Mitsuki: Tch, ¿Por qué cada vez te tardas más en subir los capítulos?
Kamira: Porque da mucha flojera~
Mitsuki: Claro… *Dice de manera irónica* y me estás diciendo que no fuiste al cine… *La mira frunciendo el ceño*
Kamira: *Toce disimuladamente* Katekyo Hitman Reborn no me pertenece, Akira Amano-san es la creadora; lo único que poseo es algo de la trama y a los OC, Mineru Tatsuko y Mitsuki…
Mitsuki: Sabes… podías hacer aunque sea un párrafo…
Kamira: Con ustedes el capítulo 15~
Mitsuki: *Suspira mientras la golpea con un libro de asesinatos*
Prologo: Todo empezó en un día normal, con mi mala suerte de siempre, quien hubiera pensado que la mala suerte, con la que conviví 14 años de mi vida me llevaría a la muerte, ¿Pero porque me dan otra oportunidad para vivir? ¿Por qué rayos dejan que recuerde mi vida pasada? Solo el tipo de mascara que está ahora mismo enfrente mío me puede responder, ¡espera, creo que lo conozco!, ¿¡Que rayos!?
O o ღ o O
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|| Prueba de valentía y visita conflictiva ||
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Mitsuki estaba sentada en el suelo abrasándose las piernas para no sentir tanto frio, estaba al lado de una lápida en el cementerio, era de noche y tenía muchas cosas que podía utilizar como instrumentos de "Misión asusta a todos los que puedas", no sabía cómo había terminado allí, no, si sabía cómo había terminado allí, sucedió luego de que ella se sentara a comer algunas golosinas.
~* Flashback *~
Ya habían pasado unos días desde el conflicto por los anillos, por alguna extraña razón, Mitsuki no se cruzó con Hibari ningún día de los cuales fue a la escuela, ella estaba algo frustrada, ¿Por qué la persona que, básicamente, dijo que era suya, la ignoraría?, si la mayor parte del tiempo la busco, mientras que ella lo evitaba, eso sin duda no lo iba a entender.
Mitsuki estaba sentada en su sofá mientras metía su mano en su bolsa llena de caramelos de limón, Buru estaba en la casa de Tsuna jugando con Fuuta, Lambo e I-pin, por lo cual ella estaba aburrida como el infierno.
- Ojala hubiera algo que me quitara el aburrimiento… cualquier cosa serviría – Mitsuki se enterró en su sofá mientras suspiraba, mirando así, que se abría una compuerta en el piso, SU piso.
Mitsuki se paró rápidamente viendo con los ojos como platos a Reborn salir del suelo, sentado en un mini sofá y una taza café en su mano; lo señalo acusadoramente mientras trataba de dejar salir palabras de sus labios, pero le era imposible hacerlo, por culpa de la sorpresa que se llevó.
- Ciaossu, Mitsuki, ¿Quieres ayudarme con algo? – Reborn tomo un sorbo de su café mientras sonreía levemente, Mitsuki lo dejo de señalar mientras se sentaba en su sofá frunciendo el ceño. – Prometo que se te quitara la aburrición… - Okey, eso era lo que ella necesitaba para aceptar toda la mierda que él hizo hasta el momento, digo, quien en su santo juicio ve a un bebé aparecer desde el piso sentado en un mini sofá y tomando café, sin mencionar, "¿¡Como rayos es que pusiste un escondite en MI casa!?", Mitsuki se mantuvo estoica todo el tiempo que Reborn no estaba tomando su café, que era todo el maldito tiempo, ya que él esperaba una respuesta.
- Bien… - Mitsuki suspiro en derrota mientras veía la sonrisa de Reborn crecer, crecer de una manera mala, ya que su sonrisa le estaba proporcionando varios escalofríos, "¿Cómo rayos es que él da tanto miedo teniendo la apariencia de un bebé?"
~* Fin Flashback *~
Y ahora, Mitsuki estaba sentada en el suelo a medio dormirse y cuidando los dulces que ella había traído, de los dulces que ella guardo para momento de urgencias, momentos en los que iba a tener que salir con su bolso lleno de golosinas y bebidas, sep, este era uno de esos momentos.
