Hola, este es el siguiente capitulo, espero les guste, iba a ser mas largo pero decidí partirlo a la mitad, caprichos,

los personajes pertenecen a Cassandra Clare, gran escritora


Ya habían pasado dos días desde la pelea contra Jack, mi padre le envió un informe a Jía y como respuesta le dijo que siguiera buscando, al parecer ya era considerado un sospechoso de las desapariciones y un criminal de clase S lo cual significa que era más peligroso que Valentine y Sebastián, no lo puedo refutar, un tipo como él que posea sangre de ángel y posea magia negra es muy peligroso, además si es un psicópata peor, aun no eh hablado con mis padres, ellos no me han buscado, cosa que agradezco aun me encuentro de luto junto con Gabriel, hablando de Gabriel ha llevado bien la perdida de Andrea, aunque yo sé que eso es solo en la superficie, yo también asimile de esa manera la muerte de Mike, tratar de hacer como si no pasara nada se puede decir que es una buena forma de aparentar, pero eso no hace que el dolor disminuya, cada vez que pierdo a alguien siento que mi espíritu se quiebra, cada vez lo soporto menos, primero Mike, luego mi pequeño hermano, ahora Andrea, más que dolor siento rabia hacia mí mismo, rabia y odio hacia mi incapacidad de salvarlos, de no ser lo suficientemente fuerte para hacerlo, pero quiero cambiar eso, debo hacerlo, debo volverme más fuerte si no lo hago Jack me arrebatara a más personas, me dijo que no puedo salvarlas a todas, pero lo hare.

Me eh quedado en casa con Magnus y Gabe, le dije que se quedara con nosotros, Magnus me secundo, en estos últimos dos días él no ha tocado el tema, pero sé que le molesta la incertidumbre y yo me siento como un total hipócrita, se puede decir que le obligue a que me contara todo su pasado pero yo le escondí el mío.

Estos últimos días no quería pensar en nada y así lo hice, solo me encerré en una habitación del loft y me puse a entrenar, movimientos simples con la espada, llegado el momento admití que tenía que volver a usar el poder de mi interior, la mitad del sello estaba roto así que en parte era bueno, si me descontrolaba solo causaría la mitad de daño, mire la habitación, estaba llena de armas, yo las había puesto hay, también había puesto arcos automáticos en las esquinas de la habitación, tanto superiores como inferiores, en las paredes, había un total de 20 arcos, todos cargados con 50 flechas cada uno, los había construido de tal manera que lanzaran flechas cada periodo de tiempo que yo indicara lo puse cada 1 segundo, debo mejorar mi velocidad, esto es un inicio, quería asegurarme que nadie saliera herido así que mire que la casa estuviera sola, solo estaba Gabriel, Magnus había salido con mi hermana, se habían hecho mejores amigos y siempre confabulaban para cambiar mi guarda ropa, sonreí ante la idea, hace 2 semana los descubrí tratando de quemar mi ropa, me enoje tanto que no les hable durante 3 días, bueno solo a Izzy, no aguate tanto tiempo sin hablar con Magnus, a la media hora ya estábamos bien.

Salí de la sala y me encontré con Gabe mirando por la ventana, -Gabe, hola- me volteo a mirar y me sonrió –capitán- me respondió, como odio que me llame así, lo reprendí con la mirada –lo siento, hola Alec- sonreí, -Gabe voy a entrenar necesito tu ayuda- sin siquiera pensárselo dos veces se levantó de su puesto y me siguió hasta la habitación, al entrar se quedó sorprendido, su cara me recordó a la de Magnus la primera vez que entro buscándome.

-Alexander- oí a Magnus llamarme, me encontraba colgado de cabeza, mis pies estaban amarrados al techo, estaba haciendo abdominales, Magnus al no oír respuesta proveniente de mi entro a la habitación –garbanc…- sus palabras quedaron en el aire, en su rostro se notaba la sorpresa, pensaba en como en tan poco tiempo había convertido una de sus habitaciones, la que estaba llena de colores llamativos, cómo lo había convertido en un campo de batalla lleno de colores apagados, tenía las espadas colgadas en la pared contraria a la puerta, los arcos se encontraban dispersos por la habitación, habían alrededor de 10 wooden dummy, muñecos de madera que consistía en un poste del cual salían varios palos de madera, que al pegarle a uno se mueven los otros, son para mejorar los reflejos; me solté y caí de pie, lo mire, -vaya sí que te rindió construir tu sala de entrenamiento, ¿eh, garbancito?- solo logre sonrojarme.

