Twilight pertenece a Stephenie Meyer y Blood Lines a Windchymes, quien me ha dado el permiso de traducir su historia.

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El diario comenzaba en enero de 1918. Al principio la mayoría de las entradas en el delicado y desvanecido diario de Lucy eran divagaciones insulsas sobre vestidos, chismes y fiestas y, estuve de acuerdo con Edward, ella no era exactamente profunda. Nos sumergimos en silencio a través de las cortas entradas, gracias a Dios ella no escribía todos los días y Edward no había sido mencionado en absoluto, hasta que llegamos al 3 de Abril. Me tensé a penas leí la primera línea. Luego, vi que las páginas habían comenzado a temblar ligeramente y me di cuenta que eran las manos de Edward las que temblaban. Estaba asustado. Necesitaba apoyo. Me necesitaba a mí.

Suavemente tomé el libro de sus manos y lo dejé en el sillón junto a él. Levantó la mirada y me miró sorprendido.

"¿Bella?"

"Ssh." Cuidadosamente, de forma de no tropezar y estropear el momento, me subí en su regazó y sostuve su bello rostro entre mis manos. Quería que supiera que a pesar de lo que nos dijera el diario, que yo lo amaba.

"Juntos," le dije mirando dentro de sus ojos. Se suavizaron, perdiendo parte de su ansiedad y un suave suspiro escapó de sus labios. Suavemente, se inclinó hacia delante, hasta que nuestras frentes quedaron en contacto. Cerró sus ojos al momento que giraba su rostro para besar la palma de mi mano y de sus labios salió un suave "gracias".

Después de un momento bajé mis manos poco a poco y me reacomodé, así quede cómodamente sentada en el espacio entre sus piernas con mi espalda contra su pecho. Se sorprendió un poco.

"¿Listo?" le pregunté, girando la cabeza para mirarlo. Me dio un rápido asentimiento y cogí el diario, mientras el gentilmente me rodeaba con sus brazos y me sostenía.

3 de Abril, 1918.

Padre esta arreglando mi compromiso con Edward Masen. Él y mamá me lo dijeron esta mañana. Los Masen son muy ricos, como nosotros, así que será un buen partido. Edward es joven, pero trabajará en la oficina de su padre mientras estudia derecho en la universidad. Padre dice que nos comprará una casa como regalo de bodas.

Estoy tan emocionada. Por un tiempo pensé que sería la única de mis amigas que no se casaría. Sé que padre ha estado también considerando a Benjamin Grey, pero su familia no es tan acomodada como los Masens. Además, Benjamin tiene pequeños ojos de cerdito, en cambio Edward es muy apuesto- incluso cuando no habla mucho. De hecho, hay tantas chicas que admiran a Edward, que estoy segura que todas estarán celosas de mí, tan pronto como el compromiso sea anunciado. Harriet Stanley en particular. Esta siempre hablando de él y le coquetea cada vez que lo ve, pero él nunca le presta atención. Ahora que lo pienso nunca le presta atención a nadie.

Será una gran boda, más grande que la que tuvieron Charlotte Barry y James Parker. No puedo esperar para contarle a Caroline Markham, no ha hablado de otra cosa que no sea su propia boda desde que se comprometió el mes pasado. Se casa en septiembre- tal vez Edward y yo podríamos casarnos antes de eso, eso sin duda detendría su presunción.

No puedo esperar a decirle a Maryanne, pero Padre dijo que debemos esperar hasta aclarar algunos detalles – como la fecha.

La entrada a continuación iba en detalles sobre sus planes de boda, vestido, pastel, flores y lo aliviada que se sentía de por fin casarse.

"Parecía más interesada en la boda que en ti," dije suavemente.

Sentí a Edward asentir a mi espalda. "Debió haberlo estado. Yo era sólo un buen partido. El mundo estaba empezando a cambiar, pero el encontrar un marido adecuado y casarse seguían siendo el objetivo final de una gran cantidad de mujeres en ese tiempo. Reafirmaba su posición social."

Negué cuando di vuelta la página. No lo entendía.

5 de Abril, 1918.

Edward esta siendo difícil. Cree que es demasiado joven para casarse y quiere ir a la guerra en cambio. Espero que sus padres no lo permitan – se podría poner en el camino de la boda. Padre y el Sr. Masen están tratando de llegar a un acuerdo.

Los oí hablar en el comedor esta tarde. Aparentemente el Sr. Masen insiste en que los deseos de Edward sean considerados tanto como los míos.

10 Abril, 1918.

Malas noticias. Edward logró su cometido e irá a la guerra. ¡Puede irse por meses, tal vez años! ¡Mis amigas irán por su segundo hijo antes de que yo me case!, le pregunté a mi padre si era demasiado tarde para considerar a Benjamin Grey – se que él no es tan rico, pero al menos estaré casada antes – pero dijo que no.

Por lo menos ya tengo el anillo. El padre de Edward lo envió esta mañana. Es una gran perla rodeada por un montón de más pequeñas. ¡Esto significa que le puedo contar a todo el mundo!, de hecho se lo dije a Julia Wilkes esta mañana cuando nos encontramos en el parque. Aunque debo decir que estuve decepcionada por su reacción, lo primero que me pregunto no fue como sería mi vestido o donde íbamos a vivir, ¡pero si acaso yo lo amaba! Me di cuenta que sus guantes estaban desgastados en el borde.

