Kamira: Bueno… Mitsuki no se siente bien, por lo cual está en cama mientras se recupera…
Tatsuko: Así que yo seré la que la remplace durante el capítulo de hoy *Se acomoda los anteojos*
Kamira: Yep, ¿Tatsuko? *La mira mientras bosteza*
Tatsuko: ¿Mm?
Kamira: ¿Podrías hacer el descargo de responsabilidades?
Tatsuko: Ok *Se aclara la garganta* Kamira no posee el anime de Katekyo Hitman Reborn, por ende tampoco sus personajes; KHR pertenece a Akira Amano-san. Lo único que posee Kamira es algo de la trama y los OC; Tsukiakari y yo, Mineru Tatsuko.
Kamira: Pensé que habían quedado con Mitsuki en que la llamaras "Tsuki"
Tatsuko: … Me olvide…
Kamira: *Gotita estilo anime* Bien… empecemos con el capítulo 19.
Prologo: Todo empezó en un día normal, con mi mala suerte de siempre, quien hubiera pensado que la mala suerte, con la que conviví 14 años de mi vida me llevaría a la muerte, ¿Pero porque me dan otra oportunidad para vivir? ¿Por qué rayos dejan que recuerde mi vida pasada? Solo el tipo de mascara que está ahora mismo enfrente mío me puede responder, ¡espera, creo que lo conozco!, ¿¡Que rayos!?
O o ღ o O
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|| Un nuevo descubrimiento, ¿Pero para que lado? ||
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Todo estaba blanco a su alrededor, no podía ver más que infinidades de blanco. Si hubiera estado negro, ella probablemente pensaría que se encontraría con Checkerface pronto, pero no, todo estaba blanco, un profundo y puro blanco.
- ¡Décimo! – Se podía oír una voz distorsionada a su alrededor diciendo una y otra vez "¡Décimo!" y "¡Primo!". Mitsuki camino desde donde venía la voz, sin embargo lo único que hizo fue que terminara en un lugar cada vez más extraño.
Lo blanco empezaba a tener tiras de diferentes colores los cuales conforman un arcoíris, y se empezaban a ver pantallas de distintos tamaños en las paredes, lo que se supone que son en un mar de blanco.
- Que rayos es esto… - Mitsuki no pregunto, si no que exclamo para sí misma. Las diferentes pantallas mostraban distintos lugares con distintas personas en diferentes situaciones; entre ellas Tsuna y sus guardianes, con algunos de sus conocidos. – Volveré a repetir… ¿¡Que rayos es esto!? – Mitsuki navego entre las distintas pantallas dándose cuenta que todo esto simplemente daba con el pasado "Mi dios; Kawahira tiene más que explicar"
Ella miro entre las distintas pantallas dándose cuenta de que no solo era Tsuna y sus guardianes, sino que también estaban las distintas generaciones Vongola.
- ¿L-la historia? – Mitsuki observo cada pantalla mientras trataba de obtener algo de conocimiento de las mismas. Desde la primera generación hasta la novena; no hacía falta ver a la décima, después de todo, ella conocía el pasado y un poco de su futuro. – No era un libro… - Murmuro mientras observaba a la primera generación Vongola estar frente a la de Shimon; Pero de repente sus ojos se abrieron como platos - ¡Espera!, ¿¡No era solo la décima familia!? -
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Segundos después de que Mitsuki haya caído en la inconsciencia, la llevaron a la base junto con un muy herido Tsuna. Los chicos observaban a Mitsuki que seguía inconsciente, no solo eso, ella había empezado a tener fiebre tras haber pasado la barrera de Giannini que daba a la base subterránea. Ninguno de ellos sabía lo que le pasaba, pero solo uno tenía una leve sospecha, la cual tenía que descartar luego que ella despertase.
Tsuna seguía en recuperación tras haber sufrido algunas heridas, a pesar de que no eran graves había que tratarlas. Gokudera se hizo cargo de cuidarlo, mientras Reborn y Lal Mirch observaban a Mitsuki que dormía con algo de dificultad.
- ¿Quién es? – Lal Mirch observo como Mitsuki hacia muecas de disgusto o incomodidad.
- Tsukiakari Mitsuki, futura consejera externa de la décima familia… - Reborn respondió de lo más tranquilo, haciendo que a Lal Mirch se le formaba una cara de incredulidad.
