Prometes No Enojarte... Mucho?

Por la mañana, le pedí a mama que me acompañara de cacería, solo nosotras dos. Acepto con una gran sonrisa.

Era el pretexto perfecto para contarle de Jacob. Sabia que tanto misterio era absurdo, pero prefería prevenir que lamentar.

-Mama... puedo contarte algo? - pregunte como no quiere la cosa, mientras hacia equilibrio sobre una delgada rama de un pino.

-Claro... - mama arrojo un venado seco por una ladera.

No sabia ni por donde empezar, no le podia decir: "Mami te acuerdas de tu mejor amigo? Ese enorme, hermoso y sexy chico que se convierte en lobo y que este imprimado de mi.. si lo se, soy su impronta y... ah si lo amo y me bese con el ayer. Por cierto me dijo que me ama y que tu ya sabias lo de la impronta así que no hay problema, verdad?"

Aunque pensándolo bien esa era una buena forma de decirlo.

-Que querías decirme? - mama se impaciento mientras yo decidía cual seria la forma de decirselo.

Me baje del arbol y me pare frente a ella.

-Te lo puedo mostrar? - musite dudativa.

-Muéstrame... - una pequeña sonrisa apareció en sus labios.

Respire profundo y tome sus heladas manos entre las mías.

Le mostré la conversación que tuvimos en Versalles, lo que sentí por Jacob cuando lo vi después de tanto tiempo -abrió mucho los ojos y me miro con sorpresa- Luego le mostré la platica que tuve con Jacob en nuestro claro acerca de que habia amado a alguien mas.

Respire profundo de nuevo y le mostré cuando Jacob me beso y cuando me confeso que soy su impronta y que me amaba.

Mama no dijo ni una sola palabra, me asuste. Y si todavía le guardaba rencor por haber puesto sus ojos en mi?

No le mostré que escape de casa en la noche y que me encontré con el en el bosque.

No supe ni como pero mama ya me tenia entre sus brazos, dándome vueltas.

-Mi pequeña pateadora y Jacob -me beso en la mejilla- No sabes cuanto me alegra que mi bebe y mi mejor amigo sean felices. Por que estabas asustada? No hay nada que temer, cielo.

-No estas enojada?

-No.

-No vas a tratar de matar a Jake como la vez pasada?

Me sonrió a modo de disculpa al recordar cuando lo ataco.

-No te voy a negar que esa vez si me enfurecí, pero después me di cuenta, que nadie mejor que el para hacerte feliz. Y también nadie mejor que tu para darle la felicidad que Jacob tanto se merece.

-Gracias mama - la abrace de nuevo.

Sentí que me habia quitado un peso de encima, pero recorde a Edward.

-Pero... - me mordí el labio, dudando.

-Pero que?

-Papa - susurre.

-Oh, Edward.

Mama también se mordió el labio. Es algo tan característico de ella, que con el paso del tiempo tambien adquirí y también su amor por la lectura. Así como herede de papa el amor por la velocidad y los autos.

-Estaba pensando mama, en conseguir la ayuda de Jasper, para que calme a tu marido cuando se lo diga.

-Edward también lo sabe.

-Lo se, pero lo conozco. Se que se va a enojar.

Bella me sonrió y comenzo a olisquear el aire.

-Hueles eso? - murmuro muy bajito.

-Claro!

Era el olor de algo grande y jugoso. Buscamos a nuestra próxima victima.

Al regresar a casa busque a Jasper. Estaba en la bibloteca de Carlisle.

-Toc toc - musite con una sonrisa tierna al abrir la puerta.

-Hola Nessie! -dijo muy contento y después entrecerró los ojos con sospecha- Ocurre algo?

-Esteee... quería ver si me podías ayudar con algo?

-Si esta en mis posibilidades ayudarte, con mucho gusto - me sonrió, he hizo que desaparecieran mis nervios.

Sabia que mama tenia el escudo así que le mostre a Jasper que necesitaba ayuda con Edward, para que lo calmara cuando le dijera algo, que lo haría enojar.

-Ya sabia yo que tramabas algo, pequeña -despeino mi cabello- Y puedo saber que es lo que le dirás, para que estes así de nerviosa?

Me mordí el labio.

-No te preocupes, creo saber que es. No eres muy buena controlando tus emociones, ayer me las transmitiste y las sentí muy fuertes, casi incontrolables.

-Para eso te tengo a ti, soldadito Whitlock - me burle de el.

Jasper dejo su libro a un lado y nos encaminamos a la puerta.

-Lista para enfrentarte a la horca?

Lo mire de mala gana, sabia perfectamente que estaba nerviosa y el todavía se burlaba.

