¡Hola, sexys y sensuales lectoras/es!

Disclaimer: Naruto no me pertenece, el único dueño es Kishimoto; y la hermosa canción de Snow White Queen de la mejor banda: Evanescence.

Advertencia: OoC

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SNOW WHITE QUEEN

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Ya había desayunado y la comida para Hyûga estaba en la estufa pero al parecer ella no pretendía entrenar ese día o se había arrepentido de tener su ayuda. Poco importaba si llegaba o no, él estaba realizando algunos ejercicios de estiramiento y entrenaría sin lugar a dudas hasta estaba la posibilidad de decirle a Suigetsu que entrenaran juntos en caso de que Hyûga siguiera de perezosa y se le hayan pegado las sabanas.

-¡Buen día, Uchiha!-entró al jardín agitada como si hubiese recorrido la aldea entera corriendo a toda velocidad sin parar.

-¿Hyûga?-¿Acaso se había despertado antes que él? No, a las 6:00 am estaba preparando el desayuno justo después de bañarse.

-La-lamento mucho el retraso.-se disculpó intentando componerse después de buscar a Kō para que éste le diera la información, era insistente y lo sabía al igual que sabía lo malo que sería para ella si su padre la viera dentro del distrito Hyûga sin embargo, ella conocía muy bien aquel sitio por lo que, a pesar de la seguridad, había logrado entrar aunque en muchas ocasiones estuvieron a nada de encontrarla, pero necesitaba saber todo sobre la dichosa reunión y había intentado ver a Hanabi cosa que no había conseguido, y claro, por qué no, después fue buscar a Suigetsu para pedirle su ayuda a lo cual sin más, él aceptó y entrenaron un rato.

-¿Comiste algo antes de irte?-ahora que la veía, parecía que había estado muy ocupada entrenando o escondiéndose de alguien, su ropa la delataba, todavía tenía una que otra hoja y estaba llena de tierra.

Negó, moría de hambre pero quería entrenar con Sasuke y sabía que él había estado esperándola.

-Ayer me ordenaste que hiciera el desayuno y lo hice así que a ti te toca la comida y la cena.-fue más una orden la cual tendría que acatar.-Y está en la estufa para que comas algo antes de entrenar, porque si entrenas así-dijo antes de que ella lo interrumpiera-no vas a durar mucho y no quiero perder mi tiempo.

Asintió ante la rudeza de las palabras del azabache además así aprovecharía para cambiarse a algo más cómodo.

¿Para qué se pudo haber despertado temprano Hyûga? No había sido porque estuviera ansiosa por entrenar y eso lo sabía, era algo más, algo que le estaba ocultando y que seguramente no le diría y bueno, la entendía, no debía explicarle nada aunque… Siendo su casa podría resultar que sí.

Comió algo, no mucho porque sería contraproducente para el entrenamiento; entró a su recámara y se cambió con un pantalón negro holgado y una playera negra holgada acompañada por una blusa de tirantes negras por debajo que se ajustaba a su cuerpo y se lavó la cara teniendo un inusual cuidado con el lado derecho, a parecer el moretón todavía no desaparecía cosa que le hacía creer que Hiashi ahora sí se había desquitado de sus frustraciones del día en su persona. Salió con maquillaje en mano junto con un espejo para no dejar esperando mucho a Uchiha que de alguna anormal manera amaneció de malas o ella lo había hecho enojar por hacerlo esperar.

-Aquí me tienes, Uchiha.-dijo para sentarse y poder cubrirse la herida.

-¿Qué haces, Hyûga?

-Bu-bueno-se detuvo repentinamente para poder contestarle a Uchiha.-voy a tapar esto.

-No, Hyûga, déjalo así. Si fue una herida al entrenar no veo porqué ocultarlo.-y sí, no entendía por qué Hyûga se empeñaba en ocultar eso si había sido resultado de un entrenamiento.-A menos que Suigetsu tenga razón y te golpee tu novio.-sabía que eso era inverosímil, Kiba jamás le haría eso aunque le costara admitirlo, además él había estado pendiente de la salida de Hyûga de su clan aquella vez que habían regresado de la misión.

-Kiba-kun sería incapaz.-soltó pensando en que Uchiha estaba intentando indagar en conocer al atacante y el detonador de ello.

