Ansiedad
Camine en vez de correr hacia el claro, para ver a Jacob. Mi lobo. Tenia ganas de verlo -tenia veinte horas cinco minutos sin verlo- y estar a su lado cuanto antes, pero necesitaba pensar y estar sola unos momentos.
Tenia que pensar como decirle a mis padres que estaba comprometida con Jake. No creo que se molesten, ya saben de antemano que algo así tenia que pasar, pero... tan pronto?
Mis papas se esperaron un poco mas que yo, un año y medio mas o menos. Pero la razón de que no se casaron unas semanas después de confesar su amor, es que ella era humana. Después se separaron y casi los mata, luego se reconciliaron y al final se casaron, pero solo como condición de que papa la transformaría después de la boda.
Pero nosotros... Jacob y yo no teniamos que convertirnos en nada! Ya eramos algo: un hombre lobo y una híbrida. Nos amábamos y estaríamos juntos por siempre, o al menos eso decían las leyendas de la tribu. Eramos el uno para el otro.
Pero como decirles sin que les de un ataque o se opongan o digan que es muy pronto. Y cuando decírselos? Si les decía antes de nuestro viaje a Italia, tal vez Aro se le ocurría la gran idea de saludarnos de mano y leería nuestros pensamientos. La verdad es que no tengo ni idea de cual seria su opinión al respecto, de mi unión con un hombre lobo, me daba igual, pero...
No, mejor a nuestro regreso, le digo a mis padres. Si definitivamente a nuestro regreso.
A lo lejos se escucho un aullido.
Primero me asuste, ya que el bosque estaba en silencio total y ademas estaba muy concentrada en mis cavilaciones. Luego mis instintos de apoderaron de mi y eche a correr a gran velocidad hacia mi claro.
Entre en el prado y me detuve de golpe -como si me hubiera estampado contra un cristal- al ver al enorme lobo de pelaje marrón cobrizo. Sus grandes y penetrantes ojos negros me hipnotizaron de igual manera que si fuera humano.
El lobo resoplo y dio un paso hacia mi. Instintivamente camine hacia el. Poco a poco, paso a paso nos acercamos cada vez mas.
Lo mire maravillada, fasinada -y sumamente enamorada- a aquel ser divino.
Su suave pelaje se movía con el viento.
Desde que Jacob y yo estábamos juntos no lo había visto transformado.
Era tan hermoso.
Me acerque mas para poder tocarlo, acariciarlo. Hundí mi mano en su pelaje -suave y aspero al mismo tiempo- Acaricie su lomo, su costado izquierdo. Me pare de nuevo frente a el y no resistí besar su humeda nariz. Sus ojos negros me miraron con ternura y acomodó su enorme cabeza en mi hombro. Envolví con mis pequeños brazos su peludo y cálido cuello.
Nos quedamos ahí, inmoviles por un largo instante, escuchando el latir de nuestros corazones.
Comenzo a alejarse de mi. Sin dejar de verme, retrocedió hasta la orilla del claro que estaba a sus espaldas. Intente seguirlo, pero resoplo y nego con la cabeza.
Mientras seguía retrocediendo, yo lo imite y me pare en la orilla del prado que estaba detrás de mi.
Escuche como se alejaba, adentrándose mas en el bosque, dejándome sola.
-No te alejes tanto -le advertí-. Prometo no mirar - dije en tono de burla.
Claro que vería, o al menos echaría una miradita.
Su risa sono cerca, y un segundo mas tarde, ahí estaba, con su pecho desnudo. Llevaba solo unos jeans cortados.
De nuevo nos miramos a los ojos y nos acercamos con lentitud, tal y como lo hicimos hace unos momentos cuando era un hermoso lobo.
Pronto rodeo mi cintura con sus fuertes brazos y me pego a su pecho sin camisa. Me puse de puntitas para besarlo. Ni siquiera de puntitas alcance sus labios carnosos, tuvo que bajar su rostro hasta el mio y junto nuestros labios con ternura. Fiel a mi costumbre, enrosque mis dedos en su cabello negro, mientras saboraba el delicioso sabor de su lengua.
Mi respiración se convirtió en un embarazoso y aspero jadeo.
-Por que entraste en fase? Fuiste tu quien aullo? - pregunte en un susurro enroscando mis brazos en su cuello.
-Si, estaba ansioso, toda la manada lo esta - contesto con los ojos cerrados.
-Por que?
-No lo se, eso es lo peor. No hay nada allá afuera, todo esta controlado. Solo patrullamos uno de cada manada por turno. Tal vez sea eso, que no hay nada que hacer lo que me tiene así.
