Capitulo 28
Lily abrió los ojos una vez más en la oscura mazmorra donde la habían encerrado.
-¿Y ahora como salgo de aquí?- pensó con desesperación.
Seguía encadenada a la pared y la mesa estaba lo suficientemente lejos como para impedirle coger la varita.
-Merlín, Dios, Buda, Spiderman… quien sea. Ayudadme- suplicó en su susurro.
En ese momento la puerta frente a ella se abrió de golpe y entró un mago. Era el mismo que había visto de reojo cuando le estaba aplicando el cloroformo en la nariz. Ahora que no tenía que fingir estar inconsciente pudo observarlo mejor. Era un hombre joven, poco mas mayor que ella. Tenía el pelo castaño claro, los ojos azules y traía el entrecejo fruncido, como si le disgustara estar allí.
-Evans- dijo el hombre- Tu amiga ya ha hecho lo que tenía que hacer. Te voy a poner en libertad.
-Sois un par de miserables- escupió Lily- ¿Tan vacía es vuestra vida que tenéis que meteros con la de los demás?
-Tú no sabes nada- susurró el hombre.
-¿No?- lo desafió Lily- Estáis haciendo que una pareja que se quiere muchísimo esté separada. ¿Y para qué?
-NO ENTIENDES NADA- gritó el hombre- NO SABES LO QUE YO HE SUFRIDO CON…
-EH, EH- dijo otra voz, oculta al otro lado de la puerta- No discutas con ella.
El hombre se giró hacia la voz. La miró largamente y asintió despacio.
-Oh, así que este es el jefe- se burló Lily- ¿Por qué no sales, que te vea la cara?
-No creo que sea algo que me convenga, Lily- dijo la voz.
-No me llames por mi nombre, que así solo me llaman mis amigos- se enfureció Lily- para ti soy Evans. ¿Por qué no quieres que te vea? ¿Temes que se lo cuente al director de Hogwarts?
-Exactamente- confirmó la voz- Hazlo- concluyó, dirigiéndose al hombre joven.
El hombre se volvió hacia Lily con un pañuelo empapado de cloroformo en la mano. Lily trató de resistirse, pero él era mucho más fuerte. La sujetó con fuerza por la nuca, pero cuando iba a ponerle el pañuelo sobre la nariz Lily le mordió con fuerza en la mano.
-AAAAAAAAARRG- gritó el hombre.
-Por el amor de Dios- dijo la voz oculta- DESMAIUS.
Lily cayó al suelo, desmayada. El hombre que estaba oculto salió de su escondite y se acercó a su compinche, al cual le sangraba la mano.
-¿Estás bien?- dijo.
-He estado mejor- dijo el hombre- ¿Dónde la dejamos?
-Tú déjamelo a mí.
S&H
-¿Qué Hermione te ha dicho qué?- dijo Remus.
-Que se ha fijado en otro chico y que quiere dejarlo- dijo Sirius.
No podía creer que Hermione hubiera podido hacer eso. Ella era su novia, su amiga. Eran la pareja perfecta, se llevaban de maravilla. Hasta el día antes de la desaparición de Lily habían estado bien… ¿no?
-Me parece increíble que Hermione… lo siento, Sirius. No sé qué decir- dijo Remus, poniendo una mano sobre el hombro de su amigo.
-Remus… ¿tú crees que sea posible que ella haya podido fijarse en otro?
-Yo… sinceramente no habría pensado que ella hubiera podido hacer eso.
James entró en ese momento en la Sala de los Menesteres, que era donde estaban sus amigos en ese momento. Se le notaba cansado después de dos días de intensa búsqueda de Lily.
-James- dijo Remus- ¿ha habido suerte?
-No- dijo James, dejándose caer en el sofá al lado de sus amigos- Nada en el bosque prohibido ni en sus alrededores. Parece que se han esfumado.
James suspiró, cansado, y miró a su alrededor. Había numerosos objetos por el suelo, como si alguien los hubiera lanzado con toda su rabia contra el suelo.
-¿Qué ocurre?- preguntó James- que caras traéis, ni que hubierais visto a McGonnagall haciéndoos ojitos.
-Ja. Ja. Ja, James- dijo Sirius frotándose los ojos para que no le salieran las lágrimas.
