Lo primero de lo que el soñoliento Flippy se dio cuenta cuando despertó era que su alarma no había sonado; era algo extraño, teniendo en cuenta que se acordó de configurarla antes de ir a la cama la noche anterior. Parpadeó aturdido y frunció el ceño confuso.
La segunda cosa que noto fue que estaba... muy calientito. No para sentirse incómodo, pero un poco más de lo que podía recordar en los despertares pasados. De hecho, este nuevo e inusual calor parecía situado muy cómodamente en sus brazos, más exactamente contra el pecho y el cuello, por alguna extraña razón que su nublada mente aún no podía comprender, por seguir adormecido.
La tercera cosa que se dio cuenta fue el aroma que la rodeaba; el olor de la hierba y el inexistente aire nocturno, la esencia de los árboles y la tierra, incluso el mismo olor de las estrellas y la luna, si es que tienen un olor. Olía salvaje, casi indomable, y, finalmente parpadeó y levanto un poco la cabeza para conseguir una mirada clara de su ubicación
Lo hizo momentos después.
Flaky dormía plácidamente en sus brazos, su cabeza estaba metida bajo la barbilla de Flippy y su respiración era profunda y calmada e soltaba un soplo de aire contra el cuello de Flippy y ocasionalmente agitaba algunos mechones de cabello peliverde.
-Bueno, hola,- pensó Flippy, parpadeó un poco y lentamente se movió para así apoyarse en los codos, acunando suavemente a Flaky y se acomodó para no mover a la chica, incluso a pesar de ello, incluso así Flaky se quejaba poco inteligentemente en sus sueños y se acurrucó más cerca de Flippy, como si instintivamente buscara su calor.
-Está bien.- Flippy dejó escapar un largo suspiro y trató de ignorar el calor que en corría a su cara, haciendo sus mejillas de color rojo brillante. -No me moveré si no quieres.-
Una tos suave hizo que el chico de cabellera verde mirara hacia arriba, y se congeló. -Mamá-.
-Buenos días-. Los ojos de Sunrise brillaron alegres. -Por lo que veo no pásate la noche solo.-
Flippy se volteo, su madre observó, cerca de unos cincuenta diferentes tonos de rojo, algunos de los cuales no tenían nombre. -Juro que no hicimos nada. Ella, eh...- -Ella se escapó de la casa, así que la seguí, y vimos algunos lobos bailando. Fue increíble. Entonces nos pusimos a bailar, también.- -Ella tuvo una pesadilla.-
La chica dio las gracias en silencio por sus habilidades en la mentira, a pesar de que la hace sentir culpable mentirle a su madre, a pesar de que se las arregló para mantener una cara totalmente seria mientras los labios de Sunrise se estiraron. -Una pesadilla,- la mujer mayor repitió.
-Sí-.
-Y ella te busco-.
-Sí-. -Algo por el estilo.-
Las palabras no dichas volaban en el aire; Sunrise sonrió, apoyándose en el marco de la puerta. -Ustedes dos parecen muy unidos.-
Flippy levantó una ceja, tratando de ignorar la forma en que Flaky había acercado sus labios haciendo que quedara muy poco espacio. -¿te molesta?-
-No- La sonrisa no se perdió, ni siquiera una pulgada. -Creo que es muy lindo, en realidad.- -Normalmente es el primer amor-, pensó. -Pero Flippy...-
-¿Sí?-
-Debes recordar.- Esta vez, la sonrisa se desvaneció. -Tarde o temprano, tendrá que ir a casa.-
0-0-0-0-0-0-0
Las lágrimas se deslizaron antes de que White fuera consiente de ello, un gruñido suave sonaba en su respiración y se incorporó bruscamente, secando sus ojos con el dorso de la mano. -Maldita sea- murmuró. -Lo siento. Pensé después de tanto tiempo podría..-
-No te disculpes.- Sigfrid suavemente puso su mano en la parte de atrás del cuello de White y la jalo hacia abajo para que sus frentes se tocaran de nuevo, limpiando las lagrimas de la mitad loba con el pulgar. -No has hecho nada malo. Si quieres parar...-
-Ella murió en un incendio.- La voz de White fue violenta y exaltada. -Por casualidad, una patrulla de los lobos me había vio mientras estaba con mi hermana Sun- solía llamarla así todo el tiempo, ella lo odiaba- en mi decimosexto cumpleaños. Técnicamente yo era la primogénita, y por lo tanto la verdadera heredera de la manada de mi padre, algo que mi hermano conocía y despreciaba -.
