Joyas
Me vi en el espejo de mi hermosa habitación francesa. El vestido me quedaba perfecto. Me alegre de haberle salvado la vida, a las pobres mujeres que lo confeccionaron.
Suspire al recordar en día en que vi el vestido por primera vez, en aquella casa que alguna vez llame hogar. Había estado tan preocupada y angustiada pensando en esta fecha y el miedo que tenia de ver a los Vulturi y donde estaba ahora? Metida en el mismísimo castillo de aquellos vampiros, en Volterra y siendo amiga de la pequeña psicópata de Jane.
-En verdad eres hermosa -murmuro mi amiga a mi espalda-. Lo único malo, son tus ojos. No es que los quiera ver rojos como los míos, claro, pero... no brillan.
Mire mi rostro de nuevo en el espejo.
Escuche como tocaban con suavidad a mi puerta.
-Adelante!
-Por que se esconden de mi, mis adoradas princesas? - exclamo Aro al entrar en la habitación.
Aro Vulturi, parecía un verdadero monarca ingles, con su traje azul media noche, casi negro; adornado con botones de oro e insignias que solo la realeza británica suele llevar.
-Jane, querida! Pareces un ángel recién caído del cielo.
-Gracias, amo.
El anciano vampiro tomo la cara de la pequeña y beso sus labios.
-Renesmee -suspiro-. Por de mas eres la mas hermosa mujer que he visto en mi vida. Pareces una princesa, heredera a un trono digno de tu belleza.
-Me alagas demasiado, Aro - murmure sonrojada.
Tomo mi mano envuelta en un guante de seda y la beso.
-Mis dos pequeñas princesas, necesitan algo que haga constatar el titulo que les he dado.
Como si hubiera sido ensayado, Felix y Demetri -los dos miembros de la guardia en quien mas confiaba Aro, despues de Jane y Alec-, entraron con una caja de madera cada uno. Se parecía mucho al regalo de bodas que le hizo a Bella.
Primero abrió la caja que traía Demetri. Saco una tiara con perlas colgantes y con la sonrisa de un abuelo orgulloso, coloco la corona sobre la cabeza de Jane. La vampira estaba mas que encantada con las atenciones de su Amo.
-Perfecta!
Luego tomo un hermoso collar, con mas perlas y lo coloco alrededor del cuello de la vampira.
-Gracias, Amo.
-De nada - beso de nuevo sus labios.
Abrió la otra caja y tomo una corona diferente a la de Jane, esta tenia diamantes y rubíes incrustados. Con cuidado la acomodo en mi cabeza. También me puso un collar tan llamativo como hermoso, con las mismas gemas de la tiara.
-Gracias, Aro. Esto es... -toque el collar- es demasiado.
-No es nada, tenia estas pequeñas joyas, arrumbadas y llenas de polvo. Me parecieron adecuadas.
Dio unos pasos hacia atrás y suspiro al vernos.
Gracias al cielo, no se le ocurrió besarme. Arg.
-Dense prisa pequeñas, los invitados esperan - hizo una reverencia antes de marcharse.
Felix dejo la caja pulida y llena de gemas como el arcoiris en mi cama y me guiño el ojo.
-Ire a buscar a Alec, no te tardes - murmuro Jane saliendo con su hermosos vestido rosa, su cabeza y cuello iban adornados con las antiguas y extremadamente valiosas joyas.
Me mire de nuevo en el espejo y sonreí al verme. Pero Jane tenia razón, mis ojos se seguían viendo opacos. Antes solían brillar como las joyas en en esos momentos llevaba.
Y la verdad, no esperaba que volvieran a brillar otra vez.
Estos dias he andado de buen humor... Que les parece si les subo dos capitulos diarios de nuevo.
O ustedes diganme que prefieren. Por que si subo dos caps diarios... mas pronto se acaba esta historia...
Por lo pronto hoy subo dos.
Kisses and Love Vicky W.
