¡Hola, sexys y sensuales lectoras/es!
Disclaimer: Naruto no me pertenece, el único dueño es Kishimoto; y la hermosa canción de Snow White Queen de la mejor banda: Evanescence.
Advertencia: FdP
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SNOW WHITE QUEEN
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Salieron de Suna con Temari acompañándolos a causa de una situación de la que no tenían conocimiento alguno y de la cual la Sabaku no no accedía a mencionar y sabía que ambos tenían curiosidad no sólo él. Hyûga también intentaba hacer que su amiga le hablara de lo que estaba pasando en Konoha y el por qué la necesitaban sin embargo todos sus intentos eran inútiles ni siquiera se veía interesada en comenzar una conversación con Hyûga ni siquiera una trivial y el saber que él causaba ese silencio tan rotundo entre ambas mujeres le tenía sin cuidado a nivel personal pero no si se trataba sobre lo que iba a suceder en Konoha. Imaginar que Suigetsu podría ser el causante le molestaba aunque dudaba que se atreviera a meterlo en problemas tan pronto.
No tardaron en llegar al bosque al cual se adentraron para dejar atrás el desierto, dándoles la salida de su tan amado hogar. Hinata había intentado sacarle información de por qué iba a Konoha pero no se creía con el derecho de mencionar lo que allí pasaba, mucho menos si ella tampoco conocía mucho la situación y otro factor con mayor fuerza era el hecho de que Sasuke Uchiha estuviera allí, bien sabía que probablemente Naruto terminaría contándole con lujo de detalle lo que estaba pasando, lo haría Naruto ella no tenía nada de qué hablar con él allí y aunque quisiera hablar con Hinata, la presencia del Uchiha le incomodaba y sabía que a él le importaba poco lo que ella quisiera, pensara o dijera pero no se atrevería a hablar de sus asuntos personales con su amiga frente a ese sujeto que no terminaba de convencerla sobre sus propósitos y buenas intenciones para con el mundo entero aun sabiendo que gracias a él y Naruto –principalmente-, estaba pensando en cómo enfrentarse a Shikamaru y admitir que se había equivocado al pausar su relación, ¡amaba a ese hombre!
Ni Temari ni Sasuke estaban dispuestos a hablar y ella se sentía tan incómoda, a pesar de lo que ambos habían dicho hace un rato no estaba muy segura que la tensión fuera inexistente entre ambos, podía sentirse en el aire y era escalofriante de hecho a causa de eso no podía ir más rápido, sentía que si iba a la altura de ambos moriría ahogada en tensión e indiferencia de ambos, ¡qué difícil era ir con ellos!
-Hyûga, no te quedes atrás.-exigió con un tono 'tranquilo' al verla tan atrás.
-E-est…
-Ella puede ir al paso que quiera, Uchiha.-esa forma de hablarle a su amiga no era justificable… ella arriesgando su pellejo por él y él ordenándole.
-No es asunto tuyo, Sabaku no.-señaló desde la rama en la que se había quedado para que Hyûga los alcanzara.
¡Oh no! Ella que no podía con la maldita tensión, esa que sentía hasta los huesos a causa de ese par y ellos empezando una pelea… ni siquiera podía hablar por la horrible sensación, lloraría, en verdad necesitaba hacerlo, pero sabía que debía detenerlos, ¿¡por qué a ella Kami!?
-Te equivocas, Uchiha, los asuntos de Hinata me importan demasiado. Si no te has enterado, es mi amiga.-aclaró ante el atrevimiento de ése para hablarle como si fuera quién para mandarle.
-¿Sí? ¿Qué te hace pensar que eso me importa? Si Hyûga no lo mencionó fue por algo.-Temari no le ordenaría nada, no era quién para decirle qué hacer y en qué podía o no entrometerse.
No había querido acercarse a Sasuke, pero esa era una agresión en su contra y ella le dejaría las cosas en claro así que llegó a la rama en la que estaba él para decirle:
-Hinata no me mencionó porque no hay razón alguna para que tú-lo señaló estando frente a él y con sus ojos sobre los suyos.-te intereses en su vida.
-Tal vez no, pero si quisiera interesarme lo haría y ella accedería.
-¡No me hagas reír! ¡Ella jamás…!
-¿Podrían calmarse, por favor?-pidió interrumpiendo a su amiga y armándose de valor para no llorar ante esa horrible tensión.
-Hyûga esto no es asunto tuyo.
-Hinata esto no es asunto tuyo.
Hablaron al unísono como si de una niña entrometida se tratara para después volverse a ver directamente y encontrándose con la mirada más fría del otro, esa que le declaraba la guerra y amenazaba con asesinar al otro lentamente.
¿Esa era forma de detenerlos conociendo el mal genio de Sasuke y el carácter de su amiga? Escucharlos hablarle así sólo había logrado hacerla sentir patética e indefensa.
-Hinata jamás estaría con alguien como tú.
-¿Cómo son las personas como yo?-se interesó en escuchar la descripción que ella daría de su persona.
-Malagradecidas es la palabra para definirlas.
-¿Qué te hace pensar que soy un malagradecido?-si hablaba de lo que había pasado con Orochimaru, no entendía por qué lo definía así si al 'matarlo' le había hecho un favor al mundo entero.
-¿Ahora te haces el desentendido?-¿no admitiría que se estaba portando muy grosero con la persona que le había salvado la vida en esa reunión?-Vas a decirme que Hinata…
-¡Basta!-interrumpió, esa información no podía saberla Sasuke, se lo había pedido a Naruto, a sus camaradas y a Kiba-En verdad, esto no es necesario-se puso entre ambos para evitar un enfrentamiento.-¿podemos seguir sin que estén queriendo asesinarse el uno al otro y sin que esta asquerosa tensión me esté ahogando? ¿¡Es mucho pedir!?-sabía que les pedía demasiado, pero en verdad, si no lo hacía iban a terminar matándose y ella era su amiga y él su responsabilidad.-Y como los tres estamos de acuerdo, no me queda más que pedirles que sigan.-no habían dicho nada pero ella no se resignaría a un no por una de las dos partes; y siguiendo con su plan, empujó a Temari para que ella siguiera frente a los dos.
-Bien, entendí.-soltó siguiendo la petición de su amiga.
Suspiró al ver a Temari seguir, ahora no tenía por qué sufrir alguna extraña clase de tortura mental con ellos discutiendo… Lloraba de felicidad internamente, ¡vaya logro! si todos supieran seguramente estarían orgullosos de ella, aplaudiéndole o al menos ella lo estaba.
-¿Así que te ahoga la tensión, Hyûga?
-No empieces, Uchiha… sólo camina.-pidió intentando no sonar grosera pero siendo firme.
-Como tú digas, hime-sama.-se burló pero continúo.
-¡Uchiha!-lo alcanzó molesta después de que éste se burlara de ella.
-¡Oh! Me va hacer el honor de acompañarme en el camino, hime-sama, he de decir que me siento tan halagado.
El sarcasmo taladraba sus oídos, ¿ahora con qué iba a molestarla?
-Déjate de tonterías, Uchiha, no es gracioso.
-Sólo te trato como lo que eres… la princesa del clan Hyûga.-soltó con cierto desdén.
Eso en verdad le molesto, él no sabía absolutamente nada de ella y si para él, el ser tratada como lo hacían en su clan era digno de una princesa, entonces no tenía idea alguna de cómo se comportaba la gente con las princesas. Así que sólo siguió, alcanzando a Temari para evitar que él la viera frágil porque estaba a punto de llorar… nadie en su clan la quería, su padre la seguía tratando como una idiota y su relación con Hanabi era una de simples conocidas.
-¿Pasa algo, Hinata?-el verla junto a ella pero con la cara siendo cubierta por su flequillo le decía que algo no estaba bien.-¿Te dijo algo ese idiota?-le rompería la cara al Uchiha si se había atrevido a ofender a su amiga.
No estaba para responderle, sólo quería evitar que ella notara que estaba a punto de llorar, ¡qué porquería de vida!
