Hola les traigo otro capítulo de mi historia, es largo a comparación de los últimos dos, como estoy en vacaciones tengo más tiempo para escribir y decidí hacer algo, sé que será ambicioso de mi parte pero tratare de hacerlo, publicare cada día, eso significa que mañana también abra otro capítulo nuevo, o esa es la idea.
Los personajes pertenecen a Cassandra Clare, solo los tomo para hacer esta historia.
Espero les guste…
Alec abrió los ojos, estaba cansado, más de lo normal después de una noche loca con Magnus, se encontraba realmente cansado y por esto su mente estaba un más lenta de lo normal, se removió un poco en la cama, sintió a su lado a Magnus, estaba apoyado en su brazo, dormido, Alec lo miro con ternura, se veía realmente adorable, su rostro estaba relajado, su pelo caía flácido sobre su rostro tapándole su ojo derecho, algo de su sombra se encontraba corrida, Alec aun con la sonrisa grabada en su rostro trato de arreglársela. Después de un rato de observar la belleza de su novio Alec giro su rostro y miro con cansancio el reloj que se encontraba sobre su mesa de noche, eran pasadas las 9 de la mañana, usualmente se levantaba a la nunca más tarde y si lo hacía, justo como ahora, se levantaba realmente atolondrado.
Se levantó con cuidado de su cama para no despertar a Magnus, pero debido al sueño que aun cargaba sus movimientos fueron muy torpes y Magnus se removió, Alec se encamino a la cocina en busca de algo para beber, tenía la garganta seca, paso por la sala del loft, sus ojos estaban algo cerrados, se movía de una manera monótona, noto algo diferente en el lugar, miro la puerta, esta estaba algo abierta, no pudo pensar en nada que justificara eso, se encogió de hombros y siguió de largo, por el rabillo del ojo pudo divisar tres manchas negras provenientes también de la sala, siguió su camino sin darle importancia a la situación. Llego al refrigerador, tomo una botella de jugo y bebió de ella, se quedó de pie unos segundos mirando el interior de la nevera, bostezo, parpadeo rápidamente, entorno sus ojos, su ceño se frunció entonces cayo en cuenta de la situación, la puerta abierta, manchas negras con forma humana, un psicópata detrás de él, su cerebro trabajo lo más rápido que pudo. Rápidamente cogió el arco que había puesto en caso de emergencia que se encontraba detrás de la nevera para situaciones necesarias cerro rápidamente la puerta de esta y apunto con su arco hacia las manchas negras y uso lo que tenía más cerca como flecha. Miro con más detenimiento a las personas que se encontraban hay, con un largo suspiro bajo su arco.
-¿Qué hacen aquí?- pregunto con alivio de saber que eran los estúpidos de sus hermanos y Clary y no alguien que quería herirlo.
-lo que nos pediste, dijiste que nos reuniéramos a las 9- Isabelle miro su reloj –son las 9:30-
Alec bostezo nuevamente, - no me refería aquí- les reprendió, -¿Cómo entraron?-
-la puerta estaba abierta- dijo Clary quien aparto la vista, Alec la miro algo confundido, mas por la respuesta que por apartar la vista, Alec recordó como Magnus y él no habían tenido el tiempo de cerrar la puerta, ninguno tenía en ese momento la habilidad para hacerlo, no pudo evitar que un leve sonrojo se cruzara por su rostro, Isabelle lo miro con gracia y con una sonrisa pícara en su rostro.
-veo que recordaste que no llevas ropa- le dijo con sorna.
Alec la miro con los ojos abiertos, en medio de su sopor no se dio cuenta de que solamente llevaba sus bóxer, bueno los sintió, bajo rápidamente su mirada y se dio cuenta de que ni siquiera eran los suyos, estos eran demasiados apretados para su gusto y eran e un color plateado que realmente no le desagradaba, pero que nunca usaría, hasta ese momento.
Su rostro se enrojeció más, esto causo que una sonora risa por parte de Isabelle llenara toda la habitación, seguida por la de Jace que se encontraba en un sillón al lado de Clary quien se encontraba sonrojada y no sabía a donde mirar.
Alec agradeció que el mesón de la cocina era lo suficiente ancho como para taparle la totalidad de su bóxer.
-como decía, dije que nos encontraríamos en el instituto, no tenían que venir- dijo tratando de cambiar el tema.
-No, no debíamos, pero me alegra de que lo hiciéramos- dijo Jace mientras le tomaba una foto a Alec.
-¿Qué demonios haces, acaso eres un pervertido?- pregunto Alec.
-no pero tu novio si, y estoy seguro que le encantara esta foto- y seguido Jace la envío, a los pocos segundos Magnus con el mismo nivel de escasez de ropa que Alec salió de la habitación.
-porque el idiota de tu hermano me manda fotos desnudas tuyas- dijo Magnus cabreado, ignorando por completo la presencia de ellos, últimamente Magnus había estado más posesivo y celoso, cosa que no hacía más que ocasionarle ternura a Alec.
-tal vez es por el hecho de que están aquí- dijo Alec mordaz, Magnus se volteo y vio a los chicos.
