¡Hola, sexys y sensuales lectoras/es!
Disclaimer: Naruto no me pertenece, el único dueño es Kishimoto; y la hermosa canción de Snow White Queen de la mejor banda: Evanescence.
Advertencia: OoC
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SNOW WHITE QUEEN
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-E-en verdad, lo siento mucho, Uchiha-san.
-Ya entendí, Hyûga y por enésima vez: deja de disculparte.-desde que Hyûga había mandado muy lejos a Inuzuka, no paraba de disculparse incluso había hecho de comer, cenar, le dio sus pastillas, reviso su temperatura y hasta preparo el agua de su baño, había sido demasiado extraño pero a la vez agradable aunque mayoritariamente raro.-Hyûga, tu no fuiste la que me golpeo así que detente, porque esto está empezando a molestarme.
-O-oh.-bajó la mirada apenada.-Lamento haberlo molestado, no fue mi intención sólo que me sentía culpable sé que cause que Kiba se pusiera así y…
-No, Hyûga.-la detuvo para tomarla del mentón y sostenerle la mirada.-No es tu culpa que él sea impulsivo y que haya actuado sin pensar el único responsable es él por idiota, así que relájate.
-Entiendo, Uchiha-san. Y en verdad lo lamento, creo que lo hostigué demasiado.-sonrió levemente apenada por cómo se había comportado y dentro de unas horas estaría con Kiba y podrían hablar de por qué su actitud para con Sasuke y más importante el porqué de esos celos tan repentinos si hacia un tiempo no parecía importarle demasiado que él estuviera cerca de ella y menos porque él insistía que Uchiha jamás se interesaría en alguna mujer.
-Deja eso de lado-movió la cabeza de Hinata de un lado a otro lentamente al tenerla todavía del mentón-hasta parecías mi esposa.-la soltó y se fue con una pequeña sonrisa.
Su cara estaba totalmente roja ante lo que había dicho estaba que echaba humo ante la idea no porque le desagradara la idea bueno tampoco le agradaba, no se refería a que eso no podía pasar pero tampoco que pasaría aunque no sentía que Sasuke y ella o al menos que…. ¡Su cabeza estaba llenas de ideas con las que por el momento se sentía agobiada! Tragó fuerte, tenía que respirar profundo y alejar esa idea de su cabeza para poder asistir con la mente y las ideas claras con Kiba. Nada de hacerse ideas raras sobre ambos así que mejor pensaría en cómo hablaría con Kiba: si sería seria o no o trataría de entrar en razón con él para evitar un malentendido de lo que según él pasó con el hombre que ahora vivía.
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-¿Pudiste dormir?
-¿Eh? Ah… sí, me costó trabajo pero al menos sé que están intentando entender qué sucedió por lo que me deja más tranquila.
-Si quieres puedes quedarte a descansar, lo que viste no fue algo grato y supongo que…
-No, Sai, por favor, mejor hablemos de algo más.-necesitaba despejar su mente de lo que vio sin embargo no era tan sencillo y se le había dificultado en demasía dormir cada que cerraba los ojos se encontraba con aquella imagen y no podía simularlo tan fácilmente lo que podía 'tranquilizarla' era el hecho de que ya estaban investigando lo sucedido y que Naruto estaba al tanto, al menos esperaba que encontraran una respuesta rápido.
-Está bien, Ino.-aceptaba cambiar de tema entendía las razones de su amada rubia al saber que ella nunca se enfrentaba a ese tipo de imágenes ni en la guerra tuvo que enfrentarse a eso y con la vida de color de rosa que ella aparentaba tener no era fácil, Ino era luz, vida e irradiaba felicidad por lo que sería complicado afrontar eso pero reconocía que era tan fuerte que en algún momento volvería a sonreír como solía hacerlo pero tenía que esperar a que lo digiriera de apoco y ya que sabía que no era sencillo, estaba dispuesto a esperar y pasar por todo lo que tuviera que pasar. Sonrió disimulando lo mal que le hacía verla así.
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-Así que ayer no dormiste, Kiba.
-¿De qué hablas?-estaba molesto pero en verdad necesitaba hablar con Hinata y despejarse y tampoco le haría daño dormir un poco.
-¿Crees que nadie se dio cuenta de que te la pasaste toda la noche entrenando?
-Tsk.-terminó el té y estaba a punto de terminarse lo que estaba comiendo.
-Entonces eso quiere decir que Hinata y tú no arreglaron las cosas.-movió el plato de su hermano para que se dejara de tontería y se atreviera a decirle qué estaba pasando.
-Deja de meterte en mis cosas, Hana.
Rodó los ojos.-Sé que Hinata y su rara familia no es santo de mi devoción pero me preocupo por ti y quiero saber qué pasó pero tu actitud sólo me deja claro que no resolvieron nada.
-Ni siquiera quiso hablar conmigo.-se resignó a contestar sabiendo de antemano que Hana no le tenía lo que se le decía afecto a su novia pero era lo suficientemente madura como para aconsejarlo a un fuera en una relación que no apoyaba.
-Bueno, enano, no veo porqué tendrías que preocuparte siempre se arreglan, ¿no?-frotó su cabello con cariño intentando darle ánimos.
-Supongo que tienes razón, creo que lo único que queda es arreglarnos y seguir con todo…
Aquella sonrisa le preocupó un poco y sabía que no sólo hablaba de una simple relación.
-¿Con qué planeas seguir?
-Hinata y yo… ya sabes, somos una linda pareja y casarnos no estaría mal.
-Espera…-¿había escuchado bien?-No hablas en serio. No puedes casarte con Hinata.
-¿Cómo?-la detuvo al intentar procesarlo-¿Cómo que no me puedo casar con Hinata?
-Esa familia es muy rara y no estás seguro que ella acepte y que todos ellos estén de acuerdo con la relación.
-¿Eso crees? Y por qué hasta el momento eso no ha sido impedimento para que Hinata siga conmigo.
-Porque son dos niños que están jugando a ser parejita por un tiempo.
-¿Qué dijiste?-se levantó molesto para quedarse cara a cara.-¡Repite eso, Hana!-exigió.
-Son un par de niños que no tienen ni idea de lo que quieren.-repitió insistente al no parecerle una buena idea que su hermano menor quisiera atarse a una familia como esa, no culpaba a Hinata de absolutamente nada sin embargo el clan Hyûga a pesar de ser el más fuerte de los clanes también tenían ideas muy raras sobre lo que tenía o no que hacerse para solucionar algún problema.
-¡Sé bien lo que quiero! ¡Quiero a Hinata como mi esposa!-señaló molesto ante la insistencia de Hana por convencerlo de lo contrario.
-¡No puedes hablar por los dos!
-¿Realmente crees que no nos queremos lo suficiente?
-Siempre pensé que iban a estar un par de años juntos y después iban a encontrar al verdadero amor de su vida nunca imaginé que te pasaría por la cabeza casarte con Hinata.
