Escena III

Miramos a los cazadores sentados unos y tirados otros, con las escopetas desperdigadas, algunos sin gafas y todos gritando doloridos.

-De tal palo, tal astilla, y decía que su hija era una maliciosa, pues ella no se queda atrás. ¡Por donde nos ha metido!- se quejo el Cazador Alec

-¡Ay, ay! ¡Yo creo que me he torcido un tobillo!- se queja el cazador Carlisle

-Pues yo tengo el cuerpo tan dolorido que apenas lo siento. Me he ido rodando hacía abajo y me he clavado todas las espinas que habían a mi paso.- dice el Cazador Jasper

-¡Ay Madre mía, ay Madre mía! Tengo tantas púas y agujeros por todo mi cuerpo que temo beber agua y que se me salga por todos ellos.- hablo el Cazador Edward.

-¡La odio, la odio! A mi que me ponían enfermo las inyecciones y me han puesto en un momento doce mil trescientas veinticinco y cincuenta de ellas. ¡ Ay , ay ,ay... !- chillaba el Cazador Laurent

-Esto no puede quedar así. Lobito es un alma de la Caridad, al lado de estas malas mujeres.- habla el Cazador Felix

-¿Y qué podemos hacer?- pregunta Cazador Jasper

-¡Lobito corre un grave peligro en manos de esas dos mujeres, pues si la hija es mala, y la madre peor, ¿ imagináis como será la abuela?.-pregunta horrorizado el Cazador Alec

-¡La peor! Debemos correr a casa de la abuelita Esme y conseguir llegar antes que esas dos descuarticen al pobre Lobito.- habla el Cazador Carlisle

¡O lo ahoguen en la piscina olímpica! Que son capaces de eso y de mucho más.- dramatiza el cazador Felix

¡Vamos, vayamos a toda velocidad! Bueno a mucha velocidad, si fuéramos vampiros sería genial llegaríamos a tiempo para salvarlo, porque quisiera ser uno para no sentirme tan mal, yo no puedo ni con mi cuerpo¡ Cada vez que me acuerdo ... ay , ay , ay ...!- se queja el Cazador Edward

-Yo no sé si llegaré, pero debemos intentarlo. ¡Vamos recojan las escopetas y no perdamos más tiempo ¡Pobre Lobito... Pobre Lobito!... Vamos Cazadores, al Infinito y más allá.- grita el Cazador Jasper intentando pararse.

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Dice el cuento, que el lobo llegó a casa de la abuelita, se la comió, se metió en la cama y esperó allí a Caperucita . Nada más lejos de la realidad. La primera en llegar a la casa , mejor dicho a la mansión, a la majestuosa mansión , fue Caperucita. Llegó toda segura de sí misma, si señor, ¡Buena era ella para las peleas! Llegó con su cestita, con su jarrita de miel, su quesito y un suculento pastel (El pan de jamón serrano, ya se lo había comido, claro.)

Sin embargo, no parecía darle importancia, agitaba la cestita sin ningún cuidado, como sabedora de que su contenido no iba a causar ninguna emoción a su destinataria, es decir a su abuelita Esme, o como si supiera que su regalo era una cosa insignificante para aquella importante señora. Con esa convicción, llamó a la puerta de bronce que tenía ante ella mientras canturreaba:

"Soy Caperucita roja una niña muy feliz, uso pantalones, medias y calzones y una bacinica para hacer turrón"

Caperucita Rose llamo varias veces al timbre, pues nadie le quería abrir... hasta que salió la criada Tanya.

-Bienvenida Señorita Caperucita Rose, es un placer tenerla con nosotras.- saluda la criada Tanya.

-¡Vamos! ya está bien, eres tonta o que, no me hagas más esperar que llevo un buen rato llamando. ¿Es qué estás sorda?
Qué carácter! No señorita,- le dice con sarcasmo la criada Tanya- es que desde la casa hasta aquí hay un buen tramo.
-Tonterías, tonterías, ve y dile a mi abuela que ya estoy aquí, y no tardes, que estoy esperando.
-Enseguida Señorita- Se va corriendo hacia adentro la criada Tanya

-¡Que servidumbre mas mala! No se puede confiar en ninguna de estas gatas, se creen más listas que nadie.

Aparece el Mayordomo James.
-La señora me comunica que no pase las porquerías que le manda su madre para hacerle quedar bien y que las tire
a la basura. Lo siento señorita , pero son las órdenes que traigo.- Informo el mayordomo James
Caperucita Rose tiro la cesta- No, si ya lo sabía, eso era una forma de molestar a la abuela Esme, pero mamá se
empeñó y ...

- Si,si... como sea. La señora dice que me acompañe a su habitaciones. Sígame por favor ...
Caperucita Rose entro a la habitación de su abuela Esme, creyéndose la dueña de la mansión

-¡Que oooooooonda contigo abuela Esme! Eres una gran abuela, si señor ¿Dónde te compraste ese abrigo?

-¡Déjate de tonterías y dime qué has hecho con el lobo!- pregunto ansiosa la abuela Esme
-Lo he dejado muy atrás, abuelita Esme, a estas horas se ha de haber quedado por entre las espinas. Le engañé, diciéndole que se fuera por el camino de la torrentera y se habrá matado ¿No te parece divertido?- Caperucita Rose ríe de forma malévola.

