El Lobo Feroz
Jacob y yo acordamos no pensar en que ya estábamos juntos, cuando estuviéramos cerca de Edward. Yo quería decírselo primero y con testigos alrededor, por si acaso le daba un ataque de ira.
Me despedí de Jacob como unas tres veces, no me quería alejar de su lado.
Estacione mi auto en el garaje y entre a la casa. Como de costumbre todos estaban ahí. Mis padres en el piano, Jasper veía la televisión, Alice hojeaba una revista de moda, Rosalie y Emmett estaban jugando al poker. Carlisle leía un grueso libro y Esme tarareaba para si, mientras veía unas muestras de pintura para la nueva cocina.
Yo estaba tan contenta y feliz, que creo que irradiaba luz de adentro hacia afuera.
-Por que tan feliz? - pregunto Edward al verme.
Mire a mama.
-Tengo el escudo - susurro guiñándome el ojo, con complicidad.
-Por nada -me acerque a ellos- Es solo que tengo lo que necesito y quiero.
Aprete con cariño los hombros de mama y abrace a papa por la espalda y llene su mejilla de besos.
-Mi amor -papa me tomo de la mano y me dio la vuelta para verme de frente- Sabes que te adoro con todo mi ser... -me dedico su sonrisa retorcida- Pero mi vida... apestas!
Toda la familia incluida yo, nos reímos a carcajadas.
-Lo se, no es genial?
Claro que era genial. Olía a lobo.
A mi lobo.
Me fui a sentar a un lado de Jasper, para ver la televisión un rato. Volteo a verme con los ojos muy abiertos y redondos como platos.
-Si, ya lo se. Apesto! - Me aleje un poco de el.
-No, no es eso es solo que... - no dijo nada mas.
Con la mirada le advertí que no dijera nada acerca del estado de animo y los sentimientos que percibió en mi.
Me sonrio de manera picara y asintió.
Lo tome de la mano y le dije "Gracias"
No me quise arriesgar a que los ocho vampiros con ojos inquisidores me vieran o intuyeran que algo traía entre manos y subí a la biblioteca. Busque un libro que me llamara la atención y no encontre uno que absorbiera mi mente por completo.
Baje a la estancia con las computadoras y no encontre nada bueno que ver.
Salí de la casa y corrí hacia la cabaña, entre en mi fabuloso y enorme armario y muy pronto me aburrí.
Nada me llenaba la mente como antes, todo lo encontré aburrido y sin vida.
Sabia muy bien lo que necesitaba.
Necesitaba a Jacob Black. Que me estrechara entre sus brazos, que me besara...
Sus labios, como pude vivir tanto tiempo sin esos labios?
Que estoy haciedo? Edward esta muy cerca y me puede escuchar.
Entre de nuevo al armario y saque un cómodo y holgado pantalón negro con bolsas en los lados. Una blusa gris y una chamarrita negra ligera con capucha.- Ese estilo de ropa es muy comodo para cazar-. Salí de la cabaña y me adentre en lo mas profundo del bosque. Como a unos cuarenta kilómetros de mi casa, detecte el olor familiar.
Lobo.
Seguí su rastro y lo perdí abruptamente.
No se por que me dio miedo. Nunca había salido de casa sin avisar.
Escuche un ruido entre los arboles.
Mas miedo.
No es que me fuera a pasar algo malo, pero el miedo, la euforia, el nerviosismo y el amor, nublaban mis sentidos en vez de agudizarlos.
-Buh! - dijo una voz detrás de mi.
Algo golpeo mis costillas en un rápido movimiento.
Grite del susto y voltee a ver quien me había asustado de esa manera. Pensé que seria Seth jugandome una broma, pero no había nadie.
Voltee desesperadamente en circulo en medio de la oscuridad. Unos fuertes y cálidos brazos me rodearon y todo el estúpido miedo desapareció por completo.
-Te asuste? - pregunto en un susurro.
-S... - fue todo lo que pude contestar.
Jacob estampo sus labios en los míos.
No espere que mi cerebro y mi cuerpo fueran a reaccionar de esa manera y mucho menos el.
