Capitulo 24.

Dentro del vestuario del equipo de Gryffindor se oían cada vez más alto las conversaciones, bromas y gritos de los aficionados que iban camino de las gradas para presenciar el partido. Sirius estaba terminando de ponerse las botas cuando James se aclaró la garganta para llamar la atención de los jugadores.

-Buenos, chicos- dijo- Ha llegado el momento. Solo… solo tenéis que jugar como ayer en el entrenamiento y todo irá bien.

Sirius se fijó en que Hugo, el buscador, se estaba poniendo verde por momentos, por lo que le puso una mano en el hombro y se lo apretó.

-Ya habéis oído al capitán- dijo Sirius mientras James le miraba con agradecimiento- Tranquilos, que esas serpientes no son capaces de vencernos- concluyó con una sonrisa.

Todos los miembros del equipo rieron entre dientes. En ese momento sonó una bocina que les avisaba de que ya era hora de que salieran del vestuario.

-Vamos, mucha suerte- dijo James.

Los seis miembros del equipo salieron detrás de su capitán en dirección al terreno de juego. Los jugadores de Slytherin ya estaban esperando junto a la señora Hooch, el árbitro. Entre los jugadores Sirius reconoció a su hermano, Regulus. Hacía ya mucho que no se hablaban, desde que Sirius abandonara la casa de sus padres por no compartir las creencias de la familia. Regulus ni lo había mirado desde que entró en el campo, así que Sirius alzó la barbilla y miró al frente.

Cuando los jugadores de Gryffindor llegaron junto a ellos en medio del clamor del público, la señora Hooch les dijo:

-Capitanes, daos la mano.

James le tendió la mano a Adrian Gates, el capitán del equipo de Slytherin. Gates apretó con fuerza la mano de James como si quisiera triturarle los dedos. James, con el gesto impasible, apretó también la mano mientras sonaba en sus oídos la voz de Helena French, la comentarista.

-Bienvenidos una vez más a un partido de quidditch en Hogwarts. En este partido se enfrentan Gryffindor, capitaneados por James Potter, contra Slytherin, comandados por Adrian Gates.

En las gradas de Gryffindor y de Slytherin se oyó tal aplauso que hizo que los pájaros que estaban en los árboles cercanos salieran volando.

-Montad en las escobas- ordenó la señora Hooch- Buena suerte y jugad limpio- dijo, mirando de forma inquisitiva a los jugadores de Slytherin.

Sirius pasó la pierna por encima de la escoba para subirse a ella y, a continuación, dio una patada al suelo para elevarse con el bate de golpeador contra el hombro.

-¡Comienza el partido!- exclamó Helena- Potter coge enseguida la quaffle. ¡Potter! Avanza como una flecha hasta el guardián de Slytherin. Le hace un pase hacia atrás a su compañera, Kate Phillips… pero la intercepta Serena Woods, de Slytherin.

Sirius viró en el aire en persecución de una de las bludgers, que en ese momento estaba intentando derribar a Hugo, el buscador de Gryffindor. En cuanto la pelota se giró hacia Sirius, éste la golpeó en con el bate con todas sus fuerzas hacia Woods, que iba disparada hacia la portería de Gryffindor.

-Un golpe, cortesía de Sirius Black, hace que Woods pierda la quaffle y la recoja Phillips. Phillips de nuevo con la quaffle. La pasa para Potter. Potter la pasa hacia Diggle, que avanza hacia la portería. Se prepara, lanza y… MARCA. ¡GOOOOOOOL DE GRYFFINDOR!

Tres de las cuatro partes del público estallaron en gritos de ánimo y aplausos, mientras que la otra parte abucheó el gol de Rob Diggle, que estaba celebrando el gol. Sirius se acercó a él para evitar la posible represalia del equipo de Slytherin, pero no pasó nada. El partido se reanudó de nuevo y Sirius volvió a dar vueltas alrededor del campo. Se cruzó con Thomas, el otro golpeador, que iba siguiendo una de las bludgers para mandarla a Gates, en posesión de la quaffle, que la dejó caer y la cogió James.

-¡Eh!- gritó Sirius, ya que Poe, un golpeador de Slytherin, le había mandado una bludger hacia él con tal fuerza que, si no hubiera estado atento, le habría roto la nariz.

-¿Qué pasa, cara bonita?- gritó Poe- ¿No puedes evitar ni una simple pelota?- y rió.

Sirius apretó los dientes y golpeó con rabia una bludger en dirección a Poe, quien la esquivó y la mandó de vuelta a Sirius. Intentó apartarse pero no se pudo mover con rapidez, golpeándole en hombro justo cuando James marcaba el segundo tanto de Gryffindor.

La grada de Gryffindor empezó a gritar.

-FALTA.

La señora Hooch dirigió su escoba hacia Poe y empezó a amonestarle. James se acercó a él y le dijo:

-¿Estás bien?

-Sí, bien- dijo- Me ha dado fuerte, pero creo que no me he roto nada.

-¿Estás seguro?

-Sí. Estoy bien- contestó y alzó la mano en dirección a la grada de Gryffindor, para que vieran que estaba bien.

La señora Hooch se apartó de Poe mientras hacía sonar el silbato.

-Penalti a favor de Gryffindor- dijo Helena, la comentarista- Phillips toma la quaffle y se prepara para llevar a cabo el penalti… GOL DE GRYFFINDOR. 3-0 A FAVOR DE GRYFFINDOR.

Sirius sacudió el hombro para desentumecerlo y se inclinó sobre su escoba para acelerar el vuelo.

-Gates con la quaffle, se acerca al guardián de Gryffindor, no tiene a nadie entre ellos. Lanza… y falla. Jim Carlsons tiene la quaffle en las manos y la lanza hacia Potter. Potter con la quaffle y… y… creo que ya han visto la snitch.

Sirius miró en frente suyo. Hugo y Charlie Deschannel caían en picado, hombro contra hombro, persiguiendo una pequeña pelota dorada… Deschannel dio un golpe a Hugo para alejarlo de su trayectoria y que no cogiera la snitch. En ese momento la snitch hizo un giro inesperado hacia la izquierda. Hugo, que tenía ventaja en esa dirección, viró bruscamente mientras que Charlie, despistado por su anterior maniobra, no pudo girar a tiempo y se dio contra el suelo. Hugo persiguió unos metros más la pelota alada hasta que la atrapó. Luego se alzó en la escoba, sonriente, mostrando la pelota atrapada en su mano derecha.

-¡ERICCSEN HA COGIDO LA SNITCH!- gritó Helena- GRYFFINDOR HA GANADO.

El estadio pareció que se venía debajo de los gritos que sonaron de parte de Gryffindor, Ravenclaw y Hufflepuff.

Sirius voló hacia el resto del equipo, que en ese momento estaban todos abrazando a Hugo. Justo cuando estaba llegando se le cruzo en su camino Poe, el buscador de Slytherin.

-¿Estas orgulloso, Black?

-Pues sí- contestó- la verdad es que sí.

-No te creas que te libraras de esta, Black. No te escaparás fácilmente.

-Cuando quieras, Poe.

Sirius rodeó al Slytherin y siguió su camino hacia sus compañeros. De repente sintió como una especie de quemazón en la espalda. Como el impacto de un hechizo... la quemazón era tan grande que soltó el palo de su escoba y cayó al vacío. Sintió el impacto contra el suelo, pero el golpe lo dejó un poco confundido… y se desmayó.