-Entonces deja eso y comencemos con el entrenamiento.-ordenó sin lograr obtener nada de ella ni aunque tratase de insistirle ella accedería y bueno, él no insistiría.

-¡Hai!

Siguió a Uchiha quien la llevo hasta un amplio campo de entrenamiento propiedad de los Uchiha.

-Primero tendremos un enfrentamiento.

-¿Eh? ¿Pa-para qué?-¿enfrentarse? ¿no hablaba en serio, verdad? Su fuerza no se comparaba con la de Sasuke, ni siquiera se acercaba.

-No tengo otra cosa en mente por el momento y me ayudará a saber cuáles son tus fortalezas y debilidades, para que nos enfoquemos en eso.-después de admitir que no tenía ni idea de cómo entrenarla, explicó para qué le serviría el enfrentarse.

-E-entiendo.-no le daba confianza el enfrentarse a él, sí, antes se había atrevido a bloquear sus puntos de chakra sin pensárselo dos veces sin embargo, sabía que estaba casi al 100% y que era capaz de usar sus poderes oculares y sus técnicas sin problema alguno cosa que la tenía con el Jesús en la boca.

-No me vas a decir que ya te arrepentiste y que tienes miedo, ¿o sí?

Respiró hondo; apretó sus puños; cerró los ojos con fuerza y se concentró por un momento; necesitaba pensar en cómo comenzar y cuáles podrían ser los puntos débiles de Sasuke –si es que tenía-, y necesitaba armarse de valor para no cometer una tontería en pleno combate; y de pronto algo la hizo llenarse de determinación y fuerza: pensar en su niisan y en los duros entrenamientos a los que había sido sometida por él y por su equipo le decía que si había obtenido una gran fuerza gracias a ellos y la capacidad de desarrollar su propia técnica sin tener que aprenderla de alguien más, ahora era capaz de enfrentarse a Sasuke Uchiha y demostrarle que no era tan frágil y débil como parecía.

-¡Byakugan!-a la par se fue sobre Uchiha sin darle mucho tiempo de pensar en cómo reaccionar ante el repentino ataque, sin embargo éste logró esquivarla.

-Hmph.

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-¿Es en serio, Shikamaru?-preguntó indignada y algo impresionada.

-¿Eh?-se giró sin apartar la mirada del informe que estaba leyendo para demostrarle que tenía algo de su atención.

-¿Esto está permitido? Cada clan hace lo que quiere.-había estado leyendo algunos informes sobre misiones realizadas y asignadas por algunos de los clanes de Konoha.-Y podría atreverme a decir que algunas de estas cosas son ilegales en muchas de las aldeas.

-Sí, eso lo sé, Temari.-la miró, notando la incredulidad en su mirada ante lo que algunos clanes hacían aun estando bajo el reglamento y leyes de Konoha.

-¿El hokage no puede detener esto?

Algo le hacía sospechar que había leído algún informe sobre el clan Hyûga ya que eran los que usualmente traspasaban aquel límite establecido entre las leyes establecida en Konoha o de algunas otras aldeas con las que anteriormente habían firmado una clase de tratado.

-Hay algunos clanes a los que el mismo hokage no puede tener ni puede intervenir de alguna forma aún por más que éste lo desee.

-¿Por qué?-algunas cosas de las que había leído no le dejaba claro si se podía confiar en Konoha del todo y sinceramente, no quería desconfiar de aquella aldea que era su segundo hogar.

-Un claro ejemplo es el clan Hyûga, es un clan que existe incluso antes que la misma aldea por lo que pudo haberse integrado sin embargo, no por ello estaba ni está obligada a informar al hokage en turno sobre sus asuntos, es algo establecido desde que se unió a la aldea y no hay quien pueda deshacerlo ya que se corre el riesgo de que éste decida deshacer sus lazos con Konoha y de alguna forma, eso no nos conviene.

-Ahora veo porqué Hinata llega a ser tan reservada y celosa de su vida privada.

-Mira Temari, sé que en tu aldea no es así o al menos está la posibilidad de que eso no lo sepas, pero en todas las aldeas hay clanes que son de temer y en los cuales los kages no pueden entrometerse, así que no tienes por qué impresionarte, enfadarte o asustarte de lo que pueda pasar.

-Eso lo sé, Shikamaru, pero jamás había tenido acceso a toda esta información.

