo lo que había estado planeando.

-¿Y entonces porque los utilizaste entonces? -pregunto Gina, el oráculo le puso severamente la cabeza contra el suelo para sostenerla.

-Porque quería verlos sufrir, quería que alguien los viese como monstruos, quería que entendiesen que nunca se tienen que meter en los asuntos de un oráculo, y así ha sido, los has metido en la daga, y ahora utilizare sus almas, para potenciar el hechizo, y solamente me quedas tu mi querida Gina para que entonces pueda ser libre, me convierta en una persona de verdad, y tenga tu vida.

-¿Como? -pregunto ella sin comprender ese ultimo comentario.

-Una vez que hayas clavado la piedra, tu esencia pasara a la mía, y la mía pasara a la tuya, tu ocuparas mi lugar, estarás encerrada aquí por siempre, mientras yo, tendré la vida que siempre he querido conocer, posiblemente, hasta me encariñé con Lucas solo por capricho -admitió y entonces se puso a reír de forma malévola.

Gina no pudo evitar eso, estaba claro que si no la detenía, la iba a utilizar y sería su perdición, tenía que buscar la forma de detenerla, esto había llegado demasiado lejos, tenía que acabar con el oráculo, ¿pero como? Entonces miro a un lado y observo que tenía tirada la daga, al verla tuvo una idea, decididamente, la cogío y entonces rajo la mano del oráculo.

-¡Ah! -grito eufóricamente el oráculo, le dolió tanto que empezo a escocerle en la piel como si se tratase de acido, empezo a dar vueltas y al final acabo golpeandose de cabeza contra el escritorio.

Gina alzo la vista quedandose sorprendida de lo que apenas hizo la daga, se había salvado de morir estrangulada pero aún quedaba deshacerse de la bruja, en ese momento empezo a oír algo raro, como unas voces susurrantes que venían de algúna parte.

Miro la daga y entonces observo que el mango estaba brillando, y se oía decir:

-Usa la daga, usa la daga, usa la daga -eran las voces de los tres caballeros encerrados en el arma.

-¿Que use la daga? -pregunto ella queriendo verificar esa petición.

-Clavasela, justifica al oráculo -pidieron todos a la vez.

Entonces ahí lo tuvo claro, tenía que hacerle lo mismo al oráculo, solo así podía detenerla, empezo a despertarse, no podía perder su oportunidad, rápidamente se levanto y corrió a agarrar al oráculo. La levanto mostrandose de cara.

-Gina por favor, confía en mi, solamente quería hacerle por una razón -suplico el oráculo.

-Se que razón es esa, y no pienso tragármela -exclamo de forma obvia y entonces clavo la daga sobre su corazón.

El oráculo se quedo indeciso con una cara de horror, en ese momento empezaron a aparecer unas fracturas por todo el cuerpo. Gina no entendía lo que pasaba pero lo tenía muy claro, el oráculo, estaba siendo absorbido, pero aquello resultaba diferente, la energía que le cubría el cuerpo era muy potente, era como una subida de energía.

Se veía como el oráculo gemía de dolor, dio un grito de euforia sofocante, y entonces todo su cuerpo se fracturo y al instante estallo en pedazos.

Cientos de destellos acabaron volando alrededor, Gina se froto la cara y entonces observo sorprendida que todo acabo, destruyo al oráculo e impidió que se cometiese aquel hechizo que la acabaría condenando.

-Vaya -dijo ella sorprendida.

De pronto escucho oírse algo, miro la daga y entonces empezaron a decir lo caballeros:

-Corre, corre -avisaron eufóricamente.

-¿Como? -pregunto ella sin comprender a lo que se referían.

En ese momento se escucho un temblor y varios de los adornos y estanterías empezaron a caerse, toda la casa empezo a temblar, Gina se levanto y pudo comprender que todo se estaba cayendo a pedazos, la casa se estaba destruyendo, ahí entonces comprendió que tenía que salir de ahí cuanto antes, rápidamente se puso a correr para salir de la casa antes de que la aplastase consigo.


Al cabo del rato pudo salir de la casa árbol y salió al bosque, ahí observo sorprendida como toda la casa se rompió en trozos de fractura y se derribo sobre ella sola, todo los decorados del árbol cayeron encima y no quedo nada, un enorme silencio rodeo todo el bosque.

Ahora que había derrotado al oráculo, supuso que todos los encantamientos habían acabado, eso significaba que los caballeros volverían a la vida. En ese momento sintió que algo se estaba iluminando demasiado, miro su brazo y observo que la daga se estaba iluminando mucho mas que antes, la levanto para mirar que pasaba y ahí entonces tres extraños focos de luz salieron del circulo central de la daga, salieron como corrientes de viento y se fueron volando como el viento, en ese momento los tres focos dorados tomaron forma y apareció la imagen de tres personas, una de ellas eran un hombre robusto de aspecto moreno, la otra era de un hombre palido y de un aspecto también robusto y el otro era un joven con una cara bastante curtida.

Gina se los quedo mirando sorprendida, eran los mismisos caballeros en persona, habían vuelto a ser los de antes, volvían a ser seres humanos.

-Gracias Gina Louren -dijo el hombre robusto y moreno.

-¿Sois vosotros, los caballeros? -pregunto queriendo verificar de que se trataba de ellos.

-Así es -hablo el segundo caballero-, gracias a que pudiste entender el concepto del amor, tuviste la fuerza suficiente para poder vencer al oráculo, ahora todos descansamos en paz, el bosque siempre estará en rencor contigo por tus valientes actos.

Gina se quedo complacida al oír eso.

-Si no fuese porque me hubieses escuchado, nada de esto habría pasado -exclamo el tercer caballero.