Por lo menos Maryanne estaba emocionada por mí. Ella comprende la importancia de un buen partido. Espero que Edward no se lesione mientras está lejos. No me gustaría casarme con alguien que le faltase un ojo o una pierna o un brazo. Seguramente padre no me obligaría.

Hice un sonido de arcadas.

"¿Bella?" Edward movió su rostro para mirarme.

"No era del tipo compasivo."

"No," estuvo de acuerdo y sus abrazos apretaron a mi alrededor un poco.

17 de Abril, 1918.

Los Masen cenaron con nosotros esta noche. Nuestras familias pensaron que Edward y yo deberíamos pasar más tiempo juntos. Aunque no veo el punto en verdad, si es que él se va. Intentó hablarme sobre libros, pero no me gusta mucho leer. Le mostré el encaje en el que estaba trabajando y fue educado y sonrió, pero no creo que estuviera verdaderamente interesado. Pero será diferente después de la boda, estoy segura. Él tendrá que estar interesado entonces.

Después de la cena estaban todos en la sala y mamá le preguntó a Edward si tocaría el piano para nosotros. Edward me preguntó si había una pieza de música en particular que me gustaría que él tocase para mí, lo que fue amable. Pero le dije que eligiese por sí mismo, porque prefiero bailar con la música que escucharla. Creí que se reiría, pero en lugar de eso frunció el ceño y se volvió a las teclas.

La señora Masen estuvo muy callada toda la noche, y no me felicito por mi vestido, a pesar de que era nuevo y me venía muy bien. Pero se las arregló para sonreír cuando Edward empezó a tocar.

23 de Abril, 1918.

Edward vino hoy. Es tan formal, besó mi mano a pesar de saber que ahora puede besarme en la mejilla. Le sugerí que fuéramos a caminar por el parque. Sabía que Harriet Stanley estaría allí y quería que nos viera juntos. Su rostro era como una tormenta cuando nos vio, aunque trato de ocultarlo. Pasé mi brazo por el de Edward y le sonreí, pero ella no me sonrió de vuelta lo cual fue muy grosero.

Edward no dijo mucho, así que hablé casi todo el tiempo. Él simplemente sonreía o asentía y hacia uno que otro comentario ocasional. Le pregunté porque quería ir a la guerra, si no preferiría quedarse y casarse conmigo, dijo algo acerca del mundo y experimentar… ¿qué era? Algo que no puedo recordar ahora. En realidad no estaba escuchando.

Intenté hablar sobre la boda y sobre que flores deberíamos tener y que comida se debería servir. Esperaba que eso llamara su atención y le hiciese cambiar de opinión, pero no. Su cara quedó en blanco y me dijo si es que no era demasiado pronto para empezar a pensar en todo eso.

El paseo se estaba volviendo aburrido, así que pensé en molestarlo. Le dije que no me gustaba su sombrero y luego comencé a reírme y salí corriendo. Esperaba que el riera también y me persiguiese por el insulto, pero el sólo sonrió y dijo que lamentaba si es que el sombrero me ofendía.

La imagen de Edward caminando del brazo de Lucy hizo que se me retorciera el corazón, pero gradualmente, mis celos estaban empezando a desaparecer un poco, siendo remplazados por un desprecio hacia Lucy que era más fuerte a cada minuto.

1 de Mayo, 1918.

La cena de compromiso es esta noche. Estoy tan emocionada. Usaré un vestido rosa pálido con rosas de seda alrededor de los hombros. Tendremos ostras para la entrada y pollo como plato principal. Mamá y yo hemos colocado flores alrededor de toda la sala y en las mesas. Mi anillo luce hermoso con mi vestido, es una lastima que no tendré un anillo de matrimonio por tanto tiempo, aunque tengo un plan que podría cambiar eso. Es un gran secreto. Maryanne sugirió que podría lograr que Edward se quedase y se casase conmigo ahora si tenía un bebé de él. Así que, esta noche, durante la fiesta, cuando todos estén ocupados, tengo que conseguir quedar con Edward a solas y…

¡Entonces él no podría ir a la guerra y podríamos casarnos enseguida! ¡Incluso antes de lo esperado! ¡Definitivamente antes que Caroline Markham! Aunque no creo que vaya a ser fácil. Edward es muy educado. Debo recordar cerrar la puerta con llave y Maryanne me ha dicho todas las formas de convencerlo. Las cosas que decir, como y donde tocarlo. ¡Funcionó para ella y Charles y ellos se casaron sólo 6 semanas más tarde! Debo admitir que estoy bastante nerviosa acerca de esto – no suena como la más atractiva de las actividades. Maryanne dijo que probablemente sea rápido, pero complicado e incómodo y debo esperar que él sea ruidoso. Debería limitarme a pensar en la boda mientras todo sucede. Supongo que sería más fácil si amase a Edward, pero no importa, al menos es apuesto.

"Oh Edward." me quede mirando a los trazos inseguros que eran la letra de Lucy. ¡Ella había planeado quedar embarazada! Traté de voltearme para mirarlo, pero su abrazo se había vuelto rígido a mí alrededor, por lo que no podía moverme. Supe en ese momento que no había nada que pudiese decir para ayudar, así que me quedé callada. Podía sentir la tensión en su cuerpo, así que quité una de mis manos del diario y comencé a acariciar su brazo. Lentamente, sentí como se relajaba un poco, suficiente para que yo pudiese girarme para ver su rostro.

