Kamira: KHR no me pertenece, ya que es propiedad de Akira Amano-san. Lo único que poseo es algo de la trama y a los OC; Mineru Tatsuko y Tsukiakari Mitsuki.

Tatsuko: Ahora que lo pienso, mi apellido y el nombre de Tsuki ambos empiezan con M y su apellido y mi nombre con T…

Kamira: … *Frunce las cejas de manera pensativa* Uh… ahora que lo pienso, tienes razón…

Tatsuko: ¿Estuviste todo este tiempo inconsciente sobre este hecho?

Kamira: Si, creo que si… oh mira, también pueden tomarse como las calificaciones para los fics.

Tatsuko: *Suspira mientras se acomoda los anteojos* Eres una escritora sin remedio…

Kamira: *Sonríe como ardilla* Pues no estoy enferma.

Tatsuko: Tu… ah, olvídalo… con ustedes el capítulo 21.

~O o o O~

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Prologo:Todo empezó en un día normal, con mi mala suerte de siempre, quien hubiera pensado que la mala suerte, con la que conviví 14 años de mi vida me llevaría a la muerte, ¿Pero porque me dan otra oportunidad para vivir? ¿Por qué rayos dejan que recuerde mi vida pasada? Solo el tipo de mascara que está ahora mismo enfrente mío me puede responder, ¡Espera, creo que lo conozco!, ¿¡Que rayos!?

O o o O

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|| Blanco puro. ||

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Mitsuki estaba boca abajo en el suelo en una posición dolorosa. La sola vista de ella en el suelo con Lal Mirch haciéndole una llave era algo que no quería volver a experimentar, Mitsuki sin duda jamás, pero jamás volvería a tratar de vengarse o hacerle una broma a ella.

- ¡D-detente; me rindo, me rindo! – Mitsuki se sacudió por debajo de Lal, quien había empezado a dejarla libre – Auch… - Mitsuki se frotaba los brazos adoloridos junto con todo su cuerpo que fue víctima de aquella mujer espartana.

- Para que aprendas a guardarme respeto. – Lal observo a Mitsuki quien seguía frotándose las extremidades adoloridas - ¿Cómo rayos es que lograste hacer toda esa mierda? – Mitsuki miro a Lal Mirch, quien fruncía el ceño y tenía una mueca de fastidio en su cara.

- Wa~, creo que debería omitir algunas palabras en tu diccionario, está dañando una mente joven. – "Bueno, como que mi mente no se va a dañar más con esas cosas…" Mitsuki sonrió inocentemente mientras observaba a Lal que, literalmente, estallo gritando maldiciones peores. – Bueno, respondiendo a tu pregunta… la verdad no tengo idea. –

- Tch, tú y tus "no tengo idea" o "no pensaba en nada"… a veces pienso que de verdad mientes. – Lal suspiro mientras se pasaba la mano por el pelo – Dime… ¿Qué es exactamente lo que tramas?, y no quiero un "no tramo nada" por respuesta. – Lal frunció el ceño mientras observaba a Mitsuki quien solo le daba una expresión en blanco.

- No tengo como responder a tu pregunta, ya que no aceptas por respuesta el "no tramo nada" – Mitsuki suspiro mientras fruncía levemente el ceño y hacia un leve mohín – Supongo que solo quiero ser una persona normal, ¡Alguien que pueda comer todos los dulces que se le dé la gana! – Para las últimas palabras Mitsuki se había levantado mientras hacia un puño con la mano.

- Si serás… - Lal negaba levemente con su cabeza. Ella no podía creer lo infantil que era Mitsuki, era como decirle miel a un oso y que este fuera directo al panal. Lal suspiro, sin darse cuenta de Mitsuki quien la miraba con un leve deje de nostalgia.

