La mayoría de los personajes le pertenecen a S. Meyer, algunos son hijos míos, por lo demás, solo estoy aprendiendo a jugar.
Cap. 4 - Preguntas y respuestas
-Bienvenida Hija - dijo la mujer con los brazos abiertos
Isabella no daba crédito a lo que oía. Quien se creía que era esa señora para llamarla hija, ella tenia a su madre y no era esa mujer
- ¿Hija?¿ pero quién es usted? y tú - dijo Bella dirigiéndose al hombre que todavía la mantenía sujeta - ¿quieres hacer el favor de soltarme y explicarme qué demonios es todo esto?
Edward la miró, a pesar del dolor lacerante que sentía en todos y cada uno de los lugares donde su cuerpo tocaba el de Bella, no la había soltado aún. Se encontraba aturdido, la falta de descanso, el aparecer y desaparecer trayendo consigo a otra persona había mermado su concentración pero aún así - y a pesar del dolor- la mantenía junto a él. Cuando se dio cuenta de la situación la soltó bruscamente.
Isabella no estaba preparada para tan inesperado cambio por lo que perdió el equilibrio momentáneamente, siendo sostenida por la mujer que en una milésima de segundo estaba a su lado.
- Ven por favor - dijo la señora tomándola delicadamente del antebrazo para guiarla hacia el cómodo y antiguo sofá que enmarcaba en centro de la sala - toma asiento, tenemos que hablar.
Caminaban una junto a la otra sobre la alfombra mas mullida que Isabella había pisado en su vida. Todo en aquella casa mostraba lujo y ostentación.
Por su parte, Esme observaba a la joven.
Luego de recomponerse de la visita que Eleazar y los suyos les habían realizado, la había esperado ansiosamente y a pesar del alivio que sintió al verla aparecer con Edward tuvo que contenerse para no estallar en risas al ver como estaba vestida.
-Claro que tenemos que hablar - dijo Isabella molesta mientras soltaba su brazo del agarre de la mujer- es hora de aclarar todo esto.
Esme suspiro, se sentó delante de la chica y comenzó a hablar.
- Bien, primero que nada mi nombre es Esmerald, pero todos los que me conocen me llaman Esme. Si mal no tengo entendido hoy en la tarde, en su primer . . . encuentro, Edward - dijo señalando hacia el muchacho - te dijo quien eres.
Isabella se sofocó, sintió su cara tornarse completamente roja, ¿cómo sabia esa mujer lo de esta tarde?
- Yo . . . no . . . ¿.como sabe usted?
- Tranquila, dime que recuerdas de . . . lo que te dijo mi sobrio esta tarde.
- Bueno - dijo Bella removiéndose en el asiento completamente incomoda - él me dijo algo sobre una iniciación, que yo era, era. . .
- Una Bruja Isabella, dilo sin miedo
- Pero usted no entiende ¡ las brujas no existen!
- Oh cariño, claro que existen, estas frente a una
Mientras las mujeres hablaban Edward decidió servirse un trago. El licor le quemo la garganta pero alivio en algo el aturdimiento que sentía. Su cabeza estaba a punto de estallar.
Desde el bar que estaba a un lado de la sala, pudo contemplar detenidamente a Isabella. Era hermosa, en estos diez años la chiquilla de largas piernas y cuerpo desgarbado se había transformado en una preciosa e inteligente mujer. Estaba a un paso de realizar su tesis en Literatura Inglesa, siempre y cuando el viejo idiota de Steinmann no se le interpusiera.
Al sentarse junto a Esme, la abertura del traje de Isabella dejo a la vista una de sus piernas y sintió como su polla se endurecía, adoraba como ese vestido le marcaba las curvas, curvas que por cierto no podría volver a disfrutar.
- ¡ Vas por mal camino Edward, lástima, pobre de ti ! - pensó apurando el contenido de su copa.
Decidió dejar de lado sus pensamientos condescendientes para prestar atención a la charla
- Las Brujas existimos desde el principio de los tiempos - comenzó a explicar Esme - nos han conocido por muchos nombres, Hechiceras, Chamanas, Videntes, Esposas de Satán, Adoradoras del Diablo, pero a nosotras nos gusta más Brujas o Mujeres Sabias
-¿Esposas de Satán?- pregunto Isabella con una especie de mueca de horror en su rostro
- Ah no, no , ese es uno de los nombres por los cuales nos han llamado para perseguirnos y asustar a la gente - continuo Esme para tranquilizar un Isabella visiblemente nerviosa
- Sabes, nosotras las Mujeres Sabias somos eso, poseemos el conocimiento proveniente de la Madre Naturaleza y basamos nuestros poderes en los elementos.