Pero la cara de sorpresa era diferente, para Magnus era sorpresa por el uso al que le estaba dando a una de sus habitaciones y por la decoración, con Gabe era diferente, él estaba anonado de la maravilla de habitación que con anterioridad no había notado.

-que quieres que haga- me pregunto.

-solo tienes que vigilar las maquinas que lanzan las flechas, que no se traben y pues si llegado el caso me dan, las detienes con este botón- le di un control en el cual estaba el botón, acto seguido él se apoyó en el marco de la puerta, me quite la camisa, el tener la piel descubierta me ayuda a percibir mejor, cogí la venda que se encontraba encima de unas de mis espadas serafines y me la puse en mis ojos, -¿ya?- me pregunto Gabriel –sí, con el botón de al lado el verde lo enciendes, y el de abajo modulas la velocidad, primero ponla en 50 km/h luego auméntala- le respondí, tal vez asintió no lo vi, como sea me ubique en el centro de la habitación, me concentre, libere energía del sello, sentí como mi cuerpo se llenaba de energía, las primeras 50 flechas las esquive con facilidad, cuando sentí el cambio de velocidad en ellas, empezó a ser más difícil, tuve que desconectarme de los demás y concentrarme en las flechas.

Alec estaba esquivando muy bien las flechas sus movimientos eran fluidos, parecía como si estuviera bailando, una que otra vez saltaba, también había puesto arcos en la parte baja, cuando se estaba acostumbrando a la velocidad actual y le era muy fácil esquivar las flechas Gabriel opto por aumentar la velocidad en un 50% ahora se le era más complicado a Alec el esquivarlas, Gabriel se encontraba tan atrapado por Alec, la forma en que esquivaba, la velocidad en la cual se movía si perder su elegancia, parecía un ángel, estaba tan absorto en Alec que no se dio dé cuenta de que ya no era el único que lo estaba observando Izzy había llegado con Magnus y con ellos Simón este último fue también el último en llegar al lado de Gabriel quien había aumentado la velocidad en un 100%, era una velocidad que ningún ser humano, ningún cazador de sombras podía esquivar por más ágil que fuera y por mas runas de velocidad poseyeran, pero Alexander podía.

-¿Qué carajo?- susurro Simón, Gabriel pego un brinco y salió de su fascinación si darse cuenta aumento la velocidad aún más en el momento en el cual fulminaba con la mirada a Simón.

La velocidad había aumentado drásticamente, era necesario usarlo, envié la energía que me cedía el sello a mis neuronas y a mis músculos, para hacer mis reflejos más rápidos, no era suficiente, libere más energía lo que causo que un leve resplandor proviniera de mí, no lo vi, lo sentí, estaba tan concentrado en las flechas hasta que escuché algo –tu hermano es asombroso Iz- eso me distrajo completamente y a continuación sentí como todo mi cuerpo era atravesado por las flechas, conté unas 30 antes de que se detuvieran, caí al suelo.

Gabriel se dio cuenta de que había aumentado la velocidad, se dispuso a bajarla, pero vio que Alec estaba controlándolo, un brillo provenía de él pero era tenue, Magnus estaba maravillado, ver como Alec parecía volar era algo que no tenía el placer de ver todos los días, y ahora estaba brillando, no le dio importancia Alec siempre parecía brillar ante sus ojos.

Simón e Isabelle miraban asombrados a Alec, nunca lo habían visto en esa faceta, siempre entrenaban juntos pero él nunca mostraba tanta agilidad, Isabelle había visto a su hermano pelear contra Jack, la velocidad era similar, pero esta era un tanto mayor. Gabriel observo que Alec estaba entrando en una fase en la cual debe mantenerse concentrado, si algo que Alec ha pasado por alto se manifiesta se desconcentra tratando de mantener el contexto en el que se encontraba, les iba a decir a las personas que lo acompañaban de que no hicieran ruido para no distraerlo. –Tu hermano es asombros Iz- y como lo predijo Gabe, Alec se desconcentro.

Gabe oprimió el botón para detener los arcos pero para cuando estos se detuvieron Alec ya había sido atravesado por unas 30 flechas y otras 20 lo habían rosado, -Alec- gritaron al unísono Magnus e Isabelle, Gabriel se giró hacia Simón –idiota- fue lo que dijo antes de ir hacia Alec, Simón se quedó confundido.

Alec quien se acababa de recomponer, estaba sentado en el suelo se quitó la venda, mientras sus ojos se acostumbraban a la luz puedo sentir a dos personas acercarse a él, los reconoció por su olor, eran Magnus e Isabelle. Magnus observo las heridas de Alec, ninguna flecha había atravesado el corazón o ningún órgano que fuera visible, su mirada recorrió su abdomen donde se habían insertado la mayoría de las flechas, se quedó mirando un punto fijo, estaba algo confuso y eso se veía en su cara.

