Hola chicos, se que demore mucho en publicar, y este es hasta ahora el mas corto que eh escrito y me disculpo por eso, pero no eh tenido nada de tiempo.
Los personajes pertenecen a Cassandra Clare, solo los tome para crear esto.
hay terminos como Blutbaden, Blutbad, Reinigen, Roh-hats que tome de una serie de tv llamada Grimm.. espero les guste este capitulo trate de explicar mas que todo.
Alec se encontraba manejando su motocicleta, había escuchado ruidos provenientes de los costados de la carretera, al comprobar que no eran nada lo ignoro y acelero, al cabo de unos pocos segundos se encontró con un lobo corriendo hacia él de frente, Alec al tratar de no chocar con este giro el volante de su moto y esta derrapó, volcándose, su pierna se quedó atascada debajo de la motocicleta, el lobo no se detenía, cada vez se acercaba más hacía él, y a mayor velocidad. Para dejar de ser arrastrado por la moto, Alec se empujó el sillón de esta, en consecuencia su pierna se liberó y la fuerza que se ejerció sobre su cuerpo le dio tiempo para sacar de su bolsillo su arco, el cual se encontraba comprimido, y de una abertura secreta en su pantalón, saco una flecha, la cual al instante la lanzo contra él lobo.
Magnus iba en la camioneta siguiendo a Alec, pudo observar cuando él disminuyo su velocidad y miro hacia los lados, Magnus no entendía a que se debía esto, se preocupó pero al ver que Alec le restaba importancia lo imito. Cuando vio que Alec se volcaba junto con su motocicleta freno en seco, -Alexander- Grito Magnus, causando que los pasajeros se levantaran, tanto por el golpe ocasionado por el freno repentino, tanto por el grito que pego Magnus.
-¿Qué ocurre?- pregunto una Isabelle desorientada, Magnus no alcanzo a escuchar esta pregunta, pues al segundo de presionar el freno se había bajado del carro en ayuda de Alec, al bajarse del carro pudo divisar como Alec saltaba de la moto y sacaba su arco y flecha apuntando en dirección del lobo que tenía en frente.
Jace se había levantado bruscamente cuando Magnus freno la camioneta, Isabelle lo empezó a llamar, pero este hizo caso omiso al llamado de su hermana, Jace lo siguió con la mirada y se dio cuenta hacia donde se dirigía, Alec había derrapado y su moto se había volcado, se bajó rápidamente de la camioneta, seguido por los demás, todos se iban acercando hacia Alec, pero Jace noto que algo no estaba bien, era una corazonada, y esta fue cierta, pues en menos de un minuto estaban rodeados de lobos.
Magnus sintió la llegada de Jace, Isabelle, Clary y Simón, todos estaban en guardia y de espaldas, haciendo un circulo, Magnus los miro extrañado y después dirigió la mirada a su alrededor, estaba tan concentrado en Alec que no noto la manada de lobos que se empezaban a formar alrededor de él, escondidos en los arboles algunos, otros en el andén de la carretera, otros un poco más cerca, Magnus pudo notar o contar cerca de 50 lobos, al menos los que podía ver, pero sentía que lo estaban observando otros más.
Alec salto de la moto y disparo su flecha, la cual como era de esperarse se acercaba a su objetivo de una manera rápida, precisa y con un ángulo perfecto, con cero posibilidades de fallar.
La flecha se iba a incrustar en el ojo del lobo pero, otro, este de pelaje algo gris y tonos verdes oscuros muy leves, salto, con su hocico mordió la flecha y la partió por la mitad impidiendo que llegara a su objetivo, Alec se quedó atónito, el lobo que estaba frente a él no dejaba de avanzar, ahora a paso más lento, miraba fijamente a Alec, pudiendo notar que el pelaje de este a diferencia que del otro era rojo, y este le respondía mirándolo igualmente a sus ojos, nunca abandono su posición de ataque, y retrocedía con cuidado, sintió como Jace, Magnus, Isabelle, Clary y Simón llegaban hasta él y formaban un circulo, cuidándose las espaldas, Alec los miro, le pareció extraño que lo hicieran, solo habían 2 lobos, Magnus quien estaba a su izquierda leyó su mente, -mira a tu alrededor- Alec le hizo caso, y en efecto había una gran cantidad de lobos rodeándolos, Alec levanto su arco y saco más flechas de su bolsillo, se preparó para pelear, su mirada se fijó en el lobo que tenía al frente, esta vez lo miro con más detenimiento, se quedó hipnotizado en sus ojos, le eran muy familiares, más de lo que quisiera, bajo su arco y se acercó más al lobo, definitivamente sabía quién era.