- Joder… ¿Cuándo piensan empezar con la supuesta prueba de valentía? – Mitsuki suspiro mientras apretaba más su bolso cerca de ella… - No solo eso; Reborn me obligo a disfrazarme… - Mitsuki miro lo que llevaba puesto, sin duda era el mismísimo fantasma de la llorona, su cabello era perfecto, cabello oscuro y largo, lo único que Reborn le dio para el caso, era el vestido largo y blanco "… me molesta el cabello", Mitsuki empezó a tocarse el cabello que tenía frente su cara, sin duda necesitaba ocultarla, si no, no sería un disfraz.
Pasaron los minutos y Mitsuki se hartaba cada vez más, si no aparecía ninguna persona, ella juraría que saldría de su escondite y los perseguiría uno por uno, ahogándolos en un lago cercano, dejando de lado a Lambo y las chicas, que según Reborn también participarían.
Mitsuki vio un rayo caer al otro lado del cementerio "Maldito Reborn, recuerdo perfectamente que él me dijo que me quedara aquí…", ella se paró y fue a ver exactamente porque los gritos; Mitsuki aguanto la respiración al ver aquel espectáculo que ocurrió frente a ella, Lambo estaba dormido en el suelo, con Tsuna arrodillado cerca, Bianchi y Reborn, y todos los demás participantes que llegaron corriendo unos segundos después.
Ellos estaban hablando tranquilamente mientras que Mitsuki dudaba si podía en realidad con el pedido de Reborn, ella no iba a asustar a las chicas; Reborn miro hacia la lápida donde Mitsuki se escondía y sonrió debajo de su fedora "Ahora o nunca", Mitsuki salió lentamente desde atrás de la lápida, moviendo su cuerpo al compás del viento, mostrando así una imagen horrorosa del fantasma de la llorona.
Los chicos estaban tan absortos en sus conversaciones para así, como para cuando voltearon a ver el pequeño movimiento a su lado, vieran a una mujer en vestido simple, blanco y cabello negro largo, que se movía lentamente saliendo desde una lápida, las caras de cada uno no tenían precio.
Gokudera estaba abriendo sus ojos como platos mientras empezaba a tiritar, podía verse que quería abrazarse a alguien, pero su orgullo no se lo permitía; Yamamoto y Ryohei estaban abrazados; Kyoko, Haru e I-pin hacían lo mismo, Reborn y Bianchi que sabían que era Mitsuki, solo dieron unos pasos hacia atrás, mientras que Tsuna…
- Los matare…. – Mitsuki dijo lenta y pausadamente, creando un aire de depresión, misterio y sin duda, terror. – Irrumpieron en mi hogar… - Otra vez, de manera lenta y pausada, pero esta vez Mitsuki levanto su cabeza un poco, mostrando uno de sus ojos y parte de su mejilla. Ella a pedido de Reborn, se maquillo dándose un aire fantasmal, y eso era lo que sin duda ellos estaban viendo, un fantasma.
- ¡HIIEEEEEEEEE! – No solo Tsuna, si no que todos, absolutamente todos, con excepción de 2 que ya sabían; gritaron al unísono, siendo acompañados con los graznidos de los cuervos, que volaron en ese mismísimo momento.
Si no fuera porque el grito de todos ellos aturdió a los mismos, se hubieran dado cuenta de la pequeña risa de Bianchi y la tremenda carcajada de Mitsuki, que se había tirado al suelo mientras se sostenía el estómago por la risa y todavía trataba de calmarse.
El primero en salir a correr fue Tsuna con Lambo en sus brazos, le siguieron los demás por detrás, dejando a Bianchi, Reborn con su linterna y Fuuta con su libro "¿Fuuta?", claro, Mitsuki no se dio cuenta, pero Fuuta en ese mismísimo momento había empezado a hacer sus rankings, haciendo que los objetos empezaran a flotar.
- Onee-chan, tienes el Ranking N°1 en la actriz fantasmal mejor de todo Japón e Italia juntos… - Fuuta sonrió a Mitsuki mientras que ella lo miraba con cara de "¿Enserio?" "No sé si sentirme feliz o insultada por ser considerado buena en algo malo…"
Ella volvió a casa acompañada de Fuuta, Bianchi y Reborn, se despidió de ellos, entro en su casa, todavía disfrazada consta decir, fue hacia el baño para bañarse y poder ir a dormir, porque sin duda el día siguiente seria uno muy largo.
