Vanessa

Pov Nessie

Me fui a mi habitación y corrí las cortinas para ver el panorama de New York, una vez mas.

Si ver el amanecer desde las montanas era algo hermoso y pacifico; ver el amanecer en esta ciudad era completamente vigorizante y estimulante ver como ascendía el sol entre los rascacielos, como el astro rey iluminaba poco a poco a una ciudad que no había dormido. Las siluetas de los edificios contra la luminocidad del sol se veian fuertes, severas e imponentes.

Me di un baño por curiosidad en la enorme tina. Mi tentacion cedió de igual manera con la comida. Ordene unos huevos revueltos, tocino, pan cakes, fruta y de beber jugo de naranja. Mi curiosidad y ganas de probar y ver cosas nuevas era insaciable. Me sentí de nuevo una niña.

Mientras el servicio a habitación llevaba mi orden, comenze mi caracterización para que Renee no notara el gran parecido que tengo con su hija y Edward.

Al probar mi desayuno me di cuenta de que no estaba tan mal. Comprendí por que a Jacob y a los licantropos, así como a los humanos, les gusta tanto la comida.

Termine de arreglarme y me vi en el espejo para ver si había hecho un buen trabajo y me gusto lo que vi: alise mi cabello al igual que en mi pasada fiesta, quite el ondulado natural herencia de Charlie que siempre traía. Me puse unos jeans ajustados y una botas negras de tacón, me llegaban abajo de las rodillas. Un sueter rojo - que novedad - de cuello alto. Un abrigo negro y una bolsa cruzada, roja con negro. Solo faltaba el ultimo detalle.

Saque de un estuche unos lentes de ver falsos, con el armazón negro de plastico. Ya todo en su lugar, me vi en el espejo desde todos los angulos posibles. Vi que no tenia nada que ver con mis padres, excepto lo palido y que somos bonitos. Pero nada mas.

Salí muy contenta de mi habitacion y en la recepción del hotel, pedí una guia turistica que muy amablemente me dio el recepcionista. El cual me sonreía mucho, mas de la cuenta.

Camine varias calles admirando de nuevo todo a mi alrededor; aunque trate de hacerlo de forma desapercibida, para que no se viera que era una turista.

Busque una libreria en la cual pudiera encontrar los libros que necesitaba. Libros sobre mitos en los cuales se hablara de vampiros y licantropos. Estos eran parte de mi "disfraz".

En la primera libreria solo encontre libros muy comerciales acerca del tema, pero de algo servirían. Fui a una tienda donde vendían cosas esotéricas y encontre uno que no estaba tan mal, el autor estaba peligrosamente muy cerca de la verdad.

En la ultima libreria, compre uno de origen europero muy antiguo. Cuando el vendedor me dijo el precio casi me reí en su cara, por lo visto no sabia nada de antigüedades.

Entre a una cafetería, de la cual un delicioso aroma salia a la calle. Ordene un café y me sente en un comodo sillón a hojear mis compras. Nunca creí que me fuera a gustar tanto el café. Solo me bebí uno por que no sabia que efecto tendría en mi sistema.

A la una con quince minutos, le mande un mensaje de texto a mama para saber si todo estaba listo para mi llegada. Respondió que todo iba de acuerdo al plan aunque no estaba muy segura de seguir con el. Ella estaba muy nerviosa.

Pague la cuenta y camine de regreso al hotel, para mi gran encuentro.

Afuera del hotel respire profundo y entre. Me vi en uno de los espejos para asegurarme de que seguía siendo Vanessa Wolfe y no Renesmee Cullen y así era.

Me dirigí al restaurante donde estaba mi familia y los vi muy sonientes sentados en una mesa del centro del lugar. Le pedí al anfitrión que me diera una mesa cerca del centro del restaurante, para así tener la escusa de pasar a saludarlos.

Y ahí estaba yo, siendo escoltada por el amable anfitrión y el mesero sonriente a mi gran mesa vacía. Cuando me disponía a sentarme, voltee a ver a mis padres y a mi abuela y dije en tono de sorpresa:

-Bella, Edward?

-Va vanessa? - pregunto ella en tono de sorpresa fingido y al mismo tiempo real, al ver mi cambio tan radical.

-Hola, chicos como estan?

Abrace a Bella y a Edward con efucividad.

-Mama - dijo Bella despues de los saludos entre Edward y yo. -Ella es Vanessa Wolfe, era nuestra compañera y vecina en la universidad. Vanessa, ella es Renee mi madre.

-Hola mucho gusto señora. -Al darle la mano puse en su mente la idea de que me diera un abrazo.

Era tan lindo por fin conocerla. Su mirada era tierne y amable.

-Hola, linda que gusto conocerte. Bella nunca me presento a sus amigas de la universidad - dijo la abuela Renee en tono acusatorio.

Sera por que en realidad nunca asistieron Dartmouth, por quedarse en casa cuidandome.

