Sakura siempre fue obvia


Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos.

-Julio Cortazar.


Sakura siempre fue obvia, lo hizo incluso el día en el que nos conocimos.

Niños, ella es Haruno Sakura, nueva compañera de clases. La han transferido a su grupo y esperemos que se lleven bien. Por favor, sean amables con ella. Sakura, siéntate, siéntate donde gustes.

Sakura sonrió a todos buscando un lugar disponible. Lo escogió en la hilera del centro, en el cuarto lugar. Junto a un rubio y un pelinegro.

La clase siguió su curso con tranquilidad y ella volteó a verme "indiscretamente". Lo que me gustaba de sentarme al rincón era que podías observar los movimientos de todos. Esa mirada de Sakura no fue la última de la clase.

Sakura siempre fue obvia, lo era incluso en el recreo.

—¡Sakura chan! Vamos a jugar afuera ¿quieres?

Lo siento, pero hoy me gustaría quedarme en el salón.

Ne, seguro olvidaste hacer tarea ¿verdad?

Sasuke resopló y ella sonrió.

Lo siento Naruto, así fue.

Y solo nosotros dos quedamos en el salón de clases mientras los demás corrían y comían afuera.

Continué mi lectura de algún libro tomado de la biblioteca y ella sacó su almuerzo.

No deberías mentir.

Ella se quedó estática al oír mi voz. Volteo a verme.

La verdad es que no quería desayunar afuera.

Solo suspiré y ella continuó dándole una mordida a su sándwich.

Sakura siempre fue obvia, incluso cuando salíamos de clases.

¡Papi!

¡Hey! Aquí está en la princesita, ¿Cómo te fue hoy en la primaria?

Solían recogerla todos los días en automóvil. Sentía su mirada sobre mi espalda cuándo pasaban junto a mí andar en la banqueta.

Sakura siempre fue obvia, incluso en los finales de curso.

¡Hey, Sakura!

¿Qué pasa Ino?

Estarás en la misma secundaria que nosotros ¿verdad?

Jajaja, así es. Me seguirás soportando.

¡Eso es genial! Naruto se agregó a la conversación Sasuke y yo estaremos ahí.

¡Qué bien! Seguirán siendo el trío dinámico. agregó entre risas Hinata.

Así es. ¿Quiénes más estarán con nosotros?

¿Del salón? Mi primo Obito y Rin.

¿No estará Kakashi?

¿El raro del salón? Preguntó Sasuke Sí, ¿por?

—¡Oh! Nada, supuse que no se separaría de Obito y Rin.

Fue todo lo que agregó y siguieron con las fotos con sus familiares por el egreso de su facultad.

Lo que nunca supo es que yo me encontraba a espaldas de ella junto con Obito y Rin tomándonos una y otra foto (a petición de Rin.)

Sakura siempre fue obvia, incluso en su pubertad.

—Muy bien chicos. — dijo el maestro. — el día de hoy haremos una nueva dinámica. A cada uno de ustedes le asignaré un nombre secreto "alpha" "neon" "nopal" etcétera. —Todos rieron, incluyéndola. — ¿Qué haré con esto? Ustedes escogerán a alguien a quien siempre hayan querido hacerle una pregunta y lo harán. Cuando escriban su pregunta en una hoja de papel vendrán conmigo, me dirán el nombre del destinatario y yo pondré el nombre clave de su compañero y el de ustedes.

Todos se incomodaron.

—Tranquilos, no diré nada. Empiecen.

Una vez terminada las preguntas se repartieron las cartas. Evidentemente lancé mi pregunta a ella. Observándola desde hace seis años se habías convertido en un ser complejo para mí y mi curiosidad.

"¿Tu color de cabello ha sido hereditario?" Una pregunta algo tonta.

Recibí la carta y la abrí.

"¿Prefieres gris o negro?"

"Gris"… respondí.

"De hecho soy la única en mi familia con este color de cabello ¡Lo sé! Es extraño jajaja" Esa fue la respuesta de Sakura.

