Disclamer: com Tsuna no es gay, puedo decir que no soy la gran persona que creo esto, es de Amano Akira.

Alertas:

-Lynette con una historia nueva ewe

Aclaraciones:

-hablan los personajes-

-"piensan los personajes"-

Recuerdos

Beta: 19'Mika-chan'91

.-.-.-.-.-.-

Hibari Kyoya tenía los ojos fijos en la pared de la habitación que ocupaba en la casa de su tío, podía escuchar a su hermano roncar y si agudizaba su audición podía escuchar el suave respirar de Fon.

No podía dormir, desde hace varios días que su mente no le daba descanso y eso lo mantenía muy, muy irritado. Cada vez que cerraba los ojos se le venía a la mente el rostro de ese omnívoro, sus ojos cegados por el placer, su sonrisa lujuriosa y sus caricias descaradas.

Hizo una mueca cuando noto que sus pantalones comenzaban a sentirse apretados bajo sus pantalones y gruño insatisfecho mientras se levantaba de la cama y caminaba en dirección a la ducha que se encontraba pegada a su habitación, aun con la ropa puesta dejo caer un chorro de agua fría y cerró los ojos intentando despejar su mente.

-Omnívoro idiota –siseo con irritación sintiendo a las heladas gotas golpear su piel con violencia, gruño de manera animal y golpeo su cabeza contra la pared.

-¿Kyoya? ¿Qué estás haciendo? –la sorpresiva voz de su tío lo sobresalto, miro al hombre con mal humor, últimamente no soportaba verlo, cada vez que lo hacía se preguntaba si Sawada había puesto la misma cara mientras su tío lo follaba.

-Pensaba –espetó con sequedad hacia el muy despierto hombre.

Fon lo miro largamente y luego miro al reloj que colgaba en la habitación, las dos de la madrugada. Se debatió internamente sobre lo que debería de hacer, finalmente soltó un suspiro y se dirigió a su sobrino.

-Vístete, vendrás conmigo –ordeno pasivamente con los brazos cruzados.

-No –dijo tajante el joven volviéndose para mirar las baldosas.

-… ¿No quieres saber quién es Tsunayoshi? –pregunto Fon arqueando una ceja.

Hibari Kyoya se volvió a mirarlo con rapidez, la incredulidad brillo en su mirada por unos segundos antes de ser cubierta por una cuidadosa mascara de indiferencia.

-¿Qué te hace pensar que me interesa ese omnívoro? –pregunto con cautela. Fon soltó una risa corta.

-Kyoya, te conozco desde que naciste –menciono con tono obvio antes de salir de la habitación –tienes diez minutos, si no estás listo me iré sin ti –dijo con tono ligeramente alto, pero sin ser lo suficiente como para despertar a Alaude, que parecía haber entrado en coma.

Fon caminaba por las calles de Namimori con las manos en los bolsillos de su traje rojo y blanco, mientras que unos pasos más atrás se encontraba su huraño sobrino, vestido de pies a cabeza con el más absoluto negro.

Finalmente llegaron al primer callejón, Hibari abrió la boca para preguntar cuando la figura de Mammon lo hizo ponerse en guardia.

-Buenas Noches Viper, hoy vengo acompañado –sonrió amablemente Fon extendiendo la mano y con una gran cantidad de billetes en la mano.

-…Mientras me pagues no habrá problemas –accedió la figura tomando el dinero y contándolo, cuando ambos hombres estaban cruzando la mano de la andrógina figura se cerró en el cuello de Fon – por cierto, no me llames por ese nombre, Soy Mammon –siseo antes de soltarlo y fijar su fantasmal mirada en un cauteloso Hibari.

-Hai, hai –rio Fon tomando del hombro a su sobrino para asegurarse de que no causaría problemas.

Caminaron hasta el final del callejón, con Hibari analizando a cada persona dentro del callejón al que nunca había entrado a pesar de jactarse interiormente de conocer a toda Namimori cuando volvieron a parar. Un hombre en un trono, con otro hombre en su regazo, vestido como una puta, pero de las caras.

-Xanxus, Squalo –saludo cordial Fon tomado la bolsa que llevaba y de la cual Kyoya apenas se percató para pasársela al hombre.

-VROOOOOI ha pasado tiempo Fon –grito el hombre de un largo cabello plata y ataviado en un sugerente Kimono semi-femenino, como el que usan las Geishas. Su piel era cremosa, sus rasgos la envidia de cualquier mujer y sus ojos como mercurio líquido.

-…hmm, puedes pasar basura –murmuro el de cabello negro, ojos carmín y cicatrices con la cabeza enterrada en el cuello del otro hombre y una de sus manos colándose dentro del traje- asegúrate de que esa escoria sepa donde se mete –sus ojos se fijaron por un segundo en Hibari y este tuvo el impulso de morderlo hasta la muerte, pero el doloroso apretón de Fon y su siniestra sonrisa le advirtieron de que sería una muy mala idea.

-Entendido –expreso con tono alegre antes de pasar a su lado y escuchar el gemido de Squalo.