-¿Ayolenn? -pregunto Gina dandose cuenta de que se trataba del guardián de antes.

-Así es, y gracias a ti puedo volver a ser como antes, y lamento mucho si intente hacerte daño, no fue culpa mía, sabes muy bien que tuvo la culpa el oráculo -verifico Ayolenn.

-No te preocupes, te perdono, ¿todo esta en paz ahora no?

-Exactamente, hemos estado esperando mucho tiempo para ser libres, ahora este mundo descansara en paz con lo poco que queda, pero será lo bastante útil como para que nazca uno nuevo, para que así los errores del oráculo jamas vuelvan a surgir -afirmo expresamente el primer caballero.

-¿Y que pasara conmigo? ¿Me he librado también del hechizo del oráculo?

Ambos carraspearon y entonces el segundo caballero se acerco.

-Una vez que haya acabado una pesadilla, todo lo que se ha producido... -le levanto el brazo y entonces le paso la mano delante de donde tenía la marca guía, se pudo ver como la marca salió despedida de su brazo, quedo libre de la magia del oráculo-, puede desaparecer para siempre.

-Vaya -dijo sorprendida Gina.

Entonces el segundo caballero se reunió de vuelta con los otros.

-Ahora que esta todo en paz, me parece que ya es hora de descansar en paz, ambos nos hemos librado de la maldicíon del oráculo, de esto nunca mas se sabrá, y si todo esto vuelve a suceder, esperemos que algún dia nos encontremos con alguien como tu -expreso el primer caballero.

Sonrío Gina al ver que todo quedo arreglado.

-Vamonos compañeros, vayamos a descansar a la otra vida -ordeno sinceramente el primer caballero y entonces ambos se pusieron a levitar al cielo.

-Nos volveremos a ver Gina, cuando llegue tu hora, tal vez nos encontremos de nuevo -aviso Ayolenn sabiendo que algún dia le tocaría a ella.

-Te estaré esperando -aviso Gina y entonces observo como ambos espíritus marcharon directamente hacía el cielo, se desvanecieron y no se les volvió a ver.

Ahora que ya estaba todo arreglado, ya no había ningún motivo mas por el que volver, regreso por donde vino, y ahí entonces los arbustos se cerraron para siempre, jamas volvió a entrar alguien en el bosque perdido, nunca mas se volvió a mencionar ni siquiera sobre ese mundo, mientras que lo que sucedió Gina, le cambió prácticamente, entendió el concepto del amor y volvió directamente a casa, para prepararse por su definitiva cita. El gran dia estaba sucediendo, pero esto todavía no era el final, el final estaba apunto de llegar en menos que nada.


Esa misma tarde, Lucas se quedo esperando a Gina, estaba revisando los mensajes a través de su teléfono móvil esperando algúna noticia sobre el medio ambiente, cuando entonces:

-He llegado demasiado tarde -se oyó la voz de Gina.

Lucas se giro y observo a Gina pero teniendo un aspecto mas diferente, se le veía mas arreglada y sin ni siquiera parecer como si hubiese tenido un accidente.

-Gina -dijo sorprendido Lucas.

-Así es, ya me vez, no me ha pasado nada de nada -opino sarcásticamente ella.

-¿Pero como es eso posible? Esta no es la Gina que conozco -se quedo cuestionando Lucas.

-Lo se, pero veras, he aprendido una lección, y esa lección me ha hecho aprender muchas cosas -indico expresamente Gina.

-¿Que cosas? -pregunto el.

-Bueno, he aprendido que no necesito conseguir que las cosas se consigan fácilmente por muy difíciles que parezcan, y que siempre hay que conocer bien a la persona que tienes al lado, porque, puede a lo mejor matarte -explicó y luego se río al darse cuenta de lo que se refería.

Ambos se quedaron riéndose a carcajadas de lo ridículo que sonaba todo eso.

-Vaya, parece que al final no has necesitado reunirte después de todo -opino Lucas al ver como cambió después de toda la charla que le dio antes.

-No que va, en realidad si que la necesito, quiero conocerte, y saber todo sobre ti -corroboro ella.

-¿Así? -cuestiono el.

-Exactamente, y para eso mismo quiero que me presentes a esos compañeros tuyos que tienes ahí mismo esperándote -dijo expresamente y entonces señalo que estaban al fondo de la esquina.

-Oye Lucas, vienes o no, o a lo mejor quieres dejarte convertido en un árbol -reprocho farfullando Toby al fondo para hacerle venir rápidamente.

-Ahí voy señor pesado -aviso incrédulamente, luego se dirigió hacía Gina-. No veas lo pesado que es.

-Si, creo que me hago una idea -opino ella.

-Bueno, pues ya que estas aquí, creo que ya es hora de nos reunamos -opino sugiriendo.

-Pues si, pero antes quiero enseñarte algo que he aprendido a hacer -indico ella.

-¿Que es? -pregunto el suponiendo de lo que fuese a tratarse.

En ese momento Gina se puso delante de Lucas, lo cogío de la camisa y lo beso en los labios lo mas fuerte que pudo, se quedo así un buen rato hasta que al final ella se separo y se le quedo mirando con una cara de sorpresa.

-Vaya, ¿que ha sido eso? -pregunto el queriendo entender que fue lo que ocurrió.

-Esa ha sido mi lección -opino ella y luego río sonriendo al ver que lo logro, luego agarro a Lucas del hombro y ambos marcharon hasta dirigirse hacía los otros compañeros.

-Hoy me parece que hace un buen dia, ¿no te parece? -opino Lucas.

-No que va, hoy es un gran dia -opino ella con tono decidido.

¡Que gran dia!


FIN...