- Te pareces a mi hermano… - Mitsuki sonrió levemente, haciendo a Lal mirarla con algo de enojo – Del buen sentido claro… - Mitsuki se apuró a corregir para que no malinterpretara la comparación. - Mi hermano siempre se exasperaba cuando hacia este tipo de cosas infantiles, después de todo yo soy "La hermana responsable, la que siempre tiene que hacer las cosas que se le piden." – Ella se volvió a sentar mientras jugaba con el anillo que tenía en el dedo.

- … - Lal observo a Mitsuki, quien tenía una mirada triste en su cara; ella conocía esa cara, era la cara que siempre tenía cuando pensaba en Colonello – ¿Qué le paso? –

- Nada, a él no le paso nada… - Mitsuki suspiro mientras miraba fijamente a Lal Mirch. – Soy yo a la cual le paso algo, y aunque quiera volver a casa no puedo. – Lal frunció el ceño, ¿ella no podía volver?, eso no tenía sentido; nada de lo que decía Mitsuki tenía sentido alguno para Lal.

- Tu… - Lal Mirch no sabía cómo continuar. La conversación llego a un punto en el que se le hacía imposible formas más palabras para realizar otra pregunta sobre el tema. Por suerte Mitsuki no paso eso por alto y cambio el tema.

- Por cierto, no sé tú, pero yo creo que la caja de la niebla no era solo una caja vacía… - Mitsuki tomo un objeto que había salido de la caja y que de alguna manera ahora estaba en su pelo, del cual ninguna de las dos se había dado cuenta anteriormente que estaba allí.

- … - Lal tomo el objeto entre sus manos; era una peineta para el pelo, tenía distintas gemas en forma flores y hojas como decoraciones de colores negros e índigos, era un tanto lujosa, pero también había algo que la hacía simple. – Es una peineta… - Mitsuki miro a Lal en una expresión de "no me digas", mientras que ella le respondía con un bufido. – Si bueno, ¿Cómo usaste esto? –

- … estaba en mi pelo. Lo único que hice fue pensar en una artimaña para molestarte y luego bueno… tú sabes. – Mitsuki volvió a tomar la peineta entre sus manos y la examinaba – Hay que admitir que puede pasar desapercibida. Digo, ninguna se dio cuenta de que la tenía… - Mitsuki sonrió a Lal Mirch como un niño en navidad, pero había poco o nada de inocencia en esa sonrisa; era como la misma copia de Reborn que estaba a punto de hacer una travesura.

- ¡Ni se te ocurra usar esa cosa! – Lal le quito el anillo de su dedo pulgar, haciendo que la peineta regresara a la caja – Escúchame bien, no quiero verte con la peineta por los pasillos. – Mitsuki hizo un puchero por lo injusta que Lal era hacia ella – Continuemos con las ultimas cajas… - Lal Mirch coloco la caja de la niebla a una distancia segura de Mitsuki, quien seguía con su puchero.

- Bien… - Mitsuki de mala gana y con un berrinche tomo una de las cajas, que de casualidad era la caja de arma animal – Mira para que quede cla-

- ¡Hazlo de una maldita vez! – Lal Mirch grito mientras le tiraba su hombrera con forma de la cara de un mono.

- ¡No me tires esta cosa! – Mitsuki se la devolvió mientras colocaba el anillo en la ranura de la caja, todavía con los recuerdos frescos de la conversación anterior. La caja inmediatamente empezó a moverse de una manera un tanto salvaje - ¡Joder! – Mitsuki se paró mientras observaba como se abría y de allí salía un animal de color blanco grande y peludo, casi parecía que estaba rabioso - ¡Esto es tu culpa! – "Tenia que haberme concentrado y no dejar que esto pasase"

- ¿¡A quien le echas la culpa!? ¡Es más que obvio que es tu culpa! – Lal Mirch se hizo hacia atrás, viendo con horror a Mitsuki quien seguía en su lugar, ella tenía los ojos cerrados y parecía que estaba concentrándose en algo sumamente importante – ¡Sal de ahí! –

Mitsuki tomo una respiración profunda mientras se concentraba en guardar la calma. El animal empezó a dejar de gruñir mientras la rodeaba cautelosamente.

