KHR no me pertenece, Akira Amano-san es la creadora. Lo único que poseo es algo de la trama y a los OC, que conocen del derecho y revés por el cual no tengo porque nombrarlos.
Tatsuko: *Se pone a refunfuñar*
Kamira: *La mira divertida* ¿Sigues enojada?
Tatsuko: *La mira brevemente y luego resopla* Como si…
Kamira: . . .
Tatsuko: . . .
Kamira: . . .
Tatsuko: . . .
Kamira: El silencio se volvió un poco incómodo… *Mueve los dedos nerviosamente*
Tatsuko: . . . *La ignora*
Kamira: *Suspira* *Saca un cartel con la cara de Kusakabe* Sabias que…
Kusakabe fue quien dio su dedo pulgar en alto para la relación en desarrollo de Hibari y Mitsuki. No solo eso; él fue quien le dijo a Hibari que Mitsuki había salido de su casa el mismo día en el cual iba a llevarse a cabo la batalla por el anillo de la nube. (Él lo había hecho con suma intención.)
Tatsuko: . . . ¿Mitsuki fue atacada?
Kamira: *La ignora*
Tatsuko: *Le salen venitas por la sien*
Kamira: … Huph *Mira hacia otro lado* Les dejo con ustedes el capítulo 27.
~O o ღ o O~
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Prologo: Todo empezó en un día normal, con mi mala suerte de siempre. Quien hubiera pensado que la mala suerte, con la que conviví 14 años de mi vida me llevaría a la muerte, ¿Pero porque me dan otra oportunidad para vivir? ¿Por qué rayos dejan que recuerde mi vida pasada? Solo el tipo de mascara que está ahora mismo enfrente mío me puede responder ¡Espera, creo que lo conozco! ¿¡Que rayos!?
O o ღ o O
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|| Sorpresas y más sorpresas. ||
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- . . . – Mitsuki observo en silencio algo que mágicamente descansaba sobre su cama.
Ella se sentía completamente sola, como el infierno que se sentía sola. Paso toda la tarde o parte de ella pensando en lo sola que se sentía sin Kyota y Buru alrededor.
Solo para que eso estuviera allí.
Había caminado tristemente por los pasillos pensando en lo solitaria que estaría sin ese par algo particular. Solo que para cuando entrara en su habitación se encontrara con algo que jamás hubiera esperado.
Un paquete.
Y pensar que las sorpresas que siempre se encontraba en su habitación eran extrañas. Esta era de la más normal, al igual que esa bolsa de papel que le había dejado su yo del futuro.
La curiosidad de lo que había allí la llevo a tal extremo de desenvolver el paquete para ver lo que había dentro. Nada fuera de lo común. Era solo una caja de zapatos.
Una maldita caja de zapatos para hombre.
Ahora si quería saber que rayos había allí dentro. No importa que tratara de impedírselo, ella lo averiguaría.
Era otra caja.
Dentro de la caja de zapatos había otra caja, solo que envuelta en papel de regalo con temática floral. Una asquerosa temática floral rosa melocotón y verde manzana. Parecía que la maldita caja quería ser sacrificada en esos mismos instantes por la magnífica y omnipotente aura oscura que desprendía Mitsuki.
¿Quién osaba a poner esa asquerosidad en su habitación?
Tan pronto como ese pensamiento llego, se esfumo al notar 2 cartas, una dirigida hacia ella y otra dirigida hacia una tal "Mei" o esa algo así. Mitsuki no entendía bien el Hatakana que utilizo para escribirlo. Era algo confuso y escrito de manera apresurada.
- ¿Qué carajo…? – Mitsuki abrió el sobre que estaba dirigido hacia ella solo para encontrarse con una letra sumamente familiar.
Muy familiar.
"Querida Mitsuki, perdón por no entregarte el paquete personalmente, pero tenía que salir junto con Buru y Kyota hacia algún lugar seguro… (Mi casa :D)
En fin, te encargo el otro paquete para mí 'yo' del pasado. Por favor entrégaselo cuando regreses… También entrégale la otra carta. (Lo sé, no se entiende, estaba apurada.)
