¡Hola, sexys y sensuales lectoras/es!
Disclaimer: Naruto no me pertenece, el único dueño es Kishimoto. Y la hermosa canción de Snow White Queen de la mejor banda: Evanescence.
Advertencia: FdP
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SNOW WHITE QUEEN
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Días después ya estaban de vuelta en Suna y al parecer Hinata había retomado la postura de desconocidos y no habían hablado mucho en aquellos días en los que regresaban a la arena cosa que no le afectaba en lo absoluto, pero que a su parecer, ponía en duda la capacidad de la ojiperla de ser capaz de vigilarlo sin problema alguno. Por otra parte, al entregar el reporte de la misión y contarle a detalle aquél asunto al Sabaku no, recibieron un asentimiento y un agradecimiento, alegando que conocía bien la situación de aquel pueblo y que ya se lo habían advertido antes por lo que no mandó a nadie de su aldea ya que no descubrirían el trasfondo de la misión y si lo hacían, seguirían sus órdenes al pie de la letra, sin siquiera ser capaces de entender que lo verdaderamente importante era liberarlos de ese sujeto con el que ni loco hubiese cerrado un negocio; era sincero, en aquel momento le extrañó en demasía todo ello, había armado todo un alboroto para poder salvar ese lugar y le decía que ningún shinobi de su aldea habría sido capaz de hacerlo… bien, en Suna tenían demasiados problemas de obediencia y necesitaban ordenar sus prioridades, pero al menos Sabaku no sabía a quién debía mandar para ese tipo de misiones sin embargo, no deseaba ser mandado a cada una de esas misiones que tuvieran otra intención oculta, una que ellos debían conocer o encontrar, qué si no se hubiera dado cuenta de que algo estaba mal con aquel sujeto, qué si Hyûga no hubiese aceptado ser parte de su plan o no lo hubiera dejado ir: todo hubiera salido mal y eso no lo dudaba.
¡Estúpido Sabaku no y estúpida aldea!
Talló su cara frustrado al no saber con qué ingeniosa idea le saldrían ahora en Suna, si no le daban algo pronto se iría.
Observó la habitada y seca aldea en la que ahora estaban, para ser un desierto no era tan caluroso pero tampoco era fresco, y realmente agradecía que a esa altura –en la torre del Kazekage-, se sintiera el aire porque no soportaba altas temperaturas. Seguía recargado en el barandal, harto de no saber qué seguía y de qué harían ahora.
-No saldremos de misión, Uchiha-san. Por el momento nos quedaremos en Suna.
-Hyûga, ¿cómo…?
-Aprendí a leerlo un poco.-sabía qué le preguntaría y a qué se refería, algunas veces su cara lo delataba a decir verdad eso sucedía sólo cuando estaba tan pensativo o distraído.
-Sabrías un poco más pero decidiste volver con las formalidades y dejar un espacio entre ambos.
-No creo que eso le preocupe en lo absoluto, además no iba a permitir que me ordenara como lo hizo la otra noche, ¿en verdad creía que iba actuar como si nada hubiera pasado?-estaba un poco molesta por eso, aunque no permitiría que eso afectara la situación.
-Así que era eso, Hyûga… Ya decía yo que ni siquiera tú podías ser tan voluble.
-El león cree que todos son de su condición…
-Bien, Hyûga, entiendo, si quieres lo dejamos así.-ya no quería darle vueltas al asunto, si ella no lo soportaba no había mucho por hacer.-¿Cuándo nos vamos?
-Gaara-san quiere que nos quedemos un poco más, si algo sale él no los dirá.
-Hmph.-siempre eran los demás quienes decidían qué seguiría en su vida, o al menos desde que decidió darle un poco de sentido a su vida…
-Iré a comer algo, ¿viene?-invitó ya que por ahora no tenían mucho que hacer y eran los únicos que se "conocían" por esa aldea.
-No lo sé, ¿debería?
-Nadie lo está forzando a nada, Uchiha-san, si quiere venir sólo lo hace.-se culpaba por haber querido arreglar un poco las cosas o más bien, dejar en claro que ella no era como las mujeres que se dejaban porque era una cara bonita.
-Bueno, Hyûga, ya que no te pagarán por las misiones, yo invito.-un gesto amable de vez en vez no mataba a nadie y él lo haría esta vez.
-¡Domo Arigatou, Uchiha-san!-sonrió y lo tomó de la muñeca para que no se arrepintiera de lo que acababa de decir y porque en verdad tenía mucha hambre.
No le molestaba que Hyûga fuera optimista de vez en cuando, además esas sonrisas no las veía muy a menudo y era grato saber que él las provocaba en ella por lo que ser amigable no le haría daño, Hyûga tenía una sonrisa cálida como su madre pero un poco más radiante por lo que se daría el lujo de ser bueno con ella de ahora en adelante e intentaría hacer que reconsiderara el deshacer la distancia. Tal vez, su niisan le agradecería el cambiar un poco su genio y su carácter para con ella.