- ¿Consejera externa?, si no mal recuerdo ese era su guardián de la Nube. – Lal se acercó a Mitsuki observándola de cerca, para luego fruncir el ceño.
- Bueno, ella dijo que si no había más postulantes estaba bien tomar ese puesto… - Reborn observo como Lal revisaba el bolso de Mitsuki, sacando varias bolsas de frituras y golosinas.
- Tiene que ser una broma… - Lal observo cada una de las marcas de dulces; Reborn iba a contradecirla, pero ella volvió a hablar, mirándolo directamente a los ojos – Estas marcas de dulces son de las mejores… -
Reborn observo como la cara de Lal Mirch se volvía un poco más soñadora mientras recababa en el pequeño tesoro de Mitsuki.
- ¿Crees que se dé cuenta si le saco algunos? – Lal empezó a separar los dulces mientras murmuraba unas cuantas cosas sobre cuales eran mejor.
- Creo que se dará cuenta, además, a ella no le gusta que toquen sus cosas sin permiso… - Reborn dijo en tono de reproche, haciendo a Lal volver a guardarlas en el bolso y empezar a caminar hacia la puerta.
- Tch, bien, avísame cuando se despierte… estoy segura que hay algo en ella. – Lal salió de la habitación dejando a Reborn con una débil sonrisa en los labios.
- Yo también creo que hay algo… - Él volvió a ver a Mitsuki, la cual se había calmado un poco y su fiebre comenzaba a descender.
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- ¿Cómo fue que termine aquí? – Mitsuki estaba observando las pantallas detenidamente, viendo así a cada uno de los guardianes de primo – Hay que admitir que G es algo cascarrabias… - "Casi como Gokudera…"
Mitsuki siguió navegando entre las millones de pantallas, dándose cuenta de una puerta que no había visto antes "¿De dónde salió?", sin embargo, no pudo llegar hasta el picaporte. Lo blanco se tornaba negro, y los diferentes colores desaparecían al igual que las pantallas.
- Ugh… - Mitsuki sostuvo su cabeza con su mano, solo para darse cuenta que estaba recostada en algo mullido – Um, ¿Dónde estoy? – Mitsuki observo alrededor de la habitación, para luego detener su vista en un lugar en particular.
- Al fin despiertas… - Reborn estaba sentado en una silla cercana, tenía a Leon en su mano mientras lo acariciaba – Hay algo que quiero preguntarte. – "¿Preguntarme?"
- ¿Dónde estoy? – Mitsuki frunció el ceño mientras observaba la habitación en la cual estaba. Las paredes eran blancas, había solo una cama, en la cual estaba recostada; la silla de Reborn cerca de la cama y su bolso junto con una bolsa de cartón al lado de la pequeña mesita de noche.
- Te responderé luego de que respondas a mi pregunta. – Reborn miro seriamente a Mitsuki, dándole a entender que no saldría del interrogatorio "E-espera… ¿estoy en el futuro?" - ¿Qué es lo último que recuerdas? –
- ¿Lo último que recuerdo?, ¿antes de desmayarme? – Reborn asintió, haciendo a Mitsuki tomar su barbilla con la mano derecha "Ugh… maldito Irie Shoichi." – Recuerdo… recuerdo salir de la tienda de dulces y luego correr hacia una esquina; luego recuerdo que vi algo morado cayendo en mi cabeza y golpeándome agh… - Mitsuki se había tocado la cabeza justo donde la bazuca la había golpeado.
- Um… ¿No recuerdas nada más? – Reborn observo a Mitsuki quien negó con la cabeza haciéndolo reflexionar para poder volver a hablar - ¿Quién eres en realidad? – La pregunta tomo por sorpresa a Mitsuki, en un momento le estaba preguntando que recordaba y en el otro le estaba preguntando quien era.
- ¿Q-qué quieres decir? – Mitsuki pregunto vacilante "¿Qué...". Reborn frunció el ceño mientras la observaba confundida, podría haber engañado a varios, pero no a él.
- Deja de bromear y dime quien eres en realidad, no, que eres… no hay demasiada información sobre ti, lo poco que sabemos de tus familiares son tu tío y tu padre, ¿Quién eres? – "Kawahira no está aquí, y Reborn no me dejara hasta que confiese todo." Reborn espero a que Mitsuki hablara, pero justo en el momento clave, Lal Mirch decidió entrar por la puerta.