-Para tu información, Hana, Hinata me ama y yo a ella.
-Eso no lo dudo pero…
-Dejémoslo así, ya no quiero saber más de lo que tengas que decir.-salió furioso de la cocina, ¿con qué derecho Hana se atrevía a entrometerse en su vida amorosa con Hinata? Él nunca se metió en sus relaciones por qué ella sí.
-¡Kiba!-llamó por última vez intentando hacer que regresara para tranquilizarlo y hablar como gente decente del tema.
-¿Discutiendo otra vez?
-Seguramente todo el clan se enteró.-aceptó cruzándose de brazos y denotando un fastidio visible.
-Hana sé que estás preocupada por Kiba pero no tienes porqué meterte en su relación.
-¡Me preocupo por él, madre! Está cometiendo un error y…
-Sólo así va a aprender.-soltó molesta ante la insistencia de su hija porque sinceramente seguía sin entender cuál era su problema con Hinata si no hace mucho la quería como a una hermana.-Kiba nunca se metió en tus relaciones y estás a punto de casarte.
-Pospondré la boda.-notificó con la vista a un distinto punto al de su madre para no mostrar por completo la molestia que le causaba que ella apoyara esa relación.
-¿Qué? ¿Por qué, Hana?
-Para que así Kiba se quite esa estúpida idea de la cabeza porque si me caso seguramente sólo reafirmará la decisión de casarse.
-Estás actuando como una niña.
-No digas más, me voy, al parecer no se puede razonar con ustedes.-salió de la cocina fastidiada.
¿Ahora por qué estaba tan firme con separar a ese par? Cuando a Hana se le metía una idea a la cabeza no paraba hasta que lo conseguía.
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Se había arreglado para la ocasión, llevaba una hermosa falda larga morada, una blusa blanca que delineaba bien su cuerpo y decidió ponerse un suéter holgado, delgado y de manga corta de color azul cielo y recogió su cabello en una coleta, el que estuviera 'molesta' con Kiba no le quitaban ganas de arreglarse para ir a verlo, se miró en el espejo convenciéndose de que se veía muy bien y asegurándose que estuviera lo suficientemente recuperada como para salir así sin temer a recaer en un resfriado como el de ese par de días que los había obligado a encerrarse en la casa estando demasiado cubiertos cosa que la había hecho sentir en invierno a causa de la cantidad de ropa que usaba.
Salió de su recámara y caminó por el pasillo, llegó a la sala con sus flats blancos en mano.
-Te ves muy bien, linda.-el halagó de Hozuki no pasó desapercibido al estar ella en la puerta lista para salir.
-¿No fue claro Uchiha al darte tu casa y al decirte que no te acerques a mí?-soltó altanera justamente molesta por cómo se comportaba Suigetsu con ella.
-¿Estás enojada por el beso que te di?
-¿Qué te hace pensar eso?-preguntó sarcástica.
-¡Vamos, linda! Eres irresistible y tus labios o más bien los míos me lo pedían a gritos.-se colocó frente a ella sincerándose por lo que había cometido.
-Insisto, consíguete una novia, Suigetsu y déjame en paz.
-¿No podemos ser amigos?
-¡No! Vuelvo a confías en ti, ¿y qué haces? ¡Me besas así sin más! ¡Sabiendo que tengo novio!
-Entiéndelo, Hinata, me atraes demasiado como para que ese insignificante detalle me detenga.-aclaró como si fuera lo más obvio del mundo y aunque así fuera, ella no era buena notándolo por más que quisiera.
-Después pensaré en qué hacer contigo y tus coqueteos-comenzó-por el momento iré a ver a mi novio para aclarar un punto muy importante.
-Entiendo, entonces me quedaré esperando a que vuelvas y que Sasuke salga de su cuarto.
-Sé que irá a ver a Naruto-kun por lo que no hay por qué preocuparse.-dijo más para sí intentando convencerse de que darle espacio a Sasuke para readaptarse a la aldea era lo mejor y no lo haría sentirse asfixiado y si por alguna razón llegaba a desconfiar en él o algo le preocupaba sólo usaría el byakugan y lo encontraría fácilmente.-Regreso en unas horas, Suigetsu y no quiero verte.-se sinceró al sentirse incómoda con la situación que volvía a presentarse con él.
-Pero vivo solo y la casa es muy grande, no me gusta estar así.
-Eso háblalo con Uchiha pero si quedan en algo, podré aceptarlo sólo si dejas de hacer eso y de meterte a mi cuarto cada que se te da la gana.
-Bueno, señorita enojona, espero no le vaya bien y acepte salir conmigo después de romper con Kiba.
-¡Suigetsu!
Rio ante la visible molestia de la joven.-Sólo bromeaba.
Salió molesta pero durante el camino comenzó a pensar en todas las cosas maravillosas de su vida para poder calmarse y no llegar enojada con su novio. Y justo durante el camino pensó en su clan y al salir del distrito Uchiha decidió caminar hacia el distrito Hyûga para intentar hablar con Kō-san y que la tuviera al tanto de lo que estaba planeando su otôsan. Su rostro aún le dolía pero el maquillaje le ayudaba mucho a esconder ese horrible moretón y era más cuidadosa para no dejar ni un solo espacio visible, no quería levantar sospechas y mucho menos que le preguntaran el porqué de eso, no estaba para dar explicaciones de su complicada relación con su clan y Hiashi Hyûga incluso era un tema al que sin lugar a dudas prefería evitar a toda costa sólo Shino y Kiba estaban al tanto de todo por lo que atravesaba y lo que había atravesado en su clan y aunque Temari sabía era poco de lo que estaba al tanto porque era difícil para ella el sacar ese tema a la luz y más el saber en quién confiar y que estuviera dispuesta a apoyarla, ¡rayos! Ahora que lo recordaba Suigetsu supuestamente la apoyaría en su intervención en la reunión del clan pero con lo que estaba pasando. Respiro alterarse no sería la solución a sus problemas mejor pensaría en como contactar a Kō-san y ya después de tener la información completa consultaría el asunto con Hozuki.
Estaba en la entrada aunque no estaba segura de cómo pedir que llamaran a Kō ya que un tenía la sensación de estar vetada de su propia familia por lo que había sucedido y con los rumores tan a la deriva solo la hacía sentir que le echaban limón a la herida pero no sabía cómo desaparecerlos. Se armó de valor, inhaló y exhaló pesadamente para después pedir que llamaran a Kō ya que era algo importante cabe mencionar que pidió discreción a causa de su problema paternal porque lo que menos deseaba en ese momento era ver a Hiashi Hyûga por allí quien estaba segura, aprovecharía para echarle en cara una que otra cosa que seguramente no le reclamó en el momento. Lo aceptaba estaba nerviosa, sabía que cualquier miembro del clan podía ir con su padre a comunicarle que estaba allí y con las cosas tan calientes ni siquiera podía visitar a Hanabi sabiendo que allí estaría su otôsan reclamándole una que otra cosa incluso el por qué la gallina pudo haber sido antes que el huevo o viceversa, cosa que entre más segundos pasaban sentía que Hiashi iba hacia ella dispuesto a vetarla de por vida de su casa y eso no estaba en sus planes.