-No eran muy sociables, pero eran buenos amigos. - Le explique.

Mientras platicaba con la abuela, papa le ordeno al mesero que agregara un lugar para mi. Yo me hise del rogar. Alegue que era una reunión familiar y no quería interrumpirla. Al final me senté junto a Renee.

-Tu cara me es muy familiar -dijo de pronto Renee - Segura que no te he visto en otra parte?

-Si nos conocieramos, lo recordaría - le asegure.

-Tal vez en un comercial, en la televisión - la abuela comenzó a divagar - Tu carita es tan linda y te vez muy joven.

-No, para nada. Soy de la misma edad de Bella - Le mentí descaradamente.

-Y seguiste estudiando, o trabajas en algún lugar?

-No aun no encuentro mi camino, mi vocación - eso era totalmente cierto. - Pero me estoy interesando mucho en la mitología.

Mama y papa nos dejaron platicar, no intervinieron para nada. Me dejaron hablar e influenciar a Renee a mi gusto.

-Mitología griega o romana? - pregunto con interés.

-Ninguna, de hecho es una mas moderna, los mitos que se iniciaron hace poco relativamente.

-Cual es esa?

-La mitología que habla de los hombres lobo - recorde a mi Jacob.

Que estaria haciendo? Estaria en su taller, patrullando o en la playa?

-Vampiros y brujas - continue sin que ella notara mi distracción momentánea-. Casi no se sabe nada de esos mitos, todo lo que hay es muy comercial y nada realista, tanto en cine, libros, televisión. Los humanos tienen, tenemos - corregí - cierta fascinación con el tema. Bueno al menos en mi caso.

Mis padres me dijirian sendas miradas. Sabia que me reganarian por decirle eso a Renee, tal vez se enojarían tanto que cancelarían el viaje. Pero tenia que iniciar a la abuela en ese tema a como diera lugar. La quería con nosotros para siempre, igual que a Charlie.

La vez que le propuse a Carlisle la idea, papa se enfureció tanto que me castigo sin ver a Jacob por una semana.

Una semana! Fue una eternidad para mi. Esa fue la unica vez que me ha castigado. Despues de eso se disculpo conmigo y me compuso una canción.

-Que miedo- dijo Renee despues de un rato - Pero te imaginas que esos mitos fueran reales?

-Seria algo en verdad emocionante. Que estupendo seria vivir para siempre. Hermosa y joven, es algo muy tentador no cree Renee?

-Para siempre, joven y hermosa? Eso si que me gustaría. Pero a que precio?

-Beber sangre, ya sea humana o animal.

La abuela se estremeció.

-Cielo santo, que horrible. Pero si es muy tentador. Yo casi no se de ese tema, nunca me había llamado la atención hasta ahora. Bella serias una terrible vampiresa. Te asusta la sangre.

Renee se rio de su hija y con ella, Edward y yo. Si la pobre supiera.

-Hubo una vez que se desmayo Bella, en la clase de biología, estaban haciendo exámenes del grupo sanguíneo. Eso fue unas semana despues de que la conocí; tuve que llevarla a la enfermería en brazos. -Recordo papa con una sonrisa.

Después de la comida convencí a Renee de que aceptara los libros que acabada de comprar.

Nos pusimos de acuerdo para ir al teatro la noche siguiente.

-Bella - llamo su atención Renee con tono serio - Por que nunca me habias presentado a tu amiguita. Es tan adorable e inteligente. Me recuerda a ti en cierto modo, cuando aun viviamos juntas en Phoenix.

Oh oh.

-Mama, que cosas dices. Mejor ya vamonos al museo. - dijo mama con voz nerviosa.

-Ya se que crees que tu madre ya esta vieja y veo cosas donde no estan. Y tal vez tengas razón. - Soltó a reír.

Toda la semana la pase en compañía de mis padres y de Renee.

Fuimos a teatro un par de veces. Visitamos museos. Fuimos de compras, a comer y a cenar otras tantas veces.

Renee era muy graciosa e imprudente, casi hasta infantil. Era igual a como Bella la describió todos estos años. Ademas era muy influenciable. Ya no volví a utilizar mis dones con ella, estaba muy interesada en lo que yo le praticaba acerca de los lobos y de los vampiros. Tal vez en un futuro no muy lejano, mama le contara la verdad. Y asi la abuela Renee se nos pudiera unir tambien.

Edward y Bella la llevaron al aeropuerto. Cuando su avión despegaba para regresar a Jacksonville, el avión de Carlisle y Esme aterrizaria y los traerian al hotel. Al dia siguiente todos nos iriamos a Londres.

Carlisle solo se rió de mi al ver mi disfraz a prueba de los ojos inquisidores de Renee. Esme me abrazo y me dijo que no me olvidara de mandarle una foto a Emmett de mi apariencia tan intelectual. Se moría de ganas de ver que hice, para que no me descubriera la abuela.