- Um, ¿Ya despertó?... bueno, parece que sí, ¿Qué hacen? – Parecía que Reborn quería ahorcarla en ese mismo momento, sin embargo ella lo ignoro por completo.
- Estoy en un interrogatorio, ahora cállate. – Reborn volvió a observar a Mitsuki quien parecía tener una profunda reflexión "Lal Mirch, si no mal recuerdo ella posee las llamas de la nube y la niebla. Colonello había tomado su lugar cuando los transformaron en Arcobaleno, por el cual su maldición no está completa… eso significa que también tiene la de la lluvia." – Contesta a mi pregunta. –
- Yo… yo soy una persona. – Mitsuki observo como Reborn frunció el ceño y ella solo suspiro - No hay cámaras, ¿verdad? – Ante esa pregunta él se sorprendió, al igual que Lal Mirch. Ambos negaron con la cabeza, logrando que Mitsuki volviera a suspirar – Soy un Arcobaleno… -
Silencio.
Reborn y Lal Mirch guardaron silencio mientras observaban detalladamente alguna facción facial que delatara que estaba mintiendo, sin embargo, no encontraron nada.
- ¡Debes de estar bromeando! ¿¡Cómo puedes serlo, nosot- Lal Mirch fue interrumpida por Reborn quien seguía con su ceño fruncido.
- Explícate, si no lo haces… - Reborn dejo de hablar al ver a Mitsuki mover su mano con desdén.
- Me mataras, lo sé… - Mitsuki observo con seriedad a ambos para luego mirar hacia el techo. – Reborn, el Hitman N°1… Jamás pensaría ir en tu contra. – Reborn y Lal Mirch observaban de manera precavida a Mitsuki, la cual solo se recostó en la cama mientras se tapaba la cara con el dorso de su brazo – Necesito algo para combatir el Non-Trinisette, no creo estar en buena forma con ese estúpido gas toxico por toda la ciudad… - Aunque Mitsuki lo murmuro, fue lo suficiente fuerte como para que lo oyeran.
- ¿Cómo sabes del Non-Trinisette? – Lal Mirch observo a Mitsuki lo mejor que pudo, teniendo en cuenta lo que les acababa de decir y ahora lo que ella sabía. – Estas mintiendo. – ella sin esperar respuesta encendió su anillo, lista para activar sus cajas.
- Tch, Reborn, ¿te acuerdas del bebé panda? – Mitsuki observo a Reborn con el rabillo del ojo, viendo así como él detenía a Lal Mirch mientras sonreía levemente.
- ¿El que mordió a mi estudiante? – Mitsuki asintió en respuesta, haciendo a Reborn esconder su sonrisa bajo su fedora – Sabía que había algo extraño… desde el día que decidiste hacer una broma a Hibari. – Mitsuki se sentó rápidamente con un profundo sonrojo en sus mejillas.
- N-no, e-él me había hecho perder mucho tiempo para encontrar la sala de profesores; para mi defensa, Hibari-san se lo merecía… - Mitsuki desvió la mirada, haciendo a Lal observarla con cierta curiosidad.
- Teniendo en cuenta que mencionaste a un panda, creo que no puedes decir más… - Mitsuki observo como Reborn se bajaba de la silla, listo para irse de la habitación – Te conseguiré algo que te ayude… ¿Dónde está tu Pacificador? – Ante la mención del Pacificador, Lal Mirch observo detenidamente a Mitsuki
- Escondido; y gracias por no preguntar más, todavía no es momento… Creo. - Mitsuki se sentó en la cama mientras observaba la bolsa de cartón junto con su bolso. – ¿De quien es la bolsa de cartón? – Reborn la observo al igual que Lal Mirch, solo para hablar al unísono.
- Es tuya –
- ¿Mía?, yo no llevaba nada más que mi bolso cuando llegue aquí… - Mitsuki frunció el ceño mientras tomaba la bolsa en sus manos – Debe de ser de mi yo de este tiempo… -
- … ¿Cuánto más sabes del futuro? – Lal Mirch, a pesar de estar con un humor de perros, ella quería sacar toda la información posible de Mitsuki.
- Demasiado… podría decirse que se lo mismo que ustedes, o tal vez más… - Mitsuki abrió la bolsa de cartón solo para encontrarse con una carpeta con documentos, un paquete envuelto en papel de embalaje y una carta, que estaba dirigida a ella – Tsukiakari Mitsuki… esta es mi letra - ella parpadeo varias veces mientras miraba a los Arcobaleno frente a ella.
