Capítulo 3: Mi estúpido error.

Dicen que el amor es lo mejor que puede ocurrirte en la vida, que todo te hará sonreír, querrás saber hasta la más mínima cosa de la otra persona, algo muy lindo, ¿no creen?, pero suelen confundirlo, piensan que todo es color rosa. Yo, hoy en día, no sé muy bien en que pensar, me di cuenta que creí amar cuando no era así, que vi a la persona equivocada… cuando a quien realmente debí ver, siempre estuvo a mi lado. "Solo eres ingenuo", me dijeron, aun así no pude evitar darme cuenta de lo estúpido que fui.

Para oír, hay que callar. Cosa que en ese entonces no podía comprender. Si tan solo me hubiese molestado en prestar atención, en escuchar lo importante, esto no habría pasado. Pero es exactamente por eso que cuento esta historia ¿cierto? Sin el suspenso, sin los errores, no habría razón para contarlo ni habría interés alguno, tampoco habrían reconciliaciones ni mucho menos aquel drama tan importante que caracteriza cualquier buena historia, sin eso ni siquiera me habría molestado en recapacitar, seguiría ciego, y en tal caso no habría historia. Es un ciclo.

Mi error más grande era no comprender los pensamientos de mi compañero, de mi mejor amigo, de mi hermano, de la persona que al fin y al cabo debí haber amado.

Yo era un mudo en un mundo de ciegos. Eso pensé. Al fin y al cabo ese era él, yo en cambio era el mayor rey de ese lugar, el más amado, el más querido, mientras mi compañero era el incomprendido, el bufón en medio de un montón de empresarios responsables y de alto prestigio. En ese entonces, yo no lo entendía, no podía verlo… yo era el ciego.

Recordaba cómo pasó, con la mirada de decepción de Angeal sobre mí, la mirada de tristeza acompañada de lagrimas que tenia Tifa, y la de vacío que poseía Vicent. Todos estaban preocupados y yo no sabía qué hacer, él había huido, Cloud había huido… me preguntaba mil y un veces ¿Por qué…? No lo entendía. Squall se había ido por un tiempo, por ello no estaba enterado, Aerit tampoco estaba. Justo después de empezar a salir como formalmente como pareja, porque nos amábamos ¿no es cierto?, ella tuvo que irse por culpa de su padre a hacer unas diligencias, y al contárselo a Cloud, el cual tanto me apoyo, que por fin había dado el gran pasó y empezar a salir con ella, él huyo. Aun así no fue tan grave, eso hasta el cuarto día en el que seguía sin aparecerse, poco después nos enteramos de ello… Cloud había sido internado en un manicomio… y según era por ser:

"Esquizofrénico Catatónico" Ilógico pensé inmediatamente. Pero más shockeante fue ver que ellos hicieron más de lo que lo llegue siquiera a pensar en ese instante. Por ello se vieron perjudicados, por eso Tifa lloraba, por eso Vicent se volvió completamente inexpresivo, y absolutamente todo… era mi culpa.

Ese mismo día fui a visitarlo, quise respuestas… quería… yo… quería que él se justificara conmigo, porque estaba preocupado, porque quería verlo, porque a pesar de todo no entendía del todo la situación. Fui mentalizado en que me daría respuestas, en que nos reconciliaríamos, en que saldríamos ahí mismo juntos los dos… que iluso. Díganme ¿a quién le importa un niño en la calle sin comida ni cama?, ¿a quién le importa un pobre animal muerto en medio de la carretera?, ¿a quién le importa una anciana que está tan vieja y enferma que requiere que la hospitalicen, que la cuiden? Ese día comprendí que el mundo es cruel, que la realidad no es igual a los cuentos de hadas, que la mayoría de las personas son nada más que una mismísima mierda.