Se interrumpió, soltando un largo suspiro y en silencio acarició el cabello de Sigfrid por un momento. Fue reconfortante, y la mantuvo con los pies en la tierra, al menos parcialmente.
-Dividió su manada en dos grupos;. Envió un grupo detrás de Sun y yo, y él lideró el otro que mató a mamá. Entonces… entonces fue cuando me di cuenta de que era un lobo.- Su voz se suavizó hasta ser casi un susurro. -Cuando atacaron, inmediatamente fueron hacia Sun porque ella era un humano; sería más fácil para ellos matarla. Entre en pánico. Tenia que protegerla. Perdí el control... y me convertí en un lobo y los maté...- Sus lágrimas empezaron a caer de nuevo, el horror de su primer asesinato paso a través de ella. -Los mate antes de que mataran a Sun.-
-¿Ella sabía...?-
-Ella se sorprendió. Yo estaba cubierta de sangre y pelo. Yo era un lobo. Estaba sorprendida. Y ella me agarró y me abrazó.- White sonrió entre lágrimas. -Yo era un lobo, que tenía pelo rojo y yo estaba completamente cubierta de sangre, y ella me agarró y me abrazó con tanta fuerza que pensé que me rompería. Seguíamos siendo hermanas.- Ella cerró los ojos. -Incluso hasta el amargo final, todavía éramos hermanas.-
Mirándola ahora, al menos como una humana, Sigfrid suponía que White tenía aproximadamente unos veinte años para un ser humano; lo que significa que los acontecimientos de los que habló habían pasado sólo hace unos cuatro años. Una vez más, secó las lágrimas de White, sin importarle su humedad. -White-chan-, susurró.
-No tardamos mucho en descubrir que si habíamos sido atacadas, entonces mamá fue probablemente la siguiente. Yo era pequeña, mi figura era de una cachorra de dos años, apenas pasado uno, pero era rápida, y llevé a Sun de regreso a la casa. Cuando llegamos… estaba envuelta en llamas. -
Incluso ahora, White podía recordar aquel momento con total claridad, el olor del humo y la madera quemándose, la débil fetidez de la carne quemada, el calor de las llamas, las amarillos y los rojos brillantes. Recordó el sonido del grito de Sun. Recordó cómo el fuego jugaba en su pelaje, quemando sus patas y piernas mientras se metía en las ruinas de su casa, haciendo caso omiso de todo, gritando por su madre.
-Ellos la habían matado- murmuró. -Encontré su cuerpo, y ya estaba muerta. Le rompieron la garganta. Habían quemado la casa, todo lo que había, para mostrar el poder que tenían sobre mí. Tal vez ella estaba viva cuando ellos la atraparon ellos le rompieron la garganta mientras el fuego empezaba a crecer y la dejaron allí para que se quemara -. La rabia y el odio llenaron su voz. -Podían tomar su forma humana, después de todo, y qué mejor manera de dejar su marca?- Ella se río con frialdad, con amargura, entrecerrando los ojos.
-Yo era joven y estúpida, pero Tigre cometió el error final. Él me formó como lobo con el fuego, sangre, y la muerte. De buenas a primeras, era todo lo que sabía. Y fue suficiente para hacerme odiarlo. Fue suficiente para hacerme dejar detrás a Sun, perseguirlo en el bosque y enfrentarlo.- Ella sonrió. -Por supuesto, siendo eso es que descubrí mi herencia lobo, yo no sabía casi nada al respecto.-
-¿Qué pasó?-
-Él y su grupo me destrozaron-. White dijo casualmente, como si se había previsto desde el principio. -Yo era tonta, y él era muy hábil y fuerte. Lo irónico fue, que al final de la noche, teníamos la misma edad como lobos. Yo era mayor que el por catorce años, pero mi cuerpo de lobo tenía dos años de edad-al igual que el.- Ella se encogió de hombros, sintiéndose más tranquila ahora. -Su grupo se divirtió conmigo, me dejó ensangrentada y herida, probablemente pensó que iba a morir bajo la lluvia con su plan de trabajo perfectamente.-
-Pero estás viva afortunadamente, cuatro años después.- Sigfrid le sonrió.
-De hecho-. White le devolvió la sonrisa, siendo ella la que acercara sus labios para darle un tierno beso. -Por que mi hermano, a pesar de su cálculo y trazado, no imaginó que un gigante amable pasaría por la zona esa noche.-
0-0-0-0-0-0-0-0-0
Teniendo en cuenta que su madre se compadeció de él y fue la que le permitió quedarse en casa en ves de ir a la escuela (-Sólo por hoy, pienso… aunque dudo que Espumosa-san te deje ir, de todos modos.-) Además que no tenía intenciones de moverse hasta que Flaky despertara, Flippy simplemente estaba acostado al lado de la chica y dejó que su mente volara.