Atte; Tu magnifica y la persona que más admir-"
Antes de siquiera terminar de leer la carta la arrugo. ¿Quién se creía? Escribir una carta así, con ese maldito final sumamente vergonzoso y claramente una vil mentira. ¿Acaso no le daba vergüenza?
Pero luego se dio cuenta.
Si cambiaba la forma en la que la "a" y la "e" se escribían sin duda se parecería a su letra… Muy parecida.
Demasiado.
Con ese pensamiento en mente Mitsuki tomo la carta que su "supuesta yo" le escribió y comparo la letra, había algo que le molestaba. Algo que la sacaba completamente de sus casillas.
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- Me torture pensando que me había vuelto loca y resulta que la loca era otra persona. – Mitsuki observo detenidamente el maldito paquete de colores repulsivos que descansaba sobre su mesita de noche. – Pensaba que ella no quería a Hibari-san… -
Ahora, vamos a explicar detenidamente porque Mitsuki estaba así.
Todo empezó comparando las cartas. Sep, esa letra resulto no ser suya; sino que resulto de ser de la mujer de cabello castaño cenizo. La maldita mujer de castaño cenizo (N/A: Lol, siento que hay mucho Bullying por aquí… Aparte del lenguaje claro. Pero así lo siento más natural|?|… a quien engaño.)
Esa mujer iba a pagárselas.
¿Cómo no se había dado cuenta antes? ¿Por qué se esmeraba en molestarla? ¿¡POR QUÉ RAYOS TENÍA LA LETRA PARECIDA!?
No importaba cuanto ella se lo preguntara, jamás recibiría una respuesta a menos que la viera cara a cara. Cosa que era imposible, Mitsuki no era idiota como para salir y buscarla.
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*Time Skip patrocinado por… "Hoy toca entrenar de manera rigurosa." Lal Mirch* D:
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- A la víbora víbora de alta mar… -
- ¿Si quiera era así la canción? –
- No sé y no me importa. –
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Mitsuki estaba acostada en el suelo con los huesos completamente molidos, ella debería dejar de comportarse como una completa idiota frente a Lal Mirch de una vez por todas. Y empezaría en cualquier momento; no hoy ni mañana, pero lo haría…
O ese era el plan.
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*En otro lugar dos meses después y diez años atrás* (N/A: Sé, lo sé y no voy a olvidar esa fecha. Jamás.)
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Hibari caminó realizando una patrulla por Namimori junto con los miembros del consejo de disciplina. Últimamente varios alumnos faltaron a sus clases, cosa que era muy rara teniendo en cuenta lo intimidados que estaban con él.
Pero no le preocupaban ellos. A él le preocupaba otra persona, la cual desapareció un poco después que aquellos herbívoros sin importancia. No pudo encontrar rastros de ella por ningún lado y cuando fue a su casa tampoco los había, era como si la hubiese tragado la tierra. Pero ahora; la tierra aunque sea le dejaría una minúscula pista.
Aun así hubo algo que detuvo en su pista a Hibari. Bueno, alguien…
A quien engaño.
Un grupo de niños reunidos alrededor de un banco en la plaza estaban algo demasiado cerca uno del otro. Cosas pequeñas que notó en ese momento era el equipaje justo al lado del banco junto con una bolsa de papel y un abrigo femenino liviano color verde oscuro.
Frunciendo el ceño y con su mejor aura oscura que pudo reunir en el momento (N/A: Era mucha sin embargo, conociendo a Hibari….) Él se acercó lenta y peligrosamente sacando su tonfas logró que los niños desaparecieran de su vista dejando solamente a una niña, tal vez en su último año de primaria; jugar con un celular un juego extraño de cartas demoniacas.
Antes de que siquiera pudiera realizar un "interrogatorio" del pequeño show que se estaba dando anteriormente, Hibari fue interrumpido por Kusakabe dando su informe diario del área que se le encomendó patrullar.
