Hermione abrió la puerta del cuarto de Ron con sigilo. Sabía que era muy tarde y que probablemente, Ron ya estaría dormido, pero no había estado con él en todo el día, y necesitaba su compañía.
- Hey, ¿estás despierto?- le dijo en un susurro.
- Te esperaba- le contestó Ron, haciéndole un espacio en su cama.
Hermione se desvistió y se acurrucó a su lado. Hacía tiempo que ellos acostumbraban a dormir juntos, no es que pasara algo más entre ellos, sólo que desde el término de la guerra, ya no soportaban dormir solos. ¿Qué mejor compañía que tu novio para que te mime y comparta tus noches?
Hermione se dio vuelta para mirar a Ron a los ojos.
– Gracias - le dijo y le dio un tierno beso en los labios. No era un beso apasionado, sino uno de agradecimiento por acompañarla en esta idea suya de terminar sus exámenes. Ron no perdió el tiempo y aprovechó esto para profundizar el beso posicionándose sobre Hermione,
- No tienes que darlas, tú sabes que eres lo más importante para mí.- le sonrió y le acarició los pómulos… le daba pequeños besos por su cara, bajando hacia su cuello para terminar besando el inicio de sus pechos. Con un suspiro, subió sus manos por debajo del pijama de Hermione hasta rozar los pequeños pezones, que con el leve contacto reaccionaron endureciéndose inmediatamente. Ron aprovechando esto, comenzó un suave masaje con la palma de las manos, sin dejar de besarla.
- Eres tan hermosa Herms… - sus besos continuaban pidiendo más. Hermione no sabía qué hacer, no se podía concentrar como lo estaba Ron, no podía dejar de pensar en lo que había pasado hoy…estaba tan cerca, sólo un año… un año para poder entrar a estudiar Medimagia y encontrar la cura para ir a buscar a sus padres.
Ron se dio cuenta que Hermione no estaba reaccionando a sus caricias y se detuvo.
- ¿Qué te pasa? – preguntó mirándola a los ojos.
- Lo siento Ron, pero no puedo. –le dijo – No mientras no tenga a mis padres conmigo. No dejo de pensar en ello, no me puedo concentrar.
- ¿Y qué culpa tengo yo de que hayas obliviado a tus padres? ¿Crees acaso que voy a estar esperándote eternamente a que te decidas por fin a hacer algo? – Ron estaba ya perdiendo los estribos - ¿Qué pasará cuando nos casemos? ¿O acaso piensas dilatar esto también?
Hermione miraba a Ron con cara de asombro, no entendía por qué reaccionaba así. Ella sólo necesitaba tiempo, pero con cada pregunta que él le hacía, un cúmulo de sensaciones iba llenando su pecho hasta que no pudo más…
- Ron, no estoy dando por hecho de que nunca va a pasar, solo estoy diciendo que en este momento no estoy lista. Estoy muy nerviosa por todo lo que pueda pasar y tu no me estas ayudando mucho que digamos con esta actitud. - le dijo ya un poco enfadada.
- ¿Actitud?, ¿Qué actitud? Yo solo te digo que no aguanto más. Primero fue la reconstrucción del colegio, luego conseguir que des los exámenes y ahora, que no estás preparada hasta que tengas a tus padres… ¿Qué va a ser después? ¿Qué espere hasta que te gradúes? ¡Por favor! ¡Nadie puede aguantar tanto!
Ante esta descarga de acusaciones, Hermione solo atinó a levantarse de la cama. Estaba muy dolida por las cosas que le había dicho Ron, con un hechizo no verbal se vistió. No quería ni mirarlo a la cara y que viera sus ojos brillosos por las lágrimas que amenazaban por salir, Se encaminó hacia la puerta y sujetando el pomo tomó aire, contó hasta tres y mirando por última vez a los ojos de Ron le espetó.
– Si esto es lo que piensas, no tengo nada más que hacer contigo, esto se terminó. – abrió la puerta y salió de allí dando un portazo.
No sabía a dónde ir, lo primero que se le ocurrió fue ir a casa de Harry, estaba segura que sería bien recibida.
Harry por supuesto la recibió con los brazos abiertos sin hacer ninguna pregunta, pero se imaginaba de qué iba la pelea con Ron. Él ya le había contado que cada vez que intentaba algo con Herms, ella le rehusaba. En cierto modo, la entendía. Para una chica era un paso importante, pero también sabía que su amigo no era una persona muy paciente que digamos. También era sabido que por ser jugador de Quiddich tenía varias chicas detrás de él, si Hermione no le daba lo que quería, otra se lo daría sin pensarlo dos veces. Pero eso era algo que no iba a decirle a su amiga, no la iba a presionar a hacer algo que ella no estaba preparada, además, a nadie le gusta enterarse de esas cosas de su hermana. Y Hermione era eso para él, la hermana que nunca tuvo.
Pensando en cómo iba a abordar el tema, la dejó descansar en el cuarto que ella siempre ocupaba y se fue a dormir, ya hablarían cuando ella estuviera lista.
Hermione después de darse un largo baño, se refugió en su cama.
En la oscuridad, se puso a reflexionar sobre lo ocurrido.
Era cierto que ella siempre se había negado a dar el paso definitivo con Ron, pero no era que no quisiera. Ella lo amaba, ella lo sabía, pero no se sentía preparada. La cuestión no era sólo física, sino que emocionalmente sentía que no podía hacer nada. Sentía que le faltaba algo, y ella sabía el qué.
Sus padres, el gran pilar de su vida, eso es lo que faltaba, no se sentía completa sin ellos.
Debía hablar con Ron y explicarle que le pasaba, pero dolían tanto sus palabras… no quería terminar con él, eso lo tenía claro, pero no iba a dejar que la tratara así.
Ya más tranquila, con las ideas claras, se acomodó en la cama y se dispuso a dormir, pero por más que lo intentó no pudo. Levantándose, se dirigió a la habitación de Harry. Sabía que a veces Ginny se quedaba con él y rogaba que esta noche no fuera una de esas…
- ¿Harry, estás despierto?- preguntó con la cabeza apoyada en la puerta del dormitorio de Harry, acompañando la pregunta con pequeños golpes.
Harry abrió lentamente la puerta encontrándose a una sonrojada Hermione, parada como una niña pequeña en su puerta.
- ¿Qué pasa cielo? –preguntó extrañado
- No puedo dormir… - le dijo con una pequeña sonrisa tímida en los labios - Por favor, ¿Me dejas quedarme contigo esta noche? Te prometo no molestar.- estaba tan avergonzada, con la edad que tenía y se estaba comportando como una niña pequeña que ve monstruos en el armario.
- Claro que sí cielo, pasa. – le dijo Harry con una sonrisa.
Tal vez era la oportunidad para hablar de lo que había pasado…