-¿Qué hacen aquí tan temprano?- les reprocho Magnus.
-son las nueve- le dijo Clary aun sin saber a dónde ver, ahora Magnus también estaba desnudo.
-es de madrugada para él- se mofo Alec mientras era atraído por Magnus en un abrazo.
-chicos por favor, hay público- se quejó Jace en una mueca.
-ustedes son los que irrumpen en nuestra casa- se defendió Magnus.
Todos se quedaron en silencio algo incómodo, el cual fue roto por Alec –no estoy desnudo- dijo frunciendo el ceño hacia Magnus, seguido el aludido bajo la mirada y se dio cuenta de que Alec llevaba su ropa interior y que él llevaba la de él.
Miro a Alec con una gran sonrisa en su rostro, Alec no pudo evitar sonrojarse, -me cambio y nos vamos al instituto-
-¿Por qué tienes que irte tan temprano?- dijo Magnus formando un puchero, a lo que Alec respondió con una sonrisa tierna.
-deberían irse- sugirió Alec a sus hermanos con los brazos cruzados sobre su pecho si dejar de mirar a Magnus con una sonrisa en su rostro.
Isabelle y Jace se quedaron observando la escena con cierta gracia, mientras se dirigían a la entrada –deberían dejar de aparearse como conejos – Dijo Jace en tono jocoso.
-nos vemos en el instituto- Grito Isabelle mientras cerraba la puerta detrás de ella.
Alec se terminó de arreglar, estaba recogiendo su celular, su mirada se detuvo en el libro que le había dado Jack, se debatió mentalmente si llevárselo o no, descarto la idea, lo leería cuando estuviera solo, en cambio cogió el puño americano que le había arrebatado a Jack, aun sentía curiosidad por saber si sería igual al contrato que había firmado con los H5.
Durante el camino al instituto no dejo de mirar y tratar de abrir el puño a americano, Magnus quien lo había acompañado, pues después de todo lo que había ocurrido no se quería separar de él a menos que fuera rotundamente necesario simplemente lo observaba, era una forma divertida de pasar el tiempo, el ver como Alec se emocionaba al ver que descubría una manera y luego, nada, no podía, cuando llegaban al instituto Magnus no aguanto más y se lo arrebato a Alec de las manos, -hey- se quejó Alec, Magnus le dio una mirada cómica para seguido concentrarse en el Puño, Alec lo miro con recelo y mientras Magnus trataba de abrirlo este lo guiaba por el instituto hasta la biblioteca, donde supuso que estaría toda su familia reunida, después de unos minutos mientras estaban en el ascensor Magnus hizo algo con el puño, que Alec había intentado con anterioridad pero a diferencia de él Magnus si logro su cometido y en un abrir y cerrar de ojos el puño se transformó en una pila de documentos perfectamente archivados, Alec miro a Magnus con gran sorpresa en su rostro y le arrebato los documentos, -¿Cómo has podido?- pregunto asombrado Alec a lo que Magnus respondió con una sonrisa en su rostro, juntos salieron del elevador , -no te sientas culpable Alexander, simplemente soy más hábil con mis manos que tu- dijo Magnus abriendo la puerta de la biblioteca, Alec estaba detallando los papeles, no capto la presencia de sus hermanos y sus padres cuando soltó el siguiente comentario –eso no es lo que decías anoche o esta mañana-
Magnus se le quedo mirando muy divertido, Alec seguía con la mirada puesta en el pergamino que tenía en sus manos, como buen samaritano le iba a avisar que no estaban solos, "iba" – anoche muy difícilmente podía articular cualquier palabra coherente- le dijo con voz seductora, Alec levanto la vista y le sonrió con picardía,- me acuerdo de eso, también de-
Alec iba a continuar pero fue interrumpido por su madre –Alexander- Alec dio un respingo en su lugar, su rostro paso de pálido a rojo rápidamente Alec dirigió su vista de nuevo al pergamino y continuo caminando hacia el sillón ignorando por completo a su madre sonrojada, a su padre con el ceño fruncido y a sus hermanos tratando de amortiguar las carcajadas que se avecinaban
-te odio- dijo entre dientes Alec sumamente rojo y muy avergonzado, -ese era el tono de tu rostro, pero eso no es lo que decías anoche- se Mofo más Magnus.
-por favor sigue Alec, esa conversación es más interesante que el papeleo que estamos haciendo- dijo burlándose Isabelle.
Alec la fulmino con la mirada y Magnus solo sonrió mientras se sentaba.
-menos mal llegas Alexander, necesitábamos algo de ayuda- dijo Robert cambiando de tema para ayudar a disminuir al incomodidad de su hijo, Alec le sonrió apenado y se dirigió hacia el escritorio donde se encontraba su madre, dejo el pergamino sobre la mesa y cogió unos papeles empezando a leer, rápidamente su ceño se frunció y empezó a revisar los otros con la misma rapidez y confusión en su rostro, -¿Qué pasa cariño?- pregunto Maryse extrañada por el comportamiento de su hijo, -¿Quiénes son ellos?- pregunto con urgencia Alec.