-Hinata…-la oyó sollozar, ¿qué estaba pasando con ella?-Si él te hizo…
-No, o-onegai, Temari…-la sostuvo dulcemente sin levantar la cabeza, no daba crédito a que cada que recordaba a su padre se sintiera tan miserable y tan poca cosa, mucho menos como estaban las cosas ahora con él.
-Está bien, no haré nada que te moleste.-siguió junto a ella y acarició su cabello para darle a entender que tenía su apoyo.
No estaba entendiendo, por qué Hyûga había corrido a lado de Temari y ahora ella estaba ¿consolándola? Y otra cosa que no le quedaba claro era lo que iba a decirle Temari, algo respecto a Hinata sin embargo ella la había interrumpido… Estar con dos mujeres no era nada sencillo.
-¿Vas a decirme qué tienes, Hinata?-insistió con el tema al verla más tranquila; eso unos cinco minutos después, vaya que algo le había hecho mucho daño.
-¿Soy tan débil, Temari-chan?-preguntó mientras finalmente alzaba el rostro, mostrando un tono rojizo en su cara muestra de que había estado llorando.-Jamás seré digna de nada, ¿verdad? No lo merezco.
-Hinata…-se le hizo un nudo en la garganta al verla en ese estado, al parecer Uchiha había dicho algo que le recordó a su padre, eso siempre la ponía tan mal. Hinata no era débil, sin embargo su padre siempre la hacía sentirse miserable y ahora sin Neji, las cosas se le complicaban mucho en el clan y le era tan difícil recuperarse al no tener esas palabras de aliento y ánimo que él siempre le decía.-Eres una de las mejores kunoichis del mundo y eso nadie lo pone en tela de juicio, eres digna del mundo entero, Hinata.
-Pero todos en el clan no creen que yo…
-Pero tú y yo sabemos que eres la mejor para ese puesto, Neji lo sabía y estará orgulloso cuando estés allí demostrándoles lo equivocados que estaban.
Talló sus ojos con ambas manos para borrar cualquier rastro de su debilidad; de lo vulnerable que seguía siendo a las palabras de Hiashi y de las miradas de cada integrante del clan, menos Hanabi quien a su parecer sólo le dirigía miradas de lástima y desentendimiento pero esperaba que esa situación con su hermanita cambiara muy pronto, porque a pesar de que de vez en vez hablaban, las cosas sólo eran diminutamente mejores entre ambas.
Cayó la noche y tenían unos minutos de haber terminado la cena en silencio ya que ni Temari ni Sasuke se hablaban y Hinata seguía muy absorta en sus pensamientos, después de su plática con Temari no había mencionado palabra.
-Ahora vengo.-se puso de pie, sacudió la tierra de su pantalón y caminó hacia el río al que había ido por agua tan sólo para despejarse.
-…-Hinata no estaba nada bien y sabía que no era débil, pero el hecho de no tener con quien hablar sobre las situaciones del clan la quebrantaba, porque, ¿para qué negarlo? ella no entendería bien la situación y debido a que no conocía el ambiente, no podía hacer mucho por ella, no como lo hacía Neji quien sabía cómo levantarle el ánimo y cómo hacerle ver que era increíblemente fuerte sin que ella negara esa realidad. Suspiró, ojalá Hinata encontrara a quien entendiera su situación.
-¿Qué pasó con Hyûga?-no la conocía de toda la vida, pero sabía que estar tan callada y absorta no era normal.
-No lo sé, dime tú-notó la molestia y confusión retratadas en el rostro comúnmente imperturbable del azabache por lo que se atrevió a seguir.-¿Qué le dijiste para que se pusiera así?-estaba preocupada y eso ayudaba a que no se sobresaltara fácilmente.
-¿Qué te hace pensar que fui yo?-rompió la rama que sostenía en las manos molesto al ser señalado como el culpable de aquel estado de ánimo en la ojiperla.
-Algo le dijiste antes de que me alcanzara, ¿no es así?-recordó que por algo que había hablado con Sasuke la había llevado a recordar los malos ratos con Hiashi.-¿Recuerdas qué fue?
Sí, Hyûga había huido junto a su amiga en el momento en el cual creyó que con dicho comentario simplemente la haría enojarse y contraatacar como normalmente lo hacían, pero aquella reacción de parte de ella había sido tan inesperada que simplemente aceptaba sentirse algo extraño.
-Simplemente le dije que la trataría como lo que era, la princesa del clan Hyûga.-si decirle eso a Temari ayudaría a entender el comportamiento de Hyûga, no quedaba más que aceptar que solía molestarla de vez en vez.
Una leve sonrisa tristona se hizo presente en su rostro, ahora entendía por qué Hinata estaba así… su clan era el que menos la trataba como a una princesa o algo parecido, y cada que alguien en la vida de su amiga decía algo como eso sólo rasgaba fibras sensibles de su mejor amiga y la transportaba directamente a los abusos de su padre y el rechazo del clan, porque ya no había qué o quién la transportara a recuerdos agradables en aquella casa mucho menos desde que había intentado salir de allí y darse un respiro de tantas presiones; y si bien actuaba a pesar de las futuras reprimendas de los cabecillas del clan, lo seguía y lo seguiría haciendo si ella lo consideraba correcto sin antes consultarlo con algún miembro del clan entero, a veces simplemente lo hablaba con sus amigos o les pedía una opinión y aunque ellos estuvieran en contra, ella lo hacía y ya.
Suspiró para ver al Uchiha interesado y aunque no le agradara del todo, se atrevería a pedirle de buena manera que no hablara del clan como un lugar agradable al que Hinata Hyûga quisiera pertenecer eternamente porque la realidad era distinta.
-Trataré de pedirte esto de buena manera, Uchiha.-cerró los ojos mientras hablaba para tomar aire profundamente-No, por favor, no le digas princesa y mucho menos del clan Hyûga, ella jamás se considerará así y tal vez ni el clan lo haga.-lo último no quiso que él lo escuchara, por lo que lo dijo más para sí, sin embargo Sasuke tenía buen oído y había alcanzado a escucharla.
Desde hacía un rato, estaba a orillas del río viendo su reflejo y sintiéndose miserable; siempre le deprimía estar en aquel estado, pero allí estaba, evitando no pensar en lo patética que era como kunoichi, ¡qué va! Neji diría que estaba loca si creía eso de sí misma, pero a la vez que había una voz que le decía: "eres inútil y miserable", había otra que insistía: "eres fuerte y la única con derecho a ocupar el puesto como cabecilla del clan", ¡qué situación tan molesta! Seguía en cunclillas a la orilla del río, el cual parecía estar bastante profundo, eso podía averiguarlo. Sin importarle más nada, se dejó caer al agua sólo dejándose llevar por el viento. Cayó boca abajo y poco le importó el tener la ropa puesta y a pesar de lo que pudiese parecer, no intentaba suicidarse, simplemente quería sentirse libre y sin preocupaciones y con eso siempre era consciente, el agua era su única aliada. La constante corriente le ayudaba a sentirse arrullada por el agua misma y el sonido –casi nulo a causa de que sus orejas también estaban bajo el agua-, de aquella cascada que se encontraba unos metros atrás, era como una canción de cuna y le estaba ayudando mucho el sentirse así, sin ser asediada por nada ni nadie porque seguramente parecía una muerta y si alguien la veía, seguramente la dejarían 'requiescate in pace', al menos si ella fuera la que se encontrara con esa escena, seguro lo haría –sí como no-. Bueno, mientras Temari no se preocupara por ella sabía que nadie iría a molestarla o a exigirle que tenía que salir de allí. Se giró para quedar boca arriba, había estado a punto de quedarse sin oxígeno y era mejor idea estar a disposición de tal gas vital, además el tener las estrellas sólo ayudaría a que las cosas pasaran 'más rápido', bueno su estado mental lo requería. Vio un pájaro pasar por arriba de ella, bastante más arriba y sonrió, sólo podía imaginar que Neji de alguna forma la cuidaba y quería darle a entender que estaba para ella aun estando muerto.