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-¡Ya me voy, Sai!-gritó desde la puerta del apartamento.
Llegó hacia la puerta y la besó rodeándola de la cintura para acercarla a su cuerpo.
-Espero no esté molesta tu madre por haberte tenido dos días más de lo planeado.-soltó entre besos.
-No creo, Sai… ella comprenderá que te amo y que me amas.-dijo a su oído con un pequeño tono seductor.
-Si vuelves hacer eso, sólo provocarás que te meta a mi recámara y no te deje salir en todo el día.
-Eso suena tan tentador.-juntó sus labios nuevamente apegando su cuerpo al de su amado.
-Por eso vine por ti, para que no te gane la tentación.
-¡Shikamaru!
Ambos se separaron, ella avergonzada por la situación en la que su mejor amigo los había encontrado y Sai intentando no reírse al ver a su amada rubia roja hasta las orejas.
-¿Nos vamos o espero que te despidas?
-Va-vámonos…-caminó a un lado de su amigo, para después girarse.-¡Te amo, Sai!-se despidió mandándole un beso con la mano.
-¡Te amo, Ino!-entró a su departamento y cerro tras de sí para no ser una distracción para Ino.
Ambos no creían lo que acababan de escuchar… Sai acababa de gritar que amaba a Ino, en público, y eso nunca lo había hecho… tal vez mientras estaban solos él lo decía pero así, en público… ¡Jamás!
-¿¡E-escuchaste!?
Asintió sorprendido.
-¡Me ama! ¿Escuchaste Shikamaru?-lo tomó de los hombros para verlo a los ojos y notar la confusión.-¡Me ama!-saltó llena de felicidad, nunca creyó que él sería capaz de externarle aquel sentimiento.-¡Me ama!
Llegaron unos minutos después a con aquel sujeto que seguía sin decir nada, e Ino no dejaba de irradiar felicidad y seguía con que Sai había admitido que la amaba, le alegraba, pero no era para que Ino armara tanto alboroto.
-Soy tan feliz, Shikamaru… ¡Me ama!
-Ya lo dijiste cincuenta veces y todas te he contestado lo mismo: me alegro por ti.
-Ahora que lo sabes debo decirte que no quiero dejarlo solo… ¿sabes? Ayer lo estaba pensando, quiero quedarme con él para siempre…-comenzó después de ponerse algo seria sin abandonar aquel brillo en sus ojos.-La primera vez que conocí su habitación estaba tan vacía y sin vida, pero ahora, tiene fotos de ambos en su buró, hay cosas mías en su departamento y sus dibujos son tan distintos e ilustran lo mucho que ha cambiado su vida.
-Entonces quieres que eso dure para toda la vida pero, ¿Sai?
-No lo sé, espero que quiera lo mismo. De hecho, cuando empezaba a pretenderlo y él a mí… ya sabes, tu amiga que es un poco aventada le dijo que si alguna vez pedía mi mano sería por orden de prioridad.-señaló antes de continuar.-Primero sería a mi madre y después a Chôji y a ti.
-¿Le dijiste eso cuando empezaban a salir?
-Claro que lo hice, mujer prevenida vale por dos.-sonrió ampliamente.-Así que si te pide mi mano, -que tendrá que ser con Chôji presente-, tienen que aceptarlo… Acabas de oír que me ama así que no habrá pero que valga.-se quejó al ver la cara de inconformidad de Shikamaru.
-Vaya que eres problemática, Ino.
-Bueno, cambiando de tema… ¿cómo van las cosas con Temari?-se interesó al ver a Shikamaru tan distinto.
-Ya sabes, quería que nos diéramos un tiempo y le di una oportunidad a…
-A esa chica…-interrumpió.-¿Una de lentes?-lo vio asentir-¿cómo se llamaba? ¿Shino?-pensó en voz alta-¿Ino?
-Shiho.-aclaró al ver que no iba a ningún lado con sus suposiciones.
-¡Ella! ¿Y qué pasó?
-Las cosas no funcionaron… era linda y muy inteligente, pero no pude continuar y lo dejé por la paz, necesitaba alejarme y saber cómo me sentiría sin Temari y sin una relación. Y concluí que quiero arreglar las cosas con Temari.-aceptó.
-Temari es muy linda, mira que superó tus expectativas. Que recuerde no querías una mujer fea pero tampoco una muy guapa, sólo una intermedio y que dejarías de ser un shinobi al tener a tus hijos.
-Bueno, como dijiste, Temari es muy guapa y superó mis expectativas y por el otro lado, dudo dejar de ser shinobi después de la muerte de Asuma-sensei y de mi padre, muchas cosas cambiaron.
-No lo dudo, pero realmente espero que Temari quiera regresar contigo.
-Ya somos dos.-admitió, no tenía nada que ocultarle a Ino, era como su hermana; ella y Chôji eran personas muy importantes en su vida y habían sido los primeros –fuera de su madre-, en enterarse de su relación con Temari, la cual estaba en una pequeña pausa, una que deseaba concluir dentro de poco.
