Visitantes

-Hay vampiros por todas partes! -murmuro Heidi entrando en la recamara de Jane-. Quieren ir a darles la bienvenida cuando el sol se ponga?

-Paso - murmure moviendo mi alfil.

-Yo también. El amo dijo que no puedo usar mi don.

-Vengan conmigo, no sean malas - rogo la vampira.

-Dile a Felix o a Demetri - sugirio Jane.

-Sabes perfectamente lo amedrantadores que se ven. Pensaran que les vamos a hacer algo malo, en lugar de hacer amigos.

-Dile a Chelsea - Jane tiro mi torre.

-Invita a Alec o a William -murmure moviendo mi caballo-. Jaque Mate.

-Otra vez? - Jane me miro incredula con sus ojos borgoña.

Me encogí de hombros sonriendo.

-A Will? Segura? No seria raro?

-Por que? - cuestionamos mi oponente y yo.

-Pues por que es... tuyo.

-Van a salir a la ciudad, no a casarse y tener bebes - dijo Jane con aburrimiento guardando las piezas de cristal del ajedrez.

-Ademas Will, no es... mio - negue con la cabeza.

-Tu eres suya? - pregunto Heidi con ingenuidad.

-Renesmee ya es de alguien mas. Mas bien ella es dueña de el -contesto Jane con frialdad-. O lo era... yo que se!

Me encogí ante sus palabras y el corazón se me acelero.

Quiero que sepas, que mi corazón es tuyo, por siempre. Y si tu me das el tuyo a cambio, lo aceptare.

-Oh, entonces invitare a Alec y a Will - anuncio muy contenta Heidi sacandome de mis dolorosos recuerdos..

Antes del amanecer, regreso Heidi y Alec muy sonrientes cuando yo salia de la biblioteca.

-Ya regreso Will? - me pregunto Alec.

- No lo se.

Detrás de ellos venían Felix, Santiago, Corin y Demetri.

-Las posadas estan llenas...

-También estan hospedados en Florencia...

-Se ven entuciasmados por el baile...

Escuche hablar a los vampiros mientras subía las escaleras.

-No todos. Viste sus caras? -murmuro Alec-. Se ven diez, no, cien veces peor que ella cuando llego aquí.

-Si, recuerdo lo perdida y asustada que se veía - mascullo Santiago con lastima.

-Pero ellos... no hermano. Jamas había visto tanto dolor, ni siquiera cuando sentenciamos a los infractores - susurro Felix.

Estarían hablando de...? Ya estaban aquí?

Continue mi camino hasta la habitación de William. Toque a su puerta y me abrió al instante.

-Hola preciosa!

-Creo que... estan aquí.

Mi amigo asintió y me abrazo.

-Creí que no vendrían, pero escuche a los chicos hablar de alguien. Creo que hablaban de ellos, no lo se.

William me sento a su lado en la cama.

-Tendré que verlos... No soy tan fuerte. No tengo idea de que hacer o decir...

Llore contra el pecho frío y duro de William.

-Crees que Felix quiera escoltarme junto contigo, para que no intenten acercarse a mi?

-De verdad no quieres verlos? No quieres que te expliquen el por que te ocultaron cosas? -negué con la cabeza-. De verdad te hubiera gustado escuchar que hace años Jacob quería a tu mama? Y que tu papa quería que tu no nacieras? Para ellos eras algo extraño y peligroso, Nessie. No sabían en que te convertirías. No es tan diferente a lo que hicieron los Vulturi.

-Will, me mintieron.

-De verdad querrías saber la verdad? Ellos quisieron darte una vida feliz y perfecta, donde no hubiera cosas malas. Te aman... no tienes idea de cuanto. No sabes lo que daría por tener una familia conmigo, no me importaría que me mintieran. Ellos lo hicieron para protegerte, para no hacerte daño. Tu crees que querían herirte? Para nada! Ni tus padres ni... Jacob. Todos ellos te aman, como tu a ellos. Lo extrañas y lo amas y el a ti. Me gustaría que algún día alguien me mirara como tu lo veías a el -Limpio mis lagrimas-. Tu corazón le pertenece y el de el, es tuyo... para siempre. En el fondo lo sabes. No te esperes a perdonarlo hasta que sea demasiado tarde. Por que tal vez en verdad... si sea demasiado tarde.

.

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Por la mañana las palabras de William aun retumbaban en mis oídos.

Debía perdonarlos? Ellos habían mentido solo para protegerme? Si eso era verdad... significaba que en verdad me querían?

Jacob me quería?

Pero... si me aman, por que mentirme?

Mi cabeza era un lio.

Heidi y Jane entraron a mi habitación a las tres de la tarde con una bolsa llena de no se que cosas y sus vestidos.

-Te venimos a ayudar a vestirte y peinarte - anuncio Heidi.

Jane acomodo los vestidos en la cama, saco el mio del armario y lo coloco junto a los otros dos.

La otra vampira me tomo de la mano y me llevo al baño.

-Te cortare el cabello un poco. Lo traes algo largo, solo lo cortare unos cuantos centimetros... Confías en mi?

-Esteeee...

-Con eso me conformo.

Heidi tomo un cepillo y peino mi cabello para deshacerse de los nudos. Comenzo a cortarme el cabello y termino en menos de cinco minutos.

-Lista! Ahora toma una ducha calientita. No te tardes.

Quien eran esas? Se portaban como si toda la vida hubiéramos sido amigas!

Luego de que me duche, mi estilista seco mi cabello y con ayuda de Jane comenzo a peinarme. Saque mi estuche de maquillajes y me puse delineador y rimel -ellas no necesitaban eso por supuesto-. Me miraron con la boca abierta cuando termine de delinear mis ojos.

-Que? Que me miran?

-Es que nunca había visto eso... en vivo - murmuro Jane.

Me reí de ella.

Heidi también peino a Jane y entre la gemela y yo peinamos a Heidi, todo entre risas y bromas. También le ayudamos a ponerse su vestido morado. Se veía hermosa.

Jane lucia angelicalmente diabólica, con su vestido rosa. Al final ellas me vistieron a mi.

-No soy tan resistente como ustedes - les recorde mientras apretaban las cintas de mi corset.

-Eso que quiere deicr? - Heidi jalo las cintas con fuerza.

-Quiere decir... que creo que me quebraste una costilla - murmure sin aliento.

-Lo siento, lo siento - solto poco a poco las cintas.

-Así esta bien... solo jala un poco mas... así. Perfecto.

-Definitivamente el rojo es tu color - murmuro Jane pasandome los guantes de seda, color perla.

-Gracias.

-Terminare los últimos detalles en mi habitación - murmuro Heidi saliendo de mi dormitorio con una gran sonrisa.