Capitulo 29

Lily estaba inconsciente sobre la mesa del profesor del aula de Encantamientos cuando James, Sirius, Remus y Hermione entraron en tropel a la habitación. James y Hermione, que fueron los primeros en entrar, se abalanzaron de inmediato sobre Lily, para comprobar que estuviese bien.

-Señores Potter, Black, Lupin y señorita Granger- dijo Dumbledore, que estaba junto a Lily- ¿Les importaría llevar a la señorita Evans a la enfermería? Yo iré en seguida, en cuanto acabe de registrar de nuevo el castillo.

-Sí, señor- dijo James.

Remus hizo aparecer una camilla, depositaron en ella a Lily y la llevaron a enfermería. A mitad de camino Hermione se dio cuenta de algo.

-¿Dónde está Anthony? Venía con nosotros.

-Cuando James y tú entrasteis en el aula de encantamientos una chica le llamó y él tuvo que irse con ella- dijo Sirius, encogiéndose de hombros.

En cuanto llegaron a la enfermería la señora Pomfrey les mandó esperar a la sala de espera mientras ella reconocía a su paciente. Al cabo de media hora les permitió la entrada, revelando que Lily estaba despierta y sin secuelas de lo ocurrido.

Todos entraron en la enfermería y fueron a la cama donde reposaba Lily. Cuando James abrazó a Lily, ella se puso algo rígida al principio, pero luego se relajó y le devolvió el abrazo.

-No vuelvas a desaparecer así, por favor- susurró James.

-No volveré a dejarme secuestrar, tranquilo- dijo Lily con una media sonrisa.

James se separó de Lily para dejar que Hermione la abrazase.

-Lo siento tanto, Lily- dijo Hermione en voz baja- fue culpa mía.

-No te preocupes, Hermione- la tranquilizó ella- Tenemos que hablar cuando estemos a solas.

Tras ellos entró Sirius, que saludó a la pelirroja con un abrazo corto en cuanto Hermione soltó a su amiga y, en último lugar, Remus, que también abrazó a su amiga, en medio de las explicaciones que hubo a continuación.

-¿Viste al que te secuestró, Lily?- preguntó Sirius.

-No- dijo ella- fue cuando me desperté que ví que estaba en una especie de mazmorra, encadenada a la pared, con dos hombres.

-¿Viste algo que te indicara donde podías estar?- preguntó Hermione.

-No, eran todos objetos que se pueden encontrar en cualquier parte del castillo.

-¿Cómo eran esos dos hombres?- preguntó James, serio.

-A uno no lo ví bien, porque se ocultaba de mi vista, pero cuando habló, su voz me sonaba muchísimo, así que creo que se ocultaba de mí porque es alguien del castillo a quien yo puedo reconocer fácilmente.

-Tiene sentido- sentenció Remus.

-En cuanto al otro hombre… a ese si pude verle bien- dijo Lily, mirando a Hermione- Era un hombre joven, un poco m as mayor que nosotros, no sé, cinco años tal vez. El caso es que es alto, tiene los ojos azules y el pelo largito y castaño.

-Vaya- dijo Hermione- No se me ocurre ahora nadie…

-Hay algo más- dijo Lily- el chico mas mayor parecía que estaba regañando al otro hombre por haberme secuestrado. Decía que eso no estaba en sus planes y que no debería haberlo hecho.

Todos se quedaron en silencio tras escuchar a su amiga. En ese momento entró en la enfermería el profesor Dumbledore, seguido de cerca por la profesora McGonnagall.

-Señorita Evans- dijo el profesor Dumbledore, con una sonrisa- Me alegra haberla encontrado sana y salva.

-Yo también me alegro, señor- dijo ella.

-Me gustaría hacerle algunas preguntas, si no le importa.

-No, por favor, adelante- concedió ella.

Dumbledore le hizo más o menos las mismas preguntas que le habían hecho sus amigos, así que Lily respondió más o menos lo mismo en las dos ocasiones, reservándose lo más importante para cuando estuviera a solas con Hermione.