-¿Quiénes son? –pregunto Kyoya con curiosidad.

-Viper es el guardián de la entrada y salida, si no pagas no entras ni sales, pero debes de saber el precio o de todas maneras no te permitirá entrar. Xanxus es el jefe de la mafia de aquí, todo pasa por sus manos y si no le haces una ofrenda al entrar, mueres –explico con tono calmo – pero hay alguien con un estatus superior a ellos, y ese es Reborn –sonrió al ver la expresión desencajada en el rostro de su sobrino – él es el rey de aquí.

Una mafia, todo en el maldito lugar era una jodida mafia, yakuzas. Escoria.

-los morderé hasta la muerte- murmuro oscuramente, lleno de sed de sangre.

-Imposible –dijo Fon con su calma habitual –no puedes contra los Arcobaleno y los Varia, hay mucha gente peligrosa aquí sobrino y tendrás que pasar por mí también –susurro antes de llegar a un oscuro lugar, una extraña manera de tocar después, la puerta se abrió ligeramente.

-Fon y mi sobrino, venimos para el concierto –dijo en un susurro, el ojo violeta parpadeo antes de que los cerrojos se removieran.

-Ha pasado tiempo sempai –dijo el hombre con traje de motocicleta, cabello y ojos violetas además de la absurda cantidad de pircings.

-Skull, es bueno verte –respondió mientras ambos eran guiados por el otro hombre hacia una puerta completamente azul, la habitación era del mismo color y tenía una trampilla.

-Hoy están los dos –informo el guardián de las puertas antes de volver a su puesto, sin dar una sola mirada a Kyoya.

-Él, es Skull, el inmortal, uno de los arcobaleno –dijo lanzándose por la trampilla y cayendo limpiamente, Kyoya lo siguió silenciosamente poco después- también conocerás a otros dos Arcobaleno, Colonello y Lal Mirch.

-esto ¿es un laberinto? –pregunto Kyoya algo confuso, viendo la gran cantidad de caminos.

-Ahora mismo estamos dentro de la Sede de Vongola, si después de esta noche quieres saber más, te lo diré todo –dijo el hombre llegando a una puerta donde estaban paradas dos personas que discutían. Los cuales pararon inmediatamente al verlos.

-¡Yo Fon! Kora –saludo el hombre de cabello rubio, ojos azules y ropa militar –vaya ¿es tu hijo?

-No seas idiota Colonello, es obvio que no –murmuró la mujer visores rojos, tatuaje en la mejillas y largo cabello de un raro tono de azul oscuro- ¿Cómo estas Fon?

-Ha pasado tiempo chicos, él es mi sobrino, Kyoya –presento con una sonrisa cordial.

-hnm.

-¿no es muy sociable verdad? Kora.

-pasen de una vez, y tu cierra la maldita boca.

Unas cachetadas al rubio después, abrieron las puertas y la boca de Hibari se abrió de asombro, miles de adolescentes aullaban eufóricos con bebidas y cigarrillos en la oscuridad, sus miradas fijas en la sensual figura que se deslizaba por el escenario.

-Tsuyanoshi- susurro viendo a aquel que conocía como Dame-Tsuna bailar como si fuera el rey del mundo en provocativos tacones.

-Ese es el Tsuna real, él Vongola Decimo –le susurro su tío, pero Hibari no hizo caso puesto que sus ojos estaban pegados en la sensual figura que dominaba el escenario y exigía atención, que lo desearan, que lo envidiaran y que lo amaran.

Era abrumador, era malditamente sensual y el olor a excitación termino por marear a Hibari, que de por si sufría una severa urticaria si estaba cerca de mucha gente.

A penas escucho al presentador que decía que este sería el último baile, su mirada estaba fija en su presa y de pronto los ojos naranjas de Tsuna se clavaron en Hibari y el más joven sonrió con lujuria haciendo un movimiento que causo al público aullar de placer.

-…serás mío –módulo Hibari en su dirección y sonrió cuando Tsuna le respondió un "desafío aceptado, señor carnívoro" desde su lugar cuando finalmente acabo el baile.

Un gruñido amenazo con salir desde el fondo de su garganta cuando el trasero de Tsuna fue golpeado por un imbécil del público y su instinto clamo sangre sin embargo Fon considero que ya había tentado la suerte demasiado y se lo llevo a la salida, saludando a Colonello, Lal y Skull.

Apenas se fijaron en Xanxus y Squalo, que evidentemente estaban teniendo sexo sin importarles una mierda que alguien los viera.

Pagaron la cuota de salida de Mammon y casi de inmediato se encontraron en casa, el sol comenzaba a salir y la mirada del Hibari menor brillaba.

-Extrañare acostarme con Tsuna –suspiro Fon acostándose en su cama para dormir un par de horas. Se sentía feliz por ambos niños, y bueno…siempre podía contar con Reborn para desfogarse.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Tsuna solo apareció mencionado aquí xD fue un capitulo hibaristico ewe…y no sé, me las arregle para que el hombre no matara a nadie, muahahahaahaha.

Gracias a todos los comentarios

Lynne

Fuera

PAZ!