- Hibari-san, ¿Me está oyendo? – La única respuesta que recibió fue un gruñido molesto sin una segunda mirada. Ahora él estaba algo cohibido; ¿Por qué su Hibari-san iba a ignorarlo? NO.
NO.
¡No de esa forma!
Ahora estaba mal de la cabeza por culpa de esa chica que se creía chistosa. A él le gustaban las mujeres y jamás iba a salir del armario. ¡Porque no tiene porque!
- Oy – Sus pensamientos poco razonables fueron interrumpidos por el tono venenoso que Hibari lanzó a la recién descubierta niña en su punto de vista.
- … – Ni siquiera lo observo, solo siguió jugando el juego que tenía sonando por su celular. Ahora que lo piensa esa cancioncita se le hacía familiar.
Ayakashi.
Un juego adictivo si se quiere conseguir manzanas de plata cada día. Sin embargo él logro vencerlo y dejar de ser un adictivo tales en los juegos que descargaba por play store.
- ¡Herbívoro! Lo que e-
- Wow tienes una carta de 5 estrellas, es una lástima que el evento donde era efectivo haya terminado hace tiempo. – Sin querer Kusakabe había interrumpido a Hibari cuando trataba de llamar su atención.
- ¿Eh? – Efectivamente aunque, logró captarla con un poco de conversación. – Um, si… En realidad cuando empecé utilice el descuento de principiantes y me salió por pura suerte, aunque en realidad es mi única carta de 5 estrellas. –
- Vaya, aun así es impresionante. Recuerdo que al utilizar el descuento solo me salió una carta de 4 estrellas, fue algo lamentable. – La conversación se profundizo más mientras ambos cambiaban opiniones asintiendo a sus conclusiones e ignorando a Hibari.
- Sinceramente me da cierta molestia tener que comprar el oro a través de tarjetas de crédito. Deseo en realidad poder juntar suficiente dinero como para comprar una tarjeta de regalo y canjear el código, eso sería más fácil. – Kusakabe le dio la razón asintiendo con la cabeza en cada palabra que decía.
Poco a poco Hibari fue acabando su paciencia, sin embargo era la primera vez que observo como Kusakabe disfruto de una conversación con otra persona que no perteneciera al consejo disciplinario.
Rayos. Hasta dudaba que haya disfrutado siquiera hablar con ellos de las patrullas o qué tipo de té él tomaría para la tarde mientras revisaban los papeles que tenían sobre el escritorio.
Simplemente lo dejaría disfrutar y no interrumpir.
Ahora que tenía la oportunidad de estudiar las características de la niña en frente de él, se dio cuenta de que el color de su piel a pesar de no ser blanco; que estaba pálido, un poco pálido para lo que supuso era el color que debiera tener. Él no puede decirlo correctamente porque la acababa de conocer en toda su vida.
Su cabello recogido en un moño suelto más hacia su lado izquierdo superior con hebillas para el pelo suponía, ya que eran del mismo tono de su cabello castaño cenizo dejando algunos mechones caer sobre su cara. Su flequillo era largo y dejado de forma perezosa de su lado izquierdo, algunos de los mechones de la cara eran más largos y se notaba que el corte de pelo, a pesar de estar recogido era de una forma asimétrica.
Su cara mostraba cierta forma redonda, como si la grasita de bebé en las mejillas todavía no haya desaparecido. Sus labios rosados tiraban de una suave sonrisa asiéndola ver…. Tierna. Una niña tierna.
Pero lo equivocado que estaba.
A pesar de la apariencia física que él pudo distinguir, muchas cosas se le pasaron por alto. La edad por ejemplo, ninguna niña de primaria estaría en una plaza junto con equipaje jugando un juego como si fuera nada en particular.
O bien, la forma tan coherente con el cual le hablaba a Kusakabe. Puede que haya cierto toque de infantilismo en sus palabras, pero el toque de seriedad que tenía en sus ojos al hablar del juego como si fuera lo más interesante del mundo daba algo que dudar.