-Hinata-sama.
-¡Kō-san!-suspiró llena de alegría al sentir como el alma le volvía al cuerpo.
-¿Qué hace aquí?
-Necesito que me digas si ya sabes dónde y cuándo será la reunión que planea otôsan.-habló en voz baja sabiendo que no saldría nada bueno de que alguien los escuchase.
-Será donde siempre, Hinata-sama y dentro de un par de días, déjeme investigar bien y le doy fecha y hora sé que prometí decirle hoy pero no se ha retomado mucho el asunto sobre usted, Hinata-sama.
-Haré una tontería, ¿ne, Kō-san?-se mostró insegura de lo que iba hacer pero al menos sabía que él la apoyaría con eso.
-Será arriesgado pero si no lo hace seguramente se arrepentirá más estando su puesto como líder del clan en juego.-notó su rostro con esa usual mirada decaída debido a que la idea nunca la convencía por completo pero sólo por alguien se arriesgaba.-Neji estará muy orgulloso cuando tome el puesto, Hinata-sama.
Sonrió no muy convencida de lo que haría, pero por su niisan haría eso y más sin temer a las consecuencias que eso podría traerle a ella en su quebrantada relación con el clan y más con Hiashi.
-Si quiere podría acompañarla.
-No quiero meterte en problemas, Kō-san, de todas maneras gracias.-sabía que su padre ya lo tenía entre ceja y oreja así que no lo metería en más problemas.-Por cierto,-comenzó y buscó en la bolsa una pequeña cajita envuelta como regalo.-¿podría entregarle esto a Hanabi-neechan?-estiró el obsequio para que lo tomara.
-Cuente con eso, Hinata-sama.
-Gracias, Kō-san.-sonrió.-Hasta luego.
-De nada, Hinata-sama y yo la busco cuando tenga la información así no tendrá por qué preocuparse de que alguien ponga al tanto a Hiashi-sama.
Asintió agradecida, a veces no sabía cómo agradecerle por todo lo que hacía. Se despidió de nueva cuenta y retomó su camino hacia BBQ para encontrarse con Kiba. En poco tiempo llegó y lo vio sentado y claramente molesto, ¿se había enojado con ella? Entró y camino hacia la mesa notando que ni siquiera se inmutaba por lo que lo más seguro era que estaba ocupado pensando en otras cosas como para saber qué pasaba a su alrededor.
-¿Pasa algo, Kiba-kun?-lo volvió a la realidad colocando su mano en su hombro. Al verlo girar le sonrió dulcemente y él se recorrió para que se sentara.
-Discutí con Hana antes de venir.-declaró molesto pero asegurándose de no hablarle mal a Hinata.
-¿Por qué?-no quería entrometerse mucho pero si él necesitaba desahogarse ella lo apoyaría con mucho gusto.
-Una larga historia.-sonrió para ella y la miró detenidamente, cómo no enamorarse de esa mujer si era dulce, agradable y se preocupaba por los demás sin embargo Hana no los imaginaba juntos acaso él era el problema en esa relación.-Mejor hablemos de lo que realmente nos atañe, ¿qué pasó con Sasuke?-preguntó con una sonrisa pícara.
-¿Y si mejor ordenamos y te cuento todo mientras comemos?-Kiba no podía estar comportándose así después de su ataque de celos de ayer o al menos no podía creer que algunas veces se comportara impulsivamente y luego como el amigo confidente al que le puedes contar todo sin problema alguno.
-Tú ganas.-llamó a la mesera y pidió las cartas.
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No le caería nada mal ver al dobe, estaba harto de ese encierro al que se habían visto obligados por exagerados y culpaba a Hinata por hacer esa clase de berrinches aunque ya no servía de nada quejarse. Ya era tarde y Hyûga acababa de salir para su encuentro con el aliento de perro ése y esperaba que ella regresara con una explicación lógica de lo que pasó ayer porque si no asesinaría a ese idiota.
-Sasuke, ¿vas a salir?-se interesó Suigetsu.
No contesto sólo terminó por salir de su casa ya que esa pregunta había tenido la respuesta más obvia estando él en la entrada de su casa por eso algunas veces sentía que estaba rodeado de tontos. Camino sin prisa alguna de todas maneras, la torre hokage no se movería por más rápido que fuera y sabía que el dobe estaría allí porque no le quedaba de otra; al girarse se encontró con Hyûga y el aliento de perro dentro de BBQ, a su parecer Hyûga se veía bien al momento en el que la estaba viendo ella giró y le sonrió; sus miradas se encontraron y lo hizo sentirse raro sin embargo solo atinó a sonreírle provocando un pequeño sonrojo en la ojiperla, la había escuchado salir sin embargo no la había visto y no dudaba que Suigetsu pudo haberle dicho algo al respecto por lo que probablemente le dejaría claro que "no te acerques a Hyûga" iba muy en serio, no se quería meter en problemas por su culpa; se giró para seguir con su camino.
Odiaba que aun con su reputación las mujeres lo siguieran desvistiendo con la mirada y aunque le dolía admitirlo, también unos cuantos hombres fantaseaban con él y no era idiota como para negarse a que eso sucedía por la cabeza de casi todos ellos porque debía admitir que uno que otro era decente y si lo pensaba n siquiera lo notabas. Exhaló, ya casi llegaba a la torre hokage.
-Sasuke-kun.-giró hacia quien quisiera tener su atención.
-Kakashi, ¿qué quieres?
-Sólo me da gusto que hayas vuelto y sé que esos rumores son falsos pero dime, ¿no crees que Hinata-chan es linda?-dio unos leves golpecitos con su codo en el brazo de Sasuke con cierto tono pícaro.
Alzó una ceja viendo con cierto desdén a Kakashi quien ahora era más bajo que él.-¿No tienes algo mejor qué hacer?
-Probablemente, pero me gustaría saber más de mi alumno favorito.-sonrió siendo poco notado debido a esa usual máscara.
-Déjame en paz, vengo a ver al dobe no a ti.
-Me alegra que seas tan sincero como siempre.-contestó algo dolido ante la sinceridad del joven Uchiha a quien a pesar de todo le seguía teniendo la misma empatía de siempre y deseaba que encontrara a quien aprendiera a quererlo por ser quien era no sólo por su físico sino también por su forma de ser.-Entonces nos vemos, Sasuke-kun.
-Hmph.-siguió con su camino después de aquel pequeño intermedio patrocinado por Kakashi Hatake.