Al llegar al único manicomio que había en aquel lugar, pedí inmediatamente ser llevado donde él estaba, cumplieron mi deseo, o mejor dicho, mi capricho. Él veía a algún punto inexistente de la habitación, con la mirada ida, las pupilas dilatadas y unas enormes ojeras. Al verme allí solo se dedico a observarme unos minutos y luego desvió la mirada, ignorándome. Normalmente hubiese reclamado, hubiese hecho un berrinche tratando de llamar su atención, pero mi mente estaba ocupada en algo más importante: él estaba tirado en la esquina más lejana y oscura del lugar, temblando, su mirada estaba vacía y traía encima una camisa de fuerza. Esa fue la gota que derramo el vaso, no lo soporte, quería llorar, quería gritar… pero en cambio comencé a hablarle, mis palabras eran dulces y mi voz muy sutil, eso, hasta que me harte de que me ignorara.

- Dime, ¿Por qué te metieron en este lugar? ¿Por qué todos te llaman escoria? – pregunte colérico. – ¡Respóndeme Cloud! – las lágrimas de frustración se deslizaban por mis ojos, ¿Por qué?, ¿Por qué a él?, ¿Por qué no me hablaba?, ¡¿Qué demonios estaba pasando?! ¡Yo no quería que eso ocurriera! Porque… yo… él era lo más importante para mí… Lo que más me dolió fue su respuesta. Él solo me observo nuevamente, luego me respondió con voz fría, analizándome, completamente ido…

- ¿Quién eres…? – dijo ladeando la cabeza, interrogante. Mi rostro no podía expresar mayor sorpresa, ¿Qué… estaba pasando…? Ya no aguante, ahora sí no retuve los sollozos, y corrí lo más lejos que pude de aquella habitación.

Lo siguiente que supe es que Tifa por tratar de liberarlo fue internada también, y que Vicent, por hacer lo mismo, fue obligado a irse del pueblo… de humillarse frente a todos y "deshonrar" a su familia, quienes no pudieron soportarlo y le declararon total desprecio y rechazó enfrente de todos.

Después de eso, no supe nada más de él y tampoco volví a verlo.

Las gotas de agua se deslizaban lentamente por mi piel, mi cuerpo se sentía frio a pesar de estarme dando una ducha caliente, mi mente estaba en algún punto recóndito de mi mente, no prestaba atención a lo que ocurría a mí alrededor. Cerré los ojos y me imagine una cabellera castaña, su linda sonrisa… mi Aerit. Pensé en lo mucho que la amaba, deseaba verla… y se cumplió mi deseo.

- ¿Zack? ¿Estás aquí? – preguntó una voz dulce y tranquila, la voz de mi amada. – Tardas mucho – dijo entrando a la ducha, abrazándome por la espalda sin importarle estarse mojando su ropa.

- Disculpa – dije sonriendo tiernamente y dándome la vuelta, mirándola tranquilamente, abrazándola por la cintura mientras ella acariciaba mi pecho con su dedo.

- ¿Pasa algo? – su voz sonó preocupada, yo negué con la cabeza y me agache para besarla. Fue un beso dulce, sin mayores intenciones, ella correspondía como podía… atontada. Yo por otra parte no pude evitar volver a perderme en mi mente, últimamente eso era muy común en mí. La abrace más fuerte, temiendo que se alejara, temiendo perderla como lo perdí a él… fue rápido, ni me di cuenta, pero ya estaba pensando en él otra vez. Mientras besaba a Aerit no pude evitar que una lágrima se escapara de mis ojos, profundice el beso. Sus sedosos cabellos me reconfortaban, su pequeña y lisa espala me daba confianza, su cara tan delicada, y su delicioso perfume… no pude evitar acariciar su cabello de nuevo, su desordenado y puntiagudo cabello… ¡¿puntiagudo?!

Me separe de ella de inmediato, con los ojos abiertos de par en par, ella parecía confundida. Me disculpe, le dije que estaba cansado, le pedí que me dejara solo… Me di la vuelta y seguí bañándome, ella por su parte me abrazo una última vez y se retiro. Apenas escuche como se cerraba la puerta me derrumbé. Con los brazos apoyados en la pared y las rodillas pegadas a la misma me deslice, quedando de rodillas frente a la pared y la regadera, sollozando. Mi cara era de frustración… ¿Qué había hecho mal… para que todo terminara así?