Lo que había dicho Temari le costaba creerlo, pero había decidido ir a buscar a Hinata mientras Temari estaba algo distraída y como la noche y la zona estaba bastante tranquila, no corría peligro alguno la Sabaku no.
Demasiado de estrellas y demasiado azul rey para su gusto, qué más daba, se giró de nuevo, regresando su cara a aquel tranquilo paisaje que la esperaba bajo el río, podía ver las piedras, unas que otras algas y rara vez pequeños peces, le encantaría ser una estrella de mar para no preocuparse por nada en el mundo, simplemente se quedaría allí intentando ser feliz aunque algún depredador la corte porque se regeneraba, ¿qué importaba?
Llegó al río y se encontró con una escena bastante 'interesante' y extraña, no bizarra esas eran muy comunes en Orochimaru o Kabuto, sólo extraña… Hyûga estaba con sus brazos y piernas extendidas en el río y a su parecer era gracioso y algo de una escena más de una pequeña niña berrinchuda, sonrió de medio lado, ¿qué estaba pasando por la cabeza de Hyûga? Activó el Mangekyuo para que el brazo del Susanoo tomara a Hinata y la sacara del río.
¿Qué estaba pasando? Sintió el ventarrón y se enfrió demasiado, estaba a una altura considerable, sintió aquella mano esquelética tomando su cuerpo pero no le importó, podía ser la muerte que se la llevaría para finalmente encontrarse con su tan adorado niisan. Giró sólo para percatarse de que seguía viva y al bajar su mirada vio a Uchiha y al momento que sus ojos se encontraron notó la curiosidad del azabache.
-Ya sé, soy patética…-habló con su mirada hacia el río del que había sido extraída 'cruelmente'-sólo regrésame al río y déjame morir aquí.-pidió dramáticamente haciendo más grande lo que antes simplemente podía borrar fácilmente, pero de alguna forma las palabras de Sasuke le habían afectado de más.
-Hyûga, pareces niña berrinchuda.-el largo cabello de Hyûga le tapaba la vista de aquel rostro, ¿estaría llorando?
-Dije que me bajaras, Uchiha.-reclamó en tono de berrinche y se cruzara de brazos junto a un puchero.
La bajó frente a él, sentándola.
-Me refería al río.-todavía con la cabeza hacia el piso aclaró que quería seguir en el río, no quería contacto con la tierra sólo con el agua.
-Hyûga, me deprime verte así.-admitió extrañado al verla en tan deplorable estado, a nadie podía afectarle tanto unas simples palabras.
Giró hacia él con su rostro decaído pero con una graciosa mueca de disgusto, perfecta para ser retratada como una niña llorona y caprichosa aunque con el cabello horriblemente alborotado, mojado e invadiendo aquel rostro. Sintió su ropa bastante pesada a causa de su agradable estado que se permitió experimentar dentro de aquel río por lo que no le molesto que estuviese pasando frío ni nada por el estilo.
-¿No dirás nada?
En efecto, no se molestó en contestar; simplemente se sentó en el piso con las piernas en forma de loto y se abrazó a sí misma para atenuar el frío y con la mirada en el piso, se sentía extraña y de alguna manera lo que había dicho Sasuke le ayudaba a reconsiderar su ánimo y le apoyaba de alguna manera: "Hyûga, me deprime verte así." Eso la reconfortaba, le hacía sentir que era vagamente importante para él.
Se quedó allí, viéndola después de desactivar el Mangekyuo, ¿cuánto tiempo podría estar así? ¿Días?, ¿semanas?, ¿meses?, ¿años? Eso sería demasiado para alguien. Tan sólo prestó atención a lo que haría Hyûga, si tendría que llevarla arrastrando hasta donde Temari lo haría. No creía que fuera tan sensible, le costaba creerlo, en verdad pero allí la tenía: tan extraña, sensible e impredecible. Le llamó la atención el verla levantarse y sacudir muy despacio aquel pantalón que escurría a causa de la ingeniosa idea de meterse así al río.
-Pescarás un resfriado, Hyûga.-la vio de pies a cabeza estando ella de espaldas, y de cada parte de su cuerpo se veía el agua.-Eso sin duda.
-Gracias, Uchiha-san.-agradeció infinitamente por aquellos gestos tan insignificantes. El simple hecho de haberla ido a buscar significaba que, aunque fuera poco, estaba formándose algo, una clase de lazo o aunque fuera formalidad, y eso lo agradecía, no por tener grandes expectativas, sino por el simple hecho de hacerla sentir mejor; no era Neji, eso lo tenía muy en claro, pero era Uchiha Sasuke a quien le estaba agradeciendo levantarle el ánimo de una manera tan única e inesperada que se olvidó de todo lo que la había hecho sentir miserable: ella era Hinata Hyûga, era la Hyûga más fuerte de toda Konoha y ni siquiera un resfriado la haría débil, el recuerdo de su padre no la haría sentirse así, eso hacía mucho lo había superado, tenía que hacerlo como antes y olvidarse de todo.
-…-no entendía el agradecimiento, pero esa sonrisa tan radiante sólo daba señal de que se sentía increíblemente mejor, no creía que se mejoraría tan rápido pero al menos ya no tendría que llevarla arrastrando.
-Regresemos, Uchiha-san.-estaba de mejor ánimo y lo haría notar y sabía que de eso se percataba el Uchiha. Se adentró al bosque, optimista y marchando como si fuera una soldado.
-¿Qué demonios tienes en la cabeza, Hyûga?-pensó ante esa actitud… Hacía unos minutos parecía querer morir dentro del agua y ahora estaba demasiado optimista para su gusto pero sin más sólo la siguió, ¿qué tal que era una clase de demente? Y si le pasaba algo sería al primero que señalarían por la locura de la ojiperla y no estaba para esas acusaciones.-¿Eres bipolar o sufres de múltiple personalidad, Hyûga?
-Sé que exageré con mi optimismo, Uchiha-san, pero no tienes de qué preocuparte, sólo intentaba demostrar que me siento mucho mejor y así despreocuparlo.
-¿Preocupado? ¿Qué te hace pensar que estaba preocupado?
-¿E-entonces po-por qué me buscaste, Uchiha-san?-¿sólo estaba siendo feliz por un sin sentido? ¿por algo inverosímil?
-Simplemente quiero evitar meterme en problemas por tu culpa, Hyûga.-empujó levemente la cabeza de la muchacha por su lado derecho con la punta de los dedos, confundiéndola.
-De todos modos no importa.-aceptó algo confundida a causa de la acción de aquel misterioso azabache.-Me alegró saber que de alguna forma t-te importaba, aunque fuera para evitarte problemas.-sonrió sincera después de aclarar que a su parecer, sus intenciones habían sido honorables.
-Estás empapada, Hyûga… Quítate eso si no quieres que el resfriado se vuelva pulmonía.
-¡No!-le avergonzaba que le dijera eso, ¿cómo iba así sin más a decirle que se desvistiera?-Pre-prefiero llegar c-con Temari-chan y allí me cambiaré.
-No quiero desilusionarte, pero el camino es algo largo.-le señaló aquel mínimo pero no insignificante detalle.
-No puedo ir sólo en ropa interior, eso sólo me hará más daño.
Se quitó su polera, no hacía mucho frío pero si Hinata se enfermaba, no saldría en misión dentro de mucho y quería terminar con eso rápido, le extendió la polera sin importarle el estar expuesto.
-¿E-eh?-el sonrojo en su rostro evidenciaba la vergüenza que sentía causada por aquel hombre.
-Toma, Hyûga. Quítate eso atrás de cualquiera de estos árboles, te esperaré aquí.-era más una orden ya que ella no parecía querer moverse o si quiera agradecer su gesto de amabilidad.
-Pe-pero…
-Hyûga, si te da pulmonía no saldré de misión en un mes y quiero acabar con todo esto rápido, pero con una gripe nada más será una semana o unos días, así que ve atrás de ese maldito árbol,-señaló el árbol que estaba frente a ellos-desvístete y ponte esto.-fue bastante firme y claro por lo que esperaba algo de 'obediencia' de parte de esa mujer.