-son nuevos reportes de subterráneos desaparecidos ¿los conoces?- pregunto Maryse desconcertada.
-no pero…- Jace e Isabelle se acercado para ver de cerca de quien estaban hablando al igual que Magnus – creo que sé que les paso- dijo al ido.
-vez, te dijo que Alec haría el trabajo más fácil- dijo Jace tratando de disminuir la tensión que se formó en la habitación
-¿de qué hablas?- le pregunto Robert, no le gustaba el rumbo que estaba tomando toda esta situación, las cosas que Alec sabia y que en su defecto ocultaba de la clave, a los ojos del inquisidor se veía algo muy sospechoso.
Alec miro a su padre, sabia, intuía lo que estaba pensando, la entera situación con Jack solo traía problemas, -cuando pelee contra Jack en ese almacén me pareció muy extraño que llevara el mismo puño americano que tenía hace 5 años, si no hubiera muerto no sería completamente raro, pero él murió, así que entre eso y el hecho de que me estaba fastidiando el que me golpeara repetidamente con el puño americano- dijo Alec con sorna – se lo quite, se puso algo histérico al principio, luego siguió golpeándome- suspiro Alec mientras se tocaba el rostro, -entonces ayer en la reunión con los H5- Alec se detuvo de repente, oh, oh, se dijo mentalmente, todos se le quedaron mirando, Alec miro a sus padres con algo de precaución al igual que todos aquellos que asistieron al club de JB
-no necesito saber esa parte- dijo Robert con los brazos cruzados, Alec suspiro de alivio.
-bueno, sacaron un puño americano que luego se convirtió en un pergamino, trate de hacer lo mismo con el de Jack, no pude, pero Magnus lo logro abrir- Alec tomo el pergamino que antes llevaba en sus manos y se los mostro a sus padres, señalando en el nombre que aparecía en primera plana y señalo al tiempo el nombre que aparecía en el registro de subterráneos desaparecidos, - es el mismo subterráneo, y la lista sigue, hay otros también en el pergamino de Jack, que figuran en la lista de desaparecidos- termino de relatar Alec.
Robert lo miro para comparar, cogió el pergamino y empezó a mirar los nombre, cada vez que pasaba hoja se encontraba con otro nombre de alguien desaparecido, fuera de New York o de otros reportes alrededor del mundo.
Alec iba a seguir hablando pero su celular sonó interrumpiéndolo, se apartó algo de ellos quienes seguían leyendo el contenido del pergamino.
Alec miro el identificador de llamada, era un número desconocido algo confundido contesto.
-¿sí?- hablo con cierta duda en su voz.
-Alec- se escuchó al otro lado de la llamada.
-¿JB?- reconoció Alec la voz.
-el mismo- contesto
-¿Cómo conseguiste mi número?-
-epicentro de información- recordó JB a Alec, -además Gaby me lo dio, olvidaste que le pediste que se quedara aquí- Alec rodo los ojos, se le había olvidado.
-¿Qué ocurre?-
-tengo información-
Alec se volteo hacia los demás, no podía seguir escondiéndoles información, se acercó a ellos –te pondré en alta voz- esto llamo la atención de todos ellos.
-¿Quién es?- pregunto Magnus
-Juventino—dijo Alec, ya que el nombre que más usaba JB para negocios era pues JB, su nombre de pila era poco conocido por obvias razones.
Ante la cara de desconcierto de sus padres dijo –él nos proveerá de información-
-¿está de acuerdo con esto?- pregunto dudoso Robert exponiendo la duda de todos.
-claro que está bien, con tal de que no sea el inquisidor- respondió JB mordaz al otro lado de la línea.
-pues…- empezó Jace.
-…-
-¿JB?- pregunto con duda Alec, se escuchó un suspiro al otro lado de la línea.
-Mira compañero- dijo JB refiriéndose a Robert- les voy a brindar información y no cualquiera, una que de verdad les servirá, así que espero que la clave haga caso omiso a la fuente de esta-
-claro "compañero"- respondió Robert haciendo énfasis en el apodo- siempre y cuando esta sea confiable y cierta, la clave no tiene tiempo para seguir pistas falsas- dijo a la defensiva.
-jajaja, como amo a los Lightwoods, ya sé de donde saco Alec su encanto. Obviamente de su madre, y de ti compañero su sentido de humor- contraataco JB
-¿Qué tienes para nosotros JB?- Dijo Alec irritado.
-Calma, ya se quien trajo de vuelta a Jack y porque- Todos se quedaron en silencio, Alec estaba realmente tenso, más respuestas que bien podrían traer soluciones o más problemas.
-él tipo es eficiente- dijo Jace.
-claro que lo soy Sr. Parabatai – respondió JB, esa era una de sus manías, cuando se disponía a dar información nada placentera siempre empezaba con los apodos, esto solo inquieto más a Alec.
-¿Cómo la obtuviste?- soltó Isabelle, Alec la reprendió con la mirada, entre menos supiera mejor –si se puede saber- añadió después de la reprimenda.
