Mal Sueño
Jacob me dejo en la puerta de la cabaña a eso de las dos de mañana. Me dio el beso de buenas noches y se fue. Suspire y entre a casa, Bella y Edward me esperaban.
Genial.
-Que horas son estas de llegar? -pregunto papa con las manos en las caderas- Estas castigada!
-Que?
-No, no lo estas, Renesmee - dijo mama levantando la vista de su libro.
-Edward te estas poniendo muy pesado y cada vez es mas difícil quererte -le dije en su cara-. Y eso de amenazar a Jacob de torturarlo y matarlo, en que estabas pensando Edward? Y para acabarla tus hermanitos lelos siguiéndote la corriente.
Aquel padre comprensivo que vi en la mañana cuando le mostre lo sucedido con Jacob, había desaparecido.
-Nessie, sabes que solo me preocupo por ti -me abrazo con fuerza y casi a la fuerza.
-Eres muy exagerado Edward. Tal vez la que lastime a Jacob sea yo -Obvio no-. Entonces que harás?
-Te apoyaría al cien por ciento - se burlo.
-Ya déjala que se vaya a dormir, Edward.
Mama me dio un beso en la frente al igual que papa.
Suspire y entre a mi habitación, me di un baño y me puse la pijama. Me acosté y me puse a pensar un poco.
Mis padres se portaban como si fueran los padres de una chica de veinte años. Como si ellos tuvieran mas de cuarenta años. Casi siempre muy serios y maduros. Tenían dieciocho y diecisiete años por Dios santo.
Me preguntaba si alguna vez se comportaron como verdaderos adolescentes. Se que se tienen que comportar como padres, pero... no podrían disfrutar un poco de su adolescencia eterna? En lo único que si parecen adolescentes, es que no pueden dejar de tocarse tan siquiera una noche.
También me preguntaba por que no podían comportarse conmigo mas como amigos que como padres? Yo ya había llegado a una etapa en la que había madurado, tanto física como mentalmente; ya no necesitaba que mis padres revolotearan a mi alrededor día y noche para cuidarme, protegerme y guiarme. Necesitaba a unos amigos, a los cuales no les temiera, a los cuales les tuviera confianza.
Me veía incluso mayor que ellos!
Así que por que no me trataban como su igual y no como a una niña que no sabe nada de nada. Tendré seis años, pero no los aparento. Ni cuando ve veía de seis años era torpe e inmadura.
Si soy algo caprichosa, pero es culpa de ellos y de los demás integrantes de la familia, siempre que quería algo me lo daban al instante, aunque fuera algo que estuviera al alcance de mi mano, quería que ellos me lo dieran.
Por que ahora que quiero algo de respeto y que me traten como a su igual... no lo consigo?
Despues de un rato me quede dormida.
Tuve una pesadilla. Tenia años sin tener pesadillas. La única que realmente recuerdo, la soñé el día que los Vulturi vinieron a matarme. Soñé con lo sucedido esa mañana en el gran claro nevado. Sus ondulantes capas oscuras me persiguieron en sueños, pero eso fue todo.
Esta vez fue una pesadilla totalmente diferente.
Jacob y yo estábamos en nuestro pequeño claro. El día era nublado y había niebla a mi alrededor. Jake me abrazaba de manera protectora. Yo temblaba de miedo. Mire a mi alrededor en busca de la fuente de ese terror, pero no había nada, solo la densa niebla que cada vez nos envolvía mas. El terror que sentía no cesaba, al contrario, cada vez temía mas por mi vida. Sentía que algo iba a ocurrir de un momento a otro.
-Tranquila -susurro Jacob en mi oído-. Estoy aquí, nada va a pasar. Estoy aquí.
Repose la cabeza en su pecho, mientras el acariciaba mi espalda.
De entre los arboles apareció Bella.
-Jacob, ven, te necesito.
Jake si siquiera dudarlo me soltó y se fue con ella. No me volteo a ver ni se detuvo. Simplemente se fue.
Me sentí triste, sola, traicionada.
-Jacob! Jake, regresa! Jacob! - le grite hasta que me dolió la garganta de tanto llamarlo.
Desperté de golpe y la angustia y el dolor de su traición desapareció poco a poco, mientras recobraba la conciencia.
-Estúpido sueño - murmure para mi.
El mal sueño que tuve se me olvido en cuanto vi a Jake sentado en la sala de la gran casa. Corrí con una sonrisa y me senté a su lado. Me rodeo con sus grandes brazos y me sentí protegida y amada.
-Te extrañe - me dijo al oído.
-Yo también - voltee y le di un rápido beso en los labios.
Suspire fascinada. Me encantaba mi nuevo hobbie: besar a Jake.
-Los estoy vigilando, eh - murmuro Emmett desde su asiento frente a la televisión.
Mama quiso que fueramos a visitar al abuelo y Jacob se nos unió a la reunión familiar. Después de todo Charlie se tenia que enterar algun dia.
.
Al cabo de tres semanas todos ya estaban acostumbrados a vernos a Jacob y a mi juntos en todos lados. Charlie había torcido el gesto cuando Jake se lo dijo. Pero después dijo que si yo era feliz el también. Rosalie también dio su brazo a torcer al ver lo feliz que era junto a el y ya no lo trataba mal ni lo insultaba.
Todos hicieron sacrificios por que les gustaba verme feliz. Se los agradecí de todo corazon, en especial a papa.
William Hayes -el vampiro huérfano- desde que supo que que era novia de Jacob, ya casi no nos visitaba. Al parecer Jake tenia razón, yo le gustaba a Will. Lastima, en verdad me agradaba y deseaba que fueramos amigos cercanos.
En esas tres semanas evite dormir lo mas que pude, pero en ocasiones el sueño me vencía y las pesadillas aparecían de nuevo.
Casi todas eran iguales: Jacob, Bella y yo. En ocasiones aparecía papa, pero era invisible para el. Siempre estabamos en algun lugar del bosque y terminaba sola llorando por que el regresara junto a mi. Sabia que esos sueños no eran reales y que Jake me amaba como yo a el y nunca me dejaría sola, pero me desconcertaba demasiado y me dolía aun mas la forma en que me abandonaba y se iba con Bella. El sabia que yo tenia miedo y no le importaba me dejaba sola a mi suerte...