Dos días después fue la fiesta de cumpleaños a mi honor que Obito había organizado en el gran jardín de su casa. Mi amigo en su afán y lucha constante para que yo socializara invitó a todo el salón a mi cumpleaños. Obviamente nadie iría a la fiesta del sujeto callado y "raro" del salón pero con alcohol y buena música, cualquier chico de 14 años iría gustoso ¿no?

—Felicidades. — llegó Sakura y me dio un abrazo seguido de Ino.

—¡Felicidades! — Naruto extendió una bolsa de regalo.

—Felíz cumpleaños. — Sasuke extendió una pequeña caja.

—¡Abré nuestros regalos! — Ino se mostraba ansiosa al igual que Obito.

Abrí los presentes, un perfume de parte de Ino, una gorra de Naruto y un reloj de Sasuke. Abrí el regalo de Sakura y fue una sudadera gris.

—Gracias a todos. — Obito me golpeo el costado — Hum,espero que se diviertan.

Sakura siempre fue obvia, incluso durante esa fiesta.

—Te dí la ventaja de conocer el color, pero incluso acertaste con mi prenda favorita.

Se volteó nerviosa.

—Yo, eh bueno…

—Por cierto, el que seas la única en tu familia con ese particular tono de cabello te hace especial.

Me di media vuelta sorbiendo mi bebida, no escuche respuesta de ella pero sé que me sonreía.

Sakura siempre fue obvia, incluso los días después de ese.

—¿Te ha quedado la sudadera? — me alcanzó mientras caminaba.

—Así es, gracias.

—Me alegro. —sonrió y siguió caminando junto a mí.

—He notado que siempre regresas a tu casa caminando.

—Así es, y siempre vienen tu padre por ti en auto.

Ella jugó con los mechones de su cabello.

—Mi padre no tarda en llegar. —se detuvo. — por cierto ¿a cuál preparatoria quieres ingresar?

—A la número 27.

—Que bien, con ese promedio seguro quedas. Eres buen estudiante.

—Pues… tú no te quedas atrás.

—Suerte.

—Igual.

Seguí caminando.

Sakura siempre fue obvia, incluso al principio de la preparatoria.

—¡Hey! Sabía que quedarías, yo también, incluso Naruto, Sasuke, Ino, Rin y Obito aunque, de esos dos últimos ya sabías ¿no?

Desde la fiesta por mi cumpleaños número 15 había desarrollado más confianza hacia mí.

—Así es, incluso nos tocó en el mismo salón de clases a ti y a mí, en el "A". Los otros han quedado en el "B".

—¿Si? Bueno, entonces nos veremos más seguido. Iré por algo de desayunar antes de que empiecen las clases. ¡Nos vemos en el salón!

Sakura siempre fue obvia, incluso en los días de preparatoria.

—Kakashi ¿podrías explicarme el siguiente ejercicio? Las matemáticas se me complican tanto-

Lo hice y me puso atención, pude notar sus miradas constantes hacia mis labios, no es narcicismo pero siempre ha sido mala para disimular.

—¿Entendiste?

—Si pero… ¿podrías ayudarme a estudiar para el examen? Has sido bueno con esta materia desde la primaria.

Habló con pena, siempre se le dificultaban las matemáticas.

Estudiar no fue tan complicado. Sakura era una excelente alumna, entendía con facilidad y aunque tardara un poco en resolver los ejercicios los hacia correctamente. El día del examen la espere afuera del salón mientras escuchaba música, el profesor me había exentado y quise esperarla.

—¿Qué tal estuvo? — le pregunté quitándome los auriculares. Desde que salió del salón no había dicho nada.

—¡Saqué 9.5! — me mostraba contenta su examen calificado. —¡Gracias!

Y me abrazó, quizá de felicidad o de verdadero agradecimiento. Ese fue el primer abrazo que me dio Sakura.

Sakura siempre fue obvia, incluso cuando no estábamos en clase.

—Oye Kakashi… — Obito dio un trago a su refresco.

—¿Qué te traes con Sakura?

—¿Hum? —cerré los ojos cansado de ver el cielo.

—Sabes a lo que me refiero… has pasado mucho tiempo con ella.