-Hasta que llegan.
La voz de Shino dentro de la habitación llamó su atención y lo vieron aparecer de entre las sombras.
-Espero estés mejor, Ino.-reconoció con su estoica voz.
-Gracias, Shino, ya estoy mejor. Pero dime, ¿estuviste estos días aquí?
-Sí, pero Ibiki no logró mucho… Este tipo está bien entrenado para decir cosas concretas pero sin relacionarlas, incluso parecen palabras sin sentido. Llegó un momento en el que creímos que Ibiki lograría hacerlo hablar, pero no dijo nada que no hubiera dicho antes.-informó un poco de lo que había sucedido, y aún después de haber analizado todo lo que había dicho en esos días, no lograba ligar una cosa con la otra y parecía que hablaba porque sí.
-No creo que vaya hablar.-dijo Shikamaru al verlo amarrado en una silla en medio de la habitación y con marcas de haber sido brutalmente torturado.-Shino, ¿podrías hacer un reporte de cada cosa que dijo y me lo das cuando salga de aquí?
-¿Entonces tengo que irme?-sentía que no lo querían allí y que incluso lo sentían como un estorbo, cosa que no le agradaba en lo absoluto.
-No, necesito que lo hagas afuera mientras apoyo con esto a Ino y en cuanto termines entras a apoyarla y yo veré si algo tiene sentido… escritas las cosas, espero logremos darle algún significado.
-Bien, no tardaré mucho, lo que dijo no tenía sentido.
-Y-ya les dije.-tomó aire… estaba muy lastimado y apenas lograba articular algo sin sentir que estaba a punto de colapsar.-Te-tendrán que matarme…-escupió sangre-porque n-no diré na-nada. Y a-aunque lo escriban e i-intenten darle se-sentido a lo que dije… no les servirá de nada.
-Puede que tengas razón.-habló Ino.-pero seremos nosotros los que te sacaremos la verdad.
-N-no te molestes, linda… la-lamento decepcionarte, pero no encontrarás nada, e-ese sello es inquebrantable.
-Ya verás que lo haré. Shino haz lo que te pidió Shikamaru y tú Shikamaru, inmovilízalo, le mostraré que ese sello no es inquebrantable para los Yamanaka.-si eso era un reto, lo aceptaba con gusto, nada ni nadie la haría enojarse, Sai la había hecho infinitamente feliz con lo que había dicho como para borrarse por alguien como ese sujeto.
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-¿Por qué sigue Sasuke aquí, Gaara?-se interesó un poco molesta al verlo desde la ventana de la oficina de su hermano salir de un local de comida con Hinata.
-Quiero ver que puedo confiar en él, Temari, si Hinata alegó tanto por él es porque realmente valía la pena, no creo que se haya arriesgado por nada.
-¿Cómo pudo arriesgarse al alegar por Sasuke?-no apartaba la mirada de ese par. ¿Hinata estaría enamorada de Sasuke? No, ella estaba con Kiba, además ambos tenían una distancia prudente pero seguían conociendo algunos locales de Suna… lo admitía, hacían una linda pareja, pero Hinata era su amiga y no creía que Sasuke fuera tan buen partido.
-Muchas aldeas siguen buscando la cabeza de Sasuke, de no ser por Hinata, ya la tendrían.
-En eso tienes toda la razón. Pero creo que Hinata tiene un corazón muy sensible, tal vez orillada por su noble e insensato corazón decidió salvar el pellejo de Sasuke.
-O tal vez creyó que una segunda oportunidad no le haría daño.
-Me encantaría saber sus razones.
-¿Y por qué no lo haces de una vez?
-No, está paseándose con Uchiha supongo que será en otra ocasión.-el asunto del paseo lo soltó con cierto desdén, su amiga era linda y si ese tipo buscaba lastimarla de alguna forma, ella, Ino y Tenten se encargarían personalmente de patearle el trasero.
-Si en estos días no puedes, cuando vayas a Konoha lo harás.
Eso llamó fuertemente su atención y se giró hacia su hermano a sabiendas de que podía perder de vista a ese par.
-¿De qué hablas Gaara?-el desconcierto fue notable en su voz.
-Necesitaré que vayas a Konoha cuando ellos se vayan, al parecer necesitan apoyo con una investigación.
-¿No es mejor que vaya de una vez?
-No, Naruto me pidió un tiempo y eso haré, además sé que necesitas tiempo para admitir que te equivocaste cuando le pediste a Shikamaru un tiempo.-señaló eso tan importante para su hermana, que días después de pedirle a Shikamaru dejar en pausa su relación, estaba por todos los rincones arrepintiéndose de ello.
-Y tenías que recordarme que la cagué.
-Soy tu hermano y me preocupo por las malas decisiones que tomas.