-Alec- llamo Isabelle a su hermano cuando este iba en dirección del lobo sin nada de precaución, su hermano estaba raro, su mirada estaba algo perdida, tratando de descifrar algo. Alec la ignoro y siguió con su camino -¡Alexander!- llamo de nuevo Isabelle ya cansada de que su hermano siempre la ignorara, Alec se dio la vuelta hacia ella preocupado, pues el grito le había exaltado un poco.
-¿Qué ocurre?- pregunto mientras se giraba hacia ella.
Isabelle lo miro y luego detrás de él, -no bajes la guardia- dijo rápidamente mirando al lobo detrás de Alec que gruñía y erizaba su pelaje, preparándose para atacar.
Alec le dio una mirada confusa, -¿Qué?- dijo Alec, no entendía a que venía el comportamiento de Isabelle.
El lobo detrás de Ale salto sobre él y lo tumbo dejando a Alec acostado en el piso, mirando a los ojos al lobo.
-Dijo que no bajaras la guardia- esta voz era gutural, grave y rasposa, se escuchaba más como un gruñido, todos se quedaron estupefactos, en el mundo de las sombras habían muchas cosas extrañas pero nunca se había visto a un lobo hablar.
Alec palideció, -¿Q…Que estás haciendo Jackson?- tartamudeo Alec.
El lobo gruño y se acercó a la garganta de Alec.
Isabelle se encamino a ayudar a su hermano, pero Jace la detuvo –no. Te. Muevas- dijo lentamente y en voz baja Jace, sabía que si hacia algo imprudente y que el lobo considerará peligroso o raro le desgarraría la garganta a Alec.
-Jackson… Q… ¿Qué haces?- la voz de Alec sonaba nerviosa.
El lobo gruño y se acercó un poco más, Alec se pegó lo más que pudo al suelo.
El lobo abrió el hocico, Alec cerró los ojos y hace cogió su espada u se acercó a él pero se detuvo abruptamente, el lobo estaba lamiendo el cuello de Alec, Alec abrió los ojos y lo miro realmente confundido, todos lo estaban.
El lobo dio un salto hacia atrás, empezó a menear su cola de manera jovial, su lengua estaba afuera, se encontraba feliz, el lobo aulló varias veces seguidas, Alec era ayudado por Jace y Magnus a ponerse de pie, -¿estás bien?- pregunto Jace a Alec, este solo lo miro, -un lobo me a lamido la garganta, hazte una idea- seguido siguieron observando al lobo, el lobo de pelaje gris y matices verdes le gruño al de pelaje rojo, que Alec había identificado como Jackson, que al oír el gruñido del otro se detuvo, y empezó a mover su cabeza, comenzó a transformarse, dejando ver la apariencia de Jackson, solo que un poco más cambiada, el pelo castaño que anteriormente caía hacia el lado derecho de su cara, estaba ahora levantado y de color rojo, su traje plateado ahora era, un saco largo café encima de una camisa roja con una corbata café con puntos plateados, y para no dejar la ironía de portar algo que les hace daño, llevaba un "adorno" en su saco de plata y en su oreja cuatro aretes de plata.
Cuando Alec dejo de observar su transformación se decidió a hablar, -¿Qué te pasa?- salió más como un regaño que como pregunta, su hermana estaba a su lado mirándole la magulladura que tenía en su mano.
-lo siento, me emociono el hecho de que me reconocieras estando transformado- sonaba realmente arrepentido.
-como no, tus ojos son únicos- dijo Alec, no quería que la frase sonara como una típica frase de coqueteo, pero así fue y recibió un codazo de parte de Magnus por eso.
-de cualquier manera, que es todo eso- pregunto Jace señalando todo su aspecto.
Jackson le sonrió –no pensaras que un jinete se ve igual en el sub-submundo, que en el mundo "normal"-
-pues ningún cazador sabe de su existencia, por que cambiar de apariencia-
-hay más cosas que nephilims, que nos cazan, al menos a mí-
-¿No es mucho trabajo?- pregunto Jace.
-si no quieres morir, no- respondió con hastío Jackson.
-bueno entiendo eso, pero lo que no comprendo es A QUE VINO TODO ESE SHOW CON LOS LOBOS Y EL ECHO DE QUE BOLCARAN A ALEC- grito Jace enojado.
