Caridad
Di vueltas y vueltas en la cama, por que no podía dormir. No dejaba de pensar en Jake y en el lo que me dijo del forastero. Como es que mi familia no supiera nada? O me ocultaban aquello para no alarmarme?
Bueno no importa, Jacob dijo que ese era su trabajo y protegerme.
Jacob, Jacob.
No podía dejar de pensar en el. Su sonrisa, sus ojos, sus labios, su cuerpo. No veía la hora de estar de nuevo junto a el. Y tenia que dejar de pensar en el.
Tenia que dormirme u ocupar mi mente en otra cosa que no se relacionara con el.
Trate de dormir sin conceguirlo, por supuesto. Así que decidí levantarme y ordenar mi nuevo guardarropa. Saque la ropa que según mi tia Alice ya no sirve. - Aja - Y la avente a mi cama.
Mi papa no había querido que mi abuela Esme y Emmett agrandaran mi recamara e incluyera un armario mas apropiado para mis necesidades. Por lo que cambiamos de habitación. Yo dormia en la habitacion que inicialmente fue diseñada para ellos. Y mis padres dormían - o mas bien lo hacían - en mi antigua habitación. Adoraba el closet que tenia esa recamara, el cual era mas grande que la cabaña.
Saque la ropa de las maletas y las cajas que fueron enviadas durante el viaje. Me di el lujo de acomodar la nueva ropa por colores. Cuando termine de colgar la ropa nueva, separe la ropa "vieja" en prendas abrigadoras y prendas ligeras y modernas. Después de que termine mi pequeño proyecto banal, narcisista y algo altruista, me acoste de nuevo y me quede dormida.
Cuando la luz de la mañana gris perla me despertó, me vestí y fui a la casa grande de mi familia. De nuevo ahí estaban todos, entretenidos en sus cosas. Excepto Carlisle, que estaba en el hospital. Por lo menos el sale y se distrae por un que mi familia estaba haciendo no me llamaba la atención, y no podia ver a Jake todavía así que:
-Me voy a Seattle - dije sin mas ni mas y me levante del sillón.
Cuando me disponía a salir, una mano helada me lo impidió. Voltee a ver quien era y Edward me miro melancolico.
-Tu sola? A que vas a ir?
-Tengo mi antigua ropa en cajas. No la voy a usar otra vez y mucho menos tirarla a la basura como sugirio Alice.
La aludida me saco la lengua.
-Pensaba llevarla a un refugio, para que las personas necesitadas la puedan usar. Les puede ser de utilidad no crees, papa?
Le di mi explicación, haciendo la cara mas dulce e inofeciva que pude hacer. Eso siempre resulta con papa.
-De acuerdo, mi amor. Pero no quiero que vayas tu sola. Que Jacob te acompañe, la ciudad es muy grande y peligrosa.
-Papa, me se cuidar sola!
Ademas por que crees que estoy haciendo esto? - pense para mi. Mama tenia el escudo - Por que no puedo ver a Jacob.
-Jake tiene guardia. Si quieres que me acompañe mama.
Ja, no creo que quiera, no se despegan el uno del otro, para nada.
-Si yo voy contigo, mi cielo.
Maldición! Bueno al menos mama no lee el pensamiento.
-Gracias, mami. - dije con amabilidad y con sarcasmo por dentro. - Emmett nos ayudas con las cajas por favor?
-Claro, Santa Renesmee de los Pobres Desvalidos sin Ropa Cara - musito mi tio favorito.
-Ja, ja. Muy gracioso.
Metimos todas las cajas en el viejo Volvo de papa - no se que le ve a ese auto, puede comprarse cualquier cosa mejor - por que ese coche tiene mas espacio.
Mama condujo por la carretera casi vacia a una velocidad muy superior a la permitida. Estar con mama es facil y comodo ya que no me lee el pensamiento como papa o siente mis emociones como el tio Jasper. Podía pensar en Jacob, cuanto yo quisiera y aun me sentía conectada con ella. Pero creo que eso ocurre con las madres e hijas normales no?
-Y que cuenta Jake? - pregunto mama.
-Mmm no mucho.
Me dijo lo del forastero.
-Me regalo un pequeño claro, es muy bello. Se parece al tuyo y de papa, pero es mucho mas pequeño.
-Te regalo un claro?
-Si, dijo que se parece a mi.
-En que se parece a ti?
-En que es pequeño y raro.
-Tu no eres rara, Renesmee.
-Mama, claro que lo soy, mirame!
Mama se rio cuando me vio.
-No eres rara, eres unica. Pero muy hermosa.
-No soy tan unica, estan Nahuel y sus hermanas. Por cierto tengo ganas de verlo.
-Si yo tambien, es una lastima que estuviera de viaje cuando fuimos a Brasil.
-Lo se.
-Y Jacob no te ha dicho nada mas? - pregunto mama con curiosidad.
-Debería? - El forastero!
-No lo se, tu dimelo.
-No, pues visitamos a Emily y Jake se burlo de Sam cuando vio el lobito que le lleve a la niña. Eso es todo. Ayer te lo conté.
-Mmm
Que querra saber mama?
Primero llegamos a un albergue y dejamos dos cajas con prendas abrigadoras - seguramente a alguien le hace falta - Después fuimos a tiendas donde venden ropa de segunda mano, a muy buen precio. Se sorprendieron mucho, al ver la clase de ropa que llevábamos. Y me preguntaron si estaba segura de regalar la ropa.
Al hacer una buena acción, me sentí muy bien, aunque fuera algo banal. Con razón Carlisle es tan feliz, trabajando en el hospital.
Seattle estaba nublado y con probabilidades de lluvia. Mama y yo pudimos pasar el día juntas al aire libre, sin que de la piel de Bella brillara causando conmoción entre los humanos. Entramos a una librería y compramos cuatro libros que ambas quisieramos leer, en vez de llevarnos ocho libros.
En el camino de regreso a casa, mama me invito a una noche de chicas.
-Noche de chicas? - pregunte intrigada.
-Lo se, ya ves como es Esme. Quiere que vayamos a un viaje de cacería, solo nosotras las mujeres. Y Alice y Rosalie se entusiasmaron y por ende nos arrastraran a nosotras dos como siempre.
-Suena interesante. Cuando es?
-Nos vamos hoy al crepúsculo.
-Hoy?
-Si.
-Mmm, lo siento, no puedo.
-Por que no, Renesmee?
-Jake quedo muy formal de llevarme al ver una película en Port Angeles.
-Ah. - Mama guardo silencio unos segundos. - Esta bien, pero dejare el lugar exacto en donde estaremos, por si nos quieres alcanzar.
-Gracias, mama.
-De nada. - Luego agrego para si. - Aunque dudo que vayas.
Oh oh.
Mama se había dado cuenta de lo que siento por su amigo?
No me conviene pasar mas tiempo con ella, ni con Edward, o Jasper, prácticamente con nadie. Excepto con Jacob.
Controlate!
Fuimos a visitar por un rato al abuelo, duramos dos horas en su casa y el dijo que solo fueron veinte minutos. Refunfuño todo lo que quiso, pero de todos modos nos marchamos.