Estaba nervioso, tenía ¿dos… tres meses?, que no iba para allá. No era para menos, y en especial por como terminamos. Jamás me imagine lo que iba a encontrarme ahí, me enteré de aquella noticia por boca ajena, entonces no pude evitar preguntarme ¿Por qué…?

Solo sé que ese día me fui, regrese a mi casa y me encerré. No llegue a verlo y tampoco me encontré con Aerit, no me apetecía.

Tenía que verlo…tenía que saber… ¿Por qué? Debía saberlo… Así que fui hasta el manicomio a hablar con él, ya era hora de visita, era ahora o nunca… Al llegar me dirigí directamente a su "habitación", luego de que el guardia de seguridad me dejara enfrente suyo se fue. Yo me quede mirándolo expectante, el me devolvía la mirada como intentando hacerme hablar…

Primer paso, dices "Necesitamos Hablar"

- Cloud… – fue lo único que pude decir, no podía articular palabra, después de tanto… ahora lo tenía enfrente.

Él camina, tú dices "Siéntate es solo una charla"

- Zack ¿Cómo has estado? – me pone esa sonrisa tan característica suya, esa sonrisa que solo me muestra a mi… Yo solo lo miro, esperando encontrar las palabras adecuadas.

Él te sonríe amablemente

Tú solo lo atraviesas lentamente con la mirada

- Necesito hablar contigo Cloud – él me mira intentando descifrar de que va todo esto.

- Claro, ¿de qué trata? – haciéndose el desentendido.

Hay una especie de ventana a tu derecha

Mientras él va a la izquierda tú te quedas en la derecha

- ¿Zack? ¿Por qué viniste? – dijo ahora, un poco más serio.

Entre las líneas del temor y la culpa

Comienzas a preguntarte porque viniste

- ¿Por qué no me dijiste que eres homosexual, Cloud? – me costó articular esas palabras, el nerviosismo me dominaba. No tenía idea de cómo comenzar está conversación, y mucho menos como reaccionaria este, que hace no mucho no quería ni verme la cara.

- ¿eh? – fue lo único que dijo, pero su cara de sorpresa me dejo en claro cuáles eran sus pensamientos.

- ¿Por qué no me lo dijiste Cloud? – inquirí. Mirándolo insistente. Él simplemente no sabía que decirme.

- Es que…yo…

- Acaso… ¿No confías en mí? – pregunte, deprimido… tal vez por eso… él…

- ¡No! Es que…mírame, soy patético, estoy encerrado aquí, todo el conocimiento que poseo… ¿para qué? ¿para nada? ¿me lo estudie para nada? Yo…desperdicie gran parte de mi vida para no ser parte de todos esos analfabetas(1), para no parecérmeles, y a la final nada, yo…soy patético, no logre nada – su mirada era de frustración, durante un momento quede en blanco, sin saber qué hacer.

¿Dónde me equivoque?

Perdí a un amigo

En alguna parte en medio de la amargura

- No digas eso – dije molesto. Otra vez obteniendo una gran sorpresa de su parte, mi mirada era de rabia, en mi vida jamás había estado tan molesto.

- …

- No lo hagas, no te compadezcas, una vez alguien me dijo que no buscase problemas, que buscara soluciones… – mi mirada era de determinación, él solo bajo la mirada.

Primer paso, dices "Necesitamos Hablar"

El camina, tú dices "Siéntate es solo una charla"

- …

- Ese fuiste tú Cloud. – el silencio reino por momentos, uno que yo decidí romper – Aun no me respondes.

- ¿Qué cosa?

Él te sonríe amablemente

Tú solo lo atraviesas lentamente con la mirada

- No me has dicho porque no me lo dijiste…

- Vivimos en un pueblo donde o eres un títere de la iglesia o te discriminan… yo lo sé mejor que nadie, he vivido así toda mi vida, odiado y discriminado por ser diferente, por no regirme en esas reglas tan absurdas…no quería arrastrarte conmigo…además, no sabía si tú también lo eras… – otra vez tenía esa mirada, una mirada de tristeza, una mirada de dolor, una mirada que demostraba lo mucho que le dolía, lo mucho que sufría… lo mal que lo había pasado, ¿Qué ocurría conmigo? No podía dejarlo así, yo no soy ese tipo de personas.

