Nuevo "Hogar"

La puerta era grande, gruesa y pesada. Precione la perilla dorada y alargada y la puerta se abrió sin esfuerzo, crujió un poco y las bisagras rechinaron. Ante tal sonido, brinque del susto; tenia los nervios a flor de piel.

Respire profundo una vez mas y cruce el umbral.

La habitación era grande y hermosamente decorada al antiguo estilo francés. Un enorme candelabro de cristal colgaba al centro de la habitación. La grande cama tenia cuatro postes dorados de los cuales, colgaban pliegos de hermosa tela de seda color lila, y muy gruesa; esto impediría que entrara la luz del sol por la mañana, a través de las enormes ventanas rodeadas por marcos revestidos de oro. El lugar me recordo el viaje a Francia meses atrás. Parecía que estaba recorriendo una de las habitaciones del palacio de Versalles.

Al fondo estaban mis maletas, dentro de un gran espacio que supuse que seria el armario.

Las telas de las cortinas, la sobrecama, los cojines y el tapiz de los sillones... todo era de seda, la mas fina que alguna vez haya visto. Empuje un panel del muro que sobresalia un poco, era una puerta hacia el baño. Me pregunte por que los Vulturi tendrían habitaciones con camas y baños en funcionamiento. Que ganaban con eso? Ellos nunca habían pretendido ser humanos como los Culle...

Si hubiera sido rubia, hubiera parecido Marie Antoinette, entre tanta opulencia francesa.

Abrí un armario que estaba frente a una especie de salita y me encontre una gran pantalla plana y debajo en los estantes, varios aparatos muy modernos. Entre ellos un DVD, Blu Ray y otras cosas que no supe identificar. También habia un par de lentes 3D. Encendí la pantalla con el moderno y extraño control remoto. Me sentí un poco tonta cuando me puse los lentes. Me senté en un cómodo sillón, tapizado en seda, tenia un delicado patron de florecillas lilas, sobre el fondo color marfil. Tome un cojín hinchado y lo abrace. No preste la minima atención al programa de ventas que estaba en la televisión.

El sueño casi me vencía, pero tome una ducha, busque mi pijama y me acoste en la enorme cama. Caí rendida, habia sido una noche muy pero muy larga.

Dormí profundamente hasta que me desperto la intensa luz de la mañana. Medio dormida, cerré las cortinas de la cama

Cuando recobre de nuevo la conciencia, estaba aturdida, desorientada. Pensé que todo había sido un sueño, como los que había tenido semanas antes. Esperaba cambiarme de ropa y salir de la cabaña para ir a buscar a Jacob y contarle la mas negra y aterradora de las pesadillas. Que me consolara y me dijera que solo había sido un sueño y que con sus besos me ayudara a olvidar la pesadilla.

Pero abrí las cortinas y me encontre en aquella habitación de belleza y majestuosidad inigualable.

Me dieron escalofríos.

Había pasado la noche en la guarida de los Vulturi!

Mis antiguos enemigos, me habían tendido la mano, para salvarme de la que fue mi familia.

De nuevo, como muchas otras veces, me pregunte que demonios habia pasado.

Sacudí la cabeza para olvidarme del pasado y de las tontas ilusiones que me acababa de hacer. Trate de consentrarme solo en el presente.

Saque mi ropa y demas pertenecías y las acomode en el armario y en el baño. Me puse una blusa verde, los jeans que mas me gustaban y unas botas de piel color cafe oscuro -las había comprado en mi ultima excursión de compras-, las puse sobre el pantalón.

Como había dormido con el cabello humedo, se me hizo una enorme maraña de cabello risado color cobrizo.

Mire el reloj y ya eran casi las dos de la tarde. Decidí salir a explorar el lugar y socializar un poco mas y comprobar si seguían igual de amigables.

Toque tímidamente la puerta de la habitación de William. Me recibió con una enorme sonrisa de alivio y un abrazo

-Por que no habías venido? - pregunto con tono acusatorio.

Vi a sus espaldas y me desoriente. Su cuarto era totalmente diferente al mio. Mientras que mi habitación parecía sacada de un cuento de hadas o de la Reina Marie Antoinette; su habitación era masculina y moderna. Parecía ser parte del set de una película futurista de ciencia ficción en el espacio.