Entró a la torre y mientras caminaba y subía escaleras se topaba con shinobis quienes no dejaban de mirarlo con cara de desaprobación o desconcierto hasta que desaparecía tras un pasillo o las escaleras pero bien sabía que de no ser por eso no le quitarían los ojos de encima y hasta ahora no le quedaba más que soportarlo porque si los enfrentaba seguramente él se metería en problemas y perdería mucho por una niñería e incomodidad de sentirse vigilado por una enorme lupa sobre él. Giró a una de las oficinas y alcanzó a notar a Nara y Sabaku no trabajando en una investigación, volviéndose locos con algo que no entendía bien que era ya que las hojas volando por todos lados y los desesperado gritos de la joven acompañados por los que intentaban relajar a la novia del Nara hacían casi imposible entender la razón de esa locura repentina.
Siguió con su camino queriendo evitar formar parte de aquella locura, llegó y tocó sin embargo unos gritos y el estruendoso sonido de unas cuantas cosas cayéndose lo hizo pensar en que tal vez el dobe se estaba enfrentando a quien intentaba conseguir algo de la aldea sin serlo así que sin pensárselo dos veces entró y vaya sorpresa, ¿en serio? ¿tanto se había preocupado por nada?
-¡Teme! ¡Ayúdame!-pidió alarmado y esperanzado al ver a Sasuke en la puerta de su oficina.
-¡Ayúdame, Sasuke-kun!-pidió estando encima de Naruto, forcejeando para inyectarle un tranquilizante ya que tenía días sin dormir y como no entendía por las buenas entonces había decidido hacerlo por las malas para que finalmente tomara un merecido descanso.
-¡Por favor, Sakura-chan!-con lágrimas en los ojos suplicó para que ella lo pensara dos veces antes de atravesar su piel con esa enorme y filosa aguja.
-¡Estate quieto, Naruto!-ordenó.-Si no dejas de moverte tal vez te lastime en serio al intentar inyectarte.
-¡Todo menos eso, Sakura-chan!-pidió.-¡Haré lo que digas pero no es necesario que hagas eso!
-¡Mientes! ¡Siempre dices eso y no me haces caso!-firme y molesta tomó ambas manos de Naruto como pudo y las bajó pero al estar a nada de inyectarlo él se movió bruscamente causando que cayera la jeringa al piso.-¡NARUTO!
-¡Ayúdame, teme! ¡No dejes que Sakura-chan atente contra mi vida!
-¡Cierra la boca!-sacó otra jeringa.-¡No dejes que salga, Sasuke-kun!-pidió mientras preparaba otra solución y viendo como el rubio corrió hacia la salida.
Vio a Naruto corriendo hacia él, le sonrió malévolamente; cerró la puerta y terminó por asegurando la puerta, sinceramente la cara de horror de Naruto hacia que el momento valiera la pena.
-¡Naruto! ¡Ven acá!-exigió intentando atraparlo sin éxito alguno hasta que…
-¡Te tengo, dobe!
-No, teme… por favor-comenzó suplicante.-no lo hagas-cada vez veía más cerca el momento en el que Sakura lo asesinara.-por los viejos tiempos, teme… por favor.-con lágrimas en los ojos insistió al ver que su mejor amigo simplemente lo ignoraba y lo jalaba hasta su escritorio.-¡Teme!
-¡Cierra la boca, dobe!-lo sentó y con unas cuerdas que le pasó Sakura lo amarró a la silla de manos y pies.-Intenta algo, dobe y el que te inyecte seré yo y créeme, no seré cuidadoso.
Tragó duro, Sasuke hablaba en serio y no le convenía que Sakura-chan permitiera que eso pasara menos porque seguramente con eso se vengaría de lo que ahora lo hacía pasar durante sus misiones y el haberle asignado a Hinata de vigilante aunque algo le decía que no tenía problema con eso.
-Si lo vas hacer, Sakura-chan, hazlo ya.-resignado y con los ojos cristalinos de tanto llorar pidió que hiciera ese tormento más llevadero para su salud mental.
Sin darle mucho tiempo de pensar en lo que acababa de decir, Sakura inyectó al rubio para que de una buena vez descansara porque estaba segura que con todo lo que estaba pasando no estaría de acuerdo con la idea de pegar el ojo aunque fuera por poco tiempo y ese detalle le desesperaba, ¡siempre quería cargar con todo el peso! Aunque él mismo le contó lo que había pasado con Itachi y lo que éste le había dicho, parecía que Naruto se hacía de oídos sordos y no estaba dispuesto a aceptar ese hecho ya que era algo que no iba con él. Pero bien sabía que en algún momento él tendría que aceptarlo y dejar de cargar con todo y aunque sentía que ya se había tardado mucho, no perdía la esperanza de que Naruto pensara las cosas.
-Ha-hasta mañana, Sakura-chan.-fue lo último que alcanzó a decir antes de quedarse totalmente inconsciente ante el potente sedante.
-¡Al fin!-celebró al verlo finalmente con los ojos cerrados a pesar de haber sido forzado su descanso.
-¿Por qué no lo sometiste, Sakura? Pudiste hacerlo sin problema y de todas maneras el dobe no hubiese puesto mucha resistencia.-frío y sin querer sonar amigable preguntó y acto seguido desamarró a Naruto y lo cargó sabiendo que la pelirrosa no permitiría que se quedara allí ya que por más que durmiera no descansaría en esa posición.
-No lo sé, probablemente me estoy volviendo más sensible con Naruto.-admitió abriéndole la puerta a Sasuke sabiendo que los dos tenían la intención de llevarlo a su departamento a descansar.
Salieron de la oficina y caminaron hacia su destino: el departamento de Naruto.
-¿Por qué tuviste que sedar al dobe?-se interesó al percatarse que ni siquiera tenía idea de por qué Sakura había necesitado su ayuda, si bien había escuchado algo de un descanso cuando ambos discutían, no sabía a ciencia cierta qué tanto se había dejado llevar el dobe por el trabajo.
-Hace días que no duerme, hay una investigación que tiene semanas pero que no dan con nada.-sin entrar en muchos detalles contestó a la inusual curiosidad del azabache.-Supongo que cuando despierte él te contara a detalle, yo no sé mucho porque he estado muy ocupada en el hospital y él no ha salido de aquí por lo que no hemos tenido oportunidad de hablar al respecto.
No dijeron más porque no tenían mucho de qué hablar bueno al menos por parte de Sasuke así era sin embargo, Sakura estaba realmente interesada en hablar con él, en mostrarle su apoyo y en que éste le dejara ser parte de su vida, que tenga la confianza de contarle de su vida así como lo había hecho con Naruto y como éste a su vez, lo había hecho con ella. Estaba nerviosa y no sabía qué hacer mas eso no la detuvo a intentar iniciar una conversación con él.
-Por cierto, Sasuke-kun…-al cerciorarse que tenía su atención se atrevió a continuar.-¿Cómo han seguido Hinata y tú?-preguntó al verlo bien y con su voz igual de profunda que siempre dando señas de que aquella gripe había desaparecido por completo.
Sakura estaba interesada en iniciar una conversación y él no lo veía necesario pero esta vez contestaría y esperaba las cosas no llegaran a un camino o tema desagradable para él.
