¡Hola, sexys y sensuales lectoras/es!
Disclaimer: Naruto no me pertenece, el único dueño es Kishimoto. Y la hermosa canción de Snow White Queen de la mejor banda: Evanescence.
Advertencia: OoC
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SNOW WHITE QUEEN
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Estaba harta de no poder acceder a la mente del prisionero y no obtener más de lo que ya tenían; estaba exhausta y desesperada, aquel sello era casi impenetrable ya que aún no lograba encontrar un punto débil de aquel sello o al menos como desactivarlo... De la misma manera se sentía demasiado encerrada, no negaba que en parte era porque se frustraba al no obtener nada, pero aquellas habitaciones para los interrogatorios eran demasiado pequeñas y estaban exageradamente aisladas del mundo, de no ser porque salía a comer o para dormir, no se daría cuenta de los días o las horas que pasaba allí dentro.
-Ino-la voz de Naruto la hizo girarse hacia él.
-Naruto...
-¿Has logrado obtener algo?
-Nada... Sólo recuerdos de su vida, pero no he logrado obtener lo que importa.-admitió un tanto rendida y sin lograr ocultar su frustración al no ser útil.
-¡No te preocupes, Ino-chan! ¡Pronto encontrarás algo!
-¡Esto urge, Naruto!-grito exasperada-¡No sabemos para quién trabaja y qué quiere!
-¡Bueno, bueno, tranquila! Si te preocupa eso, ¿por qué no has logrado obtener información?
Agachó la cabeza rendida; Naruto tenía razón, si tanto le preocupaba por qué no se esforzaba más en conseguir entrar a su memoria.
-Tiene un sello al que no he podido acceder; su último recuerdo es cuando fue capturado, pero la imagen es borrosa.
-¿Necesitas más gente?
-Probablemente...
-Dime cuánta y la tendrás lo más pronto posible.
-Necesito a Shikamaru conmigo y a completa disposición mía, también a Shino y Yamato-sensei, y si llego a necesitar a alguien más, te aviso.
-Está bien... Te daré a Shikamaru y a ellos. Ya me las arreglare para conseguir algún consejero.-ya tenía a alguien en mente, sólo esperaba que ella estuviera de acuerdo.
-Iré a comer y en un rato regreso, así que necesito tenerlos libres para ése momento, al menos con dos para empezar no estaría mal.-anunció para poder pedir a aquellos sujetos.
-Te acompaño y después consigo lo que necesites.
-Gracias, Naruto.
-No agradezcas, es mi deber.-soltó sonriente.
Sí que Sakura era torpe, Naruto era el perfecto para ella pero insistía en acercarse a quien, -aunque le doliera siquiera pensarlo por su amiga-, no le importaba ni le llamaba la atención en lo absoluto. Tal vez que Sasuke regresara por 'x' o 'y' razón era un golpe duro para la pelirrosa quien supuestamente ya lo había superado y ahora lo único que le preocupaba era el hospital; lamentablemente la conocía tan bien que hasta a ella le dolía el rechazo del Uchiha. Negó, no pensaría aquello frente al rubio, mejor sólo se concentraría en el tipo ese, -tal vez pensar en problemas ajenos la mantenía tan desconcentrada y deshabilitada para dicho trabajo o al menos por el momento-.
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Habían llegado en la noche anterior a Suna por lo que les asignaron sus habitaciones de un hotel cercano a la torre del Kazekage para que a primera hora se presentaran y se les asignara la misión; el problema es que ella estaba afuera de la oficina de Gaara desde hacía unos quince minutos y Sasuke dentro, entendía que todo eso era por él, pero ¿acaso ella nada más iría de vigía o de finta para otras aldeas por si algo raro pasaba? Suspiro, no debía quejarse, sólo obedecería.
Sabaku no lo estaba sacando de sus casillas cada que daba una instrucción para aquella misión e intentaba aconsejarlo en el proceso, es decir, no era su amigo ni nada por el estilo, así que no era nadie para decirle cómo hacerlo y hasta cómo respirar cerca del enemigo, sin embargo, con Temari y Kankurô en guardia, no tenía mucho por hacer, al igual que disminuían las probabilidades de hacer lo que quisiera a causa de las mil y un prohibiciones de todos los kages, pero reconocía la culpa: tonto él por querer enmendarse aunque fuera un poco. Vio a Gaara hablar y darle indicaciones pero no estaba prestando atención, estaba más atento en qué hacer para no estresarse y largarse de allí o en si sería lo único que le pediría por ahora Suna a su persona aunque la obvia respuesta le desagradaba en lo absoluto.