-Por eso Kakashi nos reguardó aquí, porque si alguien se entera de esto, estamos muertos, Temari.-aclaró viendo que los próximos documentos que estaba por leer Temari eran de su clan; era un clan pacífico pero también tenía sus sucios secretos por lo que esperaba que ella no reaccionara de manera negativa a toda esa información, sabía que no eran del clan en sí, pero algunas misiones recientes no eran del tipo que se le son asignadas a un genin.

-Oye…-buscó entre algunos papeles después de lo que le había dicho de los clanes.-No hay nada sobre el clan Hyûga.-dijo extrañada al no encontrar absolutamente nada de aquel clan por el cual ahora tenía una gran curiosidad siendo que su mejor amiga era miembro de él.

-A eso me refiero.-señaló para mostrarle que cada clan hacía un poco de lo que quería, especialmente el Hyûga que a pesar de ser el clan que constantemente mandaba a sus miembros a misiones y que pocas eran las veces que mantenían al tanto a Naruto y que a pesar de eso, eran informes con muy pocos detalles de lo que había pasado y el porqué de haberla realizado. Eso lograba desquiciar al rubio pero no podía hacer mucho y la misma Tsunade se lo había dejado en claro a pesar de que a ella tampoco le agradaba la idea.

Suspiró, ahora entendía porque Konoha llegaba a tener tantos enemigos era un lugar peculiarmente único y que se sabía hacer odiar sin necesidad de hacer mucho y lo decía porque en Suna no tenían tantos problemas por cosas como esas aunque no estaba segura si lo mismo pasaba en otras aldeas porque ni vivía en ellas y porque no tenía mucho contacto.

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Se encargó de mandar a alguien que cuidara de Naruto al llegar al hospital porque aunque quisiera, no podía quedarse a cuidarlo para evitar que se deshidratara por eso de los días en los que estaría dormido y bueno, tenía necesidades y qué mejor que una enfermera para encargarse de ello y para estar al pendiente por si se despertaba. Ella estaba muy ocupada en el hospital y por más que quisiera estar con él para ayudarlo, no quería perder la oportunidad de tomar el lugar de Tsunade-sama y aunque sabía que ella entendería su ausencia pero no estaba en la aldea y no le dejaría toda la carga a Shizune además así aprovecharía la ausencia de la Godaime para darse más responsabilidades que usualmente correspondían a Tsunade y crecer como ninja médico.

-Sakura-san-giró al llamado de una de las enfermeras mientras terminaba de colocarle un yeso a un pequeño niño que se había fracturado la muñeca jugando en las escaleras de la academia.-la buscan.-soltó temerosa.

-¿Quiénes?-¿a qué se debía la inseguridad tan repentina de Ayame?

-Los familiares de… bueno… ya sabe de quién.-a su parecer las cosas no saldrían bien con la familia de aquel joven a quién había decidido administrarle una dosis más alta del medicamento contradiciendo las peticiones de la familia pero era lo mejor y aunque por ello pudiese meterse en grandes problemas, no dejaría que el joven muriera y que la familia fuera a reclamarle algo de lo que pudo haberse encargado desde antes que sucediera y por eso había actuado a su antojo.

-Diles que subo en unos minutos.

-Pero, Sakura-san…

-¡Hazlo, Ayame!-ordenó al verla indispuesta a seguir sus indicaciones, conocía las razones pero no por ello permitiría que sus compañeros fueran incapaces de hacerse cargo de algo como eso.

-¡H-hai, Sakura-san!-aceptó temerosa y poniéndose firme como una soldado a su capitán. Salió disparada en busca de la familia de quien tenía que soportar un par de insultos más hasta que Sakura terminara con lo que hacía.

-Debo irme, Kaito-kun, pero prométeme que tendrás más cuidado y no volverás a jugar en las escaleras de la academia.

-Lo prometo, Sakura-san, se-seré más cuidadoso.-prometió con sus mejillas sonrojadas, Sakura-san era muy linda y tenía una sonrisa única e incomparable y le daba pena que ella lo viera tan vulnerable y que pensara que era torpe.

