¡Hola, sexys y sensuales lectoras/es!

Disclaimer: Naruto y sus personajes le pertenecen a Masashi Kishimoto y Snow White Queen a Evanescence.

Advertencia: OoC

.

.

.

.

SNOW WHITE QUEEN

.

.

.

.

Tenían dos horas entrenando, por lo que se había olvidado por completo de su "misión especial".

El sudor caía de su frente a su cuello, su respiración era agitada y sus pómulos tomaron un color carmín. Imaginaba que si ella estaba así, ¿cómo se encontraría Shino? Tanta ropa encima podía hacerlo estragos con ese tipo de entrenamiento tan demandante que, de un tiempo acá, el equipo ocho se empeñaba en poner en práctica.

Se mantenía alerta, Shino podía salir de cualquier lugar. Y el byakugan no estaba permitido, ni siquiera los insectos de Shino o el súper olfato de Kiba. Giró al escuchar una rama romperse, pero gran error; Shino no haría ni el más diminuto sonido para desplazarse.

-Te tengo-decretó con una mano sobre su hombro.

Agachó la cabeza rendida. Haber caído tan fácilmente era decepcionante y triste, muy triste.

-Me rindo-aceptó con el aliento agitado.-Descansemos un rato, Shino-kun... Lo necesito.

-Vamos-al oírle aceptar pudo notar que se encontraba en las mismas condiciones que ella.

Bajaron del árbol y regresaron al campo de entrenamiento, donde se sentaron a la sombra de un árbol. Recargó su cabeza tratando de normalizar la respiración y posó su mirada en Shino, viendo como se deshacía de la gabardina y después de aquella enorme chaqueta; tomar una botella de agua y beber desesperadamente, por lo que soltó una pequeña risilla al verle en semejante estado.

-¿Quieres?-invitó al terminar.

-¡Gracias, Shino-kun!-aceptó la botella y comenzó a beber, mientras Shino la ayudaba a ponerse de pie y deshacerse de su sudadera azul, quedando con una remera de rejilla.-Gracias, Shino-repitió devolviéndole la botella y resbalarse por el tronco para retomar su lugar sobre el pasto.

-Fue un gran entrenamiento. Terminé agotado.-no estaba dispuesto a decir algo más, estaba exhausto, eso de correr en círculos y sin un punto fijo al cual parar, era demandante más con Hinata estando tan alerta.

Ella simplemente asintió, dándole la razón y volver a su anterior posición.

Minutos más tarde, el sol comenzó a ocultarse siendo notorio para ambos.

-Ya es algo tarde.

Shino simplemente asintió y ella se recargó en el hombro del Aburame para que juntos contemplaran aquella transición de claro a oscuro.

.

.

.

.

.

.

.

.

Hace más de un par de horas que se encontraba buscando entre las cosas de sus padres y aquello sólo le traía recuerdos. Todas las fotografías que encontraba en cajas, o en algunos otros sitios que no fuese un álbum fotográfico o un portarretrato, estaban regadas por todo el suelo.

-Niisan-pronunció al encontrarse con una foto de un Itachi de aproximadamente siete años, cuidando que, un pequeño Sasuke de dos años no cayera de una litera. Cómo lo extrañaba.

Dejo eso a un lado, no quería desconcentrarse; ya después tendría tiempo para la nostalgia.

No encontró nada; por más que encontraba cajas en la antigua habitación de sus padres; por más que movía papeles y leía pergaminos no daba con algo que le sirviera para saber en qué consistía el plan de los Uchiha en contra de la aldea. Sí, creía en lo que sabía, sin embargo, necesitaba conocer ambas historias: la de Itachi y la aldea, y la de los Uchiha y la aldea.

¿Qué habían planeado su padre y su clan para alertar de aquella forma a Konoha?

Una rebelión, eso le quedaba claro, pero aun así, qué tipo de rebelión.

Se sentía como al principio: sin saber absolutamente nada de su clan y su familia.

Se frotó la cara algo frustrado. Tal vez era mejor dejarlo así, ya después buscaría en otro lado.

-Te ves algo frustrado y cansado-señaló Suigetsu desde el marco del shoji.

-¿Quién te dijo que podías entrar?

-No tienes que estar a la defensiva siempre, sólo quiero ayudar.-señaló un poco fastidiado de lo sensible que podía resultar Sasuke con algunos asuntos.

-No te la he pedido, así que vete.

-Bien, me voy a caminar, si necesitas algo...