—Vamos en el mismo salón y equipo de trabajo.

—Ya lo sé pero… sabes que ella anduvo con mi primo Sasuke.

—Todo el mundo lo supo, Obito…

—Si, si, solo te diré algo, es muy poco tiempo para que ella empiece otra relación.

Abrí los ojos y me dispuse a mirarle.

—¿Quién dijo que quiero una relación con ella?

—Ustedes dos son tan obvios —negó con la cabeza resignado —, Kakashi. La acompañas hasta que pasan por ella, desayunas con ella, le ayudas en los exámenes, y sobre todo sus miradas son diferents a las que le dan a otros. ¡Tan claro!

—¿Cómo las miradas que se dan tú y Rin?

Mi amigo se puso colorado y solo pude atinara reír. Mientras reía vi caminar a Sakura junto a su mejor amiga Ino. Nuestras miradas se encontraron y sonreímos

.

Sakura siempre fue obvia, incluso con su silencio.

—¿Entonces?

Ella me miraba sorprendida.

—Seamos novios. Te propongo tardes de lectura y películas, paseos por la ciudad a paso lento y apoyo mi incondicional.

Ella guardaba silencio con un sonrojo evidente.

—Me agrada tu idea…

Y me besó de nuevo.

Sakura siempre fue obvia, incluso en nuestro noviazgo.

—Me gusta el nombre de Issai.

—Sakura, ¿me estás proponiendo que tengamos una familia?

Me miró ofendida.

—¡Calla! — rio mientras me golpeaba con su mano libre. — Solo era un comentario.

—Hum… a mí me gusta el nombre de Asami.

Sakura sonrió captando lo que decía. Seguimos tomados de la mano mientras pisábamos las hojas secas del otoño.

Sakura siempre fue obvia, incluso en nuestra vida de casados.

—¡Kakashi!

—¡Ya voy! Tranquila, no te muevas.

—Estoy en la sala…

—Descuida, —tropecé con algunos muebles y gracias a la iluminación de un fuerte rayo pude encontrarla.

—Es una gran tormenta. — dijo abrazándome.

Otro rayo causo un estruendo en toda la casa. Sakura pegó un brinquito de miedo.

—Miedosa…

—Hace frío.

—Lo sé…

—Deberíamos causar calor corporal, ¿no crees?

Levanté la ceja confundido.

Instantes después nos encontrábamos besándonos en el suelo alfombrado para terminar desnudos sobre el pretil de la cocina.

Sakura siempre fue obvia, incluso con las grandes sorpresas.

—Kakashi, deberías mover ese librero.

—¿Moverlo?

Estreché más a Sakura a mi cuerpo, el angosto sillón permitía estar más juntos.

—Si, al menos cambiar de lugar las cosas. Los niños suelen ser muy traviesos, así que el futuro Issai verá la manera de echarse encima esos jarrones de cristal. Pero quien sabe, a veces las niñas salen muy traviesas y la futura Asami podrá resultar algo inquieta. — Sakura tomó mi mano y la puso en su vientre. — Así que debemos estar prevenidos para el futuro Issai o la futura Asami que viene en camino.


N/A: ¡Hey, hey, hey! Estoy publicando a casi las 3 de la mañana. Esta idea se me ocurrió en la noche y apenas pude comencé a escribirla ¿les ha gustado? Será un two shot así que el próximo capítulo se desarrollará en el mundo ninja.

Agradecimientos especiales a mi músico favorito.

Gracias por todo su apoyo.


Ahora que lo pienso, también yo fui bastante obvio. Las miradas en clase, las sonrisas tímidas, los halagos a la joven, etcétera. Cuando nos topamos las dos al entrar a la escuela ese primer día no pude imaginar que ella se convertiría en esposa y madre de mis hijos, que ella se encargaría de llenar de alegría la casa que a mis 7 años se encontraba vacía por la recién muerte de mis padres. Uno no puede imaginar quien se convertirá en el amor de su vida, pero algunas veces alguien da pistas; y en este caso, Sakura siempre ha sido muy obvia con eso.