Después de tanto
Se revolcaron sobre el suelo con inesperada agresividad, no era un acto de amor, sino la rabia más pura y el rencor más ahondado arrancándoles la cordura.
No quería recordar los insultos que se habían dicho con la esperanza de herirse en lo más hondo, como si se enfrentaran a sus peores enemigos. Pero Arya sabía que nada de lo dicho era realmente cierto o sentido, solamente estaban intentando dañarse, alejarse de una vez por todas del otro.
Y así lo tenía, agarrado por la ropa, él le sujetaba las muñecas con tanta fuerza que de ser un ser humano, probablemente ya tendría los huesos rotos.
Pero ellos no eran cualquier persona. No eran cualquier humano, ni cualquier ser que caminaba sobre la tierra. No se eran indiferentes, y tampoco se hubieran imaginado jamás lastimarse como lo hacían en ese momento. De alguna forma, ellos eran el peor miedo del otro.
Pero hacía tiempo que la rabia y el dolor eran los sentimientos que los mantenían vivos, que los hacían sentirse reales. Y los sentimientos como el amor no fueron lo que los llevó a la victoria contra Galbatorix.
Y casi un siglo después, se decían todo lo que tenían para decirse. Aunque solamente lo malo, lo peor, lo más rebuscado y las heridas más recónditas que pudieran abrir. Se revolcaron con furia un poco más, sin importarles las ropas de seda o la suciedad de sus rostros enrojecidos por el forcejeo.
Finalmente y casi por casualidad, se encontró con su mirada oscura y profunda, diferente a la original, y el mundo se le derrumbó al igual que todo el dolor.
-Eragon…- murmuró ahogadamente, era la primera vez en toda la discusión que lo llamaba por su nombre, mientras las lágrimas comenzaban a brotarle de los ojos. En algún lugar, todavía estaba lo mejor de ellos, lo que todavía guardaban en algún lugar de la mente.
Él la miró, como si lo hiciera por primera vez. Y Arya sintió el alivio de volver a encontrarlo, la tensión cambió de forma y de objetivo.
-Lo siento. Te he extrañado todo este tiempo. Aún para nosotros, han sido demasiados años.- le dijo con sinceridad, y sus ojos verdes reflejaron todo el sentimiento posible.
Y el momento la llevaba a recuerdos anteriores, confesiones silenciosas y plegarias inoportunas. Finalmente estaba frente a él, después de tanto tiempo, con la garganta cerrada por todo lo que jamás le dijo.
Eragon cerró los ojos y suspiró, una solitaria lágrima le rodó por la mejilla, pero su expresión reflejó serenidad, aflojó su agarre y sus brazos pasaron a rodearla con familiaridad y cariño. Y Arya se sintió protegida después de mucho tiempo.
Buenas! La tardanza tuvo que ver con que… empecé la facultad y se hace complicado encontrar los tiempos, pero bueno, disculpas! Este drabble lo pensé como una forma poco convencional (como ellos) de enfrentar las emociones del reencuentro, después de mucho tiempo y del fin de la guerra. Agradecimientos especiales a Rosella Black, Daniela Emar, Frad Ex Nox por sus reviews! Espero sus comentarios, saludos!