Y así fue, todos sus pensamientos regresaban a la chica dormida a su lado.
Ahora que lo pensaba, Flippy se dio cuenta que no sabía casi nada sobre la casa de Flaky o la gente de ahí. La única vez que la chica de cabello de fuego había mencionado alguna vez ese lugar había sido cuando ella dijo el nombre de Petunia, e incluso hasta entonces Flippy aún no sabía el tipo de relación con la otra chica.
La desgana de Flaky para hablar de su casa era probablemente natural, considerando su estado, pero aun así a Flippy le molestaba como una mosca zumbando alrededor de su cabeza. Ni una sola vez había mencionado a sus padres, tíos o tías, primos, hermanos, o amigos.
Y el hecho es que, tarde o temprano tendría que volver. A algo de lo cual nunca habló, algo de lo cual Flippy no sabía nada.
-Tal vez ella no tiene una familia ... -
Los pensamientos volaban por la mente del chico peliverde antes de desvanecerse silenciosamente como una sombra que pasaba, casi como si él nunca hubiera pensado en ello. Suspiró, silenciosamente pasó una mano por el cabello de Flaky y sonrió cuando la chica no apartó su tacto.
No sabía nada de Flaky. Nada en absoluto. Teniendo sus sentimientos involucrados en todos los aspectos haría las cosas problemáticas y muy, muy dolorosas, cuando llegue el momento de que Flaky regrese a su casa.
Flippy se trago un gemido, bajó la cabeza y suavemente juntó su frente con la de Flaky, suspirando.
-Es demasiado tarde-, murmuró.
0-0-0-0-0-0-0-0
Sigfrid sonrió ligeramente. -Supongo que es otro nombre para Rino?-
-Aun con su eterno disgusto, pero le queda perfecto.-
El cariño se había filtrado en la voz de White al pensar en el gran lobo café que se la llevo y la guio en sus primeros días como un lobo; incluso ahora era tan importante para ella como lo había sido desde el principio.
-Él era un lobo solitario en ese momento, sólo pasaba por la zona, él es dos años mayor que yo en años lobo, por lo que el tenia cuatro. Me encontró no mucho después de que mi hermano huyera con su manada. Incluso ahora no sé por qué me ayudo... me llevó a una cueva y cuidó hasta que mejorara. Yo era una extraña para él, pero aun así me ayudó - White se frotó la nuca, de forma desconcertada. -El básicamente me enseñó todo lo que sé; dónde cazar, luchar, etc., etc. Cuando me decidí a intentar establecer el sistema de Jefes de líder, yo lo elegí como el primer jefe de mi manada. Él nunca dudó de mí -.
-Deben quererse mucho.-
-Ha sido todo para mí estos últimos cuatro años. Mi padre, mi hermano, mi mejor amigo. Él siempre ha estado ahí para mí, y ni una sola vez se ha quejado.- White cerró los ojos. -Nunca lo he devuelto todo lo que me ha dado. Nunca.- Sigfrid meditó, luego levantó la mano para acariciar la mejilla de White.
-Tal vez ...- dudó, luego siguió. -Tal vez, por ser quien eres hoy, sea suficiente para él. Sabiendo que te ayudó a convertirte en lo que eres hoy. Creo ... Creo que está satisfecho con eso.- White no respondió, pero la sonrisa que le dio a Sigfrid era suficiente.
0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0
Flaky se movió, haciendo parpadear a Flippy y que rápidamente se alejara, creando cierta distancia entre los dos, ya que no estaba segura de cómo iba a reaccionar la chica por la cercanía. No tuvo que esperar mucho para que Flaky abriera lentamente los ojos; estaban un poco nublados por dormir, se tomó un momento para frotarlos con el dorso de la mano antes de sonreírle adormecida a Flippy.
-Buenos días, Flippy-kun -, murmuró. Flippy no podía luchar contra la sonrisa, aunque lo intentara.
-Buenos días, Flaky-.
-¿No deberías estar en la escuela?- Flaky frunció la cejas por la confusión, mientras se apoyaba en sus codos.
-Mi mamá me dio el día libre. Le dije que viniste por que tuviste una pesadilla. Pensé que la verdad sería un problemática.- La chica de cabellos rojizos hizo una mueca, cerro los ojos; dejó a una Flippy en shock y satisfecho, cuando se inclinó y apoyó la mejilla confiadamente contra la parte interior del cuello del chico de cabello peliverde. -Lo siento- murmuró casi en un susurro. -Probablemente no te gusta mentirle. Lo siento mucho, Flippy-kun-.