Su mirada era oscura y su mandíbula estaba apretada.

"Me usó." Su voz era casi un siseo.

Extendí mi mano para acariciar su rostro con gentileza, cerró sus ojos y respiró profundamente.

"Estaba bastante seguro de que no me amaba," exhaló lentamente "Pero había pensado que sus avances venían de algún tipo de afecto o respeto." Se talló bruscamente el rostro. "He estado pensando en mí como un monstruo por aprovecharme de sus sentimientos, cuando sabía que yo no los correspondía".

Nos quedamos sentados por un rato, digiriendo este nuevo pedazo de información. Lucy no era el rival con el que había estado atormentándome. Ella no había amado a Edward en absoluto. Lucy había sido una mercenaria, calculadora y manipuladora. Me sentía asqueada.

Después de un momento sentí que parte de la tensión desaparecía del cuerpo de Edward y lo miré. Su mirada aún era oscura.

"¿Estas bien?" le pregunte. Pasaron algunos segundos, pero luego asintió firmemente.

"¿Listo para pasar la página?"

Dudó, contorsionando su rostro en inseguridad "Er…Bella, ¿de verdad…estás segura de que quieres seguir leyendo conmigo? No tienes que hacerlo."

Sabía a lo que quería llegar. Sería capaz de oír mi corazón latiendo – diablos, yo podía oírlo.

"Esta bien, Edward, de verdad," había dicho que atravesaría por esto con él y lo haría.

El aún no parecía cómodo. Puso su cabeza hacia un lado y cerró sus ojos. "Lo que quiero decir es…no puedo tener certeza de lo que estará escrito, pero si es lo que estoy esperando…no sé si quiero que lo leas."

"Oh." mi ritmo cardiaco se aceleró un nivel. "Um, ¿por qué? ¿Hay algo más que no me has dicho?".

"No, No, te he dicho todo lo que recuerdo. Lo hice."

"Entonces, ¿qué?"

Habló en voz baja. "Yo no creo que sería muy…agradable…para ti que leas acerca de ... así." Pude ver la vergüenza en su cara.

Ayer en la mañana hubiese estado de acuerdo con él. No hubiese querido leerlo. Pero ahora, me sentía diferente. Sabía que iba a ser difícil, pero estaría bien.

"Juntos, ¿recuerdas?" dije firmemente y le sonreí. Sonrió tímidamente de vuelta y su mirada se volvió un poco más cálida. Apretó sus brazos a mí alrededor y me besó en la frente. Entrelacé mis dedos con los de él, y luego di vuelta la página.

2 de Mayo, 1918.

No creo que haya sido buena idea después de todo. Tomo un montón convencer a Edward, casi me di por vencida. Se mantuvo alejándome y no me besó. Moví mis manos sobre su pecho y la parte de atrás de su cuello, frotándome contra él, como Maryanne me dijo, pero seguía intentando liberarse de mí, estaba preocupado por mi reputación. Exigió la llave y yo pretendí dejarla caer y cuando me agache a recogerla lo toque entremedio de las piernas, como Maryanne dijo. ¡Casi atraviesa el techo! Se aparto bruscamente y su rodilla me golpeo en la barbilla, empujándome hacia el suelo. Por supuesto, él estaba inmediatamente preocupado por si me había lastimado y me ayudó a sentarme en la cama. No me dolió en verdad, pero pretendí llorar, hasta que finalmente se sentó a mi lado. Siguió disculpándose. Después de un rato me apoyé en él y le dije que lo sentía. Puso su brazo en mis hombros, me acerque y le di un beso en la mejilla. Parecía desconfiado, pero lo permitió, así que tomé la oportunidad. Lo empujé con fuerza en el pecho y cayó de espaldas sobre la cama. Lo tomé por sorpresa y se golpeó el lado de la cabeza con el uno de los postes de fierro de la cama, para luego caer sobre las almohadas, creo que estaba un poco aturdido. Tomé la oportunidad y lo toqué nuevamente entre las piernas y tiré de sus pantalones tan rápidamente que creo que algunos de los botones se desprendieron en el proceso. Sabía que yo debería ir debajo, pero pensé que esta podría ser mi única oportunidad y esperaba que esta posición funcionase igual de bien. Me subí encima de él rápidamente. Maryanne había sugerido que no me pusiera mi ropa interior. Pero una vez encima de él no sabía realmente que hacer. Así que me retorcí y retorcí en torno a él, esperando a que algo sucediera. Se veía tan sorprendido, pero yo continué moviéndome y ahí fue cuando comenzó a unirse. ¡Por fin! Estaba claramente aún muy sorprendido, pero comenzó a moverse un poco y luego lo sentí, ahí. Cerré mis ojos y pensé en la boda. Era incómodo y él era más bien silencioso, ni un solo sonido, pero luego de unos segundos comenzó a doler y entré en pánico. Grité que se detuviera y lo hizo. Me movió y estaba en el otro extremo de la habitación, antes de que pudiera siquiera bajar mi falda. Comenzó a pedir disculpas una y otra vez. Comencé a llorar, porque todos mis planes estaban arruinados, pero creo que él pensó que estaba herida. Le pedí que no le contase esto a nadie y creo que no lo hiciese. Después de todo, si es que muere en la guerra, será difícil encontrar otro esposo si la gente cree que permito comportamientos indecorosos.

