Reunión del Consejo

Después de que me disculpe con Jacob casi por una hora, por mi comportamiento tan salvaje y primitivo -haber bebido su sangre-, fuimos a su casa a que se cambiara de ropa. Arruine su camiseta gris al mancharla con su sangre.

Me prometí a mi misma no dejar pasar tanto tiempo sin salir de caza, para no dañarlo de nuevo.

-Que vamos hacer hoy? - le pregunte una ves que se cambio de camisa.

-Lo que tu quieras... Hoy hay reunión del consejo, pero puedo faltar. He ido a un montón de esas.

Yo había ido solo a una, cuando aparentaba tener diez años. Ese día Jacob le rogo a Edward y a Bella que me dejaran ir. Se fueron los tres al despacho de mi abuelo Carlisle y estuvieron cuchicheando por mas de media hora. Al final Jacob salio con una gran sonrisa y fui a la mentada reunión de consejo.

Pensé que seria una reunión muy seria y solemne... mas bien era una fiesta en los acantilados, donde los lobos hacían actos de magia... desaparecían la comida en menos de un segundo.

-Reunión del consejo? No se supone que eso es algo importante, Jake? Es decir... tu padre es uno de los lideres, no? Tu eres el jefe de la manada y por ende tu seras algun dia el jefe... - hable lento y pausado. No sabia como expresarme.

-Así es. Y como tu seras mi esposa, también seras parte del consejo.

Fruncí el ceño.

-Que?

-Si, seras algo así como Sue o Emily. Que siempre están presentes en esas reuniones y su opinión también cuenta. Solo que la tuya contara mas por ser mi mujer.

Aquello no tenia pies ni cabeza. Como alguien como yo iba a tener opinión en el consejo de los Quileutes, desendientes de los lobos?

Era una vampira por Dios santo! No una loba.

-Quieres ir? -pregunto Jake-. Para que te familiarices y te presentes con el consejo.

-Ya me conocen - me reí y me deje envolver en sus brazos.

-Si, pero no has ido a una de esas reuniones conmigo. Bueno si has ido pero no de la forma en la que estamos hoy.

-Soy una vampira, Jake. Y hoy me porte como tal. No crees que me hagan mala cara si aparezco así como así?

-Desde el día en que naciste y me imprime de ti, eres parte de nosotros. Has de cuenta que estuviste estos años con tu familia... solo por que te prestamos con ellos, pero tu perteneces aquí... conmigo.

"Perteneces aquí... conmigo" Mi corazón latió frenético al escuchar esas palabras.

Recosté la cabeza en su pecho y suspire.

.

Caminamos en silencio y tomados de la mano rumbo a la reunión del consejo.

-Hola chicos! - nos saludo Seth con una gran sonrisa.

-Hola Seth! - le di un fuerte abrazo.

-Nessie! - Embry y Quil gritaron desde los arboles con gran alegría.

-Hola! - los dos me abrazaron.

-Que milagro de verte por aquí! - musito Quil.

-Si, claro! - conteste con sarcasmo-. Siempre estoy aquí.

-Siempre estarás aquí, pero no con nosotros -dijo Embry-. Jacob siempre te acapara.

Sonreí.

-Renesmee! - grito a mi espalda una voz conocida.

Me gire y Claire corrió a abrazarme.

Claire y Bella son las únicas en llamarme por mi nombre.

-Hola! - la abrace con cuidado.

-Iré con Embril a traer madera para la fogata - me aviso Jake dándome un beso en la mejilla.

-Claro.

-Me encanta tu perfume. Donde lo compraste? - murmuro Claire llamando mi atención.

-Ahh... Mmm... - no supe que contestar.

Ese era mi aroma natural y Claire aun no sabia nada de los lobos y vampiros, mucho menos de híbridas como yo.

-El perfume de Nessie, es muy extraño -se apresuro a decir Quil-, solo sus papas lo consiguen.

-Pero yo quiero oler así! - la chica se emberrincho.

- Pero de donde quieres que saque uno, nena? - Quil se hinco para quedar a su misma altura.

-Yo quiero un perfume!

-La proxima vez que vaya a Seattle, te conseguiré uno que huela parecido, que te parece Claire?

-De verdad?

-Claro!

-Gracias, Renesmee! - la chica me abrazo de la cintura y se fue a jugar con los otros chicos que andaban por ahí.

-No tienes por que hacerlo Ness - murmuro Quil.

Me encogí de hombros.

-No hay problema. Te quiero ayudar. Se perfectamente que las improntas pueden pedir algun que otro capricho difícil - me reí.

-De verdad, gracias.

Me tomo de ambas manos para agradecerme en verdad por el favor y sintió la delicada argolla de diamantes en mi dedo.

-Nessie...!

Entre en pánico.

-Nessie... tu y Jake...? - su expresión era de sorpresa y felicidad.

Shh, no digas nada, Quil. Por favor - le dije con mi don.

-Pico de cera - cerro su boca con un cierre imaginario y tiro la llave a sus espaldas.

Solte unas risitas nerviosas.

-Gracias, Quil. Te debo una.