Jackson lo miro, luego dirigió su mirada a Alec y se acercó a él, más de lo necesario, Magnus se inquietó por la proximidad de Jackson sobre Alec. – ¿No estas herido o sí?- Pregunto Jackson con suavidad y cariño en su voz. Alec negó con la cabeza, -Me alegro y lamento hacerlo, pero para aclarar, no era mi intención, simplemente, las cosas ocurrieron, pero estamos iguales.-
Alec ladeo la cabeza en respuesta, confuso, - ¿porque?-
-¿Por qué?, casi me das en el ojo con una flecha- dijo reprochándoselo.
-pero no lo hice- se defendió Alec.
Jackson rodo los ojos, - y con respecto a los lobos, son mi manada, les ordene de que los alcanzaran y los detuvieran,- se giró hacia ellos- pero son tan lentos que yo, que me estaba cambiando llegue antes que ellos, - Jackson gruño, y los lobos bajaron un poco la cabeza, - hablaremos cuando lleguemos a casa-
Alec se quedó mirando a Jackson, había algo sobre él, que lo atraía, algo que lo hacía sentir diferente, de una manera que no podía explicar, eso le hizo preguntar lo siguiente, -¿Qué eres tú?- no un quien, sino un qué, porque Alec podía sentir que él era una raza totalmente diferente a las que conocía, un evidencia de ello era el que podía hablar en su forma de lobos.
Jackson se le quedo mirando un rato, -estas siendo muy rudo Alec- le reprendió Isabelle.
-no, no lo estoy Izzy, siento que te conozco, pero no lo hago, puedo ver que eres un lobo, pero no uno normal, el hecho de que puedes hablar en tu forma lobuna lo demuestra, así que, ¿Qué eres Jackson Jones?- Isabelle, escucho a su hermano y le dio la razón, nunca se había escuchado a un lobo hablar, -tu querías reunirte con nosotros, para hablar, eso lo supongo, así que habla, ¿Qué eres y que quieres?-
Jackson sonrió, -sabía que eras tú, es verdad que quería hablar contigo, y la conversación seria de lo más breve y puntual, pero dado que quieres hablar sobre que soy, empezare, como ya saben, hay una clase de ángeles, llamados los caídos, de ellos provienen los demonios, los subterráneos son: los brujos, vampiros, hadas, lobos. Y hace mil años se crearon los nephilim razas de humanos que poseen sangre de Ángel-
-creo que esa historia la sabemos- dijo Jace, Jackson parecía irritado por ser interrumpido.
-cierto, esas junto con los humanos, son las razas que pueblan la tierra y que ustedes conocen, pero, hay dos que no conocen, nos razas más antiguas, al menos más antiguas que los nephilims, los Blutbaden, raza a la cual yo pertenezco, llevamos la sangre de los ángeles caídos que más cerca de la redención se encuentran, somos lobos, y nuestra transformación se llama woge, diferente a la de un lobo normal, como ya saben, puedo hablar en medio de ella, nosotros nacimos con una misión, esta venia innata en nuestra mente, nuestra misión era encontrar y proteger a los Reinigen, la otra raza de la cual ustedes no tiene idea de su existencia, no se tiene claro la procedencia de los Reinigen, el primer Blutbad que se encontró con el primer Reinigen firmaron un contrato, los Blutbaden vivirían para proteger a los Reinigen, y en su defecto porteger a los demás de los Reinigen, ellos tienen un gran poder en su interior, la cual mis ancestros denominaron como roh-hats, es básicamente energía, la cual se encuentra en el interior de ellos, si no se utiliza con cuidado puede ser muy peligrosa.-
Los chicos se miraron entre sí, Alec se notaba nervioso, y asimilando eso, había una gran posibilidad de que el fuera un Reinigen.
-Los Blutbaden, ¿actualmente tienen contacto con los Reinigen?- Alec quería saber acerca de ellos, si es verdad que el pudiera ser parte de esa raza, les podría pedir a otros Reinigen, que le extrajeran la energía y así librarse de esa maldición.
Jackson lucio afligido, -él es el último Blutbad, el ultimo que queda- respondió el lobo de gris con matices verdes, que se había transformado en un humano otra vez, Alec lo reconoció como el tipo que al que casi le parte la muñeca.
-Lo siento- dijo Alec automáticamente.
-no te preocupes, mi familia murió cumpliendo su misión, y yo haré lo mismo- Su aflicción cambio por convicción.
-conoces a otros Reinigen- pregunto Alec.
-Sí y no- respondió Jackson.
-que quieres decir- pregunto Jace.
