Ya les traigo la continuación de esa dramática historia. Sinceramente no esperaba que tuviera tanta aceptación en tan poco tiempo, así que he decidido alargarla unos cuantos capítulos mas, espero que les siga gustando y que me dejen sus comentarios de que les ha parecido, es importante, sin comentarios y consejos no sabría cómo continuar esta historia.

Capitulo 2:

Me había prometido a mí misma que no me rendiría tan fácilmente y que iba a conseguir tener un hijo sano, pero a decir verdad no sabía por dónde empezar ¿Qué tenía que hacer? Empecé a buscar información sobre los youkai, en especial sobre los kitsune, también busqué sobre los hanyou, pero no encontré nada relevante. Puesto que no tuve una fructífera búsqueda de información busqué en internet, ahí tenía que haber algo.

Encontré cientos de historias, mitología e hipótesis distintas, pero tampoco me servía de mucho, busqué y busqué durante horas, y por fin encontré algo que podría interesarme; transformaciones de humanos en youkai, espectros y espíritus. En todas ellas intervenían fuerzas superiores, castigos divinos, reencarnaciones o magia negra, esta información podía darme ideas para mi siguiente paso, pero…. ¿Esto estaba realmente bien? Quizás me esté excediendo ¿Cuáles serían las consecuencias o el resultado? Quizás me esté precipitando con todo esto. Por hoy ya está bien, volveré a casa y pensaré detenidamente en todo esto, mis ideas cada vez son menos claras.

Al llegar a casa había un silencio abismal, creí que no había nadie, pero me equivocaba, estaban todos esperándome en el salón

-¡Nanami-chan! Te echábamos de menos, has tardado mucho- Mizuki se lanzó a mis pies a abrazarme

-¿Dónde has estado? No es propio de ti estar tanto tiempo fuera y menos tú sola- Tomoe aun parecía molesto desde ayer

-He estado en la biblioteca, no hay nada de qué preocuparse- intenté quitarle un poco de importancia, pero Tomoe no parecía muy convencido con mi excusa.

Ya estaba atardeciendo, seguía dándole vueltas a todo sin saber muy bien que hacer o a quien o que recurrir, entonces, pasó por mi mente una idea

-Mizuki, Tomoe, preparad el carruaje, iremos a hacerle una visita a Himemiko- Mizuki salió enseguida, pero Tomoe se quedó mirándome unos segundos

-¿Por qué quieres visitar a Himemiko tan de repente?- preguntó extrañado

-B-Bueno, hace tiempo que no visitamos el pantano y ya que la última vez vino ella he pensado que….- no sabía cómo continuar y me quedé en silencio

-¿Qué estas tramando, Nanami?- lo sabía, podía engañar a Mizuki, pero Tomoe me conocía demasiado bien

Agaché la cabeza, empezaba a ponerme un poco nerviosa, no sabía que contestar, por suerte, Mizuki preparó el carruaje rápidamente y nos fuimos, durante el camino Tomoe no dejaba de mirarme como intentando leer mi mente, pero no hubo conversación entre nosotros, lo cual hizo el ambiente un poco incómodo, es decir, más de lo que ya era.

-¡Nanami-chan, ya hemos llegado!- Estaba tan sumergida en mis pensamientos que no me di ni cuenta de que el carruaje ya había aterrizado y estábamos en la puerta del palacio de Himemiko. Unos guardias nos dieron la bienvenida mientras dos sirvientas corrieron a avisar de nuestra llegada. Nos llevaron amablemente a una sala donde esperaríamos a Himemiko. No tardó mucho en llegar, estaba un poco sorprendida por nuestra inesperada visita, normalmente era ella quien venía al templo Mikage a visitarnos a nosotros.

-Nanami, que sorpresa ¿Qué haces aquí?

-B-Bueno, he pensado que hace tiempo que no venimos al pantano y como la última vez nos visitaste a nosotros pues…. A-Además tengo algo que comentarte- esto último lo dije bajando un poco la voz. Ella me miró con intriga y tras tomar el té les pedimos a todos que nos dejaran a solas para hablar. Todos se fueron, pero a Tomoe no pareció agradarle la idea y salió de mala gana.