-Ya vete-interrumpió. Aunque sabía que sus intenciones eran buenas, no tenía interés en que alguien lo apoyase si él no lo pedía.

Recogió todo lo que había saqueado y lo acomodo sobre un mueble que tenían pegado a la pared frente a la cama, aquel que anteriormente ocupaban para guardar su ropa interior o peinetas -en el primer cajón-, que usualmente le regalaba Fugaku a Mikoto, y no cualquier peineta, sólo aquellas que eran capaz de opacar o siquiera intentar opacar la belleza de su madre, -según palabras que Itachi había oído decirle su padre a la antigua dueña del local-. Dejo caja sobre caja, perfectamente acomodadas y salió de allí, deslizando el shoji de la habitación tras de sí. Camino hacia la cocina y busco algo que comer, pero se percató, por lo poco que quedaba, que había olvidado ir a comprar víveres. Se enderezó y tronó su cuello, cansado. Al ver que el sol ya estaba oculto, decidió que iría a comer fuera y ya mañana compraría lo que hacía falta.

-Sasuke-pronunció Suigetsu al toparse con él en la sala-¿vas a salir?-lo vio asentir-¿y a qué hora llega la chica bonita?

-No tengo idea, Suigetsu.-le extrañaba que Hyûga no hubiese llegado siendo ya tan tarde, pero para él mejor. No tenía quién lo vigilase y le dijera qué hacer.-Vuelvo al rato.

Dicho esto, salió y camino por el solitario distrito Uchiha. Hacía falta iluminación, la única existente era la de su casa y pronto la que sería de Suigetsu. Suspiró, después se preocuparía por ello.

Llegó a la calles de Konoha y, al llegar a un pequeño negocio, se dio cuenta de un grupo de chicas que no dejaban de mirarlo desde su llegada. Ignoró su existencia para poder comer sin ser interrumpido.

.

.

.

.

.

.

.

.

Deslizó la puerta principal, dejó sus sandalias en un costado de la entrada. Estaba agotada y lo único que quería hacer era bañarse y dormir por largas horas.

-¡Hola, linda!

Giró hacía aquella voz.-Suigetsu-san... ¿Qué hace aquí?-preguntó un tanto desconcertada.

-Pasaré la noche aquí, desde mañana me quedo en la casa de al lado.-aclaró sentado en el sillón, jugando con un kunai.

-Ya veo-pasó su cabello para el frente sobre su hombro derecho y quitó unas cuantas hojas-¿Y Uchiha-san?-preguntó al darse cuenta que no estaba.

-Salió a divertirse un rato-soltó sin importancia.

-¿Di-divertirse?

-Bueno... "Divertirse"-hizo las comillas con los dedos al decir lo último.

-No entiendo.-admitió confundida-No estaba enterada que vería a Naruto-kun.

-¡No, linda, no!-se puso de pie y se acercó para tomarla por sobre los hombros, acercándola a su cuerpo.

-¿Qué haces?-cuestiono extrañada.

-Cuando digo divertirse, me refiero a lo que haríamos tú y yo si me dejaras conocerte más íntimamente-las últimas palabras las pronunció sobre su oído, en un susurro aterciopeladamente seductor.

Lo alejo completamente sonrojada y desviando su rostro, para que éste no notara su rostro completamente rojo.

-¿A-a dó-dónde pudo haber ido?-preguntó sin verle a la cara; mientras intentaba recuperar su color de piel.

-No lo sé, linda... Pero es hombre, ya sabrá dónde y con quién satisfacerse.

Giró repentinamente un tanto molesta al oírle hablar tan despreocupadamente de ello.

-No me mires así, linda. No es la primera vez que lo hace.

-No es algo que me importe, mientras no cometa una tontería.-aclaró evitando querer entrar en detalles-Iré a descansar. Descanse, Suigetsu-san.

Llegó hacia su parte de la casa; caminó hacia la habitación y al entrar se tiró en la cama.

¿Qué demonios acababa de conocer de Sasuke Uchiha? Por ella estaba bien, mientras no se metiera en problemas o peor, que llevara alguna chica a la casa. No podría verlos a la cara si se topaba con ambos en la mañana. Ser su niñera -como él decía-, no sería nada sencillo. Cubrió su rostro con la almohada... Estaba cansada y sucia... ¡Cansada y sucia! ¿No podía estar sólo de una forma? Así sólo tendría que llegar a dormir o a bañarse, ¡pero ambas! Hizo un pequeño berrinche mental.