Alec que se encontraba sacando las flechas de su brazo, sintió la mano de Magnus posarse en su abdomen justo donde él tenía el sello, Alec pensó que no podía ser una coincidencia así que decidió mirar la zona donde llevaba la marca, tal y como pensó al empezar a brillar el sello se manifestó, en seguida se puso nervioso, levanto la vista y se encontró con la de Magnus, Alec trago salvia, ocasionando que su nuez de adán subiera y bajara rápidamente, su rostro mostraba temor y ansiedad, -L…lo puedo explicar- tartamudeo, -¿te escucho?- Magnus estaba enojado, sus pupilas se dilataron, Alec lo miro, estaba realmente enojado, Alec bajo la mirada -es una larga historia- Magnus lo miro indignado, -secretos, mas secretos, yo no tengo ninguno hacia él- pensó Magnus quien seguido se paró, -cúrate tu solo- y así como si nada se fue de la habitación, todos los presentes se quedaron mirándolo, incrédulos, Alec se quitó las flechas que tenía en las piernas, se paró, - que haces estas lastimado- dijo su hermana, Alec la ignoro completamente, estaba más enfocado en Magnus.

Mientras corría detrás de Magnus se sacaba una que otra flecha, el orificio empezaba a sangrar, Alec no le tomo importancia, solo quería alcanzar a Magnus, -Magnus- lo llamo, estaba agitado, Magnus se volteó rápidamente y lo miro con los ojos abiertos, en la condición en la que estaba Alec no pensó que se fuera a levantar, lo miro, estaba sangrando, -Alec, que- se acercó a él, Alec termino de quitarse las flechas, Magnus no dejaba de observarlo, quería que lo mirara a los ojos, Magnus siempre le decía que por sus ojos era fácil saber que pensaba, acuno en su manos el rostro de su pareja, -si quieres hablar, hablemos, pregúntame lo que quieras saber, pero por favor no te enojes conmigo, no te alejes de mí, porque estar lejos de ti es muy doloroso y créeme se sobre eso- Por su rostro empezaron a caer lágrimas, Magnus lo vio y no pudo evitar que sus ojos se aguaran, no lo soporto más atrajo a Alec y le dio un fuerte abrazo, recibió un quejido por parte de Alec, Magnus se separó y lo miro, en el abrazo una flecha se le había enterrado, Alec dirigió una mano hacia ella y se la arranco, su novio sofoco un grito, luego lo sentó en el sofá, se agacho frente a él y le reviso el hombro del cual se sacó la flecha, estaba sangrando, Magnus hizo aparecer una gasa para parar el sangrado, estaba tan concentrado en esa herida que se olvidó de las demás.

Cuando quito la gasa para cambiarla noto que la herida ya no estaba, su ceño se frunció, estaba confundido, miro a Alec quien tenía una mirada triste en su rostro, Magnus reviso las otras y al igual que la primera, las demás habían desaparecido, -¿Alec? ¿cómo es que?- Alec se disponía a responder pero fue interrumpido por la llegada de Isabelle – Alec, ¿estás bien, no debiste pararte de esa manera?- parecía realmente preocupada, Alec la miro le sonrió tiernamente como solía hacerlo de pequeño cuando salía herido e Izzy iba preocupada en su ayuda, - estoy bien Iz, gracias por preocuparte, Magnus me curo- Alec bajo la vista hacia Magnus, su sonrisa lentamente desapareció, suspiro –Isabelle, dile a nuestros padres que es tiempo de hablar- miro a todos los que estaban en la habitación – todos-

Cuando Isabelle se fue con Simón Alec se acercó a Gabriel le susurro algo y luego este también se dispuso para irse, solo quedaron Magnus y él en la habitación. Alec vio a Gabe salir, luego se dirigió a la cocina que era donde estaba Magnus, llego cerca de él, se sentó en el mesón de este.

-sé que debes tener preguntas y las responderé, así que dime- le dijo a Magnus, espero a que él se volteara a verlo.

-¿no hablaremos eso con tu padres?- Alec lo miro, luego desvió la mirada a hacia su abdomen, el sello había vuelto a la normalidad, Alec subió las piernas y se las abrazó, estaba ansioso y nervioso, no había hablado con nadie sobre ello en los últimos 5 años y con su familia en unos 20 años, era muy difícil sacar ese tema.