Dejó el cuarto para darme privacidad mientras ajustaba mi falda. Cuando salí estaba esperándome al pie de las escaleras y me escoltó de vuelta a la fiesta. Su cara estaba muy seria.

Me di cuenta que había estado enterrando con mis dedos en la mano de Edward mientras leía y mis nudillos dolían al flexionarlos. Había estado conteniendo el aliento también, y ahora mi cabeza daba vueltas. Inhalé rápidamente. Me sentía enferma, tragué tratando de poner bajo control las nauseas.

La tensión se había acumulado en Edward otra vez. Su pecho se había vuelto aún más como una pared de roca, sus brazos se sentía como cables de acero.

Estaba en lo cierto, había sido difícil de leer, pero no del todo por las razones que pensé que sería. Era difícil leer sobre Edward así, había una quemadura retorciéndose en mi pecho, pero el comportamiento de Lucy me enfermaba. Ella fue vil.

"¿Edward?" Traté de voltearme para mirarlo, pero flexionó los brazos y me mantuvo en mi lugar. No hablaba. "¿Edward?"

Silencio.

"Edward, por favor, no me puedo mover." Al instante me soltó. Soltó mi mano y dejó caer los brazos. Me volví para verle la cara. No me miraba, sus ojos fijos en la pared de vidrio. Puse mi mano en su mejilla – hizo una mueca, pero no me detuvo.

"Lo siento, Bella."

"Sin disculpas, ¿recuerdas?"

Suspiró pesadamente. "¿Estás bien?" preguntó, finalmente fijando sus ojos en los míos. Estaban tan tristes.

"Oh Edward, ella fue horrible, repugnante. Yo... ugh." Traté de encontrar las palabras para expresar lo que sentía, pero no pude. Terminé simplemente sacudiendo mi cabeza. "¿Estás bien?"

Se encogió de hombros. "Es más que nada como yo lo recordaba. Me había olvidado de haberla empujado o golpearme la cabeza." Se pasó la mano por el pelo. "Aunque ahora entiendo la motivación detrás de esto, aunque no cambia el hecho de que lo que hice estuvo mal. En primer lugar nunca debí permitirme estar a solas con ella." Él sonrió con tristeza y tentativamente rozó con la parte de atrás de su mano por mi mejilla. Tomé su mano en la mía y la apreté.

"Es Lucy la que hizo algo malo, Edward. No creo que tuvieras muchas opciones en el asunto."

"La gente siempre tiene opciones, Bella. Debí haberme alejado."

"¡Lo intentaste! Y lo hiciste. Te alejaste cuando contaba, Edward. Te detuviste cuando te lo pidió."

Sacudió la cabeza y miró de nuevo a la pared de vidrio.

"Honestamente, ¿realmente crees que hay muchos chicos de diecisiete años que no cederían ante lo que ella hizo?" No se movió, sus ojos aún fijos en la ventana. "Creo que la mayoría habría cedido mucho antes de lo que tu lo hiciste, Edward. Haz leído suficientes mentes para saber eso."

¿Estaba realmente tratando de hacer que mi novio se sienta mejor por haber estado con otra? Debo realmente amar a este hombre.

"Tal vez," dijo finalmente. "Pero sigue estando mal. No la amaba." Recargó su cabeza contra el librero que se encontraba detrás, frunciendo el ceño. "No es quien yo pensaba que era. No soy quien creí que era". Cerró sus ojos y no dijo nada más, sus brazos aún estaban sueltos a cada lado. Cogí su mano y la sostuve en mi regazó, acariciando suavemente la piel en el reverso, como lo hice ese primer día en el prado. "Eres Edward", dije suavemente. La comisura de sus labios tembló ligeramente en una casi sonrisa.

Después de un rato le oí suspirar.

"Lo peor de todo esto," su voz se ahogó, "…es el dolor que te he causado."

De repente, sentí que las lágrimas formarse en la parte de atrás de mis ojos y tragué duro para tratar de detenerlas. Me había centrado tanto en Edward, en sus reacciones y sentimientos que había estado manteniendo los míos a ralla. Podía sentirlos, como comenzaban a aflorar.

"Tan pronto me enteré de George, mis pensamientos sólo eran sobre como decírtelo…" Respiró hondo y exhaló bruscamente, "…sabiendo que podía perderte." Sus ojos estaban aún cerrados, su rostro contorsionado por el dolor. "Y ayer, viendo lo que te hice…lo que te he hecho…simplemente no hay palabras." Bajó la cabeza, su voz se quebró en las últimas palabras "Quería desesperadamente, abrazarte y consolarte."

La mano que descansaba perezosamente sobre la mía se cerró en torno a mis dedos, luego apretándolos. Se me escapó una lágrima que rodo por mi mejilla.

"Fue duro," dije en voz baja. La lágrima cayó y aterrizo en su piel. La limpió.

"Y sin embargo, te quedaste conmigo," dijo. Levantó su cabeza y una mirada llena de asombro lleno sus ojos. "Y ahora, hoy, me has dado fuerza y consuelo, aún cuando te he hecho tanto daño. Eres más fuerte de lo que creí posible." Un par más de lágrimas cayeron en mi mano. Antes de que pudiera limpiarlas, Edward llevó mi mano hasta sus labios y la besó hasta hacerlas desaparecer. "¿Me dejarías abrazarte?"