Hay una especie de ventana a tu derecha

Mientras él va a la izquierda tú te quedas en la derecha

- ¿Ser qué? ¿Discriminador? ¿Te parezco ese tipo de persona? – pregunté irónico, sin poder creerlo. Sin saber dónde meterme.

- Heterosexista…(2) – dijo firme. Una firmeza que tenía tiempo sin ver en él, en su mirada, eso me alegro un poco y lo hubiese detallado más si no hubiese quedado más confundido que Billy por una frase de Mandy.

- Heter… ¿Qué…? – a veces soy un poquito lento…

- Olvídalo…solo no quería que me tuvieras repulsión, te alejases o incluso me odiaras por ser así… – Otra vez tenía esa mirada ¡Como la odiaba! Cloud no debería tener una mirada así, tan dolida. Por ello intente sonar lo más dulce posible.

- Nunca podría odiarte o tratarte mal Cloud, eres mi mejor amigo, debiste confiar en mi…

- ¿Incluso sabiendo cómo soy? No tienes idea del tipo de secretos que puedo llegar a guardar – dijo molesto. Clavando su mirada en mí.

Entre las líneas del temor y la culpa

Comienzas a preguntarte porque viniste

- ¡Dímelos! Yo no te voy a odiar, incluso puedo ayudarte… – me sentía con determinación. Era hora de ayudarlo, de recuperarlo, y lo haría a como de lugar.

- Je…no puedes, solo arruinare todo diciéndotelo, olvídalo… – desvió la mirada. Quería gritarle un "¡Joder Cloud, mírame!" pero a cambió lo que dije fue otra cosa.

- ¡¿Por qué no puedes confiar en mí?! Como debo decirte que a pesar de todo yo…voy a apoyarte… – no sabía cómo expresarme, pero lo quería devuelta, ¡quería tenerlo conmigo otra vez, irnos de allí juntos!

- ¡¿Quieres saber?! ¡bien! Me gustas ¿ok? ¿estás feliz? – dijo sarcástico. Desafiándome. – ¿Qué piensas? ¿eh? ¡Dime!

¿Dónde me equivoque?

Perdí a un amigo

En alguna parte en medio de la amargura

-

Y me hubiese quedado despierto

Contigo toda la noche

"Ya no se qué hacer" pensé, completamente sorprendido.

Si hubiera sabido, Como salvar una vida

- … - no podía creerlo, simplemente… no podía creerlo, ¿yo? No era cierto…él…era mi amigo…

- …lo sabia… – él se dio la media vuelta y se adentro más en su "habitación"

Hazle saber que tú sabes más que nadie

Porque después de todo si sabes más que nadie

Y antes de alejarse mucho susurro.

- siempre fue así, siempre…me gustaste, desde el primer momento…y a todas estás aun se…lo mucho que lo arruine al decírtelo, lo siento, eres libre de odiarme o tenerme asco si así lo deseas… – antes de poder decir algo se escucho la voz del guardia decir "ya se acabo la hora de visitas" aun así no salí, me quede allí, petrificado, Cloud ya estaba lo más al fondo del lugar acurrucado en una esquina, empezaron a escucharse los pasos del guardia de seguridad que venía a sacarme de ahí y encerrar a Cloud de nuevo…yo sin embargo no hice nada, seguía sin moverme siquiera, los segundos parecían eternos, cuando por fin llego el guardia y me saco, justo antes de cerrar la enorme puerta de hierro Cloud dijo – No vuelvas…agradezco todo pero… no vuelvas… ex-amigo – la puerta se cerro, todo ocurría muy rápido, lo siguiente que supe…es que ya estaba en mi casa con Aerit…

Trata de penetrar en sus defensas

Sin tenerle compasión

Y ni siquiera pude preguntarle, ¿Por qué la otra vez no pudo recordarme…?

¿Qué hice mal…?