Fue a la escuela normalmente y durante el transcurso del día, Mitsuki se enteró de una visita a clases, donde los padres o tutores tenían que ir a ver los avances de sus hijos en las clases, la cosa era… "¿¡Quién va a ir a verme!?", bueno, a ella no le importaba, eso era mejor para ella, lo único que tenía que hacer era estudiar, no~, ella simplemente se conformaría con completar la tarea, tendría mucha mala suerte si fuera uno de los cuales hace cosas en la pizarra, o la suficiente como para que su profesor de matemáticas la tomara con ella, otra vez, bueno simplemente esperaría hasta el día siguiente, seguramente no sería tan malo.
Al día siguiente Mitsuki se levantó como de costumbre, se bañó, se vistió, se peinó, desayuno y se fue a la escuela, consta decir que dejo a Buru con Fuuta desde el día anterior, así que ese día no se preocupó mucho por él.
Al llegar a la escuela pudo ver a Mineru sentada en su silla con un libro de… ¿Química? "¿¡Que rayos!?", Mitsuki se acercó a paso rápido frente a el pupitre de Mineru y observo bien el título, rayos, era de química, de verdad se toma enserio la visita.
- ¿D-desde cuando lees libros de química? – Mitsuki trato de hablar moderadamente, pero le era imposible por sorpresa, claro, la pervertida más grande del salón y hasta podría decirse la escuela, está leyendo un libro de química en vez de los mangas yaoi de costumbre; Mineru la observo mientras se acomodaba las gafas con uno de sus dedos.
- Desde que mi madre dijo que si no tenía buenas notas no me daría mesada. – Mineru tenía los ojos en blanco, a lo cual Mitsuki miro fijamente tratando de encontrar la trampa en sus palabras, pero finalmente suspiro levantando sus manos en forma de rendición – ¿No tienes que estudiar?, aunque no lo necesites, estoy segura que tus padres querrán sentirse orgullosos de ti… - Mitsuki se sentó en su asiento mientras suspiraba y hacia un ademan con su mano.
- Nadie vendrá a verme… - Al momento en que Mitsuki había dicho eso, cada estudiante presente en el salón se quedó callado mientras la observaban con cara de "¿Enserio?", se podía ver que estaban realmente, pero realmente sorprendidos – Mi… mi papá estaba trabando… - Todos los estudiantes se dieron la vuelta rápidamente hacia lo que hacían antes, sabiendo que era normal.
- ¿Y tu mamá? – Okey, Mineru podría haber cerrado su boca, todos volvieron su vista nuevamente hacia Mitsuki, incluso los que estaban sentados, como Tsuna, Yamamoto y Gokudera, ya que unos idiotas se empezaron a reír de Tsuna de dios sabe que "¡Cállate de puñetera vez!", claro, ella no le diría eso en voz alta, solo podía sonreír levemente mientras sacaba sus libros de su bolso, Mitsuki podía sentir los ojos de cada uno en ella, eso era incómodo.
- No tengo mamá. – Mitsuki dijo mientras ponía su bolso a un lado de su pupitre, se podía ver el aire tenso, podría decirse que cada uno de los alumnos curiosos quería tirarse a un pozo - Pero si tengo mala suerte, tal vez mi tío venga. – Eso fue suficiente para llamar la atención de todos, ósea, uno dice buena suerte cuando alguien viene por él, pero ella había dicho "Mala suerte", sin duda era extraño, pero lo que no sabían era que a Mitsuki le sobraba la mala suerte.
- No entiendo la parte de mala s- Justo en ese momento la puerta se abrió la puerta mostrando un fila de madres, Mineru busco entre la multitud y vio a una mujer de cabello oscuro, con gafas, sobra decir que era muy linda, ya que si la comparábamos con Mineru… bueno ella tenía el cabello en una trenza de costado, bastante desordenado, los anteojos de marco grueso y bueno, Mineru era normal, en la categoría "No me importa una mierda lo que piensen los demás". – Tch, genial… - Mineru enterró su cara en el libro, mientras que Mitsuki miraba de atrás hacia adelante entre la mujer que acababa de entrar y ella.