-Mejor.-contestó secamente sin querer dar hincapié a una tendida charla.
-Me alegra.-sonrió nerviosamente.-Ahm… ¿qué tal las misiones?
Alzó una ceja sin que ésta lo notara, ni siquiera tenía de qué hablar con él, ¿verdad?:-Nada mal.
-Ha de ser complicado tener que complacer a todo mundo, ¿ne?
-Hmph.
-Supe que un amigo tuyo está aquí, Sasuke-kun, ¿es cierto?
-Sí.
-Ya veo.-tragó nerviosa sin saber cómo actuar ante la frialdad de Uchiha Sasuke.-¿Quién es, Sasuke-kun?-no quería parecer entrometida pero sinceramente sentía que entre más intentaba lograr una fluida conversación con el joven más le molestaba.
-Suigetsu.
-…-así que él estaba en Konoha eso le hacía pensar que en un futuro podían llegar a estar los demás allí, como Karin y el tal Jûgo.
-No indagues más sobre el asunto, Sakura, no sé por qué está aquí.-quería dejar las cosas así para ver si Sakura dejaba de indagar, no tenía por qué darle explicaciones y ni quería hacerlo.
Minutos después llegaron al departamento del rubio; Sakura abrió y le cedió el paso a Sasuke para que lo llevara a su recámara; lo puso en la cama con la usual sutileza que lo caracterizaba.
-¿Sabes en cuánto tiempo despertara?
-El sedante lo hará dormir por un par de horas-entró a la cocina y sirvió dos vasos con agua para sorber del suyo y el otro dejarlo en la mesita de noche que estaba en la recámara junto a la cama de Naruto.-pero por el cansancio acumulado…-divagó un poco.-tal vez estará disponible en unos cuatro días.
-Hmph.-entonces todavía tenía que esperar para poder tener un encuentro con su mejor amigo y reclamarle una que otra cosa que no le parecía sobre la restricciones a las que había sido sometido.
-Pero si quieres, podríamos hablar de cómo han transcurrido estas semanas para ti.
Al girarse para ver si accedía se percató de que ya no estaba y por inercia giró hacia al vaso, notando que este seguía intacto; un dolor en el pecho la atacó repentinamente y sorbió nuevamente dejando salir una lágrima.
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-Tsunade-sama, en Suna ya recibieron el aviso de nuestra llegada.
-Bien.-iba acompañada por cuatro anbus por órdenes de Naruto.-¿Nadie no sigue?-preguntó a uno de ellos, quien iba a su lado izquierdo; era sumamente extraño que estando Konoha bajo amenaza, nadie estuviera siguiéndolos porque el hecho de que shinobis de la aldea esparcieran una clase de alarma era una evidente amenaza para quienes deseaban acabar con la hoja sin embargo parecía que eso no les importaba demasiado.
-No, Tsunade-sama, por más que intentamos dar con algo no damos con nada, ni siquiera una mínima presencia de alguien que esté intentando hacernos daño.
-No me gusta que esto esté tan tranquilo.
-La entendemos, Tsunade-sama pero hace rato que buscamos en los alrededores no encontramos nada.-aclaró la joven anbu quien había registrado al este la zona hasta unos cien metros sin haber dado con nada y sabiendo que su compañero al que le había sido asignada el área oeste tampoco había tenido éxito con eso.
-Debemos de estar muy alertas, no creo que vayan a dejar que estemos yendo de aldea en aldea libremente eso sería un completo descuido de su parte.
-O puede que tengan una exagerada confianza en lo que están haciendo.
-Sería muy descuidado de su parte.-aunque sabía que podía tener razón, esperaba no equivocarse ya que deseaba ver a uno de ellos para que así de alguna manera pudiesen tener más información.
-Hay gente exageradamente confiada, Tsunade-sama.
-Espero estos no sean de ellos.-anhelaba que quienes se atrevían a amenazar a su aldea no se confiaran tanto porque había de dos: o eran muy tontos o demasiado fuertes.
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-Shikamaru, ¿en serio revisamos todo?-insistió como por enésima vez al no poder creer que no habían logrado conseguir nada después de leer todos los documentos de aquella oficina con una demencial paciencia.
-Sí, Temari…-suspiró para peinarse el cabello para atrás después de haberlo revuelto desesperado al sentirse inútil debido a que no pudieron obtener nada.
-¡Agh! ¡Estoy harta! ¡No encontramos absolutamente nada!-bebió todo el té de su termo, cansada de no encontrar nada; se dejó caer sobre el diván y miró por la ventana, deseaba estar afuera, el día se veía espectacular y ella allí, encerrada sin saber en dónde más buscar.-Shikamaru, ¿no podemos revisar en los documentos que están en la oficina de Naruto?-se enderezó al pensar que de ahí sacarían más información y quedarían las cosas más claras.
No era mala idea la que tenía Temari, pero habían documentos confidenciales a los que sólo el hokage y el interesado en cuestión –si es que el documento le afectaba o era de su clan o una clase de trato entre ambos- podían tener acceso por lo que no tenía la autorización de tomarlos a su antojo, por algo estaban en esa oficina.
-Hay documentos a los que no debemos tener acceso, Temari, todo lo que nos sirve no los dio Naruto y si algo de lo que tiene nos facilitara el trabajo créeme cuando te digo que él nos lo hubiera dado.
-Dijiste que no tenía sentido nada de lo que decía y lo único que pudiste sacar es prácticamente irrelevante por lo que imagino que, aunque no lo parezca, la información a la que no tenemos acceso puede ser la que necesitamos.
-Okay, entiendo pero…-lo pensó, Naruto no estaba y Sakura le había pedido encargarse de la investigación hasta que despertara mientras Kakashi lo suplía más sin embargo algo le decía que entrar a la oficina y sacar los documentos así como así sería un abuso de confianza por lo que lo consultaría con Kakashi.-No creo que sea prudente hacerlo, Temari.
-¿Entonces? ¿Dejaremos que ataquen de nuevo a Konoha?
-No dije que no lo intentaríamos.-una sonrisa cómplice adornó su rosto, siendo seguido por la rubia.-Y Kakashi nos ayudará con esto.
-Vaya, hasta Kakashi se hará nuestro cómplice.
-¿Quieres hacerlo no?-la vio asentir-Entonces él debe estar enterado y podrá asesorarnos más sobre esto.
-Bueno, si no hay más qué decir, ¡qué esperamos! ¡Vamos con Kakashi!-entusiasmada se levantó del diván y se estiró cansada.-El tiempo es oro, Shikamaru, ¡muévete!-apresuró al ver al haragán de su novio todavía en el suelo.
-Tsk.-se quejó, sólo a él se le ocurría darle cuerda a la rubia sabiendo el increíble entusiasmo que le daba terminar con eso pronto y él que quería descansar aunque fuera por unas horas, ¡ni modo!