-¡Me alegra mucho que digas eso, Kaito-kun!-despeinó su cabello con una dulce sonrisa.-Akina-chan te dará unos medicamentos, te dará unas indicaciones para que te cuides y te agendará una cita.-informó girando de soslayo para indicarle a la residente que era su turno.-¡Nos vemos, Kaito-kun! No hagas enojar a tu madre.-lo vio asentir y giró su mirada a la madre del niño.-Con permiso, Atsuko-san.-hizo una leve reverencia respetuosamente siendo correspondida por la madre del niño y volvió al pequeño para sonreírle antes de irse a vivir lo que le tocaba por imprudente.

A su pequeña edad de 9 años le costaba creer que hubieran hombres tan tontos que no se fijaran en la hermosa y amable medico ninja, si él siendo tan joven se sentía muy flechado por ella, si tan sólo fuera su sensei, podría verla diario.

Inhaló y exhaló pacíficamente antes de llegar con la dichosa familia porque lo que menos quería era exaltarse y actuar estúpidamente, cada vez la sala de espera del piso en el que estaba el paciente se hacía más grande y cercana… ¡Tú puedes, Sakura! se animó mentalmente para no perder los estribos.

-¡¿Me puede explicar qué parte de 'no puede hacerlo', no le quedó claro?!

Respiró, era la madre y era normal que se exaltara, lo entendía.

-También me da gusto verla.-intentó con todo su corazón omitir el sarcasmo pero no tuvo mucho éxito.

-¡No me da gusto verla, Sakura! ¡¿Cree que es lo suficientemente responsable para decidir sobre mi hijo?!

Sintió muy raro al escucharle hablar de usted sin algún honorífico y la respuesta a su pregunta sería 'sí, totalmente'.

-Señora, sé que está molesta pero sus gritos incomodan a mis pacientes, ¿podríamos ir a mi oficina y platicar ahí?-pidió cortésmente sabiendo lo fastidioso que resultaba para algunos, sino es que la mayoría, de los pacientes el escuchar gritos todo el día, suficiente tenían con los de los médicos y enfermeras del hospital al estar en una situación de emergencia.

-Usted me va a escuchar en este instante y…

-Amor, hagámosle caso a Sakura-san, así sólo lograrás incomodar a los pacientes y al propio Benjiro-kun.

Así que el tranquilo de la familia era el padre, eso no lo esperaba.

-¡Está bien! No nos queda más que seguirla.-gruñó molesta antes de acceder a la petición de su marido.-¿Puede apresurarse?-exigió a la pelirrosa.

-Síganme, por favor.-respiró. Debía entenderla, no sabía de medicina y el que decidiera sobreponerse sobre lo que ella decía podía ser molesto, tal vez cuando fuera madre comprendería más la situación en la que se encontraba la mujer.-Pasen.-no era su oficina, pero una médico del hospital accedió a prestarle la suya en lo que operaba a un anbu.

Cerró la puerta detrás de sí después de que la pareja se sentara frente al escritorio y volvió a respirar antes de dirigirse al escritorio. Caminó; se sentó y los miró para decir:-¿Entonces?

-Mire, Sakura, sé que fue entrenada por la Godaime y que por el momento la está supliendo pero eso no le da derecho alguno de contradecirme.-comenzó.-Usted no es madre y no sabe las cosas que llegamos a realizar por el bienestar de nuestros hijos y añadámosle que es una mocosa de 20 años que no sabe nada de la vida.

Entendía el problema que tenía con su edad, muchos de los médicos que ahí ejercían eran mayores que ella pero por eso había decidido aprender desde mucho antes, desde esa etapa en la que Sasuke y Naruto decidieron alejarse de Konoha, ambos con objetivos completamente distintos. Y okay, tampoco era madre pero eso no decía que por su corta edad o el hecho de no ser madre, no le quitaría la responsabilidad hacía sus pacientes, era algo que Tsunade-sama le había enseñado muchas veces y ella misma lo había comprendido en el momento que decidió que se arriesgaría a ser entrenada por Tsunade-sama.

-Creo que fui muy clara cuando le dije que no queríamos que continuaran con el tratamiento y aunque firme unos papeles aceptando la responsabilidad por lo que pudiese pasar, usted actuó sin mi consentimiento y saltando la responsiva que usted me hizo firmar.-reclamó sintiéndose totalmente indignada por ser ignorada aun sabiendo a lo que se arriesgaba y ¡vaya sorpresa! Sakura Haruno no había acatado sus órdenes ni peticiones.