-Nadie en mi familia sabe acerca del sello, solamente Gabriel junto con Andrea y Mike- Magnus al ver como se comportaba Alec con ese tema decidió abrazarlo e incitarlo a continuar.

-este poder, esta energía que reside en mi interior no fue elección mía, al principio era atemorizante y a la vez exasperante era un niño cuando supe de la existencia de él, cuando despertó por decirlo así; siempre me encontraba en busca de adrenalina, no podía mantenerme quieto por más de 1 minuto, tampoco podía concentrarme, eran efectos colaterales de tener ese poder, empecé a desesperarme, el estar en el instituto me hacía sentir como si me fuera a ahogar, todo ese espacio y me sentía claustrofóbico- bufo Alec, -una noche no lo aguante más me escape del instituto, empecé a correr, era cuestión de tiempo para que me perdiera, me encontré con un demonio, estaba asustado, era la primera vez que me encontraba con uno, ¿tenía unos que, 5-4 años?, era un demonio menor, mi cuerpo empezó a reaccionar, la adrenalina me subió y aunque quería salir, sabía que debía escapar mi cuerpo simplemente no obedeció, hizo lo contrario lo enfrento,- Alec negó con la cabeza, el solo imaginarse a un Alec de unos 5 años enfrentándose a un demonio hizo sentirse ansioso a Magnus,- lo mate, no sé cómo, solo me deje llevar- Alec reposo todo su cuerpo sobre el mesón, apoyo su cabeza en las piernas de Magnus, quien se había sentado a su lado, se puso brazo sobre sus ojos, tapándolos – pasaron los días y siempre salía de noche, a ver si me encontraba con algún demonio a veces los encontraba, otras veces no, pero al menos ahora estaba más compuesto en casa, ya no era tan hiperactivo, me calme. Con el tiempo en aquellas salidas me encontré con Mike, Gabriel y Andrea, en ese orden, también empecé a controlar el poder un poco más, que se pudiera manifestar cuando yo quisiera, la mayoría de las veces-

-¿cómo sabes cuándo se manifiesta?- interrumpió Magnus.

-empiezo a desprender energía, mi cuerpo brilla totalmente, mis ojos se vuelven totalmente plateados- Magnus removió la mano de los ojos de Alec para verlo, -¿enserio?- Alec sonrío por la expresión que Magnus tenía en su rostro, -sí, esas son las que puedes percibir, yo por otro lado siento cómo mi cuerpo se llena de energía, esos son los cambios físico- le explico.

-es como el fuego celestial- sugirió Magnus, Alec se paró de golpe y lo miro a los ojos – No es para nada como el fuego celestial, tomando el ejemplo de Jace, a él se lo introdujeron, yo por otro lado nací con este poder, Jace no lo podía controlar porque era nuevo con él y con el tiempo logro hacerlo, yo lo tengo desde que nací, más tiempo que él y no lo eh logrado controlar, cuando pensaba que había hecho un progreso con él la caída era más fuerte, sentí el fuego celestial indirectamente, pero lo hice, es como si quemara, puede que no sintiera lo mismo que Jace pero me hice una idea , en cuanto al mío cuando está fuera de control es como si mi cuerpo se derritiera por dentro, como si mi piel se callera, es una sensación que no puedo expresar, pierdo el control de mi cuerpo, lo dejo de sentir, el dolor me lo hace imposible, es como si me poseyera, mi conciencia se pierde totalmente. Eso solo para mí, aquellos cerca de mí, están cerca de una bomba atómica- Alec bajo el rostro, el recordar a Mike le dolía, -¡AHHH!- gruño revolviéndose el pelo, -es por eso que tengo esa marca en mi abdomen, es un sello el cual lo llevo desde hace 5 años, lo mantiene sellado, para que no se manifieste, como consecuencia el sello se alimenta de mi energía, causando que en batalla me vuelva menos coordinado, por eso prefiero el combate a distancia.- Magnus asintió en todo su relato .

Magnus aún estaba asimilando lo que le acababa de contar Alec, - ¿Jack sabe de tu poder?- Alec asintió con la cabeza, -sí, él lo sabe, es por eso que soy uno de sus objetivos, esa es la razón de que haya matado a Andrea, pensó que de esa forma me ayudaría pero solo se estaba ayudando a el mismo-

-¿a qué te refieres?-

-Andrea era parte del sello, inicialmente lo iba a ser Mike, pero ocurrió un incidente que lo cambio todo, causando que su lugar lo ocupara Gabriel o Andrea, hasta donde sé en el poco tiempo que tuvieron para decidir, Andrea era la mejor candidata, Gabriel no dejaría que nada le pasara, convirtiéndola en una fuente de energía para mi sello, como te dije el sello se mantiene con mi energía y con la de Andrea, al ella morir la parte que ella sostenía del sello se ropa, haciendo más accesible el poder, y el sello ahora se auto sustenta- Magnus lucia confundido- si lo sobrecargo se romperá-

-¿eso es algo bueno?- pregunto Magnus.