Su voz era nerviosa y sabía a que se refería - ¿estaba lista para abrirme a él de nuevo? ¿Lo dejaría darme el consuelo que hasta ahora no le había permitido? Mis labios comenzaron a temblar, mientras soltaba mis manos de las suyas y ponía mis brazos alrededor de su cuello.

"Sí," dije.

Sus brazos me rodearon y me empujaron suavemente contra su pecho. Mi cara encontró un lugar en el hueco de su cuello y mis lágrimas comenzaron a caer libremente. Una de sus manos frotaba mi espalda, dándome largas y tranquilizantes caricias, una y otra vez. Su otra mano estaba enrollada en mi cabello, sus dedos moviéndose sobre mi cabeza en caricias circulares. Mi llanto no eran los sollozos salvajes del día anterior. Ahora mis lágrimas estaban dejando salir toda la tensión y ansiedad acumuladas en el último día y medio. Dejando salir la ira que sentía hacia Lucy por usarlo en la forma en que lo hizo y por entrometerse en nuestra vidas.

"Ssh, ssh," canturreó en mi oído. Su voz era tranquilizadora y podía sentir como me fusionaba con él. Él nunca la sostuvo así, sus labios nunca han tocado los de ella. Ella nunca toco su corazón. Él era realmente mío.

Repentinamente, no podía estar lo suficientemente cerca, así que me apreté con más fuerza contra su pecho. Pareció entender y aumento la presión de su mano contra mi espalda. Mi llanto continúo y su cuello pronto estuvo empapado con mis lágrimas, mientras me aferraba a él. Después de unos minutos el llanto comenzó a ceder y bajé mi cabeza hasta su pecho. Acomodé mi mejilla contra él y enrollé mis brazos entorno a su cintura. Tomé un profundo y tranquilizador suspiro, para luego quedarme quieta.

El sol se había movido más alto en el cielo.

"Van a estar de regreso pronto", suspiró. Habíamos estado sentados, acurrucados el uno con el otro, desde hace algún tiempo – había perdido la cuenta de cuánto. Me senté y me limpié la cara en mi manga. Miré a Edward. Sonrió y colocó un mechón de pelo detrás de mi oreja. Le acaricié la cara. Entonces retomé mi posición de lectura entre sus piernas y recogí el diario otra vez.

"Será mejor que terminemos, entonces," dije mientras hojeaba las páginas. Edward puso su mano sobre la mía.

"¿Seguro que quieres seguir adelante?" preguntó.

"Bueno, me imagino que ya pasamos lo peor, ¿no?".

Él asintió, pero sus cejas se habían unido al centro. "Acabemos con esto de una vez, Edward. Entonces sabremos todo lo que hay que saber y podremos seguir adelante".

Me giré y seguí leyendo.

3 de Mayo, 1918.

Maryanne dice que debería intentarlo de nuevo, no creo que lo haga.

Solté un bufido.

"¿Qué?" preguntó Edward.

"Me alegra que no lo haya intentado de nuevo. No creo que pudiera afrontarlo" Edward me dio un apretón y sentí sus labios rozar mi mejilla.

7 de Mayo, 1918.

Recién nos enteramos – ¡El padre de Edward está enfermo de influenza! Me pregunto que pasará con el compromiso si es que muere.

15 de Mayo, 1918.

Ahora, Edward y su madre están enfermos. Su padre murió ayer. Sé que es muy triste pero me pregunto que va a pasar ahora. Esto podría cambiarlo todo.

Miré a Edward. Me dio una media sonrisa y se inclinó para voltear la página él mismo.

20 de Mayo, 1918.

Estoy preocupada. No tuve mi período este mes. Seguramente no pude haber quedado embarazada con lo poco que ocurrió con Edward. Tal vez estoy enferma.

Mi corazón comenzó a latir un poco más rápido. Edward lo notó y comenzó a acariciar mi brazo amorosamente con sus dedos fríos.

21 de Mayo, 1918.

Padre fue al hospital a preguntar por Edward. La Sra. Masen murió ayer.

Habló con un tal Dr. Cullen, quien dijo que Edward esta muy enfermo y puede que no se recupere, así que padre me a liberado de mi compromiso. Esto será un problema, si es que voy a tener un bebé.

22 de Mayo, 1918.

¡Nos mudaremos a Nueva York! Padre tiene la esperanza de escapar de la epidemia. Mamá y yo nos vamos mañana en tren y padre se reunirá con nosotros en una semana. Un viejo amigo de mi padre, de la escuela de derecho, Sr. Rigby, vive en Nueva York y nos quedaremos con él y su familia hasta que encontremos nuestra propia casa. Aparentemente la casa del Sr. Rigby es muy grande y muy cómoda. Los Rigby tienen un hijo que trabaja en la oficina de su padre. Voy a extrañar a Maryanne.

10 de Junio, 1918.

Padre ha recibido noticias del Dr. Cullen. Edward sobrevivió a la gripe, pero está muy débil. Como ahora no tiene familia, Edward quedara al cuidado del Dr. Cullen. Él se llevara a Edward para recuperarse.

17 de Junio, 1918.

