Capitulo 6: La Prueba.
Todos los miembros presentes se pusieron en pie y acompañaron a Hermione hasta una puerta de madera lisa. Dumbledore la abrió y dejó pasar a la chica. Allí había lo que parece ser un cuarto de entrenamiento para el combate bastante grande. A Hermione le recordaba bastante a la Sala de los Menesteres cuando se transformaba para que ella y algunos compañeros pudieran practicar hechizos defensivos.
A su alrededor se empezaron a congregar los distintos miembros de la Orden para observar La Prueba. Dumbledore se acercó a Hermione y le dijo:
-Mira, la prueba que vamos a hacerte es muy sencilla: tres de los miembros de la Orden van a luchar contra ti, por turnos. Si los derrotas a todos, te haremos miembro de la Orden. Es una prueba básica, ya que, como miembro, tendrás que luchar a nuestro lado en algunas ocasiones –le contó Dumbledore.
El primer contrincante era un hombre joven, de unos 20 años con el cabello castaño un poco largo, los ojos azules y una sonrisa en la cara.
-Muy bien- dijo Moody- que comience el duelo.
Hermione flexionó de forma automática las rodillas y apretó los dientes mirando a su contrincante.
-Petrificus totalus- gritó el chico.
-Protego- replicó Hermione.- Impedimenta.
El chico se apartó de un salto de la trayectoria del hechizo de Hermione.
-Desmaius- gritó Hermione aprovechando que el chico todavía estaba distraído por su salto.
Su contrincante salió despedido de su posición y cayó al suelo desmayado. La mujer que le había estado preguntando en la reunión se acercó de inmediato a él y, apuntándole con la varita, murmuró:
-Enervate.
El chico se sentó en el suelo donde había caído y miró fijamente a Hermione con una sonrisa cansada.
-Vaya, vaya- dijo Moody- Anthony, me parece que la chica nueva te ha pillado desprevenido.
Todos los que estaban en la sala soltaron una risilla.
-No volverá a pasar, Moody. Déjame intentarlo de nuevo- dijo Anthony.
-Lo lamento, Anthony- contestó Dumbledore- es el turno del siguiente contrincante. Ya te desquitarás en los entrenamientos en caso de que sea aceptada.
-Uno de tres- pensó Hermione con una sonrisa.
El siguiente duelo fue con una mujer de unos 35 años. Esta vez, a diferencia del duelo con Anthony, tardó unos 15 minutos en conseguir paralizarla.
Tras ese duelo, a continuación, Sturgis Podmore fue su siguiente adversario. Tras varios minutos de duelo, Hermione ya estaba muy cansada. Unido al cansancio normal en varios duelos seguidos estaba su larga convalecencia de tres semanas de cama en San Mungo.
-Expelliarmus- gritó Sturgis.
-Protego- gritó Hermione- Impedimenta.
Sturgis se apartó del hechizo y gritó:
- Rictusempra.
Hermione desvió el hechizo y grito:
-Expelliarmus.
La varita de Sturgis salió volando de su mano. Hermione creyó que el duelo ya había terminado y empezó a sonreír bajando la varita. En ese momento, Hermione vió como Sturgis corría a través de la sala hasta donde había caído su varita.
-¡ALERTA PERMANENTE! Hasta que el enemigo no esté incapacitado no acaba el duelo- gritó Moody.
Hermione, con el corazón en un puño, corrió tras Sturgis y lo vió a punto de coger su varita. Sin pensarlo, lo apuntó con su propia varita. Sturgis la debió de ver por el rabillo del ojo y se escondió tras un armario enorme donde la Orden guardaba algunos objetos de defensa. Hermione se quedó frente al armario de los materiales, atenta a cualquier movimiento que viera. Al fin, Sturgis intentó echar un sprint para alcanzar su varita, pero Hermione fue más rápida y le lanzó un hechizo Desmaius en pleno movimiento.
La sala se quedó en silencio. Dumbledore se adelantó y dijo:
-Bien, amigos. En cuanto Sturgis esté consciente procederemos a la votación sobre el ingreso de Hermione Granger en la Orden.
Sturgis se levantó con cuidado y se unió a la fila de los miembros de la Orden.
-Bueno, quienes estén a favor del ingreso de Hermione Granger que levanten la mano.
Todos los miembros de la Orden, incluido Dumbledore, levantaron la mano.
-Hermione Granger. Queda admitida en la Orden del Fénix – Hermione empezó a sonreír, pero Dumbledore levanto la mano- Ahora es el momento del Juramento. Volvamos a la sala de reuniones.
En cuanto salieron al pasillo, Anthony y otros dos chicos y cuatro chicas de entre los mas jóvenes se acercaron a ella:
-Hola Hermione- dijo Anthony- fue un placer luchar contra ti. Me llamo Anthony y ellos son Zack Gilbert, Marc Gardiner, Lisa Geraldine, Anne Calvin, Kate Webber y mi hermana, Luna Diggle.
-Hola, encantada- respondió Hermione- espero no haberte hecho mucho daño.
-No te preocupes- dijo Luna- tiene la cabeza muy dura.
Todos rieron. En ese momento llegaron a la sala de reuniones y allí Hermione sse quedó delante de un pergamino en blanco.
-Hermione Granger- dijo Dumbledore. En ese momento empezaron a aparecer letras en el pergamino, transcribiendo punto por punto lo que Dumbledore decía- ¿juras luchar en nombre de la Orden del Fénix contra lord Voldemort?
-Sí, lo juro.
-¿Juras defender y proteger a aquellos que lo necesiten?
-Sí, lo juro.
-¿Y juras poner tus conocimientos sobre el futuro al servicio de la Orden?
-Sí, lo juro.
-Firma en el pergamino, por favor.
Hermione firmó y al lado de su firma apareció un fénix.
-Quedas oficialmente admitida en la Orden del Fénix.
