POV Link

Estaba preparado para darle la sorpresa especial a Zelda, aunque me sentía realmente nervioso. Caminábamos hacia al lugar en donde se llevaría a cabo la sorpresa, mientras que yo tenía mis manos sobre los ojos de Zelda.

-¿Y a dónde quieres llevarme?- me preguntó Zelda-.

-Pues a un "Lugar Especial"- le respondí sonriendo-.

-Mira hyliano, no sé lo que estés ocultando a mis espaldas pero te exijo que me quites tus manos de mis ojos- dijo sarcástica y yo reí-.

-¿Podrías tranquilizarte, por favor?- le dije y ella se quedó callada por unos segundos-.

Seguimos caminando hasta que por fin llegamos al "Lugar Especial".

-Listo, ahora puedes abrir los ojos mi Princesa- dije sonriendo y le quité mis manos de sus ojos-.

Ella se quedó realmente impactada, sin saber qué palabra sacar de sus labios. Aquel lugar especial fue el Bosque de Farone, casi todo el mundo estaba presente emocionados por la sorpresa, el bosque estaba decorado con brillos realmente increíbles y un camino que dirigía hacia a un corazón formado con pétalos de rosas muy lindas.

-¿Qué?- dijo Zelda sonriendo con las cejas alzadas- ¿Qué es todo esto?-.

-Ven conmigo- dije tomándola de la mano y ambos fuimos hacia el camino-.

Las personas estaban entusiasmadas y en silencio para hacerle el gran plan que había tenido en mi mente todo este tiempo. Llegamos al corazón y me arrodillé enfrente de ella mientras la tomaba de las manos.

-Zelda, desde que te conocí en Altárea, nunca dejé de pensar en ti y siempre supe que eras el amor de mi vida…- dije un poco nervioso-… Y me diste la noticia más bella del mundo-.

Ella lanzó una amplia sonrisa al saber qué noticia era.

-Ahora, lo que más deseo en este mundo es ser parte de tu vida…saqué una pequeña caja de mi bolsillo-…Princesa Zelda de Hyrule… ¿Te casarías conmigo?-.

Abrí la caja, que contenía un anillo de compromiso con una Trifuerza en el centro. Zelda colocó ambas manos sobre su boca a punto de llorar de la felicidad y las personas estaban emocionadas por saber su respuesta, incluyéndome a mí.

-Link… tú ya formas parte de mi vida… ¡Sí acepto!- dijo ella entusiasmada-.

La gente gritó de la felicidad y emoción por escuchar su respuesta. Me levanté, saqué el anillo de la caja y se lo coloqué en el dedo índice, hasta besarla apasionadamente con lágrimas de felicidad.

No podía creer que después de tantos años de estar con la joven que amaba tanto, finalmente llegaría este gran momento que sería casarnos.

-Te amo mi héroe de Hyrule- dijo Zelda al separarse del beso con una bella sonrisa en su rostro-.

-Y yo a ti mi Princesa, más bien, los amo a los dos- dije sonriendo y volví a besar a Zelda apasionadamente-.