-¡Bien! ¡Cómo usted mande, jefe!-okay, okay, si de esa manera dejaba de regañarla; lo haría.
Se colocó detrás del árbol y con el byakugan revisó que no hubiese más nadie, al tiempo que veía como Sasuke se recargaba de espaldas al tronco en el que ella estaba. Segura de que podía desvestirse, empezó a deshacerse de su pantalón para dejarlo en el piso, se deshizo de aquella sudadera para después quitarse su remera quedando sólo en ropa interior, no se desharía de esa, ni loca, pero su ropa estaba empapada. Se sacudió el agua del cuerpo a falta de una toalla o algo con qué secarse pero el viento ayudó a que se secara rápido, sujetó su cabello en un chongo alto para no mojarse la espalda. Respiró y después de ver la polera de Sasuke en sus manos y armándose de valor, se la puso, olía a él y aún emanaba el calor de aquel hombre. Dejó las sandalias ninjas, esas se secarían en el camino; la polera le llegaba unos dos centímetros arriba de la rodilla y bastante holgada; se asomó para decirle a Sasuke que estaba lista para llegar con Temari.
-Y-ya, Uchiha-san.-tragó saliva y su cara no era abandonada por el rojizo de sus mejillas.
-Vámonos, Hyûga.
-Antes-habló antes de que continuaran con su caminata.-¿Ti-tiene en qué lle-llevarse eso?-le señaló la ropa empapada y con los hombros encogidos asustada por la posible reacción del Uchiha, ya que entendería si se molestaba, es decir no estaba para solucionarle la vida pero ya que había hecho tanto por ella se aprovecharía sólo un poco más de su inacostumbrada amabilidad.
Suspiró, ¿en serio? ¿Hyûga estaba hablando en serio?
-Vine a buscarte; te saqué del río; te di mi polera y ahora quieres que te resuelva cómo llevarte tu ropa empapada, ¿en serio, Hyûga?-recibió un lento asentimiento con una sonrisa forzada para dirigirle una mirada aplastante, de esas que prometen hacerte papilla en otro momento a la mujer frente a él.
-¡Pe-pero no estoy for-forzándolo a na-nada!-comenzó a negar con ambas manos desesperadamente, algo asustada.-Yo pu-puedo encargarme de…
La mano del Uchiha le indicó que era mejor que ya no dijera nada porque estaba a punto de arrepentirse de haberla ayudado y lo que menos quería era arrepentirse de algo a esas alturas.
-No te preocupes, Hyûga-se forzó a hablarle de una forma agradable y tranquilo aunque sabía que a leguas se notaba el gigantesco esfuerzo que hacía por respirar calmado.-yo resolveré tu…-se aclaró la garganta para sólo acercarse a ella y señalar un detalle importante.-TU problema con TU ropa.
-Gra-gracias, Uchiha-san.-agradeció encogida de hombros y con una sincera sonrisa sintiendo que Sasuke no lo dejaría así.
Llegaron al campamento unos cinco minutos después, encontrándose con la mirada confundida de la castaña, quien dejó que su mente intentara procesar pero no tenía otra idea y debía preguntar:
-¿Acaso u-ustedes dos…?-señaló su ropa o carencia de ropa para señalar la única situación que imaginaba pudo haber sucedido.
-¡N-no es lo que pi…!
-Que tu ingeniosa amiga te lo explique, Sabaku no, iré a dormir.-interrumpió a Hyûga para después caminar a su casa de acampar y tirar la ropa de la joven a unos metros de la fogata.
-¿Entonces?-señaló la ropa extrañada por lo mojada que estaba y queriendo entender por qué su mejor amiga estaba usando la polera de Sasuke.
-Déjame acomodar eso.-pidió antes de comenzar a explicar su situación por lo que tomó la ropa sin pegarla a su cuerpo para evitar mojarse y la acomodó colgándola en las ramas de aquel joven árbol que estaba junto al campamento para después seguir.-¿Podemos entrar?-tenía frío y necesitaba vestirse y quitarse la ropa interior que seguía empapada.
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¡Qué mierda! ¡La primera vez que llegaba media hora después de la acordada y Kakashi ya estaba allí! Por esa porquería estaba pagando ahora y fungía como una clase de sirviente del clan Aburame como castigo.
-Esto es un fiasco.-habló bajo siendo escuchado por el padre de Shino a quien estaba acompañando en el insectario del clan Aburame.
-Si no quieres hacerlo, no lo hagas.-no obligaría a alguien a ayudarlo con el cuidado de los insectos, era un insectario enorme, pero él podía hacerlo solo.
-No lo digo por usted…-suspiró.-Simplemente que no me agrada que me tengan de allá para acá haciéndola de 'buen samaritano'.-explicó la situación en la que se encontraba; no iba hacerle daño a nadie de Konoha, no si Sasuke no lo pedía, pero era demasiado para él, seguramente ya conocía casi toda la aldea por esos trabajos y no podía estar en casa porque "Tienes que hacerlo o no te dejarán quedarte en Konoha", ¡estúpido Kakashi!
-Ayúdame hoy con mis obligaciones y hablaré con el Hokage para que te deje quedarte sin problema alguno.-ya había visto a ese chico esforzándose por toda la aldea para poder quedarse y sinceramente le parecía que estaba haciendo un buen trabajo con lo que le estaba ayudando por lo que no veía por qué no darle un voto de confianza, cinco días habían sido suficientes para saber que sería incapaz de herir a alguien de Konoha.
Sonrió realmente agradecido por lo que le estaba proponiendo aquel cabecilla, era bastante tentadora… Lo veía como su último día de trabajo y eso le ayudaría a mantenerse cuerdo y a ser optimista para su situación en un futuro y ojalá aquel Aburame pudiese ayudarle en su situación y convenciera al rubio idiota que portaba el título de 'Ho-ka-ge', ¡estúpido Naruto!
-Se lo agradecería, créame.-una sonrisa un tanto malvada se asomó en su rostro sin ser visto por aquel hombre, porque no podía quedarle mal a quien se proponía a ayudarle con su pequeña venganza para con el amigo de Sasuke.
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Eran las siete de la tarde y ya tenían la entrada de Konoha frente a ellos, así que sin más, entraron, bueno ellos dos, Hinata no parecía querer entrar.
-Hinata, entra no puedes quedarte allí por siempre.
-Pe-pero… Temari-chan…-tragó saliva, si al menos se hubiera cerciorado antes de meterse al río, ahora no tendría ese problema.
-No tenemos todo el día, Hyûga… además tienes que ir al médico.
-Estoy de acuerdo con Uchiha, amaneciste con fiebre y bueno… te ves mal. Ha decir verdad, tendrían que ir los dos, también amaneciste con gripe, Uchiha.-recordó que ambos habían amanecido igual.-¿Seguro que no hicieron nada esa vez del río?-con su mirada busco algo que le diera la seguridad de que Hinata y Sasuke no hubieran intimado en aquel río.
-No empieces.
No deseaba entrar a la aldea así, ¡todo por su ingeniosa idea!
Flashback
Después de haberle contado a Temari lo que había pasado y mientras se secaba bien el cuerpo, comenzó a buscar dentro de su mochila la ropa que había llevado por si las dudas; encontró la ropa interior y la sacó, pero entre más buscaba, no daba con un pantalón, una blusa o algo…
-¡Oh no!
-¿Pasa algo, Hinata?-por qué estaba tan preocupada.
-¡Oh no!-tragó saliva para después vaciar el contenido de su mochila y contestar ese horrible temor.-N-no te-tengo nada qué ponerme mañana, Temari-chan.
-Ahora sí me sorprendiste, Hinata, jamás creí que serías tan distraída. No importa, cámbiate la ropa interior y mañana resolvemos eso, ¿bien?
-Confío en ti, Temari-chan.-sonrió preocupada para seguir lo dicho por Temari y pedirle que se volteara para poder vestirse sin tanta pena, y al terminar de hacerlo, acomodarse bajo las cobijas para cubrirse.-Ya.
