Capítulo 5.- Amor de Hermanos.
Hermione se acurrucó al lado de Harry en la cama quien la abrazó y le dio un beso en la frente.
– ¿estás bien cielo? – le preguntó con cautela.
- Ahora sí, gracias por dejar que me quede aquí –le dijo con una sonrisa triste.
- No tienes que darlas, mi casa es tu casa, y mi cama también. – le dijo en tono de broma.
La Verdad es que Harry no sabía cómo abordar el tema con Hermione, así que tomando aire le preguntó directamente.
– Hermy ¿Qué ha pasado con Ron?
Hermione sabía que no podía eludir las preguntas de Harry, así que decidió contarle las cosas desde el principio.
- Harry, tú sabes que Ron es muy importante para mí, al igual que tú y Ginny, pero no puedo dejar de lado otras cosas igual de importantes…
- Cómo los exámenes para terminar tus estudios – le interrumpió Harry con una sonrisa.
- Sí, eso es una cosa, pero no lo más importante. – Harry le miro con el ceño fruncido. Sabía que para Hermione los estudios eran primero, ¿qué otra cosa podía ser más importante? Se le estaba escapando algo, pero no daba con qué.
Hermione se sentó en la cama y lo miró a los ojos.
- Harry, ¿sabes para que quiero dar los EXTASIS? – Preguntó Hermione poniéndose seria, al ver que Harry no le respondía continuó. – Los exámenes finales son obligatorios para entrar a estudiar medimagia… – Hermione vio cómo se iba iluminando la mirada de Harry y sonrió.
- ¿Es eso lo que quieres estudiar? ¿Por qué no me lo habías dicho? – preguntó Harry. Nunca se había puesto a pensar que quería hacer Hermione cuando salieran del colegio…
- No sé… tal vez porque no se dio la oportunidad, pensé que lo sabias, creía que Ron te había contado…
- Herms, hay muchas cosas de las que converso con Ron, pero los estudios no es un tema que le apasione precisamente. – le dijo guiñándole un ojo. Hermione se rió, Harry tenía razón.
- La cuestión es que quiero estudiar medimagia para poder revertir el hechizo que le lance a mis padres Harry, los necesito de vuelta en mi vida. – mientras hablaba, poco a poco sus ojos se iban llenando de lágrimas que apenas podía contener – Ron no entiende que los necesito, por eso discutimos – Hermione no pudo contener las lágrimas mientras hablaba – porque yo no le podía corresp… - y cuando iba a decirle la razón principal de la discusión, se dio cuenta de lo personal del asunto. Su cara se puso tan roja como el cabello de Ron, lo que dio a Harry la información que necesitaba para darse cuenta que no estaba tan equivocado en sus suposiciones.
- Cariño, ven siéntate conmigo – le dijo mientras con la varita convocaba una caja de pañuelos desechables. Cuando tuvo a la castaña a su lado, con mucho cuidado le secó el rostro húmedo con las lágrimas derramadas – Si no te sientes preparada para pasar al siguiente nivel con Ron, no te preocupes, es normal ya que por tu cabeza andan rondando cosas más importantes que el sexo. – le dijo lo más calmado que pudo, tratando de que no se le notara lo nervioso que el tema lo ponía. – Lo importante es que te sientas tranquila, y si no es ahora, en algún momento será, pero cuando estés preparada, Ron sabrá esperar…
Mientras hablaba, Hermione se colocaba más y más colorada, no podía creer que estuviera teniendo esta conversación de sexo con Harry. Ella siempre creyó que la tendría con su madre. Pero lo cierto era que en este momento, prefería a Harry, no sabía cómo reaccionaría su madre…
- Ojala Ron pensara como tú… no sabes las cosas que me dijo…- le respondió cuándo le volvió el habla aunque aún no podía mirarle a los ojos.
- Déjalo que se calme un poco, ya entenderá – le dijo Harry abrazándola y dándole un beso en la cabeza – ven, acostémonos a dormir, que mañana tenemos mucho que hacer, yo en el colegio para mis "alumnos" - no pudo evitar un dejo de orgullo en la voz - y tu preparando tus clases.
Una vez acostados, después de un rato de silencio en la más completa oscuridad, Hermione, que no podía dejar de pensar, le preguntó.
- Es cierto que vas a compartir clase de DCAO con el profesor Snape?
Harry soltó una risita nerviosa
- Si, aún no sé cómo se tomó la noticia.
- Conociendo a Snape, no muy bien de seguro.
- Hmmm… -gruñó Harry, acomodándose para dormir.
- ¿Harry?, ¿te puedo preguntar algo? – le preguntó con cautela…
- Claro, dispara. – le dijo frotándose los ojos.
- Cómo sabías que el problema con Ron fue por… mmm… - no se atrevía a decir la palabra. Notaba cómo su rostro se volvía encender.
- ¿Sexo? –terminó él por ella
- Bueno, si lo quieres llamar así…
- Hermy, nosotros los hombres siempre hablamos del tema… - le respondió Harry, ahora era él quien estaba un poco incómodo por el tema.