-solo existe un Reinigen a la vez, hay una teoría que dice, que si dos grandes poderes, de la misma clase se encuentran, sería peligroso y muy destructivo, cuando un Reinigen muere… ¿Cuál es la palabra Bobby?- pregunto Jackson a su compañero.
-¿reencarna?-
-no… como sea, al morir el Reinigen, exactamente después de un siglo aparece el siguiente Reinigen, como dije nuestro trabajo es encontrarlos y protegerlos-
-¿Protegerlos de que?- pregunto Isabelle.
-no lo sé, no llegaron a decírmelo mis maestros, supongo que de la misma cosa que los mato a ellos- dijo simplemente.
-¿Cómo los encuentras?- pregunto Alec.
-¿hay un dispositivo o algo parecido?- pregunto Simón, que hasta el momento junto con Clary no habían dicho nada.
-Claro que no, si lo hubiera los cazarían. Para encontrarlos los Blutbaden poseen unas glándulas que detectan las ondas producidas por los Reinigen cuando usan su poder, de esa manera, no importa si están a miles de kilómetros, o en otro continente, los encontraran, por eso estoy en New York, desde hace 15 años recibo ondas del Reinigen, algunos más débiles que otros, me tomo 10 años llegar detectar el origen de las ondas, y el llegar hasta aquí, fue realmente fácil, debido a que hubo una gran onda, pero luego nada, cuando pise territorio americano no sentía nada, se había desvanecido, hasta que 5 años después, volví a sentir las ondas, y luego las vi, vi a mi Reinigen, - miro a Alec fijamente y puso sus manos en los hombros de este, - tu eres el Reinigen que tanto eh buscado, aunque no me gusta la idea de que fuera debido a que mi amigo te halla echo enfadar.-
Alec se quedó asimilando todo, -así que eres un Blutbad, - Jackson asintió, - una raza cuya misión es proteger a los Reinigen- volvió a asentir- lo cual soy yo- otro asentimiento- y en mi interior hay una energía llamada Roh-hats la cual es altamente peligrosa – Jackson asintió por cuarta vez, Alec estaba feliz de poder darle un nombre a lo que él era y lo cual tenía en su interior, no era la mejor manera de saberlo, pero también estaba feliz de saber que no era el único, bueno el único de su clase en la actualidad pero no el único que existió.
-Gracias, por contarme eso, no sabes lo genial que es por fin darle un nombre a todo esto- Alec le agradeció, Jackson sonrio.
-no hay problema, pero no por eso quería hablar contigo-Alec lo miro confundido, -hay un libro escrito por los antiguos Reinigens, solo puede ser leído por uno de los suyos, tu dijiste que querías una forma para detener a Jack Falahee, en ese libro puede que esté la respuesta, no lo puedo asegurar, como eh dicho, solo tú puedes leerlo-
Alec frunció el ceño- ¿Cómo lo encuentro?- Jackson sonrió, saco de su bolsillo, una daga y la posiciono sobre su brazo derecho, Alec se alteró –hey que estás haciendo- Jackson lo detuvo con su mano izquierda, acto seguido se cortó e introdujo sus dedos en la herida, en el rostro de los demás había horror.
-no es tan doloroso como parece- dijo Jack tratando de tranquilizarlos
-pues a mí me duele mucho y ni siquiera es mi brazo- se quejó Clary.
Jackson rio –cuando nos atacaron, me hirieron en el brazo, desde ese día no siento nada en él, lo que me hace realmente fácil hacer esto… oh ¡lo encontré!- dijo victorioso al final.
Era un pequeño libro envuelto en papel plástico, Jackson lo saco de este y se lo entrego a Alec, cuando toco la palma de la mano de este, su tamaño aumento, convirtiéndolo en un libro extremadamente grande, en su portada decía
"voluntas, & puritatem, fide, attachment, sinceritate, reprimitur.
sunt ne obliviscaris: electi, non si tu a Reinigen"
-Voluntad, pureza, fe, apego, sinceridad, reprimi- Alec se detuvo en esa palabra sonrojado, miro a Jackson que lo miraba con una sonrisa.
-pregunte que significaba y me dijeron que era reprimido en el sentido que escasamente mostraba su dolor interior-
-reprimidos, son cosas que no debes olvidad elegido, no si eres un Reinigen- completo Alec. –No se qué decir Jackson, Gracias por todo, de verdad-
-no te preocupes Alec, nací para servirte, y como jefe de esta manada- Jackson se arrodillo- tienes un ejército a tu disposición- todos los lobos doblaron una pata, bajaron sus cabezas en medio de una reverencia.
Espero les haya gustado, si tienen algun comentario, sugerencia, diganlo..