-Nanami, ¿Qué era eso que querías comentarme?- preguntó directamente Himemiko

-Pues…. No sé muy bien como decirlo…. O como empezar…..- Estoy empezando a ponerme un poco nerviosa, no sé muy bien como decirlo

-Tranquila, sabes que puedes confiar en mi para decirme lo que quieras, empieza por el principio- Himemiko se acercó un poco más a mí y puso su mano en mi hombro para relajarme un poco y la verdad es que funcionó

-Hace unos días estoy que hay una cosa que no puedo quitarme de la cabeza….q-quiero tener un hijo y…. quiero que sea con Tomoe….- de nuevo, como pasó cuando hablaba con Tomoe, Himemiko me miró sorprendida

-Nanami…. Eso es peligroso, supongo que ya lo sabes, morirías si intentaras dar a luz a un niño mitad youkai, tu cuerpo no lo resistiría- ella a diferencia de Tomoe me habló con mucha más calma e intentando no hacerme daño

-Sí, lo sé, pero…. ¿Y si dejara de ser humana?

-¿En qué estás pensando? ¿Estás diciendo que….?-Himemiko parecía sorprendida por lo que le estaba intentando decir

-Sí…. ¿No es imposible, no?

-No es imposible, pero no sé qué pensarían los dioses de Izumo si se enteraran

-No me importan los dioses de Izumo ¡Estoy dispuesta a hacerlo!

-Yo no puedo hacer nada al respecto, pero quiero ayudarte de alguna forma- se puso en pie y escribió en un papel algo, el cual luego me lo dio para que lo leyera

-¿Izunami?- pregunté extrañada

-Ella es la diosa de la creación, pídele consejo, para encontrarla solo tienes que ir al puente que une la tierra y los cielos, esta noche irá una de mis sirvientas al templo para guiarte

-Himemiko…. ¡Muchísimas gracias!- me levanté rápidamente y le di un gran abrazo

-Es lo menos que puedo hacer, tú me ayudaste a estar con Kotarou, así que ¡Te ayudaré a tener ese hijo!- esto último lo dijo más fuerte y por lo que parece Tomoe lo hoyó y entró rápidamente en la habitación

-Nanami, nos vamos- Tomoe agarró mi brazo y tiró de mi haciéndome caminar

-Tomoe, ¡aún no hemos terminado de hablar!

-Ya habéis hablado suficiente- siguió tirando de mi hasta que llegamos al carruaje y me subió, nos fuimos inmediatamente

-¡Espera Tomoe! ¿Y Mizuki?- dije viendo que no había subido con nosotros

-Esa serpiente se las puede arreglar sola- respondió con los brazos cruzados y una increíble cara de enfado

-Tomoe ¿Por qué has hecho esto? Himemiko y yo solo estábamos hablando- Tomoe me miró fijamente

-Nanami ¿Qué pretendes con todo esto? ¿Aun sigues con esa ridícula idea de tener un hijo? Este es un capricho que no te puedo conceder

-¿Una ridícula idea? ¿Un simple capricho? ¿Después de tanto tiempo es eso lo que piensas? Tú no lo en tiendes Tomoe, no tienes ni idea de lo que siento- yo también estaba empezando a enfadarme ¿Cómo podía decir algo así?

-¡Entonces explícamelo! ¿Por qué es tan importante? ¿Por qué te empeñas en tener un hijo?

-¡Porque me siento vacía! En ocasiones me siento sola aunque esté rodeada y paso las noches pensando en por qué me sentiré vacía, quiero tener a alguien que sea mío de verdad, quiero ser útil en la vida de alguien, quiero formar una familia y quiero hacerlo contigo- yo, al igual que Tomoe empecé a alzar la voz y mi enfado empezó a convertirse en lágrimas de tristeza y frustración

-Nanami…. Ya tienes a Onikiri y a Kotetsu, además de a esa serpiente, ellos te pertenecen y también son como niños- al ver que yo realmente estaba mal por esto Tomoe empezó a calmarse y me habló más suavemente

-No, Claro que no, ellos solo me sirven, pero no son míos, Onikiri y Kotetsu son de Mikage y Mizuki es de Yonomori….- Tomoe se acercó a mi y se sentó a mi lado

-Pero yo si te pertenezco, Nanami….

-Es muy distinto, yo te amo, por eso quiero crear algo importante contigo

-Yo también te amo Nanami, por eso no puedo permitir que mueras por querer tener un hijo mío, intenta razonar- Tomoe sujetó mi mano intentando convencerme, pero aparté la mano y le miré con determinación

-No moriré, tendré ese hijo y formaré mi propia familia aunque tenga que hacerlo sin ti

-Nanami…. Espera, ¿Sin mí?