- ¿Esa es tu mamá? – Mitsuki miro a Mineru, que le asintió levemente – Es muy bonita… - Mineru la miro frunciendo levemente el ceño, pero luego miro bien la cara de Mitsuki mostraba un lado tierno y de añoranza, así que solo volvió a asentir con una leve sonrisa; Mitsuki puso su vista al frente, para luego mirar al pupitre y recostarse en el, lista para dormirse. – Por cierto, según Tsuna las visitas de padres de hoy es de matemáticas… – Ella no pudo verlo, pero Mineru dejo caer el libro de química mientras empezaba a golpearse la cabeza con su propio pupitre.
La campana sonó, mientras el profesor encargado de la clase entraba y empezaba a tomar lista, rápidamente, cada uno de los alumnos se empezó a poner nervioso sobre cómo le iría ese año con la visita.
- Relájense y muéstrense normales. Yo también cometeré errores como de costumbre – El profesor dijo muy relajado, mientras que los padres se reían, Mitsuki vio a Tsuna tratar de enterrarse la cara completamente en el libro, para evitar llamar la atención del profesor.
- ¡Discúlpenme por llegar tarde! – De repente la puerta se abrió mostrando a Sawada Nana que empezaba a saludar a Tsuna – ¡Tsu-kun. Ah, Mitsuki-chan! – Nana saludo a ambos, Tsuna parecía estar en el mismísimo infierno, mientras que todos, todos los alumnos esperaban la respuesta de Mitsuki, que fue una cálida sonrisa y un movimiento pequeño con su mano, podría decirse que varios alumnos del género masculino estaban sonrojados y que les salía vapor los oídos, pero Mitsuki no se pudo dar cuenta ya que estaba prestando más atención a Mineru y su golpeteo constante de su cabeza y la mesa.
- Sra. Sawada, llega tarde – Era el turno del profesor empezar con sus bromas – Como castigo deberá escribir 10 páginas de kanji – Mitsuki oyó a Nana decir "Hai", pero le presto poca atención mientras veía como en la frente de Mineru empezaba a aparecer un chichón"…", Mitsuki ya sentía pena por Mineru. – Vamos a empezar con los estudiantes que no son buenos en las matemáticas – El profesor se puso a copiar en el pizarra, para luego mirar a los estudiantes. – Yamamoto, ¿Quieres intentarlo? – Yamamoto se para con su sonrisa tonta mientras estudiaba la pizarra.
- Bien, si lo desea – Mitsuki no presto atención al profesor, ya que ella había vuelto a recostarse en su pupitre – Aproximadamente la mitad. – "… Maldito afortunado, ojala algún día pueda tener esa suerte.", lo gracioso era que Mitsuki había visto la formula y sabía que Yamamoto estaba bien.
Mitsuki se quedó dormida en el momento en el que oyó al padre de Yamamoto gritarle algo de la cena que tendrían en la noche "Que envidia…"… pero, algo golpeo la cabeza de Mitsuki e hizo que se levantara rápidamente de su asiento y viera hacia todos lados buscando al culpable, miro al suelo, vio una tiza y para cuando miro al frente, muchos pares de ojos la estaban mirando "… No…", si, era su turno.
Mitsuki pudo oír desde atrás suyo varias mujeres mayores hablando, y podía decirse que Gokudera se sentó bien, ya que estaba con sus pies encima del pupitre, ellos la miraban, y eso la ponía nerviosa.
- Bien, como Tsukiakari-kun estaba muy impaciente por realizar el problema matemático, vamos a dejar hacerlo… - Mitsuki miro al profesor, y luego a la pizarra, para luego mirar a Mineru que tenía un aura depresiva, sin duda ella ya había resuelto una, y parece que no le había ido bien – Ahora, me gustaría saber dónde está tu madre… - El profesor miro hacia la fila de madres, mientras que los alumnos miraban al profesor, rogándole que no lo hiciera. – Ara, parece que tu madre no está… ¿Por qué? – en ese santísimo momento cuando Mitsuki iba a hablar, la puerta se abrió, mostrando allí, a un hombre con ropa tradicional, cabello claro y gafas; según las madres solteras, era muy guapo y Mitsuki solo pudo mirarlo mientras tomaba la tiza y se la lanzaba en medio de la cabeza.