- Regresa. – Mitsuki abrió los ojos mientras le daba la mirada más fría que podría haber dado en toda su vida. El animal regreso inmediatamente a la caja mientras que Mitsuki bajaba su cabeza "Es mi culpa…"

Lal observo con asombro a Mitsuki quien controlo toda la situación con calma; tenía que admitir que ella no era solo una mocosa debilucha quien necesita a una niñera. No. Lal ahora tomaba a Mitsuki como potencial para mafiosa, una mafiosa que…

- Lo siento… - Mitsuki murmuro haciendo a Lal saltar leventemente – Fue mi culpa, lo siento. – Mitsuki seguía mirando sus manos las cuales contenían la caja que acababa de abrir – Yo… no debí pensar en… en mi hermano. – Mitsuki observo como pequeñas gotas caían de sus ojos al suelo.

- Terminamos por hoy… - Lal no tenía el corazón para golpearla, es cierto, fue culpa de Mitsuki, pero, ella no tenía la culpa de pensar en algo que la hace triste. Lal ya no podía ver a Mitsuki llorar por el cual simplemente puso su mano en la cabeza de ella, viendo cómo se tensaba levemente. – Ve a tu habitación y descansa… mañana hablaremos sobre lo sucedido. –

Mitsuki se paró sin decir una palabra, ella tomo las cajas y los anillos entre sus manos y se fue directo a su habitación. Había algo que hacía que su corazón le doliera, algo que hacia sus hombros pesados y algo que no dejaba a sus ojos descansar.

Se sacó los anteojos dejándolos sobre la mesita de noche y luego se recostó en la cama tratando de dormir. Hasta que llegase el día siguiente.

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Mitsuki se sentó en su cama sin ánimos de salir, ni siquiera para desayunar. Ella se quedó en su habitación leyendo los documentos que estaban en la bolsa de cartón, pasaba las páginas de una manera en la que no parecía que estaba prestando atención a lo que leía.

Y solo por una razón.

Pensaba, distintos pensamientos estaban constantemente cruzando por su mente, unos pensamientos que no podía parar. "¿Cómo estarán mis hermanos? ¿Están sonriendo en este momento?, ¿Y mis padres? ¿A quién están torturando con tarea ya que no estoy allí?", los pensamientos de Mitsuki siempre estaban hechos preguntas sin respuesta, y su familia era la cual causaba todas ellas. Pero más que nadie, Mitsuki solo pensaba en dos personas las cuales extrañaba más, no por favoritismo, ya que no podía controlarlo.

Mitsuki miro el collar que estaba envuelto en su muñeca izquierda; sus cejas se fruncieron levemente mientras que sus labios formaban una línea recta "Me pregunto si mis abuelos estarán bien… Quiero volver."

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- ¿Qué le paso a Mitsuki? – Reborn observo a Lal Mirch quien estaba sentada en su cama mirando al suelo. - ¿Qué es lo que quieres decir con eso? -

- Supongo que la fuerza de una caja animal siempre tiene que ver con el estado de animo de una persona… ella fue débil de corazón. – Lal miro con los ojos serios a Reborn, quien solo tapaba su cara con su fedora. Lal suspiro pesadamente mientras se alborotaba levemente el cabello. – Sin embargo lo controlo bien y no salió herida; pero no creo que quiera hablar con nadie. Supongo que cancelare su entrenamiento hasta que se sienta mejor… -

- … - Reborn miro a Lal mientras suspiraba. – Entiendo, hablare con ella más tarde y le diré a las chicas que no la molesten… - Reborn iba a irse, pero antes de hacerlo se dio la vuelta para mirarla. - ¿Qué crees de ella? –

- Normal, es normal… - Lal observo a Reborn con una pequeña sonrisa en sus labios. – Es tan normal que me da escalofríos pensar en ese monstruo que se formó tras pensar en su hermano… - Lal murmuro lo último, pero no pasó desapercibido por Reborn.