-Bien, veré cómo le hago, pero tendré que reconocer que no fue la mejor decisión que he tomado en mi vida.-reconoció algo irritada.-Pero Kankurô no debe enterarse que hablamos de esto, ¿okay?-odiaba que Kankurô se esforzara en fastidiarle la vida cada que podía y que se enterara de ello podría quitarle un poco de paz a su vida.
-Tranquila, yo no diré nada.
-Gracias.-giró hacia la ventana.-¡Carajo! Los perdí de vista.-gritó molesta.
-Después los encontrarás, además, si no me equivoco, Hinata sabe cuidarse sola.
-Pero Uchiha no me da buena espina.
-Anda, ve a ocuparte de otras cosas. Haz algo importante por ti y ve a pensar en qué le dirás a Shikamaru.
-¡Bien! ¡Me largo!-salió de la oficina algo molesta. Gaara tenía razón, debía pensar en cómo deshacerse de su orgullo para hablar con Shikamaru y no sentirse boba al reconocer que se había equivocado. Esperaba de todo corazón que él no estuviera molesto con ella.
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-¿Cómo va la investigación?-preguntó interesado a Ibiki quien iba a un lado suyo mientras caminaban por la torre hokage.
-No puedo mentirle, Hokage-sama. No va nada bien, todo lo que me dijo fue ambiguo y carente de sentido.-entró tras del rubio a su oficina.
-¿Usó todo lo que sabe?
-Agoté mis recursos, sin embargo no accedió a decir absolutamente nada.
-¿Ino?
-Hace una hora que están intentando romper el sello, pero no sé si han avanzado o siguen en las mismas.
Estaba frustrado, ¿cómo no habían obtenido nada en tanto tiempo? Ni siquiera Ibiki había logrado algo muy relevante con aquel sujeto.
-Bueno, puede ir a descansar, Ibiki-sensei.
-Si me necesita, no dude en mandar a alguien a buscarme. Sé lo importante y lo alarmante de la situación y si tengo que dejar de dormir meses para resolver esto, lo haré, Hokage-sama.
-Lo sé, pero necesito que descanse por si sale algo, ¿está bien?
Asintió. Aquel mocoso al que había pasado en los exámenes chunnin sin responder nada, era bueno en lo que hacía como Hokage y sinceramente le sorprendía verlo ocupar esa silla y actuar como todo un adulto responsable.
-Me retiro.-salió de la oficina, pero vio a Shikamaru entrar corriendo a la oficina, tal vez habían encontrado algo, cosa que dudaba pero no estaba de más ser optimista.
-¡Naruto!
Giró al escuchar la puerta abrirse tan repentinamente y escuchar a Shikamaru entrar tan a prisa.
-¿Encontraste algo?-necesitaba conocer el porqué de tan repentina euforia por parte del tan calmado Nara.
-Le pedí a Shino que hiciera un reporte escrito...-tomó aire, estaba agitado por correr tanto, pero eso era importante.-de lo que había declarado el tipo ese y aunque no es concluyente… lo que escribió tiene algo de sentido.
Dejó aquella hoja en el escritorio de Naruto para que leyera cada frase.
Tomó la hoja en sus manos para leer lo que había declarado aquellos días en los que Ino había descansado.
-¿Qué es esto?-sólo había logrado confundirlo, qué clase de declaraciones eran esas.
-Van a atacarnos.
-Bueno…-tosió, no quería hacer sentir mal a Shikamaru, pero sólo decía lo obvio.-Eso ya lo sabemos, Shikamaru.
-Ya sé, tonto.-añadió molesto al percatarse de que Naruto lo creía una clase de idiota o así lo había hecho sentir.
-¡Shikamaru!-se quejó, era el hokage y Shikamaru lo trataba como cualquier tarado que se encontraba en la calle.
-No te desvíes del tema, a lo que me refiero es que piensan hacerlo desde un clan importante.-aclaró.
-¿De dónde sacas eso? Nada de lo que está escrito aquí menciona algún clan.
-Si lees eso, pones atención al mapa y analizas palabra por palabra…-dijo.-Lee eso otra vez, entre líneas lo deja claro, pero quiere confundirnos y desviar la atención hacia él; de esa forma, quien lo contrató o para quien trabaja puede moverse sin que estemos alertas.
Sacó el mapa de uno de los cajones del escritorio y leyó cada frase con cuidado y de alguna forma Shikamaru tenía razón. Las zonas que parecían estar señaladas eran las entradas de cada uno de los clanes, incluido el distrito Uchiha, a ellos les daban más importancia que a las mismas entradas de la aldea en sí. Por lo que, lo que decía Shikamaru tenía más sentido cada que lo pensaba.
-El punto es…-giró a Shikamaru quien no desvió su mirada de aquel intrigado par azul.-¿Qué clan será su objetivo?
-Esa es una gran pregunta, Naruto. Hablé de eso con Ino antes de venir, así que imagino que ha de estar buscando algo en la mente de nuestro misterioso prisionero.-informó.
-¿Crees que busquen a Sasuke?-preguntó preocupado, si eso era, sólo metería a su amigo en más problemas y se llevaría consigo a Hinata en el camino.