Aunque sea a Kusakabe, porque Hibari tenía cosas más importantes que hacer por su celular mientras trataba de comunicarse con una cierta omnívora. ¿Cómo consiguió su número? Nadie sabe y no tiene por qué importarle.
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- Así que… ¿Cuál es tu nombre? – Largos minutos habían pasado desde que la conversación comenzó, pero en ningún momento hablaron de cosas comunes como el nombre y la edad.
- ¿Por qué Onii-chan quiere saber? – La joven movió la cabeza lindamente hacia su izquierda mientras fruncía los labios levente haciendo un puchero.
- Em… - Decir que no sintió un tirón en su estómago al verla era un eufemismo. Había algo sin embargo que no podía dejar pasar. - ¿Cuántos… Cuántos años tienes? – La duda con la cual formulo la pregunta hizo que la joven sonriera lentamente formando la misma sonrisa que tenía el gato de Cheshire.
- Tengo casi 16. –
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Actualmente Kusakabe estaba sentado en el banco mirando al suelo mientras sostenía su cabeza entre sus manos. Amablemente la chica adolescente le frotaba la espalda para reconfortarlo.
- ¡No hay de qué preocuparse, siempre me pasa! – Con una sonrisa encantadora trato de reconfortarlo, aunque era en vano. Ahora mismo ella se preguntaba donde había ido el otro chico que lo acompañaba. Bueno, no importaba de momento.
- Shirokawa-san, de verdad lo siento. No fue mi intención insultarla. – Ahora Kusakabe intentaba su mejor para mirarla a los ojos.
- No te preocupes. Además, al decirte "Onii-chan" estaba confundiéndote todavía más. También fue mi culpa. – Sin recibir otra respuesta que un solo asentimiento, ella suspiro. Sin embargo la sonrisa perezosa no salió de su cara.
Ahora, se debe de estar confundido del por qué Kusakabe le pidió disculpas al haberla insultado. Algo confuso y extraño desde el punto de vista de cualquiera. Déjenme contarles amenamente el por qué.
Luego de que ella revelara su edad con cierto toque divertido, Kusakabe había quedado momentáneamente en shock para luego empezar a tartamudear cosas que no podían entenderse ni con un traductor universal de carne y hueso.
Todo termino con Kusakabe tirado en el suelo a unos centímetros del banco en el cual estuvieron sentados y luego podría decirse que unas cuantas palabras como "Mentirosa", aunque no fuera en si un insulto todo termino en "enana" y otros insultos nada lindos sobre la altura cuales no diré por respeto hacia las personas.
Y todo lleva a la situación actual, en la cual Kusakabe se arrepintió de sus palabras y termino avergonzado por sus acciones antes tomadas. Ella le dio su nombre así como él le dio el suyo.
- Así que… -Kusakabe lentamente levanto la cabeza ya algo recuperado de su ataque de vergüenza pasado. - ¿Qué hace en una plaza? No creo que usted se haya escapado de casa…. ¿O sí? –
- No, no escapé de casa. – Sopló una pequeña risa mientras negaba levemente con la cabeza. – Vine desde Kyoto para vivir con mi prima. – Una pequeña sonrisa adornaba su rostro mientras miraba hacia el cielo.
- ¿Kyoto? Ese es un largo viaje. – Sonrieron entre ellos durante unos segundos hasta que un ceño fruncido apareció en la cara de Kusakabe. - ¿Por qué venir desde Kyoto hasta aquí? –
- Bueno, las cosas no fueron bien en casa últimamente. Mis padres se divorciaron hace unos años, ahora mi mamá se consiguió un novio y como que no me gustaba mucho, así que decidí preguntarle a mi tío si tenía alguna idea a donde podría ir… - Se rasco la cabeza nerviosamente mientras un pequeño rubor rosa claro le cubría sus mejillas regordetas.