- ¡HAY!, eso dolió; lamento haber llegado tarde… - El hombre miro hacia la persona que lo golpeo con la tiza algo molesto, pero al ver a Mitsuki sonrió cual tonto enamorado de secundaria, solo por decir. – Lo siento, Mitsuki-chan~, tu papá no pudo venir y me aviso a último momento sobre la visita a clases – Todos miraron a Mitsuki que lo miraba con una expresión en blanco, para luego ver a la pizarra y observar al profesor que seguía señalando el punto 6, que bueno no estaba en el libro de matemáticas, básicamente lo había escrito para ella "Que si será…"
- PI, el resultado es PI – Mitsuki sabía lo que seguía, el profesor le pediría la explicación de porqué PI, así que ella le ahorraría el problema – Lo calcule según la longitud de la circunferencia dividida entre el diámetro; Geometría euclídea – Dijo lo otro casi en un murmuro, pero fue lo suficiente fuerte como para hacer callar a las madres que hablaban de ella, rápidamente empezaron a sonar los aplausos de los alumnos a los cuales ella no pudo evitar hacerse la payasa, salir completamente de su lugar, para empezar a hacer inclinaciones teatrales, luego volver a sentarse, para tirar su cabeza en el pupitre y volver a dormir.
- Así se hace Mitsuki-chan, tu papá se sentirá muy orgulloso – Mitsuki hizo un ademan con la mano mientras volvía a ver al frente, ya que ahora era el turno de Tsuna, bueno ahora Mitsuki sentía algo de pena "Pobre Tsuna…", de repente algo golpeo la cabeza de Tsuna, todos miraban hacia varias direcciones, pero lo que solo 2 personas se habían dado cuenta, de la ancianita con estatura de bebé y ropa tradicional, no hace falta decir que los que la vieron fueron Tsuna y Mitsuki "Waa~, esta vez no veo a León…" , el profesor se acercó a Tsuna, tratando de conseguir una respuesta de él.
- La respuesta es un millón de patatas – No Tsuna, si no que Lambo, que estaba sentado en el escritorio, siendo seguido de I-pin "Oh~, pobrecito… Tsuna", Lambo empezó a borrar la pizarra y a garabatearlo, para luego ser golpeado por I-pin, que le dijo que no lo hiciera.
Así que básicamente Mitsuki a Gokudera tirado en el suelo, tras haber tratado visto que Bianchi había aparecido por la puerta, ya que ella era la responsable de haber traído a los niños, el profesor cancelo la clase para poder llevarse a Gokudera a la enfermería, junto con Bianchi, I-pin, Lambo y Nana que los seguían de cerca.
Mitsuki oyó los murmullos de las madres "locas" según ella, sobre su descontento sobre el estudio individual que dijo el profesor que hicieran antes de irse; estando harta de los murmullos se levantó guardando sus cosas, siendo vista por todos los alumnos y padres presentes.
- Delegada… - La delegada de la clase la miro mientras veía que Mitsuki sacaba un papel de su bolso, ella tuvo suerte, para momentos como estos utilizaría el pase que le dio Kusakabe…
~* Flashback *~
Mitsuki estaba limpiando el escritorio de Hibari, teniendo cuidado de los papeles que había arriba, ya había pasado 1 semana desde que se dictó el castigo y ella creía que le sería difícil contener ese horario, teniendo una mascota la cual cuidar.
Kusakabe entro en la oficina con varios papeles, pero uno en particular le llamo la atención, era un pequeño pedazo de papel color azul, cuando Kusakabe dejo los papeles y se volteó a Mitsuki entregándole el papel color azul.
