Protegida
Desperté asustada, llorando y levantandome abruptamente de la cama.
William me abrazo.
-Tranquila, respira - me consolo mientras los sollozos me consumían por completo.
No podía hacer nada mas que llorar, mientras lo abrazaba con tanta fuerza que de haber sido humano, lo habría estrangulado.
-Sacame de aquí, William, Por favor.
-Primero necesito que te calmes - limpio mis lagrimas.
Me acuno en su regazo. Acomode la cabeza entre su hombro y su cabeza y me meció como a un bebe, para que me calmara.
Llore durante un buen rato mas.
No podía quitarme de la cabeza, la imagen de Jacob muerto. Me dolía mas que incluso que amara a Bella.
El no debía morir, aunque me había engañado y hecho demasiado daño.
Al final logre calmarme y me di cuenta, de que no deseaba su muerte, por que quería algun día, llegar a vengarme de el.
-Vi lo que soñaste - murmuro Will muy bajito.
-Que? Como?
-Vine a ver como estabas. Te escuche llorar cuando saliste de mi habitación. Entre y te vi dormir, estabas muy inquieta. Tome tu mano y lo vi. Yo no te pediría que acabaras con su vida. Pero he de decir que esa capa te quedaba bien. Resaltaba el nuevo color de tus ojos - dijo tratando de animarme.
-Me cambiare de ropa - murmure unos minutos mas tarde.
Me baje de sus piernas y busque en mi armario los tenis negros, una blusa negra con mangas largas, de cuello en V. Tome unos cómodos jeans y me metí al baño a cambiarme. Recogí mi cabello en una alta cola de caballo, con una gruesa liga. Me hacia falta un buen corte de cabello.
Quería sentirme cómoda durante la cacería, a pesar de que fueramos acompañados de los Vulturi.
Cuando salí a la habitación, William me miro de arriba a bajo y me sonrió.
-Las grandes mentes piensan igual - musito muy seguro de si mismo.
-Que? Por que lo dices?
Se miro los pies, luego los míos. Se toco las piernas, el pecho y luego me señalo con la mano.
-Oh. Lo siento, me cambiare de ropa - me di cuenta de que ibamos exactamente igual: tenis, pantalón de mezclila azul oscuro, blusa negra.
-No seas tonta. Anda, vamos a comernos a Bambi. Tal vez Tambor organice el funeral.
-Eso es cruel - se me hizo un nudo en la garganta
-Bueno no. Olvidate de eso.
Se acerco y me beso en la frente.
-Vamos.
Salimos de la habitación y al bajar las escaleras vimos a Felix, Demetri y a Jane junto a las puertas doradas.
-No les importa que se nos una Demetri? El nos sera de utilidad para saber si estan cerca - anuncio Felix con una cálida sonrisa.
-Perfecto - le dije a los tres.
Los ojos de mis tres guardianes, brillaban como lo hicieron los míos en el sueño.
-Por que no comieron con nosotros? Estaban deliciosos - murmuro Demetri, aun saboreando la sangre que se bebió en la mañana.
-Prefieren los cuellos peludos de los osos. Según Renesmee es vigorizante la caza de animales - les platico Jane.
Los vampiros solo sonrieron un momento.
No tenia ni idea a donde nos estaba conduciendo hasta que Jane apreto unos cuantos botOnes en una pared.
Las luces comenzaron a encenderse en el techo de un gran estacionamiento, parecido al de un centro comercial.
El lugar estaba techado y había por lo menos unos veinte automóviles. No había dos iguales. Los autos estacionados variaban en estilos, tamaños, marcas, colores y años.
Felix acciono la alarma del automóvil que usaríamos. Era una hermosa camioneta Mercedes-Benz, color azul oscuro, casi negro.
-En esta iremos mas comodos, que en el de Jane -se burlo Demetri, al señalar un Mini Cooper blanco.
Jane siseo.
Me senté en la parte trasera, junto a William y a Jane. Al frente iba Felix y Demetri.