-Claro que si princesa, tuve una pequeña charla con mi hermano- Alec negó con la cabeza, de verdad no necesitaba saber.
-no dilates el tema- le dijo Alec.
-mi hermano fue quien lo trajo de vuelta, desde hace 20 años ha estado planeando el sacar a mi padre de la jaula- Alec palideció.
-¿me estas tomando el pelo cierto?- dijo esperanzado Alec.
-¿tú que crees?, chico ayer te dije que estaba sintiendo a mi padre, se estaba haciendo más fuerte- JB sonaba realmente alarmado.
-¿Quién es tu padre?- pregunto Maryse quien junto con Robert no sabían de quien hablaba JB.
-el primer caído madre- respondió Alec, ganándose una mirada llena de sorpresa por parte de ella.
-después de una leve charla con mi hermano me dijo que había estado planeando esto desde hace mucho tiempo y que solo estaba esperando el momento apropiado para empezar con todo, al parecer ese momento fue en 1889 un día en específico el cual no me quiere decir, pero muy pronto sabremos- dijo y seguido se escuchó un quejido y un "enserio, no sé en que estabas pensando, estúpido hermano menor" por parte de JB.
Alec se masajeo los ojos, esperaba que fuera una coincidencia que todo empezara el año en el que nació -¿Cómo planea sacarlo, liberar a vuestro padre?-
-iba a eso, ¿tan rápido quieres cortar la llamada?, bueno pues, necesita 3 cosas, la primera energía,-Alec se tensó aún más, al igual que Magnus que lo miro preocupado- ¿te suenan los nombre Luke frost, Fred Flow, Jack McFarland, Mrs Darcy y Lightice?- todos dirigieron su mirada al pergamino.
-si- respondieron todos.
- eso son algunos de los personajes que Jack -
-secuestro- interrumpió Robert completando la frase.
-si- dijo JB un tanto molesto por la interrupción –ellos están todos-
-muertos- esta vez fue turno de Isabelle.
-adorables Lightwoods, quieren terminar el relato vosotros- dijo mordaz- ah cierto, no saben cómo acaba- Los reprendió, esto le saco una lave risa a Alec. –aparentemente todos ellos tenían una energía vital muy fuerte y constante, la cual era especial y perfecta para alimentar la caja, pero no tan poderosa, por eso y el hecho de que Jack murió y él era el que llevaba a cabo todo el plan, todo ha tomado 20 años, ellos necesitan una energía más poderosa, mucho más poderosa, un Roh-hat- Seguido hubo silencio.
Alec desvió la mirada el tema estaba tomando una dirección que no le gustaba en absoluto -¿Qué es un Roh-hat?- pregunto Maryse, Alec la miro, no podía mentirle a ella, y no podía torcer la verdad en esta ocasión.
-nada que conozcan los nephilim, nada que YO conozca y eso ya es mucho decir- Alec se quedó algo confundido- escuche el término de JJ, Alec imagina mi sorpresa, no había escuchado de eso en milenios-
-habías dicho que no lo conocía- indago Robert.
- y no lo conozco, solo sé, que eso no es nada fácil de manejar y que terminara en un desastre- Alec bajo la cabeza, esa era información que ya estaba grabada en su cabeza en fuego y sabia sobre eso, pero escucharlo de alguien que ha vivido tanto solo aviva más ese fuego –pero volviendo al tema, y lo más intrigante es que Jack pudo sacar la energía de los cuerpos de todas sus víctimas, sin hacer que ellos la manifestaran- esto llamo mucho la atención de Alec.
-¿Qué?- Alec cogió el teléfono que había puesto en el escritorio y lo acerco más a él, pero no le quito el alta voz –eso no tiene sentido-
-lo sé, por eso la charla con mi hermano se volvió más intensa y me dijo que, no había necesidad alguna de hacer que ellos manifestaran su energía, tenían otro método, menos complejos y más ortodoxo que la tortura-
-¿si es así porque los mata?- Pregunto Isabelle, mirando a Alec.
-no son lo suficientemente fuertes, al menos los primeros no lo eran, hay un punto en la lista de todos los que ha secuestrado que lo cambia todo, el único que ha vivido- Robert reviso la lista del pergamino y adelanto página tras página y se detuvo en una, en la cual aparecía la imagen de un niño de 15 años, atado a una silla de tortura dormido, su pelo era negro, estaba cortado de forma irregular, la imagen estaba seguido de una frase "Perfecto" y el nombre del muchacho Alexander Lightwood, Robert miro a Alec, quien apenas si podía sostenerle la mirada, se notaba que Robert estaba triste, el saber que su hijo podría estar muerto.
-Alexander- susurro Robert afligido, Alec desvió la mirada.
-Así que- Alec no quiso continuar, su voz se quebró.
-Así es Alec, este vivo porque él te quiere vivo, te hubiera matado desde el principio, y ni siquiera lo hubieras notado-
Alec no sabía qué hacer, no sabía cómo actuar, o que sentimientos debía expresar -¿Qué es lo que quieren de mí?- al formularle esta pregunta a JB no pudo evitar recordad todo lo que le dijo la sombra, desde hace 20 años cuando todo empezó, Alec le pertenecía, no quiso sacar conclusiones incorrecta apresuradas.