- Hace siglos - continuó explicando Esme - las mujeres éramos la cabeza de la sociedad, como tu bien sabrás. El hecho de poder dar vida nos ponía en un lugar privilegiado, pero algunas de nosotras teníamos digamos. . . poderes dados por nuestra Madre Naturaleza para ayudar y cuidar a las personas. Las Mujeres Sabias solíamos ser generalmente las médicas y parteras de las aldeas y pueblos, consejeras ya que nuestra opinión era muy válida y respetada. Solíamos hacer algunos hechizos de amor, de suerte o para que las cosechas fueran buenas y abundantes, ayudábamos a algún moribundo a tener un mejor pasaje hacia el otro lado aliviando su sufrimiento ya que tenemos el poder de la luz y la energía, por lo tanto nuestra función principal era ayudar a los demás, para eso nos fue dado el poder.
- Pero las brujas son malvadas - afirmo Bella que, pese a su estupor escuchaba con atención
- Mira linda - dijo Esme al tiempo que tomaba las manos de la chica - nosotras somos seres de luz, pero las sombras también existen y son poderosas, como en todas partes hay "Brujas Buenas" y también hay de las otras, pero tú ahora no te preocupes por eso, ya llegaremos ahí , por el momento, permite que termine de contar nuestra historia.
Isabella hizo un gesto afirmativo con la cabeza y ESme continuó.
- Como te decía hace un minuto, a las Mujeres Sabias se nos respetaba enormemente y todo el mundo nos conocía ya que , nuestra línea de descendencia era muy simple, cuando una Bruja tenía una hija, esa niña era su sucesora, cuando tenía un varón ese niño era un Iniciador. La importancia de los iniciadores era vital, ya que como la Madre Naturaleza es sabia no quiso privar a los hombres de este poder. Cada bruja a los veintidós años de su concepción debía tomar en matrimonio a un iniciador, así mediante el amor y la energía del acto sexual los poderes que permanecían latentes en la chica comenzaban a manifestarse.
Así, Bruja e Iniciador eran una unidad indivisible y aumentaban su poder en base al amor que se tenían, aquí no había matrimonios "arreglados" simplemente Bruja e Iniciador estaban predestinados, cuando se encontraban, el amor surgía.
De esta manera vivimos muchos siglos, hasta que un día, para un Iniciador en especial esto no fue suficiente.
Él era una persona desconfiada y egoísta, amaba a la joven que sería su esposa pero también ambicionaba su poder. Como te dije antes, las sombras también existen y son muy tentadoras y este Iniciador cayó en sus redes.
Sin que las Mujeres Sabias de su entorno sospecharan nada él empezó a incitar a otros Iniciadores jóvenes que todavía no habían contraído matrimonio en contra de las Brujas. Comenzó a cuestionar nuestros poderes, poniendo por frente que debería ser el hombre quien asumiera la conducción del aquelarre.
La razón de esta ambición, se originaba en que cada vez más Brujas éramos solicitadas por Reyes y Emperadores como consejeras y nuestras opiniones muchas veces marcaron el destino de grande estados e imperios. Este Iniciador ambicionaba más allá del poder místico, el poder terrenal.
Fue así que gracias a la persuasión y la incremento de los poderes que las Sombras habían generado en él ,en el día de su matrimonio inició una revuelta contra las Brujas. Esto sucedió en Francia, en la zona del Langedoc, durante el año 1184, ese lugar y fecha ¿ te resultan familiares?
Isabella pensó por un momento, Historia no era su asignatura favorita pero esa fecha le era conocida.
- Oh por Dios, La Santa Inquisición - respondió alarmada
-Así es, generó rumores sobre nuestras prácticas tergiversando todo. Por ejemplo el mas común es que los Aquelarres eran reuniones de Brujas para fornicar con el Demonio, cuando en los Aquelarres lo único que hacemos es fortalecer nuestros poderes por medio de la comunión de nuestras energías, de ellos salimos más fuertes, por eso el intento eliminarlos desde el primer momento. Tenía muy en claro que jamás cederíamos nuestros poderes porque simplemente no son nuestros, nos fueron otorgados y esto solo hizo que su odio por nosotras creciera más. Invento toda una serie de rituales satánicos que hizo llegar a manos de la Iglesia y ésta, viendo que su injerencia podía llegar a mermar ya que cada vez eran menos los clérigos de confianza de los Reyes y Emperadores lo apoyo incondicionalmente generando uno de los mayores genocidios de la historia .