-Sinceramente lo dudo, algo me hace creer que buscan a alguien más o a un clan entero.-externó lo que él creía ya que pensaba que si buscaban a alguien sería alguien influyente y con un bajo perfil, si fuera Sasuke sólo acrecentaría el problema y más aldeas atacarían y a su punto de vista el asunto era sólo con Konoha. Además quería despreocupar al rubio a sabiendas de que eso podría significar más problemas para el azabache.
-Entonces si no es Sasuke, ¿quién?-observó el mapa con cuidado y cada uno de los clanes de Konoha; ya tenían bastante información a comparación de hacía unos días, sin embargo ahora quedaba descubrir qué clan era el que buscaban.
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-¿Ya puedo ir a descansar?-se quejó Suigetsu al haber estado un día entero ayudando a la gente en Konoha.
No recibió respuesta por parte del tal Kakashi… ese estúpido libro hacía que no le prestara atención, ni siquiera supervisaba bien lo que hacía y ya era muy tarde como para querer seguir estando fuera de la casa que Sasuke le había proporcionado. Salió a las 6 am y ya iban a ser las 11 pm y seguía fuera.
-¡Ya ayudé a muchas ancianas a llevar sus compras! ¡Ayudé a los niños que se cayeron en los parques! ¡Ya di muchas vueltas entregando pedidos de Ichiraku!-gritó exasperado.-¡Sólo quiero descansar!-terminó molesto.
-¿Eh? Perdón, ¿dijiste algo?
Respiró hondo, no permitiría que algo tan simple como el ser ignorado por ese sujeto taaaaaan agradable –sí como no-, lo ignorara.
-Sólo quiero saber si ya me puedo ir a descansar o no.-habló fastidiado.
-Cla-claro.-respondió algo distraído.-Por cierto, Suigetsu mañana iré a buscarte a las 9 am.
Al menos tendría un poco más de tiempo para descansar, y calculando lo tarde que solía llegar Kakashi a donde se encontraban desde hacía unos días, a las 9:30 am tendría que estar allí. Haría lo posible para no faltar e intentar cumplir con lo que se le había asignado para poder quedarse en Konoha como alguien grato y ayudar a Sasuke en lo que necesitara en un futuro ya que no estaba seguro si desistiría en destruir Konoha o no y de ser así, él lo apoyaría en todo.
No se molestó en despedirse, bien sabía que Kakashi lo ignoraría o desaparecería en cualquier momento y para ser quien supuestamente se encargaba de vigilarlo no hacía muy bien su trabajo, sólo estaba allí haciéndose pasar por un shinobi responsable, pero desde su punto de vista no estaba muy alerta y le restaba importancia a sus asuntos por lo que los intentos de ser bien recibido en Konoha podían ser en vano y luego sin Sasuke; no conocía a nadie y no podía darse el lujo de que lo vieran conviviendo con gente de la aldea porque según el idiota amigo de Sasuke "sería considerado como amenaza", blah blah blah… sólo estupideces de un Hokage primerizo… ¡Ah! Apestaba admitirlo, pero extrañaba a Jûgo y a Karin, incluso al par de raros de Kabuto y Orochimaru… ¡Ah! Ese par de días serían los más aburridos de su corta existencia y de alguna forma ese rubiecito se las pagaría.
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Apenas había hablado con Sakura para decirle que se quedaría en la torre hasta que se resolviera ese asunto, no estaba dispuesto a dejar ese asunto hasta tener claro quien se atrevería a atacar Konoha y el por qué. La torre tenía más movimiento de lo normal a esa hora y sabía que muchos se encontraban en su posición: no se irían hasta saber qué pasaría. Ino seguía intentando entrar en la mente de aquel sujeto junto con Shino quien la apoyaba y unos Anbu que protegían esa zona de interrogatorios. Shikamaru había armado un equipo de inteligencia para ver si con lo poco que tenían llegaban a algo concluyente. Kakashi vigilaba de cerca al amigo de Sasuke sin que éste se percatara de ello. Con ayuda de Sai había dispuesto de Raíz para que se dispersaran por varios puntos de Konoha. No quería alarmar a nadie por lo que no estaba prevista una reunión con los clanes sin embargo, sabía que de empeorar las cosas tendría que hacerlo.
Destapó otro ramen instantáneo, lo preparó y mientras esperaba no dejaba de ver aquellos pergaminos que tenía sobre su escritorio, esos que tenían información de los distintos clanes, para ver si con eso se daba una vaga idea de cuál era al que tendrían que tener bien vigilado, aunque por más que leía todo lo que tenían esos pergaminos le costaba creer que podían elegir entre tantos esos tipos, todos eran tan buenos en lo que hacían que era difícil para él imaginar que alguien podría pensar en uno en especial. Se levantó del escritorio; se estiró; agarró el ramen y giró hacia la ventana para tener una perspectiva completa de su amada aldea al tiempo que empezaba a comer.
-Naruto.-cerró despacio la puerta después de entrar a la oficina.