-Wow - murmure ignorando su pregunta- Tu pantalla es mas grande que la mía. Y nunca había visto tantas cosolas de videojuegos en mi vida - murmure casi con horror, al ver una repisa llena con todos esos aparatos.

-Este es el primer videojuego de la historia -Will señalo una caja que parecia casi medieval-. Y este es el mas nuevo. Incluso es mas nuevo que el que tenia Emme... - se interrumpió a media frase.

Trague saliva y asentí.

En una esquina tenia un escritorio con una computadora de lo mas sofisticada, que no me atreví a tocar.

-Quieres jugar un rato? - pregunto Will sosteniendo un control blanco y alargado en su mano.

-Mmm de hecho venia a preguntarte, si quieres acompañarme a "socializar"

-Claro! - me dedico una hermosa sonrisa.

Lo tome de la mano y nos dirigimos a la puerta. Al abrirla me asuste, Jane estaba con su pequeño puño en el aire, preparada para tocar a la puerta.

-Jane!

-Hola, vengo de tu habitación, como no contestaste, supuse que estarías aquí. Hola William.

-Hola.

-Para que me necesitabas? - le pregunte ya en el corredor.

-Aro quiere verlos.

-Para que?

-Para saber que les pareció su habitación, tal ves quieran modificarla para que esten mas cómodos.

-Vaya, gracias. - musite algo confundida.

-No lo hagamos esperar - dijo mi amigo con cinismo.

Jane lo vio de mala manera.

La tome de la mano y le ordene lo mismo que la noche anterior y tambien que fuera condescendiente y comprensiva.

Al soltarla me sonrió.

-En verdad me alegro mucho de que estes aquí, Renesmee.

-En serio?

-Claro, soy la mas joven del grupo, ademas de mi hermano. Asi que es bueno tener a alguien joven también. Es un fastidio tener que actuar siempre de forma tan madura.

Will y yo solo asentimos.

Entramos los tres a una gran biblioteca. Aro estaba sentado detras de un imponente escritorio, con unos papeles en su mano. Felix y Demetri estaban sentados frente a el. Los tres hablan muy rápido en lo que me parecio que era Latín.

-Mis jovenes amigos! - exclamo Aro con gran alegría, dejando los papeles sobre el escritorio.

-Aro - le sonreí. También a los vampiros cuando se dieron la vuelta y me sonrieron.

Aun me daban escalofríos las sonrisas de los Vulturi.

-Que les pareció su lugar asignado?

-Es perfecto, gracias - respondí.

-Muchas gracias por su generocidad - musito Will algo nervioso.

-Me alegra que les haya gustado. No los molesto mas, vayan a divertirse un poco. Aquí estare por si necesitan algo.

Supuse que lo que en verdad le importaba era seguir con sus asuntos y no interrumpir nuestras actividades.

Jane nos condujo hasta una estancia, con multiples pantallas, colocadas estrategicamente, para que todos pudieran verlas. A la derecha del lugar estaba una barra con sillas altas. Era una especie de Sport Bar. Unos jugaban cartas en las mesas, otros veían con mucha atencion las pantallas, donde mostraban eventos deportivos.

Nunca me imagine a los Vulturi divertirse con algo tan mundano. Incluso varios de ellos traían las camisetas de los equipos puestas y les gritaban a las pantallas, cuando ocurría algo que no era de su agrado.

William vio algo en las pantallas que llamo su atención y se quedo ahí, de pie, compartiendo su entusiasmo con los demás.

Jane me tomo del brazo y me llevo hasta una de las mesas de billar, donde jugaban varias mujeres. Las reconocí de inmediato. Renata, Corin, Chelsea y Heidi.

Chelsea me sonrió y me sentí una mas del grupo. Las chicas jugaban muy bien. Los tacos me parecían extremadamente frágiles en sus manos. Para ellas seria como quebrar un picadiente. Cuando se acabo la ronda, Jane me ofreció un taco, para que me uniera a la partida.

Yo no era muy buena jugando, pero Renata me enseño unas cuantas tecnicas. Para hacerlo se puso detrás de mi y nos agachamos juntas haca la mesa con tela verde. Tal hecho llamo la atención de los vampiros y voltearon a vernos con interes y con una mirada desagradable que me hizo sentir muy incomoda.

-Cerdos - murmuro Jane al darse cuenta.

Renata se alejo de mi y le mostro los dientes a nuestra repulsiva audiencia.