-Eso, ehh ...- La boca de Flippy se seco notablemente. -Está bien. Ella no pregunto nada más, así que ... no fue tan difícil.- Trago saliva y rogó que Flaky no se diera cuenta del calor marcado en su cara. Trató de disimularlo. -Quiero decir, probablemente le mientes a tus padres de vez en cuando, ¿no?- Hubo un largo momento de silencio y, a continuación
-Mis padres están muertos.- Flippy parpadeó, se movió para mirar hacia abajo, pero Flaky no se apartó a pesar de su
Confesión. Sus ojos se suavizaron un poco.
-Yo ... bueno, lo siento-, murmuró. -Yo no sabía-
-No es tu culpa, Flippy-kun. Nunca te conté de ellos, así que ... no sabias. Quiero decir, que murieron cuando era joven, de todas formas ...-
-Pero todavía duele-, pensó Flippy sin decir nada, cuando se dio cuenta del temblor en la voz de Flaky al mencionar a sus padres. -¿Entonces estás sola?-
-Bueno ... no ... tengo a Petunia ...- Hubo una pausa, luego Flaky agregó: -Ella es mi prima.-
-Oh. Gracias, Dios-.
-Sí. Sabes... ella es mi mejor amiga. Mi hermana mayor. Ella siempre me dice hermanita, aunque somos primas. Somos una familia. –
-Una pequeña familia-.
-Eso es sólo si lo ves por la sangre, Flippy-kun-. Hubo un momento de silencio mientras Flippy reflexionaba sobre esto; ella suspiró, volteando la cabeza para que su mejilla se acomodara sobre la cabeza de Flaky.
-Lo estás haciendo otra vez-, murmuró.
-¿Haciendo qué?-
-Hablando como un lobo.- El chico peliverde dejó escapar un largo suspiro. -Mi padre dice que los lobos consideran de su familia a todos los miembros de su manada, a pesar que no sean de sangre.- Flaky lo digirió en silencio, sin tomarse la molestia de alejar a Flippy; debido a su posición, Flippy no podía ver la cara de la otra chica, pero ella sintió como si viera a Flaky cerrar los ojos, sintió su cálido aliento contra su cuello mientras suspiró suavemente. -Flaky?- -preguntó tímidamente, sin saber lo que pasaba por la cabeza de la chica.
-Que hace a los lobos tan diferentes de los seres humanos?-
-Perdón?-
-Que hace que los lobos sean diferentes de los humanos?- Flaky repitió en voz baja. -Los dos son lo mismo. Ambos aman a sus familias. Ellos juegan y se divierten. Ellos se aman, están dedicados el uno al otro. Entonces, ¿por qué se tratan unos a otros como si fueran diferentes?-
-Porque ... bueno, son diferentes. Los lobos... los lobos son peligrosos. Son enormes, con dientes y garras. Pueden transformarse en humanos en un abrir y cerrar de ojos. Los lobos matan a la gente . - la voz de Flippy se suavizó. -Los lobos mataron a mis tíos. A los dos.-
-Los dos?-
-Un lobo mató al hermano de mi padre ... y también mató a la familia de mi madre.- Flaky se alejó después de lo que dijo, y por un momento Flippy se preguntó si había molestado a la pelirroja; pero sus ojos, cuando se miraron los dos, estaban tristes y parecían mucho mayores de lo que eran.
-Los lobos matan-, dijo en voz baja, -y a veces matan sin piedad. Pero muy pocos son como el que mató a tus tías y abuelos.- -Sólo a mi abuela.-
-Mi punto es que rara vez los lobos matan por el placer de hacerlo.- Sus ojos oscurecieron. -Cuando un lobo mata, mata con la intención de proteger a su familia. Así como lo hacen los humanos.-
-Flaky ...-
-Así que te vuelvo a preguntar: ¿qué hace que los lobos sean tan diferentes de los humanos?- Se miraron el uno al otro por un momento, ninguno seguro de que decir, sabían que algo había cambiado en su relación; después de un momento Flippy bajó la cabeza y la apoyó sobre el hombro de Flaky, giró su cara hacia la garganta de la otra mientras Flaky cerró los ojos y apoyó la mejilla en su cabello
-Flaky-. La voz de Flippy tembló un poco. -¿A dónde planeas ir?- Flaky se mordió el labio mientras las lagrimas llenaban sus ojos.
- A un lugar donde no me puedes seguir.-
0—0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0