-Sakura-chan.-giró sonriente aunque un poco confundido por la inesperada visita de su novia.-¿Qué haces aquí?
Caminó hasta quedar frente al escritorio:-Así que lo único que has comido es ramen instantáneo.-soltó al ver varios envases en el suelo y uno en su mano.
-Bueno, no he tenido tiempo para comer algo distinto, este asunto me tiene muy ocupado como para salir de aquí.
-Sí, me encontré con Shikamaru en las escaleras. Así que no han encontrado nada.-soltó lo último sabiendo que era importante para él evitar una tragedia.
-Es muy poco lo que tenemos. Tuve que reforzar la seguridad y contar con más ayuda de la que esperaba.-contó con pesadez para dejar el ramen en la mesa.-Pero no me has dicho, ¿qué haces aquí?
-Supuse que no habías comido más que ramen y compré algo para comer juntos hace un rato, pero como apenas terminé mis rondas en el hospital, lo calenté y vine para acá.-dijo después de subir la bolsa al escritorio.
-No era necesario, Sakura-chan, pero me alegra verte.-aceptó con una amplia sonrisa.
-Sacaré las cosas.
-Moveré esto de aquí.-cargó los pergaminos con cuidado y los metió en la caja de donde los había sacado.-Se ve delicioso.-aceptó al ver ambos bentos en la mesa junto con un gohan que estaba sirviendo Sakura en unos pequeños tazones que había llevado.
Sacó el termo y sirvió el té en unos vasos que tenía Naruto en su oficina.
-¡Itadakimasu!-soltaron al unísono al estar sentados para comenzar a comer.
-¿Por qué tenías los pergaminos de los clanes en el escritorio?-se interesó después de pasarse el primer bocado.
Alzó una ceja un tanto confundido con la comida en la boca; giró hacia los pergaminos y entendió a qué se refería Sakura para después terminar y beber un poco.
-Por lo que me dijo Shikamaru, están buscando atacarnos desde un clan entero o alguien aparentemente influyente pero de bajo perfil.
-¿Un clan entero? ¿Y cómo piensan hacer eso?
-No tenemos idea, pero no pararemos hasta saber qué interés tienen en atacar la aldea.
-Algo más te preocupa.-dedujo minutos después al notar a Naruto distante.
-Si te soy sincero, Sakura… Me preocupa que estén buscando a Sasuke, más en su situación.-admitió preocupado.
-Dijiste que buscaban a un clan entero o alguien influyente pero de bajo perfil.-comenzó tomando la mano de Naruto para mostrarle su apoyo.-Y Sasuke-kun no entra en esas características, a pesar de ser influyente no tiene un bajo perfil.-terminó.
-¿Y si no es así?
-No te precipites, Naruto. Nada es concluyente aún, todavía hay mucho por investigar, ¿no?-al verlo asentir, sonrió.-Entonces no te preocupes, pronto sabrán lo necesario para evitar que pase, ¿está bien?
Asintió con una leve sonrisa al saberse apoyado por Sakura.
-Gracias, Sakura-chan.
Recogieron aquellos trastes en la bolsa para poder seguir con la investigación en el caso de Naruto y Sakura con… A decir verdad, no sabía qué hacer si quedarse o irse, era la una de la mañana y entraría al hospital a las cinco.
-¿Quieres que te ayude con algo, Naruto?-se ofreció al verlo tomar los pergaminos.
-Prefiero que vayas a descansar, Sakura-chan, es muy tarde y entras temprano al hospital.
-Pero…
-Eres importante en ese hospital y Shizune te necesita ya que Tsunade-obaachan está apoyándonos con esto y como futura directora general del hospital de Konoha tienes que aprender de todo un poco.
-Bueno sí… demo…
-Necesito leer esto detenidamente, Sakura-chan. Prometo que te buscaré para que me ayudes a entender, eres increíblemente inteligente y sé que te necesitaré en cualquier momento, pero ahora prefiero que descanses, sé que tuviste un día muy agitado en el hospital y que probablemente así será en unas horas.
-Tú ganas…pero espero que también descanses, ¿bien?-habló firme.
-¡Hai, Sakura-chan!-afirmó cual soldado a su capitán.-Descansa.-besó dulcemente a su amada pelirrosa seguido de un cálido abrazo al cual correspondió sin pensarlo un segundo.
-Ya verás que saldrá algo, tienes a Ino y a Shikamaru en esto; y aunque me pese aceptarlo, Ino es una grandiosa Yamanaka de pies a cabeza y sabe lo que hace.-aceptó orgullosa de lo mucho que había crecido su mejor amiga desde la guerra.-Nos vemos.-se despidió llevándose la bolsa consigo.
La visita de Sakura le había servido mucho para relajarse un poco y despejarse, así que ahora se concentraría en eso ya más despejado y con las ideas bien acomodadas pero tal vez el tomar una pequeña siesta como había dicho Sakura le ayudaría bastante. Decidido dejó un pequeño espacio libre en el escritorio, acercó la silla al escritorio y se recostó su cabeza sobre sus brazos para dejarse llevar por los llamados de Morfeo y un minuto después ya estaba dormido.