-no lo sé, mi hermano tampoco, por algún motivo previó que esta situación se daría y los detalles de todo los posee Jack, los verdaderos detalles, por esto lo trajo de vuelta, lo único que sé es que eres perfecto, para cualquier cosa que Jack planee o te necesites, eres el único que sirve-
La sala se sumió en un intenso silencio, el cual era roto por la leve respiración de los presentes y uno que otro quejido procedente del otro lado de la línea, Alec se quedó mirando un punto fijo a través de la ventana, nadie sabía que decir a eso.
-mira el lado positivo, ya no tienes que preocuparte de que alguien te quiera matar- trato de bromear JB.
-tu dijiste que eran 3 cosas, solo has dicho una hasta ahora- dijo Magnus que quería a toda costa alejar la atmosfera que se había formado alrededor de Alec.
-tienes razón, la segunda es que necesitan una clave para abrir la caja-
-¿una clave?- pregunto Alec
-una llave idiota- se escuchó a lo lejos, la voz era grave y se notaba gravemente dolida y que salía con gran esfuerzo, -no me digas idiota imbécil- le respondió JB, -una llave, necesitan una llave, algo que fuera tocado por un ángel y que haya sido tocado por mortales por siglos, para juzgarlos-
-la espada mortal- dijo Robert, -fue entregada por Raziel a los cazadores y desde entonces la hemos usado para que hablen con sinceridad, en algunos casos para que confiesen- Robert como inquisidor era quien más usaba dicha espada.
-eso parece, deberían echarle un ojo, ya la perdieron una vez, quien quita y ocurra de nuevo-sugirió
-¿y cuál es la tercera?-
-recuerdas la parte en la que dije que Jack era quien sabia los verdaderos detalle, la tercera hace parte de esos detalles, mi hermano dice que sin ti las cosas serán complicadas, por no decir imposible, me reuniré pronto con el lobito y empezaremos a indagar más en el asunto, JJ tiene aparentemente unos libros de lo más interesantes, en los cuales no eh buscado información aún- se escucharon cadenas romperse y a JB apurado murmurando "duérmete, duérmete, duérmete" mientras golpeaba algo repetidas veces. –Tengo que irme, hablaremos de nuevo cuando tenga algo más que decir, Lightwoods, como siempre un placer hablar con ustedes- seguido colgó.
Alec quito el altavoz de su celular y lo guardo, estaba sentado en su silla, tranquilo, miraba el suelo con detenimiento y el ceño fruncido, la tranquilidad que poseía poco apoco se fue esfumando, Alec podía actuar tranquilo ante situaciones en las cuales una persona estaría saliendo de control, la razón siempre tenía un plan y aunque no lo tuviera nunca se alteraba, ya que eso solo nublaba su juicio, Alec trato de mantener la compostura lo más que pudo.
-Alec- lo llamo su parabatai, y Alec se desbordo, la situación lo superaba por mucho, había más problemas que soluciones.
Alec perdió el control, se levantó abruptamente de su silla, -estoy jodido- repetía una y otra vez mientras caminaba de un lado revolviéndose el pelo y moviendo sus manos frenéticamente.
Magnus se incorporó y lo detuvo –Alec cálmate- le dijo Magnus mirándolo a los ojos a Alec, en ellos podía ver que estaba perdiendo la cordura.
-estoy calmado, estoy calmado- repetía una y otra vez tratando de creerse su mentira pero solo empeoraba, se soltó bruscamente de Magnus, -estoy calmado- dijo en tono de voz seguro, pero no era así toda su apariencia lo delataba, sus ojos no dejaban de temblar, todo su cuerpo no dejaba de temblar.
-Alexander cálmate, solucionaremos esto – dijo Robert.
Alec lo miro con incredulidad – ¿Cómo demonios vamos a arreglar esto?- dijo frenéticamente –por favor dime, ilumíname, porque de verdad, yo no sé, dime que hacer padre, dime una solución, pero no como un padre como el inquisidor, que solución le encuentras a esto: un psicópata trata de abrir la jaula en la cual está encerrado el primer ángel caído, dicho psicópata que ha matado a quien sabe cuántas personas pero no a mí, a mí, me quiere vivo, razón que desconozco- dijo Alec sarcásticamente- y luego está el Roh-hat la maldita energía que solo trae problemas- dijo Alec más tranquilo- dime que solución tiene esto, al menos con respecto a mí, por favor inquisidor ilumíname- Alec sabía que si le pedía a su padre una respuesta pensando desde el puesto del inquisidor sería una decisión que beneficiaría a más gente de la que afectaría, la decisión sería fría, meticulosa y calculada.
Robert se le quedo mirando, y con una gran melancolía y tristeza en su rostro respondió- ellos te necesitan Alec, vivo. La única solución que puedo ver como inquisidor, es matarte-
-Robert-.-Padre- se escucharon las protestas.