Estaba ocupado en la oficina de Naruto recogiendo el desastre que había dejado al estar investigando sobre la muerte de aquél sujeto. Le hubiera agradecido a Sakura que antes de dejar inconsciente a Naruto lo hubiera puesto a recoger todo su desastre más por esa esquina donde tenía toda la basura de recipientes de comida los cuales en su mayoría eran de ramen instantáneo, ¿alguna vez ese niño dejaría su afición por el ramen? Y algo a lo que tampoco daba crédito era que con ese desorden se atreviera a atender a la gente, para empezar, ¿cómo demonios lograban entrar allí? Después se tomaría el tiempo para regañar a Naruto por su falta de higiene y orden. Suspiró con algunos folders en sus manos, los cuales planeaba regresar a su caja, los metió y escuchó como llamaban a la puerta.
-Adelante.-permitió la entrada mientras se arrodillaba para apilar unos libros los cuales dejaría pegados a la pared por si los llegaba a necesitar Naruto.
-¡Qué desastre!-se quejó al ver esa oficina patas arriba.
-Temari-chan, Shikamaru-kun.-se puso de pie al verlos entrar a la oficina después del acertado comentario de la rubia.-¿Pasa algo?
-Ya buscamos en todos los libros, documentos y pergaminos, es más hasta en la hoja más insignificante que encontramos pero no nos sirvió de nada.-explicó Temari.
-¿Entonces?-si no habían encontrado nada no entendía para qué estaban allí.
-Queremos buscar en esto documentos, Kakashi.-fue directo para no alargar las cosas y poder encontrar algo aunque fuera un diminuto detalle, estaba seguro que cualquier cosa los ayudaría.
-Así que quieren tener acceso a documentos privados.-no estaba seguro de tener el poder de hacer eso, pero si era necesario era necesario.-Temari-chan, ¿podrías pasarme aquella caja vacía?-pidió señalando una caja abandonada. Se puso a buscar entre la cosas y lo que parecía que les serviría lo colocó en una orilla del escritorio.
Hizo un pequeño espacio para la caja y la dejó sobre el escritorio para después ver al Hatake buscando entre esa pequeña pila de libros para dejar uno sobre el escritorio y luego pergaminos y documentos.
-Creo que esto les servirá de algo.-todo lo guardó en la caja y sacó uno de los folders que había guardado antes de que ellos llegaran.-Ya saben que no puedo dejarlos tener acceso a todo lo que está aquí sin embargo puedo darles esto por el momento si encuentro algo mientras recojo esto tengan por hecho que se los daré pero saben que nadie más que ustedes pueden ver lo que está en esta caja, ¿está claro?-no podían arriesgarse a que alguien descubriera su sucio secreto porque lo que estaba haciendo no era algo que estuviera en su poder pero siendo algo tan urgente creía que era lo mejor.
-Confía en nosotros, Kakashi.-sonrió Temari para cargar la caja y ponerla en los brazos de Shikamaru.
-Y para ser más precavidos aún, los llevaré a una oficina privada.-les cedió el paso para salir después de ellos, cerró y los guío hasta una oficina que se encontraba casi a final del pasillo, sacó la llave y abrió.-Pasen.-invitó.-Bueno si necesitan darse un respiro, ya saben que la puerta que está al final del pasillo aquí derecho es para salir al techo de la torre,-encendió la luz para dejar ver una pequeña oficina con dos sillones frente a frente que dejaban una mesita en medio.
-Siento que si me quedo muchos días aquí desarrollaré claustrofobia.-admitió Temari al ver lo encerrado de esa oficina.
-Por eso está allí el reloj, así están pendientes de la hora y el día que es.-señaló un reloj digital en la pared de enfrente que tenía hasta la temperatura.-Sé que está muy encerrado pero aquí se tratan temas muy relevantes entre los ancianos y el hokage y como sabrán, no podemos arriesgarnos a que los vean con eso.-señaló la caja que había dejado Shikamaru en la mesita.
-Entiendo, Kakashi.-sabía los problemas que podrían llegar a tener solo por tener acceso a esos documentos y sabía que Kakashi confiaba en ellos por lo que no se arriesgaría y mucho menos a Temari, tal vez ella no entendía mucho la gravedad del asunto porque poco conocía de las leyes de la aldea, pero sabía que era cuestión de tiempo para que lo entendiera y ese sería cuando leyera los papeles con detenimiento.
-Te dejo una copia de la llave pero ya sabes, nadie puede saber que la tienes.-sabía que lo entendía pero necesitaba insistir con ello para quedarse más tranquilo y detener esa ligera paranoia que comenzaba a invadirlo por algo tan arriesgado.
Asintió aceptando la responsabilidad.
-Bueno, los dejo, esto es todo suyo.-soltó antes de despedirse con una suave sonrisa y con el alivio de saber que podía confiar en ellos.
-Kakashi sí que se toma esto enserio, ¿ne?-dijo al estar solos y sentirse algo agobiada por la intensidad con la que insistía sobre lo importante que era el ser discretos.
-Ya entenderás por qué.-soltó sentándose en el sillón y abrir la caja; frotarse la cara y después las manos para respirar hondo y sacar el primer documento.-Empecemos con esto, Temari.-habló al verla sentarse frente a él.
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-Eso fue lo que pasó, Kiba-kun, sé que te cuesta trabajo creerlo por culpa de esos rumores pero créeme, no he tenido nada que ver con Uchiha-san.-señaló al terminar de contarle lo que había pasado aquella noche en el río arriesgándose a molestar al castaño.
-¿Qué clase de berrinche fue ese, Hinata?-el hecho de que Hinata hiciera algo como eso era increíble, supuestamente era una mujer hecha y derecha y de repente se enteraba que por una momentánea depresión causada por el simple recuerdo de Hiashi era propensa a dejarse caer al río así como así aún si la temperatura fuera tan baja. Sin pensarlo se rio discretamente al imaginarla en esa situación.
-¡No te rías!-reclamó al verlo de esa manera, riéndose de ella.
-Es necesario, Hinata, sólo no puedo creer que te hayas puesto así por nada.
-¿Nada? ¿En serio crees que eso es nada?
-Supuestamente ya lo habías superado, Hi-na-ta.
-Déjame en paz.-okay, tenía un punto muy válido porque ella hace poco le había asegurado que su vida ya no se vería afectada ante el recuerdo de su padre, porque ella era fuerte y no dejaría que nadie más la lastimara, pero Hiashi seguía lastimándola y al parecer seguiría haciéndolo.
-Tranquila, amor, sabes que me gusta molestarte de vez en cuando. Además entiendo por qué te afecta tanto y no pienso recriminártelo.-besó su mejilla y al sentirla tensarse y oler el maquillaje supo que algo andaba mal.-¿Qué pasó?-preguntó serio sabiendo que descubriría algo completamente alarmante.
-¿De qué hablas?-bien sabía a qué se refería pero no quería verlo molesto y que la reunión se volviera desagradable.
-¿Discutiste con Hiashi, verdad?
