Capítulo 5: Las acciones impulsivas se pagan caro


Saint Seiya ni sus persaonajes me pertenecen, son de propiedad exclusiva de Masami Kurumada.

Hola siento la demora, ero he tenido algunos problemas algo graves con mi familia y mi salud tampoco esta del todo bien, pero sé que todo mejorará pronto, espero les guste el siguiente capítulo.


—Saga eres un idiota —dijo Kanon cuando terminó de escuchar el descabellado plan de su hermano.

—¿Por qué…?, solo quería…

—Es la peor estupidez que se te pudo haber ocurrido —habló Kanon con más seriedad—. ¿Intentar darle celos con Aioros de esa manera?, y no solo eso en su cara y en su lugar de trabajo.

—Solo quería darle al plan una perspectiva más directa.

—¿No crees que podría sentirse humillado con tu actitud?, dices amarlo, pero días después apareces besándote con otra persona en sus narices. Con mucha más razón va a pensar que lo de ambos no fue más que un juego.

Saga frunció el ceño sopesando las palabras de su hermano, la verdad es que cuando se planteó el plan en su cabeza solo tomó en cuenta los posibles celos que Shaka podría llegar a sentir. Jamás imaginó que podría haber otra enorme gama de sensaciones que podrían llegar a cubrir al rubio. Había actuado impulsivamente pensando solo en su dolor y bienestar, y no tomó en cuenta los sentimientos de Shaka, ahora todo podría empeorar solo por su infantil actitud.

—¿Qué se supone que debo hacer? —dijo Saga con pesadumbre.

—Tienes mucho que arreglar idiota, la jodiste en grande.

Saga no podía dejar de sentirse mal, todo se había salido de control, se sentía atrapado por sus propias acciones, y no solo eso ahora Aioros estaba trabajando con ellos en un proyecto conjunto, no podía dejar que sus problemas personales afectaran su trabajo, pero…

—Estoy jodido —confirmó Saga, estaba encerrado en un callejón sin salida.

Kanon suspiró.

—¿Supongo que al menos Aioros sabe que está siendo participe de tu plan?

—De él fue la idea de presentarse como voluntario.

Kanon apretó los labios con unas inmensas ganas de golpear a Saga.

—¿No sé cuál de los dos es más idiota? Al menos el lío no es tan grande como aparenta, tomando en cuenta que ese tarado es uno de tus mejores amigos. Lo que tienes que hacer es acabar con este tonto plan que tienes y hablar con Shaka de frente, si es necesario deberás rogarle.

—Shaka es demasiado terco.

—¿Y qué? —pronunció Kanon duramente—. No te mereces las cosas fáciles, lo que debiste haber hecho desde un principio es haber insistido, si ahora tienes que dejar tu orgullo de lado no debería importarte, al menos no si lo amas.

—Kanon… —Saga estaba sorprendido con su hermano, no recordaba que Kanon fuera tan maduro—. ¿Cuándo fue que creciste tanto?

El gemelo menor rodó los ojos. —Creo que el que se quedó estacando en la adolescencia fuiste tú, tenemos cerca ya de treinta años.

—Más bien creo que fue el amor lo que te cambió hermanito —dijo Saga burlándose.

Kanon lo dejó pasar por esa ocasión, si Saga estaba con ánimo de bromear era porque al menos había aceptado su sugerencia para arreglar las cosas, pero el mismo no creía que fuera suficiente con solo hablar, solo esperaba que Saga tuviese la suficiente voluntad y amor para seguir adelante sin acobardarse.

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Shaka había salido muy molesto y casi humillado de su trabajo aquel día, a Saga no le bastaba con aventarle en la cara su nuevo romance con otra persona, sino que se atrevía a llevarlo a su mismo lugar de trabajo y los colocaba a trabajar juntos, y para colmo de males no se dignó a darle la cara y decirle el mismo. Se sentía decepcionado del gemelo, siempre lo quiso y respetó mucho, pero a raíz de los nuevos acontecimientos su corazón se sentía muy dolido. Si no fuera por que amaba su trabajo y porque aquel sitio se construyó a base de sus propios esfuerzos también, se hubiera marchado en el mismo minuto en el que aquel griego de cabellos castaños hizo aparición por la puerta de la empresa. Aunque eso no quitaba que no estuviera sopesando la idea de alejarse por algún tiempo, necesitaba ordenar sus ideas, quizás estar lejos de Saga fuera lo que necesitaba para poder serenarse y volver a ser quien era.