-Y Sasuke-llamó firme al saber que lo ignoraba-irás con alguien a quien le tenga confianza.-continúo-Pero ni Temari ni Kankurô pueden apoyarte.-terminó.
-¿Eso qué significa?
-Irás con un ninja de Suna. Nadie más podrá acompañarte.-informó el pelirrojo.
-¿Cómo?-Sabaku no no podía hablar en serio, él no iría a una misión con alguien a quien no conocía, mínimo con Hyûga ya sabía cómo trabajaba.-Seré sincero, Sabaku no, no me interesa el ser aceptado por tu aldea… y el tener que enmendar mis errores ya es muy molesto, pero no pienso trabajar con nadie más que no sea Hyûga.
-No estás en condiciones de exigir algo, Uchiha.-soltó Temari al ver la indisposición del azabache, quien simplemente la ignoro sin apartar la mirada del pelirrojo.
-De acuerdo, Sasuke, si quieres trabajar sólo con Hinata, está bien.
-¡No puedes permitir que haga lo que quiera!
-Temari, no lo vamos a obligar a trabajar con quien no tenga la suficiente confianza, es capaz de no concluirla por ese mínimo detalle.-dijo Gaara al saber que el Uchiha era de un carácter difícil.
-Me alegra que lo entiendas, Sabaku no.-aceptó el Uchiha un tanto contrariado al entender que el pelirrojo acababa de llamarlo caprichoso.
Dicho eso, Gaara le pidió a Temari que llamara a Hinata, quien seguía esperando por el Uchiha, aburrida pensando en la inmortalidad del cangrejo.
Al escuchar la voz de la Sabaku no ordenarle la entrada, un tanto distraída y confundida, entró a la oficina del Kazekage para ser recibida por la atenta mirada de todos, incluido el azabache el que parecía ordenarle no dejar que el pelirrojo decidiera sobre él.
-¿Me necesitaba, Kazekage-sama?-habló al estar frente a Gaara.
-Irán de misión, Sasuke ya conoce las condiciones, empiezan mañana.
Salieron y en el camino Sasuke le habló sobre la misión y de lo que tenían que hacer al igual que el objetivo de ésta. Pero algo que no lograba entender Hinata era que aquel comerciante al que escoltarían era un invitado de Sunagakure por lo que sería normal que ninjas de la aldea lo escoltaran de regreso a la otra aldea, así que mandarlos a ellos no sería muy ético ni diplomático ya que Konoha no estaba involucrado en los asuntos de Suna, el ser aliados no les daba acceso a los intereses de las aldeas, aunque probablemente el querer fastidiar a Sasuke sea la respuesta más acertada a los intereses de todas y cada una de las aldeas, él los fastidio hace tiempo ahora ellos se encargarían de fastidiarle la vida.
-Uchiha-san, ¿por qué Gaara-san me dijo que iría de misión con usted si eso ya era obvio?-se interesó al recordar que el pelirrojo la había mandado a llamar sólo para señalar lo obvio.
-Sabaku no me iba a mandar con alguien más y tú te quedarías aquí.
-Pero aunque lo hubiera mandado con alguien más, yo seguiría las órdenes de Naruto, él es el Hokage y a él es a quien obedezco.
-Iré a descansar, Hyûga, mañana te veo temprano en la entrada del hotel.
-Está bien, Uchiha-san.
Ambos entraron a sus respectivas habitaciones, una frente a otra y se dejaron caer en sus camas. Estaban cansados y lo único que deseaban hacer era dormir hasta el día de mañana. Sabían que el traslado sería cansado y más el tener que proteger al tipo ese y en el caso de Hinata, supervisar lo que hiciera Sasuke era un plus. Sinceramente, algunas veces se hartaba de sí misma y el ser tan condescendiente, pero era demasiado tarde, ella había aceptado al abrir la boca para apoyar a quien ni siquiera confiaba en ella y no deseaba tenerla cerca, pero eso le pasaba por no pensar en las consecuencias que traería el ofrecerse sin pensar en la otra persona afectada, y en su triste caso, ése era Sasuke Uchiha, el hombre más amable y agradecido del mundo. Suspiró pesadamente, no tenía caso seguir pensando en ello ni en preocuparse por Sasuke, él parecía hablar en serio y su cara lo decía: estaba cansado. Mañana ya pensaría en todo eso y se amargaría la vida en ello, pero ahora sólo descansaría y dormiría tranquila.