Se me ocurrieron unas cuantas ideas que hacer con Jacob, en su tiempo libre.
-Quieres que le llame a Jasper para que te ayude a controlarte? - le ofrecí, cuando lo vi realmente ansioso y preocupado.
-No, así esta bien, gracias. Tal vez sea que te alejaras de mi para ir a ese maldito baile, lo que me tiene así - mientras hablaba me apretó a un mas a su cuerpo.
-No te preocupes, nada me va a pasar -acaricie su mejilla-. Y hablando de baile...
-Si?
-Le diré a mis padres de nuestro compromiso cuando regresemos de Italia.
-En serio? -asentí-. Oh Nessie.
Me levanto del suelo y me dio vueltas.
-Tienes planes para hoy? - le pude preguntar una vez que me dejo de besar.
-No, por que?
-Que te parecería hacer un pequeño viaje conmigo?
-Viaje? Claro! A donde?
-El cielo es el limite -bromee-. Traje nuestros pasaportes -señale mi bolso-. Tenemos que regresar pasado mañana, por que iré con mis tias a Seattle a comprar telas, para los vestidos y los trajes.
-Me encantaría verte con el vestido que usaras. Aunque no tengo ni idea de como sera -admitió-. Bailar contigo toda la noche, poder tenerte entre mis brazos...
Mientras hablaba coloco una mano en mi cintura baja y beso mi cuello.
Pude imaginarme lo que me dijo co toda claridad -a pesar de que estaba algo distraída por sus caricias-, Jacob vestido para la ocasión, con uno de los trajes que vi en el escritorio de Alice. Yo a su lado usando el vestido rojo... Ambos bailando en el centro de un gran salón, sonriendo y rodeados de nuestra familia.
-Quieres ver el vestido? - susurre mientras el mordía mi lóbulo.
Abrí los ojos al ver que Jacob no me contestaba, vi el cielo encapotado, en lugar del bosque. Ya estabamos tirados sobre la yerba suave y humeda de mi claro.
Como demonios termine acostada?
-Si tu quieres - contesto rozando mis labios con los suyos.
Me las arregle para meter mi mano en el bolsillo trasero de mi pantalón y saque las hojas que me había dado Rosalie.
-Vaya, es lindo -suspiro-. Crees que sea pobsible... No olvidado.
-Que creo que sea posible?
-Es que estaba pensando... en que tal vez... te puedo acompañar a Italia. Pero no creo que sea buena idea. Mira se me puso la piel de gallina!
Me mostro su brazo.
-Si, no es buena idea.
-Quiero estar ahí, protegerte.
Luego de un largo momento de silencio me pregunto muy formal:
-Me concede esta pieza, mademoiselle?
-Por supuesto, monsieur.
Se puso de pie y me tomo de la mano.
Coloque una mano en su hombro mientras el me tomaba de la cintura y comenzamos a bailar. Con una sonrisa le mostré lo que hace unos momentos me había imaginado y también me sonrió. Por un momento desee tener el poder de Zafrina, para que Jacob viera con exactitud mi fantasía.
Bailamos moviéndonos en circulos a través del claro. No tenia ni idea de que Jake supiera bailar.
-De donde aprendiste a bailar? Yo nunca te he visto bailar antes.
-De las películas y la televisión - contesto encogiéndose de hombros.
Su expresión fue tan adorable y graciosa.
Dimos un par de vueltas mas, antes de escuchar un aullido.
-Que pasa?
-No lo se, quedate aquí - mascullo a la carrera, adentrándose en el bosque de nuevo.
Regreso a los pocos minutos.
-Quien quiera que fue, desapareció. No hay nadie.
-Que raro.
-Iré a la reserva a ver que pasa y después soy todo tuyo, de acuerdo?
-Si.
-Vienes? - me tendió la mano.
-Claro - tome mi bolso y corrimos hacia La Push.
-Espérame en la playa -dijo una vez que llegamos a los limites de la reserva-. Pronto estare ahí.
-No tardes.
Nos separamos y cada uno tomo un camino diferente. De pronto me jalaron del brazo y me estampe con algo cálido.
Era el, regreso para besarme una vez mas.
De nueva cuenta, nuestros cuerpos se fundieron con un beso cargado de deseo y pasión. Esta vez fue el, el que mordió mis labios.
-Te alcanzo luego! - grito con una risita burlona, al ver que aun no me recuperaba de la sorpresa, ni el aliento.