Entre a la sala y papa estaba sentado en la orilla del sillón y Emmet al otro extremo, veían un partido de Baseball.

-Hola papi! - musite con tono inocente y me senté a su lado.

-Hola Nessie! -dijo con cariño- Ya extrañaba que me dijeras así.

Me abrazo y beso mi cabeza. Me acurruque en su pecho, tal y como lo hacia de mas niña.

-Siempre te digo así - mentí.

-No. Últimamente andas muy... rebelde. Desde que hicimos el viaje.

Me encogí de hombros y me quede "viendo" el partido por un rato.

-Te puedo contar algo papi? - dije de la nada.

Era ahora o nunca.

-Por supuesto.

Bella y Jasper entraron a la sala.

-Bueno mas bien mostrarte... pero ten en cuenta... Solo... no te enojes. Mantén la mente abierta y piensa que soy feliz, de acuerdo?

Emmett apago el televisor y puso atención.

Respire hondo y le mostré lo mismo que a mama.

Cuando le mostré mi primer beso con Jacob apreto tanto los puños, que sus nudillos se veían tan blancos como la nieve.

-Jasper - susurre en su direccion.

Al instante papa solto las manos y su rostro endurecido por la furia se suavizo un poco.

-Papi no estes enojado -susurre- Tu sabes bien que es algo bueno. El me quiere y yo a el... y es para siempre. No le hagas daño - suplique al borde de las lagrimas.

Temía por Jacob.

Edward suspiro con fuerza y me rodeo de nuevo con sus helados brazos protectores.

-Tenia la falsa esperanza de que no lo vieras del modo que lo haces. Pero yo mejor que nadie se que no hay nadie mejor para ti... que el - me sonrió de lado.

Uff. Sentí que me quitaron el mundo de mis hombros. Jamas vi venir esa reacción tan... resignada.

-Gracias papa. - Lo bese en la mejilla.

-Alto, alto, alto. De que estan hablando? -Emmett como siempre sin entender que pasaba- O entendí mal o Nessie ya anda con el lobo?

-Que? - Rosalie grito a mis espaldas, con tanta fuerza que hasta las ventanas vibraron.

-Si! - le conteste a mi tio.

-Edward has algo? - grito de nuevo mi tía.

-Que puedo hacer? - papa pregunto retoricamente.

-Mata a ese perro infeliz! Es mas, yo misma lo haré - musito dando la vuelta.

-Rosalie! -me levante y la detuve- Sabes el daño que me hace tu actitud?

-Nessie ese perro infeliz no te merece!

-Calma, Rose - Emmett la tomo de los hombros.

Genial! La que menos pensé que se enojaría, quiere matar a Jake.

La felicidad tan inmensa que sentía desde la mañana del día anterior, se evaporo con la reacción de Rosalie. Se me hizo un nudo en la garganta.

De seguro Jasper capto mi estado de animo y lo cambio de inmediato. El dolor y el odio que me causo mi tia, desaparecieron y los convirtio en una ligera tristeza y un enojo pasajero.

Rosalie se disculpo por su comportamiento y prometio no volver a mencionar matar a Jacob, por mas que quisiera hacerlo una realidad.

-Le puedo decir a Jacob que venga? -le pregunte a papa- Y decirle que no corre peligro? - mire a Rosalie.

Edward miro a Bella y esta asintió.

-Gracias!

Salí corriendo a la cabaña por mi celular. Marque el número de la casa de Jacob.

-Bueno? - contesto su gruesa voz al tercer timbrazo.

-Hola!

-Nessie!

-Ya les dije - solte de golpe.

-Y?

-Bella esta muy contenta, Edward se molesto al principio, pero después le vio el lado positivo... por así decirlo.

-Ves? No tenias por que asustarte.

-Si, lo se. Exagere. Creo que viene de familia. Mmm... puedes venir por mi en tu coche y con ropa formal?

-Que? Para que?

-Por que quiero tener algo normal en mi vida, y la presentación de mi novio es algo que hace la gente normal. Mis padres lo hicieron.

-Mi vida, tu no eres normal -musito Jake de manera divertida- Yo tampoco... y tu familia menos! - Solto unas risitas.

-Lo se, por eso quiero que vengas.

Jacob se rió de nuevo.

-Vas a venir o no? - cuestione haciendo un puchero.

-Para que preguntas? Ya sabes que siempre hago lo que tu quieres Nessie - No lo dijo a manera de reproche, sino de manera tierna.

Suspire.

-Gracias. Te veo en media hora?

-De acuerdo. Te amo.

Me quede muda. Aun no me acostumbraba que esas palabras salieran de su boca y que estuvieran dirigidas a mi.

-Yo también - susurre emocionada y con el corazón a toda marcha.