-¡No!, es un gran problema, por eso- Alec tomo el rostro de Magnus, -si eso llega a pasar huye- Alec vio como en los ojos de Magnus se formaba una total negación, Alec se sintió como un tonto, sabía que Magnus no prometería tal cosa, lo siguiente que hizo fue abrazar a Magnus.

-Aún tengo preguntas- le dijo Magnus posicionando juntas sus frentes.

-¿como cuáles?-

-cómo ¿quién es Mike?, ¿porque no sabía de esto antes?, ¿porque conoces a Jack y él te trata como si te conociera de toda la vida?-

-eso lo responderé cuando estemos con todos los demás, ese tema es más general, y por favor, no le diga a nadie lo que te eh contado, nadie de mi familia lo sabe-

-solo si tú prometes nunca más esconderme algo relacionado contigo-

-lo prometo- ambos se sonrieron.

-Bueno Alexander, empieza a hablar- dijo mi padre, los había reunido en la biblioteca, le dije a mi hermana que quería hablar con ellos y con ellos me refería a mis padres y a ella y Jace, no tenían que estar hay también Clary y Simón, no me incomodaba su presencia creo que les debo una explicación a ellos también, fui yo quien los metió en ese rescate. suspire, los mire a todos de reojo, me concentre en mis padres, mi mama estaba en la escritorio del director del instituto, mi padre a su lado, mis hermanos en el sofá que se encontraba al lado derecho del escritorio, Clary y Simón estaban cerca de este en otro sofá, Magnus estaba a mi lado, todos lucían interesados en lo que quería decir, no pude evitar sentirme nervioso, siempre eh odiado ser el centro de atención y el ser del cual siempre esperan sea el mejor, eso fue lo que me trajo a este embrollo.

-¿Qué quieren saber?- que pregunta, hasta yo mismo me sorprendí de lo idiota que es, claro que querían saber todo, pero la verdad no quería recordarlo.

- la verdad Alexander, porque presiento que abarca más espacio del que parece- sonreí, mi madre era muy observadora, solté todo el aire que mis pulmones habían almacenado y empecé.

-cuando tenía 5 años me sentía claustrofóbico en el instituto así que me escabullía en las noches-

-¿no es un poco atrás?- pregunto Simón, lo mire.

-no si quieren escuchar todo, como sea, usualmente me escapaba de aquí casi todas las noches, caminaba por la ciudad, a veces por los bosques, una noche me aleje mucho de la ciudad, no fue raro que me perdiera, al tratar de encontrar el camino a casa me topé con una cueva, un nephilim de 5 años encontraría eso muy interesante, entre, cuando lo hice me encontré con un niño, era un cazador de sombras, él había perdido a su familia, no recordaba su nombre, así que le puse Mike, desde ese día me escapaba de casa con más frecuencia – mientras contaba esto mis padres no dejaban de lanzarse miradas de vez en cuando no hizo falta que lo dijera, pero ellos entendieron que el niño había sido víctima de Valentine, - 1 año después de eso, me había vuelto muy cercano a Mike, lo iba a visitar en las noches y salíamos a caminar, le mostraba las partes de la ciudad que conocía y él me enseñaba una que otra cosa que él había aprendido de vivir solo, cosas de supervivencia para ser exactos, una noche nos dirigimos hacia el muelle, en la playa nos encontramos con un demonio no recuerdo bien si era mayor o menor, a esa edad ya había leído gran cantidad de libros de demonología así que sabía más o menos las precauciones que debía tomar al enfrentarme a uno, la primera y más importante "si no estás preparado huye", lo iba a hacer pero el demonio empezó a atacar a un niño, cogí la espada que había tomado de la sala de entrenamiento- mis padres me miraron con reproche- no iba a salir indefenso por favor, ingenuo y todo pero con sentido común.- les refute, seguí con mi relato, - entre los dos logramos matar al demonio, por lo cual asumo que era un demonio menor, es más lógico, rescatamos al niño y lo llevamos a la casa de Mike, trate de hacerle curación en la pierna que tenía magullada, cuando despertó estaba sobresaltado, tampoco sabía su nombre así que le puse Gabriel, así es como conocí a Gabriel – aclare más que todo para mis amigos – los años pasaron y pues seguí escapándome de casa, ahora todas las noches, no sé cómo sobreviví durmiendo 4 horas pero lo hice-

- ¿qué hacías toda la noche?- pregunto Jace, quien se había interesado en mi historia desde lo del demonio.