Confianza… necesitaba saber que podía confiar en Hyûga, pero ella era callada –cosa que no lo molestaba-, sin embargo, ambos eran quienes se apartaban del otro y no quería involucrarse de ninguna manera, pero necesitaba saber que ambos podían confiar en el otro si quería deshacerse de todos sus problemas pronto y dejar a Hyûga en paz y no volver a verla.
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Viraron a distintos lados al oír las hojas crujir, cubriendo al individuo en cuestión.
-¿Quién se supone que eres?-habló exasperada Hinata al no saber quién era y el por qué habían sido atacados tan seguido a causa de él, ¿qué pudo haber hecho para ser tan buscado?
-Responde.-exigió Sasuke al no recibir respuesta alguna de aquel sujeto.
-Sólo soy un hombre de negocios-respondió ante la exigencia del azabache.
-Un hombre de negocios con tantos enemigos sólo me deja creer que no es a lo único que se dedica.-habló Hinata después de que retomaron el paso ante la falsa alarma.
-Háblanos de lo que haces.-exigió Sasuke al estar de acuerdo con Hinata ante los múltiples ataques y teniendo como objetivo esencial el tipo al que resguardaban.
-No estoy obligado a eso.
-Nosotros te estamos protegiendo, tenemos que saber a qué nos enfrentamos.
-No diré nada.-siguió su camino.
Sasuke detuvo a Hinata al ver la indisposición del tipo ese. Molesto lo vio seguir sin interés de ir tras él.
-Bien, entonces aquí termina nuestro trabajo.
-¿Qué?-ambos cuestionaron confundidos. Hinata no entendía por qué decía aquello y ese tipo no comprendía por qué lo dejarían así como así.
-Sí, es un riesgo para nosotros escoltarte sin saber por qué te persiguen, además somos de Konoha y en lo que a mí respecta, no eres nuestro asunto más que de Suna.-explicó.
-Pero les pagarán en Suna por hacer bien su trabajo…-soltó algo temeroso al ver tan decidido a Sasuke.-¡Es su misión!-terminó alterado.
-¿Realmente crees que me importa la paga? Además a ella no le pagarán por estas misiones así que no tiene de qué preocuparse, ¿o sí, Hyûga?
-Uchiha-san tiene razón… No hay mucho de qué preocuparnos, pero si a nosotros nos pasa algo, Sunagakure será responsable así que es nuestra vida o la suya, y sinceramente, prefiero mi vida.-aceptó Hinata al ver cuál era el objetivo de Sasuke.
-¡N-no pueden dejarme solo!
-Ya escuchaste a Hyûga, nuestra vida es más importante; no significas nada más que una misión para nosotros.
-Es mejor fracasar en una misión en la que no perdemos mucho, que perder lo que tenemos por delante.
-¡No puedo significar tan poco para ustedes!
-Somos ninjas, nos entrenan para eso.-soltó Sasuke.
Ambos tenían razón y él no podía arriesgarse a seguir solo teniendo a tanta gente tras él… ¡Maldita la hora en la que aceptó ir a Sunagakure sin su gente de confianza! Sin embargo, la oportunidad de aliarse con el mismísimo Kazekage era única e irrepetible y aquello podía significar el plantar un gran temor a toda esa gente que quería su cabeza… no tenía de otra más que inventarse una historia, una digna de un mártir… Siempre le perdonaban la vida a un mártir, muchos ya habían caído repetidas veces, ellos no serían la excepción. Tragó duro, tomó su postura usual de hombre dolido y caminó hacía ellos.
-Estoy buscando al asesino de mi familia.
Ambos se miraron por un segundo y volvieron hacia el joven desaliñado, de ojos cafés y cabello largo, amarrado en una coleta alta color castaño oscuro.