- ¿Y tu padre? – Kusakabe continuaba con su ceño fruncido, pero cada vez que la observaba este se iba aligerando y tratando de mantener su cara compuesta en vez de simplemente dejar caer el tema.
- Em… Mi papá tiene una tienda en el centro creo… Pero prefiero estar con mi prima que con mi papá. Él a veces da miedo. –
- Espera ¿Él es alcohólico? –
-¿¡Eh!? ¡NO! – Dando un pequeño salto y chillido al negar, simplemente suspiro mientras sonreía a su cara confundida. - Solo que no quiero estar cerca cuando hay mujeres que se le tiran, lo mismo va con mi prima. Ella no quiere estar cerca de mi tío cuando se le tiran hienas encima. –
Hienas.
- ¿Hienas? ¿A qué te refieres? – Kusakabe finalmente dejo caer la fachada autoritaria y adulta que tenía al hablar, para que finalmente mostrara la incertidumbre con la conversación que se formó.
- Ah~ - Shirokawa dio una pequeñísima sonrisa mientras reía por lo bajo. – Sep, a ella le gusta decirles "hienas" porque de verdad, pero de verdad lo parecen cuando se ponen a reír. ¡Ósea, son hienas sin duda alguna! –
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*Luego de una charla y explicación sobre a qué le denominan hienas* :v *Cuak*
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- Bueno… Um. Fue un placer hablar con usted Kusakabe-san, espero que cuide de mí en la escuela. –
- No hay problema Shirokawa-san y ojala le agrade su estadía en Namimori. –
Ambos se dieron la mano para luego despedirse desde lejos. Kusakabe observo como la joven que acababa de conocer ese día se marchaba de camino a su nuevo hogar.
Cuando se dio la vuelta se dio cuenta de algo.
- ¿Hibari-san? ¿¡A dónde fue!? -
No todas las personas disfrutan de una charla con un desconocido.
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O o ღ o O
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Omake:
- No puedo creer que no tenga huevos en esta cocina. Digo; ¡Debería de tener más que solo golosinas en los gabinetes! – La joven hizo un pequeño mohín mientras se deslizaba por la cocina haciendo un inventario de la comida que estaba en los armarios, refrigerador y demás. - ¿Cómo vive sí apenas tiene comida aquí? –
Con un suspiro camino penosamente al segundo piso a la habitación de su prima, que por alguna extraña razón no había estado en casa según sus vecinos.
Al entrar en la habitación lo primero que se le vino a la mente fue algo estúpido y sin duda que se ganaría un buen zape por la cabeza.
Pero, a quien le importaba aquel detalle cuando no había comida y dudaba que si pedía a su padre o tío le traerían algo en buen estado. Sin más en mente, y con mucho conocimiento de su prima menor. Abrió un cajón en el escritorio. Cuando no encontró nada decidió registrar los otros, hasta que finalmente en el primer cajón; Que Dios sepa porque no abrió primero. Encontró lo que estaba buscando. Una pequeña caja con dinero.
- Comida~ La comida ayuda a la barriga~ - Dando pequeños saltitos se dirigió hasta la puerta de la casa, directo a la tienda de comestibles y a su distribuidor de chocolates con maní.
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*Otro lugar 10 años al futuro y dos meses atrás*
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Mitsuki estaba sentada en la cocina mientras probaba una malteada que había hecho las chicas con uno de los nuevos inventos de Giannini.
- Vaini- De repente un fuerte escalofrió recorrió su espalda.
- ¿Estas bien Mitsuki-chan? – Kyoko pregunto preocupada.
- Si… solo, siento como si me estuvieran robando… - Mirando hacia abajo se dio cuenta de que su plato de galletas estaba vacío. – ¡LAMBO! – Rápidamente salto y miro debajo de la mesa para ver a cierto ternerito correr a buscar refugio en otro lugar.
~O o ღ o O~
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Kamira: Chicos y chicas, entiendo que estén enojados con migo y que no sigan cayendo en muy, pero muy mala forma de hacerme la tonta con el dialogo de "Todavía no me creo que Barry besara a Felicity." Pero hombre, todavía ni siquiera sé porque se besaron si a Barry le gusta Iris y a Felicity le gusta Oliver.