Exhaló fuertemente con las manos entrelazadas sobre el escritorio y la miró directamente.

-Usted dice que no soy responsable; que no me preocupo por su hijo y que no entiendo el dolor de una madre-comenzó.-pero déjeme decirle una cosa, con el temor de ser grosera, usted no dedicó unos años de su vida estudiando medicina; no tiene una explicación para lo que le pasa a su hijo y mucho menos una cura; tampoco fue estudiante de Tsunade-sama y no entiende la responsabilidad que sentimos los médicos por cuidar de nuestros pacientes aunque eso nos lleve la vida y sí, sé lo que hice y qué la hice firmar, sin embargo hasta que usted no sepa cómo puede curar a su hijo, no permitiré que se lo lleve de aquí, mucho menos porque está empeorando por eso subí la dosis, y déjeme decirle algo, si lo saca de este hospital, su hijo morirá en pocos días y no estoy dispuesta a permitir eso; al menos no mientras yo esté a cargo.-se puso de pie con la frente en alto mostrando su determinación.-Bueno, fue un placer hablar con ustedes y llegar a un común acuerdo, con su permiso.-hizo una leve reverencia y salió de la oficina al dar por hecho que ellos aceptaban porque la madre no había sido capaz de contradecirla y se había quedado callada; además como ya lo había dicho, no dejaría que el joven muriera, él apenas tenía 15 años, era muy joven como para querer abandonarlo así o permitir que sus padres cometieran una locura.

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Algún día su hermanito tendría que percatarse de que su relación con Hinata no era la mejor y que no tenía futuro alguno sólo como amigos eso funcionaba y como confidentes, tal vez de la misma manera si se hubieran quedado como 'amigos con derechos' , eso sí funcionaría en definitiva y no lo dejaba en duda; Kiba tenía necesidades y Hinata también, eso no lo hubiera visto mal con malos ojos pero bueno… hasta el momento no lograba abrirle los ojos y encima de todo, ¡su madre apoyaba esa relación!

-¿Pasa algo, Hana?

Había dado por alto que estaba con su prometido, en el apartamento de éste.

-Perdón.-volvió a la realidad disculpándose por no escucharlo.-¿Qué decías?

Rio bajo al ver que Hana estaba más preocupada por algo menos por la boda.-Te decía que mi madre está muy entusiasmada por la boda, dice que así sólo haremos crecer al clan Inuzuka, ya sabes, somos un clan pequeño pero con poder.-señaló entusiasta mientras servía un poco de sake para celebrar que en un par de días serían marido y mujer.

-Nibori-kun, ¿podríamos posponer la boda?-pidió sabiendo que toda la familia estaba entusiasmada pero si Kiba tenía esas ideas sobre comprometerse con Hinata la ceremonia sólo refirmaría esa decisión tan absurda.

-¿Qué? ¿Por qué, Hana? Ya no estás segura de esto.-se interesó en las razones desconocidas de su pareja para querer posponer ese hecho tan importante para él.

-Kiba.-soltó como explicación.

-Pensé que ya le caía bien a tu hermano, pero si necesitas que nos conozcamos más o que tenga la confianza para dejar que nos casemos, acepto esperar.

Amaba a ese hombre por ser tan comprensivo y por intentar hacer las cosas bien con toda su familia, pero en este momento necesitaba sincerarse con él a sabiendas de lo ridícula que podría sonar al dar a conocer sus razones.

-No es eso, Nibori.

-¿Entonces?

-Kiba tiene la tonta idea de comprometerse con Hinata y si nos casamos seguramente querrá volverlo realidad.

-Hana, el que nos casemos o no, no afectará en la decisión de Kiba sin embargo, si así lo quisiera tendría que consultarlo con Hinata antes y ella debe aceptar, no se hará sólo porque Kiba quiera. Una relación es de dos, no de uno.

Rodó los ojos sabiendo que él tenía toda la razón.

-Entonces no quiero a Hinata en la boda.

-Hinata-chan no te ha hecho nada y no es su culpa que tu hermano esté tan enamorado de ella.

-La es.

-No, niña, no la es.-se rio ante el berrinche de su amada Inuzuka.-Y si Kiba la quiere llevar, lo hará.

-No.

-Entonces háblalo con él.