-El hijo de puta entró a casa cuando no estaba, y-yo tenía información que podía arruinar su teatrito… Él… ¡Es un fraude!-respiró con dificultad al intentar contener sus lágrimas-Se vengó de mí al encontrar lo que n-necesitaba y… y matar a mi familia… que-quemó mi casa c-con toda mi familia adentro-las traicioneras lágrimas recorrieron sus ojos-Mi esposa, mi madre y mis hijos murieron quemados…
Verlo en aquél estado y el conocer aquella historia le rompía el corazón, más al imaginarse en aquella situación… Si ella quería asesinar a quién había matado a su niisan…
-¿E-entonces por qué te persiguen?-se atrevió a preguntar.
-Me quiere muerto y la gente de mi aldea cree todo lo que él dice, menos aquellos que han sufrido la misma suerte.
-Te ayudaremos.
Siguieron el camino como antes, pero el hecho de que Hyûga se viera tan afectada significaba que había caído en la historia de ése. Era increíble que a pesar de estar todo tan actuado ella lo hubiese creído; a leguas se notaba que la historia era real, pero no era su historia y probablemente él fuera el antagónico y el protagonista, aquellos que buscaban su cabeza, ahora sólo esperaba que Hinata estuviese pendiente y no bajar la guardia, porque a la primera que alguien atacara a aquél sujeto, él dejaría que lo hicieran trizas sin dejar que ella interviniera porque a él no le convenía una Hyûga herida, ni con la aldea ni con Naruto. Estaba pendiente a lo que escuchaba y veía, sabía que pronto actuarían, pero no era conveniente, no cuando el número de atacantes era tan reducido, esperaría a acampar y él los buscaría para ayudarlos a hacer trizas a ese hijo de puta, mira que asesinar a una familia de esa forma y dejar esa imagen como advertencia al padre era demasiado para él. Más si su vida no había sido un lecho de rosas.
-Hyûga-llamó y ella se dirigió hacia él si apartar la mirada del joven frente a ellos. -No te quiero desconcentrada.
-N-no lo estoy, Uchiha-san.-negó decaída.
-La historia de éste te afectó.-afirmó señalándolo con la mirada.
-A mí me afectaría perder así todo lo que amo.-reconoció ante la insensibilidad del Uchiha.
-Déjate de dramas, Hyûga.-pidió fastidiado-Cuando acampemos me dejarás buscar algo.
-¿Qué?
-Me alejaré y tú no impedirás que lo haga.
-No puedo permitir eso.
-Es algo importante… Realmente importante.
-No confío en usted.-admitió.
-Lo sé.-reconoció.-Pero ésta vez confía en mí.
Divagó nerviosa al tener la mirada insistente del azabache sobre ella.-Está bien… Confiaré en usted, Uchiha-san.-aceptó rendida y en contra de su consciencia.
Así fue, cuando acamparon Sasuke se dirigió hacia aquella pequeña emboscada que planeaban para aquel sujeto mientras el tipo estaba dormido y Hinata estaba impaciente porque el azabache llegara.
-¿Quién eres y qué quieres?-interrogó al sujetarlo del cuello de la camisa a quién estaba a nada de atacarlo.
-¡Esto no es contigo! ¡Voy a matar a ese hijo de puta!
-Así que tú eres a quién dejó sin familia, eh.-intuyó al verlo tan decidido.
-¿Tú qué sabes de eso?-habló con la mirada sobre la del Uchiha, aquella que destilaba odio, rencor y dolor.
-Así que eres tú. Bien, dejaré que asesinen a éste, pero no son suficientes. Les recomiendo prepararse para cuando lleguemos a su destino.
-¿Estás dispuesto a ayudarnos?
-Claro, ese bastardo tendrá su merecido pero tendrán que esperar.
-¿Esperar? ¡¿Esperar?!-insistió exasperado-¡¿Sabes cuánto he esperado para hacer pagar a ese miserable idiota?! ¡Mató a mi familia y atemorizó a mi pueblo!
-Esperaste demasiado, ¿por qué no esperar unas cuantas horas más? Además tendrán mi apoyo y el de mi compañera, créeme, si las cosas serán como lo imagino, necesitarán nuestro apoyo.
-¿Realmente crees saber lo que nos espera?-empujó al ojinegro al verlo tan seguro y supuestamente conocer la situación en la que se encontraban él y sus colegas, los cuáles pasaban casi por la misma situación.