Decidida después de discutir con ella mentalmente, se levantó de la cama; tomó una toalla, ropa interior y pijama -las cuales dejó sobre la cama-, y unas sandalias. Se deshizo de la ropa sucia, se cubrió con la toalla y entró al baño donde tenía un canasto para la ropa sucia. Abrió la llave y dejó que se calentara el agua, en lo que eso pasaba, se deshacía de las pocas hojas que quedaban en su cabello. Entrando a la regadera se sintió indescriptiblemente aliviada al ser recorrido su cuerpo por el agua, destensando poco a poco cada uno de sus músculos. Cerró los ojos para refrescarse por completo.

Cerró la llave para poder recorrer su cuerpo con el jabón, parte por parte, con toda la paciencia del mundo, porque por el momento no tenía prisa alguna. Al terminar, enjuagó y tomó el shampoo para frotarlo por su cabello -usualmente era lo último que lavaba de sí-, dio un suave masaje, sin embargo, aunque disfrutaba el baño como hacía mucho no pasaba, la imagen de una cómoda cama en la cual dormir plácidamente, no la dejaba quedarse más tiempo y la obligaba a bañarse rápidamente para vestirse y olvidarse de todo.

Salió del baño con una toalla alrededor de su cuerpo y una que llevaba en las manos secando su cabello.

-Hola de nuevo, linda.

-¿Eh?-lo vio en el marco de la puerta-¿¡EH!? ¿¡Qué hace aquí!?-preguntó sonrojada, cubriéndose con la toalla en mano.

-Estaba aburrido y bueno, terminé aquí, qué bien hueles-sonrió de medio lado al verla ciertamente expuesta.

-¡Salga de aquí!-exigió.

-Lo haré, tranquila, pero...-la recorrió de pies a cabeza. Aquella toalla era lo único que tenía puesto y el tornear de esa forma aquel cuerpo, no ayudaba en nada-Me voy-admitió sonrojado y con una pequeña reacción masculina bajo su cintura-pero... Quería pedirte que si podrías cocinar algo pa-para mí-evito volver el rostro hacia ella-,apesto en la cocina y no he comido nada.

Vio extrañada que no giraba, al parecer había entendido el mensaje... Pero, ¿cocinar? ¿Tan tarde?

-Bien-suspiró resignada-sólo si promete no aparecerse por todos lados-añadió con un pequeño tono de fastidio en su voz.

-Lo prometo.-dicho esto, salió en dirección al baño del lado de la casa que le pertenecía a Sasuke. Necesitaba un baño de agua fría o un 'autoservicio'.

.

.

.

.

.

.

.

.

Arremetió nuevamente contra aquel cuerpo femenino que se encontraba bajo él, el cual se aferró a las sábanas y gimió de placer, mientras repetía una y otra vez lo mucho que lo amaba.

¿Para qué encontrar el amor si cualquier chica le gritaba una y otra vez que lo amaba sin siquiera conocerlo? Finalmente, terminaría haciendo lo mismo con ella, ¿qué tendría de distinto? Todo tendría un fin carnal.

Sintió aquellas manos aferrarse a sus brazos fuertemente, aumentó el ritmo y los envites fueron más violentos y toscos. Por lo que los gemidos no se hicieron esperar y no se cansaba de asegurar que lo amaba con locura. No eran más que suplicas para sucumbir al deseo a su lado, asegurando patéticamente amarle con pasión y locura, intentando ocultar el hecho de que lo deseaba por la sencilla razón de atraerle físicamente y querer ser poseída una y otra vez por él. Tan sencillo que era admitir la necesidad que sentía de coger con él.

Se apoderó de sus senos, sin detener su tarea. Succionó y chupó ante sus agudas súplicas. Estrujó y masajeó repetidamente hasta que se hartó del sabor; lo mismo hizo con todo su cuerpo, se sació hasta llegar al atosigamiento. Eyaculó dentro de ella, quien sufrió de múltiples espasmos al sentir que llegaba al éxtasis sintiendo los fluidos del azabache dentro de ella.

Salió de aquel cuerpo que se encontraba lleno de sudor. Estaba harto de su piel y de su interior, necesitaba bañarse, cosa que hizo, confundiendo a la chica.

-Sasuke-kun, ¿a dónde vas?-preguntó al verlo vestirse.

-Me voy.

-Puedes quedarte, no tienes que...