Muéstrale una lista de lo que está mal

Las cosas que ya dijiste

¿Por qué no pude recuperarte? ¿Por qué Cloud no me dijo nada? ¿Por qué no pude verlo? ¿Por qué no puedo comprender que esta sucediendo? ¿Por qué…?

Y ruégale a Dios que te escuche

Y ruégale a Dios que te escuche

¿Qué he hecho mal? Seguí preguntándome. No sabía qué hacer… Aerit me abrazaba por la espalda aguantando mis sollozos… Otra vez en aquella iglesia. Donde tal vez, cometí mi primer error.

¿Dónde me equivoque?

Perdí a un amigo

En alguna parte en medio de la amargura

*~1 año y medio después~* EXTRA

No miraría atrás, era hora de arreglarlo todo, era hora de superarlo. Debía seguir adelante. Y no mirar atrás en ningún momento… no pude evitar recordarte, aquella vez que te confesaste… ¿Recuerdas…? ¿Todavía me recuerdas…? ¿Sabrás quien soy…?

Y me hubiese quedado despierto

Contigo toda la noche

Si hubiera sabido, Como salvar una vida

Si voy, podrá ayudarte, desde allá claro está. Podré liberarlos a todos, como dice Angeal: Todas las cosas exigen un sacrificio. Pero yo no puedo evitar pensar en aquella conversación con Cloud… aquello que dije y el cómo me lo respondió. "Sé que mucho se ha dicho del amor, sé que es infinito, que se basa de sacrificio, que no tiene tiempo ni lugar. Pero si es tan grande, ¿por qué no se aman todos por igual?" Una vez no pude evitarlo e hice la pregunta, él solo dijo: "Si esta vida no tuviera problemas ni obstáculos que librar, ni miedos que superar, entonces ¿Qué tendría de divertido?"

Ya no había muchas razones para quedarme, desde allá sería más útil. Aerit… ese era cuento viejo, no había mucho que decir, solo que fue una excelente novia y una gran amiga. Y Angeal… aun podía recordar sus últimas palabras, aquella frase del libro que este tanto anhelaba:

"Ninguna enfermedad te enseña a morir. Te enseña a vivir. A amar la vida con toda la fuerza que tengas. A mí el sida no me quita, me da ganas de vivir." Por Ezequiel. En "Los ojos del Perro Siberiano". Él se reía mientras Génesis lo estrangulaba con la mirada. ¿Cómo se le ocurría decir algo así? Se suponía que me iba, ¡no que me moriría! A pesar de la mirada de Génesis, Sephirot fue quien casi lo mata… Angeal desapareció luego de ello, o mejor dicho, huyó. Sephirot aun quería matarlo…

A medida que él comienza a alzar su voz

Tú bajas la tuya

Y le concedes una última elección…

Suspiré con pesar, ya no había mucho en que pensar, no habían elecciones… ya la decisión fue tomada y por lo tanto, acatada.

Manejas hasta que pierdes el camino

O te separas de aquellos que has acompañado

Me iría, era momento de tomar la responsabilidad e irme. Debía solucionarlo todo, arreglar mis errores.

Tomé mis maletas en alto y con firmeza caminé hacia las puertas de entrada del avión, pasé todo el sistema de seguridad y ya con solo el bolso de mano me dirigí a la sala de espera, casado. A penas anunciaron el momento de partir, me paré decidió y entré. No había vuelta atrás, pensé. Al sentarme en mi lugar vi por la ventana algo que me descolocó.

- ¡Zack! – gritó con todas sus fuerzas el rubio, mi rubio.

Él hará una de dos cosas…

Admitirá todo

- ¡No te vayas! ¡Zack! – gritó con todas sus fuerzas, los guardias de seguridad lo sujetaron con fuerza, intentando retenerlo. Él solo forcejaba aun más. Mi mirada sorprendida no terminaba de procesar lo que estaba pasando.

O dirá que ya no es el mismo

Me paré, cruce todo el recorrido entre las personas que aun intentaban entrar al avión. Una azafata me preguntó "Is something wrong, sir?" (¿Ocurre algo malo, señor?) Pero la ignoré y continúe intentando llegar hasta allá lo más rápido posible, un guardia se puso enfrente de mí y me anuncio que ya el avión despegaría, que no podía salir. Intente evadirlo pero volvió a ponerse enfrente mío. El rubio seguía gritando.