-Implantó el temor en tu pueblo; asesinó a tu familia y hace lo que quiere sin que nadie le diga nada; es sencillo entender tus razones. Quieres vengarte, te ayudaré pero por ahora espera a que lleguemos y les muestras a todos que clase de idiota es. No pierdes nada en intentarlo.
Pensó en las posibilidades, tal vez era sincero al proponerle su ayuda, pero en caso de no serlo, estaba perdiendo mucho tiempo y alertaría al y tipo ese, no valía la pena arriesgarse de esa manera, menos con un plan de años, ése que no se podía ir a la basura así como así.
-No lo pienses tanto, sé que es difícil confiar en un desconocido, pero si lo haces te aseguro que no te arrepentirás.
-Háblame de tu plan y qué quieres que hagamos.-habló resignado y un tanto molesto al no ver alguna otra escapatoria ante la insistencia del hombre.
-Hmph.-sonrió de medio lado al oírlo aceptar.
-Vamos, Uchiha, vamos, vamos… ¿dónde rayos estás?-esperaba no haberse equivocado al confiar en él, pero estaba tardando demasiado y tenía los nervios de punta, más al pensar que no regresaría, que todo había sido un plan malévolo por parte de Sasuke para huir, ¡claro! Ya lo imaginaba, frotándose las manos con una sonrisa malvada y perversa sobre su rostro, enorgullecido al hacerla caer tan fácil y librarse de todos ellos estando bajo su inocente cuidado… ¡Oh pobre de ella! Ahora, ¿qué cuentas le entregaría a Naruto, él que tan ciegamente confió en ella y ella que lo defraudaba a él y a toda la aldea… hasta su vida puso en garantía, ¡que boba se vería al llegar sin el Uchiha! En cualquier momento se soltaría a llorar como bebé y aún más al saber que ella tendría que proteger al tipo –del cual ni siquiera sabía su nombre-, y con tantos enemigos… ¡Ah, era un fraude como kunoichi! Lloraba internamente al sentirse tan frágil y tonta por caer en las trampas del Uchiha… cubrió su rostro para soltarse a llorar como Magdalena y sacar sus frustraciones en un mar de lágrimas, parecía niñita asustada, hasta que escuchó el crujir de unas hojas y giró… casi corre a abrazar al Uchiha al verlo aparecer por entre los arbustos y las ramas con su usual mirada pero se contuvo y limpió el rastro de las que amenazaban con salir al pensar en las mil posibilidades del no regreso de Sasuke, ya que siendo sinceros, su corazón saltaba de felicidad al ver su imponente figura aparecer, como si de una señal divina se tratara ahora no se sentía tonta, ahora sentía que podía confiar en el Uchiha plenamente; era dramática, lo admitía, pero eso no quitaba que se sintiera mejor al verse en esa situación.
-¿Qué te pasa, Hyûga?-preguntó extrañado al verla más extraña de lo normal.
Se aclaró la garganta y retomó su postura:-Nada, Uchiha, sólo me preguntaba a dónde fue.
Levantó la ceja al saber que mentía, pero lo dejó pasar para hablar de algo realmente importante.
-Si nos atacan, Hyûga, ni tú ni yo vamos a intervenir.-ordenó al sentarse cerca de la fogata para calentarse un poco, la temperatura había bajado considerablemente y no había ido preparado para ese tipo de climas.
-Espere, ¿está diciéndome que hizo un trato con los que están buscando a nuestro protegido?-se sentó frente a él para intentar descifrarlo.-Lo hizo.-afirmó al ver que no respondía ni se inmutaba.- ¿¡Por qué!?
-Hyûga, mañana que lleguemos entenderás el por qué, sólo te pido que no hagas un escándalo sobre esto. Si algo sale mal, toda la culpa recaerá sobre mí.
No, en el momento en el que aceptó defenderlo a capa y espada ya se había vuelto automáticamente asunto de los dos, claro sin que él lo supiera así que no quedaba más que continuar juntos.
-Entonces, sólo dígame qué está pasando.-pidió al acceder… Tenía que pensar en ella, pero Sasuke parecía muy seguro de lo que estaba por hacer.
-No todos son lo que crees, mucho menos ése.-giró hacia la casa de campaña para asegurarse que no había salido de allí por ningún motivo, razón o circunstancia.