Lo haría, hablaría con él sobre eso y no dejaría que llevara a su novia a la boda.

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Esquivó y tomó la mano de Hyûga intentó hacerle un chidori pero ella logró zafarse de su agarre después de dar con su puño suave en el brazo de Sasuke. Hasta el momento sólo tenía que esquivar o evitar que Sasuke lograra atacarla sin tener mucho éxito en eso.

En un movimiento ya la tenía en el piso, la katana apuntando hacia su cuello; la vio sacar un kunai y desviar su katana para quitarse de allí.

Se hizo para atrás y se hincó: una rodilla en el piso y otra como si fuera a levantarse; respiró profundamente para recuperarse; un par de horas entrenando con Sasuke resultaban bastante agotadoras y exigentes pero no se dejaría vencer, demostraría que también el equipo ocho era exigente y que lograban soportar eso y más. Se puso de pie y desactivó el byakugan por el momento no era una buena idea usar su chakra en él, tal vez los ataques cuerpo a cuerpo funcionaban más aunque a su pesar, parecía más una batalla que una simple práctica. Agitada por el entrenamiento decidió continuar una shuriken, otra, no bastaba; otra, y atacó decidida a bloquear algunos puntos de chakra pero vaya sorpresa, Sasuke ahora estaba tras ella, sosteniendo ambos brazos hacia atrás, ¿cómo no se había percatado de su cambio de lugar? Ahora que lo veía, tenía sentido, había usado un genjutsu para hacerla creer que lo tenía; no fue necesario indagar mucho, Kurenai-sensei era experta en genjutsus por lo que los había entrenado mucho referente a ello.

-Lo dejaremos hasta aquí, Hyûga, ya fue suficiente.

Inhaló y exhaló fuertemente antes de continuar.

-N-no, puedo seguir con esto…

-No, Hyûga, estuviste dos horas bajo mi genjutsu; ya pasaron otras dos y créeme, es suficiente.-la soltó dejándola caer al piso agotada.

-No ha visto mucho de lo que puedo hacer, no me subestime.

-Ya sé en qué debo ayudarte y es suficiente para mí, además el entrenamiento con Suigetsu también te desgastó.

-¿C-cómo sabe eso?

-Vino Suigetsu mientras estabas en el genjutsu y me contó de su entrenamiento y ahora entiendo por qué llegaste tan cansada.

-Puedo continuar si-sin problema alguno.-jadeo durante la oración, veía a Sasuke cansado pero no lo demostraba así que cabía la posibilidad de que ella no hubiese sido la única sorprendida con el poder de su contrincante.

-No, Hyûga, es suficiente. Mañana comenzará el verdadero entrenamiento.

Lo vio desaparecer en camino a la casa y se quedó allí, pensando en que su puño de león podría fortalecerse entrenado con él, pero que no veía por qué usarlo durante el entrenamiento. Y debía relajare, dejar de pensar en lo exigente que sería Sasuke en los entrenamientos.

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N/A:Mi madre no entiende mi amor por escribir fanfics y siempre que me ve escribir me pone a hacer otras cosas . En un rato subiré el otro capítulo sino es que mañana para poder empezar el otro.

Agradecimientos:

Patohf: ¡Me alegra que te haya encantado! Ya ves, muy fuertes, muy fuertes pero a la mera hora cuando se trata de las inyecciones, son un par de cobardes xD.

Sasuke y Hina se amarán y serán felices y así… ¡Saludos!

Saara-Chan94: ¡Mil gracias por leer! Y espero que siga teniendo ese no sé qué, que qué sé yo, que te guste y no te decepcione con el tiempo. ¡Bienvenida al fic! ¡Saludos!

ZaRiiTa-chan: ¡Me agrada que te guste tanto! Ya verás, Hinata no se dejará de nadie… ¡Bienvenida al fic!

yaz: Jajajajajaja, entiendo tu desagrado, Yaz, hasta Hana lo entiende. Creo que dejaré que pasen las cosas y sí, creo que tendrás que esperar un poco más, intentaré acelerarlo, sé paciente sino, lo entenderé . ¡Saludos!

¡Gracias a todos los que leen el fic, lo pusieron en favoritos o dejaron review! ¡Feliz semana! ¡Los quiero un resto!

¡Nos leemos luego!