- Mmm, debió de ser tu yo de este tiempo queriendo decirte algo… - Reborn salió de la habitación seguido de Lal Mirch que seguía con su ceño fruncido - ¿Qué quieres que haga? –
- Guardar silencio… - Mitsuki observo como Reborn y Lal Mirch salían de la habitación, ella podría haber jurado ver la sonrisa de Reborn "Acabo de cavar mi tumba… nada garantiza que Reborn mantenga su boca cerrada."
- Ven conmigo… - Mitsuki se dirigió rápidamente hacia la puerta, dejando las cosas sobre la cama, solo para darse cuenta de que Lal Mirch había caminado en otra dirección – Apúrate, Dame-Tsuna ya debe de haber despertado… -
Mitsuki siguió en silencio a Reborn, quien la condujo hasta una habitación donde se oían distintas voces, tanto femeninas como masculinas.
- ¡Haru quiere regresar a su pacifico Namimori-desu! – "Esa es la voz de Haru…", Reborn, Dios sabe cómo; ahora tenía en sus manos dos tazas de té.
- Haru. Kyoko. Tómense este té de hierbas. Las ayudara a calmarse. – Reborn le ofreció las tazas a ambas chicas, las cuales las tomaron enseguida.
- Gracias, Reborn-kun – Ambas tomaron el té, sin embargo, Kyoko parpadeo varias veces dándose cuenta de la presencia de Mitsuki - ¡Mitsuki-chan! – Todos en la habitación, que incluyen, Gokudera, Tsuna, Yamamoto y Haru. Se giraron para observarla de pie en la puerta.
- Hahi, esta despierta, ¿Cómo te sientes? – Haru se acercó a ella mientras tocaba su frente para comprobar la fiebre – Ya no tienes fiebre… es un alivio-desu –
- Estoy bien, gracias por tu preocupación, Haru… - Mitsuki observo a Tsuna y se acercó rápidamente a él "No quiero hacerlo, pero no hay de otra…" – ¡Tsuna!, ¿Qué te paso?, ¿Qué es este lugar? – Mitsuki observo hacia todos lados como cordero desamparado, bueno, era la única manera de mantenerse en perfil bajo.
- Ah, y esto es algo que quiero darles… - Reborn iba a entregar un papel a ambas chicas, pero rápidamente Tsuna se paró deteniéndolo.
- ¡Reborn! – Se veía que Tsuna había ocupado mucha parte de su fuerza al levantarse, tenía una venda alrededor de la parte izquierda de su pecho.
- Veo que ya puedes ponerte de pie – Reborn no parecía de lo más preocupado de la seguridad de Tsuna, o eso es lo que demostraba "¿Cuándo le dirás que es un buen alumno?", Mitsuki no había prestado atención, pero sabía que Tsuna había murmurado un pequeño "yo…" – Lo entiendo. Voy a hablar con Tsuna, Gokudera y Yamamoto, ¿Podrían esperarnos afuera? – Enseguida Haru y Kyoko se fueron de la habitación, pero esperaron a Mitsuki en la puerta.
- Tsuna, no sé lo que está pasando… pero no quiero presionarte, haré lo que me pidas si llega a ocurrir algo… - Mitsuki camino hacia la puerta, dándoles la espalda, sin embargo, observando a Reborn con una expresión seria, que decía claramente "Cierra tu boca sobre ese tema", al cual él solo asintió.
Mitsuki, Haru y Kyoko caminaron por los pasillos un rato. Mitsuki estaba tan fundida en sus pensamientos que no presto atención a la charla de las chicas "El futuro es incierto… Byakuran…"
- ¿Mitsuki-chan? – Haru pasó su mano frente a la cara de Mitsuki para llamar su atención, la cual logro, ya que al ella seguir caminando, hizo que la mano de Haru se estampara en su cara. – Hahi, ¡Lo siento, Mitsuki-chan! –
- Mm, está bien, fue mi culpa… - Mitsuki se froto la cara mientras las miraba cerrando su ojo izquierdo - ¿Qué era lo que me preguntaste? – Haru suspiro dramáticamente mientras que Kyoko se dispuso a hablar.