-James, no está el horno para bollos- dijo Remus, muy serio- Hermione ha cortado con él- dijo Remus muy deprisa, como si decirlo así le evitara el dolor a su amigo.
-¿Qué qué?- exclamó James- ¿Qué ha pasado?
James miró a Sirius, esperando que le cuente la historia, pero su amigo parecía verse incapaz de contarla por segunda vez, así que Remus se encargó de contarle la historia.
-No puedo creerlo- concluyó James- Desde que empezasteis a salir juntos no la he visto con nadie que no seamos nosotros…
-Pues deberías empezar a creerlo, James- dijo Sirius- Seguro que ha estado viéndose con alguien- dijo, desolado.
James miró a Remus con pesar.
-Pues, ¿sabes que te digo?- dijo James- Que se va a arrepentir ese robanovias. Que no se hubiera metido en medio de vuestra relación.
-¿Qué vas a hacer?- dijo Remus, oliéndose lo peor.
-En cuanto Lily aparezca, nosotros vamos a averiguar quién es ese hijo de…- Remus lo miró con severidad- de… Morgana y le vamos a recordar que con nosotros ni con nuestras novias se mete nadie.
-James- dijo Sirius- No vamos a hacerle nada.
Remus miró a Sirius con desconcierto. Éste se había levantado del sofá sobre el que estaba sentado y los miraba muy serio. Ya no tenía ese brillo alegre en sus ojos grises. En su lugar había tristeza… y determinación.
-Sirius…- comenzó Remus.
-Remus… dejame hablar. No quiero que espantemos a ese… hijo de Morgana. Si Hermione ha decidido que lo quiere a él, pues que sea muy feliz. Yo… esto puede sonar muy cursi, pero yo a ella la quiero lo bastante como para desearle lo mejor y que sea feliz. Esté conmigo o no. Me dá rabia, si, pero es lo mejor. Ella solo ha sido consecuente con sus sentimientos-concluyó Sirius.
-Pero… ¿y tú?- dijo James.
-Yo saldré adelante. Puede que ahora no me encuentre bien, pero tarde o temprano lo estaré. No soy el primero ni seré el último en que su novia lo deje.
-Se te veía tan ilusionado…- dijo Remus.
-¿Estás seguro que no quieres venganza?- preguntó James. Se lo veía desilusionado.
-James- dijo Remus- Creo que Sirius está siendo muy maduro, teniendo en cuenta las circunstancias. Se está comportando como un adulto, razonable…
-Hombre- dijo Sirius, interrumpiendo a Remus- si se presenta la oportunidad… yo me quedaré muy relajado.
-Ese es mi amigo- sonrió James, mientras Remus se llevaba las manos a la cabeza.
-Tranquilos. Seré otra vez el de antes, tarde o temprano- dijo Sirius.
Los tres amigos se abrazaron.
S&H
Hermione estaba en la biblioteca mirando, una vez más, la zona en la que había visto a Lily por última vez, tratando de encontrar alguna pista, algo… Si Harry estuviera allí seguro que se le ocurría algo. Se le daba bien pensar en momentos de crisis.
Se sentó en una de las sillas que había en la biblioteca, ya que le dolía la espalda de estar tanto tiempo de pié. Se pasó la mano por los ojos, con cansancio. Hacía tres horas que Sirius y ella habían roto su relación. Bueno, hacía tres horas que ella había roto la relación.
-Maldito sea- pensó ella- el día en que me entere de quién es ese… bastardo, me encargaré que se arrepienta de haberse metido con Hermione Granger.
Tan ensimismada estaba en sus pensamientos de venganza que no notó que alguien se le acercaba por detrás, hasta que le puso una mano en el hombro. La chica reaccionó con rapidez, poniéndose inmediatamente en pié y sacando la varita… pero era Anthony.
-Hermione… tranquila- susurró él.
-Lo siento, Anthony- murmuró ella.
-¿Vamos fuera?- propuso él. Hermione se encogió de hombros y le siguió fuera de la biblioteca.
-Se te vé cansada, chica del tiempo- comentó él.
-Las noches en vela no ayudan mucho al cutis- contestó ella.
-¿Estás bien?- se preocupó Anthony.
-Sí- dijo ella. Anthony la miró, arqueando una ceja- Bueno, vale, no estoy bien.