Giró y vio a Hinata acomodada para dormir y sonrió asombrada de lo penosa que seguía siendo su amiga para con ella.-A dormir, enana.-se acomodó a un lado de su amiga. Esa noche nadie vigilaría, no había de qué preocuparse, además habían asegurado la zona con trampas por lo que si alguien se atrevía a intentar algo, se arrepentiría por el resto de su vida.
A la mañana siguiente, antes de nada. Temari estaba ingeniándoselas para vestir a su amiga.
Ella se había puesto un short de lycra que le llegaba justo sobre las rodillas, el problema era lo demás. Temari le había dicho que usaría la polera de Sasuke, la cual cerró lo más que podía y la hizo sostenerla sin soltarla. La vio buscar entre sus cosas y sacar una de esas cintas que solía usar alrededor del abdomen y con ésa acomodo la polera de Sasuke de forma que no pudiese caer, armando una clase de vestido, como los que ella usaba, para Hinata. Le amarró el cabello en una coleta.
-Te ves increíble, Hinata-estaba orgullosa de aquel hermoso vestuario que acababa de armar con lo que tenían a la mano.
-Dudo que a Uchiha-san le a-agrade saber que tendrá de vuelta su polera ha-hasta que lleguemos a Konoha.
-¡Qué va! Puedo asegurarte que preferirá que la uses tú.-sabía que ese tipo reconocería que su ropa se veía mejor en su mejor amiga y no en él.-Saldré a recoger la ropa que dejaste-tomó la mochila de la ojiperla para guardar eso-y ayudaré a recoger lo que dejamos fuera, después de desayunar podremos apagar la fogata.
Salió de la casa de campaña y vio al Uchiha con una playera negra de manga larga, muy al estilo de las que usaba Shikamaru, su pantalón negro y sus sandalias ninja.
-Es una lástima, Uchiha pero no tendrás de vuelta tu polera hasta que lleguemos a Konoha.
Sabaku no debía estar jodiéndolo, él ya había recogido sus cosas y algunas de las armas que él había colocado como trampa y quería su polera de regreso.
Se sentía extraña al portar ropa que no era suya, pero fuera de eso, le dolía la cabeza y le raspaba la garganta, ojalá no fuera gripe. Recogió las cosas que estaban adentro y después salió con aquel ingenioso vestido y sus sandalias ninja bien puestas.
-Bu-buen día, Uchiha-san.
Abrió los ojos al escuchar a Hyûga llamarle porque quería pedirle que hablara bajo, le dolía la cabeza y sabía que sentir el cuerpo adolorido no era una buena noticia, por lo que también le agradecería el resfriado; pero al mirarla notó que su polera había sido convertida en un vestido, con una cinta guinda alrededor, fungiendo como una clase de obi, un short debajo del dichoso 'vestido' y sus sandalias ninja, a pesar de que el detalle de que se marcaba la línea de los hombros mostrando que le quedaba grande, admitía que se veía bastante bien.
-Sé que e-está molesto y que seguramente quiere su polera de vu-vuelta-comenzó a explicar el motivo de por qué no lo haría, temiendo que éste le reclamara-pero te-temo decirle que n-no podré ya que no traje una muda de ropa y la que u-use ayer está…
-Sólo vayámonos.-no quería más explicaciones y necesitaba quitarle la mirada de encima, en verdad se veía muy bien y no quería que esa castaña entrometida comenzara a especular sobre por qué lo hacía.
-Uchiha, Hinata hará de desayunar, así que si quieres irte, hazlo pero yo me quedo hasta que termine.
-Hmph.
Fin flashback
Eso había sido ayer por la mañana y sólo había especulado Temari, pero no podía arriesgarse a que TODO Konoha especulara el por qué ella usaba la ropa de Sasuke Uchiha, no podría enfrentarlo.
-¡Muévete, Hinata Hyûga!-exigió Temari desde la entrada pero al verla indispuesta, llegó hasta donde la ojiperla y la jaló del brazo. Metiéndola a Konoha a la fuerza.-Ambos irán al hospital y yo iré a la torre para informar a Naruto el éxito de su misión y ver para qué me quiere, ¿okay, Hinata?-dio instrucciones de lo que harían y no aceptaría una negación por parte de su mejor amiga.
Asintió avergonzada y temerosa ante las palabras de Temari a quien, conociéndola, sabía que si la desobedecía, le iría muuuuuy mal.
-Nos vemos, Hinata.-se despidió y al ver a Uchiha y le dedicó una mirada de desagrado.-Uchiha.-se despidió.
-Vayamos al hospital, Uchiha-san.
Camino detrás de ella y a decir verdad, sentía que era digna de portar el emblema Uchiha no por el simple hecho de verse increíblemente bien con su ropa sino porque tenía el porte y la seguridad de caminar con la frente en alto aun estando tan nerviosa por lo que, sabía, podían llegar a pensar en Konoha de ambos. Al caminar su cabello se mecía levemente dejando asomarse de vez en cuando aquello que distinguía a los Uchiha, ese símbolo tan reconocido en el mundo entero y aunque fueran pocos los segundos en los que lograba verse del todo, al instante de verlo aunque fuera poco, lo reconocía automáticamente y no sólo él, la gente que los veía pasar le daban la razón cuando distinguían eso que tenía en la espalda de su 'curioso' vestido, como el símbolo del clan Uchiha: ¿Qué habrá pasado entre esos dos?, ¿serán pareja?, ¿habrán salido de la aldea pa-para casarse? Esos eran algunos de los comentarios que se escuchaban al pasar y no le molestaban, sólo que dudaba que alguna de esas situaciones llegarían a pasar en un futuro.
¡Ansiaba llegar al hospital! ¿¡Por qué la gente creía eso de ellos!? Era su culpa, ella y su estupidez momentánea, ¿por qué Uchiha no se inmutaba ante ninguno de esos comentarios? ¡Si Kiba la veía así…! Se obligó a seguir con ese paso firme sin dejar que alguno de esos comentarios la intranquilizara de una u otra forma, pronto vio su destino cerca por lo que aceleró el paso.
-¿Tienes prisa, Hyûga?
La voz de Sasuke la hizo detenerse, ¿qué no le importaba lo que la gente decía? ¡Claro! Se le olvidaba que era justamente de él de quien hablaba por lo que la respuesta a esa tonta pregunta era más que obvia.
-¿Podrías a-apresuraste, Uchiha-san?
-Deja de añadir el 'san' si me vas a hablar de tú, suena… tonto.
-¿Añado un 'kun'?-preguntó al verlo llegar a su altura para seguir caminando a su lado.
-Si quieres sólo déjalo en Uchiha.
-¿Uchiha?, ¿Uchiha-kun?, ¿Sasuke?, ¿Sasuke-kun?... ¿Cuál te desagrada menos?-no diría que podría agradarle alguno porque no lo creía posible pero al menos uno debería desagradarle menos que el otro.
-Sólo Uchiha, Hyûga, entiéndelo.-no admitiría que su nombre sonaba bien y tampoco le desagradaba ese molesto 'kun' que añadía a su nombre.
-Está bien, Uchiha.-complació al azabache quien solía ser seco, pero le agradaba empezar a conocerse un poco más.-Ahora, ¿podrías apresurarte?
-Falta poco para el hospital, no molestes.
Si él no se apuraría, ella sí. Así que caminó y en nada ya estaba en la recepción del hospital.
-Claro, en un momento la atienden. Falta poco para que salga un paciente, espere a que la llame.-indicó después de que la joven Hyûga pidiera una cita y ya que no era una emergencia, podía esperar un poco.
-Gracias.-agradeció pero al girarse para poder sentarse se encontrara frente al azabache, quien puso una mano en su cabeza.
-Tenías prisa, Hyûga.-señaló sabiendo lo molesto que estaba resultando esa sencilla acción para la ojiperla, y al ver su cara de desconcierto se burlara internamente de ella; giró hacia la enfermera.-Estoy en la misma situación que ella.-la joven entendió el mensaje.