Alec seguía mirando a su padre a los ojos, ahora estaba más calmado, desvío la mirada –lo sé, es la única solución que veo- Magnus miro a Alec con horror, - pero, ellos trajeron de vuelta a Jack, quien nos asegura que no lo hagan conmigo- Alec suspiro, otro callejón sin salida, cada vez que encontraba una solución por más drástica que fuera siempre había algo que lo impedía.
-Piensa más, porque yo estoy cansado- dijo volviendo a su expresión imparcial de nuevo y saliendo de la instancia.
-¿A dónde vas?- pregunto Magnus alarmado, Alec se volteo a verlo, le sonrió, su sonrisa se veía cansada, tenía razones para estarlo.
-no quiero pensar y soy un cazador, solo hay un lugar en el cual puedo hacerlo- Salió de la biblioteca dirigiéndose a la sala de entrenamientos.
En la biblioteca todos se veían realmente consternados, Alec nunca perdía el control, siempre estaba ahí cuando todo se estaba volviendo pedazos, y el mantenía la calma, pero verlo de ese modo no hacía más que complicar las cosas.
-¿Qué vamos hacer?- pregunto Isabelle a todos los presentes.
-la llave, necesitan la espada mortal para abrir la caja, si impedimos que la tengan y que hagan lo que van a hacer con ella, entonces no necesitaran a Alec- contesto Robert mientras analizaba la situación.
-donde estaba esa resolución cuando Alec busco una respuesta- reprocho Magnus.
-él le pregunto al inquisidor, no a su padre el cual tiene como objetivo principal no dejar que le pase nada- se defendió Robert.
Magnus agito sus manos mostrando su exasperación – porque los Lightwoods lo toman todo tan literal-.-cuidar la espada, es un buen plan, ahora con respecto al estado emocional de Alec ¿Qué haremos? –
-Hablen con él, háganlo sentir mejor- dijo Robert con sencillez, -necesito un portal Magnus- el aludido asintió resignado.
-iré con Alec- se excusaron los dos jóvenes mientras salían de la biblioteca en dirección a donde estaba su hermano.
Antes de que Magnus comenzara a hacer el portal Maryse le hablo –cuida de mi hijo Magnus, tiene nuestro ADN y por ende no dudara en hacer una locura para ayudar a los demás, en especial a quienes ama- Robert la apoyo silenciosamente, Alec poseía un corazón muy amable y no dudaría en sacrificarse por otros.
-soy muy consciente de eso- respondió Magnus con la cabeza gacha.
Alec se encontraba haciendo tiro al blanco cuando Jace e Isabelle llegaron a la sala de entrenamiento, se veía muy frustrado y enojado, -que le ocurre- pregunto Jace a Simón y Clary que estaban descansando de su entrenamiento.
-eso te iba a preguntar, llego muy distraído, creo que aún no nota nuestra presencia, seguido empezó a practicar tiro con arco pero no acertaba, y cada vez se cabreaba más y se alejaba más del centro- respondió Clary acercándose al par.
-es mejor que dejes el tema por ahora- le sugirió Isabelle.
-si no quieres pensar es mejor un combate cuerpo a cuerpo hermano- le dijo Jace acercándose a él, Alec lo miro con algo de disculpa en su rostro.
-ven tengamos una pelea, de ese modo puedes enseñarme tu forma de pelear original- Alec lo miro con una sonrisa, dejo de lado su arco y siguió a Jace al centro de la sala.
Ambos se pusieron en posición de pelea, bueno Jace lo hizo, Alec metió sus manos en los bolsillos de su pantalón y miro expectante a Jace, esperando a que hiciera el primer movimiento.
En respuesta Jace dejo su posición de combate -¿Qué haces?- le pregunto Jace a su hermano, -ponte en posición-
Alec le respondió con una sonrisa –querías mis movimientos originales, así es como peleaba, antes de liberarme del sello debía pensar en los movimientos 10 veces antes de hacerlos, ahora todo es al natural- dijo sonando algo arrogante, cosa que hizo sin intención.
-cuanta confianza- dijo Jace con sorna y tomando la distracción de Alec le lanzo un golpe, antes lo hubiera bloqueado, incapaz esquivarlo, ahora lo logró esquivar, sin moverse de su sitio, simplemente su torso de volteo a la izquierda para después volver a su punto original, Jace sonrió y siguió lanzando golpes hacia Alec, con cada movimiento que Alec hacía para esquivar o bloquear un golpe suyo, comparaba con la reacción que tendría el anterior Alec.
Alec no se movía del lugar que se encontraba, no sacaba sus manos de los bolsillos, las mantenía ahí, si las usaba no podría evitar perder el control, cuando Jace le propinaba un golpe que simplemente no podía esquivar usaba sus piernas para bloquearlos, la adrenalina empezaba a aumentar, cada vez tenía más ganas de atacar a Jace, pero esperaba la oportunidad correcta, era un habito, que con o sin el sello siempre tuvo, esperar a la oportunidad correcta y esta llego, Jace se acero a Alec para darle un golpe con su puño derecho, iba en dirección a su rostro, Alec lo evadió girando todo su torso, Jace dejo su lado derecho desprotegido y Alec con su pierna izquierda le propino un fuerte golpe que lo mando volando.