-Ya me harté de ti, de tu cuerpo, de ti.-interrumpió tajante, mostrando el desagrado que sentía hacia aquel cuerpo femenino.

-Pero no tienes por-porque irte-insistió melosa-¿Sasuke-kun?

-Estoy cansado y desde el principio te aclaré que no es ni será algo con un 'final feliz'-comenzó-no eres nadie para mí y yo no lo soy para ti, a esto le llamo coger y te guste o no, desde un principio aceptaste sin esperar nada especial de mi parte. Accediste a que fuera algo de unas cuantas horas, ya terminé así que no esperes nada más, y mucho menos un beso de despedida, porque fui bastante claro al decir "nada de besos".

-E-entiendo-agachó la cabeza adolorida, sabía que sería duro dejarlo ir, aceptando que tan sólo había sido una noche más de aquel joven... Pero...

-Y si realmente quieres que esto vuelva a pasar alguna vez, no deberás contarle a nadie de lo ocurrido.-cada que decía eso, no se volvía hablar del tema. Ambos hacían como que no se conocían y punto final. Por otra parte, también se libraba de ser exhibido como un premio en los temas de conversación femeninos.

Simplemente la vio asentir y desapareció en una nube de humo.

Nadie era especial y nadie lo sería. A su parecer, aquello del amor era sólo una fantasía. El único amor verdadero que alguna vez sintió, fue el de su madre y su hermano. Nadie más lo demostraba... Bueno, a decir verdad, el usuratonkachi tenía muchos puntos a favor, él era como un hermano para él, pero ¿quién más se atrevería a poner las manos al fuego por él? Nadie, sólo Naruto había defendido a capa y espada su estadía en Konoha y de eso estaba cien por ciento seguro, porque los que restaban y formaban parte de 'los nueve novatos', todos ellos lo veían como un traidor y una amenaza. Nadie se daba el tiempo de conocerlo y se atrevían a juzgarlo sin más. No le importaba lo que los demás pensaran de él, pero el que lo condenaran sin siquiera saber un poco de su pasado le hervía la sangre. Nadie -excepto Naruto y tal vez Kakashi-, nadie había sufrido como él y no sabían lo que era ser juzgados y menospreciados. Aunque no necesitaba la compasión de nadie.

-¡Hasta que te dignas a llegar!

-¡Cierra la boca, Suigetsu!-ordenó fastidiado.

-Tranquilízate, Hinata está dormida, ya es muy tarde.

-Hpmh.

-Dime, ¿qué tanto te divertiste?-se atrevió a preguntar con cierto tono pícaro y una media sonrisa sobre su rostro.

-Fui a comer, es todo.

-Soy hombre, Sasuke, sin mencionar que a veces te acompañaba a ciertas 'reuniones'.

-No tengo que darte explicaciones de nada.

-No has pensado en qué pasará si te enamoras.

-Deja de decir estupideces.

-Bien, bien, te dejo en paz. Sólo me preocupo por ti.

-Hmph. Déjame en paz.

-Aunque por la hora que es, supongo que la pasaste muy bien, ¿ne?-lo invitó a contarle, golpeándolo con el codo en el brazo.

-Me harté de ella; terminé; salí; me bañe; me vestí y me fui.-dijo sin importancia alguna-El peor sexo de mi vida.

-Mmm... Y yo que pensé que llegarías de buen humor o mínimo, menos amargado de costumbre.

-Busca a quién joder, Suigetsu y después te quejas de lo que quieras.

-Ya tengo alguien en la mira, pero dudo mucho que llegue a quejarme.-confesó con una sonrisa ladina viendo un kunai como si no le interesara el tema.

-¿Sí? ¿Quién?-se interesó en saber si Suigetsu ya había recorrido la aldea en busca de una mujer con la que pudiese tener contacto físico.

-Eso no importa. Sólo sé que con el tiempo me agradará más la idea.

Dicho esto, comenzó a caminar hacia las habitaciones dejando solo al Uchiha en la sala.

.

.

.

.

.

.

.

.

N/A: Bueno, aquí el capítulo… Ya estoy trabajando en el siguiente, pero no había podido subir éste porque me quedé sin internet un muy buen tiempo.

Agradecimientos:

Invader Zam: ¡Gracias por leer!

Kds: Ya verás, el tiempo lo dirá.

Guest: Jajajajajajajaja ya veremos a Suigetsu, haciendo de las suyas xD

¡Gracias por leer!