- Te estábamos preguntando si querías ir con Lambo-kun e I-pin-chan… - Kyoko señalo hacia algún lugar del pasillo, mientras que Mitsuki lo único que podía hacer era pestañear en la sorpresa.
- ¿Lambo e I-pin también están aquí? – Mitsuki observo como las chicas volvían a caminar, sin perder el tiempo ella las siguió.
- Así es, te desmayaste antes de poder verlos-desu… - Haru, junto con Kyoko caminaron a un lugar que parecía la cocina, Haru entro en la cocina, sacándose la chaqueta del uniforme, lista para cocinar, al igual que Kyoko.
- Vamos a cocinar Mitsuki-chan, ¿Quieres ayudarnos? – Kyoko saco varias cebollas, lista para cortarlas "Cebollas…"
- N-no, está bien… no debería haber muchas manos en una cocina… - Ambas chicas asintieron a Mitsuki, quien suspiraba de alivio mentalmente "Odio picar cebollas…", unos segundo después Lambo salió con varias manzanas en las manos y en el afro, siendo seguido por I-pin.
- ¡Hahi, Lambo-chan, vuelve aquí con las manzanas! – Haru salió a correr tras él con un bol lleno de papas.
- ¡Lambo! – I-pin corrió tras él, yendo en dirección donde estaban los chicos con Reborn "El ternerito tan enérgico como siempre…", Todos corrieron tras Lambo que no se detenía y seguía corriendo - ¡Detente! –
- ¡Es mío! – A ese punto él ya estaba en la puerta, "¡Detente!", Haru había gritado, pero fue ignorado completamente por Lambo - ¡No me pienso detener! – Al entrar en la puerta, Haru se resbalo y tiro el bol con las papas al suelo.
- ¡Estaba persiguiendo a Lambo-chan! – Mitsuki oía desde lejos, ya que no tenía ni las ganas ni la fuerza de correr, era como si su energía se haya ido en solo unos segundos "Wa… creo que mejor me quedo aquí…"
- Oe… acompáñame… - Lal Mirch salió desde atrás de ella, asustándola en el proceso. Caminaron en la otra dirección, directo hacia algún lugar desconocido para Mitsuki "¿A dónde me lleva?", como si pudiera leer su mente, Lal hablo – Vamos a conseguir algo para tu Pacificador, tal vez alguna vestimenta para combatir el Non-Trinisette… ¿Dónde está tu Pacificador? – Lal Mirch se detuvo viendo directamente a Mitsuki.
- Aquí… - Mitsuki se tocó los lóbulos de las orejas mostrando sus pequeños aritos con unas pequeñas piedritas moradas, Lal Mirch la miro diciendo en silencio "¿Me estas jodiendo?", ella suspiro mientras cerraba los ojos y lo transformara devuelta en un Pacificador – Estúpido Pacificador color de mierda – Lal Mirch se rió levemente mientras se daba la vuelta y empezaba a caminar
- Lindo color… - Lal seguía riéndose mientras la llevaba a una habitación que parecía más un laboratorio "Giannini… ¿Dónde está?" – Oe, ¿tienes lo que te pedí? – De la nada salió Giannini con un conjunto de ropa y una esfera transparente.
- Aquí está, justo lo que me pidió… ¿Puedo saber para qué? – Giannini observo a Mitsuki, mientras abría levemente sus ojos – E-eso que lleva en el cuello es… - Lal lo interrumpió dándole una mirada que podría hacer temblar como un chihuahua a un San Bernardo.
- Mantén tu boca cerrada, no se lo digas a nadie… - Lal empezó a caminar fuera, dejando a Giannini algo tembloroso – Vamos, tienes que cambiarte… - Mitsuki siguió a Lal Mirch devuelta a su habitación.
- Gracias – Mitsuki tomo de las manos de Lal Mirch la ropa y la esfera, para dejarlas en la cama junto a la bolsa de cartón y las cosas que ella había encontrado.
- ¿Qué tan fuerte eres? – Esa pregunta tomo por sorpresa a Mitsuki, quien ya había empezado a cambiarse sin preocuparse de la presencia de Lal.
- ¿Q-qué tan f-fuerte soy? – Mitsuki se terminó de vestir y miro a la cara de Lal Mirch – Creo que… que no soy muy fuerte… - Su mirada bajo a su pacificador el cual colgaba de su cuello con una cinta de color blanco.