Un gruñido salio de mis labios y lo bese sin miedo, enrede mis dedos en su cabello atrayendolo mas hacia mi. Me faltaba el aire pero no importo. Sus manos recorrieron mi espalda y se trabaron en mi cintura. Sentí el calor de su pecho desnudo quemarme a través de la ropa.
Un segundo después se separo de mi unos cuantos pasos.
La adrenalina corría por mis venas y nuestra respiración era un violento jadeo.
-Que haces sola en el bosque a estas horas? - pregunto con preocupación.
Me encogí de hombros mordiéndome el labio.
Me sonrió y sus blancos dientes centellaron en la oscuridad. Se acerco a mi de nuevo y me abrazo.
-Ten cuidado - susurro en mi oído - que no sabes que anda suelto el lobo feroz? - pregunto burlón.
-Es que es al lobo feroz, al que estoy buscando - replique con una sonrisa.
-Adivina que? Lo encontraste y te va a comer! - me hizo cosquillas en el estomago.
-No! Jake, no!
Me tire en el suelo y me siguió torturando sin piedad. Unos minutos después logre zafarme de sus fuertes manos y eche a correr. Lo sentí correr detras de mi en su forma humana. Me alcanzo con suma facilidad. Me tomo en brazos y corrimos por el bosque de nuevo, hasta que vimos a lo lejos las luces de Seattle.
No podía existir tanta perfección. El era perfecto. Guapo, tierno, sincero, honesto, amoroso, cálido, gracioso, fuerte y tenia un cuerpo glorioso y era todo mio. Solo mio.
Suspire después de un largo, suave, intenso, apasionado y húmedo beso, lleno de amor y de ternura. Todo raramente mezclado.
-Cuando le vas a decir al chupasangre de tu padre? - pregunto impaciente unos minutos después.
Lo vi de mala manera.
-De acuerdo... a tu papa.
-Mmm no lo se -me mordí el labio- Necesito contarle a Bella primero y conseguir la ayuda de Jasper.
-De Jasper? Por que de el?
-Para controle a Edward en dado caso que te quiera arrancar la cabeza - me burle.
-Uy si, que miedo. Pero no le veo mucho caso que se lo ocultemos. Ellos ya lo saben - se encogió de hombros.
-Que? Como que lo saben? Tuve mucho cuidado en no pensar en...
-Tranquila, mi amor -Acaricio mi mejilla- No saben la nueva noticia, pero si saben que algún día va a pasar.
-La mirada de mis padres que no entendí en el bar - susurre para mi.
-Si y te acuerdas la vez que tu mama despertó y se me fue encima y Seth se interpuso.
Lo recordaba perfectamente, como si hubiera sido ayer. Tome la mano de Jake y le mostre el recuerdo.
-Exactamente, me ataco por que supo que me impronte de ti.
-Oh.
-Es solo cuestión de que les digas y ya.
-Seguro?
-Estaré a tu lado todo el tiempo.
-Prefiero decírselo sola, no te quiero poner en peligro - acaricie su rostro.
-Estaré bien. Pero es tu decisión. Sabes bien que siempre haré lo que tu me pidas.
Me beso en la frente.
Unos minutos mas tarde, regresamos al punto de partida. De nuevo me despedí de el varias veces. Me dolía no estar mas tiempo a su lado. Regrese a la cabaña y pense en todo menos en Jacob, por si acaso Edward andaba cerca.
Entre a la casa y estaba sola. En la puerta de mi habitación había un papel, con letra de papa.
Fuimos a nuestro claro.
Besos
Mis padres y yo habíamos llegado a un acuerdo: Cuando ellos quisieran estar "solos", me avisarían, para que me saliera de la casa. O me avisarían donde estaban para no buscarlos e interrumpirlos. Este acuerdo era por mi bienestar mental y por el bien de nuestros lazos de amor.
Como estaba sola... podía pensar en Jacob y en sus besos...
Lo se! Se suponía que ayer iba a publicar, pero no tuve tiempo mas que para contestar un correo...
En recompensa les subiré tres caps el día de hoy.
Kisses and Love
Vicky W.
