Actriz
El día era bastante aburrido. Estaba nublado -que novedad- y caía una fina pero constante lluviecilla.

Todos estabamos en la casa, haciendo lo de siempre.

Mire a mi alrededor y suspire. Jacob no estaba a mi lado, lo extrañaba pero estaba muy ocupado con lo del nuevo taller. Mire a mi padre y estaba muy concentrado frente al piano; tocaba unas cuantas notas y las apuntaba en las partituras personalizadas que le regale en su "cumpleaños".

Rosalie estaba frente a un espejo y cepillaba su hermoso cabello rubio. Emmett veía un partido de Jockey. Alice tenia en sus manos la ultima edición de la revista Vogue Francesa. Jasper leía el Arte de la Guerra. Esme seguía con su diseño de cocina y veía unas muestras de barniz. Mama leía Sueño de una Noche de Verano. Carlisle estaba en el hospital.

Yo estaba hundida en un comodo sillón y deje caer el libro que tenia en mis manos. Lo cual era una reverenda estupidez, ya que era la primera edición de Orgullo y Prejuicio. Suspire de nuevo de manera audible, para que todos notaran que estaba aburrida.

-Estoy aburrida - susurre.

-No me digas - replico Jasper con una sonrisa escalofriante.

-Deberíamos traerte a Jacob para que te entretenga - murmuro Emmett sin despegar los ojos de la pantalla.

Su comentario estaba cargado de doble sentido.

Papa gruño.

-Hay que hacer algo. En serio! Hay que ir a la escuela, trabajar. Tener una vida normal! Así como ustedes la tenían antes de que yo naciera. O tan siquiera utilizar nuestros dones. - Declare con la mayor conviccion posible.

Papa tocaba el piana de nuevo y dejo de tocar en cuanto escucho la palabra dones.

-Que?

-Si. Mira papa, Carlisle obviamente es doctor. Jasper puede dar clases en la universidad. Esme sera la diseñadora estrella de los magnates del país. Alice puede ser diseñadora de modas y Rosalie su modelo principal.

-Y yo? - cuenstiono Emmett realmente entusiasmado.

-Entrenador personal de celebridades. Mama puede ser escritora y tu papa modelo de la linea masculina de Alice.

Todos se rieron de mis delirios.

-Bueno, no tiene que ser eso exactamente...

-Y en que se supone que trabajarías tu, jovencita? - pregunto Edward con los brazos cruzados.

-Voy a actuar.

-Que?

-Que voy a ser actriz -papa se rió con ganas- De que te ríes?

-Tu no sabes actuar! - contesto aun riéndose.

Se me hizo un nudo en la garganta y mis ojos se humedecieron. Hice un puchero y las lagrimas se desbordaron de mis ojos con tal rapidez que Edward se conmociono.

-Siempre haces lo mismo Edward! Por que no me dejas ser feliz? Por que nunca soy lo suficientemente buena para ti? -mas lagrimas- No me dejabas andar con Jacob, ahora no me dejas hacer nada! Me tienes en una jaulita de oro y cristal, encerrada. Alejada del mundo exterior... Por que...?

Se acerco a mi con una mirada extraña y me abrazo con fuerza. Mis sollozos eran ruidosos y temblaba entre sus fuertes y helados brazos.

-Perdóname mi vida... nunca fue mi intención hacerte sentir así -me froto la espalda consolándome- Lo lamento tanto...

Mas lagrimas y sollozos de mi parte.

-Nessie! - grito Jacob a mi espalda con voz alarmada.

Me solté de los brazos de Edward y corrí a los de Jake.

-Jacob! - canturrie muy alegre.

-Que tienes? - pregunto alarmado limpiándome las lagrimas con sus manos grandes y cálidas.

Me estremecí ante su contacto.

-Nada, es que estaba aburrida - me encogí de hombros.

-Estabas llorando por que estabas aburrida? - pregunto confundido.

-No -me reí un poco- Es que estaba probando algo.

-Y que probabas?

-Que si se actuar - Mire a Edward y parecía una estatua. Sus brazos aun estaban en el aire, tratando de alcanzarme y consolarme.

-Lo siento, no entiendo - murmuro Jacob frunciendo el ceño.

-Ups, perdon. - dije en dirección a Edward.

La familia me miro con la misma expresión de Edward. Aturdidos, extrañados, confundidos y con la boca abierta, casi queriendo decir algo pero su cerebro no funcionaba a causa de conmoción de mi llanto y confesión falsa.

Alice se levanto y aplaudió!

-Bravo, Nessie bravo! Ni siquiera yo puedo hacer eso. Claro esta que es por que no puedo llorar...

-Aprendí de la mejor - le sonreí.

Edward aun no se movía.

-Papi, lo siento. Me perdonas? -No contesto- Te tenia que hacer ver que no siempre tienes la razón.

-Eso! - murmuro Emmett muy feliz.

Le di un beso en la mejilla y sus facciones parecieron cobrar vida.

-Nos vemos - dije antes de tomar a Jake de la mano y arrastrarlo fuera de la casa.