- ¿Hermano?… - Reborn salió de la habitación de Lal con un solo pensamiento en mente "¿tenía un hermano?"

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Mitsuki se dio cuenta de lo extraño que era, el hambre se le había ido por completo, en ningún momento sintió necesidad de comer y lo único que cruzaba por su mente era lo estúpida que fue la noche anterior.

- Esto es una mierda… - Mitsuki se sentó en la cama para luego estirarse y suspirar. – No puedo quedarme en una cama pensando en estupideces… - Ella volvió a suspirar "Si, son estupideces, yo ya no pertenezco allí." – Yo pertenezco aquí, y aquí me quedare… - Dicho eso, ella se paró y se fue a abrir la puerta para irse a comer algo.

Por extraño que parezca, luego de su pequeña reflexión, el hambre no se hizo esperar. Era algo que hacia un nudo su garganta y no dejaba que se concentrara en otra cosa que no fuera esos tontos pensamientos que rondaban su cabeza "Lo único que necesito en este momento es esto…", Mitsuki observó el collar que su abuelo regalo mientras sonreía levemente.

Sin embargo antes de llegar a la cocina ella oyó el sonido de una alarma. Mitsuki frunció el ceño mientras se dirigía al lugar de donde provenía ese sonido algo molesto.

- ¡Todos, hay un problema! – Mitsuki se apuró a ir donde oyó a Tsuna hace solo unos momentos – Hay un SOS de la mascota de Hibari-san – Mitsuki frunció el ceño mientras se apoyaba contra pared dentro de la sala.

- ¿Qué? – Lal Mirch estaba frunció levemente el ceño mientras miraba a Giannini – Localización. – Inmediatamente Giannini empezó a teclear en el teclado mientras miraba la pequeña pantalla de frente suyo.

- Actualmente moviéndose, sin embargo a una velocidad de 37 km por hora. – Mitsuki entrecerró los ojos mientras observaba pensativamente "El templo de Namimori…" – Bajando altitud. 25, 20, 15… ¡H-Ha desaparecido! –

- ¿Cuál es la localización donde desapareció? – Era el turno de Reborn para hablar.

- Por favor espere, escaneando ahora mismo. – Giannini siguió tecleando para luego mirar a la pantalla la cual se alejaba un poco mostrando el contorno de un *torii – ¡Lo tengo, es un templo! –

- ¿El templo Namimori? – Yamamoto miro la pantalla con algo de confusión mientras fruncía levemente el ceño. - ¿Qué diablos está haciendo Hibari en ese templo? – Mitsuki ignoro la charla que llevo a un "tal vez la batería se agotó", ya que tenía sus propios pensamientos sobre el tema "Lo sabía… estúpido carnívoro y su pajarito amarillo."

- Podría ser una trampa. – Lal hablo cortando los vanos esfuerzos de Tsuna por salir en ese mismo instante y averiguar – Justamente digo que es posible –

- Entonces, ¿Qué debemos hacer? – Tsuna miro la pantalla mientras apretaba levemente su puño sano (El derecho)

- ¿Tu qué crees que hay que hacer? – Reborn se giró hacia Mitsuki quien salió de su semi-inconsciencia y miro que todos la miraban. - ¿eres buena en los juegos de estrategia? – Mitsuki frunció levemente el ceño ante su pregunta, sin embargo asintió afirmándolo.

- Supongo, que en cierto modo es una trampa… - Mitsuki frunció levemente el ceño mientras miraba al suelo, ella tenía que pensar en algo rápido, tres personas en esa sala sabían quién era ella en realidad, pero tenía que mantener en secreto a las otras tres "¡El juego de rol!"

- Tsuki… - Tsuna miro a Mitsuki con su ceño levemente fruncido, no por enojo, sino que por preocupación, él vio algo en la cara de ella que hizo que se preocupase, al igual que su intuición le decía que algo le molestaba.