-deja de comparar los movimientos que hago ahora con los de antes, si sigues así las cosas se complicaran para ti- le aconsejo Alec.
Jace sonrió, -lo hare cuando empieces a pelear seriamente contra mí, saca tus manos de los bolsillos y muéstrame de que estas echo Reinigen- le respondió Jace provocándole.
Alec hizo una mueca ante la mención de aquella raza, -¿Cómo quieras?- Alec saco las manos y se puso en posición de pelea.
Jace se lanzó contra él, la pelea aumento de ritmo, eso era notorio, Jace aumento su letalidad, y Alec lo siguió pero reteniéndose un poco, no podía darse el lujo de perder el control contra su hermano.
La adrenalina llenaba el cuerpo de Alec, Jace le estaba dando una buena pelea, una realmente placentera, Alec ahora no esquivaba sus golpes con facilidad y recibía uno que otro, pero ninguno lo hacía retroceder, Alec le lanzaba golpes también, pero eran simples roces e impactos errados apropósito.
-¿Qué estás haciendo?- una voz sonó dentro de la mente de Alec, la voz le amedrento a Alec, la había escuchado antes, sabía a quién pertenecía y el eso solo lo asusto más -pelea enserio Alexander, muéstrale de lo que eres capaz- Alec se quedó inmóvil en consecuencia recibió un fuerte golpe en su mentón que lo hizo caer, en el suelo a Alec le sudaban las manos, tenía miedo -¿Por qué debería escucharte, no quiero hacerle daño?- le dijo a la voz en su cabeza, -porque Alec, quiero saber de qué eres capaz, y no solo yo, tu preciado parabatai también- Alec alzo la miraba y vio a Jace enojado.
-¿qué estás haciendo?, esto no se compara en nada a lo como peleaste contra esos lobos, o contra Jack, no me insultes de este modo- dijo Jace molesto.
Alec se levantó, -siempre da todo, no importa que tan insignificante sea tu oponente, de otra forma será un deshonor hacia él- siguió ablando la voz dentro de Alec.
-está bien- les respondió a ambos.
Alec empezó a pelear de nuevo y esta vez no se contuvo, en varias ocasiones Jace salió volando o recibió directamente algunos golpes que lo hacían retroceder varios pasos, Alec simplemente seguía, esquivaba no dejaba que lo tocara y cuando Jace le enviaba algún tipo de golpe lo usaba en su contra.
-no es suficiente- resonó la voz dentro de su mente.
-¿Qué quieres que haga?- le pregunto Alec, por alguna razón se había sometido a lo que este le dijera, estaba perdiendo la capacidad de tomar decisiones sobre su cuerpo y sobre lo que hacía y simplemente seguía las órdenes, -aunque no lo quieras admitir te estas reteniendo, no lo hagas, aumenta el ritmo, muéstrame de que eres capaz- desde ese momento la claridad de Alec se nublo, entro un estado de combate en el cual nunca había estado, no pensaba en contra quien peleaba simplemente lo hacía.
Alec se alejó unos metros de Jace, este tenía el labio roto y su nariz sangraba pero no se daba cuenta de esto, su adrenalina estaba al mil y evitaba que sintiera el dolor de los golpes, sonrió a Alec –no me digas que te cansaste- le dijo burlón Jace, Alec lo miro, Jace pudo notar la mirada ausente de su hermano, también sentía como por su vínculo sentía que algo no estaba bien, pero no le dio importancia, de seguro eran imaginaciones suyas, prosiguió, se lanzó contra Alec, cuando se encontraba lo suficientemente cerca para golpearlo Alec desapareció, confundido Jace miro hacia los lados, -debajo de ti- grito Clary, quien junto con los demás no dejaban de estar anonadados con respecto a la pelea que había frente a ellos, era simplemente increíble.
Jace miro hacia abajo pero era demasiado tarde, Alec le estaba dando un fuerte golpe en su estómago con su puño alejándolo del piso, luego hizo el mismo movimiento pero esta vez lo golpeo con su pierna, alejándolo aún más del suelo, Jace cerró los ojos debido al dolor, miro hacia arriba buscando algo de lo que agarrarse y se encontró con Alec flotando arriba de él, Jace se sorprendió, en que momento había llegado a esa altura.
Alec tomo espero a que Jace se acercara más a él y lo golpeo con su pierna, devolviéndolo al piso con una rapidez impresionante, Jace se alarmo, no tenía ningún modo de parar la caída, el golpe sería demasiado duro, la fuerza con la que se estrellaría sin duda le causaría mucho daño esto llamo la atención de Isabelle quien corrió en ayuda de Jace pero no llego a tiempo.
Cuando Jace se encontraba a centímetros del suelo noto como era frenado, le habían agarrado su pierna y su brazo derecho frenando el impacto contra el suelo.