-Mi-mire, como ve hay varios consultorios aquí, así que sólo e-espere a que le llamen.-¡Qué hombre tan atractivo! ¿No podía ella atenderlo?
-Iré a sentarme.-quitó la mano del Uchiha de su cabeza y caminó hacia aquellas sillas colocadas para la espera.
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-Aquí estoy, como lo pediste, Naruto.-a la vez que entraba señalaba que no tenían más por esperar, ella estaba allí para rescatar a Konoha de nuevo.
-¡Mil gracias, Temari!-estaba cansado pero verla entrar era como una señal de que no debía rendirse, Shikamaru y ella juntos eran un dúo capaz de conquistar el mundo entero si se lo proponían o al menos eso creía y seguiría creyendo para su salud mental.
-Te ves terrible.-las ojeras del rubio eran señal de que tenía unos cuantos días sin dormir ni un poco.
-Es importante y no dormiré hasta que encontremos más de lo que tenemos.-admitió cansado pero aún con vida; buscó de reojo para ver alguna señal de Hinata y Sasuke-¿Dónde están Hinata y Sasuke?
-Fueron al hospital mientras yo me encargaba de anunciarme y decirte que cumplieron la misión con éxito y no tienes de qué preocuparte, Gaara por alguna razón que no entiendo, perdonará fácilmente a tu amigo.
-¿En el hospital? ¡¿Po-por qué?!
-Tengo la hipótesis de que ambos tuvieron sexo en el río, pero Hinata lo niega y tu amigo no se atreve a decir nada, así que tú, amigo mío, le sacarás esa información.-habló para explicar el por qué estaban en ese lugar y también sacando a relucir su interés por saber si ese par sentía aunque fuera, una atracción sexual mutua.
-¡QUÉ HINATA Y SASUKE TUVIERON…!
-¡Cállate!-lo golpeó para evitar que cometiera una estupidez, ese niño sí que era indiscreto.-Tú sólo pregúntale, Hinata dice que él sólo la sacó del río, pero ella llegó con ropa de Sasuke y él sin su polera, además ambos están enfermos, les dio gripe, ¿no es demasiada coincidencia?-mientras lo tomaba de la camisa para poder susurrar y nadie más escuchara, informó un poco de lo que había pasado cuando estaban camino a Konoha.-Está de más decir que no se lo puedes decir a nadie, ¿verdad?
-E-entiendo, pe-pero suéltame, Temari, m-me asfixias.-logró articular tomando aire de a poco.
Lo soltó de la camisa, dejando que cayera al piso.
-¿Pero realmente crees que Hinata sería capaz de serle infiel a Kiba?-se atrevió a preguntar estando un tanto contrariado ante las especulaciones de la castaña.
-Lo dudo, pero bueno… Teniendo lo que me dijo Hinata y si Sasuke te confirma la historia, sabremos si tuvieron o no sexo, sólo encárgate de preguntárselo.-Naruto tenía un punto muy válido, Hinata jamás engañaría a Kiba, pero siempre hay una primera vez para todo.
-¡Conseguiré la información, 'ttebayo!
-Ahora ocupémonos de lo importante, ¿para qué me necesitas?
-Para que formes un gran cerebro junto a Shikamaru, sólo ustedes son capaces de entenderse sin problema alguno, así que son mis mejores opciones.
¿Shikamaru? ¿Lo vería tan pronto? Ojalá, en verdad lo deseaba, que las cosas no estuvieran tan tensas entre ambos.
-Dime qué está pasando y me pondré al corriente con lo que ellos llevan, confía en mí.
-¡Hai!-una sonrisa confiada adornó su rostro, ahora no habría quién los detuviera.
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-No, sigan suministrando la dosis que le empezamos a dar hace dos días, ha estado mejorando notablemente y no me importa lo que la familia diga, si no lo permiten yo misma iré a suministrarlo.-habló firme, esa familia era necia y estaba dudando mucho de lo que hacían pero el constante monitoreo demostraba que estaban haciendo las cosas bien y no permitiría que ellos arruinaran todo.
-Bien, Sakura-san, enseguida lo hago.
Caminó hacia la recepción sin ser seguida por otra enfermera o algún médico quien necesitara apoyo; ahora tenía mucho por hacer, muchas de las responsabilidades de Tsunade-sama ya se le habían sido otorgadas y no podía fallar. Vio la sala de espera casi vacía a como otras veces y de los ocho consultorios, sólo la mitad era suficiente para atender adecuadamente a los pacientes. Vio a una señora con su pequeña nieta e iría a saludarlas, ya las conocía y le agradaban mucho pero en el camino sus ojos se toparon con Hinata de reojo y esa ropa la reconoció por lo que antes de continuar, regresó para cerciorarse de que había visto bien.
-¿E-eh?-el símbolo Uchiha estaba en la espalda de ese 'vestido' que podía reconocer como la polera de Sasuke, ¿por qué Hinata estaba usando la ropa de Sasuke?
Comenzó a especular sobre lo que pudo haber pasado para que eso ocurriera, pero no había una mejor explicación que esa en la que ambos eran una pareja o algo así. Algo más le llamó la atención, un grupo de enfermeras aglomeradas fuera del tercer consultorio, viendo algo a través de esa pequeña ventana, caminó y asomándose notó a Sasuke allí, siendo revisado por un médico e ignorando a todas esas mujeres, ¿qué hacían los dos allí?
-¿Me pueden decir por qué no están trabajando?-preguntó autoritariamente y molesta por verlas más entretenidas con la imagen de Sasuke que cumpliendo con su deber-¡A trabajar!
-¡Cómo usted diga, Sakura-san!-hablaron al unísono huyendo de la ojijade a quien sabían no podían hacer enojar.
-Sasuke-kun…-llamó tenuemente viéndolo dentro de ese consultorio y la idea de entrar por qué se aseguraría de que procedía bien el médico haciéndose la que no había visto a Sasuke, era tentadora. Su mano ya estaba sobre el picaporte, lista para abrir y poder estar con Sasuke, pero se negó, no podía hacerlo, seguramente se enfadaría. Giró y caminó hacia el elevador del hospital pero chocar con alguien la hizo detenerse.
-Sakura-chan, ¿cómo estás?-preguntó saliendo con la receta en mano.
-Hinata, ¿q-qué haces aquí, no estabas de misión?
-Estaba…
-Así que una gripe, ¿ne?-la voz mermada de Hinata le respondía.
-S-sí, tengo que reposar si quiero mejorar pronto y bueno algo de medicina que me recetó el médico.
-Me alegra, por cierto, ¡qué lindo vestido!
-Gracias, Sakura-chan.-Sakura bien sabía que eso no era un vestido, su halago la había descubierto tanto al no ser sincera como el intentar sacarle información con tan sencilla acción.
-Tú cocinarás en estos días, Hyûga.-ordenó al saber que ambos estaban en la misma posición: reposo sin salir de casa y medicamento si querían curarse pronto. Notó la presencia de Sakura frente a Hinata y no pudo evitar fruncir el ceño al encontrarse con sus ojos, ¿por qué tenía que encontrársela en ese momento?
-Sa-Sasuke-kun…-su voz también estaba mermada, ¿por qué ambos estaban enfermos?
-…-sintió la tensión entre ellos, por lo que se percató de algo importante: Sakura seguía enamorada de Sasuke.
-Estoy enfermo por tu culpa, así que tú comprarás el medicamento, un frasco para ambos es suficiente.-dijo ignorando la existencia de Sakura.
-De-demo…Uchiha, yo…
-Muévete, Hyûga, la farmacia no estará abierta todo el día.-habló mientras caminaba hacia la salida del hospital. No tenía ni la más mínima intención de hablar con Sakura por lo que la evitaría a toda costa.
-Te decía, Sakura-chan…
-Ve, Hinata.-interrumpió lo que diría Hinata, seguramente algo para hacerla sentir mejor.-Sasuke-kun tiene razón, la farmacia no estará abierta todo el día y necesitan ese medicamento si quieren curarse pronto.-sentía como se estrujaba su corazón ante la clara evasiva del azabache y de la situación en la que los había imaginado a ambos, porque era demasiada coincidencia que ambos estuvieran enfermos y ella vistiera de esa forma.