Disimuladamente saque mi anillo de compromiso de mi mano izquierda y lo puse en la derecha.

Una hora mas tarde mientras Jacob se comía una hamburguesa -la cuarta-, llego Emily. Sam salto de su asiento y la recibió con efusividad.

-Nessie! Mi niña, como estas? - me saludo dándome un fuerte abrazo.

-Muy bien Emily y tu? Donde dejaste a Samantha?

-Con la niñera. Que bueno que por fin te nos vas a unir - ellos sabían lo de nuestro compromiso?

-Me voy a unir?

-Si, es que tienes derecho de venir a estas reuniones. Me parecía extraño que no vinieras mas seguido, pero tu no sabias nada de la impronta y tus padres y Jake se esperaron hasta que tu fueras quien decidiera estar con Jake.

-Ah, si claro. Eso.

Jake se alejo de mi lado y fue a hablar con su padre. Mientras hablaba en susurros con los demas ancianos mire a Jake detenidamente.

Era tan guapo.

Su piel cobriza parecía de seda bajo la luz de la fogata. Esa fina membrana cubría con exquisitez sus músculos fuertes. Su sonrisa relampagueaba cada vez que alguien contaba algo gracioso. Sus ojos oscuros brillaban con intensidad cuando me veían.

Me deleite con la visión de su cuerpo glorioso bañado por la luz de la luna. Estaba tan ensimismada contemplando aquel ser que era mio, que salte del susto y casi me caigo de la silla cuando Seth me aventó una piedrecilla.

Todos los presentes se burlaron.

Lo mire enfadada.

-Lo-lo siento Nessie, fue una broma - tartamudeo nervioso.

Seth nervioso? Pues como lo habré visto.

Embry que estaba sentado a mi izquierda comenzo a olfatearme.

-Que haces? Embry!

-Es que... -olfateo de nuevo- te viste muy amenazadora, igual que una vampira. Pero no hueles como una. -Siguió olfateando-. De hecho no hueles como antes. No tienes ese olor dulzón de siempre. Hueles... hueles como nosotros. Tienes el olor de Jacob muy impregnado, incluso mas que antes.

Sera por que tengo su sangre en mi sistema?

-Si definitivamente ya eres una de nosotros. Por que hueles como nosotros. - Concluyo Paul al otro lado de la fogata.

Fruncí el ceño.

Jake regreso y se sento a mi lado.

-Claro que no huele como ustedes! - mascullo mi lobo pasándome un brazo por los hombros.

-Si huelo como ellos tendré que irme de inmediato a bañar -murmure casi para quieres acompañar? - le susurre en el oído a Jacob.

Trago saliva y juraría que sudo cuando se lo propuse.

-Ah este... yo... Nessie...

-Jacob tiene miedo... de su suegro el chupasangre! - se burlo Paul.

-Tu también le tienes miedo a Billy, Paul - musite con tono mordaz-. Recuerdas la vez que Rachel se cayo de tu lomo y se quebro el brazo y tu suegro te grito por ser un irresponsable. Que fue lo que hiciste?

Nada. Paul no dijo nada. Y en esta ocasión, solo se limito a ver a Billy al otro lado del circulo y le dedico una sonrisita nerviosa.

Mire a Jacob y no me dio siquiera tiempo de reaccionar. Me beso como si estuviéramos solos, en lugar de estar rodeados por ambas manadas.

-Hey ustedes dos! Separense, hay niños presentes - murmuro Quil refiriéndose a Claire.

Jared dijo algo y los demas también pero los ignoramos. Nosotros habiamos visto a los demas en situaciones mas comprometedoras y no habiamos dicho nada, que importaban unos besitos.

Pero eso no eran unos besitos...

Me separe de Jacob y escondí el rostro en su pecho. De nuevo me estaba dejando llevar y el latir de su corazón me estaba haciendo agua la boca.

Billy Black comenzó su relato sobre los espiritus guerreros, después el abuelo de Quil hablo sobre los fríos, los bebedores de sangre. Luego hablaron del pacto que hizo Ephraim Black con mi familia y la alianza que hicieron cuando un grupo de neófitos liderados por Victoria vino a matar a Bella. Luego hablaron de que el pacto con los Cullen se reformulo gracias a la impronta de uno de los suyos con una bebedora de sangre. No dijeron nombres, pero era obvio que se referían a mi y a Jacob.

Me pregunte si dentro de muchos años hablarían mas acerca de mi y de Jacob. De como gracias a nosotros no se referían al clan Cullen como el enemigo sino como nuestros aliados, como los llamaban ahora. Jacob seria el que contaría la historia o tal vez yo. O Quil, o Sam... cualquiera que fuera parte del consejo en esos tiempos. Tal vez sus descendientes...

Suspire y me recosté en le pecho de mi amado.

Fue entonces que acepte completamente y sin remordimientos que yo no le pertenecía a los Cullen, pertenecía al lugar en el que me encontraba. Pertenecía total y completamente a Jacob Black.

Pero sobretodo... me sentí preparada para entregarme a el en cuerpo y alma.