Si lo sé, Iris esta de novia con el compañero detective de su padre y Oliver trata de volver con su ex-novia…. La cual fue ex-novia luego de tirarse a la hermana, pero en fin.
A partir de la parte en la que muestran los "10" años en el pasado lo reescribí y no sé si ahora mi gramática esta mejor encaminada, si es así entonces comenzaré a reescribir todo el fic, sin embargo no cambiaré nada…. No se preocupen es solo porque creo que debería rehacerlo para que no malinterpreten completamente el fic siendo solo por la mala escritura. (No es mentira, que escribía y sigo escribiendo mal…)
Ahora bien, puede que el capítulo que acabo de subir es un poco corto con lo que acostumbro a escribir para compensación, pero estoy reescribiendo el twoshot que tengo y aparte un pedido en marcha.
;9 lo recuerdo todo y a la vez no.
Em… Bueno, no sé si alguien más leyó el fic de mi amigo perezoso que no quería hacerse una cuenta y lo publique yo, pero sinceramente quería tirarle la computadora por la cabeza y chillar de la falta de ortografía que tenía.
:'v en cualquier caso; él entro en la fuerza aérea y Dios se apiade de él en su nuevo trabajo de guardia en un asilo (Si hombre, y no cualquier asilo… un asilo para soldados.)
Gracias por el momento en que se tomaron para leer esto, sé que es aburrido y todo; pero también trato de evitar mis impulsos para escribir otra cosa y terminar con mis responsabilidades ya aquí…
También es difícil teniendo en cuenta que desde que deje de escribir esto, termine escribiendo el principio de una historia de Sesshomaru, uno de un hombre lobo (Sin hadas que brillan, no se preocupen.) Soul eater y en mente uno de Komamura Sajin… (Me volví adicta al pelaje canino y ahora tengo ligera zoofilia… que alguien me ayude.) D:
Por otro lado también demos las gracias a una querida sempai que me tortura cada vez que hablo con ella sobre escribir mi fic y a una maravillosa seguidora de esta historia…. Que también me tortura cada vez que hablamos… ;'c son crueles.
Ah y el pato jirafa mutante que tengo como kohai pervertida y seguidora de mis historias ;v Saludos baby grr
También como ya es un nuevo año estoy tratando de ser más amigable y social, por el cual si ven alguna idiotez que escribo no se preocupen. Según la delegada de mi clase dice que al principio del año que paso, algunas de mis compañeras pensaban que era creída por no sonreír mucho y no hablar con nadie… Pero solo tenía vergüenza, a ustedes también les pasaría cuando la única persona con la que hablabas era la única que conocías.
Ahora bien, me iré a una nueva escuela con mi amigo con dudas de preferencia sexual y espero que no elija economía para no estar sola… Es difícil cuando se empiezan amistades desde 0, es triste no seguir siendo niño.
:v ahora me dio flojera hablar con ninguna de las chicas… las dejare tranquilas de momento y contare mis anormalidades durante las vacaciones…
Y si es que al fin me compro una falda. Necesito una para un evento y me niego a un vestido… esas cosas son caras.
Bye bye :v
Iré a molestar a la delegada a su casa mientras la veo leer un libro pervertido de Candy Girl… tiene suerte de que mi ingles no es muy avanzado como el de ella. Ya hubiese robado el libro en vez de pedir prestado… No me juzguen, ella tiene uno de mis libros más largos y lo leí en tiempo record. (620 paginas en 3 días.) Gaste mis vacaciones en el primer libro que mi papá me compró en la vida :'v tiene que estar orgulloso.
AH! Y para que vean que no perdí el tiempo mintiéndoles sobre mi tarea, (A pesar de no mostrárselos.) les refriego por la cara mi medalla y diploma por mejor promedio escolar… No clase *Niega dramáticamente con el dedo* Si no de la escuela :D en sus caras!