Llegaría dentro de poco hasta la oficina en la que estaba Shikamaru y el dichoso equipo de inteligencia sintiendo unas enormes ganas de asesinar a quien se le pusiera en frente; era sincera, no había creído que algo la pudiera hacer enojar después de lo que había pasado con Sai en la mañana, pero ese sujeto la tenía con un genio de los mil demonios. Llegó a la puerta y entró azotándola haciendo que todos giraran hacia ella.
-¿Qué pasó, Ino?-preguntó molesto por esa forma de hacerse presente al verla seguirse de largo.
-¡Estoy harta!-contestó de frente.-¿Shiho, sabes dónde demonios hay un libro o pergamino sobre sellos?-cuestionó a la joven que formaba parte de aquel equipo, quien estaba buscando entre algunos pergaminos algo que pudiese ayudarlos.
-Esos debe tenerlos Tsunade-sama, Ino-san. Aquí no hay nada.-informó acomodando sus raras gafas.
-¿Por qué buscas…?
-¡Porque no he conseguido entrar a sus malditos recuerdos!-interrumpió molesta y frustrada.-Shino intentó ayudarme pero cada minuto que pasa es primordial y como no conozco ese sello no sé cómo entrar.
-Respira, Ino… Buscaremos a Tsunade y le pediremos que te dé toda la información que tenga sobre los sellos, ¿bien?
-¡Estoy agotada y frustrada!-reclamó sentada en una silla que le había acercado Kotetsu para que se relajara un poco.-¡He intentado de todo, incluso Ibiki-sensei lo intentó, pero no damos una! ¡No he podido acceder a su mente y lo que ha declarado nos ha llevado a prácticamente nada!-soltó pasando sus manos por su cabeza, alterada por lo que no habían conseguido.
-Tome, Ino-san.-Shiho extendió un vaso con agua al verla tan alterada.
-Gracias, Shiho.-agradeció para dar un pequeño sorbo.
-Sé cómo te sientes, Ino. Nadie ha obtenido nada y nuestra única esperanza no parece querer hablar más de lo que ya lo hizo.
-¡No quiero que se dé cuenta que puede ganar!
-No lo hará, Ino.-se arrodilló frente a ella para quedar a su altura.-Te prometo que resolveremos esto.
Sonrió pesadamente al saber que Shikamaru haría todo lo posible para cumplir con su promesa. Respiró y tomó toda el agua del vaso.
-¿Podemos continuar?-preguntó Kotetsu al verla más tranquila.
-Lamento haber irrumpido así.-se disculpó sinceramente.-Antes de que sigas, ¿podrías acompañarme con Tsunade-sama, Shiho?
-¡Hai, Ino-san!
-Permiso.-salió de la oficina con Shiho tras ella; caminaron por el pasillo hasta dar con las escaleras y subieron.
-Ino-san, si no mal recuerdo, los pergaminos que busca están en la oficina del hokage.
-¿No estaban con Tsunade-sama?-si no mal recordaba ella le había dicho que los tenía la Sannin.
-Me e-equivoqué.-aceptó avergonzada ante la interrogante de Ino.-Recuerdo que Tsunade-sama los tenía pero sé bien que en donde más seguros pueden estar es en la oficina.
-Bueno, vayamos a buscar a Naruto, ha de estar muy cansado el pobre.
Caminaron hasta la oficina y al entrar vaya escena tan inesperada… ¡Y ella preocupándose por el bienestar del rubio!
-¡Naruto!-gritó molesta al verlo dormido.
Se despertó sobresaltado ante esa 'melodiosa' voz que le reclamaba algo… Y ese algo, estaba seguro que era el verlo dormido sobre su escritorio.
-¡Todos nos estamos matando para resolver esto y tú, dormido!-lo sostuvo del cuello de la camisa enojada.-Dime dónde demonios están los pergaminos sobre sellos.
-Tra-tranquila, Ino… Respira y…-tomó aire, lo que eran Ino y Sakura, tenían un carácter muy fuerte.
-¡Ino-san! ¡Está asfixiando a Naruto-sama!-advirtió viendo como al joven empezaba a complicársele la respiración e intentando deshacerse del fuerte agarre de Ino.
-¡Bien!-lo soltó cruzándose de brazos bastante molesta.
-L-lamento haber tomado una siesta, Ino, pero Sakura-chan me hizo prometerle que descansaría. Sé lo importante que es esto.
-Bien, exageré… pero estoy harta, Naruto… ¡Harta!
-Mejor siéntate.
-¡No! Necesito un pergamino de sellos, uno que tenga todo de los sellos que conocemos en Konoha y creo que Shiho sabe dónde están.-giró hacia atrás para ver a la joven detrás de ellos.-¿No es así, Shiho?