-les enseñaba aquello que aprendía- dirigí la vista hacia Magnus- y después salíamos a cazar- Magnus me miro, gire mi rostro, mis hermanos y sus parejas estaban incrédulos, yo también lo estaría.

-¿supones que creamos que tu empezaste a cazar desde los 6 años? –

-¿tengo razón para mentir Izzy?-

-no, pero eso, a esa edad yo aún aprendía cual era la derecha y cual la izquierda.-

Le iba a responder pero mi padre que parecía debatirse entre estar orgulloso y aterrado me interrumpió- bueno Isabelle, Alexander a esa edad ya se comportaba como un adulto, podía entender textos complicados, aun así cazar a esa edad es poco común pero es creíble-

Asentí con la cabeza a mi padre en forma de respeto y seguí con mi charla – a los 10 conocí a Andrea, básicamente se integró al grupo porque sabía cocinar y todo eso que Isabelle debería saber pero no sabe- esquive con agilidad un jarrón que izzy me había lanzado ante el comentario, todos en la sala sonrieron un poco, cuando todo paso volvimos al tema –el punto es que necesitábamos a alguien que pusiera orden y se encargara de cosas como la alimentación y la ropa de Gabriel y Mike, también necesitábamos dinero, así que conseguí un trabajo-

-¿dónde le darían trabajo a un niño de 10 años?- pregunto Clary.

Le sonreí – te sorprenderías lo que puedes encontrar en el sub-submundo- le respondí sin pensar, Magnus me miro alarmado, después de vivir tantos años debería saber de qué estoy hablado, lo mire con pesadumbre.

-creo que querrás decir el submundo- sugirio Jace, olvide que el sub-submundo era desconocido para la mayoría de nephilims.

-a…ah sí submundo- tartamudee y me puse realmente nervioso, si no se daban cuenta de que mentía sería un milagro.

-Alexander ya empezaste a hablar termina- dijo mi madre, me revolví fuertemente el cabello que quedo enredado y disperso en varias direcciones, Magnus empezó a arreglármelo.

-pero prométanme que no harán nada y no le dirán a la clave- dije dirigiéndome a mis padres, era algo difícil de cumplir en especial para mi padre quien era el inquisidor.

-Alexander…- me reprendió mi padre.

-padre, si lo que yo digo causa un revuelto en ese lugar, ellos encontraran la forma de saber quién divulgo información y cremé no serán lindas las consecuencias- se me quedo viendo, sabía que no era fácil cumplir eso, pero debería al menos tratar, mi padre no iba a aceptar.

-ellos se rigen por una ley, si Alexander trabajo para ellos debió dar su palabra, para ellos la palabra es lo más importante, es un pacto, si lo rompes las consecuencias serán graves Alexander, la muerte es algo leve para ellos- dijo esto último a mí.

- lo sé-

- ¿lo sabes enserio Alec?- ironizo Magnus.

-creme lo sabe Bane- respondió Gabe que recién había llegado, vi lo que traía en la mano, con un gesto lo salude y le indique que lo dejara en mi cuarto, con una reverencia Gabe salió de la habitación.

- a que se refirió – me susurro Magnus.

-ya llegaremos a eso- mire a hacia donde estaban mis padres – así que… ¿estoy hablando con mi padre o el inquisidor?-

Robert pareció pensárselo un rato que para mí fueron como horas, estaba realmente nervioso.

-tu pediste hablar con tu padre ¿no?- sonreí de medio lado.

- no sé si ustedes estén enterados sobre los tráficos que se dan entre el mundo mundano y el de nosotros, también el tráfico para financiar algunas guerras entre submundos y pues las guerras mundanas- pregunte directamente a mis padres.

-se han oído rumores acerca de una organización de mundanos que son dirigidos por uno con la visión por eso las relaciones con los mundanos, pero por más que investigamos es nulo el esfuerzo-

-claro, eso es lo que dicen, eso es mentira- mis padres me miraron -es más grande que una organización, es una civilización entera la cual ha evolucionado para esconderse de la clave, eso incluye crear rumores que los despisten, esto es el sub-submundo, es donde se encuentra la escoria de la sociedad, donde los trabajos sucios ocurren, todo es ilegal, trafican con todo lo que puedan, pero contrario a lo que parece es ordenado-

-¿ordenado en qué sentido?- pregunto mi madre.

