Comprometida...?
Pasadas las nueve de la noche regresamos a casa de Jacob por mis cosas. Me llevo al hotelito de La Push. Edward había reservado para mi una habitación desde que decidieron que pasara aquí unos días hasta que Santiago estuviera lejos.
Mi habitación era linda y acogedora, con sus paredes color canela y cuadros de los paisajes de First Beach. La gran ventana tenia vista al bosque, de esa manera los lobos podían cuidarme sin ser vistos y alarmar a la comunidad.
Luego de ponerme la pijama, me acosté en la cómoda cama, -con una colcha de un color muy parecido al pelaje de mi lobo- pero no pude dormir.
Estaba eufórica.
Prendí la lamparita que descansaba sobre la mesa de noche y vi mi brillante argolla. El corazón me latió de nuevo como en el claro, cuando Jake me pidió que me casara con el.
Casi hiperventile.
Tome una almohada y la pegue a mi rostro y grite en ella por cinco minutos.
Que rayos paso? Parecía que había sido ayer cuando caminaba por la calle de la amargura, de tan solo pensar en el rechazo de Jake cuando le dijera que lo amaba y ahora... Estaba comprometida con el!
Comprometida...
Comprometida?
Grite de nuevo en la almoada. No podia ser mas feliz.
Solo había algo que lo ensombrecía un poco mi felicidad secreta: decírselo a mi famila. En especial a Edward. Tal vez no se enojaría mucho con la noticia. Tal vez hasta le agrade, por que me vera feliz.
En la reserva podía dejarme llevar por mis emociones y por las hormonas, pero cuando regresara a casa, tenia que controlarme. Papa tal vez leería mis pensamientos y el tío Jasper sentir mi estado de animo. Tengo que controlarme, me dije de nuevo.
Pasada la media noche me quede dormida. Soñé que que estaba en el pórtico de una gran casa, esperando a que mi lobo regresara.
Como era de esperarse desperté con una gran sonrisa. Pronto vería a mi prometido -no podia pensar en esa palabra sin sonreir como una loca- y mas tarde vería a mi familia. Nunca espere que los fuera a extrañar como lo hice esa mañana. Lo cierto es que no estaba loca por volver con ellos, con Jake tenia mas que suficiente, pero estando sola como lo estaba en la habitación, ambos me hacían falta.
Tome mi celular y cual fue mi sorpresa al ver mas de treinta llamadas perdidas, tanto de Jacob como de toda mi familia. Vi el reloj y ya eran las once veinticinco de la mañana.
Salte de la cama y corrí al baño. Me bañe en tiempo record, me seque el cabello y me hice una alta cola de caballo -no tenia tiempo para peinarme-. A toda prisa maquille mis ojos y me puse un poco de rimel. Me vestí con lo primero que vi en la maleta: Unos jeans, una blusa turquesa, mis converse y una chaqueta ligera negra -no es que tuviera frió, pero debía guardar las apariencias-. Tome mi celular y salí corriendo del lugar. Iría a la casa de Jake a buscarlo, pero el ya me esperaba en el jardín delantero del hotel.
-Hola, dormilona! - con solo verlo el dia frió y nublado se ilumino.
-Hola! - corrí a abrazarlo.
Me recibió con los abrazo abiertos y me dio vueltas en circulo.
-Por que no contestabas? -cuestiono alarmado- Tu familia me ha estado molestando desde que amaneció. - Fruncio el ceño.
-Si, lo se, lo siento. Te juro que no escuche el celular. Dormí demasiado. Le llamare a papa antes de que vengan todos a buscarme.
Me tuve que bajar de la cintura de Jake para llamar a casa.
Edward contesto de inmediato.
-Renesmee! -uy malo, me llamo Renesmee- Por que no contestabas? Que estabas haciendo? - su tono furico me dio miedo.
-Papa, tanquilo. Estaba dormida.
-Dormida? - pregunto con incredulidad.
-Recuerdas que soy humana?
-Mmm.
-No se que me paso. Acabo de despertar, no escuche el celular. Lo siento.
-No te preocupes. Estas bien? - pregunto con preocupación.
-Si! De maravilla -voltee a ver a Jacob y luego mi anillo de compromiso y sonreí-. Que sucede? Por que tanta urgencia en contactarme. Sabias que despertaste a Jacob?
-A mi que me importa ese! Solo queríamos saber si estabas bien y decirte que ya puedes volver a casa, Alice vio a Santigo tomar un vuelo a Italia en New York.
-Esta bien -yo no quería regresar aun- Ire después de comer, papa.
-Comeras en el bosque o en el restaurante? - pregunto divertido.
De todos los humanos, vampiros y lobos, Edward es el único que puede pasar por todos los estados de animo en menos de cinco minutos.
-En el bosque - le conteste con fervor. Tenia mucha sed.
Jacob solto unas risitas.
-De acuerdo mi vida, cuídate. Todos te extrañamos.
-Yo también - no tanto como hace rato, pero si.
Corte la llamada y bese de nuevo a Jacob. El corazón le latió mas rápido haciendo que por sus venas corriera su deliciosa y caliente sangre de manera muy apetitosa.
Oh oh...