-A menos que Tsunade-sama haya movido algo, no sabría, Ino-san.-admitió acomodando sus gafas-¿Puedo buscar, hokage-sama?-preguntó al rubio.
-Hazlo, Shiho.
Caminó hacia aquella pequeña puerta que se encontraba dentro de la oficina siendo seguida por Ino mientras Naruto se estiraba y se sentaba en su silla para tomar dos pergaminos y abrirlos para comenzar. Encontró lo que buscaba en uno de los estantes y se lo dio a la rubia quien le agradeció de corazón.
-¿Ya no necesita nada, Ino-san?
-Ya no, puedes irte, Shiho… ¡Domo!
Sonrió y caminó hacia la salida después de una leve reverencia al hokage y salió cerrando la puerta tras de sí.
-Bueno, Naruto.-lo vio girar hacia ella.-Me llevaré esto, lo regresaré en cuanto encuentre algo y perdóname estaba bastante exaltada al tener esto en las manos me sentí más aliviada y esperanzada.
-Me alegra bastante, créelo.-admitió algo asustado ante el carácter de la Yamanaka.
-¿Qué es eso?-hizo una gran pausa entre cada palabra ya que el ver "Yamanaka" en uno de esos pergaminos la curiosidad la invadió por completo, para qué querría eso Naruto.
-¿Recuerdas lo que dedujo Shikamaru?
-Sí…-contesto extrañada al no entender cómo se podrían relacionar.
-Quiero conocer todo lo que tengamos de cada uno de los clanes para intentar pensar cuál sería el más viable para estos sujetos.
-¡Vaya, Naruto! Creí que eras un tarado pero ya veo que no tanto.-esa era una grandiosa idea del rubio.
-¡Ino!
-Suerte con eso, me voy.-salió con la frente en alto al saber que tal vez encontraría una respuesta a lo que buscaba, ¡oh! ¡qué feliz era!
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No sabía cómo, pero había pasado un día agradable con Uchiha y eso hasta a ella le sorprendía; no se habían vuelto amigos del alma porque en definitiva eso era imposible pero sí habían estado un día juntos sin discutir ni un poco. Muestra de ello era la hora en la que estaban llegando al hotel, nada menos que las dos de la mañana, ¿en qué demonios estaba pasando?
-Bueno…-se atrevió a hablar estando frente a las puertas de su recámara.-Nos vemos mañana, Uchiha-san.-hizo una ligera inclinación con la cabeza agradeciendo su amabilidad.
-Nos vemos, Hyûga.-metió la llave a la chapa y antes de entrar voz de Hinata lo detuvo.
-¡Gra-gracias por todo, Uchiha-san!-soltó sonrojada suponiéndose una molestia para el azabache.-¡M-me divertí mucho c-contigo!-aceptó con su mirada aun en el piso a causa de la molestia que se consideraba para él acompañada de la vergüenza que sentía en esos momentos.
-¿Contigo?-no Hyûga había puesto nuevamente las formalidades entre ambos como para decidir dejarlo de un momento a otro.
-S-sé lo que dije pero qué importa, que seas un mandón no hará que de un día a otro te perdone el mundo entero.-soltó refiriéndose a que a pesar de sus intentos, eso no le aseguraba que cada aldea lo perdonaría así como así y tampoco que ella dejaría de ser su 'asesora'.
-Tú mandas, Hyûga…-se burló con una sonrisa fingida adornando su rostro.
-Descansa, Uchiha.-abrió su puerta y antes de cerrar soltó:-Por cierto, un 'de nada' no habría estado de más.-seguido cerró la puerta como si estuviera haciendo un berrinche para reírse de sí misma hasta llegar a su cama y cobijarse sin importarle el tener la ropa, estaba cansada y eso lo ameritaba. Apagó la luz y antes de cerrar los ojos una sonrisa adornó su cara causado por la inesperada respuesta del Uchiha, jamás entendería por qué 'discutía' con él sin razón aparente, debía admitir lo inmaduro que resultaba de su parte pero ni modo, era una etapa de eso estaba segura.
-Eres un caso, Hyûga.-soltó entrando a su habitación; se deshizo de la playera y de sus botas ninja para acostarse bajo las cobijas. Hyûga era increíblemente extraña o al menos esperaba que fuera una etapa de rareza porque no tenía una mejor explicación para su actuar, sin embargo aceptaba que él también se la había pasado bien ese día, y sinceramente si eso se repetía, lo haría hasta hartarse de una compañía tan tranquila y nada escandalosa como Hyûga.
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Agradecimientos:
kds: Ya verás, las cosas se irán dando, yo también muero por tenerlos juntos pero ya ves… Debo esperar, no me hará daño y como ya estoy haciendo los capítulos un poco más largos pues ahora podré acelerar un poco. Sai e Ino son tan perfectos juntos, ¡amo a esos dos! ¡Mil gracias por leer!
¡Gracias a todos los que leen el fic, lo pusieron en favoritos o dejaron review! ¡Se agradece de corazón!
¡Nos leemos luego!