- Hum… ¿Por qué… ¿Qué vio ese hombre para convertirte en un Arcobaleno? – Lal se sentó en la silla mientras observaba a Mitsuki colocar la esfera alrededor de su Pacificador "Simple… tal vez vio potencial para guardián de un estúpido libro que ni siquiera era libro…"
- No se… ¿tal vez joderme la vida? – Mitsuki dijo esperanzada de que no preguntase más, para su suerte, Lal Mirch resoplo en acuerdo.
- Jodernos la vida, una buena forma de ponerlo… - Lal miro a Mitsuki con una sonrisa en su cara. - ¿No vas a abrir ese paquete? – Mitsuki miro el paquete sobre la cama parpadeando varias veces.
- Creo… - Mitsuki se acercó al paquete, lista para abrirlo, pero luego lo volvió a dejar en la cama – Si mi yo del futuro me dejo algo, lo más seguro esperaría que leyera la carta primero… - abriendo la carta Mitsuki leyó mentalmente, se notaba que esa carta iba solo dirigida a ella y a nadie más.
Bueno, si estás leyendo esto significa que en tu tiempo el idiota del pelirrojo te estaba siguiendo; lo primero, Boss me pidió que fuera a buscar a Tsuna, Haru, Kyoko, Gokudera y Yamamoto… creo que también serán Lambo e I-pin, pero no estoy muy segura; Tsuna dijo que luego de ellos seguiría yo, por eso te escribo esta carta, no sigas confiando en las cartas de Wonomichi, está loco (Mitsuki rió levemente, haciendo a Lal mirarla con interés), Bueno volviendo al tema; te dejo un paquete que te puede interesar, buena suerte…
PD: y no te impresiones de como termino el futuro, por favor, no te pongas toda nerviosa, me gusta así como esta…
Ante lo último Mitsuki frunció levemente el ceño "¿Qué?, Me gusta así como esta… ¿qué quiere decir?, bueno ¿Qué quiero decir?"
- ¿Y bien? – Lal observo impaciente a Mitsuki, cual empezaba a abrir el paquete, llevándose la sorpresa de dos caja de arma, color blanco con varias decoraciones de flamas grises y un anillo plateado con una piedra gris.
- Supongo que mi yo de este tiempo se preocupó por mi seguridad… - Mitsuki dijo mientras le mostraba a Lal lo que había en el paquete.
- Wow… no solo dos cajas arma, sino que también 4 anillos… - Lal tomo el paquete en sus manos, haciendo a Mitsuki mirarla incrédula "¿4 anillos?"
- ¿C-cuatro?, p-pero si acabo de ver uno… - Mitsuki volvió a tomar el paquete en sus manos dándose cuenta de lo que decir Lal Mirch era verdad; aparte del anillo con piedra gris, había otros 3, con distintas piedras de colores, uno morado, otro índigo y otro amarillo "Son los colores de las llamas… Nube, Niebla y Sol… e-eso es…"
- ¿Sabes cómo usar los anillos? – Lal miro con interés a Mitsuki, quien estaba poniéndose los anillos en los dedos de la mano izquierda, menos el anular, ella no estaba casado como para ponerse un anillo en ese dedo – El cuerpo posee una cierta energía, la cual identificamos como "Llamas" o "Flamas", esa energ- Mitsuki la interrumpió su suspiro.
- Lo sé; lo que me intriga es todos estos anillos, se supone que una persona solo tiene un tipo de llama… - Mitsuki observo los anillos de sus dedos, haciendo a sus ojos abrirse como platos – A no ser… – "Habilidad especial con la llamas…", las palabras que Kawahira le dijo alguna vez estaban rondando una y otra vez por su cabeza.
- A no ser… ¿Qué? – Lal observo con cierto interés a Mitsuki, esa chica no hacía más que sorprenderla con todo el conocimiento que tenía.
- A no ser que tenga multi-llamas…. – Mitsuki observo a Lal Mirch a los ojos, la cual sonreía levantando su ceja derecha. – Tú sabes, las personas que tienen más de un llama en su cuerpo... -
- ¿Qué esperas?, quiero ver si es verdad… - Mitsuki asintió en respuesta, inmediatamente se concentró en un dedo a la vez "El índice…", del anillo que estaba en su dedo índice salió una llama del tipo Sol. – El siguiente es el dedo medio… - la llama que salió fue una de color blanco pura.