Voy a tener un bebé – estoy bastante segura. No tuve ni período otra vez, mis pechos están adoloridos y tengo nauseas todo el tiempo. Esto es exactamente lo que pasó con Maryanne cuando ella estaba esperando al pequeño Michael. No estoy segura de qué hacer. Mamá está empezando a mirarme con recelo. No tiene sentido tratar de contactarme con Edward. Parezco gustarle a Jonathan Rigby.

Tragué duro. Sentí Edward tensarse. Y entonces me sonrió mientras ambos nos movimos al mismo tiempo para frotar el brazo del otro a modo de consuelo.

24 de Junio, 1918.

¡Alivio! Estoy comprometida con Jonathan Rigby. Ayer me las arreglé para que él me besara en el jardín cuando el Reverendo y la Sra. Oliver estaban de visita y me aseguré de que pudieran ver, así que, por supuesto, me propuso matrimonio. Después de todo, mi reputación es muy importante. Parece muy feliz por eso. He pedido que la boda sea lo antes posible – le dije a Jonathan que no puedo esperar para ser su esposa.

26 de Junio, 1918.

Anoche logré meterme en la cama de Jonathan. Él se sorprendió, pero por suerte no me rechazó. Ahora hay menos posibilidades de que sospeche que el bebé no es suyo cuando llegue tan "pronto".

Y esta vez fue tal como lo describió Maryanne. Fue ruidoso, sucio y me dolió. Pero no fue tan rápido como me hubiera gustado.

31 de Agosto, 1918.

Estoy casada. La boda fue bastante pequeña, ya que se organizó a contra tiempo. Gracias al corsé mi vientre no se notó, aunque estoy segura de que mi madre se dio cuenta de la verdad. Iremos de luna de miel a Europa y estaremos fuera por un tiempo largo. Espero que pueda tener el bebé allí, y de esa manera podemos mantener en secreto el nacimiento por un tiempo. Nadie de aquí tiene por que saber la fecha de nacimiento real del bebé, ¿verdad? Nadie necesita ver el certificado de nacimiento.

Mañana voy a escribirle a Caroline Markham y decirle todos los detalles de mi boda. Ella va a estar tan celosa. ¡Me gustaría poder estar allí para verle la cara!

Terminó allí. Obviamente, como una mujer casada Lucy estaba demasiado ocupado para mantenerse al día con su diario.

Cerré el libro y lo puse devuelta en el sofá. Edward se quedó en silencio, sus brazos aún envueltos firmemente alrededor mío, con nuestros dedos entrelazados.

"Supongo, que Lucy logró hacer pasar al bebé como hijo de Jonathan." Titubeé un poco con la palabra 'bebé'. Me sentía mucho más fuerte sobre Lucy ahora, pero la idea de Edward teniendo un hijo seguía siendo difícil.

"Parece que sí." La voz de Edward sonó plana. Sus dedos acariciaban amorosamente los míos.

"Entonces, ¿qué crees que vas a hacer?" Le pregunté, concentrándome en su pulgar, que recorría el familiar camino por el lado de mi mano y de vuelta. "Ahora que sabes exactamente por qué George está buscándote."

"Creo que…" empezó y se detuvo. "Creo que voy a ponerme en contacto con mis abogados y les pediré que le comuniquen a Rebecca Rigby que, lamentablemente, no tengo información que transmitir." Su pulgar continuó por encima de mi mano y asentí.

"Así que eso es todo, ¿entonces?" pregunté. Edward alzó su mano y puso sus dedos bajo mi barbilla, levantando mi rostro para que nuestros ojos se encontraran.

"Eso es todo," dijo, y me besó suavemente en la frente.

Se apartó de mí y rodó los ojos.

"Mi familia regresó," dijo. Nos desenredamos y Edward volvió a poner el diario y los documentos en el sobre y lo devolvió a la gaveta del escritorio. Sabía que debía devolver el diario a los abogados – pero me pregunté qué haría con los documentos.

Bajamos las escaleras de la mano. Su familia se encontraba reunida en la sala de estar, mirándonos expectantes. Estaba totalmente agotada, pero aún así pude sentir la risa brotar – se veían como si estuviesen esperando a que los números de la lotería fuesen anunciados.

Uno por uno, saludaron amablemente, casi con nerviosismo. Fue como el primer día que vine aquí.

"Hola a todos," dije.

Sabía que Edward estaba muy tenso a mi lado, probablemente no estaba seguro si es que era demasiado pronto para que yo me sintiera cómoda con demostraciones públicas de afecto por su parte. Para poner a todo el mundo fuera de su miseria quite mi mano de la de Edward y en su lugar puse mis brazos alrededor de su cintura y me acurruque a su lado. Puso sus brazos alrededor de mí y apoyó su barbilla sobre mi cabeza. Sentí como dejaba escapar un largo suspiro.

"¡Ah!" la mano de Esme voló a su garganta y una sonrisa radiante se instaló en su rostro.

"Ves, te lo dije," Alice saltó de arriba a abajo y luego vino hacia mí, arrojándose sobre mi con sus brazos alrededor de mi cuello.

"Cuidado, Alice," advirtió Edward.

"Es bueno verte, Bella," dijo Carlisle cálidamente, su sonrisa haciendo juego con la de Esme.

"Woo hoo," "Emmett golpeó el aire. Jasper sonrió en silencio y asintió con la cabeza en mi dirección mientras que Rosalie se quedó con los brazos cruzados, y el ceño fruncido. De repente, ella se me acercó.

