Propuesta
Jacob casi no hablo mientras caminábamos por el bosque tomados de la mano. Estaba muy serio. Tenia un aire misterioso. No me sonreía al verme, pero sus ojos brillaban de manera especial.
Cuando le pregunte de su guardia y de los demas chicos, solo contesto con monosílabos. Fruncí el ceño.
Los nervios afloraron en mi de manera estremecedora. Habia hecho algo mal? Dije algo que le molesto? O su actitud se debía por la vision de Alice sobre los Vulturi?
No me atreví a preguntarle nada por temor a enfadarlo. Trague saliva cuando llegamos al claro que me regalo cuando regrese a Forks.
Extendió la gruesa manta al centro de prado y con la mano señalo que me sentara junto a el. Sentí el corazón a punto de explotarme y las manos me temblaban.
Su expresión de seriedad era tan intensa que hasta gracia daba, pero al mismo tiempo era intimidante.
Se acerco a mi y beso mis labios de manera dulce, tomando mi cara entre sus manos. Luego de unos minutos me tomo de las manos y declaro:
-Te amo, Renesmee.
-Yo tambien te amo, Jacob.
-Quiero que sepas, que mi corazón es tuyo, por siempre. Y si tu me das el tuyo a cambio, lo aceptare. Seré tuyo hasta el día de mi muerte. Juro que nunca te hare daño. No tengo mucho para darte, pero lo que tengo es tuyo. A donde tu vayas yo iré. Te amare por siempre y haré todo lo que este en mis manos para hacerte la mujer mas feliz del universo.
La intensidad de su mirada me hipnotizo por completo y no pude hacer mas que imaginarme casada con el, teniendo una familia y siendo feliz para toda la vida.
-Te amo - declaro de nuevo.
-Jake...
Con un fluido y rápido movimiento me puso de pie y el se hinco frente a mi, tomándome de las manos.
-Oh por Dios, Jake...
-Renesmee Carlie Cullen... Te casarías conmigo?
Un grito ahogado salio de mi boca y sentí como las rodillas me temblaban. El corazón me latio como nunca antes.
Había escuchado bien?
Lagrimas de emoción, felicidad, amor y miedo rodaron por mis mejillas.
-Si -respondí en un susurro, cuando por fin encontre mi voz. Aclare mi gargante y hable con voz audible-. Acepto casarme contigo, Jacob Black.
Me sonrió ampliamente. Inclino la cabeza y beso mi mano izquierda. Cuando me miro de nuevo, lagrimas caían de sus hermosos ojos oscuros.
Metió la mano al bolsillo derecho de su pantalón y saco una estrecha banda de oro blanco con pequeños diamantes incrustados. Introdujo el anillo en mi dedo y beso de nuevo mi mano.
Atontada, me hinque junto a el aun llorando. Tomo mi cara entre sus manos ardientes y beso mis labios con ternura y devoción.
-Así que estos eran tus planes tan misteriosos? - pregunte luego de otro beso, pero esta vez fue un beso profundamente apasionado.
Asintio.
-Por eso no quería decirte nada -limpio mis lagrimas con sus dedos-. Sabia que si usabas tu don, revelaría el secreto.
-Siento haberme portado de esa manera.
Nos recostamos en la manta y vimos las blancas nubes algodonosas recorrer el cielo azul de la tarde.
El día era muy bonito, casi no había humedad y las nubes en el cielo no amenazaban con interrumpir nuestro día con la molesta lluvia. El pacifico día parecía estar en sintonia con nosotros dos. A pesar de estar nerviosa, sentía una extraña paz en mi interior. Sentía como si mi corazón se hubiera hinchado, y al ser mas grande, sentía mas amor para darle a Jacob.
-Crees que Edward se enfade tanto que quiera matarte? - pregunte en tono burlón, pero con pequeños toques de temor.
-Mmm, no se. No lo creo.
-Como se lo diremos?- pregunte a mi vez.
-Eso tampoco lo se-frunció el ceño-. Lo único que se, es que quiero estar contigo para siempre y hacerte la mujer mas feliz que haya existido nunca.
-Te amo, Jake.