-¿Qué ha pasado?
S&H
James, Sirius y Remus estaban saliendo de la Sala de los Menesteres cuando vieron lo que parecía ser un alumno de primer año por el pasillo. Al verles frenó en seco y se dirigió hacia ellos.
-¿James Potter?- preguntó un poco tembloroso.
-Sí- contestó él.
-El profesor Dumbledore me ha pedido que venga a buscarte, a ti y a Hermione Granger, que está en la biblioteca.
-¿Ocurre algo?- preguntó Remus.
-Han encontrado a Lily Evans.
James miró al chico fijamente. Se había quedado sin palabras.
-James, es fabuloso- dijo Sirius, zarandeándole el hombro.
James pareció despertar, agarró al chico por los brazos y lo abrazó, loco de alegría. Cuando lo soltó el chico lo miraba pasmado.
-La han encontrado, no me lo puedo creer- dijo James- ¿Dónde está?
-La han encontrado en el aula de Encantamientos hace quince minutos. Aún están allí.
-Muchas gracias… eeeemm…
-Ben Roberts.
-Oye, Ben- dijo Sirius- ¿has dicho que tenías que ir a buscar a Hermione Granger?
El muchacho asintió con la cabeza.
-No te preocupes- dijo Sirius- ya la avisamos nosotros.
-Le hará mucha ilusión, bien pensado- dijo Remus.
S&H
-Sirius, mi novio, y yo lo hemos dejado- dijo Hermione.
Anthony la miró con expresión inescrutable. S e acercó lentamente a ella.
-Lo siento mucho, Hermione- le dijo.
Hermione sintió como las lágrimas le corrían por las mejillas.
-Yo no quería hacerle daño, lo quería de verdad…
Anthony la miró. Parecía asustado de verla llorar. Aun así se acercó más a ella y la abrazó. Hermione se aferró a él y lloró un poco mas mientras Anthony le daba torpes palmaditas en la espalda.
S&H
Sirius, James y Remus doblaron la esquina en la que estaba la biblioteca. Iban hablando muy animados del recate de Lily cuando Sirius se paró en seco. James y Remus le miraron sorprendidos pues en su rostro se veía la furia hecha hombre.
-¿Sirius?- tanteó James.
Remus miró hacia donde miraba su amigo y el color huyó de su ostro.
-Oh, oh- gimió.
Hermione estaba en la entrada de la biblioteca. Abrazada a un chico un poco más mayor que ellos.
-¡TÚ¡- gritó Sirius.
Hermione y el desconocido se separaron. Sirius notó que Hermione tenía los ojos rojos y las mejillas mojadas, pero no le importó.
-Sirius, tranquilo- dijo Hermione.
-¿Es con este, verdad Hermione?
-Oye, amigo- dijo Anthony- no hace falta que saquemos las cosas de quicio.
-Tu cállate si no quieres que te parta la boca, "amigo"- dijo Sirius.
-¡Sirius!- exclamó ella- Anthony y yo somos compañeros en la Orden del Fénix y somos amigos desde el verano, pero nada más, te lo prometo.
Sirius miró a Anthony, furioso.
-Sirius, mírame- dijo Hermione. Él apartó los ojos de Anthony y la miró- Sé que te he hecho daño y créeme que no quería que las cosas acabaran así, pero no podía hacerlo de otra manera.
-Sí que se podía haber hecho de otra manera- dijo Sirius.
-¿Qué querías?- dijo ella- ¿Qué me callara? ¿Qué hubiéramos seguido juntos a pesar de que ya no sentía lo mismo por ti? Nos hubiéramos hecho daño los dos, Sirius. Ni tú ni yo habríamos sido felices.
Sirius la miró largamente a los ojos, bajó los hombros y asintió.
-Detesto cuando tienes razón- se volvió hacia Anthony- Perdoname, Anthony. Me cegué.
-Disculpado- dijo Anthony, muy serio.
James, cuando estuvo seguro que no iba a haber pelea se dirigió a Hermione.
-Mione, han encontrado a Lily.
-¿Qué?- dijo ella, asomando a sus labios una sonrisa- ¿Dónde está?
-En la clase de Encantamientos- contestó Remus.
Los cinco corrieron hasta allí de inmediato.