- Pero… teniendo en cuenta que donde estamos actualmente es una base secreta y hay una señal de SOS de un aliado, también hay que fijarse que sea real… - Mitsuki miro a todos los presentes que la miraban sin comprender y ella no pudo evitar sonreír alegremente. – ¡Bien, metámonos en el juego! – Varias gotitas al estilo anime salían de todos menos Reborn y Lal, quienes estaban al tanto de mantener sumo silencio.

- Danos tu punto de vista, Consejera externa… - Reborn sonrió mientras tapaba su cara con su fedora. Mitsuki asintió en acuerdo mientras se aclaraba la garganta para empezar a hablar.

- Bien, esta es mi idea… La primera opción es que es una trampa y la señal sea falsa. La segunda es que la señal sea real y la emboscada este en pie. Y la tercera es que el enemigo también haya visto la señal y se dirija hasta ese lugar, sin saber exactamente qué era lo que sucedió… - Mitsuki miro a todos con su sonrisa todavía presente "Tengo que decirles indirectamente que el escondite de Hibari está allí…"

- ¿Cuál es tu punto?, termina de una vez, no tenemos todo el día. – Gokudera se puso a bufar haciendo a Mitsuki suspirar de manera exasperada por su impaciencia.

- Tranquilízate, no es que vayas a entender si te apuras. – Mitsuki miro a los presentes con una mirada algo seria mientras fruncía levemente el ceño, mostrándoles una cara algo pensativa. – Bien, una de las razones por la cual puede haberse perdido la señal es por "una emboscada", en la cual les estén diciendo claramente "Vengan aquí", y otra de las razones puede ser que en realidad haya un campo el cual prohíba que se rastreen señales desde afuera… y puede que ese campo este alrededor del templo de Namimori – Todos se quedaron en silencio mirando a Mitsuki, en cierto modo lo que decía tenia lógica, pero, ellos no pondrían o al menos los que no saben quién es en realidad. No pondrían su confianza en su cuartada.

- ¿Esa es toda tu idea? – Lal observó a Mitsuki mientras que esta volvió a sonreír asintiendo. Lal Mirch suspiro mientras observaba a Reborn quien reconsideraba a donde llego su razonamiento.

- Sep, y también puede ser que sean ambas, hay un campo y el enemigo también detecto la señal y fue a verificar que era… básicamente se debería de estar preparado para lo que pudiese pasar. – Mitsuki sonrió, a lo cual todos se pusieron a pensar exactamente lo que se les acababa de decir "Misión completada…"

Mitsuki se mantuvo en su lugar en todo momento, su lógica era buena, en la cual hizo pensar de más sobre el tema. Un gruñido sonó por la habitación, haciendo que todos miraran hacia todos lados, con excepción de Reborn, quien miraba fijamente a Mitsuki, quien se sonrojo levemente.

- Haha… creo que tengo hambre… - Mitsuki se rasco la nuca, ganándose varias leves sonrisas y un "Tch", de Gokudera. – Voy a comer mi desayuno si me disculpan… - Ella se dio la vuelta yéndose de la habitación

- Tsuki… ya es casi las 17:00. – Tsuna murmuro, siendo ignorado olímpicamente por Mitsuki, quien a pesar de haberlo oído siguió su camino hacia la cocina.

La cocina estaba vacía, Mitsuki no pudo ver a ninguna de las chicas allí, mejor dicho, era como si no estuvieran desde hace tiempo allí. Mitsuki tomo la oportunidad que tenía y tomo varias cosas de la despensa; entre ellos, un bowl grande de acero inoxidable y otros más pequeños, un batidor eléctrico, una manga para decorar y unos moldes para hornear desmontable.

Luego tomo desde la despensa y el refrigerador varias cosas como: Harina leudante, (N/A: No sé si saben, pero la harina leudante sirve para todo tipo de mezclas y ya tiene incluido el polvo para hornear…) huevos, leche, esencia de vainilla, azúcar, mantequilla, una barra grande de chocolate "No sabía que había uno aquí…", colorante comestible, y siguió sacando más cosas hasta que, literalmente, la mesa estaba completamente repleta.

