Capitulo 3: La decisión.
En cuanto Hermione se quedó sola cerró los ojos fuertemente. Inspiró profundamente, cogiendo mucho aire por la nariz y lo soltó lentamente por la boca. Era una técnica de relajación que le había enseñado su madre. Ya antes de entrar en Hogwarts era una niña que no caía muy bien en la clase porque siempre les superaba en los exámenes sin que los otros niños se dieran cuenta de que intentaba ser la más lista porque en su interior sentía que le faltaba algo, que ella no era igual al resto de sus compañeros de su clase y antes de un examen se ponía tan nerviosa que su madre la obligaba a bajar al jardín que tenían en su casa, aunque fuera invierno, la hacía tumbarse en el césped, cerrar los ojos y concentrarse en su respiración durante diez minutos. Cuando terminaba esa sesión siempre se encontraba más relajada y con más fuerzas de afrontar ese examen. Otras veces se iban los tres juntos, su padre, su madre y ella de excursión al bosque de Dean. Allí, paseando en silencio, dejando que la naturaleza la rodeara y solo escuchar el sonido de sus pasos la relajaba y la hacía olvidarse de lo que la esperaba en la cuidad.
Por suerte en cuanto entró en Hogwarts encontró a Harry y Ron y, aunque sus comienzos no fueron muy buenos, después fueron sus compañeros inseparables.
No podía creer que ya no los tuviera… estaba sola.
Su interior de repente se resistió a la idea de darse por vencida. No por nada el sombrero seleccionador la había mandado a Gryffindor y su valor salió a flote cuando mas perdida y confusa estaba. Encontraría el modo de volver a casa, volvería a ver a sus padres y a sus amigos y ese viaje en el tiempo no sería más que una pesadilla.
Animada por sus pensamientos, Hermione intentó recordar qué era exactamente lo que decía su ejemplar de Viajes a través del tiempo:
"Jugar con el tiempo tiene muy malas consecuencias, es por ello que quienes poseen un giratiempo tienen que tener mucho cuidado con las personas ante quienes se exponen, pues corren el peligro de que los hechicen e incluso los maten creyendo que hay magia oscura por medio o en un arranque de locura.
Otro caso aparte y, quizá, el más peligroso, es aquel viajero del tiempo que viaje al pasado o al futuro por culpa de un cruce de hechizos. Es necesario decir que un viaje en el tiempo por culpa de un cruce de hechizos es algo totalmente impredecible, ya que la persona puede morir si se ejecutan mal los hechizos, o puede acabar en el mismo tiempo pero en lugar diferente del de partida… etc. La potencia del hechizo, en caso de que salga bien, es directamente proporcional a la cantidad de años que viajará la persona. Por tanto si el hechizo es muy poderoso viajará mas años en el tiempo que aquella persona que reciba un hechizo de menor impacto.
En cuanto a la forma de volver al momento en que se hizo el viaje, es decir, retornar al momento "presente", en el caso de un giratiempo, como solo se pueden viajar por horas, simplemente hay que esperar que llegue la hora, pero en el caso de un cruce de hechizos es más complicado. Tenemos el caso de Elizabeth Bones en 1875, la cual aseguró mediante los efectos de la poción Veritaserum que ella volvió espontáneamente al tiempo presente. El señor Edward Flint en 1910 aseguró que él volvió a su tiempo haciendo una poción que contrarrestó los efectos de los hechizos que le habían enviado al año 2040. Este último testimonio es el que más nos convence pues informes del Departamento de Misterios nos han confirmado que otras personas aparte del señor Flint consiguieron volver a su tiempo mediante una poción que contrarrestara los efectos de los hechizos, con lo cual es de vital importancia saber que hechizos son los que nos envían en un viaje por el tiempo."
-Muy bien- pensó Hermione- solo tengo que averiguar qué combinación de hechizos fue la que me trajo aquí. Tuvo que ser muy poderosa, pues veinte años atrás es un viaje largo…
Estuvo recitando todos los hechizos que se sabía (le llevó un buen rato) y llegó a la conclusión de que ninguno de los que ella recordaba había visto salir de las varitas de los mortífagos. Desanimada se quedó mirando un periódico de El Profeta que había en su mesilla. Con ganas de distraerse un poco se sentó en la cama y empezó a hojearlo. Se quedó horrorizada: en su tiempo Voldemort estaba jugando al ratón y al gato con el Ministerio. Como el inepto de Cornelius Fudge no quería creer que Voldemort había vuelto, este lo que hacía era asegurarse de que no le encontraran, reunir poco a poco a su ejército para que cuando volviera a aparecer, nadie que estuviera en su contra viviera para contarlo. Por tanto, en los periódicos que ella había leído hasta entonces no había desapariciones, ni asesinatos de decenas de muggles y magos… pero en este era distinto: El-que-no-debe-ser-nombrado arrasa un barrio entero de muggles en Surrey, Los muggles asocian la tragedia de Piccadilly Street a una fuga de gas, La gente del agua promete ayudar al Ministro de Magia en la lucha contra El-que-no-debe-ser-nombrado, Desaparece de la familia Collins…
-Dios mío- susurró Hermione.
Toda esa gente desaparecida, todos eso muerto, los muggles indefensos… toda su vida como niña antes de saber que era una bruja pasó ante sus ojos y decidió que eso no iba a quedar así y entonces tomó su decisión: de momento estaba condenada a estar en ese tiempo y hasta que descubriera la forma de volver a su tiempo iba a luchar, iba a ayudar a las personas que ese momento estaban luchando contra Voldemort, para que el futuro fuera un poquito mejor y que, con sus conocimientos del futuro, Voldemort fuera atacado donde más le dolía.
Satisfecha con su decisión se volvió a echar en la cama y se quedó dormida.
Cuando despertó, se sentía más descansada, pero seguía doliéndole todo el cuerpo. En ese momento sonó la puerta:
-Adelante- gritó Hermione.
Dumbledore apareció en el umbral de la puerta con una sonrisa.
-Buenas tardes, señorita Granger. Veo que ya tiene mejor aspecto.
-Gracias, señor. He tomado una decisión.
-Me alegra oírlo- repuso Dumbledore- ¿y cuál es?
- Verá, señor. Cuando yo estaba en mi tiempo Voldemort había perdido su poder pero estaba volviendo a recuperarlo con el Ministerio de Magia haciendo oídos sordos. Como la política del Ministerio era que Voldemort había desaparecido, no nos dejaban estudiar magia defensiva, por lo que un grupo de estudiantes y yo montamos un grupo de estudio para aprender a defendernos con un buen profesor. Es por ello que yo sé luchar, es verdad que a lo mejor me falta entrenamiento, pero ya que estoy en este tiempo lo que quiero es ayudar en la lucha anti-Voldemort.
-Lo que me dice la honra, señorita Granger. Estoy convencido de que es usted una luchadora, pero usted todavía está en edad escolar y no sé… Bueno, mire lo que vamos a hacer. Usted se recupera, cuando le den el alta la acompañaré a su nueva casa y entonces hará usted una prueba con varios de nuestros compañeros en la Orden del Fénix. Si la supera, estará admitida.
-Gracias, señor- dijo Hermione con una pequeña sonrisa.
-En cuanto a su situación legal, he hablado con el Ministro y hemos acordado hacer como que es usted una estudiante de un instituto de magia de Estados Unidos que ha venido a estar aquí una temporada.
-Muy bien.