-Sakura-chan…-le dolió verla decaída pero si demostraba algo, seguramente Sakura se molestaría con ella.-Nos vemos.-sonrió forzadamente con el esfuerzo de hacerla sentir mejor.
-Nos vemos.-apenas fue capaz de articular para tragar fuertemente y aguantar las ganas de llorar frente a tanta gente.-Hikari-chan.-centró toda su atención en aquella pequeña a la que hacía un rato había querido saludar, siendo recibida con una radiante sonrisa y un fuerte abrazo.
Salió del hospital y encontró a Sasuke fuera de éste, ¿por qué no podía ser más sensible con lo que Sakura sentía?
Caminaron a la farmacia; la atendió una joven a quien le dio la receta; la vio buscar; le cobró y después de una sonrisa amigable, salió con la bolsa en la mano y sintiéndose mal por la actitud de su acompañante, caminó por las calles de Konoha en silencio, sin saber cómo afrontarlo, pero…
-F-fue muy grosero con Sakura-chan.-se atrevió a decir.
-Hyûga, no quiero hablar de eso. Pero Sakura y yo, eso jamás va a pasar.
-…-no dijo nada, él estaba siendo sincero y si era algo de lo que no le agradaba hablar, no lo forzaría.
No dijeron más en el camino, sólo hasta que se encontró a las afueras de su clan y sabía que debía hablar con su padre por más que no quisiera.
-Entraré, ¿puedo darte esto?-le dio la bolsa con el medicamento al ver que lo recibiría para después girar al distrito Hyûga para armarse de valor y entrar.
Ver a Hyûga dudar sobre entrar a su clan le daba mucho en qué pensar, así que la esperaría unos minutos si tardaba más, se iría.
Tenía las miradas de los miembros del clan con los que se topaba sobre ella. Iría al despacho de su padre sin detenerse a resolver alguna duda sobre su paradero porque al aceptar esa misión había dejado de lado la reunión del clan y una próxima misión, en la que ya debía estar Hanabi, por parte del clan; llegó y entró al ver que su padre no estaba allí.
-¿Qué haces aquí?-¡al fin se presentaba! ¿Qué clase de juego estaba jugando Hinata? Quería ser líder del clan pero no era capaz de asistir a una estúpida reunión ni a cumplir una misión junto a Hanabi y algo sólo agravo su estado de ánimo, Hinata portaba el símbolo del clan Uchiha.
-Vine a…
-¿Por qué tienes eso puesto?
-Lamento no haber asistido a la reunión, otôsan.
-¿A qué estás jugando?-no quería pensar que a Hinata le importaba poco lo que estaba pasando en el clan, pero sus acciones dejaban en claro muchas cosas.-¿Crees que un 'lo lamento' arreglará todo? Empezando con esa reunión con el hokage a la que decidiste ir sin informarnos nada y decidiste que lo mejor para todo el mundo era dejar impune a Sasuke Uchiha;-se acercó a ella, quedando de frente para recriminarle los errores que cometía estúpidamente.-sabías que teníamos una reunión y decidiste largarte con ése a quién sabe dónde; te atreviste a poner tu reputación en riesgo por quién no vale la pena al igual que tu vida, ¿tú lo dijiste no? Si ése comete una estupidez serás sentenciada junto a él, ¡qué decisión tan inteligente!-¿acaso Hinata no podía hacer algo bien?- También sabías de la misión que tú y Hanabi tendrían, pero te importó poco, Hanabi está de misión con alguien más y tú aquí, ¿te das cuenta de cómo puede afectar esto en tu relación con tu hermana? ¿No te importaba mucho?
Hanabi era muy importante para ella, la simple pregunta de su padre era estúpida y si se le olvidaba, había sido él quien las había distanciado.
-Y todavía te atreviste a faltar a la reunión, ¿crees que eso te hace ver responsable frente a ellos? ¿Qué así serás la líder que el clan necesita?
Lo admitía, no había quedado nada bien frente a los consejeros del clan ni a su propio padre y seguramente nada bien frente el anciano Hyûga quien de irresponsable no la había bajado.
-Y aún sin ser suficiente todo eso para ti, vienes a presentarte al clan portando el símbolo de otro, ¿es una clase de burla o algo así? Respeté tu tonta relación con Inuzuka, pero vienes aquí, después de una serie de fallas, portando 'orgullosamente' el símbolo del traidor… ¿qué te está pasando, Hinata?
-Sólo vine a disculparme, no quería hablar de algo más.-se atrevió a decir sabiendo que su padre se molestaría y que tal vez con eso simplemente lograría obtener una bofetada.
-¿Entonces no te importa que le pase algo a Hanabi?
-Hanabi es muy fuerte, no va a pasarle nada.-esa misión era sencilla y su hermana era lo suficientemente fuerte como para no poder hacerlo sola.
-¡Por favor, Hinata! ¡Deja de justificar tus estupideces!
Sintió como el calor se esparcía por su mejilla después del impacto de la firme mano de su padre, el cual había logrado llevarla al suelo y sintió algo húmedo en su nariz, vaya que estaba molesto Hiashi y ahora no sabía si llorar o largarse de allí, ignorando los posibles llamados de su padre; seguramente le saldría un moretón.
Respiró hondo después de sentir ardiendo su mano cosa que mostraba el cómo había golpeado a Hinata, ella estaba en el suelo sin darle la cara aún, y él no estaba para verla porque seguramente sólo vería su rostro con esa expresión de debilidad y dolor que tanto odiaba, sólo causaba lástima a quién la veía, ¿por qué no podía ser fuerte como Hanabi?
Se levantó con toda dignidad, sin llorar ni nada, no sería débil frente a él, acababa de enfermarse por el simple recuerdo de sus palabras y su maltrato, y esta vez no permitiría que eso le afectara, sólo quedaría la marca –de eso estaba segura-, pero no permitiría que trascendiera. Limpió un poco de la sangre que salía de su nariz, le dio la espalda a Hiashi para dejar en claro que ya no habría más de qué hablar, eso después de que aclarara un punto.
-¿Habrá otra reunión dentro de poco?-tapó su nariz para que no continuara el flujo.
-No creo que seas capaz de asistir.
-Si estoy preguntando es por algo, otôsan.-giro de soslayo para que éste respondiera.
-Lárgate de aquí, Hinata.
-Nos vemos, otôsan.-salió de allí sabiendo que Hiashi no le diría más y que podría provocar otra clase de reacción violenta como esa que la tenía cubriendo su nariz y tratando de detener el flujo.
-Hinata-sama-la llamó al estar ambos a las afueras del clan-déjeme ayudarle.
-No, Kō-san, sólo lo meteré en problemas…-se negó a aceptar la ayuda de aquel hombre que la había cuidado en su infancia.-Si lo ven conmigo podrían.
-No diga eso, Hinata-sama. Permítame.-la hizo echar para atrás su cabeza en lo que limpiaba la sangre del mentón de la joven.-Ponga esto bajo su labio por dentro.-le dio el papel humedecido previamente.
Aceptó el gesto y así lo hizo, metió el papel dentro de su boca por el lado interno de su labio superior en lo que limpiaba con papel la sangre de su nariz.
-¿No siente que tiene roto algo?-ella negó con una sonrisa.-Esta vez se pasó Hiashi-sama.-iría a reclamarle sin importarle las consecuencias que esto le trajeran.
-¡No lo haga, Kō-san!-lo tomó del brazo antes de que cometiera una tontería.-No podría perdonarme si algo le pasa, déjelo así.
-Pero, Hinata-sama…
-No.-sonrió-Al menos esta vez no lloré.-a nivel personal, era un gran logro el no haber derramado ni una lágrima a pesar de que era la bofetada más fuerte que Hiashi le había dado en su vida.