- Esto le servirá para cuando quiera limpiar la oficina en horarios de clases… Puedo preguntar - Ah… okey, él se había dado cuenta de su apuro de volver a casa - ¿Por qué quiere volver a su casa rápidamente?, según se, usted vive sola… -
- Exactamente, porque vivo sola y tengo una mascota la cual cuidar. – Mitsuki observo el pedazo de papel, que parecía más una tarjeta o un boleto, tenía la firma del presidente y vicepresidente en él, era una constancia para poder faltar a las clases – Se llama Buru y es un cachorro siberiano. – Mitsuki levanto su vista a Kusakabe que le estaba sonriendo levemente. – Gracias… agradézcale también a Hibari-san de mi parte… - Cuando ella nombro a Hibari se sonrojo levemente, sin creer que él también lo haya firmado.
- Fue idea de Kyo-san después de todo… - Mitsuki miro a Kusakabe como se iba de la oficina, ella tenía sus ojos desorbitados, sin creer lo que él le acababa de decir.
~* Fin Flashback*~
Mitsuki le entrego la pequeña tarjeta azul a la delegada, que asintió mientras le sonreía.
- Volveré para la siguiente clase, o tal vez antes de que vuelva el profesor – Mitsuki empezó a caminar hacia la puerta, siendo detenida por Kawahira, pero rápidamente lo rodeo y se fue, sin dejar rastro alguno de su presencia.
Ella estaba limpiando la oficina cuando oyó unos estruendos provenientes de los pasillos "Hibari se enojara con los herbívoros… ¿Desde cuándo les digo así?", ella negó con la cabeza para sí misma mientras seguía limpiando "Kawahira me debe varias explicaciones más… y ninguna de ellas es sobre mis habilidades o el Pacificador."
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~O o ღ o O~
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Omake:
Kawahira estaba paseando por los pasillos mientras buscaba a Mitsuki que se le había escapado enfrente de sus narices, no era que le molestara, pero él tenia cosas mejores que atender con una cierta… tienda de ramen ambulante.
No se dio cuenta, pero caminaba del mismo lado del pasillo que Hibari, al chocarse con él, Hibari se preparó para golpearlo, pero se encontró con un hombre que estaba tirado en el suelo mientras se sobaba la cabeza.
- ¿Qué hace merodeando por los pasillos, herbívoro? – Hibari miro como Kawahira se paraba y lo miraba con una mueca de disgusto.
- Sabes… los jóvenes de ahora no tienen mucho respeto por sus mayores. – Kawahira miro como Hibari estaba listo para golpearlo y suspiro. – Estoy buscando a mi sobrina, Tsukiakari Mitsuki… ella saco una tarjeta extraña, se la entregó a una chica y se fue… se suponía que hoy iba a ver sus avances en la escuela – Kawahira suspiro exasperado, sin darse cuenta que la atención estaba sumamente puesta en él.
Ahora Hibari entendía porque la herbívora se rió cuando hablo de su tío, él miro de arriba abajo al hombre que tenía en frente, "Soy una omnívora, señor carnívoro", por alguna extraña razón esas palabras venían a su cabeza cada vez que pensaba en algo relacionado con ella, sin embargo, al haber dicho alguna vez que era una omnívora, él no volvió a repetirlo.
Hibari se estaba cansando de oír al hombre hablar un montón de cosas de las cuales él hizo durante la clase, y eso no podría importarle menos, cualquier cosa, cualquier cosa que lo sacase de esa situación no le importaría, solo algo…
POOM
Y ahí fue, la persona que haya causado ese alboroto se llevaría una detención, por más que haya rogado en su mente a alguien que hiciera alboroto, nadie daña Nami-chuu estando él de guardia.
Kamira: Bueno, Gracias por su tiempo~, es gracioso porque Mitsuki no puede acompañarnos en estos momentos, pero al final no importa, se acerca mi cumpleaños~ (Cumplo 15, mi perfil dice esa edad porque me iba a dar flojera cambiarlo después), pero… tengo tanta mala suerte como Mitsuki, mi cumpleaños cae día de semana y malditos profesores, aunque no lo crean tengo 3 trabajos (demasiado largos para mi gusto), que entregar ese maldito día, aparte de la firma de boletines… sep, a pesar de eso siempre tendré tiempo para escribir…
Mitsuki: *Aparece de la nada, señalándola acusadoramente* ¡MENTIROSA!, ¡utilizas la mayor parte de tu tiempo de escribir y hacer los trabajos para flojear!
Kamira: Nuevamente, Gracias por su tiempo~