-nadie entra en el negocio de otro, el fuerte es el que sobrevive, eso con respecto a lo económico y político, con lo social es una total mierda-

-¡Alexander!- me reprendieron mis padres, nunca eh usado esas jergas.

-es la verdad, es un complique total, al menos hace 5 años lo era-

-¿hace 5 años?, ¿hasta qué edad trabajaste en ese lugar?- expreso Izzy lo que todos estaban pensando.

-retomando la historia, el personaje con quien trabaje era uno de los más "limpios" por decirlo así, no estaba tan inmerso sin embargo era respetado, trabaje con él hasta los 15 cuando ocurrió algo que cambio totalmente mi historia- me quede en silencio, recordar ese momento era muy duro, todos me miraban con escepticismo – conocí a Jack, bueno no sé si conocer sea la mejor manera de describir nuestra relación, me secuestro- todos se quedaron atónitos, mis padres ya sabían más o menos por donde iba la cosa pero eso no redujo su asombro, Gabe se había sentado enfrente mío, acababa de bajar de mi habitación, me concentre en él era más fácil que ver a los demás,-él no había dejado raptar a personas y torturarlas desde que lo exiliaron, creo que su exilio amplio sus métodos, hasta donde sé, se enteró de mi al observarme en una caza y trabajando en el sub-submundo, justo unos meses después de cumplir los 15 años, como dije me secuestro, él porque es difícil de comprender, él me tubo encerrado en el almacén en el cual estuvimos hace 2 días-

-Alec ese lugar estaba lleno de aparatos de tortura, la gran mayoría con sangre ya seca ¿nos quieres decir que...?- mierda contar esto es más difícil de lo que creí, me pase la mano por el rostro, debo usar la sorna es la única forma de aliviar la tensión.

-12 horas en una sola maquina es aburrido, es mejor tener variedad- quise que sonara divertido y mostrar una sonrisa pero mis ojos se aguaron y por mas jocoso que lo dijera no cambiaría la realidad.

-Alexander 5 años y no fuiste capaz de decir nada- me dijo mi madre enojada, se notaba que retenía las ganas de llorar.

-no valía la pena- susurre.

-Alexander- mi madre estaba echa un mar de furia

-no lo valía- dije exaltado. –Gabriel, Mike y Andrea me salvaron, llegaron a rescatarme, lo matamos-

-¿a quién?-

- a Jack, se supone que debería estar muerto, nosotros lo matamos, vi su cuerpo muerto ¡AH!, pero está vivo, eso hace la muerte de Mike en vano – en el transcurso me había puesto de pie, mi rostro estaba rojo de la ira y contra mi voluntad de mis ojos cayeron lágrimas, no paraba de revolverme el pelo con rabia.

-¿qué quieres decir?- me di cuenta que había reaccionado de la manera errónea cuando Gabriel se levantó y me pregunto eso.

-la verdad Gabe- es la verdad nadie puede sostener lo contrario.

-Mike no murió matando a Jack, lo hizo salvando tu vida, ¿tan poco la valoras?-

-eso solo lo hace peor, otra muerte con la que cargar-

-Alec yo puedo permitir que seas arrogante, ególatra, cualquier cosa que seas ahora, pero no que no aprecies tu vida- Mire a Gabriel - ya hemos hablado de eso-

-tienes razón, lo siento- odio hablar de esos temas. –Como sea- tome asiento de nuevo, estaba tan enojado que no podía hablar Gabe se dio cuenta de esto y hablo él.

Se notaba que todos los presentes estaban haciendo un esfuerzo para no preguntar.

- el punto es: Jack estaba muerto, volvió a la vida, algo o alguien lo trajo de vuelta, debemos averiguar quién y porque antes de que haga algún movimiento en contra de Alec-

Todos me voltearon a mirar, mire hacia atrás – ¿encontrar de mí? ¿Enserio?- Gabe me fulmino cómicamente con la mirada, reí un poco – se obsesiono conmigo por eso secuestro a Andrea para llegar a mí- que semana tan mala eh tenido.

-te pondré guardia Alec- dijo Robert.

-si le pondrás centinela alguien que sea a todos los presentes a excepción de mí, la forma más rápida de llegar a mí es lastimando a quienes aprecio- los mire a todos, mire a mis padres, -consecuencia de ser Ligthwood – mire a Gabriel y luego a Magnus- tendemos a amar demasiado-

Nos quedamos en silencio un buen rato

-Alec aunque no quiera y me duela, debemos llevarte ante la clave- mire a mi padre, lo suponía.