Giró a la misma dirección que el azabache, pensando en lo que acababa de decir aunque no daba crédito a lo que le estaba diciendo, alguien que pierde a su familia de una manera tan atroz no es capaz de mentir sobre ello. Sólo quedaba esperar hasta mañana y saber si lo que decía era cierto.
Siguieron el camino a la mañana siguiente después de que desayunaran y recogieran todo. Sasuke iba al frente vigilando que nadie más se acercara y que no pusiera en riesgo el plan de la noche anterior, y Hinata parecía muy dispuesta a aceptar los planes que él tenía en mente, al parecer llegaba a ser muy manipulable o tal vez comprensible era la mejor manera de describirla, ya que no sabía mucho de ella, aunque le agradecía el confiar en él sin preguntar más nada, vaya que Hyûga podía sorprenderlo de vez en vez.
No tardaron mucho en llegar a la entrada de un pequeño pueblo poco poblado, y a pesar de no parecer muy visitada estaba más protegida que la misma Sunagakure y Konohagakure incluso estaba desconfiada y lograba sentir la tensión en el aire, pero no se permitiría perder la postura; sentía las miradas de todos sobre ella al igual que otro grupo estaba sobre Sasuke, ¿qué clase de lugar era ese? Respiró hondo y profundo antes de continuar y poner un pie sobre aquel lugar.
Un pie de la ojiperla sobre terreno ajeno era peligroso, ellos no tardarían en llegar y agradecía que ella se intimidara un poco para saber de lo que había hablado la noche anterior al igual que se estaba dando su tiempo para entrar o no, si ella entraba se complicarían las cosas por el tratado de Suna por que éste llegara a salvo y ella tendría que dar la vida por ese sujeto y no le convenía por nada del mundo que ella le estorbara de esa forma. No tardaron en aparecer todos en sus posiciones, más tardó Hinata en animarse en dar otro paso que en rodear al tipo ése, pero sólo unos cuantos, más al ver a tan resguardado el lugar.
-¡Vine por ti, bastardo!-habló aquél joven con el que Sasuke se había comunicado un día antes, desde arriba de aquella muralla.
Una sonrisa de medio lado se dibujó al conocer las pocas probabilidades que tenía con tan poca gente y más teniendo a los de Konoha de su lado.-No eres nadie, no lograrás siquiera tocarme.
-¿Realmente crees eso?-habló el azabache-¡Qué iluso!
-¿Uchiha-san?-giró confundida hacia Sasuke, sin entender lo que estaba pasando.
-¿No me digas?-saltó para estar cara a cara al hijo puta que terminó con su vida.-También a ellos les hiciste creer que perdiste a tu familia cuando fuiste tú quién acabó con mi familia y la de todos ellos.-afirmó burlón. Ya no estaba para jueguitos ni para soportar saber que ése seguía vivo y la muerte de su familia impune.
Al escuchar aquello no pudo ocultar la cara de incredulidad al escuchar esa clase de noticia, entonces Sasuke tenía razón.
Nadie se movía de su lugar, y nadie lo haría hasta que alguien moviera un músculo. Se asesinarían en el proceso, pero no abandonarían sus principios ni ideales, conocían los riegos sin embargo, el haber perdido tanto en el pasado convertía esto en algo sencillo, es decir, ya no tenían nada que perder.
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N/A: Bueno, una semana después, pero aquí está el capítulo y soy feliz
Agradecimientos:
yaz: ¿Lo hice? Lo lamento, no era mi intención el KibaHina no me desagrada pero si logre eso creo que finalmente no me gusta del todo xD… Te prometo que más adelante verás que la relación de ese trío no es tan distante, sólo que Sakura está ocupada en el hospital, Naruto es hokage y está ocupado con lo del tipo ese que se metió a Konoha y Sasuke, bueno el busca reivindicarse de alguna forma aunque no le parezca pero yo tampoco quiero distanciarlos tanto no te preocupes, ya verás que cambiara eso ¡Mil gracias! Me alegra que te esté gustando la historia y espero que te siga gustando con el tiempo y no lo arruine como con el KibaHina xD… ¡Gracias por leer!
¡Gracias a todos los que leen el fic, lo pusieron en favoritos o dejaron review, todos son rete hermosos!
¡Nos leemos luego!