- ¿Ron te había contado que yo no había querido hacer nada? – le preguntó sentándose en la cama y encendiendo otra vez la luz, mirándolo con cara de incredulidad. No se podía creer que Ron anduviera divulgando esas cosas.
- No es lo que parece Hermione – dijo Harry ya despierto del todo nuevamente – sólo que a veces tenemos nuestros momentos ¿sabes?, yo tampoco ando divulgando mis cosas con Ginny, aunque sé que ella las ha hablado contigo. Mira dejemos las cosas como están, tu amas a Ron ¿cierto? – le preguntó para cambiar el tema.
- Claro que lo amo, pero no por eso le voy a perdonar que haya hablado de nuestras cosas- le dijo ya un poco más tranquila, aunque molesta con Ron.
- Cariño, de verdad, no te lo tomes tan a pecho. Lo que pasa es que a veces necesitamos desahogarnos, y nos tenemos el uno a otro, te aseguro que Ron no lo ha comentado con nadie más.
Hermione lo observó un instante y se acostó nuevamente abrazándolo con fuerza
– Sabes que te quiero ¿cierto?- le preguntó besándolo en la mejilla - eres mi hermano y es bueno saber que puedo hablar contigo de cualquier tema, pero por favor, tratemos de obviar este tema nuevamente .Mejor será intentar dormir, que mañana es un gran día. – le dijo con una gran sonrisa.
Aunque Harry no la pudo ver porque ya había apagado la luz…
...
Al día siguiente, a la hora del desayuno, Ginny apareció por la chimenea como por su casa. Al ver a Hermione en la cocina frunció el ceño, se suponía que ella estaba con Ron en su habitación.
- Hola Buenos días Ginny – la saludó Hermione, sirviendo dos tazas de café – ¿Te unes a nosotros en la mesa?
- No, gracias Herms. ¿Dónde está Harry? – preguntó no de muy buena gana y buscándolo con la mirada.
- Ya debe estar por bajar, le dejé en la ducha hace una media hora. – Le dijo muy tranquila mientras se volvía a ver los huevos que tenía en el fuego.
- ¿¡Qué significa que lo dejaste en la ducha!? ¿Y por qué estás tú aquí? ¿No estabas con Ron en su habitación? –preguntaba Ginny con los ojos muy abiertos y tan colorada como su cabello.
- Ron y yo tuvimos una discusión anoche, por lo que me vine para acá… - comenzó a explicar Hermione, pero Ginny no la dejó terminar.
- ¿Y no encontraste nada mejor que venir a acostarte con Harry? le dijo mientras apretaba la varita fuertemente con su mano.
- Ginny, no seas ridícula, Harry es mi hermano, piensa en lo que estás diciendo...
Harry, que había escuchado los gritos de Ginny desde el segundo piso, se apresuró a ver qué pasaba. Lo que encontró en la cocina lo dejó blanco como el papel. Ginny apuntaba a Hermione con su varita mientras esta levantaba las manos en clara indicación de que estaba indefensa.
- Ginny, ¿qué estás haciendo? por favor, baja la varita…
- Harry, ¿es cierto que pasaste la noche con ella? – preguntó Ginny en un tono claro de furia.
- Ginny, cariño, no es lo que tú piensas, Hermione es mi hermana, sólo conversamos. No pasó nada. Por favor Ginny, baja la varita – Harry le insistía mientras avanzaba lentamente hacia ella.
- ¿Me estas cambiando?
- ¿Qué? ¡No! ¿Cómo puedes pensar en eso?, Ginny cielo, yo te amo, y te aseguro que nada pasó con Hermione… - Harry llegó hasta ella, le quitó la varita y la abrazó – sólo hablamos, como hermanos nada más…
- Mejor me voy – Hermione miró a Harry mientras este asentía, salió de la cocina y fue directamente a su habitación a buscar sus cosas y aparecerse en Hogsmeade para dirigirse al colegio.
No entendía la reacción de Ginny, nunca había mostrado esa actitud con ella. ¿A qué venían esas demostraciones de celos con Harry?
Esperaba que Harry la hiciera entrar en razón, por ahora ella debía concentrarse en sus clases y no debía pensar en nada más, esperaba que todos los profesores hubieran aceptado su idea.
Y de mejor humor, se puso en camino a Hogwarts.
¡Hola a todos! aquí estoy otra vez con un nuevo capítulo.
La idea era actualizar los jueves, pero no sé que pasó ayer que no se pudo subir :(
Creo que a todas nos gustaría tener un amigo como Harry, uno con el que podemos hablar de cualquier cosa sin importar si nos da vergüenza o no. Es impagable.
Por cierto, yo creo que la amistad entre un hombre y una mujer si es posible, aunque la mayoría me diga que estoy loca.
Espero les guste este capítulo, los crucios, tomatazos, flores, besos y abrazos al botón de reviews.
¡Nos estamos leyendo el próximo jueves!
Valitos,