- Bien, es hora de ponerse a trabajar… - Mitsuki se puso un delantal gris que encontró en algún lugar de la cocina, encendió el horno en temperatura media para luego empezar a batir los ingredientes en el bowl grande; siempre siguiendo al pie de la letra una receta que estaba en su cabeza.

Mitsuki termino de poner la mesclar en el molde más grande, coloco en otro más chico y lo último que quedaba en otro todavía más chico. Ella sonrió con suficiencia mientras metía los moldes en el horno.

- ¡Bien! Ahora… - Mitsuki observo la mesa y tomo los bowl más chicos. – Sigue la decoración… - Sin importar mucho su apariencia tras haber sido salpicada con mus. Mitsuki continuo en batir el mus de chocolate y hacer flores de azúcar al igual que otras cosas como sumergir frutas en chocolate "Esto es divertido"

Mitsuki había terminado de limpiar el desastre que hizo y lo único que le faltaba era sacar los pisos de su pastel fuera del horno. Ella cortó a la mitad cada piso del pastel y luego lo relleno con mus de chocolate, claro, sin partir el chocolate blanco en trocitos, que consta decir, Lal Mirch no sabía que escondía en su ropa.

- La decoración~ - Mitsuki sonrió mientras saco fondant que ella había hecho quien sabe cómo. Coloco Fondant blanco sobre cada piso del pastel luego de haberlos cubierto con crema y luego los coloco uno encima de otro con sumo cuidado.

Mitsuki tomo la manga para decorar y lo lleno con glasé de color naranja. Hizo pequeñas flores una al lado de la otra desde cada base de cada piso, para luego colocar las flores que ya había hecho cada 4 centímetros de distancia de cada una; las flores eran de color blanco. Coloco algunas frutas sumergidas en chocolate (Que eran frutillas y cerezas) encima de cada piso cerca del borde, intercalándolas unas con otras.

- Y por último… - Mitsuki tomo otra manga para decorar y empezó a dibujar distintas caritas chibis desde arriba hacia abajo, en la parte de arriba estaban Haru y Kyoko; en el centro estaban Reborn, Lambo, I-pin y en la parte de abajo estaban Tsuna, Yamamoto, Gokudera, Lal y Giannini. – Sep, perfecto… - Mitsuki tomo un papel de color celeste que tenía cerca y empezó a escribir en él.

Haru y Kyoko… Recuerdo haberles dicho que las recompensaría por haber cocinado y no haber recibido ninguna ayuda mía… pero dije que yo cocinaría, pero al parecer ustedes no estaban cuando salí de mi habitación. De todos modos…
Aquí esta, les regalo esto y espero que lo disfruten, ya que sé que les gusta mucho los pasteles, este es un regalo de mi parte para ustedes (Bueno, básicamente para todo el que esta dibujado en el pastel y demás porque es demasiado grande para pocas personas…)

PD: Lamento no haber salido de mi habitación en todo el día, pero no me sentía bien.

Luego de terminar de escribirlo, Mitsuki dibujo en un costado de la nota a ella misma en forma de chibi que estaba haciendo el signo de paz mientras sacaba levemente la lengua.

- Bien, con eso será suficiente… - Mitsuki coloco la nota encima del pastel, donde no había ningún tipo de decoración; para que pudieran leerlo apenas lo vieran. – Ahora, es mi turno… - Ella termino de limpiar cada cosa que utilizo para su creación y tomo las frutas con chocolate que quedaban para llevársela a su habitación. Donde después de haber tomado una ducha ella se los comió y se quedó dormida.

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- ¡KYA! – Mitsuki se despertó exaltada luego de haber oído el chillido, no, los chillidos agudos que provenían de la cocina. Inmediatamente, sin cambiarse el pijama que le proporcionaron; Mitsuki corrió hacia la cocina como alma que lleva el diablo.

