AVISO: HOY ESTOY ESPECIALMENTE ORGULLOSA DE MI VOCABULARIO EN ESTE CAPITULO. HE USADO PALABRAS QUE NUNCA EN MI VIDA USÉ. JAJAJAJA.
ESTE CAPITULO ES UN POCO MÁS HUMORISTICO QUE LOS ANTERIORES. HE QUERIDO DARLE ESE TOQUE DE HUMOR PORQUE TANTO DRAMA YA CANSA Y EN LA VIDA SIEMPRE SIEMPRE HAY QUE SONREIR. ESPERO QUE OS GUSTE ESE CAMBIO. UN BESOOOO.
POR CIERTO, MUCHAS GRACIAS POR LOS COMENTARIOS. SOIS LOS MEJORES.
Capítulo 36:
Era sábado por la mañana temprano en Hogwarts. El dormitorio de los chicos de sexto año de Gryffindor estaba bañado por una luz anaranjada propia del amanecer, que se colaba por las ventanas. La respiración lenta y acompasada de los muchachos que allí vivían indicaba que estaban dormidos. Hasta que…
-BUENOS Y MARAVILLOSOS DÍIIIIIIIIIIIIAS- gritó la voz de James Potter, muy sonriente, desde la entrada del cuarto de baño- ARRIBA, ARRIBA.
-James- se oyó la voz de Peter- No son ni las ocho de la mañana, ¿Qué rayos te pasa?
-¿No veis que buen día hace? El sol brilla, los pájaros cantan, Lily ha accedido a salir conmigo…
-¿Me estás diciendo que te has puesto así porque Lily ha accedido a salir contigo?- preguntó Sirius, incrédulo- Ni cuando yo empecé con Hermione me puse así.
-Ni cuando Remus empezó con Sarah- corroboró Peter.
-Estoy feliz, feliz- dijo James, saltando a la cama de Sirius- No sabéis cuanto he esperado este momento.
-Pues claro que lo sabemos, amigo- dijo Peter mientras Sirius sacaba a empujones a James de la cama, almohada en mano- Y estamos muy contentos por ti…
-Pero despertarnos un sábado a las ocho de la mañana no tiene perdón de Dios- finalizó Sirius.
James rio y corrió a abrazar a Peter, que se acababa de levantar de la cama. Al abrazarle, le levantó en volandas, por lo bajito que era.
-James ¿te quieres quedar quieto?- gruñó Sirius, levantándose él también de la cama y dirigiéndose al baño.
James dejó a Peter en el suelo cuando oyeron:
-JAMES CHARLUS POTTER- gritó la voz de un muy enfadado Sirius, que salía del baño con solo una toalla atada a la cintura.
-¿Qué?- preguntó inocentemente el aludido- Sabía que este momento iba a llegar, Sirius- añadió al ver a su amigo de esa guisa- pero yo ya tengo novia.
-MUY GRACIOSO- siguió gritando el animago- ¿TE CREES MUY GRACIOSO, VERDAD? ¿Qué TE HE DICHO UN MILLÓN DE VECES?-gritó sacando un bote que había sacado del baño- NO USES MI CHAMPÚ ANTICAIDA CON ACEITES ESENCIALES.
El aludido se echó a reír. Sirius miró con la ceja levantada a Peter, que también se estaba desternillando.
-Y ahora, ¿Por qué carajo os reis?- preguntó, ya un poco más calmado.
-Lo tuyo con tu pelo es un poco preocupante ya ¿eh?- contestó James- Me parece a mí que Hermione en vez de ponerse celosa de las chicas, se va a tener que preocupar por tu pelo- concluyó riéndose a carcajadas.
Sirius rodó los ojos con resignación y se volvió a meter en el baño.
S&H
-JAMES CHARLUS POTTER.
Con ese exabrupto se despertó toda la Sala Común un buen sábado a las ocho de la mañana, incluyendo a las tres chicas de sexto año. Mientras Mary se giró en la cama y metió la cabeza bajo la almohada acordándose de toda la familia de los merodeadores, Lily se sentó en la cama y sonrió a su amiga Hermione que se acababa de levantar para darse una ducha que la espabilara.
-Buenos días- susurró Lily para no provocar la ira de Mary, que tenía un humor pésimo por la mañana temprano.
-Buenos días- sonrió Hermione, revolviéndose el pelo y estirándose.
-¿Has pasado una mala noche?- preguntó la pelirroja.
-Un poco- confesó ella- La verdad es que me ha tenido en vilo la mayor parte de la noche la impotencia de no saber qué ha sido lo que ha matado al hermano de la señora Rosmerta.
-Ya, es normal- dijo Lily, un poco seria- ¿Tienes idea de que haya podido ser?
-No, la verdad es que no- contestó ella suspirando cansinamente. Luego sonrió mirando las ojeras de su amiga- Corrígeme si me equivoco, pero creo que tus ojeras no son por lo mismo que las mías- dijo, pícara.
Para alegría de Hermione, Lily se sonrojó.
-No, no fue por eso-confesó.
-James, ¿verdad?- dijo Hermione.
-Es que… ha cambiado tanto en todo este tiempo que… me da miedo que vuelva a ser el de antes ahora que ha conseguido su objetivo.
-Lily, créeme. Tú sabes de dónde vengo- miró a Mary, para asegurarse de que estaba dormida- Allí aprendí ciertas cosas y puedo decirte que James te quiere sinceramente. Ahora, con tu permiso, voy al baño.