Todas las acciones de Saga le estaban dando a entender que lo vivido no fue más que una simple aventura para el heleno, a pesar de todas las palabras de amor que pudiese haberle proferido, lo que habla de alguien son sus acciones y no lo que sale de su boca. Se le rompía el corazón con todo aquello, y aunque no hubiese admitido del todo sus sentimientos, le seguía doliendo. Quizás nunca se le pasaría, pero intentaría ignorarlo con todas sus fuerzas, estaba cansado y no quería seguir conviviendo con todo. No valía la pena seguir adelante si al final no iba a ser correspondido. En cierta manera Shaka se preguntaba que hubiese sucedido si no hubiera rechazado a Saga, sin embargo su razonamiento más claro era que nada hubiese sido diferente si el griego no lo amaba.

Con el corazón punzando Shaka tomó su decisión, no se vivía de ilusiones y por mucho tiempo intentó mantener sus propios sentimientos a raya para evitar lo que estaba viviendo en esos mismos instantes, se alejaría por algún tiempo del lugar que había sido su vida y trabajo por los últimos seis años, trabajaría en aquel último proyecto para luego poder retomar su vida.

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Si bien en un primer instante a Dohko le pareció gracioso el intento de Saga por darle celos Shaka, y también hasta cierto punto la calificó como una actitud algo infantil que dejó pasar y que también alentó un poco, ahora se arrepentía, aquello estaba afectando al rubio más de lo que se hubiera esperado, no había sopesado por completo los daños de la actitud del gemelo. Ahora todo el panorama se estaba ennegreciendo, su prioridad máxima ya no era hacer que Shaka admitiera sus sentimientos, sino más bien reconstruir la relación que ambos tenían, relación que poco a poco se estaba perdiendo. El que Shaka y Aioros se estuvieran llevando mal producto del proyecto no lo había previsto, el griego siempre había mantenido una actitud muy afable con todo el mundo, es por eso que lo había pillado de sorpresa la tensión que se había formado entre ambos.

—Tienes un semblante demasiado sombrío Dohko —mencionó Shion sentado al lado del chino, quien estaba sentado sobre uno de los sofás de su sala.

Dohko sonrió cansino y con algo de culpa reflejada en su rostro.

—Me metí como gato curioso en un asunto y creo que todo solo está empeorando.

—¿Qué fue lo que pasó?

—¿Recuerdas el proyecto de la Academia de Atenas?

—Sí, se lo llevaste a Shaka y Saga si mal no recuerdo.

—Bueno, solo era una excusa para intentar arreglar cierto problema que ambos tienen, aunque creo que fue mala idea agregar una tercera variante.

—¿Tercera variante? —dijo confundido Shion.

Dohko suspiró, estaba seguro que su pareja se enfadaría con él.

—Todo empezó como un plan de Saga —intentó excusarse—, y bueno como Aioros esta seudo saliendo con Saga, y este a su vez quiere darle celos a Shaka…

—Detente Dohko —habló Shion con un tono de seriedad—. No te estoy entendiendo demasiado, sé más claro.

—Bueno… es que.

—Dohko… —Shion estaba empezando a perder la paciencia, Dohko trago grueso sabiéndose en problemas.

—Formulé un plan en donde Shaka y Aioros trabajaran junto con Saga, pero además de eso Saga planeó antes darle celos a Shaka con Aioros por que este lo rechazó y quiere que Shaka admita lo que siente por él.

Shion golpeó con un fuerte coscorrón en la cabeza al chino, estaba muy molesto con su pareja por involucrarse de manera tan imprudente.

—¡Eres un idiota! ¡¿Cómo se te ocurre hacer eso?!, sabes perfectamente que Shaka y Saga son muy importante para mí, y hasta ahora creía que también para ti.

Dohko se sintió mal por lo que Shion le había dicho, había metido la pata llevando a Aioros para que trabajara con ellos dos. Debía solucionarlo.

—Entonces hay que hacer algo.

—Tú no vas a meterme más entre esos dos, ellos necesitan sincerarse y arreglar directamente sus problemas, sin ayuda de terceros.

—Pero ¿y si no lo hacen?

—Dohko —dijo Shion un poco más calmo—, el amor no puede forzarse y tampoco obligarse, si ambos se aman sobrepasarán todos los obstáculos que se les coloquen en el camino. Y si no lo logran solo demostrarán que lo que sentían simplemente no era suficiente.

—Debo hablar con Shaka, le prometí ayudarle a investigar y…

—Ay Dohko —suspiró Shion—, creo más bien que le debes una disculpa y decirle toda la verdad del plan que quisiste armar.

—Se va a molestar —dijo Dohko más como afirmación que nada.

—Seguro que en su momento entenderá que todo lo que querías hacer era ayudarlo, pero como te dije en las relaciones terceros no deberían involucrarse, pues está en juego el corazón de las personas —Shion abrazó a Dohko en forma de consuelo, la culpa corroía al chino, no quería que todo se complicase, solo quería ayudar y terminó entorpeciendo todo para dos de las personas que más quería.

—También deberé hablar con Saga antes.

Shion asintió en acuerdo, quizás aún estaban a tiempo de enmendar las acciones cometidas.