Isabelle suspiro aliviada, no se esperó lo que paso después.
Alec freno el impacto de Jace contra el suelo agarrándolo de su brazo y pierna, se balanceo utilizando el peso de Jace y el suyo propio para coger impulso y lanzar a Jace contra la pared, Alec se estrelló fuertemente contra él dejándolo realmente aturdido, cuando logro enfocar algo, no sin dificultad Alec se encontraba corriendo a toda velocidad contra hacia él, en ese momento Jace sintió algo que nunca había experimentado, al menos no con Alec, sintió miedo, miedo de que lo hiriera, Alec no dejo de correr, ni redujo su velocidad, se podría decir que la aumento, levanto su puño, sin duda esto no lo iba a poder esquivar, Jace cerró los ojos. Jace escucho el impacto, el cual sonó por todo el instituto y se sorprendió al sentir su rostro completo escucho el grito de dolor de Alec y enseguida abrió los ojos, el rostro de Alec estaba contraído en una mueca de dolor.
-¿ahora?- pregunto Alec monótonamente a la voz en su cabeza mientras aventaba a Jace contra la pared y echaba a correr, la voz pareció pensárselo y justo cuando tenía su puño cerca del rostro de Alec la voz hablo, -Mátalo- dijo emocionada.
Esa palabra causo que algo en el interior de Alec despertara de su ensoñación y se diera cuenta de lo que estaba haciendo, era muy tarde para retroceder, solo había dos opciones y ninguna de las dos le gustaba, opto por la que evitaba que Jace saliera herido, avanzo más y golpeo la pared a centímetros de distancia del rostro de Jace, punzadas de dolor recorrieron el brazo de Alec, sintió como cada hueso de su mano se quebraba hasta su muñeca, no pudo evitar que un grito de dolor se escapara de sus labios. Alec se llevó su mano a su pecho y se alejó unos pasos de Jace, lo miro a los ojos.
-lo siento Jace, no era mi intensión, no sé qué me paso- iba a continuar disculpándose pero un nuevo sollozo se escapó de sus labios y apretó más su brazo a su cuerpo evitando tocar su mano.
Jace miro la mano de Alec, estaba roja, hinchada y sus nudillos sangraban, se podía ver como sus huesos estaban rotos, Alec empezó a disculparse, pero Jace no sabía que hacer o decir, miro a su lado, donde había impactado el golpe de Alec, la pared estaba rota y agrietada, se podría decir que Alec la atravesó, Jace solo podía pensar en que ese podría ser su rostro en ese momento.
-estas bien- murmuro Jace, su vos no salía.
-Alec- se escuchó a Isabelle gritar mientras se acercaba corriendo a Alec – se puede saber en qué demonios pensabas, casi matas a Jace- le regaño mientras lo giraba bruscamente, se quedó petrificada al verle la mano.
-lo sé de verdad lo siento, no era mi intención, no sé qué paso- repitió Alec alterado y asustado, -¿Jace estas bien?- pregunto Alec, se encontraba muy asustado de que hubiera lastimado a Jace, simplemente retrocedió lentamente, volvía a tener esa mirada trastornada en su rostro, su respiración se agito, estaba teniendo un ataque de pánico.
Mientras retrocedía cayó de espaldas, - lo siento, lo siento- repetía como si fuera una especie de mantra.
Isabelle noto el estado de su hermano y se agacho junto a él tratando de calmarlo, pero fue inútil, entonces Jace se acercó y la aparto –Alec estoy bien, fue la pelea más emocionante que eh tenido en años- sonrió a Alec causando que su respiración agitada mermara y se calmara, pero la preocupación y culpabilidad en su rostro seguía presente.
A los pocos segundos la puesta de la sala de entrenamiento se abrió bruscamente dando paso a Maryse que venía en compañía de Magnus y ambos estaban realmente desconcertados por el estruendo de hace poco.
-¿Qué ha pasado?- se acercó Magnus preocupado a Alec que se encontraba en el piso sentado, de espaldas a él, al llegar noto el estado de la mano de Alec y ahogo un gemido, -¿Qué te paso?- Alec al ver la cara de horror de su novio bajo la mirada a ver su mano y por primera vez noto como su mano colgaba de un modo contrario a lo normal, sus nudillos estaban empapados en sangre e hinchados y noto que no podía moverla, todos su huesos están fracturados, levanto la vista a donde impacto su vista al punto de la pared donde había golpeado y abrió los ojos por la sorpresa.
-esa podría haber sido tu cara- dijo mirando a Jace.
-Alexander ¿Qué paso?- pregunto Maryse.
-no lo sé madre, no sé qué hice, no estaba pensando, todo se nublo-
-Alec ¿que estas queriendo decir?-
-No lo sé-Alec salió de la biblioteca corriendo, quería respirar, sentía que se ahogaba en ese sitio
Cuando llego fuera del instituto empezó a respirar agitadamente y Alec empezó a reír por lo bajo mientras lagrimas caían de su rostro, no entendía que estaba pasando y eso lo frustraba, lo frustraba demasiado.
No solo frustrado, estaba jodido.