-Muy bien Caperucita, pero los lobos tienen siete vidas como los gatos, no me fío, por si las moscas, le diré a la servidumbre que se esconda, y yo me meteré en la cama. Si viene, que sorpresa se va a llevar.- dijo la abuela Esme
-¡Abuela, eres genial! ¡Qué ideas más buenas tienes! Así cuando se acerque a mirarte, yo le doy el primer golpe y cuando esté sin conocimiento, pedimos socorro y llamamos a los cazadores para que lo fusilen, ¡Genial!-
Ya sabía yo que mi nieta tenía mis genes piensa la abuela Esme-Pero mejor lo emborrachamos, y tú lo interrogas y así nos reímos un rato ¿Qué te parece?
-¡Genial!

El lobo Emmett llega al fin a la mansión de la abuela Esme, al entrar a la mansión ve solo oscuridad, se adentra y recibe un golpe que lo deja inconsciente.

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aparece el lobo en la cama, medio borracho y vestido con un camisón de dormir de la abuela Esme.

-¡Abuelita, abuelita¡ Qué ojos más grandes tienes¡- Caperucita Rose, dramatiza su papel
-pa ..pa... upsss ..para verte mejor.- habla el lobo Emmett borracho. Caperucita Rose le da un bofetón.

-¡Abuelita, abuelita! ¡Qué orejas más grandes tiene!- Caperucita Rose teatraliza mucho mas sus papel.
-¡pa, pa, huyyyy... pa.. para oírte mejor!- El Lobo Emmett intenta protegerse, pero Caperucita Rose le da otro bofetón

-¡Abuelita, abuelita! ¡ Qué boca más grande tienes ?- pregunta Caperucita Rose dando brinquitos

-¡pa, pa, - el lobo Emmett empieza a chillar para coooomerte mejor!- El Lobo Emmett intenta protegerse de nuevo. Pero Caperucita Rose le da un último golpe que le deja fuera de combate

-¡Abuela, abuela, éste, está ya para el último golpe- Caperucita Rose esta feliz.
-Ya lo podemos tirar a la piscina olímpica y a entonces gritamos todo lo que podamos y pedimos socorro, para que vengan a fusilar este bicho, los cazadores.- le dice a su nieta la abuela Esme
Caperucita Rose y su Abuela Esme arrastraron al lobo Emmett hasta el borde de la piscina. Entonces aparecieron los cazadores... lastimados, vendados, heridos y cogiendo de una pierna.
-¡Alto, alto! Van a cometer un crimen y los hemos visto¡ Suelten a Lobito Emmetsito ahora mismo o nuestros disparos irán contra vosotras.

-¿Lo dicen enserio?- le dice Caperucita Rose.

-Ni siquiera le pudieron dar a los tres cerditos- les dice la abuela Esme.

-Eso no es lo importante... nosotras las tenemos en el hecho- les dice el cazador Jasper.-malvadas!
Aparecieron mamá Bella, la criada Tanya y el mayordomo James.
-Es verdad, todos somos testigos del maltrato que le han hecho al pobre lobo durante mucho tiempo. Merecen un castigo grande- dicen todo.
- Al agua con ellas. Vamos a darle un buen remojón por desalmadas y violentas.- dice el cazador Alec.
-¡No, no, por favor, que no sabemos nadar!- dicen Caperucita Rose y la abuela Esme
-¡No!, no lo hagamos. Seríamos igual que ellas. Lo mejor es que todos, les reprochemos lo que han hecho y exijamos que pidan perdón a Lobito Emmett.- dice el cazador Carlisle, guiñándole un ojo a la abuela Esme, ella le da una sonrisa coqueta.
De repente la Abuela Esme y también Caperucita Rose comienzan a llorar dramáticamente. Pronto empiezan a pedir perdón.
-Ellas por tener tan malas ideas y yo por protegerlas, se han puesto así- habla mamá Bella.

-¡Está bien! Les perdonamos, pero exigimos su arrepentimiento inmediato y la promesa de no volverlo a hacer más maldades al lobito Emmy.- les dice el cazador Eleazar
-¡Si, sí, pedimos perdón a todos!- piden la abuela Esme y Caperucita Rose.
-No a nosotros- les dice el Cazador Edward, mientras manosea a mamá Bella- sino a Lobito Emmett, al que han hecho sufrir enormemente, como todo el que martiriza y se aprovecha de los animales. ¡Pedidle perdón, ahora mismo!

-Si papá- dice Caperucita Rose- Uppsss se me escapo- sonríe.

Caperucita Rose y su abuela Esme piden disculpas-¡Sí, si, se lo pedimos y además ahora somos conscientes del daño que le hacíamos. ¡Perdónanos Lobito Emmett, no lo volveremos a hacer¡

-Por mí, estan perdonadas y no les guardo rencor. ¡Vengan y denme un abrazo- Los tres se funden en un abrazo- ¡Por el dios Lobo Jacob, juraría que además del abrazo Caperucita Rose me ha dado una palmada en la nalga y pellizcandome, pero en fin, tengamos la fiesta en paz!

El lobo Emmett mira con cara sexy a Caperucita Rose y a su abuelita Esme se besa con el cazador Carlisle

Epílogo

¿Se arrepintieron de las acciones cometidas Caperucita Rose y su abuelita Esme?
¿Fue tan mala Caperucita Rose?
¿Es verdad que la abuelita Esme se casara con el cazador Carlisle?
¿Tal vez todo esto fue inventado?
¿Será verdad el cuento que siempre nos han contado?
En cualquier caso, si este cuento te ha gustado, elige la versión,
más de tu agrado e invita a presenciarlo a tu vecino de al lado y ...
Colorín, colorado, este cuento ... se ha acabado.

FIN

Y todos vivieron ¿felices para siempre?


Bien que les pareció, ¿bueno o malo? déjenme saber sus opiniones.
Este fue un cuento corto...