Asintió, no tenía por qué mentirle y no ganaba nada al hacerlo.
-¡Ese hijo de puta!-sabía que ése gran imbécil había golpeado a la hermosa joven a su lado y no podía permitirlo.
-¡Kiba-kun! ¡Es mi padre!
-Sabes que me vale un carajo, ¿no? El que sea tu padre no le da derecho a hacerte eso ni a marcar tu vida de esta manera y ni le quita que sea un completo hijo de puta.-señaló harto de que ella lo justificara.-Voy a matarlo.
-¡Ni se te ocurra!-lo detuvo al verlo intentar ponerse de pie.-Sé bien que nada lo justifica, pero comportarte de esa manera tampoco resolverá las cosas.
-¡Pero no puedo permitir que te haga esto, Hinata!
-Lo resolveré, ¿está bien? Quiere que me quiten el puesto como líder del clan y no pienso permitirlo.
-Dime cuándo será y voy contigo.-para hacer eso primero habría una reunión en la que no contaban con ella y entendía que iría a impedir que su padre hiciera todo lo posible para deshacerse de ella y él la acompañaría.
-No, Kiba-kun.-negó firmemente.-Te meterás en problemas si lo haces, tampoco Shino-kun podría acompañarme pero ya tengo a alguien en mente.-pensó en Suigetsu y al momento era su mejor opción más porque no podrían afectarlo de ninguna manera, no era miembro oficial de Konoha ni de alguno de sus clanes así que era la opción perfecta para eso.
-¿Sí?-así que ya tenía a alguien, ¿eh?-¿Quién?
-Un amigo de Uchiha-san, Suigetsu-san.
-¿Un completo desconocido?
-Es la mejor opción, Kiba-kun. Si meto a uno de ustedes en esto, seguramente se meterán en problemas ya ves que para mi padre hacerlo es fácil, y como Suigetsu-san no tiene algo que lo ligue directamente a la aldea o lo perjudique pues es más sencillo que él me ayude con esto.-explicó sus razones para que el castaño no se haga de ideas erróneas sobre el porqué él la ayudaría.
-¿Y ya le dijiste?
-Ya lo hice, aceptó pero sólo falta que Kō-san me dé toda la información sobre la reunión.
-¿Y si ya la hicieron?
-No, de haber sido eso, ya me habrían llamado para quitarme el puesto y probablemente, vetarme del clan de por vida.-sonrió mostrando la seguridad que había obtenido con el paso de los años.-Así que eso me asegura que aún no ha pasado además Kō-san ha estado al pendiente para decírmelo, Kiba-kun, confía en él.
-Sabes que tengo buenas razones para no confiar en nadie de tu clan, pero si insistes con lo mismo de que Kō es diferente, no me queda más que apoyarte en esto.
-Gracias, Kiba-kun.-sonrió agradecida por el constante apoyo de su pareja.
-Sabes que cuentas conmigo, Hinata.-rozó sus labios con ternura.
-Creo que tengo que irme, Kiba-kun, ya es algo tarde y no debo descuidar mi obligación para con Uchiha-san.
-Te culpo a ti por no poder pasar más tiempo juntos.
-Acepto la culpa, pero sabes que de haber sabido que después de apoyar para que se quedara, me pondrían a cuidarlo, lo hubiera pensado dos veces.
-Mentirosa, sin importar qué, lo hubieras hecho.
Sonrió apenada al ser completamente ciertas las palabras de Kiba, a pesar de todo ella no habría dejado de apoyar a Naruto, Sakura y Kakashi-sensei para que se pudiera quedar Sasuke.
-Entonces vámonos, te llevaré hasta la casa de Uchiha.
-Gracias.
Salieron del local sin tener que preocuparse por la cuenta ya que desde hacía un rato habían pagado lo consumido junto con las bebidas que habían pedido para poder seguir platicando. Notaron las miradas extrañadas de la gente de la hoja al verlo juntos, tomados de la mano y dándose uno que otro beso y justamente lo hacían por eso, para que los rumores sobre Hinata y Sasuke se apaciguaran y en un momento dado, desaparecieran por completo, todo por una ingeniosa idea de Kiba sobre cómo hacer para que la gente dejara de hablar sobre ello porque de ser por ella, no habría demostrado nada, no era mucho de muestras de afecto de pareja en público pero si él decía que esa era la mejor manera, qué más daba. Al dejar de ser el centro de atención de la gente y estar seguros de que ya nadie los veía insistentemente se echaron a reír por las caras de incredulidad de mucho y por algunos comentarios desagradables sobre la dudosa moral de Hinata y su atrevimiento por mostrarse con 'su amante' en público estando casada o en una relación con Sasuke Uchiha y cabe mencionar que muchas jóvenes la tacharon de zorra por serle infiel a Sasuke y echarle en cara que ella no merecía a un hombre como él.
-La gente es tan estúpida.-comentó Kiba recordando un sinfín de insultos para con su novia sin dejarse de reír.
-No tienen ni idea de la vida personal de nosotros y crean cada rumor.-atacada de la risa apoyo el punto de su novio, no quedaba más que reírse después de haber sido víctima de las ofensas de unas cuantas personas de la hoja.
-Ya sé, lo mejor eran sus caras al vernos besando.
Asintió, se sentía algo culpable por reírse así de la gente pero no podía evitarlo, después de haber sido tachada de inmoral, infiel, zorra y poca cosa, no podía más que reírse porque sabía que era una persona importante para muchos y que los adjetivos con los que fue descrita no iban con ella así que prestarles atención la harían quedar como la única afectada y podría dañar su autoestima cosa que no permitiría.
Llegaron a la entrada del distrito Uchiha más calmados.
-Nos vemos, Kiba-kun.-se despidió teniendo el implícito acuerdo con Uchiha de que él no llevaría mujeres si ella no llevaba a Kiba.
-Te acompaño hasta la casa de Uchiha.
-No te preocupes, estaré bien, además Uchiha está molesto contigo y si te ve… las cosas no terminarían bien.
-Entiendo, entonces te dejo.-la besó con delicadeza y dulzura queriendo transmitir sus sentimientos.
Deshizo el beso y sonrió.-Cuídate, Kiba-kun.
-Te amo, Hinata.
-Yo a ti, Kiba-kun.-caminó adentrándose a distrito Uchiha.
Espero a que ella se adentrara más y después siguió con su camino, pensando en la plática que había tenido con Hinata donde ella le aclaró las cosas sin embargo, le inquietaba que Uchiha fuera tan atento, no era que no lo agradecía, pero hasta el punto de dejarla portar su ropa como si no importara, es decir, Temari iba con ellos y ella pudo haberle prestado algo de su ropa pero Uchiha no había puesto pero alguno para que Hinata usara su ropa, la dejó usarla y sin importarle las consecuencias que eso traería al llegar al Konoha; respiró hondo, no quería hacerse de ideas raras y sospechar nada, pero Uchiha estaba volviéndose exageradamente considerado con Hinata porque ella había dicho en medio de la conversación que se había ofrecido para ayudarla a entrenar, ¿eso no era demasiado? No, no debía pensar cosas raras, sólo tenía que pensar en que la cosas con Hinata se habían resuelto y que ahora tenía cómo fastidiar un poco las ideas que tenía Hana sobre su relación de niños con Hinata.