Por supuesto, muchas Mujeres Sabias murieron, pero también mujeres inocentes que nada tenían que ver con nosotras. Aún así, la mayoría de las brujas lograba escapar ya que nuestros sentidos nos alertaban cuando teníamos el peligro cerca.
Viendo que la situación se le escapaba de las manos y que era prácticamente imposible acabar con todas nosotras realizo el ritual más vil y peligroso que se haya hecho jamás. Entrego totalmente su vida y alma a las sombras a cambio de quitarnos uno de los poderes más fascinantes que teníamos: El poder de dar vida.
Además y para asegurase aún más de que no procreáramos, realizo un conjuro contra los Iniciadores. Luego de que tuvieran relaciones sexuales con la Bruja y esta activara sus poderes , no podían volver a tocarla, ya que, un dolor indescriptible los atravesaría pudiendo incluso provocarles la muerte.
A escuchar esto Isabella tenso su cuerpo y miro al muchacho que la había salvado, quien tenía sus impresionantes ojos verdes puestos en ella.
-De esta manera - continuó Esme - Eleazar , que así se llamaba el Iniciador que nos traiciono , solo tenía que sentarse a esperar que la última de nostras muriera, si, porque las brujas no somos inmortales, solo envejecemos lento, muy lento.
-¿ Cuántos años tiene usted?- pregunto Isabella que estaba completamente inmersa en la historia
- Bien digamos que aparento unos cuarenta o cuarenta y dos ¿verdad? - preguntó tocándose el rostro en forma coqueta
- Si, supongo
- Bien, en realidad, nací hace cuatrocientos años
Los ojos de Isabella se abrieron de par en par.
-Aproximadamente cien años en nosotras - dijo Esme con una sonrisa- generan los cambios que diez años generan en las personas normales.
- ¡Dios mío, esto no puede ser verdad! - dijo mirando fijamente el rostro de la mujer quien en realidad podría pasar por menos de cuarenta.
- Si lo es, pero espera, la historia no termina allí. Desde el día en que Eleazar realizo el hechizo, las Mujeres Sabias nos tornamos estériles, pero Madre Naturaleza no nos desamparó. A partir de ese momento, mujeres comunes comenzaron a dar a luz niñas con los poderes ancestrales y niños con los poderes de los Iniciadores. ¿Conoces la historia de Hansel y Gretel? - pregunto Esme repentinamente
-Si claro, los niños abandonados por los padres que una bruja engaña para . . . luego . . . comérselos
- Ahí tienes, Hansel y Gretel no fueron abandonados por sus padres, ellos nos los entregaron para que los protegiéramos ya que Gretel era un Bruja y Hansel un iniciador, esa es una idea que se marca a fuego en los niños y adultos para que nos teman, generada por Eleazar y sus hombres.
No obstante a algunos niños y niñas sí tuvimos que quitárselos a sus padres, pero era solo por protección -se apresuro a aclarar- mucha gente no sabía el peligro que los niños corrían. Hacíamos un hechizo para que olvidaran que eran padres para que así no sufrieran ni ellos ni su familia.
Por ejemplo, aún hoy - dijo Esme mirando a Edward - los niños que nacen con poderes de Iniciadores, son traídos con nosotras.
-Pero ¿por qué los apartan de su familia?
- Porque ellos son los que corren mayor peligro, si Eleazar los encuentra tratara de que formen parte de sus filas o los asesinara. El peligro reside en que ellos si saben cuando un iniciador nace, cosa que no sucede con las niñas, ellos no tienen como saber cuándo una bruja nace. Por eso a los niños, los tenemos que traer con nosotras, los criamos y amamos como si fueran nuestros hijos o sobrinos.
Edwar , quien escuchaba todo apoyado en la mesada del bar, elevo la copa a modo de saludo.
- ¿ Y con las niñas?- pregunto cada vez mas interesada
- Las niñas son vigiladas por nosotras, las cuidamos, hasta que llega su tiempo. A los veintidós años de su concepción, deben encontrarse con un Iniciador para que comience su transformación, si no sucede simplemente se volverá loca, tendrá desatados en su cuerpo demasiados poderes y energía que no podrá controlar. Lo horrible de todo esto es que cada vez están naciendo menos Iniciadores. Ya no hay un Iniciador para cada Bruja, seguramente debe influir el hecho de que no pueden compartir su vida con una de nosotras. En fin, así es como tu llegaste a este lugar, porque eres una Bruja Isabella y hoy hace veintidós años de tu concepción.