"Esto debe ser muy difícil para ti," dijo sin rodeos.

"Um, bueno,…"

Una mirada de comprensión cruzó sus bellos rasgos, lo cual me sorprendió. "Sí, es, eh…" No sabía qué decir.

"Rosalie, por favor…" Oí el tono cauteloso en la voz de Edward. Los ojos de Rosalie movieron su atención bruscamente hacia él y luego volvieron a mí.

"Me alegro de que decidieras quedarte. Creo que es muy…valiente, de tu parte." Luego camino devuelta hacia el sillón, dejándose caer, para luego coger una revista.

"Um, gracias," dije no muy convencida.

Edward me llevó hacia la cocina, parecía ansioso por alejarme de todos.

"Vamos a almorzar algo", anunció. Los Cullen siempre se aseguraban de que hubiera comida en la cocina para mí.

Su familia comenzó a dispersarse y dedicarse a sus diversas actividades a excepción de Alice, que nos siguió.

"Así que Bella, sobre la boda…"

La boda. No había pensado mucho al respecto. Y no sé si podría ahora mismo.

"Um…"

"Alice, ahora no," Edward le cortó. Su voz era firme mientras agarraba un paquete de pasta.

Alice rodó los ojos. "Está bien, Edward, mira." Un destello de concentración pasó sobre su rostro, obviamente le enviaba una de sus visiones. Vi como sus hombros se relajaban y una mirada de alivio se apodero de su rostro rápidamente. Tragó saliva.

"Gracias Alice," dijo con más suavidad.

"Es el momento de lo que no estoy segura. Es solo que yo quería…"

"Pero ahora no," la interrumpió de nuevo. "Bella te hará saber cuando halla tomado alguna decisión".

Alice se encogió de hombros. Aunque ninguno me lo dijo específicamente, supuse que había visto que la boda seguía en pie, sólo no estaba segura de cuando. Me di cuenta entonces, de que si bien había pensado en posponer la boda, la idea de simplemente cancelarla jamás había cruzado por mi mente. Lo que me hizo sonreír.

Alice acercó un taburete y se sentó a mi lado, mientras Edward me hacía el almuerzo. Escuchamos, mientras con mucho entusiasmo ella nos hablaba de un viaje de compras que estaba planeando a Los Ángeles y de lo mucho que quería que yo me le uniera. Normalmente, esto no retendría mi interés por mucho tiempo, pero hoy dejé mi mente vagar con la de ella, y se sentía bien el perderme en otra cosa durante un tiempo. Estaba segura de Lucy y George volverían a preocuparme más tarde. Podía sentir los ojos de Edward sobre mí, vigilantes. Le di una sonrisa.

···/···

La patrulla de Charlie estaba estacionada, cuando Edward se detuvo frente a la casa más tarde esa tarde. El ambiente era repentinamente tenso entre nosotros.

"¿Puedo verte más tarde?" Sus ojos estaban buscando mi cara. Yo sabía que deseaba poder leer mi mente en este preciso momento.

"Mm," no pude evitar el molestarlo, sólo un poco.

Frunció el ceño. "¿Es eso…un sí?"

Le sonreí. "Sí."

Dejó escapar un suspiro y sonrió. "Muy bien. Um, ¿cuándo? "Su sonrisa desapareció de nuevo.

No le respondí de inmediato. Mis bromas olvidadas. ¿Cuándo quería volver a verlo? ¿Esta noche, en mi habitación, o mañana? Los acontecimientos de la jornada pasaron con rapidez por mi mente y tome una decisión.

"¿Quieres venir esta noche? ¿Después de que Charlie se halla ido a la cama?" Mi corazón martillaba fuerte contra mi pecho.

Tragó saliva, con los ojos todavía fijos en los míos. "¿Estás segura?"

"Sí. A menos que tú no quieras…" Bromeaba de nuevo.

"No, sí quiero…sólo no quiero presionarte."

Sonreí. "No estas presionando. Así que, ¿voy a verte esta noche?"

"Sí, por favor."

Me incliné y le di un beso en la mejilla antes de salir del coche. En la puerta de entrada me despedí con la mano, mientras veía como el Volvo desaparecía por la calle.

Charlie y yo caímos en nuestra rutina habitual para las noches. Una breve discusión de las actividades del día, la cena, a continuación, deporte por televisión para él, mientras yo esperaba en mi habitación por un vampiro.

Me senté en mi cama, revisando mis CD's, tratando de encontrar algo que me dieran ganas de escuchar. Había pensado un poco más sobre el diario de Lucy. Mis celos estaban disminuyendo pero todavía me sentía furiosa cada vez que pensaba en lo que le había hecho a Edward. Respiré profundamente. Mañana Edward se pondría en contacto con sus abogados y le pondría fin a la investigación y todo esto quedaría en el pasado. Pero algo me molestaba. Ahora me preguntaba si Edward sentía curiosidad acerca de George. Después de todo, ¿no sería normal que quisiese verlo? Tal vez Edward si quería verlo. Tal vez no iba a contactarse con él sólo por sus sentimientos hacia mí. Sacudí mi cabeza tratando de aclarar mis ideas. Decidí que había tenido suficiente de Lucy y George por un día mientras seguía rechazando un CD tras otro.