Dumbledore, tras escuchar atentamente lo que le contaba su alumna, se levantó y dijo:

-No estoy seguro ahora mismo de quien puede estar detrás de este secuestro, pero tengan por seguro que no quedará impune- todos asintieron, mirando al director- Bueno, ahora voy a dejarles. Tengo que escribir al ministro y a sus padres, señorita, para informarles de que la hemos hallado.

-¿Mis padres lo saben?

-Sí, claro- dijo Dumbledore, extrañado- Les hemos avisado.

-Merlín- dijo Lily- se habran asustado mucho.

-Es normal, señorita Evans- terció Dumbledore- Pero no se preocupe, yo me encargo de todo.

Sin más, el director salió de la enfermería, dejándoles a los cinco juntos. Si bien la puerta no había acabado de cerrarse tras Dumbledore cuando se estaba abriendo de nuevo.

-¡Peter!- exclamó James, contento.

-Hola, chicos- dijo Peter- Lily, me alegra verte- dijo Peter, un poco tembloroso.

-¿Te encuentras bien?- dijo Hermione, con un poco de mal humor al verlo.

-Sí, muy bien- dijo Peter.

Estuvieron un buen rato haciendo compañía a Lily, contándole lo que había sucedido desde que desapareció. Cuando ella les pregunto que habían dado en clase no supieron que decirle, ya que ninguno de ellos había asistido porque habían estado buscándola. Al principio temieron, sobre todo los merodeadores, que Lily se enfadara con ellos, pero Lily se limitó a sonreir, asintió y cambió de tema. A eso de las nueve de la noche apareció la señora Pomfrey y les dijo que ya tenían que irse, porque a Lily le tocaba cenar. Uno a uno se fueron despidiendo de Lily, prometiéndole volver al día siguiente.

-Mione, ¿te importaría quedarte un momento? Te tengo que pedir unas cosas de la habitación.

Los chicos, creyendo que tenía que hablar de "cosas de mujeres" se marcharon, cerrando la puerta.

-Mione, dime que no has cedido al chantaje.

-Lily…- dijo ella, con lágrimas en los ojos- tuve que hacerlo. No se me ocurrió otra cosa…

-Bueno, no importa. Ahora que estoy aquí puedes hablar con Sirius, decirle que todo fue porque, no sé, estabas confusa y…

-Lily, para- dijo Hermione- No voy a volver con Sirius.

-¿Por qué? Y espero que sea una buena razón.

-Lily, mi sola presencia está alterando el futuro. Relacionándome con toda la gente de esta época estoy alterando el futuro, cambiándolo. Y nada debe cambiar. Nada.

Lily la miró, alucinada.

-¿estás diciéndome que no quieres volver con Sirius por qué vas a cambiar el futuro?

-yo conozco a Sirius en el futuro. No está casado, ni tiene hijos ni nada. No ha hablado de ninguna novia en particular. Si permito que esto vaya a más, que nuestra relación vaya mas alla en el tiempo, puede que no ocurra lo que ha de ocurrir y que el futuro sea peor…

-O mejor- interrumpió Lily- A ver, yo no sé nada de viajes en el tiempo y puede que yo actuase igual que tú de estar en tu situación, pero no lo estoy. Yo lo único que sé es que Sirius y tú os quereis muchísimo. Cualquiera que os vea puede decirlo y me parece una soberana tontería que, en aras de mantener un futuro, sacrifiques tu presente y tu felicidad. La tuya y la de Sirius, que en el fondo es muy buena persona- Tomó una bocanada de aire- Lo que quiero decirte es que yo no sé qué deparará ese futuro, pero estoy segura que algo tan bueno, como el amor que os tenéis Sirius y tú, no puede ser malo en el futuro.

Hermione la miró y asintió.

-Lo pensaré durante este fin de semana. Lo pasaré en Londres, tengo una misión de la Orden.

Lily asintió.

En ese momento apareció la señora Pomfrey, con la cena de Lily.

-¿Aún aquí, señorita Granger?

-Se me olvidó preguntarle a Lily si quería algo de su dormitorio.

-Mi neceser de baño, ropa limpia y colonia, por favor- sonrió Lily.

Hermione salió de la enfermería y se reunió con los cuatro chicos para ir a cenar.