- Esta bien, supongamos que , solo por un momento, creo en todo lo que usted me ha dicho, igual hay algo que aún no me queda claro.
- ¿Y eso seria ?
- ¿Porque supuestamente estoy en peligro y vienen por mi?
- Bien hija, aquí viene lo mas difícil - dijo Esme suspirando nuevamente- como te dije antes las brujas somos estériles, nunca, desde que Eleazar nos hechizo una bruja había podido concebir . . . hasta hace exactamente veintidós años. Mi hermana Renee encontró a su iniciador y ocurrio algo completamente inesperado, se enamoraron, fue amor a primera vista, tal y como en los tiempos antiguos. Todo fue realmente doloroso ya que pensamos que no podrían estar nunca más juntos luego del su iniciación, pero no fue así, volvieron a verse y Charles que así se llamaba él, no experimento los efectos del conjuro. Vivieron juntos prácticamente todo el embarazo, hasta que Eleazar lo supo. Cuando faltaba una semana para el nacimiento del bebé, Eleazar apareció en la casa de Renee para convencerla a ella y a Charles de que se les unieran. Mi hermana y Charles se habían vuelto muy poderosos gracias al tiempo que habían compartido juntos y se negaron. Se origino una disputa muy fuerte, nostras llegamos cuando todo estaba vuelto un caos. Logramos que Eleazar y los suyos se fueran, no sin antes asegurarse de hacernos saber que encontraría a la niña, pero para mi hermana y cuñado ya era demasiado tarde, Charles estaba muerto en un rincón de la habitación y Renee agonizaba. Con sus últimas fuerzas dio a luz a una preciosa niña y nos hizo jurar a todas las presentes antes de morir, que la protegeríamos con nuestra vida.
Decidimos entre todas Brujas que allí estábamos, que la mejor forma de protegerla era dejándola de manos de gente común, así Eleazar perdería su rastro, la cuidaríamos desde las sombras y llegado el momento, le diríamos la verdad.
- ¿Y . . entonces?- pregunto Isabella temerosa de la respuesta
- Y entonces querida mía, el día en que la hija de mi hermana debía unirse al Aquelarre ha llegado - dijo Esme apretando cariñosamente la mano de Isabella - tu eres esa niña.
Isabella estaba en estado de shock. Si lo que decía es mujer era verdad toda su vida había sido una mentira. Su madre Carmen y su padre Phill, su niñez en Forks, todo ,todo, era reducido a nada.
-Ok, esto fue suficiente, me largo ahora mismo de aquí- dijo poniéndose de pie y dirigiéndose rápidamente hacia la puerta.
Esme alarmada miró a Edward quien en un instante sostuvo a la chica que intentaba salir
- ¡Ya suéltame! - gritó Isabella , tratando de zafarse de las fuertes manos que la mantenían sujeta impidiéndole acercarse a la puerta - tú estás completamente loco y esta. . . señora, es una demente.
- Demonios Isabella, créeme que no me hace ninguna gracia tenerte cerca - dijo Edward soportando el dolor que le producía tocarla - pero debes entender, si Eleazar te encuentra no habrá vuelta atrás.
Isabella sentía unas horribles ganas de llorar, aquello simplemente no podía estar pasando, era una pesadilla y de un momento a otro debía despertar.
- Hija - dijo Esme acerándose a ella - por favor debes entender, el único lugar seguro para ti ahora es esta casa, si tú te vas no podremos protegerte.
Bella miro a Esme para responderle, cuando de pronto desde lo alto de la escalera, otra mujer que ella no había visto aún, pero que le era extrañamente familiar, le hablo directamente
- Este es tu destino Isabella - dijo mientras bajaba la escalera lentamente mirándola a los ojos - tu bendición o tu maldición, elegir uno u otro, depende de ti .
Bien niñas aquí está el cuarto capítulo, como dice su titulo hay preguntas y respuestas que espero iluminen sus dudas, aunque estoy segura de que aún quedan muchas más por responder.
Quiero agradecer a todas el apoyo que con sus rr, favoritos y follows me estan dando. También si hay alguna "lectora fantasma" al decir de Sachita ,bienvenida y gracias por pasar por aquí.
Sepan niñas que esta historia ha continuado por y para ustedes
Al equipo Pingüino, mis gracias eternas.