Sonrió derrotado, le tenía mucho cariño a Hinata, no era como los demás del clan Hyûga ella se tentaba el corazón y pensaba en los demás antes que en ella, no dejaba que las enseñanzas de su orgullo como heredera del clan afectara su vida cotidiana y eso lo orgullecía, algunas veces se sentía como el padre de esa joven y que Hiashi la lastimara de esa manera por ser 'débil' le afectaba de sobremanera, más al verla resignarse y ahora Hiashi se había sobrepasado con Hinata, el haberle sacado sangre y que su cara de lado derecho estuviera de ese tono rojizo sólo evidenciaba la próxima presencia de un moretón el cual seguramente cubriría con algo de maquillaje.
-Debo irme, Kō-san. Por cierto, ¿podría avisarme si es que hacen una reunión, por favor?-pidió sabiendo que su padre no permitiría que se enterara.
-Claro, Hinata-sama, estaré pendiente de eso.-aceptó esa responsabilidad conociendo que podría cometer una falta ante el clan pero no importaba lo haría sin sentirse obligado a ello.-¿Estará bien, Hinata-sama?-preguntó preocupado antes de que ella estuviera dispuesta a comenzar a irse.
-Claro que sí, no se preocupe.-sonrió para empezar a caminar después de despedirse con una leve reverencia de él.
-Hinata-sama-llamó al verla un poco retirada.-no se olvide de ponerse hielo al llegar a casa.-recomendó para intentar evitar que eso dejara un horrible tono morado.
-¡Hai!
Había visto a Hyûga salir antes de lo esperado y el ver como ese hombre iba a ayudarla por algo que no podía percibir desde ese lugar en donde la estaba esperando le desconcertaba un poco, lo había visto limpiar su mentón, y la estaba viendo caminar hacia donde se habían quedado antes de que ella entrara al clan.
-Fuiste rápida, Hyûga.-bajó del árbol para quedar a unos metros delante de ella.-Pensé que tardarías más.-Hyûga estaba desviando su rostro a otro lado.
-Pensé que estarías en tu casa, Uchiha.-¿la había esperado? Si lo que menos quería era estar frente a alguien para poder atenderse bien el golpe cuando llegara a casa de Sasuke.
-Decidí esperarte y justo antes de que decidiera irme te vi salir.-ella insistía en ocultar su rostro y el que estuviera oscureciendo sólo ayudaba a que su objetivo se cumpliera.-¿Por qué tan misteriosa, Hyûga?
-N-no es nada, só-sólo estoy pensando en cómo le estará yendo a mi oneechan en su misión. Caminemos, ¿sí? Falta poco por llegar.
Y sí, el distrito Uchiha estaba a unos metros del Hyûga, eran prácticamente 'vecinos' pero la comunicación entre ambos clanes había sido escasa, casi nula. Unos pasos después ya estaban entrando al distrito Uchiha, sólo quedaba llegar a casa de Sasuke la cual estaba bastante retirada de la entrada, esperaba que lo que le había dado Kō le ayudara bastante hasta que llegaran a esa casa y que al llegar Sasuke se encerrara automáticamente en su habitación porque quería agarrar hielo de la nevera sin levantar alguna sospecha y si Suigetsu ya vivía en la casa continua de Sasuke no tendría de qué preocuparse.
Hinata parecía esconder algo, desde que había salido de su clan no estaba muy bien o ese era su parecer, además su actitud la delataba, estaba consciente de lo reservada y callada que llegaba a ser, pero no era normal verla con esa actitud de estar ocultando algo y esa anormal prisa por llegar a casa, ¿qué había pasado allí adentro para que ella estuviera así?
-Llegamos, Hyûga.-iba tan distraída que ni siquiera se había dado cuenta del momento en el que habían llegado a su casa. Entró y ella detrás de él.
-I-Iré a dejar mis cosas en la habitación.-dijo para correr al interior de la casa.
Cerró, dejó sus botas en su lugar y entró a la casa con sus cosas para caminar hacia su habitación mientras que en el camino se cerciorara de que todo estaba en orden y que Suigetsu no había hecho alguna clase de desastre, a su parecer se había quedado en la casa que le había asignado; quería saber cómo le había ido en esos días con lo que le había dejado Naruto, mañana lo vería y hablaría con él. Llegó a su recámara y después de abrirla, dejó su mochila sobre un banquillo que tenía en una esquina de la habitación y hasta aquel momento se percató de que llevaba la bolsa con el medicamento en la mano, lo dejó en la cama para deshacerse de esa ropa y colocarse una yukata. Tomó la bolsa y caminó hacia la cocina para que ambos pudiesen tenerlo al alcance por si lo necesitaban.
Antes de que Sasuke dijera algo, ella corrió hacia su habitación temporal; dejó sus cosas en la cama; se desvistió para cambiarse y salió rápido a la cocina por el hielo, pero antes de tomarlo tiró el papel que le había dado Kō en el bote, lavó la sangre que siguió con su flujo y tiró algunos papeles ensangrentados a la basura y después aplicó el jutsu médico para detener la pequeña hemorragia causada por aquel golpe; terminando, sacó el hielo de la nevera, se sentó más relajada y lo puso en su mejilla.
Al llegar a la cocina vio a Hinata sentada sosteniendo un hielo sobre su mejilla derecha, el papel algo desordenado y su mirada llegó al bote de basura para ver papel ensangrentado; volvió la mirada a la ojiperla ¿había ido a ver a su padre o a pelear con otro Hyûga?
-¿Qué te pasó, Hyûga?
-¡Uchiha!-se sobresaltó al escucharlo entrar a la cocina; giró hacia él y lo vio sentarse mientras dejaba la bolsa del medicamento en la mesa.
-¿Me dirás qué te pasó?-cuestionó nuevamente al verla indispuesta a formular palabra alguna.
-N-no es nada, Uchiha…-no iba a tocar el tema, no era algo de lo que le gustara hablar y sabía que a ese hombre poco le importaba su vida.
Alzó una ceja, ahora era ella quien no quería hablar del tema y lo respetaría, pero estaba seguro que eso no era cotidiano; durante toda la misión no había sufrido lesión alguna y sin embargo allí, después de una visita al clan Hyûga estaba con un hielo en el rostro y había sangrado de quién sabe dónde, eso podría significar que Konoha era peligroso para Hinata, ¿no? ¿Ella no podría estar segura en esa aldea? Era absurdo…y en ese momento lo que había dicho Temari podría tener alguna clase de sentido o así lo ligaba él. Hinata tal vez no hablaría, pero después iría a ver al dobe a buscar 'desinteresadamente' algo que lo ayudara a relacionar mejor las cosas.
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N/A: ¡Al fin tengo internet! ¡Soy tan feliz! Ahora podré subir semanalmente cada capítulo y sin falta. Pero si les contara los problemas que tuve con la compañía telefónica, ¡ah! tendrían las mismas ganas que yo de golpear a alguien pero como es la única que llega hasta donde vivo pues no hay más que esperar, espero ya no tener problemas con eso si no…. ¡ahhh!
Agradecimientos:
yaz: ¡Hola! Sí, creo que eso hice parecer en algún momento, pero no el NaruSaku me gusta más y me alegra que te haya encantado el capítulo. Ahora debes creerme, nada de retrasos con los siguientes capítulos el internet ya está en mi casa y eso me hace sentir aliviada . Te deseo lo mejor y que tengas una increíble semana, hasta pronto.
kds: Ni cómo negarlo, ustedes ya saben, la aldea no xD… Soy feliz cuando les gusta . Que tengas una increíble semana, ¡nos leemos el siguiente!
Patohf: Antes que nada, ¡bienvenida a este humilde fanfic! Me espanté con esa pausa, pero me alegro tanto que te haya encantado, mi corazón fue feliz . No te preocupes, pronto Sasuke hará de las suyas y bueno mi lindo Kiba tendrá que sufrir sólo un poco. ¡Linda semana!
¡Gracias a todos los que leen el fic, lo pusieron en favoritos o dejaron review, todos son rete hermosos! ¡Les deseo una excelente semana!
¡Nos leemos luego!