Y tú comienzas a preguntarte, ¿Por qué viniste?

- ¡Zack! – gritó al verme, las lágrimas se deslizaban por sus ojos, pidiéndome quedarme con él. "Te amo" gritó. Yo no podía sentirme más agonizante, no podía alcanzarlo ¿Qué podía hacer? ¡Tenía que ir con él! Quien sabe que le harían sí no iba por él, además ¡él huyó! En el manicomio quien sabe que castigo le pondrían. Mi rubio estaba ahí ¡Y no podía ir con él!

¿Dónde me equivoque?

Perdí a un amigo

Entraba en pánico, lo único que se me ocurrió hacer fue estirar mis brazos, como si pudiese alcanzarlo con eso. Más guardias llegaron intentando hacerme entrar, mientras ellos me jalaban, otros lo jalaban a él. ¿Por qué no podíamos estar juntos?

En alguna parte en medio de la amargura

- ¡CLOUUUD! – grité con todas mis fuerzas cuando los guardias lograron arrastrarme dentro del avión y cerrar sus puertas, él se derrumbo, viéndome agonizante. Otra azafata apareció pidiéndome que fuera a mi asiento, pero la ignore… veía como mi rubio me suplicaba con la mirada y no pude evitar que una escurridiza lágrima se escapara de mis ojos, todo lo que pude hacer, fue poner mi mano contra el cristal… él hizo lo mismo, en el aire, imaginando que nuestras manos se juntaban.

Y me hubiese quedado despierto

Contigo toda la noche

Si hubiera sabido, Como salvar una vida

Y el avión despego… conmigo de pie frente a la puerta y con él viéndome desde tierra.

¿Dónde me equivoque?

Perdí a un amigo

En alguna parte en medio de la amargura

Lo siguiente que supe es que perdí el sentido de lo que estaba ocurriendo, no notaba el fluir del tiempo, sentía la mirada perdida… jamás me había dolido tanto tomar una decisión así… pero era por su bien… y por la deuda con sus amigos. Yo lo ayudaría, es por eso que tome ese avión, es por eso que hacia todo eso, entonces… ¿Por qué me dolía tanto…?

Y me hubiese quedado despierto

Contigo toda la noche

No podía echar para atrás. No debía.

Si hubiera sabido, Como salvar una vida

Como salvar una vida…

París, Francia.

Había llegado a mi destino. Era hora de cumplir mis sueños de ser un héroe, Angeal tenía razón, pero le demostraría que puedo. Yo te salvaré, Cloud.

Como salvar una vida…

Aunque tú terminaras odiándome, yo te salvaría.

¿Dónde me equivoque?

Perdí a un amigo

En alguna parte en medio de la amargura

- Llegaste – dijo la tranquila voz de aquel hombre, examinándome. No pude enfocarlo ya que la oscuridad de la habitación me lo impedía, a pesar del lujoso hotel donde me encontraba no se veía ni mi propia sombra, todas las cortinas estaban cerradas impidiendo entrar la luz del día, y todas las luces apagadas, aun así ni me inmute.

- Libéralo, se que fuiste tú – fruncí el ceño, chocando mi mirada con la suya.

- ¿Y qué te hace pensar… que te haré caso…? Pobre Zack… que ingenuo eres – sonrió con autosuficiencia, ladeando la cabeza – ¿Realmente creíste que podrías hacer algo…? – dijo enganchando su sonrisa.

Y me hubiese quedado despierto

Contigo toda la noche

Si hubiera sabido, Como salvar una vida

- Haré que lo liberes, no importa lo que me cueste. Lo juro. – dije decidido.

- ¿Y cómo planeas hacerlo? – aun sonriendo.

Como salvar una vida…

- Acabando contigo, Rufus.

- ¿Matarías a tu propio padre? – dijo incrédulo.

- No tienes idea…

Como salvar una vida…