Me rasque la cabeza, -lo suponía- susurre

-¿pero porque? , mi hermano no ha hecho nada malo padre-

-lo hizo-

-Robert-

-Maryse, omitiendo el hecho de tener información del tráfico en el submundo y no compartirla con la clave, matar demonios de manera furtiva es ilegal, ocultar jóvenes cazadores va en contra también de la clave- señalo a Gabe- el no reportar a Jack, aunque haya muerto, y en las circunstancias sospechosas de su muerte se debe iniciar una investigación, puedo hacer pasar por alto el ocultar a Gabriel y a Mike, pero lo de Jack y la caza es algo que investigar.

-lo se padre, y voy a responder por mis acciones, si debo ir a juicio lo hare, solo necesito tiempo-

-¿tiempo para qué?-

-Jack, tengo que saldar cuentas con él, o al menos entregárselo a la clave, no solo eso, debo investigar quién y porque lo trajo a la vida, cuando haga esto aceptare las consecuencias-

Mi padre me miro con orgullo por tomar responsabilidad por mis actos pero con tristeza al saber qué es lo que me pasaría si el juicio falla en mi contra.

-exactamente donde buscaras información, la clave tiene acceso a… ah- dijo mi madre hasta que cayó en cuenta -¿sub-submundo?-

-sub-submundo- rectifique, me dirigí hacia fuera de la biblioteca pero Magnus me detuvo.

-¿no iras solo?- una pregunta que sonó más a una afirmación.

-claro que no, Gabe vendrá conmigo- seguido el aludido se levantó me siguió hasta la puerta- también Jace no durare mucho sin mi parabatai- le subí el ego.

-claro que no, nadie puede sobrevivir sin mí- me dijo, solté una sonora carcajada, me pare en la puerta de la habitación.

-por supuesto la hermosa Isabelle siempre debe estar presente- la mire, la forma de ganar el perdón de mis hermanos siempre es alagándolos, seguido mire a Magnus, lo tome de la mano- Magnus siempre quiero que estés cerca – le apreté la mano - uno nunca sabe cuándo debe improvisar una runa- mire a Clary con una sonrisa, ella me la devolvió, mire a Simón pase de él y mire a mi padre –aunque me encantara la idea de que vinieran conmigo, llegar con el inquisidor no es muy favorecedor – mire a Simón, pase de nuevo de él, Izzy ya se estaba dando cuenta de algo raro, mire a mi madre- ese no es lugar para ti madre- mi mirada volvió a parar en Simón, estaban mirando mi comportamiento, últimamente me he puesto muy sobreprotector con Izzy tal vez porque se a encariñado mucho con el de gafas y no quiero que salga lastimada, me di la vuelta y me disponía a salir.

-Simón también viene Alec, así como tú no puedes estar lejos de Magnus y Jace de Clary, yo no puedo estar lejos de Simón- Mire a Isabelle mi mirada era severa, lo severo que uno podía ser hacia la hermana que de bebe llevaste en brazos, mire a Simón mi intención era intimidarlo, le dirigí una mirada fría, cuando empezó a incomodarse y a mirar de mi padre a mí di por sentado de que mi padre estaba apoyándome, era la niña de sus ojos la que se había enamorado, obviamente debía comportarse así, yo lo hacía porque ella junto con mi mama eran las mujeres más importantes en mi vida. Sentí como todos en la habitación aguantaban las ganas de reír, aunque no lo admitiera me divertía molestar a Simón, también el hecho de que esperaran mi aprobación normalmente Izzy hace lo que quiere, después de un rato cedí.

Me gire salí por la puesta antes de pasarla totalmente dije – él mundano puede venir también, siempre y cuando no este pegado a ti Isabelle, nos vemos en 10 minutos abajo-

-¿No saldrán ya?- pregunto mi padre quien junto conmigo había terminado de fulminar con la mirada a Simón, me gire hacia él y empecé a caminar de espalda.

-tengo que buscar unas cosas en mi cuarto, chicos busquen armas y traten de encaletárselas- me dirigí a los demás.

-¿encaletárselas? – preguntaron al unísono, que poco vocabulario poseen.

-escondérselas, ocultarlas, ponerlas en lugares que no sean visibles – dicho esto me fui hacia mi habitación.

Al llegar a ella revise el paquete que había traído Gabriel, suspire resignado, normalmente iría como el yo actual, pero siendo un lugar el cual se rige por la fuerza, debo actuar como el chico el cual salió de allí, arrogante y un tanto presumido y cumplir con el protocolo, abrí el paquete, era hora de empezar volver al pasado.


espero les guste y dejen reviews si tienen alguna critica o sugerencia sera bien recibida, o si quieren que plasme una idea que tengan