- Oe, ¿de dónde salió esa llama?, jamás había visto una así – Lal Mirch se paró acercándose a Mitsuki para observar la llama de manera constante.
- Esta es mi llama principal… - Mitsuki observo como Lal fruncía el ceño, haciéndola suspirar – Esta es la llama por la cual soy un Arcobaleno… - "¿Acaso tengo que explicarle lo mismo que me explico Kawahira?"
- Tu Pacificador es de color rosa… - Lal tomo en sus manos el Pacificador, haciendo que varias venitas aparecieran en la cien de Mitsuki.
- ¡Como si no lo supiera! – Mitsuki resoplo mientras se sentaba en la cama – El color de mi pacificador cambia dependiendo la forma en la que estoy, técnicamente si tengo la forma de bebé el Pacificador es blanco… -
- ¿Cómo es que tienes esa forma?, ¿Eres un Arcobaleno incompleto? – Lal Mirch tenía una leve esperanza en sus ojos, la cual solo causo a Mitsuki suspirar.
- Mi maldición es diferente… según se, necesito esta forma para vivir… - Mitsuki observo con nostalgia el pacificador, para luego parpadear varias veces. – Wa… tengo que esconderlo… -
- Mm… todavía no viste las demás llamas… - Lal observo los anillos restantes, el meñique y el pulgar. Mitsuki se concentró en ambos a la vez, sin embargo no reaccionaron, a lo cual lo volvió a intentar fallando otra vez – Tal vez los pusiste mal… - Mitsuki asintió en acuerdo mientras cambiaba los anillos de lugar.
Las llamas inmediatamente empezaron a desprenderse haciendo a Mitsuki asustarse un poco, pero luego se calmó mientras activaba los otros dos anillos.
- Ahora solo falta saber que hay en esas cajas de arma… - Mitsuki murmuro, dándose cuenta de la falta de Lal Mirch frente a ella – Oe, ¿dónde vas? – Lal se detuvo en la puerta mientras giraba su cabeza como muñeca poseída, Mitsuki se paró inmediatamente de la cama, lista para salir a correrla, pero ella se había ido en un abrir y cerrar de ojos - ¡Esos son mis dulces! -
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O o ღ o O
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Omake:
En algún lugar de Namimori, un hombre de aproximadamente 26 años de edad, cabello negro y tez pálida; estaba sentado leyendo una carta.
- Tch… esa omnívora… - El hombre se paró mientras fruncía el ceño – no volveré a dejar que se meta en mi trabajo… ella tiene que quedarse en casa. – el hombre camino con un humor de perros por todo el lugar.
Estaba más que seguro que la persona de la que hablaba no volvería en mucho tiempo, teniendo en cuenta lo que decía la carta.
Kyoya~, Boss me pidió un favor, así que no me esperes. Lo más seguro es que no vuelva hasta dentro de unas semanas, pero no te preocupes, voy a estar bien; asegúrate de darle de comer a Buru~ y cuida de Kyo-chan por mí.
Kamira: Supongo que hoy no tengo muchas ganas de escribir… *Suspira*
Mitsuki: ¿Sigues triste porque Argentina perdió contra Alemania?
Kamira: Um… no, la verdad, me alegro de que mi país quedara en segundo lugar… *Sonríe melancólicamente* en cuatro años tal vez será… así como en el 86.
Mitsuki: *Le cae una gotita al estilo anime* todavía no nacías para ese año…
Kamira: *Sonríe con todos lo ánimos* Bueno, Gracias por su tiempo~
Mitsuki: Supongo que tu cambio repentino de humor es porque empiezan las vacaciones…
Kamira: Sip, pero no es como que nos dieran un mes de vacaciones… *Suspira melodramáticamente*
Mitsuki: Bueno, agradecemos los comentarios y las personas que siguen cada semana el fic…
Kamira: ¿Cada semana?
Mitsuki: *Le sale una venita por la cien* Si… ya no escribes 2 capítulos a la semana…
Kamira: ¡Pero~, *Hace un mohín* no me gusta la saga del futuro!
Mitsuki: *Otra venita* ¿Para que la escribes?
Kamira: KHR no es nada sin la saga del futuro…
Mitsuki: *Suspira* Gracias por seguir leyendo el fic de la idiota.
Kamira: *Sonríe* Ah~, la inocencia…
Mitsuki: *Se sonroja furiosamente* ¡Ni se te ocurra empezar con eso!