Ojalá tuviese la colección de música de Edward aquí – era enorme y estaría obligada a encontrar algo que quisiese oír. Me imaginé las cientos de pequeñas cajitas de plástico alineadas en los estantes de su habitación. En realidad, había un montón de cosas en sus estantes. Las había estado mirando hoy, mientras estábamos sentados juntos en el sofá. Había algunas pelotas de béisbol, una de ellas era roja. Había una pequeña caja de madera con bisagras de bronce que parecía muy vieja, había un maltratado trofeo. Había un montón de libros y un microscopio. ¡Había una foto de un perro! En la pared había un dibujo de veleros en el puerto y en la esquina cerca de la puerta había una colección de extraños bates de béisbol. ¿Por qué nunca le pregunté acerca de estas cosas? Las había visto en su cuarto, una y otra vez – esas cosas eran parte de quién era, obviamente significaban algo para él, y ¡nunca había preguntado por ellas! ¿Cuánto sabía realmente acerca de Edward? No me había dicho mucho sobre sus años antes de encontrarme. Pero yo no había preguntado, tampoco. Ahora, pensando en los bates, las pelotas, el dibujo, el trofeo, la caja, el microscopio y el perro, me puse a pensar en todos esos años, todas las escuelas secundarias y universidades. ¿Qué otras cosas había hecho?

De repente la curiosidad me mataba. Sabía que era una idea estúpida, pero eso no me detuvo. Encendí el computador, fui a Internet y escribí en el cuadro de búsqueda: Edward Cullen.

Había unos cuantos. Me desplace a través de los listados. Un artista contemporáneo en el interior de Australia, un chef galardonado en Londres, un negocio familiar de plomería en Dayton, el líder de una agencia de viajes de aventura en Nueva Zelanda. Había un montón de Edward Cullen, pero ninguno de ellos era el mío. Por supuesto. Estúpida idea. ¡Como si un vampiro fuese a tener su historia en Internet! Bufé.

Sacudiendo la cabeza, estaba a punto de apagar el computador cuando una entrada en la parte inferior de la pantalla llamó mi atención. Hice clic sobre ella.

"¿Alguien conoce el paradero de Edward Cullen? Es como si el tipo se hubiese caído de la faz de la tierra"

Había una foto de Edward. Mi Edward. Era un foto en la que aparecían la cabeza y los hombros, el clásico estilo de las fotos de curso. Su cabello estaba peinado diferente, caía más sobre su cara. Él estaba sonriendo, pero podía decir que no lo hacía en serio.

Estaba en uno de esos sitios para reunir a viejos amigos de la escuela y organizar reuniones. Sandra Jackson y Bethany Veltman estaban tratando de organizar una reunión de la clase de 1973 del North Colchester High School en Nueva Escocia. Había comentarios sobre los detalles de la reunión, mensajes de personas que asistirían y de los que no podrían hacerlo. Y una lista, con fotos antiguas, de gente que no había localizado aún. Edward era uno de ellos. Mi corazón casi se salía de mi pecho mientras me desplazaba un poco más abajo en la página.

¿Recuerdan al bellísimo y misterioso Edward Cullen? Bueno, nadie lo ha visto o ha escuchado de él desde la graduación. Sé que a todas nosotras nos encantaría verlo en la reunión. ¡Si sabes dónde está, dinos! ¡Y hazle saber que su récord de atletismo no ha sido batido hasta el día de hoy!

Había dos fotos más pequeñas. Una de ellas era una foto de cuerpo completo, en que llevaba puesta ropa de educación física. Me di cuenta de que nunca había visto sus piernas antes. Eran encantadoras. En la otra imagen estaba de pie debajo de un árbol al lado de un banco, con una guitarra a su lado. Oh cielos…estaba usando una camiseta de Snoopy? Me quedé boquiabierta, estaba total y completamente absorta en las imágenes frente a mí. Tan absorta, que de hecho, casi me caigo de la silla cuando oí su voz con un tono diversión detrás de mí.

"¿Bella? ¿Me estás googleando?"

.

.

.

Hola!

¿Quién no ha googleado a Edward Cullen? Jajaja yo si!

Un capítulo realmente intenso… ¿Qué les parece Lucy? Una víbora? Pobre Edward fue casi abusado…

Este capítulo fue traducido por Facata, así que golpéenla a ella por demorar tanto, no, no lo hagan ella solo lo hace de buena onda que es. Cariños para ti.

Mm, quiero instaurar una sección de recomendaciones de fics, que he leído y que me han gustado un montón. Va ha haber de todo, español, ingles, completos, en proceso, etc. La idea es recomendar a quienes se unen a FF y a aquellas que se les puede haber pasado alguno. Soy lectora empedernida así que quiero hacer feliz a otras lectoras.

Muy bien aquí va el primero: "Love in My Box" por cosmoandmarvar. Estas dos chicas escriben un fic en donde Edward, todo nerd y amoroso, hackea en sitio web de la universidad de Bella con tal de poder tener algún contacto con ella luego de un encuentro en Miami. Gran parte transcurre con un formato email, pero también combina POV's y continua la historia. Gracias a este fic encontré Blood Lines, por esa razón tiene el primer lugar en esta sección. Ya está por terminar, y como ven está en inglés, anímense a leerlo.

Muy bien, dejen sus comentarios. Si les gusta o no, si ya dejaron de odiar a Edward, por que muchas lo hacían…

Bueno, eso, Bye.