Ni bien acabó de decir esas palabras cuando oyeron un golpecito en la ventana de su dormitorio.
-Venga ya ¿en serio?- protestó Mary desde la cama.
-Mary, tranquila, que humor- dijo Hermione mientras se acercaba a la ventana y dejaba entrar a la lechuza.
Ésta, una vez dentro, se sacudió las plumas y entregó la carta a una sorprendida Hermione. Cuando la lechuza salió y hubo cerrado la ventana, abrió la carta.
11:00 am. Me encantan las plumas de azúcar.
Lily la miró interrogante.
-El profesor Dumbledore me pide que pase un momento a las 11 por su despacho, porque mis padres han llamado preocupados por lo ocurrido en Hogsmeade- se inventó sobre la marcha, debido a Mary.
-Oh- dijo solamente la pelirroja.
-Ahora sí, me voy a arreglar- dijo ella.
Una hora después las dos amigas bajaron a la Sala Común para el desayuno. Allí se encontraron a los tres merodeadores, pues Remus aún seguía en la enfermería a causa de sus heridas.
-Buenos días- dijeron ellos.
Hermione rodó los ojos al ver como se abalanzaban Lily y James el uno sobre el otro, un gesto que se le había pegado de Sirius.
-Por favor, que vamos a ir a desayunar- protestó Sirius.
-Tú calla, que nosotros tuvimos que aguantaros cuando empezasteis- dijo James, rodeando los hombros de Lily y echando a andar.
-Nosotros fuimos muy discretos- discrepó él.
-Ejem, mejor no demos detalles- dijo James, sonriente- Pero recuerdo unos calcetines míos, una lavadora y cierta parejita en la lavandería.
Todos rieron al ver a la parejita colorada. Al llegar al Comedor se sentaron todos juntos y rieron, charlaron e hicieron alguna bromita ajenos a las miradas que provocaban. Unas eran de envidia y otras de ternura al ver a un grupo de amigos que están tan unidos.
A eso de las 10:45 salieron del Gran Comedor todos juntos y acompañaron a Hermione hasta la estatua de la gárgola por la que se accedía al despacho del director.
-¿Quieres que te esperemos?- preguntó Sirius.
-No, a lo mejor va para largo- contestó Hermione.
-Bueno, te esperamos en la biblioteca, sección de Encantamientos- dijo Lily.
Hermione se volvió hacia la estatua mientras en el pasillo se perdían las quejas de los merodeadores ante la perspectiva de pasar todo el día en la dichosa biblioteca y dijo la contraseña.
-Plumas de azúcar.
La gárgola la dejó acceder a las escaleras, arriba de las cuales estaba el despacho. Llamó a la puerta.
-Adelante.
Hermione abrió la puerta y se sorprendió de ver en el despacho a Alastor Moody además de a Dumbledore.
-Alastor, ¿Cómo estás?- dijo ella, muy contenta.
-Bien, bien, ahí vamos- dijo Moody.
-Hermione, te he mandado llamar por un motivo. Ese ataque a Hogsmeade hace dos días es un suceso trágico por la muerte de Charles, el hermano de Rosmerta- dijo Dumbledore muy serio.
-Hemos examinado el cadáver- continuó Alastor- y esas heridas no parecen hechas ni con magia y parecen provocadas por el ser humano, sino por algún tipo de bestia.
-¿Y sabéis si hay alguna pista en el Ministerio?- preguntó la chica.
-No, de momento no- corroboró Dumbledore- Pero tengo una teoría.
Hermione sonrió. Siempre que Dumbledore tenía una teoría, por rocambolesca que fuera, se cumplía.
-Pero antes de sugerirla, quiero tu opinión.
-Por supuesto- accedió ella.
-¿Voldemort en algún momento se sirvió de otras criaturas mágicas para llegar al poder?- preguntó muy serio.
-Sí, la verdad es que usó, o usara, gigantes, dementores, licántropos…- enumeró la chica.
-¿Y…?- dudó Dumbledore- ¿Usó inferis?
Los inferis eran cadáveres reanimados mediante artes oscuras. Hermione había oído hablar de ellos e incluso recordaba haber leído algo acerca de ejércitos de inferis.
-Leí sobre ello. Creó un ejército de inferis en algún momento- afirmó Hermione.
Alastor se derrumbó en la silla frente a la del director.
-Lo sabía- dijo Dumbledore.
-¿Cree que ha sido un inferí?
-Apostaría a que sí- dijo Dumbledore- Solo puedo hacer conjeturas pero… podría apostar a mi fénix a que utilizaron a alguien a quien Charles conocía, o por lo menos, que él supiera que estaba muerto, pues el horror que hay en su cara… es estremecedor.
Hermione se estremeció ante la idea.
-Bueno, con tu afirmación de que Voldemort ha utilizado inferis en el pasado, voy a escribir al ministro para avisarle y a convocar una reunión de urgencia en el Ministerio. ¿Te importaría venir conmigo como asesora?- dijo Dumbledore.
-¿Yo?- se sorprendió ella- Pero, señor…
-Tienes razón, diculpame- dijo Dumbledore, tomando la pluma- Creo que confio tanto en tu conocimiento que no puedo evitar pedirlo.
-Es un honor para mí, señor, pero no puedo aceptarlo. Estoy de incognito- explicó Hermione, sonriente.
-Pues entonces- dijo Dumbledore con un guiño de ojos- creo que ya es hora que te reúnas con tus amigos.
-Gracias- contestó Hermione antes de salir por la puerta.