No se había percatado de la hora hasta que mientras caminaba tranquila a casa de Uchiha, comenzó a oscurecerse de la nada, según ella no estaría mucho tiempo con Kiba pero las cosas habían cambiado bueno, esperaba que Sasuke siguiera con Naruto para no sentirse mal por faltar con su deber. Llegó a la casa y deslizó el shôji; entró; se deshizo de sus flats dejándolos acomodados en la entrada y caminó hacia donde estaría su habitación pero se encontró con Sasuke e la cocina.
-Uchiha, ¿no estabas con Naruto-kun?
-El dobe despertará dentro de unos días debido a que su gran estupidez le dijo que era una gran idea no dormir durante semanas.
-¡Ay, Naruto-kun!
-Así que tu informe sobre mi inigualable compañía se lo entregarás a Kakashi a menos que quieras esperarte.
-Me esperaré.-tenía que hablar con él sobre unas cuantas cosas y ponerlo al tanto sobre su situación con su clan para tener su apoyo como hokage en ello.
-¿Y qué te dijo Inuzuka, Hyûga? ¿Tendré que asesinarlo?
-No, Uchiha, todo fue una confusión. Kiba-kun se dejó llevar por los celos y los rumores pero como yo ya le expliqué, ya está más tranquilo.-se sentó en una silla, acompañando al Uchiha que al parecer estaba cenando algo.
-Tan idiota como siempre.
-¡Uchiha!
-No me reclames nada, Hyûga, a mí fue el que golpeó el idiota de tu novio.-comió una de las zanahorias que había preparado con calabazas asadas y pepinos los cuales acompañaban el salmón asado.
-No discutiré nada de eso.-no podía reclamarle nada después de haber sido testigo de la agresión de su novio hacia Sasuke.
-¿Segura?
-Lo prometo, Uchiha.-antes de poder decir algo, ya tenía un pequeño pedazo de salmón en su boca, el cual masticó después de sufrir ese pequeño asalto a su cavidad.
-¿Entonces?-preguntó después de verla pasar el bocado y de terminarse el suyo.
-¿Qué?-no sabía de qué hablaba.
-El salmón, ¿cómo quedó?
Fue por un par de palillos; se sentó junto a él nuevamente y le robó un pedazo de éste.
-Hyûga, deja de comer y dime.-habló después de verla comer un poco de verduras y salmón.
-Sigo comiendo, ¿eso dice algo?
-¡Dilo!-exigió.
-¡Qué genio, Uchiha!-reclamó-Pues debo decir que me sorprendiste mucho, no tenía idea de que cocinabas tan bien.-aceptó.-Está delicioso, Uchiha-san, debería cocinar más seguido.-sonrió halagando su gran sazón complacida de probar los platillos del joven.
-Lo sé, sólo quería oírte admitirlo.
Rio suavemente al ver presente la modestia de Uchiha.
-Entonces te acompañaré para que termines tu cena.
-¿No quieres más, Hyûga?
-No, gracias, Uchiha-san porque he decidido que mañana usted preparará el desayuno.
-Hmph.-de esa manera aceptó mientras masticaba. Tragó para decir:-Y mañana empieza tu entrenamiento, Hyûga.
-Cierto.-sonrió con la mirada hacia la mesa recordando la discusión sobre su padre y sobre el hematoma en su mejilla que había tenido unas horas antes con Kiba.-Muchas gracias por eso, Uchiha-san.-sonrió infinitamente agradecida, tal vez de esa manera podría enfrentarse a su padre y dejarle en claro que ya no era la Hyûga débil a la que siempre menospreciaba.
Sonrió para sí después de presenciar esa sonrisa por parte de Hyûga.
Horas después cada uno estaba sobre su cama pensando en la agradable conversación que había tenido después de que Sasuke terminara de cenar, esa en la que él le había contado cómo fue que Naruto terminó inconsciente debido a un sedante que entre Sakura y él fueron capaces de ponerle añadiendo que le había recordado un poco a los viejos tiempos, y esa en la que ella le había dicho cómo habían hecho Kiba y ella para que el rumor sobre ellos disminuyera sin pasar por alto los malos comentarios hacia su persona y añadiendo que se le dificultó el parar de reír después de alejarse de la gente al recordar los comentarios sobre su infidelidad e inmoralidad haciendo que durante la charla ella riera de nuevo y logrando hacerlo reír por la constante burla de Hinata sobre aquellas personas.
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N/A: Lamento mi falta de pronta actualización pero al parecer, revisando entre mis documentos no tenía mucho avance sobre el fic porque cabe mencionar, ese tiempo sin internet también estuve trabajando en otros fics que pronto verán por estos rumbos, pero prometo que haré TODO lo posible para subir dos capítulos el jueves o viernes, prometo NO fallarles.
Agradecimientos:
Patohf: Mi corazón se llena de felicidad con tan lindas palabras, ¡gracias!
Bueno, hay que entender a Kiba, es Sasuke Uchiha quien está incluido en esos rumores sobre su novia y pues, es complicado para su duuuulce pero impulsivo corazón.
Hinata sabe hacer su trabajo con el corazón de Sasuke y bueno, él también es bueno en eso.
Bueno, Suigetsu no tiene remedio, siempre he creído que él –en cuestión de amores-, sería como el más atrevido y lanzado, he ahí por qué lo hago tan atrevido para con Hinata. ¡Mil gracias y saludos!
Zumekqi: ¿Verdad que son geniales? ¡Especialmente por Mentes Criminales! No sabes cómo amo a Derek y a Spencer, ¡más al súper sensual de Spencer! Si no has visto el capítulo, ¡te lo recomiendo muchísimo! Por cierto, ¡bienvenida al fic! ¡Gracias por leer! (Y hacerme fangirlear un poco xD)
MisatoNara: ¿En verdad? Te lo agradezco con todo mi corazón, es hermoso saber que te encantó, me hace sentir feliz :´) No soy buena para expresarme mucho, pero ¡mil gracias por leer! Es increíble saber que este Sasuke, esta pareka y este fic te encante, ¡cuídate muchísimo y un gran saludo! ¡Gracias de nuevo! y ¡Bienvenida al fic!
Hannah-asdfghjkl: No, mil gracias a ti por tomarte el tiempo de leer y el saber que te encantó me hace muy feliz y también amo el SasuHina, ¡es beshísimo! ¡Gracias de nuevo! ¡Un saludo! y ¡Bienvenidaaaaa al fic!
¡Gracias a todos los que leen el fic, lo pusieron en favoritos o dejaron review! ¡Feliz semana! ¡Los quiero un resto!
¡Nos leemos luego!
