Te Amo
Cuando aun estábamos en la fogata, mama me mando un mensaje de texto diciendo que aprovechara a pasar mas tiempo con Jacob en la reserva, mientras toda la familia salia de caza. Se suponía que debía regresar a casa ese día.

La noche era clara y sin nubes.

Después de que nos despedimos de nuestros amigos en los acantilados, fuimos a la casa de Jake y nos sentamos en el cofre de su viejo auto a admirar el cielo, que milagrosamente se podía ver esa noche.

-Ya hable con la manada y tienen prohibido hablar o pensar acerca de nuestro compromiso, Nessie.

-De verdad? Gracias Jefe Jacob - suspire con alivio.

Se rió ligeramente por el nombre que de di.

-Nunca antes me había gustado que me dijeran así, hasta ahora -me beso un instante-. Te amo.

-Y yo a ti.

-Como es que pude vivir tanto tiempo sin ti? Si he sabido que el objeto de mi impronta era el fruto del amor de mi mejor amiga y el chupasangre que tanto odiaba... nunca me hubiera opuesto a que se casaran.

Pase por alto los insultos.

-Sabias que te amo, Jake?

-Si. Pero no me molestaría que lo gritaras a los cuatro vientos - musito con una sonrisa.

-Te amo! Te amo! Te amo! TE AMO! - grite con todas mis fuerzas.

Los lobos que tenían guardia aullaron.

Jake y yo nos soltamos a reír y los vecinos nos mandaron a callar.

-Ya te tienes que ir al hotel a dormir? - susurro luego de besarme.

-No tengo sueño, dormí mucho anoche y me alimente... - me avergoncé ante aquel recuerdo.

-Entonces es un no.

-Si. Es un no - le sonreí abiertamente.

-Dios... eres hermosa -susurro ariciando mi mejilla-. Te amo Renesmee Carlie Cullen.

Sus ojos oscuros me hipnotizaron de nuevo. Como es que tenia ese poder tan grande sobre mi? O es que yo ya no tenia remedio y cualquier mirada suya me hacia enloqucer aun mas por el?

Junto de nueva cuenta nuestros labios. Su beso fue suave, lento, tierno y largo. Sus labios calientes me derretían al menor contacto.

-Ven -se levanto y me tomo de la mano-, te quiero enseñar algo.

Como niños chiquitos corrimos por el bosque, soltando risitas de complicidad. Esa carrera me recordo mis primeros meses, cuando aun no me acostumbraba a beber sangre animal y Jacob convirtió la cacería en una competencia, para ver cual de los dos atrapaba el animal mas grande.

Como siempre el me dejaba atras, gracias a las grandes zancadas que daban sus largas y fuertes piernas.

-Me llevas a casa? - le pregunte cuando olfatee el olor dulce de mi familia en el aire.

-No - se detuvo en seco y me espero con la mano extendida.

Cuando llegue a el me tomo de la mano y caminamos juntos unos cien metros mas, hasta llegar a un enorme claro. Se parecia al prado en donde jugábamos baseball.

-Te gusta? - pregunto abrazándome por la espalda.

Enrosco sus brazos en mi cintura y apoyo el mentón en mi hombro derecho.

-Es un lindo prado - conteste.

Y vaya que lo era. La luna iluminaba los arboles a su alrededor creando fantásticas figuras en el suelo cubierto de hierba y florecillas.

-Aquí sera! - casi grito de emoción alejándose de mi.

Camino al interior del prado y extendió los brazos.

-Te gusta la idea?

-Me gustaría mas si me dijeras de que estas hablando.

-Aquí sera nuestra casa - respondió como si no estuviera viendo algo que era mas que evidente.

-Nuestra casa? Aquí? Oh por Dios! Jacob! - me dirigí hacia el y me recibió con los brazos abiertos.

-En cuanto le digas a tu familia, la manada y yo comenzaremos la obra. Solo es cuestión de que me digas como quieres la casa... grande y con un pórtico alrededor, o pequeña para que tengamos un gran jardín.

-Con que tu estés dentro de ella - respondí con sinceridad.

-Siempre estare ahí.

Nos pasamos la noche entera planificando la casa que pronto compartiríamos. Decidimos que fuera grande pero no enorme como la casa de los Cullen, justo en el centro del claro para tener jardín frontal y trasero. Tendría dos pisos y un ático, con habitaciones grandes, espaciosas e iluminadas.

Al amanecer regresamos a la reserva. Visitamos a Sam y a Emily para confirmar el horario de los patrullajes y cambios de guardia.

Mientras Jacob subía mi maleta a la cajuela del Malibu, afuera del pequeño hotel de la reserva, saque la argolla del dedo de mi mano izquierda y lo coloque en mi mano derecha.

-Por que hiciste eso? -pregunto extrañado- No te gusto? Se que no es mucho, luego te compro uno con un diamante mas...

-No, calla -cubrí sus labios con la punta de mis dedos-. No es eso. Me encanta de verdad... Es solo que en la mano izquierda es mas evidente lo que en verdad es. Si alguien de mi familia lo ve y pregunta por el anillo, les dire que es solo un regalo.

-Mmm de acuerdo. Lo haremos a tu manera. Pero apresúrate a reunir valor para decírselo por que tenemos mucho que organizar y hacer, mi cielo.

-No. Solo es la casa

-Claro que no! Falta planear la boda, escoger tu vestido, ver lo de las invitaciones, la comida y no se que tantas cosas mas.

-Es cierto -como no lo pense antes?- Pero por lo pronto olvidémonos de todo eso, pronto estaremos cerca de Edward.

Cuando nombre a papa, me estremecí de miedo.


Solo un cap, por que es dominguito :P