- ¿¡Donde está el fuego!? – Mitsuki respiro pesadamente mientras observaba al grupo de cuatro personas frente a la mesa donde estaba el pastel. Ella suspiro aliviada mientras caía de rodillas al suelo. - ¡No vuelvan a hacer eso, casi me da un infarto! – Mitsuki volvió a suspirar y miro al suelo.

- M-Mitsuki-chan, ¿Tú hiciste este pastel? – Kyoko se acercó a Mitsuki, quien asintió en afirmación a su pregunta.

Mitsuki no supo cómo, pero ella fue abordada por Haru, Kyoko, Lambo e I-pin; quien sabe porque los últimos dos.

- ¡Haru está muy agradecida con Mitsuki-chan! – Haru empezó a frotar su mejilla con la de Mitsuki al igual que Lambo e I-pin - ¡Te debió de tomar mucho trabajo hacerlo y decorarlo, tienes mucho talento-desu! – Mitsuki se sonrojo levemente, pero rápidamente aparto la mirada para que no la vieran, pero no pasó desapercibida por ambas chicas, quienes sonrieron con complicidad.

- B-bueno, ¿v-van a comerlo o simplemente van a mirarlo…? – Mitsuki se paró del suelo, todavía con Lambo e I-pin encima suyo - … ¿Ustedes porque me abrazan? – Ella miro de manera condescendiente a ambos niños que estaban, literalmente, peleando para ver quien la abrazaba.

- ¡Lambo-san va a ser quien abrace a Onee-chan! – Mitsuki observo a Lambo e I-pin que finalmente la habían soltado mientras peleaban para ver quien comía un trozo de pastel antes.

- Lo siento Mitsuki-chan. Reborn-kun nos dijo que no te sentías bien y que no te molestáramos… - Kyoko observó a Mitsuki con algo de culpa, de la cual ella no tenía ni idea de porque se veía en la cara de esa chica. – No te llevamos la comida. Debes de estar muy hambrienta… -

- Ie… yo en realidad no tengo hambre… - Haru y Kyoko se giraron hacia ella como si fuera un alienígena que había venido del planeta "No como nada porque no me hace falta para vivir" – Yo… comí algo luego de terminar el pastel… -

- ¡Ah, no te vas de aquí sin haber comido-desu! – Haru y Kyoko sentaron a Mitsuki en una de las sillas mientras empezaban a preparar algo rápido para que ella pudiese comer, consta decir que casi era hora de la cena…

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O o o O

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Omake:

Reborn observaba desde una de las pantallas a Mitsuki, quien estaba siendo atacada por un montón de distintos platillos. Podía verse que ella quería escapar, pero no lo hacía solo porque no quería dañar los sentimientos de las chicas.

- Parece que se siente mejor… - Reborn miro a su compañero de espionaje, quien era nada más y nada menos que…

- No me abstendré en el entrenamiento de esta noche… no dejare que se vaya solo porque se sienta mal. – Lal frunció levemente el ceño; puede que en el exterior se viera algo así como un demonio, pero sin duda quería que llegara la noche para poder entrenar con ella…

Y poder cortar un poco de pastel y comerlo mientras hablan…

~O o o O~

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*Torii: Es el arco que esta antes de entrar en un templo sintoísta.

Kamira: Bueno, pensaba que no llegaba a escribir este capítulo, ¡Pero eme aquí!

Mitsuki: ¿Por qué dices eso?

Kamira: Bueno, es tarde y tengo que dormir… mañana tengo que salir… *Mira hacia otro lado*

Mitsuki: *Le salen varias venitas por la cien* Si sera-

Kamira: Antes de que me insultes; voy a ir a la casa de mis padrinos… y no creo que vuelva hasta tarde… ellos viven lejos…

Mitsuki: *Suspira en derrota* Bien… supongo que te perdonare esta vez

Kamira: *Sonríe amigablemente* Gracias por su tiempo~… y me sorprendió ver otro favorito…

Mitsuki: A mí también, no esperaba un favorito más…