El fuerte vampiro encendió la radio y busco una estación donde programaban música electrónica. Era de lo mas gracioso verlo mover la cabeza y los hombros al ritmo de la música, mientras manejaba en la carretera.
Estuvimos en el auto casi por dos horas.
Ni William ni yo sabíamos donde estábamos. Lo único que importo es que estabamos cerca de un bosque. Según nuestros acompañantes, nos gustaría la fauna que se escondía entre el follaje.
Tomamos un estrecho sendero, a través de la vegetación. Unos metros mas adelante, se detuvo el auto.
-Que se diviertan! - Jane se burlo cuando nos bajamos del auto.
-Estaré al pediente - susurro Demetri a mi espalda.
Asentí. Tome la mano de Will y nos alejamos del auto.
Vagabundeamos por lo menos una hora, sin exito alguno. No encontrábamos nada. Eso me pareció sospechoso. Tal vez nuestros amigos nos llevaron a ese lugar para burlarse y obligarnos a alimentarnos como ellos. O a lo mucho tratar de convencernos.
William olfateo como un perrito, por un minuto. Me sonrió y salio corriendo. Lo seguí por la oscuridad y ahí estaba un grupo de venados, al fondo de una diminuta ladera.
Mi amigo tomo impulso en el borde y volo por los aires. Cayo sobre el mas grande. Lo imite, pero tome el que estuvo a mi alcance.
Cada uno nos bebimos dos pequeños animalitos y compartimos otro muy pequeño.
-Bambi - susurro William antes de hundir sus perfectos dientes, en el peludo cuello del animal.
El comentario de Bambi que tan cruel me había parecido en el castillo; en el bosque, a media noche, saciada y algo enloquecida por la adrenalina, me pareció tan gracioso. Me reí tan alto que ocasione un eco algo tenebroso.
Tiramos al animal pequeño junto a los otros cuatro y escuchamos aplausos. Ambos volteamos hacia arriba y Jane sonreía complacida. En el rostro de Demetri se leía la interrogante.
-Eso fue interesante. Desastroso, asqueroso, pero muy interesante - murmuro Jane cuando estuvimos junto a ellos.
-Es mucho mejor un oso. Es de lo mas divertido - le dije con una sonrisa.
Demetri comenzó a inquietarse.
-Es mejor que regresemos con Felix.
-Por que?
-Por que... siento a alguien cerca. No se quien sea. No lo ubico, pero se que estan ahí. Estan... ocultos.
-Cubiertos con algo? - susurre.
-Exacto.
-El escudo de Bella - comento Will.
-Salgamos de aquí - mascullo Jane entre dientes.
No me moví.
Quería verlos, pero al mismo tiempo quería estar en la seguridad del castillo.
Como yo era un poco mas lenta corriendo, William me cargo en su espalda y en menos de cinco minutos, estuvimos de nuevo frente a la camioneta de Felix.
-Nessie! - escuche a lo lejos.
-De prisa Felix! - presiono Jane.
Voltee a la oscuridad, tratando de ver sus rostros entre la maleza, pero no vi nada.
Felix salio en reversa del sendero, mas aprisa que cuando llegamos. Dio la vuelta en la carretera y acelero al máximo.
Durante el trayecto de regreso a Volterra, William me abrazo. Jane estuvo muy tensa.
Llegamos a las afueras de la ciudad en menos de una hora. Cinco minutos mas tarde, bajamos del auto en el estacionamiento techado.
Los ojos dorados de William brillaban hermosamente. Parecan de oro liquido.
-Estas bien? - me pregunto Felix alarmado.
-Si, gracias. Solo estoy triste por que regresamos muy pronto. Quería buscar algo mas.
Los cuatro vampiros se rieron de mi, con alivio.
Felix, Demetri y Jane se despidieron de nosotros en las escaleras. Irían a informarle a su Amo, lo ocurrido en nuestra expedición de cacería.
